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Derechos Especiales

El Derecho Agrario en Venezuela regula la propiedad y uso de tierras rurales, buscando una distribución equitativa y el aumento de la productividad agrícola. Su marco normativo se basa en la Constitución Bolivariana y la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 2001, que promueven la seguridad alimentaria y el desarrollo rural sustentable. Esta rama del derecho está interconectada con otras disciplinas y busca adaptarse a las necesidades sociales y económicas del país.

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El Derecho Agrario en Venezuela regula la propiedad y uso de tierras rurales, buscando una distribución equitativa y el aumento de la productividad agrícola. Su marco normativo se basa en la Constitución Bolivariana y la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 2001, que promueven la seguridad alimentaria y el desarrollo rural sustentable. Esta rama del derecho está interconectada con otras disciplinas y busca adaptarse a las necesidades sociales y económicas del país.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL


DE LOS LLANOS OCCIDENTALES
“EZEQUIEL ZAMORA”
Vicerrectorado de Producción Agrícola

Subproyecto: Derechos Especiales

El Derecho Agrario

Bachiller:

Katiuska Roja C.I.V.- 22.093.818

Prof. Abog. Esp. Alexis Pérez


4to. Año de Derecho Semi-Presencial
Trabajo Individual: Modulo I

Guanare, mayo de 2025


INTRODUCCIÓN

El Derecho por los temas que aborda se halla en permanente contacto con otras ramas
del Derecho, como el Derecho Civil, que regula por ejemplo lo referido a los límites
mínimos de extensión de tierra para que su uso no se torne improductivo; con el
Derecho Penal, que regula delitos como el abigeato, con el Derecho Ambiental, para la
preservación del hábitat natural; con el Derecho Internacional Agrario, en un mercado
que tiende a trascender cada vez lo nacional en la economía globalizada, y con la
Economía, la Política y la Sociología, que le brindan la posibilidad de conocer la
especial sociedad en que le corresponderá regir a efectos de adaptarse a sus
peculiaridades.
El cuerpo normativo agrario de la Constitución Bolivariana de Venezuela aborda como
preceptos básicos cuatro aspectos de la estructura agraria nacional. Primero, la
naturaleza sustentable de la agricultura. Segundo, la importancia de la seguridad
alimentaria. Tercero, la participación del Estado en el desarrollo agrario. Cuarto, el
derecho de propiedad.
El Derecho (del latín directum) está formado por los postulados de justicia que
constituyen el orden normativo e institucional de una sociedad. Se trata del conjunto de
normas que permiten resolver los conflictos sociales. Lo agrario, por otra parte, está
vinculado a ella.
Concepto de Derecho Agrario: Objeto, Contenido y Finalidad.
El derecho agrario en Venezuela se enfoca en la regulación de la propiedad y uso
de tierras rurales, la producción agrícola y la equidad en el acceso a recursos. Su
objetivo principal es la distribución equitativa de la tierra para lograr su mejor
aprovechamiento y la lucha contra el latifundismo. La Ley de Tierras y Desarrollo
Agrario de 2001 establece las bases para el desarrollo rural integral y sustentable.
Para definir o conceptualizar el derecho agrario, es necesario partir de los
conceptos manejados por autores nacionales y extranjeros:
El jurista venezolano Román José Duque Corredor en su obra Derecho Agrario.
Estudios Seleccionados, define al derecho agrario como:
Es aquella rama del Derecho, que persigue ajustar las relaciones jurídicas de
carácter agrario a los dictados de la justicia social, con el objeto de facilitar y crear las
condiciones necesarias para llevar a cabo una auténtica Reforma Agraria Integral, o sea,
para lograr un aumento de la producción agrícola y para hacer posible una más justa y
equitativa distribución de la propiedad agraria
Objeto del derecho agrario
El objeto del Derecho Agrario se redujo en un principio a la propiedad de la
tierra rural y a su cultivo. Actualmente el objeto del Derecho Agrario es la actividad
agraria en su totalidad y complejidad considerando sus actores y todos los elementos
involucrados en el proceso productivo hasta que llega al consumidor. Se considera como
actividad agraria, a pesar de que no hay acuerdos unánimes en doctrina, a la referida al
cultivo de la tierra, y a la cría de ganado, realizados en forma de explotación
sistemática, con fines productivos, y destinada al mercado de consumo. La forestación
es incluida por algunos autores como integrante del Derecho Agrario.
Conexo con ese objeto primordial, regula el Derecho Agrario, la propiedad de la
tierra rural, la contratación del trabajador agrario, la circulación de los productos
agrarios, el crédito, los contratos agrarios, la empresa agraria, la protección de los
recursos naturales y el ambiente, la intervención estatal en la actividad agraria, y la
regulación de las actividades vinculadas a la producción agraria primaria, como son el
almacenamiento, el transporte, la industrialización y comercialización de los productos
agrarios.
El Derecho Agrario por los temas que aborda se halla en permanente contacto
con otras ramas del Derecho, como el Derecho Civil, que regula por ejemplo lo referido
a los límites mínimos de extensión de tierra para que su uso no se torne improductivo;
con el Derecho Penal, que regula delitos como el abigeato, con el Derecho Ambiental,
para la preservación del hábitat natural; con el Derecho Internacional Agrario, en un
mercado que tiende a trascender cada vez lo nacional en la economía globalizada, y con
la Economía, la Política y la Sociología, que le brindan la posibilidad de conocer la
especial sociedad en que le corresponderá regir a efectos de adaptarse a sus
peculiaridades.
El Derecho Agrario Pretende Lograr una Distribución más justa de las tierras
rurales y aumentar la productividad del sector agrario, eliminar el latifundio, mejorar el
uso de la tierra evitando la acumulación o tenencia de tierras ociosas que no cumplan
una función social determinada, principalmente la seguridad agroalimentaria.
Escribe el profesor Ricardo Zeledón en “Los Desafíos del Derecho Agrarios”,
que el objeto de esta importante rama del Derecho puede desdoblarse en una doble
vertiente, uno, el aspecto formal constituido por las normas y otro, el material, que se
conforma por hechos y valores. Teóricamente ,la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario,
como columna vertebral del Derecho Agrario Nacional, persigue el cumplimiento de las
líneas gruesas trazadas por el constituyente en 1999, como es el establecimiento de
estrategias y planes para el desarrollo rural integral y sustentable, con la finalidad
mediata de dar cumplimiento a la garantía de la seguridad alimentaria de la población,
lo que se define a su vez como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el
ámbito nacional, aunado a la capacidad de la población para adquirir los bienes
requeridos para su dieta diaria. Para cumplir con este objetivo macro de la ley, deben
combinarse factores de diversa índole como financieros, comerciales, tecnológicos,
crediticios, tenencia, previsiones de importación de insumos, etc., lo que implica el
trazado y ejecución de armoniosas políticas de Estado.
Todas las otras orientaciones de la norma bajo especial en materia agraria en
Venezuela, como desarrollo rural integral y sustentable, justa distribución de la riqueza,
planificación estratégica y participativa, aseguramiento de la biodiversidad, protección
del medio ambiente, etc., son en efecto, conceptos incorporados a la tutela del Derecho
Agrario moderno, que ya no tiene exclusivamente una orientación a la protección
subjetiva, pero para el cabal cumplimiento de su fines requiere, ante todo, conciliación
entre los agentes de esta rama, entre los productores, el Estado y los sujetos potenciales
de la adjudicación como mecanismo necesario para la paz social.
Contenido y Naturaleza
Ha señalado Antonio Carrozza “el contenido de nuestro derecho se convierte
cada vez más complejo en nuestros días”, sobre todo por efecto de la penetración de
elementos ambientales que luchan por relevar la existencia de un sector consagrado a su
tutela y conservación, impacto que no ha dejado de provocar opiniones diversas, cuando
no contradictorias, cuyo grado de acierto y exactitud conviene investigar y que en
definitiva atañen directamente al contenido y a los límites o con fines de nuestro
derecho, cuando no a su autonomía científica que fue objeto durante mucho tiempo de
serios cuestionamientos, finalmente superados por relevante doctrina americana y
europea
Además, no han sido pocos los agraristas De distintos países que han insistido en
señalar los perfiles todavía inciertos y las fronteras móviles de esta disciplina que
resultan del advenimiento de nuevos institutos, de sus transformaciones y también del
envejecimiento y desactualización de otros, lo que ha hecho decir a Antonio Carrozza
que el derecho, como lo vemos hoy, tenderá tal vez a disolverse, pero solamente para ser
recompuesto sobre otras bases, subsistiendo siempre la centralidad del fenómeno
productivo y su sustancia e identidad en cuanto la agricultura tiene y tendrá que ver
siempre con la vida, fueron eminentes maestros argentinos quienes lo han advertido por
primera vez en brillante labor interdisciplinaria- y por otra parte los productos agrícolas
son el resultado de este proceso agro- biológico, la conjunción de la naturaleza y vida.
Tampoco faltan quienes niegan la existencia de un objeto y contenido propio del
derecho agrario o de los que sostienen una multiplicidad de objetos.
· Desarrollo Histórico del Derecho Agrario.
El análisis, comprensión y utilización de las instituciones jurídicas supone
necesariamente el estudio de sus orígenes, incluyendo las razones histórico-económicas
y políticas de su creación, el desarrollo de las mismas en el devenir temporal y la razón
de su permanencia en los actuales tiempos lo cual justifica su existencia positiva;
porque el derecho en el mundo moderno, cargado de prisa y rápida evolución, se
justifica en la medida en que útil al hombre, en tanto y en cuanto ciertamente cumpla
con su misión natural de regular la vida de éste en sociedad.
El desarrollo de la actividad agrícola y pecuaria, por parte del hombre como
elemento para la creación y conservación de vida y como factor explotación económica
para la subsistencia propia de él, nace lógicamente en los inicios de la humanidad. El
homo sapiens en su necesidad de producir los alimentos suficientes para su manutención
y para la subsistencia de la raza humana, realiza labores de explotación en las faenas
agrícolas y pecuarias desde sus mismos inicios. Este hecho humano ha sido regulado
por el derecho desde los albores del tiempo como corresponde al desarrollo de la labor
cultural jurídica. Esta comenzó a crear normas desde los mismos comienzos de la
existencia humana, y produjo normas tendientes a orientar la vida social del hombre,
cual es el objetivo final del derecho como ente regulador de la vida social.
Así el derecho común o civil tiene respuesta para prácticamente toda la
problemática que se produce como consecuencia de la vida social, incluyendo la relativa
a la actividad agrícola y pecuaria. Sin embargo, podemos afirmar un conjunto de
normas destinadas a regular el hecho agrícola o pecuario como tal, con sus principios y
una filosofía propia, que atienda a estos actos como fenómenos económico-jurídicos,
sólo nace con los comienzos de la segunda década del siglo pasado. En efecto, es con
motivo de la aparición dela Revista de Derecho Agrario, bajo la conducción de
Giangastone Bolla, en Florencia, Italia, cuando se comienza a establecer lo que es el ius
agrarium como rama científica del derecho, destinado a regularlo como un fenómeno
económico.

Si bien pudiera pensarse que el derecho agrario nace en los primeros tiempos de
la humanidad ello no es así, por cuanto el concebirlo como aquel destinado a la creación
y conservación de vida animal y vegetal con sentido de explotación económica, es un
concepto de reciente data, que va más allá de reglas destinadas a regular las relaciones
entre los sujetos que intervienen en la labor productiva, para convertirse en un derecho
que atiende a problemas colectivos de economía, abastecimiento y seguridad nacional.

El autor Ramón Vicente Casanova, ¡n su obra Derecho Agrario establece:


Para la mejor comprensión de nuestra tesis, importa mucho hacer un poco de
historia en torno a la vigencia de Derecho agrario, ya que esa historia nos señalará los
objetivos de nuestra materia en cada uno de los estudios que ha conocido. Desde luego
que normas de Derecho agrario existieron en todas las legislaciones de la antigüedad,
pero es en Roma donde adquieren mayor relieve, hasta el punto que, como muy bien lo
apunta Bailarín Marcial, la Ley de las XII Tablas, la mas vieja compilación de normas
latinas, tiene la consistencia de un verdadero código agrario. Eso sí, se trata del código
en el cual la propiedad de la tierra alcanza la total plenitud de facultades y crece bajo
el absoluto dominio de los terratenientes. No obstante, allí tuvo lugar una modificación
del concepto de propiedad, traducida en limitaciones y en propuesta de redistribución,
que le plantearon nuevos cometidos al Derecho agrario, si bien sus mejores
postulaciones perecieron con los Gracos. Desaparecido el imperio romano, con éste
cae el monumento a la juridicidad que levantara su pueblo y, en su lugar, se constituye
un Derecho amparado en el poder de los grandes señores de la tierra, en el poder de
los señores feudales, quienes se desempeñan como autoridad. Con ellos el Derecho
agrario se torna al Derecho feudalista y se pone de espaldas a los trabajadores rurales,
a quienes regala a la servidumbre. Pasa el feudalismo, adviene la revolución francesa
y, porque el Derecho romano ejerce gran influencia sobre los políticos de la época, la
concepción antigua de la propiedad renace, pero muere el Derecho agrario, yugulado
por el extraordinario auge que el Código Napoleónico le proporciona al Derecho civil.
Y tienen que transcurrir muchos años, más de cien para que aquél reviva, ahora con las
características de un Derecho clasista, de un Derecho de los campesinos.
En doctrina agraria se ha visto la presencia de dos escuelas en torno a lo que es
el nacimiento u origen del derecho agrario, para algunos el principio del mismo
pertenece al inicio mismo de la humanidad, para otros pertenece o comienza con la
estructuración científico-jurídica de lo que es el derecho agrario, conceptualizado como
conjunto de normas destinado a regular la vida del hombre en sus relaciones con el
aspecto económico y técnico del campo.
Ambas posturas son perfectamente conciliables. En un comienzo el derecho
agrario pertenece a la generalidad del mundo humano, prácticamente la vida del hombre
gira en torno a la vida rural, más que a la vida urbana, con el transcurso del tiempo se
comienza a producir un mayor acercamiento del hombre hacia las ciudades, y con ellas
nace un derecho destinado a regular unas relaciones jurídicas distintas. Así el derecho
avanza hacia la conformación de una norma destinada a regular la vida del hombre
urbanizado y comienza a perder fuerza la existencia rural frente a la urbana.
Es en esta etapa final cuando surge un derecho agrario destinado a regular al
fenómeno jurídico económico y técnico que se deriva de las relaciones del hombre con
el campo, ahora deslindando vida rural de vida urbana; y aquella en minoría numérica
frente a las grandes urbes que existen.
Si se quiere estudiar lo relativo a la parte histórica del derecho agrario se debe
revisar, siguiendo las enseñanzas de los autores Antonio Carrozza y Ricardo Zeledón
Zeledón, que el derecho agrario analizado por quienes lo ven desde los tiempos
inmemoriales tiene etapas que van desde los mundos organizados como Babilonia con
el Código de Hammurabi o el derecho egipcio, el chino, el judaico o el griego, en los
cuales hay ideas sobre la manera de manejar conceptos que, hoy en día, pudieran
pertenecer al derecho agrario como se ha explicado: obedece su existencia a las
necesidades de aquellos tiempos sin conceptualizársele como si fuese diferente del
derecho urbano.
El decaimiento del derecho agrario primigenio u original se produce con la
presencia de la codificación napoleónica del Código Civil de 1804, que tiene como
aplicación máxima y último fin establecer el derecho a la propiedad, visto éste como
una forma de expresión de la libertad patrimonial, señalándose que la propiedad tiene un
carácter ius naturalista lo cual lo hace sagrado, inviolable, absoluto y fundamental.
Puede concluirse en este aspecto de la evolución histórica del Derecho Agrario
que los tres elementos impulsores del mismo, fueron el nacimiento del capitalismo
como la respuesta burguesa frente al individualismo liberal, el establecimiento de la
ruptura de la unidad del derecho privado napoleónico y la constitucionalización de los
Estados como aporte al derecho social, constituyen los tres elementos que
definitivamente le dan forma al mundo del ius agrarium moderno.
Bases o principios Constitucionales del Derecho Agrario.
El cuerpo normativo agrario de la Constitución Bolivariana de Venezuela aborda
como preceptos básicos cuatro aspectos de la estructura agraria nacional. Primero, la
naturaleza sustentable de la agricultura. Segundo, la importancia de la seguridad
alimentaria. Tercero, la participación del Estado en el desarrollo agrario. Cuarto, el
derecho de propiedad.
Agricultura sustentable
La Constitución de 1999, en el artículo 305, señala: “El Estado promoverá la
agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral a fin de
garantizar la seguridad alimentaria de la población”. En una primera lectura del texto
constitucional se observa cómo el constituyente incorpora el concepto de agricultura
sustentable como base del desarrollo. De esta manera se impone una nueva dinámica en
el ámbito productivo, el modelo tradicional de productivismo da paso a una nueva
concepción de crecimiento donde la protección del medio ambiente es parte integrante
del desarrollo. Este planteamiento de identificar ambiente y desarrollo tiene especial
significación, no sólo por haber sido una constante permanente en los últimos años en
distintos foros y congresos internacionales, sino por los efectos que genera en una nueva
concepción del desarrollo, por ello dedicaremos algunos párrafos al análisis de su origen
y consecuencias.
Seguridad Alimentaria
En el mismo artículo 305, se observa que el constituyente bolivariano, vincula la
estrategia de desarrollo integral basada en una agricultura sustentable con la seguridad
alimentaria de la población. Concibe esta última como la disponibilidad suficiente y
estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos
por parte del público consumidor. La norma constitucional concilia la necesidad de una
ingesta alimentaria adecuada y suficiente con el autoabastecimiento, al señalar que la
seguridad alimentaria se alcanzará desarrollando y privilegiando la producción
agropecuaria interna, entendiéndose como tal, la proveniente de las actividades agrícola,
pecuaria, pesquera y acuícola.
Participación del Estado en el desarrollo agrícola
El artículo 307 de la Constitución Bolivariana enuncia como precepto
fundamental del ordenamiento jurídico agrario, las principales acciones que debe
emprender el Estado para fomentar y promover la actividad agrícola y el uso óptimo de
la tierra mediante la dotación de las obras de infraestructura,
insumos, créditos , servicios de capacitación y asistencia técnica. Destaca el artículo la
importancia de la actividad agrícola como medio de generar empleo y garantizar a la
población campesina un nivel adecuado de bienestar. El espíritu, propósito y razón del
precepto constitucional obliga a ciertas reflexiones y consideraciones en torno a
la percepción que se debe tener sobre la función del Estado en el desarrollo agrícola.
Derecho de Propiedad
La Constitución Bolivariana de Venezuela en el Capítulo VII, artículo 115,
referido a los Derechos Económicos, garantiza el derecho de propiedad. Este precepto
forma parte de lo que AIí Venturini denomina normas preambulares o programáticas
indicativas; es decir, se establece como premisa del sistema un postulado constitucional,
en este caso, el Estado venezolano reconoce, el derecho de propiedad como
reiterativamente lo ha venido admitiendo en todas las constituciones desde 1811,
inspiradas en el precepto consagrado en el artículo 544 del Código Napoleónico de
1804, que textualmente señalaba: “La propiedad es el derecho de disfrutar y disponer de
las cosas de la manera más absoluta, siempre que no se haga de ellas un uso prohibido
por las leyes o los reglamentos”. Joaquín De Camps y Arboix, señala, que a partir de
esta norma la propiedad está ya asistida por la triple prerrogativa de ser inviolable,
sagrada y absoluta, conjunto que hermana con el concepto categórico tan conocido del
derecho justinianeo.
El Texto dela Constitución Bolivariana de 1999, tiene la particularidad de que
elimina la definición y referencia del derecho de propiedad en orden de la función
social, como estaba consagrado en el artículo 99, dela Constitución de 1961, que
textualmente señalaba: “El Estado garantiza el derecho de propiedad. En virtud de su
función social, la propiedad estará sometida a las contribuciones, restricciones y
obligaciones que establezca la ley con fines de utilidad pública o de interés general”. En
cambio, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 115,
establece: “Se garantiza el derecho de propiedad. Toda persona tiene derecho al uso,
goce, disfrute y disposición de sus bienes. La propiedad estará sometida a las
contribuciones, restricciones y obligaciones que establezca la ley con fines de utilidad
pública o de interés general. Sólo por causa de utilidad pública o interés social,
mediante sentencia, firma y pago oportuno de justa indemnización podrá ser declarada
la expropiación de cualquier clase de bienes”.
De esta manera se vuelve a la concepción civilista de describir las facultades del
propietario, al indicar que toda persona tiene el derecho al uso, goce y disposición de
sus bienes (ius utendi, fruendi et abutendi), tal como lo consagra el artículo 545 del
Código Civil vigente, al señalar: “La propiedad es el derecho de usar, gozar y disponer
de una cosa de manera exclusiva, con las restricciones y obligaciones establecidas en la
ley”. No obstante, se limita la potestad jurídica absoluta de la propiedad, al indicarse
que ésta estará sometida a las contribuciones, restricciones y obligaciones que
establezca la ley con fines de utilidad pública o de interés general
Principios Sustantivos y Adjetivos del Derecho Agrario.
Principios Sustantivos:
Principio de la función social de la propiedad: Este principio establece que la
propiedad agraria no es un derecho absoluto, sino que debe ejercerse de manera que
contribuya al desarrollo rural y a la seguridad alimentaria del país. Esto implica que la
propiedad debe ser utilizada de manera eficiente y socialmente responsable, evitando la
concentración de tierras en pocas manos.
Principio anti-latifundista: Este principio busca la eliminación de la
concentración de tierras en manos de grandes propietarios y la redistribución de la
propiedad agraria para promover una distribución más equitativa de la tierra.
Principio de la seguridad alimentaria: Este principio busca garantizar el acceso a
alimentos para la población, promoviendo la producción agrícola y la protección de los
recursos naturales.
Principio de la participación del Estado: Este principio establece que el Estado
tiene un papel fundamental en el desarrollo agrícola, regulando la propiedad de la tierra,
fomentando la producción, y garantizando los derechos de los agricultores.
Principio de la promoción de una agricultura sustentable: Este principio busca la
producción agrícola de manera sostenible, protegiendo los recursos naturales y evitando
el deterioro del medio ambiente.
Principios Adjetivos (o Procesales):
La oralidad y la publicidad: Los procedimientos agrarios deben ser realizados de
forma oral y pública, garantizando la transparencia y la participación de las partes.
La celeridad y la concentración: Los procedimientos deben ser rápidos y
concentrados, evitando demoras innecesarias y promoviendo la eficiencia.
La inmediatez y la identidad física del juzgador: El juez debe tener un contacto
directo con las partes y el caso, y debe ser la misma persona que lleva a cabo todo el
proceso.
El impulso de oficio: El juez tiene la obligación de impulsar el proceso de forma
activa, incluso si las partes no lo solicitan.
El principio de buena fe y lealtad procesal: Las partes deben actuar de buena fe y
con lealtad en el proceso, evitando la mala praxis.
Los amplios poderes del juez: El juez tiene la facultad de tomar decisiones que
contribuyan a la solución del conflicto, incluso si las partes no las han solicitado
expresamente.
Legislación Agraria: Ley de Tierras y Desarrollo Agrario.
La legislación agraria en Venezuela, principalmente la Ley de Tierras y
Desarrollo Agrario de 2001, busca promover el desarrollo rural integral y sostenible,
redistribuyendo tierras ociosas y fomentando la agricultura sustentable. Esta ley tiene
como objetivo eliminar el latifundio y garantizar la seguridad alimentaria, con énfasis
en la distribución equitativa de la riqueza y la planificación estratégica participativa. La
legislación también reconoce el derecho a la adjudicación de tierras a quienes las
trabajen, con el objetivo de favorecer la productividad y el desarrollo rural.
Sujetos Agrarios. Sujetos preferenciales.
Los sujetos agrarios son aquellos que participan en la producción agrícola o
contribuyen a su desarrollo. En Venezuela, la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario
establece que los sujetos beneficiarios del régimen son los ciudadanos venezolanos que
hayan optado por el trabajo rural, especialmente la producción agraria como oficio u
ocupación principal. Los sujetos preferenciales suelen ser las mujeres jefas de familia
que se comprometen a trabajar la tierra para mantener a su grupo familiar.
De acuerdo con el Registro Agrario Nacional, los sujetos agrarios son los ejidos
y comunidades; ejidatarios, comuneros y posesionarios y sus sucesores; pequeños
propietarios; avecindados; jornaleros agrícolas; colonos; poseedores de terrenos baldíos
o nacionales y campesinos en general.
La función social agro alimentaria de la Nación.
La función social agroalimentaria de la nación se refiere a la obligación del
Estado de garantizar la seguridad alimentaria de la población, fomentando la producción
y distribución de alimentos, así como el acceso a ellos. Esto implica el uso responsable
y sostenible de las tierras con vocación agrícola y la promoción de la agricultura como
base del desarrollo rural y nacional.
Ejemplos de cómo se aplica la función social agroalimentaria en Venezuela:
 Misión Alimentación: Programa estatal que busca garantizar el
acceso a alimentos de la cesta básica a la población.
 Ley de Tierras y Desarrollo Agrario: Norma que declara de interés
social las tierras aptas para la producción agrícola y las somete a planes de
seguridad agroalimentaria.
 El desarrollo de la agricultura urbana: Iniciativas para la
producción de alimentos en zonas urbanas, promoviendo la auto-suficiencia
alimentaria y la diversificación de la dieta.
 La promoción de la agricultura familiar: Apoyo a pequeños
productores que contribuyen a la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.
La propiedad y posesión agraria. La propiedad “sui géneris”.
La propiedad y posesión agraria son conceptos fundamentales en el derecho
agrario, diferenciados en que la propiedad implica un derecho pleno sobre el bien,
mientras que la posesión es un poder de hecho sobre él. La posesión agraria se
caracteriza por la explotación directa de la tierra con fines agroalimentarios, sin
intermediarios.
Propiedad Agraria:
 Derecho Pleno: El propietario tiene el derecho de usar, gozar y
disponer de la tierra.
 Función Social: La propiedad agraria debe cumplir una función
social, que implica el uso productivo de la tierra para asegurar la soberanía
alimentaria y el desarrollo agropecuario.
 Propietario-Tenedor: El titular del derecho de propiedad de las
tierras que cultiva, ejerciéndolo plenamente.
Posesión Agraria:
 Explotación Directa: La posesión se caracteriza por el trabajo
directo de la tierra por parte del poseedor, sin intermediarios.
 Actos de Explotación: La posesión implica actos de cultivo,
manejo de ganado, entre otros., que demuestren el uso y goce de la tierra.
 Protección Jurídica: La posesión agraria está protegida por el
derecho, y el poseedor puede ejercer acciones posesorias para defender su
derecho contra perturbaciones o despojos.
 Reconocimiento: La posesión puede ser reconocida por la
asamblea de ejidatarios o por resolución judicial.
Ejemplos:
Propietario: Un agricultor que posee un título de propiedad de una parcela de
tierra y la cultiva.
Poseedor: Un campesino que cultiva una parcela de tierra sin tener título de
propiedad, pero que ha sido reconocida como poseedor por la comunidad.
La adjudicación de tierras y el derecho de permanencia.
Se reconoce el derecho a la adjudicación de tierras a toda persona apta para el
trabajo agrícola, en los casos y formas establecidos en esta Ley. Las tierras propiedad
del Instituto Nacional de Tierras (INTI) con vocación de uso agrícola, pueden ser objeto
de adjudicación, a través de la cual se otorga al campesino o campesina el derecho de
propiedad agraria. En ejercicio de ese derecho, el campesino o campesina podrá usar,
gozar y percibir los frutos de la tierra. El derecho de propiedad agraria se transfiere por
herencia a los sucesores legales, pero no puede ser objeto de enajenación alguna Son
sujetos beneficiarios del régimen establecido en esta Ley, todos los venezolanos y
venezolanas que hayan optado por el trabajo rural, especialmente para la producción
agrícola y el desarrollo agrario, como oficio u ocupación principal. La adjudicación de
tierras, la garantía de permanencia, el rescate de tierras y la expropiación agraria
contenidas en la presente Ley, deben procurar preferentemente el beneficio de los
campesinos y campesinas que tengan la voluntad y la disposición para la producción
agrícola en armonía con los planes y programas agrarios del Ejecutivo Nacional, en
atención a la función social de la tierra con vocación de uso agrícola y al principio
socialista según el cual la tierra es para quien la trabaja.
El fundo estructurado y el conuco.
En el contexto de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario en Venezuela, el fundo
estructurado y el conuco son conceptos relacionados con la tenencia de la tierra y la
producción agropecuaria, pero con diferencias clave. El fundo estructurado es una
unidad de producción agraria, considerada indivisible e inembargable, que incluye la
tierra y los bienes productivos (muebles, inmuebles y semovientes) destinados a la
producción. El conuco, por otro lado, es el término indígena más común para designar
el lugar donde se siembran los alimentos, un espacio tradicional de producción familiar,
especialmente con técnicas agroecológicas.

El fundo estructurado:

 Es una unidad de producción agraria legalmente definida en la Ley de


Tierras y Desarrollo Agrario.
 Está conformado por la tierra, bienes muebles e inmuebles y semovientes
que se utilizan para la producción.
 Se considera indivisible e inembargable como unidad tenencial, lo que
significa que no puede ser dividido o embargado como tal.
 La finalidad del fundo estructurado es fomentar la producción
agropecuaria y la seguridad alimentaria de la nación.
 Se entiende que la productividad eficiente y eficaz es garantía de la
tenencia de la tierra.
El conuco:
 Es un término indígena que hace referencia al espacio donde se siembran
alimentos, generalmente de manera familiar y con prácticas agrícolas ancestrales.
 Se caracteriza por la diversidad de cultivos y la utilización de técnicas
agroecológicas.
 El conuco se ha convertido en un símbolo de la resistencia campesina y
de la producción local, especialmente con el avance del modelo industrial en la
agricultura.
 La Ley de Tierras y Desarrollo Agrario reconoce el rol del conuco como
una forma de producción agropecuaria sostenible y de importancia para la seguridad
alimentaria.

El latifundio: Concepto Legal.


En Venezuela, el latifundio, entendido como grandes propiedades agrícolas, ha
sido un tema central en la historia y la política del país, especialmente desde la época de
la agropecuaria. Históricamente, la existencia de latifundios ha generado tensiones
sociales y políticas, con movimientos y reformas buscando limitar su influencia y
promover una distribución más equitativa de la tierra.
En Venezuela, según la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, un latifundio se
define como una extensión de tierra que supere el promedio de ocupación de la región o
que no alcance un rendimiento idóneo del 80%. También puede considerarse latifundio
una porción de terreno rural ociosa o inculta que exceda de 5.000 hectáreas en tierras de
sexta y séptima clase o sus equivalencias.
Órganos de la Administración Agraria y Competencias.
En Venezuela, la administración agraria está compuesta por varios órganos con
competencias específicas para la regulación de la tierra, la promoción del desarrollo
rural y la gestión de la producción agropecuaria. Los principales órganos son el Instituto
Nacional de Tierras (INTI), el Instituto Nacional de Desarrollo Rural (INDER) y la
Corporación Venezolana Agraria (CVA).
El Instituto Nacional de Tierras (INTI) es el principal ente regulador en materia
de tierras, encargado de la gestión de la propiedad de las tierras, la formulación de
políticas agrarias y la ejecución de proyectos relacionados con la tierra y el desarrollo
agrario.
El Instituto Nacional de Desarrollo Rural (INDER) se enfoca en el desarrollo de
las comunidades rurales y en la promoción de la agricultura sostenible, así como en la
capacitación y asistencia técnica a los productores agrícolas.
La Corporación Venezolana Agraria (CVA) se dedica a la producción
agropecuaria, la comercialización de productos agrícolas y la gestión de las fincas y
empresas agrícolas estatales.
Además de estos órganos, también existen Oficinas Regionales de Tierra y
jueces competentes en jurisdicción agraria, que desempeñan un papel importante en la
aplicación de las leyes agrarias y en la resolución de conflictos relacionados con la
tierra.

Declaratoria de Finca Productiva. Declaratoria de Finca Mejorable.


Declaratoria de Tierras Ociosas. Rescate de Tierras. Expropiación.
- Las fincas ociosas o incultas, son aquellas que no cumplen con los requisitos
mínimos de producción, pueden ser objeto de intervención o expropiación agraria.
- La finca Mejorable, es aquella que sin ser productiva, puede ser puesta en
producción en un lapso razonable.
- La Finca Productiva, es aquella que está dentro de los parámetros de
productividad establecidos por el ejecutivo nacional.
Requisito previo para que el Instituto Nacional de Tierras proceda a la apertura
del procedimiento de Expropiación Agraria.
Expropiación:
A los efectos de la aplicación del concepto de latifundio, es aquella figura legal
por medio de la cual se declaran de utilidad pública o de interés social, aquellas tierras
privadas que no cumplan una función social y sujeta a expropiación.
Como requisito previo para la apertura del procedimiento, el INTI, debe
sujetarse al contenido del Art. 70 y 77 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, el cual
establece:
Artículo 70. Para llevar a efecto la expropiación prevista en esta Ley se requiere
Resolución del Directorio del Instituto Nacional de Tierras mediante la cual se acuerda
el inicio del procedimiento de expropiación, contentiva de:
1. Las razones que justifiquen que la expropiación a efectuarse es necesaria
para la ordenación sustentable de las tierras de vocación agrícola, a fin de asegurar su
potencial agroalimentario.
2. Identificación del área objeto de expropiación.
Artículo 77. A los efectos de expropiar forzosamente el inmueble, el Instituto
Nacional de Tierras hará la correspondiente solicitud de expropiación por ante el
Tribunal Superior Regional Agrario que resulte competente por la ubicación del
inmueble, remitiéndole el expediente respectivo.
Condiciones de la tierra para solicitar el procedimiento de finca productiva, finca
mejorable y finca ociosa o de uso no conforme y quiénes son los sujetos solicitantes de
cada uno de esos procedimientos.
· Finca productiva: Art. 41 Los propietarios u ocupantes de tierras con vocación
de uso agrícola que se encuentren en producción deberán solicitar por entre el Instituto
Nacional de Tierras, un certificado de finca productiva, siempre y cuando ese ajustado a
los planes de seguridad agroalimentaria establecidos por los organismos competentes,
en dicho certificado se hará constar la extensión, la calidad y los rubros de producción,
que permitan determinar la productividad de las misma.
· Finca mejorable: Artículo 49. Los propietarios u ocupantes de tierras con
vocación de uso agrario que no se encuentren productivas o se encuentren
infrautilizadas, deben solicitar por ante el Instituto Nacional de Tierras un certificado de
finca mejorable, por el cual se comprometan a efectuar el mejoramiento y adaptación de
su propiedad durante un término perentorio de dos (2) años, de acuerdo con los planes y
lineamientos que el Ejecutivo Nacional determine a través del Instituto Nacional de
Tierras. Dicho término se computará a partir de la expedición de la certificación
correspondiente. Si en el transcurso de los dos (2) años antes referidos, el propietario no
ha dado cumplimiento a lo establecido en la certificación, o lo ha hecho sólo
parcialmente, comenzará a causarse el impuesto respectivo por cada hectárea de tierra
ociosa o inculta. Igualmente, la tierra en cuestión podrá ser rescatada o expropiada.

Justicia Agraria: Poderes Cautelares y Medidas Preventivas del Juez


Agrario. Competencias.
En la justicia agraria, el juez agrario tiene poderes cautelares y puede tomar
medidas preventivas para proteger la producción agraria y los recursos naturales,
incluso sin un juicio previo. Estas medidas, dictadas de oficio, buscan asegurar la
seguridad alimentaria, la biodiversidad y la protección ambiental.
Poderes Cautelares y Medidas Preventivas:
Protección de la Producción Agraria: El juez agrario tiene la facultad de dictar
medidas para evitar la interrupción de la producción agraria, incluyendo la paralización,
ruina, desmejoramiento o destrucción de la producción.
Preservación de Recursos Naturales: Las medidas cautelares también se orientan
a la preservación de los recursos naturales renovables.
De Oficio: El juez puede dictar estas medidas incluso sin que exista un juicio en
curso.
Interés Colectivo: La finalidad de estas medidas es proteger el interés colectivo y
no solo el de las partes involucradas en un conflicto.
Medidas Provisionales: La ley permite al juez agrario dictar medidas cautelares
provisionales para proteger los derechos del productor y el interés colectivo.
Prueba y Riesgo: Las medidas cautelares nominadas, como las establecidas en la
Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, solo se decretarán si existe riesgo de que la
ejecución del fallo quede ilusoria y se acompañe un medio de prueba.
Competencias del Juez Agrario:
Propiedad Agraria: El juez agrario es competente para resolver conflictos
relacionados con la propiedad agraria.
Viabilidad y Tránsito Rural: También tiene competencia en asuntos relacionados
con la viabilidad y tránsito en zonas rurales.
Elementos Sanitarios de Producción Agrícola: El juez agrario es competente
para asuntos relacionados con la salud de la producción agrícola.
Asociaciones Agropecuarias: También tiene competencia en el régimen de las
asociaciones agropecuarias.
Derecho de Aguas: El juez agrario resuelve conflictos relacionados con el
derecho de aguas.
Reglamentación de Caza y Pesca: El juez agrario es competente en la
reglamentación de la caza y la pesca.
Jurisdicción Especial Agraria, (Sala de Casación Social del Tribunal
Supremo de Justicia; Sala Agraria, tribunales Superiores Regionales Agrarios,
Juzgados de Primera Instancia Agraria).
La Jurisdicción Especial Agraria (o Jurisdicción Agraria y Rural) se refiere al
sistema judicial especializado que resuelve conflictos agrarios en el país. Este sistema se
compone de diversos tribunales y jueces que atienden la materia, garantizando la
seguridad jurídica en la tenencia de la tierra y los derechos de los campesinos.
Componentes de la Jurisdicción Especial Agraria:
Tribunal Supremo de Justicia (Sala de Casación Social): Órgano máximo de la
jurisdicción, que resuelve casos de mayor complejidad y relevancia.
Tribunales Superiores Regionales Agrarios (Salas Agrarias): Tribunal de segunda
instancia, que puede conocer recursos contra las decisiones de los Juzgados de Primera
Instancia Agraria.
Juzgados de Primera Instancia Agraria: Órgano jurisdiccional de primera
instancia, que conoce de las demandas y controversias agrarias.
· Defensoría pública en materia agraria.
En el contexto legal venezolano, la defensoría agraria se refiere a la protección y
defensa de los derechos relacionados con la tierra y el sector agrario. En Venezuela, esta
función es ejercida principalmente por la Defensa Pública, que ofrece asesoría legal
gratuita a los trabajadores agrícolas y pesqueros. También existe la Defensoría del
Pueblo, que puede intervenir en casos de vulneración de derechos relacionados con la
tierra.
Defensa Pública:
 Brinda asesoría legal gratuita a trabajadores del campo y de la pesca.
 Atiende casos relacionados con la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario.
 Ofrece apoyo jurídico en diversas diligencias para la búsqueda de
soluciones a problemas agrarios.
 Se puede contactar por correo electrónico:
[email protected], [email protected].
Defensoría del Pueblo:
 Atiende quejas y consultas sobre vulneración de derechos, incluyendo
aquellos relacionados con la tierra.
 No sustituye a autoridades judiciales ni fiscales.
 Tiene oficinas delegadas en diferentes estados, como Aragua, con la
Defensora Delegada Irene Sampedro.
Tribunal Supremo de Justicia:
 Puede crear o designar una Defensoría Especial Agraria para ejercer las
funciones de defensa de los campesinos.

Relación entre las instituciones del Derecho Agrario con la agricultura


sustentable y los medios legales para eliminar el latifundio como problema agrario.
El Derecho Agrario juega un papel fundamental en la promoción de la
agricultura sustentable y en la lucha contra el latifundio. Las instituciones del Derecho
Agrario, a través de leyes y regulaciones, buscan asegurar el uso responsable de la
tierra, promover prácticas agrícolas sostenibles y garantizar la distribución equitativa de
la tierra.
CONCLUSIÓN

El derecho agrario valora y regula el uso de los recursos naturales renovables y


cubre de modo omnicomprensivo todos los matices de la actividad agraria, tomando en
cuenta tanto al campesino como a los demás productores, según su peculiar situación
institucional, afirma que el derecho agrario venezolano está condicionado por la
naturaleza, historia y los valores; es pluralista, no clasista, porque así lo manda la
Constitución Nacional; protege primordial, pero no exclusivamente a los campesino;
propugna el incremento de la producción nacional como exigencia de la soberanía
económica del país, atiende a las defensas de los recursos naturales renovables, y por
ende la del sistema ecológico, permitiendo así la explotación de éstos, con un racional
respeto hacia el principio dinámico económico que lo constituye y, finalmente es un
impulsor permanente de reforma agraria para promover el cambio de la estructura
latifundista por un sistema justo de propiedad y tenencia.

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