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Acuerdos Reparatorios

El documento aborda la Justicia Alternativa en el Sistema Penal Venezolano, que busca despresurizar el sistema mediante mecanismos de resolución de conflictos entre víctima e imputado. Se describen figuras como el Principio de Oportunidad, Acuerdos Reparatorios y la Suspensión Condicional del Proceso, que permiten la terminación anticipada del proceso penal. Estas alternativas están fundamentadas en la Constitución y el Código Orgánico Procesal Penal, promoviendo una justicia más económica y menos estigmatizante.

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Acuerdos Reparatorios

El documento aborda la Justicia Alternativa en el Sistema Penal Venezolano, que busca despresurizar el sistema mediante mecanismos de resolución de conflictos entre víctima e imputado. Se describen figuras como el Principio de Oportunidad, Acuerdos Reparatorios y la Suspensión Condicional del Proceso, que permiten la terminación anticipada del proceso penal. Estas alternativas están fundamentadas en la Constitución y el Código Orgánico Procesal Penal, promoviendo una justicia más económica y menos estigmatizante.

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ALTERNATIVAS PARA LA PROSECUSIÓN DEL PROCESO

Consideraciones Previas:

Uno de los temas más importantes en la transformación de nuestro Sistema


Penal es la Justicia Alternativa, que busca la despresurización del sistema
permitiendo que la víctima y el imputado construyan a través del diálogo una
solución entre ellos mismos, evitando así un desgaste económico y emocional para
las partes involucradas en un conflicto penal mientras que para el Estado significa
el ahorro de recursos tanto materiales como humanos.
La Justicia Alternativa establece diversos mecanismos o medios alternativos
o alternativas para solución de conflictos penales regulados por nuestro
ordenamiento legal, y, se conciben como modos de auto-composición procesal, que
tienen la misma eficacia que la sentencia, pero se originan, ya en la voluntad
concorde de ambas partes, o bien en la declaración unilateral de una de ellas.
Estos medios alternativos a la prosecución del proceso son considerados
como formas anticipadas de terminación del proceso penal, y definidas como
situaciones que ponen fin al juzgamiento antes de la sentencia firme.
Tienen su fundamento legal en la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela en los Artículos: 21 numeral 2°, 26, 49 (enunciado) y 258 (primer aparte).
Artículo 258. Primer aparte. La ley promoverá el arbitraje, la conciliación, la
mediación y cualesquiera otros medios alternativos para la solución de conflictos.
El Código Orgánico Procesal Penal Venezolano, las consagras como
Alternativas a la Prosecución del Proceso en su Capítulo III del Título I del Libro
Primero. Este instrumento legal consagra tres figuras cuya aplicación implica que el
proceso penal ya iniciado termine, se suspenda el mismo o se aplique una rebaja
en la pena. Dichas figuras son el PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD, LOS
ACUERDOS REPARATORIOS Y LA SUSPENSIÓN CONDICIONAL DEL
PROCESO.
PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD

Concepto:

Es la posibilidad que la ley brinda a los órganos encargados de perseguir el


delito, fundamentalmente al Ministerio Público y a los Tribunales, de abstenerse de
perseguir a ciertos imputados en un proceso penal determinado.
Esta figura, contenida en los artículos 38, 39 y 40 del Código Orgánico
Procesal Penal, constituye una excepción al principio de legalidad procesal, pues
permite al Fiscal del Ministerio Público, prescindir del ejercicio de la acción penal,
siendo un mecanismo para canalizar la selectividad espontánea de todo sistema
penal, justificándose la disponibilidad de la acción penal.
Artículo 38. El o la Fiscal del Ministerio Público podrá solicitar al Juez o
Jueza de Control autorización para prescindir, total o parcialmente, del ejercicio de
la acción penal, o limitarla a alguna de las personas que intervinieron en el hecho,
en cualquiera de los supuestos siguientes:
1. Cuando se trate de un hecho que por su insignificancia o por su poca
frecuencia no afecte gravemente el interés público, excepto, cuando el máximo
de la pena exceda de los ocho años de privación de libertad, o se cometa por
un funcionario o funcionaria, empleado público o empleada pública, en
ejercicio de su cargo o por razón de el.
2. Cuando la participación del imputado o imputada, en la perpetración del
hecho se estime de menor relevancia, salvo que se trate de un delito cometido
por funcionario o funcionaria, empleado público o empleada pública, en
ejercicio de su cargo o por razón de el.
3. Cuando en los delitos culposos el imputado o imputada, haya sufrido a
consecuencia del hecho, daño físico o moral grave que torne
desproporcionada la aplicación de una pena.
4. Cuando la pena o medida de seguridad que pueda imponerse por el hecho
o la infracción, de cuya persecución se prescinde, carezca de importancia en
consideración a la pena o medida de seguridad ya impuesta, o a la que se
debe esperar por los restantes hechos o infracciones, o a la que se le impuso
o se le impondría en un procedimiento tramitado en el extranjero.

Quedan excluidas de la aplicación de esta norma, las causas que se refieran


a la investigación de los delitos de: homicidio intencional, violación; delitos que
atenten contra la libertad, integridad e indemnidad sexual de niños, niñas y
adolescentes; secuestro, el delito de corrupción, delitos que causen grave
daño al patrimonio público y la administración pública; tráfico de drogas de
mayor cuantía, legitimación de capitales, contra el sistema financiero y delitos
conexos, delitos con multiplicidad de víctimas, delincuencia organizada,
violaciones graves a los derechos humanos, lesa humanidad, delitos graves
contra la independencia y seguridad de la nación y crímenes de guerra.

Es importante destacar que, la ley adjetiva penal otorga al Fiscal del Ministerio
Público la posibilidad de solicitar autorización para prescindir total o parcialmente
de la acción penal, en aplicación del Principio de Oportunidad; esta no se produce
por el solo gusto de ese órgano, sino por el contrario para la procedencia de dicha
solicitud la ley establece que deben ocurrir unos supuestos. Respecto a los
supuestos generales de procedencia del principio de oportunidad, previstos en el
artículo 38 ejusdem, cabe resaltar los siguientes puntos:
Hecho insignificante: Abarca delitos de escaso contenido antisocial,
infracciones de carácter mínimo como los de bagatela por la importancia ínfima del
hecho, cuya reprochabilidad es escasa y el bien jurídico protegido se considera de
menor relevancia.
Hecho poco frecuente: La apreciación sobre lo poco frecuente del hecho
no puede sustentarse únicamente en la concepción subjetiva del representante de
la Institución, sino que debe apoyarse en elementos objetivos que demuestren tal
circunstancia, como, por ejemplo, las estadísticas de los cuerpos de investigaciones
penales.
Hechos que no afecten gravemente el interés público: Cuando no se vea
alterada la paz jurídica, más allá del círculo vital de la víctima y la persecución penal
no constituya un objetivo actual de la colectividad.
Menor relevancia de la participación del imputado: Toma en
consideración el grado de participación de una persona en la comisión de un hecho
punible, debiendo también considerarse la trascendencia del hecho en el cual haya
participado, así como su insignificancia desde un punto de vista objetivo.
Daño físico o moral grave: Se trata de la llamada retribución natural que el
sujeto activo del delito culposo padece como consecuencia de su propia conducta
desviada, y cuyos efectos son mucho más trascendentales que los de la aplicación
de la pena fijada para aquella.
Carencia de importancia de la pena o medida de seguridad: El legislador
consagra tres supuestos:
• Pena o medida de seguridad que carezca de relevancia en relación con
las ya impuestas.
• Pena o medida de seguridad intrascendente en comparación con las que
se deben esperar con los restantes hechos o infracciones.
• Pena o medida de seguridad sin importancia en cuanto a aquellas que se
han impuesto o se impondrían en un procedimiento tramitado en el
extranjero.

EFECTOS:

Artículo 39. Si el tribunal admite la aplicación de alguno de los supuestos previstos


en el artículo 38, se produce la extinción de la acción penal con respecto al autor o
partícipe en cuyo beneficio se dispuso. Si la decisión tiene como fundamento la
insignificancia del hecho, sus efectos se extienden a todos los que reúnan las
mismas condiciones.
El Juez o Jueza, antes de resolver respecto de la solicitud fiscal, procurará oír a la
víctima.

Supuesto Especial:

Artículo 40. El o la Fiscal del Ministerio Público solicitará al Juez o


Jueza de Control autorización para aplicar el presente supuesto
especial, cuando se trate de hechos producto de la delincuencia
organizada o de la criminalidad violenta y el imputado o imputada
colabore eficazmente con la investigación, aporte información
esencial para evitar que continúe el delito o se realicen otros, ayude a
esclarecer el hecho investigado u otros conexos, o proporcione
información útil para probar la participación de otros imputados o
imputadas, siempre que la pena que corresponda al hecho punible por
el cual se le investiga, sea menor o igual que la de aquellos cuya
persecución facilita o continuación evita.
Admitida la solicitud del Ministerio Público, la causa seguida al
informante se separará, ordenándose el resguardo de aquél en un
establecimiento que garantice su integridad física, para lo cual
cooperarán todos los organismos del Estado que se requiera.
El Juez o Jueza competente para dictar sentencia, en la oportunidad
correspondiente, rebajará la pena aplicable a la mitad de la sanción
establecida para el delito que se le impute al informante, cuando
hayan sido satisfechas las expectativas, lo cual deberá constar en el
escrito de acusación.
En todo caso, el Estado adoptará las medidas necesarias para
garantizar la integridad física del informante.

Con relación al supuesto especial contenido en el artículo 39 ejusdem, es


necesario aclarar que tanto el concepto de delincuencia organizada y criminalidad
violenta, son indeterminados, lo cual complica su interpretación y aplicación
práctica. Sin embargo, en cuanto a la noción de delincuencia organizada, el Consejo
Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas, ha considerado su
existencia en la industria transnacional del tráfico de drogas, de armas, de
materiales nucleares y tóxicos, de migrantes ilegales, del terrorismo, de la trata de
blancas, mujeres y niños, del tráfico de órganos humanos, del robo, hurto y tráfico
de vehículos, de la legitimación de capitales proveniente de cualquier delito, de la
corrupción administrativa y el deterioro ecológico por la delincuencia
económica; definiendo la delincuencia organizada como el conjunto de personas
que se agrupan para dedicarse a una actividad delictiva de manera más o menos
constante, bajo el caparazón de compañías, proporcionando bienes y servicios
ilícitos o bienes lícitos que han sido obtenidos por medios ilícitos, como el hurto, el
robo o el fraude. Así la delincuencia organizada representa, prácticamente en todos
los casos, la prolongación de un sector del mercado legítimo a esferas normalmente
proscritas.

Oportunidad Procesal:

Del análisis del artículo 40, se extrae que la oportunidad procesal para que
ocurra la delación es desde la fase preparatoria hasta la fase de juicio, porque
señala: «que el Fiscal solicitará autorización al Juez de Control para suspender el
ejercicio de la acción penal” y por otra parte establece: “El juez competente para
dictar sentencia, en la oportunidad correspondiente rebajará la pena» por tal razón,
es que se infiere que esta es la oportunidad procesal.

CARACTERÍSTICAS:

Las características de este principio se infieren:


1. el Artículo 38 señala: «El fiscal podrá solicitar», resaltando el papel que
éste representa como un solicitante, es decir, su facultad está sujeta a una
simple solicitud de aplicación de este principio. En este sentido, algunos
autores sostienen como Pérez Sarmiento (2000), que la función del
Ministerio Público se ve disminuida en comparación a otros sistemas
acusatorios, ya que, la naturaleza de este tipo de sistema radica en que es
el Fiscal quien decide si acusa o no, si se ejerce o no la acción penal, sin
embargo, bajo el nuevo proceso penal venezolano, quien decide si se
persigue y acusa a un sujeto determinado es el Juez en este caso el Juez
de Control, lo cual es contradictorio a la esencia misma de los Sistemas
Penales Acusatorios.
2. Se admite que el Fiscal, en aplicación de tal principio, en determinadas
circunstancias pueda prescindir total o parcialmente del ejercicio de la
acción penal, en el supuesto de que pueda pedir acusar a una misma
persona, en un mismo juicio por unos delitos y por otros no. O limitar el
ejercicio de la acción a alguna de las personas que intervinieron en el
hecho, caso en el que concurran varios imputados, puede acusar a unos y
a otros no; estas modalidades las puede llevar a cabo siempre que ocurra
alguno de los supuestos señalados por la ley y con la aprobación del Juez
de Control.
ACUERDOS REPARATORIOS

Esta figura jurídica es aplicable solamente en los casos cuyo delito no afecta
bienes indisponibles por su naturaleza, como lo es la libertad. Tal concepción
jurídica introducida con el cambio del sistema penal, se considera como una forma
de autocomposición procesal de las partes, en la cual se afecta menos la integridad
humana y se evita la estigmatización del “imputado” y se ofrece a la “víctima” una
respuesta de tipo económica que de alguna manera le permite subsanar el derecho
infringido, catalogado en una norma como delito. Es necesario acotar que el acuerdo
reparatorio debe expresar la manifestación de voluntad libre y consciente, entre el
imputado y la víctima, mediante la cual, se llega a una resolución del conflicto, sobre
el daño causado por el hecho punible,

Definición:

El acuerdo reparatorio es un convenio, que puede celebrarse entre la(s)


víctima(s) de un determinado tipo de delito, solo de carácter patrimonial; donde, el
imputado o imputados, que hubieren participado en la transgresión tipo, con el
objeto de que el o los acusados se obligue(n) a satisfacer la responsabilidad civil
resultante del quebrantamiento; y que, el inculpado(s) se obligue a pagar los daños.

Propósito:

De acuerdo con el criterio de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo


de Justicia, el propósito de los acuerdos reparatorios radica en el interés entre la
víctima y el imputado en celebrar el acuerdo reparatorio, tiene como objeto la
resolución alternativa del conflicto surgido, indemnizándose a la víctima con una
justa reparación, además de lograrse la extinción de la acción penal, que por
razones de economía procesal, constituye una solución para evitar procesos largos
y costosos. (Mg. Jorge Rosell, Sentencia N° 543, Sala de Casación Penal, Tribunal
Supremo de Justicia, 03/05/00.
Naturaleza Jurídica:

Los acuerdos reparatorios constituyen una forma de terminar un proceso, su


naturaleza es que son convenios de carácter consensual, bilateral, de celeridad y
economía procesal, en donde prevalece la auto disposición de las partes y existe
una mínima intervención del Estado.
Es consensual: Porque para la procedencia de este convenio se requiere el
consentimiento expreso de las partes, el cual debe ser libre, sin estar sometido a
ninguna condición o amenaza. Este carácter consensual determina la intención de
las partes en celebrar un acto mediante el cual se ven involucrados sus intereses, y
aceptar las consecuencias del mismo.
Es bilateral: Intervienen directamente dos partes, la víctima del delito y el
imputado. Es decir, en el acuerdo propiamente dicho solo estas son las partes
celebrantes del convenio.
Procura la celeridad y la economía procesal: Como se señaló
anteriormente, uno de los objetivos de la celebración de este convenio es simplificar
el proceso penal contribuyendo en la celeridad procesal, y del mismo modo procurar
para las partes un beneficio que en el caso de la víctima es patrimonial y que para
el imputado estaría en evitar otro tipo de sanciones.
La intervención del Estado es mínima. Este carácter viene dado por la
esencia misma de los acuerdos reparatorios y del significado que a ellos les ha dado
la ley venezolana, en donde predomina la auto-disposición de las partes afectadas,
sin embargo aun cuando la ley otorga esta posibilidad, la misma no es absoluta, ya
que para su procedencia se requiere la ocurrencia de ciertos supuestos, asimismo;
la actuación del Juez ante la presencia de esta figura no es solo de homologación,
pues el mismo goza de la libertad de examinarlo, evaluarlo y realizar un análisis que
comprenda no sólo el cumplimiento de los requisitos que contempla la ley, sino de
cualquier otra situación que directa o paralelamente tenga incidencia dentro de los
fines que justifican la existencia de dicho convenio para su posterior homologación.
Igualmente, como se verá más adelante corresponde al Juez verificar su
cumplimiento o Incumplimiento y tomar las medidas pertinentes.

Procedencia:

Artículo 41. El Juez o Jueza podrá, desde la fase preparatoria, aprobar acuerdos
reparatorios entre el imputado o imputada y la víctima, cuando:
1. El hecho punible recaiga exclusivamente sobre bienes jurídicos disponibles
de carácter patrimonial.
2. Cuando se trate de delitos culposos contra las personas. sobre bienes
jurídicos A tal efecto, deberá el Juez o Jueza verificar que quienes concurran
al acuerdo hayan prestado su consentimiento en forma libre y con pleno
conocimiento de sus derechos, y que efectivamente se está en presencia de
un hecho punible de los antes señalados. Se notificará a él o la Fiscal del
Ministerio Público a cargo de la investigación para que emita su opinión sobre
la viabilidad del acuerdo reparatorio. El cumplimiento del acuerdo reparatorio
extinguirá la acción penal respecto del imputado o imputada que hubiere
intervenido en él. Cuando existan varios imputados o imputadas o víctimas, el
proceso continuará respecto de aquellos que no han concurrido al acuerdo.
Cuando se trate de varias víctimas, podrán suscribirse tantos acuerdos
reparatorios, como víctimas existan por el mismo hecho. A los efectos de la
previsión contenida en el aparte siguiente, se tendrá como un único acuerdo
reparatorio, el celebrado con varias víctimas respecto del mismo hecho
punible.
En el supuesto previsto en el numeral primero de este artículo, sólo se podrá
aprobar un nuevo acuerdo reparatorio a favor del imputado o imputada,
después de transcurridos tres años desde la fecha de cumplimiento de un
anterior acuerdo. A tal efecto, el Tribunal Supremo de Justicia, a través del
órgano del Poder Judicial que designe, llevará un registro automatizado de los
ciudadanos y ciudadanas a quienes les hayan sido aprobados acuerdos
reparatorios y la fecha de su realización.
En caso de que el acuerdo reparatorio se efectúe después que el o la Fiscal
del Ministerio Público haya presentado la acusación, y ésta haya sido admitida,
se requerirá que el imputado o imputada, en la audiencia preliminar, o antes
de la apertura del debate, si se trata de un procedimiento abreviado, admita
los hechos objeto de la acusación. De incumplir el acuerdo, el Juez o Jueza
pasará a dictar la sentencia condenatoria, conforme al procedimiento por
admisión de los hechos.

Del análisis del artículo 41 del C.O.P.P, se infiere que la oportunidad procesal
para proponer acuerdos reparatorios es desde la misma fase preparatoria hasta
antes de dictar sentencia definitiva, ya que, el mismo artículo lo señala. Sin
embargo, no determina hasta cuando son permitidos, pero, en el mismo artículo
encontramos que el legislador da otra oportunidad procesal al establecer que en el
caso de que el acuerdo sea propuesto después de haberse formulado la acusación
este puede ser aceptado si el imputado o mejor dicho acusado admita los hechos,
por lo que permite inferir que hasta sentencia estos se pueden proponer. Algunos
autores sostienen que los acuerdos reparatorios incluso se pueden celebrar antes
de que los hechos punibles lleguen al conocimiento de las autoridades, mediante
un documento. En tal caso, se puede ir posteriormente ante el Juez de Control para
que lo examine y determine la veracidad o no del mismo.

Plazos para la Reparación. Incumplimiento:

La ley establece en su artículo 42 los efectos que produce el incumplimiento


de un acuerdo reparatorio, en tal sentido señala: Que el incumplimiento dará lugar
a la continuación del proceso.
Artículo 42. Cuando la reparación ofrecida se haya de cumplir en plazos o
dependa de hechos o conductas futuras, se suspenderá el proceso hasta la
reparación efectiva o el cumplimiento total de la obligación.
El proceso no podrá suspenderse sino hasta por tres meses. De no cumplir el
imputado o imputada el acuerdo en dicho lapso, sin causa justificada, a juicio
del Tribunal, el proceso continuará.
En caso de que el acuerdo se hubiere realizado después de admitida la
acusación o antes de la apertura del debate, si se trata de un procedimiento
abreviado, el Juez o Jueza procederá a dictar la sentencia condenatoria
correspondiente, fundamentada en la admisión de los hechos realizada por el
imputado o imputada, conforme al procedimiento por admisión de los hechos.
En el supuesto de incumplimiento, los pagos y prestaciones efectuados no
serán restituidos.

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