Organizaciones inteligentes
Por Pablo Navajo
Para Peter Senge (Senge, 1990)(1) por primera vez
en la historia, la humanidad ha sido capaz de crear
más información de la que nadie puede absorber,
fomentar más interdependencia de la que nadie
puede gestionar y acelerar los cambios a un ritmo
que difícilmente podemos seguir.
Señala muy bien los tres elementos que han cambiado
nuestro mundo, y que hoy definen la nueva Era de la
Colaboración: la sociedad del conocimiento, la
colaboración masiva y el ritmo acelerado de los
cambios.
Las organizaciones que pueden adaptarse a este
nuevo entorno son las organizaciones inteligentes.
Organizaciones inteligentes son aquellas en la que
los individuos son capaces de expandir su capacidad y
de crear los resultados que realmente desean, donde
las nuevas formas y patrones de pensamiento son
experimentados, en donde las personas aprenden
continuamente y en conjunto, como parte de un todo.
Las organizaciones inteligentes necesitan que sus
equipos desarrollen estas cinco disciplinas:
Dominio Personal:
Consiste en aprender a reconocer nuestras verdaderas
capacidades y las de las personas que nos rodean.
Solo si conocemos quiénes somos en realidad, que
queremos y que es lo que somos capaces de hacer,
tendremos la capacidad para identificarnos con la
visión de la organización, de proponer soluciones
creativas, y de aceptar el compromiso de crecer cada
vez más junto con la organización. Las personas con
alto dominio personal alcanzan las metas que se
proponen. Donde la gente manifiesta sus
pensamientos, para exponerlos a la influencia de otros,
porque ha llegado al momento en el cual mediante un
comportamiento maduro, podemos tomar los
comentarios de los demás para ampliar nuestro
modelo de representación del mundo.
Modelos Mentales:
Nuestras formas de pensar o modelos inconscientes
(paradigmas), que pueden restringir nuestra visión del
mundo y la forma en que actuamos. Para descubrirlos
debemos mirar hacia nuestro interior y descubrir esos
conceptos que nos gobiernan y que marcan y
condicionan nuestro comportamiento. Conocer y
manejar nuestros modelos mentales o paradigmas nos
permitirá promover formas de comunicación clara y
efectiva dentro de la organización, que sean un apoyo
para el crecimiento y no un obstáculo.
Construcción de una visión compartida:
Lograr una visión que se convierta en una fuente de
inspiración y productividad para la organización, para
que todos los miembros de la organización aprendan a
descubrir en sí mismos la capacidad de crear una
visión personal que de sentido a su vida y a su trabajo,
que apoye la visión central propuesta por el líder.
Todas las visiones personales van alimentando la gran
visión de la organización, y cada uno siente en ella una
conexión intima que lo impulsa a dar todo de si para
convertirla en realidad.
Aprendizaje en equipo:
Generar el contexto y desarrollo de aptitudes de
trabajo en equipo, logrando el desarrollo de una figura
más amplia, superadora de la perspectiva individual.
Crear y fortalecer a los equipos de trabajo se centra
fundamentalmente en el diálogo, en pensar juntos para
tener mejores ideas. En el interior de los grupos se dan
infinidad de relaciones inconscientes que van
determinando la calidad del diálogo, tales como:
mecanismos de auto-defensa, sentimientos de
inferioridad o superioridad, deseos de complacer al
superior, etc. Todos estos mecanismos funcionan bajo
patrones que debemos aprender a reconocer y
manejar para reconocer los obstáculos cuando están a
punto de aparecer, permitiendo que florezca en todo
momento la inteligencia del grupo.
El pensamiento sistémico:
Esta quinta disciplina nos ayuda
a pensar en términos de sistemas, ya que la realidad
funciona en base a sistemas globales. Para ello, es
necesario que comprendamos como funciona el
mundo que nos rodea. La esencia de la quinta
disciplina consiste en un cambio de perspectiva de las
situaciones que vivimos para poder identificar las
interrelaciones en lugar de asociarlas a cadenas
lineales de causa – efecto.
Es necesario ver los procesos de cambio que se
generan, en vez de las imágenes instantáneas que se
producen.
Las organizaciones que cobrarán relevancia en el
futuro serán las que descubran cómo aprovechar el
entusiasmo y la capacidad de aprendizaje de la gente
en todos los niveles de la organización. Para Senge la
inteligencia del equipo supera la inteligencia de sus
integrantes. Cuando los equipos aprenden no sólo
generan mejores resultados, sino que sus integrantes
crecen con mayor rapidez. El aprendizaje en equipo
es vital porque la unidad fundamental para el
aprendizaje en las organizaciones modernas no es el
individuo sino el equipo. El aprendizaje en equipo tiene
tres dimensiones básicas:
- Los equipos deben aprender a explorar el potencial
de muchas mentes para ser más inteligentes que una
mente sola.
- Necesidad de una acción innovadora y coordinada.
- El papel de los miembros de equipo en otros equipos.
Un equipo que aprende alienta continuamente a otros
equipos.
(1) SENGE, PETER: “La Quinta Disciplina”. Editorial
Granica, Buenos Aires, 1992.
18 Jul 2010 Publicado por Pablo Navajo