La eutanasia es el acto de provocar intencionalmente la muerte de una
persona que padece una enfermedad grave o terminal, con el fin de
evitar sufrimientos insoportables. Puede ser activa (administrar un
agente letal) o pasiva (retirar tratamientos que prolongan la vida).
Expertos y organizaciones contrarias a la eutanasia plantean varias
críticas fundamentadas en aspectos éticos, sociales y médicos:
Protección de los vulnerables: Se argumenta que legalizar la
eutanasia implica que el Estado reconoce que hay vidas
"eliminables", lo que puede llevar a presiones sociales o familiares
para que personas enfermas o dependientes opten por morir,
transformando un derecho en un deber de morir1.
Alternativas a la eutanasia: Muchas solicitudes de eutanasia se
deben a miedo al sufrimiento, dolor mal atendido o soledad,
problemas que pueden abordarse con cuidados paliativos
adecuados. Asociaciones médicas internacionales (como la
Asociación Médica Mundial y la Asociación Médica de EE.UU.) se
oponen a la eutanasia por considerarla incompatible con la función
del médico y porque dificulta la inversión en cuidados paliativos1.
Deshumanización de la medicina: Se sostiene que la eutanasia
puede erosionar la ética médica tradicional de preservar la vida y
fomentar una actitud indiferente hacia el sufrimiento, además de
generar miedo en pacientes vulnerables de acudir a hospitales por
temor a ser eutanasiados24.
Riesgo de abuso y pendiente resbaladiza: Informes como el
Remmelink en Holanda evidencian casos de eutanasia involuntaria
o sin consentimiento, lo que genera preocupación sobre la
dificultad de controlar esta práctica y la posible expansión de
criterios para aplicar la eutanasia a más grupos24.
Impacto social y ético: Se argumenta que la eutanasia
representa una derrota social y política ante la enfermedad y la
muerte, y que puede destruir la dignidad humana al considerar
algunas vidas como menos valiosas o dispensables. Además, se
teme que la eutanasia pueda fomentar un aumento en las tasas
de suicidio y dificultar la superación del sufrimiento12.
Situación de Colombia respecto a la eutanasia
Colombia es uno de los países pioneros en América Latina en la
regulación de la eutanasia. Desde 1997, la Corte Constitucional ha
reconocido el derecho a la eutanasia bajo ciertos criterios estrictos,
convirtiendo al país en uno de los primeros en legalizarla parcialmente
en la región. Actualmente, la eutanasia está permitida para pacientes
con enfermedades terminales o condiciones que causan sufrimiento
físico o psíquico insoportable, siempre que se cumplan procedimientos
legales y éticos establecidos.
Sin embargo, el debate sigue vigente en la sociedad colombiana, con
posturas divididas que reflejan tanto la aceptación de la eutanasia como
una forma digna de morir, como la preocupación por sus implicaciones
éticas y sociales, especialmente en sectores religiosos y bioéticos3.
Bibliografía:
Asociación de Bioética de Madrid, "12 argumentos contra la
eutanasia"1
Universidad Austral, "Razones del no a la eutanasia"2
Revista Misión, "7 argumentos en contra de la eutanasia"4
Revista Pesquisa Javeriana, "El debate de la eutanasia en
Colombia"3
Citations:
1. https://abimad.org/12-argumentos-contra-la-eutanasia/
2. https://www.austral.edu.ar/textos-espirituales/razones-del-no-a-la-
eutanasia/
3. https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/eutanasia-en-colombia-
argumentos/
4. https://www.revistamision.com/7-argumentos-en-contra-de-la-
eutanasia/
5. https://www.unav.edu/web/unidad-de-humanidades-y-etica-
medica/material-de-bioetica/la-eutanasia-100-cuestiones-y-
respuestas
6. https://comunicacionsocial.diputados.gob.mx/revista/index.php/
desde-el-pleno/eutanasia-los-expertos-hablan-
7. https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-
98872020000400542
8. https://dialogopolitico.org/debates/eutanasia-un-debate-complejo/
Según un artículo de SciELO Colombia, "la acción de matar no es
un acto médico terapéutico. No restablece la salud y tampoco
preserva la vida", por lo que la eutanasia no puede considerarse
un acto médico legítimo2.
En la Revista Pesquisa Javeriana, expertos señalan que el derecho
a la objeción de conciencia es fundamental para los médicos que
se oponen a realizar la eutanasia, pero advierten que este derecho
no debe usarse para negar el servicio ni para agredir a los
pacientes, reflejando el conflicto ético que genera esta práctica1.
Manuel José Hurtado Medina, miembro del Comité de Bioética de
la Universidad Tecnológica de Pereira, destaca que aunque la
Corte Constitucional despenalizó la eutanasia en 1997, la
regulación sigue incompleta y es necesario continuar el diálogo
ético para asegurar que las prácticas cumplan con los términos
establecidos, priorizando la autonomía y dignidad del paciente7.
Alejandro Ordóñez, exprocurador general de Colombia, representó
una postura ultraconservadora afirmando que "con la eutanasia, la
gente se vuelve desechable" y que podría derivar en prácticas
eugenésicas, una preocupación recurrente entre los opositores5.
Un análisis en la Revista Médica de Risaralda advierte sobre los
riesgos de deshumanización y la pendiente resbaladiza, donde la
eutanasia podría extenderse más allá de los casos terminales,
afectando a grupos vulnerables y erosionando la ética médica
tradicional7.
Respecto a Colombia, el país es pionero en América Latina en legalizar la
eutanasia bajo condiciones estrictas desde 1997, con rutas
administrativas establecidas desde 2014 para garantizar el derecho a
morir dignamente. Sin embargo, el debate social y ético sigue vigente,
con aceptación creciente en la opinión pública pero también resistencia
en sectores médicos, religiosos y conservadores. En 2023, sólo un
pequeño porcentaje de personas accedió a la eutanasia, aunque las
encuestas muestran una aprobación mayoritaria57.
Referencias:
Revista Pesquisa Javeriana, "El debate de la eutanasia en
Colombia"1
SciELO Colombia, "La eutanasia no es un acto médico"2
Universidad Tecnológica de Pereira, Manuel J. Hurtado Medina, "La
eutanasia en Colombia desde una perspectiva bioética"7
El País, "Aprender a morir: Colombia explora una nueva relación
con la muerte"5
Citations:
1. https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/eutanasia-en-colombia-
argumentos/
2. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0123-
31222008000100005
3. https://www.uninorte.edu.co/web/grupo-prensa/w/eutanasia-un-
debate-que-sigue-vigente-en-colombia
4. https://repository.unilibre.edu.co/bitstream/handle/10901/27986/
LA%20ENCRUCIJADA%20DE%20LA%20EUTANASIA%20EN
%20COLOMBIA.pdf?sequence=1&isAllowed=y
5. https://elpais.com/america-colombia/2024-09-08/aprender-a-morir-
colombia-explora-una-nueva-relacion-con-la-muerte.html
6. https://www.redalyc.org/pdf/1270/127050090011.pdf
7. http://www.scielo.org.co/pdf/rmri/v21n2/v21n2a10.pdf
8. https://www.elsevier.es/es-revista-acta-colombiana-cuidado-
intensivo-101-articulo-comprar-la-eutanasia-esta-legalizada-
S0122726216301239
1. El tema no es cómo ser compasivos, sino cómo proteger a los
vulnerables
Tanto los pro-eutanasia como los anti-eutanasia dicen que están contra
el sufrimiento extremo, todos se declaran «compasivos». Todos están de
acuerdo en combatir el sufrimiento. Pero una ley de eutanasia consiste
en matar personas (o ayudar a que se maten ellas en el suicidio
asistido). ¿De verdad esta ley de eutanasia protege a los vulnerables e
impide que se los dañe y mate? También hay que ser compasivo con
ellos, con los que casi nadie protege. Es un tema que afecta a toda la
sociedad. No hay que mirar sólo el efecto en uno o dos años, sino el
efecto a largo plazo contra multitud de vulnerables.
2. Con la eutanasia legal, el Estado dice que hay vidas
eliminables… y que matándose nos ayudan a todos
La eutanasia legal dice a la sociedad (y a los enfermos y vulnerables)
que hay vidas que valen menos, las de los eutanasiables, que hay vidas,
en general, que no valen. Más aún: mantenerlos vivos cuesta dinero y
esfuerzo y atención. Si se eutanasian, ahorran costes al Estado y a sus
familias. Muertos son mejores para todos, quieren que entendamos. Así,
el «derecho a morir» se convierte enseguida en «el deber de morir». No
hay ningún tipo de ley de eutanasia que pueda evitar este deber («es
mejor que me mate, para ayudar a mi familia y la sociedad»), no hay
control que lo evite… excepto la total prohibición de esta práctica.
3. Muchos piden morir por dolor y soledad: ¡pero eso se arregla
con cuidados paliativos, no matando!
En Nueva Zelanda la Asociación Médica NZ, la Asociación de Médicos de
Cuidados Paliativos y la Asociación de Enfermeras de Cuidados Paliativos
se han declarado contra la eutanasia. La Asociación Médica Mundial dijo
en 2019 que «no es ética” y «y debe ser condenada por la profesión
médica».
La Asociación Médica de EEUU se reafirmó en 2019 en que «es
incompatible con el papel del médico como persona que cura» y que la
eutanasia legal es «difícil o imposible de controlar». Todos dicen que
casi siempre se pide la eutanasia por miedo al sufrimiento, por dolor mal
atendido, por soledad y dolor psíquico… todo eso se puede tratar con
eficacia con la medicina actual.
4. La eutanasia legal dificulta invertir en cuidados paliativos y
contra el dolor
Aunque el arsenal médico contra el dolor, la angustia emocional y el
miedo es increíblemente grande, aún debe crecer y mejorar, y, sobre
todo, debe llegar a más personas. Con la eutanasia legalizada, no se
invertirá dinero ni recursos en cuidados paliativos ni en otros muchos
campos que afectan al final de la vida. En cambio, mientras está
ilegalizada, la sociedad se ve forzada a invertir y esforzarse en estos
campos, haciendo avanzar la ciencia y la cobertura médica. Un ejemplo
está en la eutanasia en Canadá (informe oficial del Gobierno): sólo un
28% de los técnicos de eutanasia consultó a un experto en paliativos
respecto a un caso, sólo un 6% se molestó en hablar con un psicólogo.
Con eutanasia legal, hay prisas por matar, no por cuidar o explorar
mejores cuidados y tratamientos.
5. La eutanasia daña al oficio médico
Los médicos son personas que decidieron dedicar su vida a cuidar y
sanar y acompañar… o al menos era así antes de la eutanasia legal. Con
la eutanasia legalizada, ¿seguiremos llamando médicos o medicina al
siniestro «arte» de matar enfermos o ayudarles a suicidarse? ¿Qué
pensarán los nuevos médicos de sí mismos? ¿Cuántos pensarán que
tienen no sólo la capacidad técnica de matar, sino la capacidad de
decidir, sugerir, impulsar, animar, conducir a sus pacientes, hacia la
eutanasia? ¿Cuántos lo harán si reciben primas de aseguradoras o de
empresas sanitarias que buscan siempre una gestión más eficaz,
ahorrando costes? Ningún control evitará eso, sólo la total ilegalización.
6. Lo hemos visto en todos los países: la eutanasia nunca se
queda en casos extremos, enseguida se amplía
En Canadá, en apenas 3 años de eutanasia legal, se ha doblado el
número de víctimas a la que se aplica. En Holanda, donde empezó
siendo para casos «extremos», ahora se quiere aplicar a cualquiera que
considere «acabado su ciclo vital», o quien, simplemente, declare estar
triste y que ya no quiere la vida. Una reciente propuesta holandesa
quiere poder matar a mayores de 75 años sanos (que «lo pidan», se
supone) y a menores de 12 años «terminales» (aunque no lo pidan,
basta que lo pida un adulto «responsable»).
En Bélgica casi se ha triplicado en 10 años (de 954 eutanasias en 2010 a
2.655 en 2019, y creciendo). En Bélgica se sabe que en 2019 al menos
unos 450 eliminados (un 17%) no eran personas en estado terminal, es
decir, no tenían enfermedades que les estuvieran acercando
rápidamente a la muerte.
En Canadá se aprobó para pacientes terminales, pero en apenas 2 años
el Tribunal Supremo de Quebec dijo que, para no «discriminar», debía
aplicarse también a enfermos no terminales, como discapacitados. A
veces se aprueba insistiendo en que la pida el enfermo, pero pronto se
amplía a que la pida un pariente, o un juez que considera que es «el
mejor interés del enfermo» (caso Charlie Evans) o alguien que dice que
el enfermo hace años le comentó que estaba a favor de la eutanasia. Y
si la pide tu compañero de habitación en el hospital, ¿por qué no tú? El
Nathaniel Center resume: «una vez legalizado, no es posible ni racional
limitarlo a grupos de personas con condiciones específicas». Si es un
derecho, cualquiera puede pedirlo.
7. La eutanasia legalizada favorece el suicidio
Si no podemos enfadarnos porque nuestra abuela pidió la eutanasia, mis
padres (o mis hijos) tampoco tienen por qué enfadarse o sentirse
dañados si yo me suicido pese a estar sano. Simplemente, entenderé
que «algunos suicidios están bien». Tan bien, que hasta los médicos lo
apoyan y los políticos lo alaban. Ese es el mensaje que transmite la
eutanasia, especialmente a muchos jóvenes y personas que piensan en
el suicidio.
En muchos casos, quizá la mayoría, quien pide la eutanasia en realidad
está pidiendo ayuda contra su depresión, a menudo ligada al miedo o la
soledad; las tendencias suicidas se pueden y deben tratar desde la
ciencia médica y psíquica
8. La eutanasia no es una opción «libre», casi siempre va ligada
a depresión… y la depresión puede tratarse
La eutanasia se basa en el deseo de morir, un deseo suicida, y a
menudo -quizá casi siempre- va ligado a la depresión, que causa
pensamientos suicidas. La solución no es matar al enfermo -aunque lo
pida- sino tratar la depresión. Hay numerosos estudios que muestran
que cuando se trata la depresión de los que piden eutanasia en países
donde es legal, la inmensa mayoría cambia de opinión y deja de
pedirla… suponiendo que no le hayan matado antes, porque como
vemos no hay ninguna obligación de que un psiquiatra examine el caso.
9. En un país donde ya se abusa de los ancianos ¿quién los
protegerá si hay eutanasia legal?
En Nueva Zelanda calculan que 1 de cada 10 ancianos sufre abusos
físicos o psíquicos, son maltratados. Muchos más sufren soledad. A esta
población tan frágil y vulnerable, ¿quién les protege de ser conducidos a
la muerte por eutanasia? Y cuanto más cueste mantener a los ancianos,
mayores serán las presiones.
Con la eutanasia ilegal, estas presiones al suicidio, simplemente, no
existen o son tan burdas que enseguida se detectan y castigan. Con la
eutanasia legal, serían cotidianas y extendidas. En Bélgica y Holanda,
después de 15 años de práctica eutanásica y decenas de miles de casos,
apenas 2 personas han sido llevadas a juicio por eutanasia mal aplicada
y al final nadie ha sido condenado: eso demuestra que el control es
escaso, un paripé.
10. ¿Y si se mata con eutanasia a alguien que no quería, aunque
sea sólo a uno?
Muchos países, como Nueva Zelanda, abolieron la pena de muerte para
evitar que se matase a nadie por crímenes que no cometió, por errores
de distinto tipo (identificaciones, burocracia, etc…) La muerte es tan
grave e irreversible que el mero riesgo de matar a un inocente se vio
suficiente para abolir este castigo. Por el mismo principio, para estar
seguro que no haya ni una eutanasia injusta y no pedida, sólo hay un
método: prohibir toda eutanasia.
11. La eutanasia da demasiado poder al Estado… ¡poder para
matar más personas!
Los abusos con la eutanasia legal casi no se pueden controlar si los
cometen particulares, pero serán aún más incontrolables si los comete el
Estado, una máquina ciega al dolor individual y muy difícil de parar.
Cuando das poder al Estado para matar enfermos vulnerables, es muy
difícil controlar cuántos y cómo los elimina, limitar su aplicación… e
impedir que quiera ampliarlo a más y más personas molestas y
eliminables.
12. La eutanasia hace más contagioso el suicidio y más difícil la
superación
En una sociedad sin eutanasia local, donde el suicidio se ve como algo
difícil, casi impensable, todo orienta a la persona a apostar por la vida y
superar sus dificultades. Pero cuando se legaliza la eutanasia, cuando se
abre la opción de matarse, que se vende como «salida fácil», muchas
personas que con perseverancia y coraje habrían muerto de muerte
natural dando ejemplo a sus semejantes serán más bien tentadas de
matarse, como hacen otros a su alrededor.
Al final, esta cultura de la muerte hace barato y fácil el matar y el
matarse.