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Narra Tiva

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Lectura

Antes de comenzar las sesiones de lectura, me sentía con muchas ganas de aprender, con
algunas dudas, pero también un poco insegura y nerviosa. No estaba segura de como seria
compartir la lectura con otras personas, ni de si lo lograría que se interesaran por los
textos. Tenía curiosidad por descubrir cómo podía cambiar mi forma de leer y cómo
podría ayudar a otros a disfrutar también de la lectura. A lo largo de las sesiones, poco a
poco fui perdiendo el miedo y encontrando herramientas que me ayudaron a sentirme
más seguro como lector y como mediador. Aunque siempre me ha gustado leer, pensaba
que iba a ser un poco más diferente o más difícil
Mis expectativas eran principalmente aprender a compartir la lectura de una manera
significativa. Esperaba que leer en grupo fuera más que solo una actividad académica, de
las que hacen por obligación o solo por cumplir con un objetivo escolar, pensaba que tal
vez, si elegíamos bien los textos y los compartíamos con entusiasmos, podrían sugerir
emociones, recuerdos, ideas que hicieran que la lectura dejara una huella en cada uno.
que se convirtiera en una experiencia enriquecedora para todos, y que pudiera generar un
impacto emocional o reflexivo en grupo, tenía la esperanza de que, a través de la lectura,
el grupo pudiera abrirse, dialogar, compartir historias, y encontrar algo que nos uniera.
Durante este proceso, hubo textos que me marcaron profundamente. Uno de ellos fue
Zepeda, Monique (Leer es una forma de tocar sin manos y mirar sin ojos) El cuaderno de
Pancha (No es tan fácil ser niño: hacemos y dejamos de hacer muchas cosas con tal de
que no se burlen los demás), Rosenblatt 1933 (Leer es una experiencia una forma de
vivir, vicariamente vidas y emoción ajenas y acercarse a las propias y por tanto de
enfrentar dilemas vitales), Emilia Ferreiro (La lectura y la escritura no son solamente
habilidades escolares, Son herramientas para pensar), William Somerset Maugham (La
lectura no da al hombre Sabiduría; le da conocimientos), Charles W. Eliot (Los libros son
los amigos más silenciosos y constantes los consejeros más accesibles, y los maestros
más Pacientes), René Descartes (La lectura de todos los buenos libros es como una
conversación con las mejores personas de los siglos pasados) me sentí identificado con
muchas de las emociones que la protagonista expresa. Me pareció muy valioso cómo
Pancha usa la escritura como una manera de desahogarse, entender lo que siente y
adaptarse a los cambios que ocurren a Su alrededor, A veces, cuando uno es niño, puede
parecer que los adultos no entienden lo que uno siente, y este libro muestra justamente
esa perspectiva infantil, con mucha sinceridad. me dejo una enseñanza muy clara: que
escribir puede ayudarnos a entendernos mejor a nosotros mismos. A veces no sabemos
por qué nos sentimos de cierta manera, pero al ponerlo en palabras, todo empieza a tener
sentido. También me hizo valorar la amistad, la importancia de expresarnos y el
poder de la empatía, a lectura de este texto me llevó a replantear Profundamente el papel
del docente en la formación de lectores. Rosa Ramírez destaca que no es suficiente
enseñar a leer; es esencial formar lectores críticos y sensibles, capaces de encontrar en la
lectura una herramienta para comprender y transformar Su realidad. Indicadores
orientadores para construir la narrativa. Uno de los momentos más significativos en mi
formación como lector y como mediador fue el encuentro con obras como el libro de
pancha de Rosa Ramírez, así como las ideas de Rosenblatt 1933, quien plantea que la
lectura no es un proceso lineal ni objetivo, sino una transacción entre el lector y el texto,
Rosenblatt sostiene que el lector aporta su mundo interno a la lectura, y que cada
encuentro con un texto es único, Esto fue evidente para mí al leer Pancha, pues más allá
del argumento, lo que me interpelo fue la manera en que el texto dialogó con mi propia
historia, mis recuerdos, mis miedos y mis emociones, Comprendí que la lectura puede ser
un espejo pero también una puerta: un espejo porque nos refleja, una puerta porque nos
permite salir de nosotros mismos y entrar en otras vidas posibles. Estas lecturas me
conmovieron profundamente, ya que, al leerlos, surgieron en mí emociones intensas:
nostalgia, asombro, incluso incomodidad. Reflexioné sobre la vida, la muerte, el amor, y la
soledad. Estas lecturas me ayudaron a comprender que leer no es solo decodificar
palabras, sino encontrarse a uno mismo en cada historia.
A lo largo de las sesiones, mi forma de leer cambió de manera significativa. Pasé de una
lectura solitaria e introspectiva donde la experiencia del texto se limitaba a mis propios
pensamientos y emociones a una lectura más abierta, dialogada y enriquecida por la
interacción con otros. Descubrí que leer en colectivo no solo es compartir un texto, sino
también abrirse a las múltiples interpretaciones que pueden surgir a partir de una misma
historia.
Aprendí a escuchar atentamente lo que otros lectores veían, sentían o se preguntaban. A
veces, alguien encontraba un detalle que yo no había notado, o interpretaba una frase
desde una vivencia completamente distinta. En esos momentos, me di cuenta de que cada
lector es único y que el significado de un texto se construye también en comunidad.
Valorar las preguntas que surgen, incluso aquellas que no tienen respuestas inmediatas,
me ayudó a profundizar mi lectura y a comprender que el acto de leer no termina cuando
se cierra el libro, sino que continúa en el diálogo, en la reflexión compartida y en la
resonancia que deja en nosotros.
Esta transformación no solo cambió mi manera de leer, sino también mi manera de
relacionarme con los textos y con quienes los leen conmigo. Ahora sé que la lectura puede
ser un puente, una oportunidad para encontrarnos en lo diverso y construir juntos
sentidos nuevos.
A lo largo de mi formación y práctica docentes he tenido la oportunidad de
desempeñarme como mediador/a de lectura en diversos contextos educativos, Esta
experiencia me ha hecho comprender que ser mediador no consiste únicamente en leer
en voz alta o recomendar libros, sino en crear un espacio donde la lectura se viva como
una experiencia significativa, emocional y transformadora, y compartí las lecturas con
compañeros y familia para motivarlos a la participación de la lectura, para ello decidí
elegir cuentos breves, fragmentos de novelas, poemas o literatura infantil y juvenil que
sean pertinentes a la edad intereses o contexto de los estudiantes.
Incluir textos con personajes diversos, temas emocionales, humor, misterio o dilemas
morales para generar conexión, aunque había unos pequeños retos por enfrentar ya que
hay niños más juguetones por eso decidí usar esta estrategia para que pusieran atención,
con un cuento de interés.
Me ayudaron a ver la mediación no solo como una actividad educativa, sino también
como una forma de acompañar procesos personales. Como lector, me llevo una mirada
más amplia y sensible. Aprendí a leer con otros, a escuchar sus voces y a descubrir
sentidos nuevos en cada lectura. Como mediador, comprendí que leer en comunidad
puede transformar realidades, generar vínculos y abrir horizontes. Hoy valoro mucho más
la lectura compartida, no solo por lo que se aprende, sino por la conexión humana que se
genera. Me gustaría seguir fomentando la lectura en espacios comunitarios y escolares,
creando círculos donde todos se sientan escuchados y puedan encontrar un lugar en las
historias que leemos juntos. Gracias a estas sesiones me llevo algo nuevo que fue
descubrir nuevas formas de ver el mundo, aprender a interprender, aprendí a escuchar y a
observar.
La lectura compartida ha adquirido para mí un valor mucho
más profundo que antes, Ya no la veo solo como una actividad académica o recreativa,
sino como una herramienta poderosa de conexión humana, aprendizaje colectivo y
desarrollo emocional, También he comprendido que leer en compañía
ayuda a desarrollar habilidades sociales y comunicativas: aprender a escuchar sin
interrumpir, respetar opiniones diferentes, y construir ideas entre todos. Como futuro
docente o mediador de lectura, valoro cada vez más estos aprendizajes, también me
gustaría compartir la lectura en bibliotecas, comunidades, espacios públicos, centros
culturales para que la gente viera la importancia que es leer.

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