LAS CONSECUENCIAS AMBIENTALES DE LA EXPLOTACIÓN DEL
LITIO EN EL DEPARTAMENTO DE POTOSÍ, BOLIVIA
Introducción.
Bolivia posee una de las mayores reservas de litio del mundo,
concentrada principalmente en el Salar de Uyuni, ubicado en el
departamento de Potosí. El creciente interés global por el litio, debido a
su uso fundamental en baterías para vehículos eléctricos y dispositivos
electrónicos, ha impulsado la industrialización de este recurso
estratégico. Sin embargo, este proceso no está exento de impactos
ambientales y sociales significativos que merecen un análisis detenido.
1. Uso intensivo de recursos hídricos.
La tecnología predominante utilizada para la extracción de litio en
salmueras consiste en la evaporación solar, la cual requiere la extracción
de grandes volúmenes de agua subterránea. Según el Centro de
Documentación e Información de Bolivia (CEDIB), los contratos firmados
con empresas rusas y chinas prevén una demanda anual de hasta 6,9
millones de metros cúbicos de agua (CEDIB, 2025). Esta extracción
masiva pone en riesgo los acuíferos subterráneos, especialmente en una
región caracterizada por su aridez y escasa disponibilidad hídrica. La
disminución de las aguas subterráneas no solo amenaza la producción
de litio, sino también las actividades agrícolas y ganaderas de las
comunidades locales que dependen de estas fuentes.
2. Alteración geomorfológica del salar.
El bombeo constante de salmuera para la obtención de litio puede
provocar hundimientos y deformaciones en la superficie del salar.
Swissinfo (2024) advierte que la sobreexplotación de las salmueras y la
falta de un manejo adecuado en la reinyección de residuos podría alterar
el equilibrio físico y químico del salar, afectando no solo la integridad del
paisaje, sino también la calidad del recurso mineral que se busca
explotar. Además, existe el riesgo de que las lagunas ricas en
biodiversidad —donde habitan especies como los flamencos andinos—
sufran desecación o cambios en su composición química.
3. Contaminación y degradación de ecosistemas.
El proceso de extracción de litio no solo utiliza agua, sino también
compuestos químicos como cloruro de potasio, hidróxido de sodio y
otros reactivos que pueden contaminar suelos y fuentes hídricas si no se
gestionan adecuadamente. Según Energypress (2019), existe una
probabilidad alta de filtraciones y derrames de estos compuestos, lo que
conllevaría a la degradación de los ecosistemas aledaños. La flora y
fauna características del altiplano, altamente adaptadas a condiciones
específicas de salinidad y humedad, son especialmente vulnerables a
estas alteraciones.
4. Impactos sociales y vulneración de derechos indígenas.
Diversas comunidades indígenas que habitan en el área circundante al
Salar de Uyuni han manifestado su preocupación ante la falta de
consulta previa, libre e informada sobre los proyectos extractivos, tal
como lo establece el Convenio 169 de la OIT. La Asociación Nacional de
Ayllus y Markas del Qullasuyu (ANMQ) ha denunciado reiteradamente
que los planes estatales y las asociaciones con capital extranjero se han
desarrollado sin su participación efectiva (ANABOLIVIA, 2023). Esta
exclusión ha derivado en movilizaciones sociales, bloqueos y un clima de
conflictividad que podría intensificarse si no se garantizan mecanismos
adecuados de consulta y compensación.
5. Deficiencias en la planificación y gestión ambiental
El Plan de Industrialización del Litio impulsado por la estatal Yacimientos
de Litio Bolivianos (YLB) ha sido criticado por carecer de un plan robusto
de manejo ambiental. Según un análisis de la revista Nueva Sociedad
(2022), las normativas existentes no se aplican de forma rigurosa y las
capacidades institucionales para fiscalizar las actividades extractivas
son limitadas. Esta situación incrementa la probabilidad de impactos
irreversibles y compromete la sostenibilidad a largo plazo de las
operaciones.
Conclusiones.
Si bien la explotación del litio representa una oportunidad económica
significativa para Bolivia, los impactos ambientales y sociales asociados
no deben ser subestimados. La sostenibilidad del proyecto dependerá de
la implementación de políticas que garanticen:
Un uso racional y controlado de los recursos hídricos.
Planes rigurosos de gestión y mitigación ambiental.
Procesos efectivos de consulta y participación de las comunidades
locales.
Fortalecimiento de las capacidades institucionales para la
fiscalización y regulación.
Solo bajo estos principios, Bolivia podrá evitar reproducir las
problemáticas históricas asociadas a otras formas de extractivismo y
avanzar hacia un modelo de desarrollo más equitativo y sustentable.
Bibliografía .
Centro de Documentación e Información de Bolivia (CEDIB).
(2025). Preocupa impacto ambiental de contratos de litio en
Bolivia.
[Link]. (2024). Alertan sobre grandes daños en el
medioambiente por la extracción de litio en Bolivia.
Energypress. (2019). La industrialización del litio causará al menos
tres efectos ambientales.
Asociación Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (ANMQ).
(2023). Explotación del litio: alerta permanente de residentes
potosinos.
Nueva Sociedad (NUSO). (2022). El proyecto estatal del litio en
Bolivia: expectativas, desafíos y dilemas.