SEÑOR,
JUZGADO PRIMERO DE FAMILIA DE ENVIGADO
E. S. D.
PROCESO: xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx.
RADICADO: xxxxxxxx.
DEMANDANTES: xxxxxxx.
DEMANDADA: xxxxxxxxx
ASUNTO: RECURSO DE REPOSICIÓN Y EN SUBSIDIO APELACIÓN.
xxxxxxxxxxxxxxxxxx, mayor de edad y vecino de Medellín, abogado en ejercicio,
identificado como aparece al pie de mi firma, en mi condición de apoderado de la
demandada, estando dentro del término legal, con el debido respeto me permito
interponer recurso de reposición en contra del Auto interlocutorio N°590 del 28 de
agosto de 2024, notificado por estados del día 29 de la misma mensualidad, por medio
del cual se fijó fecha para la audiencia concentrada y se decretaron las pruebas que se
practicaran en la misma.
EL AUTO OBJETO DE RECURSO
El Juzgado decretó como prueba de la parte demandante la documental aportada con
la demanda, los testimonios de xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx; así como el interrogatorio de
los Señores antes mencionados y la Señora xxxxxxxxxxxxxxxxxx. Mientras que, para la
parte demandada y la curadora ad litem de los herederos indeterminados decretó la
prueba documental aportada por el accionante.
MOTIVOS DE INCONFORMIDAD
Al observar el escrito de demanda se evidencia que la parte demandante en el acápite
denominado pruebas y anexos, solicitó al señor Juez los testimonios de
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxx quienes a juicio del actor “darán fe de la existencia de la Unión
Marital de Hecho entre Jorge Humberto Álvarez Moncada y Martha Cecilia Hurtado
Salas”
La solicitud contiene un error procesal, el cual fue cuestionado desde la contestación
de la demanda. En dicha contestación, me opuse al decreto de la prueba testimonial
solicitada, argumentando que las personas propuestas como testigos son, en realidad,
partes en el proceso y de conformidad con el rigor procesal, no podrían actuar como
testigos, ya que el testimonio debe ser rendido por terceros ajenos a la controversia,
con el fin de esclarecer la veracidad de los hechos presentados por las partes
procesales.
La objeción planteada tiene asidero en el artículo 165 del Estatuto Procesal, que
establece como medios de prueba: “la declaración de parte, la confesión, el juramento,
el testimonio de terceros, el dictamen pericial, la inspección judicial, los documentos,
los indicios, los informes y cualesquiera otros medios que sean útiles para la
formación del convencimiento del juez”, de la lectura del artículo se desprende
claramente que, la declaración y el testimonio son medios de prueba distintos y
diferenciables en cuanto a la persona vinculada a ellos, a la que el legislador señala en
cada caso como sujeto de la acción, denominando a la prueba como declaración de
parte y testimonio de terceros. Por lo que al admitir como testigos a personas que son
parte en el proceso, se estarían vulnerando las reglas establecidas para los juicios,
afectando con esto el derecho al debido proceso.
En consonancia con mi reparo se ha pronunciado la Sala Civil del Tribunal Superior de
Medellín en el Auto 065 del 01 de diciembre de 2020, diferenciando los dos medios de
pruebas por la normativa que las regula:
“hemos de decir que una es la prueba testimonial, y otra el interrogatorio de
parte; ambas están soportadas en normas especiales del ordenamiento
procesal civil, pudiéndose decir que son medios autónomos y reglados”
Por la definición de cada término:
“Así, tales medios probatorios tienen claras diferencias, entre otras está, que
mientras el testimonio lo rinde un tercero, que en sentido literal quiere decir;
“persona que no es ninguna de dos o más de quienes se trata o que
intervienen en un negocio de cualquier género” (ver diccionario RAE 6ª
acepción); el interrogatorio de parte en principio solo lo puede rendir el
representante legal, gerente, administrador o cualquiera otro mandatario de
una persona…”
Y por las consecuencias derivadas de cada medio de prueba:
“También contamos con que del interrogatorio de parte puede tener como
efecto el confesar, entendido ello como una consecuencia jurídica adversa al
confesante o que favorece a la parte contraria (artículo 191.2 C. G. del P.), lo
que es ajeno al testimonio.”
Condensándolo así:
“Entonces, la declaración de parte proviene de quien es “parte”, sujeto procesal
vinculado al pleito, que tiene interés directo en las pretensiones o excepciones,
de ahí que no sea imparcial, y de su declaración puede surgir en su contra, la
“confesión”. Por su parte, el “testimonio de terceros” está establecido en el
artículo 208 del C. G. del P., y se da por quien no es parte en el juicio, por ende,
esa declaración no surte efectos contra el mismo deponente, pero debe ser
imparcial (art. 211 ídem), pues su propósito es declarar “(…) lo que conozca o
le conste sobre los hechos que se le pregunten y de que tenga conocimiento
(…)”, tal como lo expone el artículo 220 ibídem.”
Por todo lo anterior, los testimonios solicitados por la parte actora no debieron ser
decretados pues contrarían la Ley Procesal.
Por otro lado, es importante señalar que la contraparte no solicitó el interrogatorio de
los señores Álvarez Restrepo, por lo que resulta extralimitado que el Juez decrete una
prueba que no se rogó. Así mismo, aunque no se especificó que el decreto fuera de
oficio, consideramos que tampoco existen motivos para decretarlo de esta manera,
dado que en la contestación de la demanda arrimada a este despacho se solicitó por
parte de la demandada la declaración de parte de los demandantes, por lo que
solicitamos:
PETICIÓN
Se reponga el Auto interlocutorio N° 590 del 28 de agosto de 2024, en cuanto a las
pruebas de la parte demandante, para que se rechacen los testimonios solicitados y el
interrogatorio señalado, dado que este último no fue solicitado. Además, se solicita
que se conceda el interrogatorio de parte a los señores xxxxxxxxxxxx, como prueba
solicitada por la parte demandada. En caso de no acceder a mi solicitud solicito se
conceda el recurso de apelación.
Atentamente,
LUIS FERNANDO ARDILA QUIROZ
C.C. 71.699.336 de Medellín
T.P. 98.471 del C.S de la J