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La Zoonosis

La zoonosis son enfermedades que se transmiten de animales a humanos, causadas por virus, bacterias, hongos o parásitos, y pueden afectar gravemente la salud pública. La transmisión ocurre a través de contacto directo, consumo de alimentos contaminados, picaduras de insectos vectores y contacto con ambientes contaminados. La prevención incluye vacunar y desparacitar mascotas, evitar alimentos crudos, y mantener buenas prácticas de higiene para reducir el riesgo de contagio.
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La Zoonosis

La zoonosis son enfermedades que se transmiten de animales a humanos, causadas por virus, bacterias, hongos o parásitos, y pueden afectar gravemente la salud pública. La transmisión ocurre a través de contacto directo, consumo de alimentos contaminados, picaduras de insectos vectores y contacto con ambientes contaminados. La prevención incluye vacunar y desparacitar mascotas, evitar alimentos crudos, y mantener buenas prácticas de higiene para reducir el riesgo de contagio.
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La zoonosis son todas aquellas enfermedades que se transmiten de los animales a los humanos.

Estas
enfermedades pueden ser causadas por diferentes agentes infecciosos como virus, bacterias, hongos o
parásitos. Un agente infeccioso es cualquier microorganismo que puede causar una enfermedad. La
zoonosis puede transmitirse de varias formas y puede afectar seriamente la salud pública en todo el
mundo.

La transmisión de las zoonosis ocurre principalmente de cuatro maneras: contacto directo con animales
enfermos o sus fluidos (como saliva, sangre o heces), consumo de alimentos contaminados (como carne
cruda o leche sin pasteurizar), picaduras de insectos que actúan como vectores (un vector es un insecto
como un mosquito o una garrapata que transporta el agente infeccioso sin enfermarse él mismo), y el
contacto con el ambiente contaminado donde vivieron animales infectados.

El proceso de una zoonosis tiene varias etapas. Primero, un animal se infecta con un agente infeccioso.
Luego, el agente se desarrolla en su cuerpo; el animal puede o no mostrar síntomas. Después, el
humano tiene contacto con el animal o con algo que dejó contaminado. Si el agente logra entrar en el
cuerpo humano, se produce la infección. Finalmente, en algunos casos, esa enfermedad puede incluso
transmitirse de persona a persona, como pasó con el COVID-19.

Existen diferentes tipos de zoonosis, clasificadas por el tipo de agente que las causa.

Primero, las zoonosis bacterianas son provocadas por bacterias. Un ejemplo es la brucelosis, que puede
causar fiebre, dolor muscular y cansancio extremo en las personas.

Luego, tenemos las zoonosis virales, causadas por virus. La rabia es un claro ejemplo, y sus síntomas son
fiebre, dolor de cabeza, agresividad y parálisis, llevando casi siempre a la muerte si no se trata
rápidamente.

También están las zoonosis parasitarias, causadas por parásitos. Un ejemplo es la toxoplasmosis, que
puede pasar desapercibida en personas sanas, pero causar problemas serios como daño cerebral en
bebés si la madre se infecta en el embarazo. Por último, las zoonosis fúngicas son causadas por hongos.
Un caso común es la dermatofitosis, que produce lesiones rojas, picazón y descamación en la piel.

Entre las zoonosis más conocidas tenemos:

La rabia, transmitida por mordedura de perros, gatos o murciélagos infectados, cuyos síntomas incluyen
fiebre, dificultad para tragar, espasmos musculares y, si no se atiende, muerte.

La toxoplasmosis, que se puede contraer por contacto con heces de gato infectado o comiendo carne
contaminada; los síntomas suelen ser fiebre leve, ganglios inflamados y dolores musculares.

La fiebre amarilla, transmitida por mosquitos infectados, que causa fiebre alta, dolor de cabeza,
vómitos, y en casos graves, sangrados internos y daño hepático.

El COVID-19, originado en un probable salto de un virus animal a humanos, que puede causar fiebre,
tos, dificultad para respirar y pérdida del olfato o gusto.

Para prevenir la zoonosis debemos actuar en varios niveles. Primero, vacunando a nuestras mascotas y
desparasitándolas regularmente. También, evitando el consumo de alimentos crudos o mal cocidos, y
lavando bien frutas y verduras. Es fundamental no acercarse a animales salvajes o desconocidos, y usar
repelente para prevenir picaduras de insectos vectores. La higiene, como lavarse bien las manos
después de tocar animales, también juega un papel clave.

La zoonosis representa un serio desafío para la salud pública, ya que demuestra lo conectados que
estamos los seres humanos con el mundo animal. Muchas de estas enfermedades pueden tener
consecuencias graves si no se previenen o tratan a tiempo. La educación, el cuidado responsable de los
animales y las buenas prácticas de higiene son esenciales para reducir el riesgo de contagio. Además,
entender el origen y la forma de transmisión de las zoonosis nos permite actuar más rápido ante
posibles brotes. Cuidar la salud de los animales es también proteger la salud humana y garantizar un
futuro más seguro para todos.

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