Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas,
hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción.
Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar
dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los
mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción
para el método científico es máxima: « ...este principio -dice Reichenbach-
determina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la ciencia significaría
nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o
falsedad de sus teorías; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de
distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación
del poeta».
Pero tal principio de inducción no puede ser una verdad puramente lógica, como
una tautología o un enunciado analítico. En realidad si existiera un principio de
inducción puramente lógico no habría problema de la inducción; pues en tal
caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como
transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que
ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. Por tanto, el principio de
inducción tiene que ser un enunciado sintético: esto es, uno cuya negación no
sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de
por qué habría que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar
racionalmente su aceptación. [...]
A partir de la obra de Hume debería haberse visto claramente que aparecen con
facilidad incoherencias cuando se admite el principio de inducción; y también que
difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa): ya que, a su vez, el
principio de inducción tiene que ser un enunciado universal. Así pues, si
intentamos afirmar que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen
de nuevo justamente los mismos problemas que motivaron su introducción: para
justificarlo tenemos que utilizar inferencias inductivas; para justificar éstas hemos
de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. Por
tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la
experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. [...]
Por mi parte, considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la
lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la
doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo
«estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de
«probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son
«inferencias probables». [...]
Karl Popper, La lógica de la investigación científica, Tecnos, Madrid 1977, p.
28-30.
A) Comprensió del text:
1. Cerca una definició de les paraules en color vermell i explica-les amb les
teves pròpies paraules
2. Què és el que Hume considera que és necessari per a justificar les
inferències inductives?
3. Segons Hume, quin és el problema d'intentar fonamentar el principi d'inducció
en l'experiència?
4. Quines conseqüències tindria per a la ciència l'absència d'un principi
d'inducció, segons Reichenbach?
5. Com explica Hume la "regressió infinita" que es genera en intentar justificar el
principi d'inducció?
6. Què pensa Hume sobre la doctrina que les inferències inductives poden tenir
"un grau de seguretat" o "probabilitat"? Quina crítica planteja sobre això?
7. Com es relaciona aquest text amb el debat sobre l'objectivitat i la certesa en
la ciència?
B) Comentari de text:
- Quin és el tema i la tesi del text?
- Quines són les idees principals del text? Escriu-les de manera ordenada.