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Trabajo DESC

El documento analiza dos fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre derechos sociales de la infancia, destacando la importancia de la protección especial y el interés superior del niño. En el caso 'Villagrán Morales vs. Guatemala', se establece que el derecho a la vida incluye condiciones dignas y la obligación del Estado de proteger a los niños en riesgo. En 'Gonzalez Lluy vs. Ecuador', se aborda la interdependencia de derechos y la responsabilidad del Estado en la regulación de la salud, enfatizando la necesidad de garantizar el derecho a la educación y la salud sin discriminación.

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El documento analiza dos fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre derechos sociales de la infancia, destacando la importancia de la protección especial y el interés superior del niño. En el caso 'Villagrán Morales vs. Guatemala', se establece que el derecho a la vida incluye condiciones dignas y la obligación del Estado de proteger a los niños en riesgo. En 'Gonzalez Lluy vs. Ecuador', se aborda la interdependencia de derechos y la responsabilidad del Estado en la regulación de la salud, enfatizando la necesidad de garantizar el derecho a la educación y la salud sin discriminación.

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Especialización en Protección de Derechos de Niños, Niñas y

Adolescentes (cohorte 2023-2024)

Materia: Derechos Económicos, Sociales y Culturales de los NNA


Docente: Diego Freedman
Trabajo individual: Natalia Furlong D.N.I.N° 30.137.407

Consigna:
1) Analice dos fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y/o de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos referentes a derechos sociales
de la infancia detallando:
a. Los estándares fijados en el fallo respecto del alcance de los derechos
sociales de la infancia.
b. Relacione la argumentación expuesta en el fallo con algunos de los
conceptos teóricos desarrollados en el curso, a saber: protección especial de la
infancia, interés superior del niño, progresividad y prohibición de regresividad,
paternalismo justificado, autonomía progresiva.
Opté por dos fallos de la CIDH:
“Niños de la Calle (Villagrán Morales y otros vs. Guatemala” (1999)
Es en este caso que la CIDH se pronuncia por primera vez en relación al
contenido del art. 19 de la Convención de Derechos del Niño. Esta sentencia
trata del secuestro, tortura y muerte de cuatro personas y del asesinato por
parte de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado ocurrido en
Guatemala en 1990.
La corte refiere a la vulneración del derecho a la libertad personal, a la
vida, con un criterio doble (violación por acción y omisión).
Derecho a la vida: este derecho no solo debe ser interpretado como
derecho de defensa, en el sentido que los estados deben abstenerse de
interferir y de privar a sus habitantes arbitrariamente de la vida, sino que debe
abarcar prestaciones positivas que garanticen a los niños mínimos existencias
que les aseguren condiciones dignas y oportunidades para realizar sus
proyectos de vida.
“En razón del carácter fundamental del derecho a la vida, no son
admisibles enfoques restrictivos del mismo. En esencia, el derecho
fundamental a la vida comprende, no sólo el derecho de todo ser humano de
no ser privado de la vida arbitrariamente, sino también el derecho a que no se
le impida el acceso a las condiciones que le garanticen una existencia digna.
Los Estados tienen la obligación de garantizar la creación de las condiciones
que se requieran para que no se produzcan violaciones de ese derecho básico
y, en particular, el deber de impedir que sus agentes atenten contra él.”1

- Derecho de Protección Especial


La importancia del fallo radica entre otros factores a que se aplica por
primera vez por el tribunal la regla referida en el art. 19 de la CADH “los niños
tiene derecho a medidas especiales de protección”
Cuando los estados violan los derechos de los niños en situación de
riesgo, los hacen victimas de una doble agresión. En primer lugar, no evitan
que sean lanzados a la misera, privándolos de las condiciones mínimas de vida
digna e impidiéndoles el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad,
pesar que todo niño tiene derecho a un proyecto de vida, cuidado y fomentado
por los poderes públicos para que se desarrolle en su beneficio … en segundo
lugar, atentan contra su integridad física, psíquica y moral, y hasta contra su
propia vida.
“la razón de ser del artículo 19 de la Convención radica en la
vulnerabilidad de los niños y en su incapacidad para asegurar por sí mismos el
respeto de sus derechos. Igualmente, afirmó que mientras que las
consecuentes responsabilidades de protección corresponden en principio a la
familia, en el caso de niños en riesgo se requieren medidas que emanen del
Estado. Según la Comisión este deber estatal especial abarca el amparo de
una amplia gama de intereses, sociales, económicos, civiles y políticos, del
niño.”2

“Gonzalez Lluy y otros vs. Ecuador” (2015)


Trata de una niña Talia Gabriela Gonzalez Lluy que a partir del contagio
de VIH que sufriera con 3 años de edad luego de transfundirse sangre,
sufriendo serias vulneraciones de derechos.
Es la primera vez que la CIDH refiere a una vulneración de derechos por
violación de norma prevista en el Protocolo de San Salvador como el derecho a
la educación.
Desarrolla además el derecho a la vida, a la integridad y a la salud de la
niña. Sostiene además la interdependencia e indivisibilidad de los derechos
civiles y politicos y lo derechos económicos , sociales y culturales, debiendo ser
entendidos integralmente como derechos humanos y sin jerarquía entre sí.
Derecho a la vida:
1 Párr. 144

2 Párr. 185
La Corte IDH recordó la fuerte interdependencia existente entre los
derechos civiles y políticos y los derechos económicos, sociales y culturales,
reconociendo que no basta con que los Estados se abstengan de violar los
derechos sino que además deben adoptar medidas positivas, en función de las
particulares necesidades del sujeto de derecho. Asimismo, reconoce que los
Estados no son responsables por los hechos de terceros pero afirma que
tienen un deber de impedir que terceros interfieran indebidamente en el goce
de los derechos (deber de regular/ fiscalizar). En este sentido, y si bien la
transfusión de Talía fue realizada en instituciones privadas, la Corte IDH
consideró la existencia de violación al derecho a la vida y a la integridad
personal de Talía por no haber ejercido controles suficientes respecto de tales
agentes. La precariedad e irregularidades en las que funcionaba el Banco de
Sangre permitieron que sangre que no había sido sometida a los exámenes de
seguridad más básicos como el de VIH fuera entregada a la familia de Talía
para la transfusión de sangre, con el resultado de su infección y el consecuente
daño permanente a su salud. Por esto, la Corte IDH considera violados los
artículos 4 y 5 de la CADH
Subraya la responsabilidad del Estado no se encuentra limitada por las
obligaciones mínimas, derechos de prestación “regulación, supervisión y
fiscalización”, “sino que además incluye la falta de respuesta tras tomar
conocimiento del contagio a través de múltiples mecanismos”3.
La niña había contraído el virus por prestador privado, es así que el
“caso la interferencia al derecho a la vida y a la integridad personal (contaminación
con sangre infectada por VIH) se originó en la conducta de terceros privados
(institución de salud y Banco de Sangre privados) la Corte considera relevante retomar
sus pronunciamientos previos sobre la responsabilidad internacional por hechos que
se derivan de la conducta de prestadores privados de salud.” 4 Se refiere a lo ya
pronunciado en otro fallo en que desarrolló esta responsabilidad, Ximenes Lopez “dado
que la salud es un bien público cuya protección está a cargo de los Estados, éstos tienen la
obligación de prevenir que terceros interfieran indebidamente en el goce de los derechos a la
vida y a la integridad personal, particularmente vulnerables cuando una persona se encuentra
bajo tratamiento de salud. La Corte considera que los Estados tienen el deber de regular y
fiscalizar toda la asistencia de salud prestada a las personas bajo su jurisdicción, como deber
especial de protección a la vida y a la integridad personal, independientemente de si la entidad
que presta tales servicios es de carácter público o privado. 90. La falta del deber de regular y
fiscalizar genera responsabilidad internacional en razón de que los Estados son responsables
tanto por los actos de las entidades públicas como privadas que prestan atención de salud, ya
que bajo la Convención Americana los supuestos de responsabilidad internacional comprenden
los actos de las entidades privadas que estén actuando con capacidad estatal, así como actos
de terceros, cuando el Estado falta a su deber de regularlos y fiscalizarlos205. La obligación de
los Estados de regular no se agota, por lo tanto, en los hospitales que prestan servicios
públicos, sino que abarca toda y cualquier institución de salud”

Derechos a la salud:

3 Párr. 156

4 Párr. 175
…”debe ser plenamente exigible y no debe ser interpretado de forma
restrictiva, en el sentido de que los derechos económicos, sociales y culturales
no sólo tienen dimensiones de cumplimiento progresivo sino también de efecto
inmediato…”
“cuando la atención de salud es pública, es el Estado el que presta el
servicio directamente a la población […]. El servicio de salud público […] es
primariamente ofrecido por los hospitales públicos; sin embargo, la iniciativa
privada, de forma complementaria, y mediante la firma de convenios o
contratos, también provee servicios de salud bajo los auspicios del [Estado]. En
ambas situaciones, ya sea que el paciente esté internado en un hospital público
o en un hospital privado que tenga un convenio o contrato […], la persona se
encuentra bajo cuidado del […] Estado5

Derecho a la educación:
La Corte tiene competencia para decidir sobre casos contenciosos en
torno a este derecho en virtud del artículo 19.. del Protocolo. Asimismo, dicho
derecho se encuentra contemplado en diversos instrumentos internacionales …
Por su parte, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
ha resaltado que el derecho a la educación es el epítome de la indivisibilidad y
la interdependencia de todos los derechos humanos, y que es un derecho
humano intrínseco y un medio indispensable de realizar otros derechos
humanos”
Ahora bien, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
ha señalado que para garantizar el derecho a la educación debe velarse por
que en todos los niveles educativos se cumpla con cuatro características
esenciales e interrelacionadas: i) disponibilidad, ii) accesibilidad, iii)
aceptabilidad y iv) adaptabilidad … (Desarrollado por el Consejo Económico y
Social, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Observación
General Número 13)
a) Disponibilidad. Debe haber instituciones y programas de enseñanza en cantidad
suficiente en el ámbito del Estado Parte. Las condiciones para que funcionen dependen de
numerosos factores, entre otros, el contexto de desarrollo en el que actúan; por ejemplo, las
instituciones y los programas probablemente necesiten edificios u otra protección contra los
elementos, instalaciones sanitarias para ambos sexos, agua potable, docentes calificados con
salarios competitivos, materiales de enseñanza, etc.; algunos necesitarán además bibliotecas,
servicios de informática, tecnología de la información, etc.

b) Accesibilidad. Las instituciones y los programas de enseñanza han de ser accesibles


a todos, sin discriminación, en el ámbito del Estado Parte. La accesibilidad consta de tres
dimensiones que coinciden parcialmente: i) No discriminación. La educación debe ser accesible
a todos, especialmente a los grupos m[á]s vulnerables de hecho y de derecho, sin
discriminación por ninguno de los motivos prohibidos […]; ii) Accesibilidad material. La
educación ha de ser asequible materialmente, ya sea por su localización geográfica de acceso
razonable (por ejemplo, una escuela vecinal) o por medio de la tecnología moderna (mediante
el acceso a programas de educación a distancia); iii) Accesibilidad económica. La educación ha
5 Párr. 184
de estar al alcance de todos. Esta dimensión de la accesibilidad está condicionada por las
diferencias de redacción del párrafo 2 del artículo 13 respecto de la enseñanza primaria,
secundaria y superior: mientras que la enseñanza primaria ha de ser gratuita para todos, se
pide a los Estados Partes que implanten gradualmente la enseñanza secundaria y superior
gratuita.

c) Aceptabilidad. La forma y el fondo de la educación, comprendidos los programas de


estudio y los métodos pedagógicos, han de ser aceptables (por ejemplo, pertinentes,
adecuados culturalmente y de buena calidad) para los estudiantes y, cuando proceda, los
padres; este punto está supeditado a los objetivos de la educación mencionados en el párrafo 1
del artículo 13 y a las normas mínimas que el Estado apruebe en materia de enseñanza […].

d) Adaptabilidad. La educación ha de tener la flexibilidad necesaria para adaptarse a


las necesidades de sociedades y comunidades en transformación y responder a las
necesidades de los alumnos en contextos culturales y sociales variados

La Corte estimó pertinente precisar algunos elementos sobre el derecho


a la educación de las personas que conviven con condiciones médicas
potencialmente generadoras de discapacidad como el VIH/SIDA. Al respecto,
también se involucrarán algunos componentes asociados al derecho a la educación de
las personas con discapacidad.

Luego la corte analiza si el trato recibido por la niña fue discriminatorio


por su condición, “La Convención Americana no contiene una definición explícita del
concepto de “discriminación”, sin embargo, a partir de diversas referencias en el
corpus iuris en la materia, la Corte ha señalado que la discriminación se relaciona con:
toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que se basen en determinados
motivos, como la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de
otra índole, el origen nacional o social, la propiedad, el nacimiento o cualquier otra
condición social, y que tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el
reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos
humanos y libertades fundamentales de todas las personas”
Luego “considera que el VIH es un motivo por el cual está prohibida la
discriminación en el marco del término “otra condición social”
Una “eventual restricción de un derecho exige una fundamentación rigurosa y
de mucho peso, lo cual implica que las razones utilizadas por el Estado para realizar la
diferenciación de trato deben ser particularmente serias y estar sustentadas en una
argumentación exhaustiva. Además, se invierte la carga de la prueba, lo que significa
que corresponde a la autoridad demostrar que su decisión no tenía un propósito ni un
efecto discriminatorio306. En el presente caso, ante la comprobación de que el trato
diferenciado hacia Talía estaba basado en una de las categorías prohibidas, el Estado
tenía la obligación de demostrar que la decisión de retirar a Talía no tenía una finalidad
o efecto discriminatorio. Para examinar la justificación esgrimida por el Estado, la
Corte utilizará entonces, en el marco del juicio estricto de igualdad, el llamando juicio
de proporcionalidad, que ya ha sido utilizado en ocasiones anteriores para medir si
una limitación a un derecho resulta ser compatible con la Convención Americana”
- En relación a este fallo voy a desarrollar el principio de progresividad y no
regresividad.

El principio de progresividad de derechos humanos implica el


gradual progreso para lograr su pleno cumplimiento, es decir, que
para el cumplimiento de ciertos derechos se requiera la toma de
medidas a corto, mediano y largo plazo, pero procediendo lo más
expedita y eficazmente posible. 6
Según Liliana Ronconi “Lo que estaba en juego era sobre todo el derecho a la
salud de Talía y su familia. Específicamente, la obligación que le corresponde al
Estado (en virtud del artículo 26 CADH) de garantizar condiciones mínimas del
derecho, de adoptar providencias para lograr la plena efectividad de la vigencia de
tales derechos (principio de progresividad) y, correlativamente, “de la noción de
desarrollo progresivo se desprende un deber condicionado de no regresividad, que
requiere del Estado una justificación estricta en caso de adopción de medidas
regresivas” el Estado no garantizó las condiciones mínimas para realizar transfusiones
de sangre seguras y esto es contrario a la obligación de no regresividad y
progresividad, que implican la garantía de acceder a los servicios básicos de salud en
condiciones de seguridad; (ii) el reconocimiento de la violación directa al derecho a la
salud (no vía un derecho clásico) requiere necesariamente la determinación de las
obligaciones concretas del Estado en la materia. Este reconocimiento podría tener
efecto en las acciones posteriores del resto de los Estados de la región, al conocer de
antemano cuáles son los parámetros con los que se evaluarán sus acciones (u
omisiones). La garantía de no regresividad implica que el Estado no debe volver atrás
en el reconocimiento de un derecho. En el caso, la afectación al derecho a la salud de
Talía y su familia se 22 COURTIS, 2014: 660. L• 128 verifica por violación a esta
garantía: el Estado no cumplió con su deber de contralar implicando, por lo tanto,
varios pasos atrás23 en el desarrollo de sus obligaciones.

La Corte elude la aplicación del artículo 26 de la Convención


Americana de Derechos Humanos (principio de progresividad y no
regresividad). La aplicación y el desarrollo de los estándares
contenidos en el artículo 26 de la CADH resultan de gran utilidad
práctica para los diferentes Estados de la región, generando pautas
interpretativas para la exigibilidad de los DESC y otorgando
herramientas concretas para evaluar su incumplimiento. 7

2) Imagine o relate un caso en el cual se encuentren afectados los derechos


sociales de un niño o un grupo de niños y cómo se deberían efectivizar.
Desarrolle la fundamentación jurídica teniendo en cuenta las normas
internacionales de derechos humanos, la Constitución Nacional, las leyes
nacionales y locales aplicables y la jurisprudencia de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

6 [Link]

7 Liliana Ronconi “Mucho ruido y pocos… DESC. Análisis del caso Gonzales Lluy y
Otros contra Ecuador de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”
Elegí compartir una imagen de la situación de desalojos, que son noticias que
se dan frecuentemente en nuestro país. Casos donde se involucran familias y
niños de diferentes edades, pero siempre en un contexto de mucha vulneración
de derechos.
Si bien la presencia de niños no es suficiente para impedir se realice un
desalojo de estar justificado, pues la parte actora que reclama el desahucio no
resulta garante ni responsable de la situación habitacional de los mismos sino
es deber primario de sus padres y, luego, del Estado de garantizar la
protección de sus derechos.
No obstante en los casos donde niños, niñas y adolescentes sean involucrados
y eventualmente afectados por la materialización del desalojo oportunamente
ordenado, debe realizarse de “con estricto cumplimiento de las disposiciones
pertinentes de las normas internacionales de derechos humanos y respetando
los principios generales de la razón y la proporcionalidad”
Los derechos afectados son el derecho a una vivienda digna, el derecho a un
nivel de vida adecuado.
Que el Derecho a un nivel de vida adecuado y a una vivienda digna a
garantizar a niñas, niños y adolescentes está previsto constitucionalmente
(Constitución Argentina art. 14bis), y ampliamente garantizado en los Pactos
Internacionales ratificados por Argentina (Declaración Universal de Derechos
Humanos del año 1948 art. 25.1; Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales art. 11; Pacto de San José de Costa Rica arts. 8 y 21;
Convención de los Derechos del Niño arts. 3, 12, 27), y en la legislación interna
(Ley Nacional 26061).
El art. 27 2 de la C.D.N determina que los Estados deben reconocer “el
derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico,
mental, espiritual, moral y social”. En este sentido es que se les impone a los
Estados el deber de “adoptar medidas apropiadas para ayudar a los padres y a
otras personas responsables por el niño a dar efectividad a este derecho y, en
caso necesario, proporcionarán asistencia material y programas de apoyo,
particularmente con respecto a la nutrición, el vestuario y la vivienda”.
La Observación general N.º 4 del Comite de derechos E.S. y C. reconoce y
desarrollo lo que comprende el derecho humano a una vivienda adecuada.
Afirma que “el derecho a la vivienda no puede interpretarse de manera
restrictiva, como si sólo comprendiera el simple derecho a un techo o como si
el derecho a un hogar pudiera ser tratado como una mercancía, sino que desde
una perspectiva mucho más garantista, establece que debería ser concebido
como el derecho a vivir en un sitio seguro, con paz y dignidad. El concepto de
“adecuación” es de gran importancia para el Comité, quien aunque reconoce
que se trata de una noción dinámica y evolutiva condicionada por factores
sociales, económicos, culturales, climáticos o ecológicos, identifica siete
aspectos que pueden ser considerados como inescindibles del derecho a una
vivienda digna (Pisarello, 2003:67):
-Seguridad jurídica en la tenencia,
-Disponibilidad de servicios, materiales, facilidades e infraestructuras,
-Gastos soportables (accesibilidad económica),
-Habitabilidad,
-Asequibilidad (accesibilidad física),
-Lugar adecuado,
-Adecuación cultural.
La observación general n° 7, por su parte, se refiere a los desalojos forzosos y
a su relación con el derecho a la vivienda. Los desalojos forzosos son definidos
como aquellos mediante los cuales se hace salir a personas, familias y/o
comunidades de los hogares y/o tierras que ocupan, en forma permanente o
provisional, sin ofrecerles medios apropiados de protección legal o de otra
índole ni permitirles su acceso a ellos. Estos desalojos constituyen para el
Comité violaciones al derecho a la vivienda”8
Los desalojos forzosos no deberían dar lugar a que las niñas y niños queden
en una situación de extrema vulnerabilidad, sin vivienda y expuestas a
violaciones de otros derechos humanos.
Cuando los afectados por el desalojo no dispongan de recursos, el Estado
Parte deberá adoptar todas las medidas necesarias, en la mayor medida que
permitan sus recursos, para que se proporcione otra vivienda, reasentamiento
o acceso a tierras productivas, según proceda. obliga al Estado a arbitrar los
mecanismos para que dicho impacto sea lo menor posible.
Es criterio doctrinario y jurisprudencial que en los procesos de desalojo, aunque
las personas menores de edad no son parte, su interés en el pleito es
indiscutible; y que corresponde poner en conocimiento del Ministerio Pupilar la
sentencia que ordena el desalojo del inmueble a efectos que en se adopten las
medidas que se estimen oportunas para garantizar la tutela y defensa de los
derechos de los niños a contar con una vivienda acorde a sus necesidades, a
su vez se debe dar anoticiamiento a los sistemas de protección de derechos y
a los poder ejecutivo mediante el ministerio de desarrollo social oportunamente
en resguardo de los intereses y derechos de todos los involucrados, en
particular debe atenderse a la situación de vulneración en la que se ecnuentra.

8 CONDICIONES DE POSIBILIDAD PARA LA EXIGIBILIDAD JUDICIAL DEL DERECHO A LA VIVIENDA EN EL ÁMBITO LOCAL
Cardinaux, Nancy (UBA/UNLP/CONICET), Vita, Leticia (UBA/CONICET), Aldao, Martín (UBA/CONICET) y Clérico, Laura
(UBA/CONICET

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