DESCRIPCIÓN BREVE
En el presente trabajo se
detalla los hechos que han
marcado la historia de
Huánuco, desde sus inicios
en las épocas incaicas hasta
la republicana, a través del
análisis documental de
diversos autores.
Cudenia Pérez Aquino
[Título del curso]
monografía sobre la historia de huánuco
Primeros pobladores, épocas: Incaica, Emancipación, Colonia y República
INTRODUCCIÓN
Huánuco es una ciudad de la región andina en la parte norcentral del Perú, es la capital del
Departamento de Huánuco. La ciudad tiene una población aproximada de 196.627 habitantes,
de acuerdo al último censo del 2017, se ubica a los 1894 m.s.n.m en el valle formado por el río
Huallaga, Con una temperatura promedio de 24 °C, llamado por propios y visitantes como “La
ciudad del mejor clima del mundo”, la actividad principal de Huánuco es la agricultura. Además
de los cultivos alimenticios propios de la serranía, la Carretera Central conecta Huánuco con la
Amazonía peruana (Pucallpa), con la zona alto andina (Cerro de Pasco) y la capital peruana de
Lima.
Fue fundada el 15 de agosto de 1539 bajo el nombre de La muy noble y leal ciudad de los
Caballeros de León de Huánuco, por el comandante español Gómez de Alvarado y Contreras,
en las pampas de Huánuco Viejo, antigua comarca Yarowilca, de la que fue trasladada al valle
del Huallaga por el capitán Pedro Barroso, debido a los continuos ataques del ejército
yarowilca mandado por Illa Túpac. Huánuco tuvo importante participación durante la guerra
de la independencia, así mismo cabe mencionar que fue una ciudad que tuvo su origen desde
los tiempos de los incas y que a lo largo de la historia ha sufrido muchos cambios durante las
épocas que analizaremos a detalle dentro de la presente monografía.
Dedicatoria
El presente trabajo lo dedico a mis padres por ser el motor que me impulsan a seguir adelante,
también va dedicado a mis apreciables maestros que me apoyan en el desarrollo de mis
actividades académicas.
HISTORIA DE HUÁNUCO
Situación geográfica
La ciudad de Huánuco, conocida por sus ruinas arqueológicas y su brillante trayectoria en la
gesta emancipadora, está situada a 1,984 metros de altura sobre el nivel del mar en un valle
fértil, de clima templado, rodeado de montañas, con ricos asientos minerales y bañado por los
ríos Huallaga e Higueras.
Épocas
época incaica
Los Wamalli migraron desde la ceja de selva y ocuparon la cuenca del Alto Marañón, así como
sus principales afluentes, entre los años 700 y 1470 dC., aproximadamente, entre los actuales
poblados de Cauri y Singa en Huánuco. Pruebas de esta ocupación son los sitios de Chiquia y
Quinaj, ubicados en la provincia de Lauricocha, así como Garu y Shaywa Grande en las
provincias de Yarowilca y Dos de Mayo, en los cuales destaca la presencia de edificios
funerarios o chullpas de planta cuadrangular o rectangular, de dos o tres pisos de alto y con
techos de lajas (Salcedo 2012). Posteriormente, al llegar los incas a estos territorios (circa 1470
dC.) ocupan y reorganizan a los grupos étnicos locales, por ejemplo, Chupaychu, Yacha,
Wamalli (Morris y Covey 2003: 136), estableciéndose, algunas veces, sobre los antiguos
asentamientos, para lo cual reutilizaron construcciones o edificaron nuevas, como en el sector
Chaupi Wari de Alaka (distrito de Jesús, provincia de Lauricocha), en el Castillo de Miraflores
(distrito de Chacabamba, provincia de Yarowilca), en Gongui (distrito de Jivia, provincia de
Lauricocha), en los sectores de Guellar Cancha y Ñawin Puquio de Garu (distrito de Choras,
provincia de Yarowilca) o en Granero Selmín (distrito de Tantamayo, provincia de Huamalíes)
(Salcedo 2012).
origen
Incorporada al imperio Incaico en 1457 por Túpac Inca Yupanqui la ciudad ahora llamada
“Guánuco viejo”, estaba rodeada por un inmenso muro de piedra y contenía magníficos
edificios de cantería, templos dedicados al Sol y la Luna, Casa de escogidas (donde se
relegaban las jóvenes más hermosas para servicio del sol) y el Tambo más importante, después
del cuzqueño, que servía de depósito y abastecimiento a los incas y viajeros. Debido a su
situación y condiciones naturales fue considerado por los Incas como cabeza de las provincias
circundantes y les sirvió de lugar de descanso, donde poseían una casa de recreo, en sus viajes
de Cuzco a Quito a través del “Camino Real de los Incas”.
La ciudad de Huánuco es fundada el 15 de agosto de 1539 por los conquistadores espaňoles
con el nombre de "Huánuco de los Caballeros"
Según el P. Murúa, estando de tránsito real pareja, fue la Coya (mujer del inca) en persona a
visitar las faenas del agro y, viendo que no abonaban la tierra pidió estiércol para mejorar la
cosecha. Habiéndolo encontrado ella misma, señaló el montón diciendo: “GUANUCA” o sea
“He aquí el estiércol” y ello dio origen al nombre. Otra tradición del mismo cronista cuenta
que, habiendo enfermado gravemente el Inca en esta ciudad, un capitán preguntó por su salud
a la Coya y esta le respondió: “GUANUNCA! Que significa “morirá”.
Pobladores
En 1952 el gobernador Vaca de Castro encargó a un grupo de capitanes españoles, pobres pero
de noble estirpe y en pago a los servicios que habían prestado durante la conquista del Perú, la
fundación y población de la que lleva por nombre “Muy noble y muy leal Ciudad de León de
Huánuco de los caballeros” cuyo emblema es el león con el águila Real y que fue edificada en
una región un poco más baja que la anterior, que fue abandonada, y es conocida ahora con el
nombre de Huánuco viejo. Fue considerada durante la colonia como uno de los lugares más
importantes de la Sierra peruana por su cercanía a Lima, sus condiciones naturales y, sobre
todo, por sus minas de oro y plata suscitaron gran interés y expectativa entre los señores
españoles. En ningún otro pueblo del Perú, según Ricardo Palma, tuvo la aristocracia tan
marcado prestigio como en esta ciudad, donde el pueblo debía prosternarse ante los
descendientes de los conquistadores por cuyas venas corría sangre azul. Construyeron estas
inmensas mansiones señoriales donde llevaban una vida de ocio y lujo, rodeada y servida por
esclavos importados del África que llegaron a Huánuco, en el siglo XVI para trabajar en las
faenas del campo, de las minas y del servicio doméstico. Actualmente la mayoría de estos
señores, abandonando sus casas, pues las minas no dieron el éxito económico esperado por la
falta de transportes y otras dificultades emigraron a Lima. Los negros murieron a causa del
maltrato, o como consecuencia de un clima que les era hostil o se mezclaron a la población
indígena pero, en la actualidad, se encuentran pocos en la ciudad. En cambio, llegaron
pobladores de otras regiones en busca de trabajo y alojamiento y han surgido poblaciones
pobres
la emancipación
Durante la etapa de la emancipación, Huánuco fue una de las primeras ciudades en impulsar la
independencia del Perú, a comienzos del siglo XIX. Inclusive figura como 15 de diciembre de
1820, la primera jura de independencia, tras una serie de levantamientos en Huamalíes,
Huallanca y Ambo.
El 15 de diciembre de 1820, se produjo el primer juramento de independencia, luego de varios
levantamientos en los poblados de Huallanca, Huamalies y Ambo; luego de la captura de
Atahualpa el 16 de noviembre de 1532, Francisco Pizarro envía a sus emisarios a todo el
imperio Inca a pedir oro y plata a cambio de su rescate. Hernando Pizarro, hermano de
Francisco, con unos 25 hombres llegó a suelo huanuqueño en marzo de 1532.
La rebelión más importante contra los españoles en Huánuco, fue la encabezada por el
guerrero inca Illa Túpac, capitán de Manco Inca. Pizarro entonces envió a Huánuco al
conquistador Pedro Gómez de Alvarado y Contreras con la misión de reducir la resistencia inca
y fundar una ciudad en esa región.
Tras varios enfrentamientos con los indígenas, la ciudad de Huánuco fue fundada por Gómez
de Alvarado el 15 de Agosto de 1539, en el territorio que ocupa actualmente la provincia de
Dos de Mayo. Pero la ciudad fue mudada un año después al valle del río Huallaga, debido a los
permanentes ataques de los incas.
Recibió el título de: “La Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Huánuco de los Caballeros”. De esta
forma se le reconoció a la ciudad los servicios prestados al Reino Español por los hidalgos
huanuqueños, que lucharon y vencieron al tirano Francisco Hernández Girón. La resistencia
indígena continuó y aumentó durante la Colonia, debido al abuso y la explotación de los
nativos huanuqueños por parte de los españoles, se produjeron varios levantamientos como el
de los indios de Baños y Jesús de 1732, que se negaron a pagar los excesivos tributos que
cobraban las autoridades españolas.
En 1777, ocurrió la sublevación en la ciudad de Espíritu Santo de Llata contra el Corregimiento
de Huamalies, debido a la tiranía ejercida por los corregidores Francisco Salas y Villela e Ignacio
de Santiago y Ulloa, los levantamientos continuaron hasta la llamada Revolución de Huánuco
de 1812, en la que participaron indios y mestizos de Huamalies. Entre los precursores más
destacados de la emancipación de Huánuco figuran: don Juan José Crespo y Castillo como jefe
político – militar de la revolución, Manuel Beraún, Gregorio Espinoza, Antonio Flores, Fray
Durán Martel, Juan José Crespo y Castillo, Norberto Haro y José Rodríguez
Juan José Crespo y Castillo representó el sentimiento de descontento tanto de criollos como de
indígenas frente a las medidas tributarias y de control fiscal dictadas por el gobierno virreinal.
Con apoyo masivo de indios de los partidos de Panatahuas, Huamalíes, Huánuco y otras
poblaciones, y con la adhesión de sectores criollos, el movimiento de protesta tomó control de
la ciudad de Huánuco el 22 de febrero de 1812, siendo elegido algunos días después Crespo y
Castillo como jefe político y militar. Un mes después, el Virrey Abascal decidió contrarrestar el
movimiento insurgente y envió a José Gonzales de Prada, Intendente de Tarma, con hombres
que pudieran hacer frente a las huestes de los rebeldes huanuqueños.
Tras perder la batalla de Puente de Ambo, en marzo de 1812, frente a las tropas realistas,
habiéndose causado la muerte de cientos de indígenas rebeldes, Crespo y Castillo, juntamente
con el alcalde de Huamalíes José Rodríguez y el curaca Norberto Haro, fueron enjuiciados y
ajusticiados en Huánuco con pena de garrote, en setiembre de 1814
La rebelión de Huánuco de 1812
zapataUna de las principales rebeliones de la Emancipación ocurrió en Huánuco; ha cumplido
doscientos años y lamentablemente ha pasado casi inadvertida, confirmando nuestra corta
memoria histórica. Valga la proximidad del 28 de julio para revisar estos sucesos que anuncian
al Perú independiente.
Los indígenas del Alto Huallaga fueron los primeros en sublevarse y obtuvieron una pequeña
victoria camino a Huánuco. Eran liderados por un mestizo llamado José Contreras y el grueso
de sus fuerzas provenía de los indígenas chupaychus. Estaban contra la continuidad del cobro
de tributo, porque efectivamente la regencia española lo había abolido. Asimismo, tenían
numerosas quejas contra las autoridades regionales, que controlaban las mejores tierras y el
comercio local. Esa oligarquía fue combatida por varios grupos sociales que coincidieron en la
rebelión. En la puerta de la ciudad, los indios hicieron saber que su enemigo eran los
peninsulares, pero que no tenían nada contra criollos y mestizos.
Una comisión llegó a un acuerdo con los indígenas que entraron a Huánuco en paz. Pero, el
asesinato de su líder y la comprobación que los peninsulares habían huido, hizo que se desate
la furia de las masas. La ciudad fue saqueada tres días, luego salió en procesión la Virgen de la
Dolorosa y dos sacerdotes facilitaron el restablecimiento de la paz social.
Mientras tanto, los realistas se habían agrupado bajo el mando del intendente de Tarma, José
González de Prada, abuelo del fundador del anarquismo. Acompañado por fuerzas salidas de
Cerro de Pasco se enfrentó a los indígenas en Ambo y fue derrotado, pero logró retroceder y
salvar sus tropas.
Por su parte, en Huánuco se reunió el cabildo y eligió una Junta Gubernativa, compuesta por
tres criollos. Los indios regresaron y observaron con recelo a la Junta, dudaron de su
compromiso con la rebelión y sospecharon que se entendía por lo bajo con el Intendente, que
se estaba rearmando para volver a atacar. Los indios provocaron un recambio en la Junta,
habiendo asumido un criollo natural de Huánuco llamado Juan José Crespo, quien después de
la derrota fue ajusticiado junto al curaca local y el alcalde de Huamalíes.
Los criollos de Huánuco estaban hartos del monopolio estatal y la falta de oportunidades para
los hijos del lugar. Veían cómo la economía estaba en manos de un grupo peninsular que había
prohibido sembrar tabaco para darle exclusividad al estanco real. El tabaco era la coca de
aquel entonces y los productores se levantaron.
Se debate si la Junta realmente buscaba la independencia, o si sólo quería autonomía local.
Pero, fue derrotada rápido y careció de tiempo para desarrollar su postura. Luego, durante el
juicio, sus líderes alegaron fidelidad al Rey, pero suena a excusa y no se sabe qué hubiera
sucedido de haber triunfado. El hecho es que los criollos de Huánuco se atrevieron a formar
una Junta Gubernativa, cuyo nombre dice mucho.
Por otro lado, esta Junta agrupaba parte de la elite urbana, pero no las tenía todas consigo,
porque estaba confrontada con una poderosa rebelión indígena. Atrapados entre el desborde
popular y su enemigo realista, los criollos fueron dubitativos y carecieron de firme voluntad,
que perteneció enteramente a los indígenas, sin embargo dominados por el desorden.
En declaraciones vertidas en el juicio, los indios aluden al Inca y se escucha el eco de la
expedición de Juan José Castelli, quien había comandado a los revolucionarios platenses a una
breve incursión por el Alto Perú. El año anterior, Castelli había llegado a la legendaria ruina de
Tiahuanacu, donde había pronunciado un mensaje instando a los indígenas a recuperar sus
antiguas grandezas. El retorno del Inca y la revolución argentina eran los parámetros de la
acción política indígena.
Referencias bibliográficas
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