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Antecedentes Historicos de Los Proyectos

El documento aborda la evolución histórica de los proyectos empresariales desde la época primitiva hasta el siglo XXI, destacando las transformaciones clave que han dado forma a la administración y gestión de proyectos. Se define un proyecto como un conjunto de actividades coordinadas con objetivos específicos y se clasifican en diferentes tipos, como productivos, públicos, comunitarios, de vida e investigación. Además, se analizan las ventajas y desventajas de los proyectos, así como las fases esenciales para su desarrollo: inicio, diseño, ejecución y análisis.
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Antecedentes Historicos de Los Proyectos

El documento aborda la evolución histórica de los proyectos empresariales desde la época primitiva hasta el siglo XXI, destacando las transformaciones clave que han dado forma a la administración y gestión de proyectos. Se define un proyecto como un conjunto de actividades coordinadas con objetivos específicos y se clasifican en diferentes tipos, como productivos, públicos, comunitarios, de vida e investigación. Además, se analizan las ventajas y desventajas de los proyectos, así como las fases esenciales para su desarrollo: inicio, diseño, ejecución y análisis.
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UNIVERSIDAD POLITECNICA DE TLAXCALA

INGENIERIA INDUSTRIAL

EVALUACION Y ADMINISTRACION DE PROYECTOS

PROFESOR: JOSE IDELFONSO CORTES ORTEGA

ANTECEDENTES HISTORICOS DE LOS PROYECTOS EMPRESARIALES O


INDUSTRIALES, QUE ES UN PROYECTO, TIPOS DE PROYECTOS, VENTAJAS Y
DESVENTAJAS Y FASES O ETAPAS DE UN PROYECTO

ALUMNO: CESAR VERA VILLEGAS

9no. CUATRIMESTRE

GRUPO: A

MODALIDAD FLEXIBLE
Antecedentes históricos de los proyectos empresariales

Introducción:

El entorno empresarial, como lo conocemos hoy, es producto de una evolución


histórica rica y compleja. Desde las primeras formas de organización hasta las
sofisticadas estructuras de las empresas modernas, cada paso ha sido marcado por
eventos que han dejado una huella imborrable en la forma en que se conciben,
gestionan y desarrollan las empresas. Estos acontecimientos históricos, desde la
Revolución Industrial hasta la era digital, han dado forma al panorama empresarial
actual.

Época primitiva: Los hombres se agrupaban para realizar actividades de caza,


pesca y recolección, y para lograr de la mejor manera posible su objetivo principal:
la subsistencia. Existía la división del trabajo por edad y sexo.

Grandes civilizaciones (2150 a.C.-500 a.C): El desarrollo de la sociedad se


fundamentó en la organización de los recursos y del trabajo. Aunque no existían
empresarios propiamente, sí se realizaban actividades de intercambio, comercio,
construcción y toda una serie de funciones económicas donde se organizaba el
trabajo. En ese entonces, la administración se ejercía de una manera empírica para
organizar los recursos y los esfuerzos de los grupos sociales; para lograr un objetivo
común se aplicaban estrictas medidas de control y supervisión del trabajo, prueba
de ello son las pirámides de Egipto.

Antigüedad grecolatina (500a.C.-400d.C): Caracterizada por el florecimiento de


Grecia y posteriormente del Imperio Romano. Se desarrollaron formas de
organización social como la democracia y florecieron la cultura, la ciencia y las artes.
La administración era un tipo coercitivo y se sustentaba en el esclavismo. Surgieron
las grandes obras arquitectónicas y culturales de la antigüedad grecolatina. La
administración se caracterizó por una estricta supervisión del trabajo, el esclavismo
y el castigo corporal como forma disciplinaria.

Edad Media (400-1400): Durante el feudalismo y con el avance del comercio,


aparecieron los talleres artesanales donde laboraron los maestros, oficiales y
aprendices. Los talleres son una forma primitiva de empresa, de la misma manera
que la aparición de los gremios es antecedente de los sindicatos actuales. Los
dueños o maestros del taller artesanal trabajaban al lado de los oficiales y
aprendices en quienes delegaban su autoridad.

Edad Moderna. Renacimiento y Reforma (1400-1700): La peste y las masacres


detonaron al final de la Edad Media; al reducirse la población se abarató la tierra y
escaseó la mano de obra. Los señores feudales se vieron obligados a contratar
campesinos asalariados, desapareció el vasallaje, los ejércitos se integraban por
soldados remunerados y se gobernaba mediante una administración compuesta por
funcionarios asalariados, lo que dio origen a la Edad Moderna. Se inició el
capitalismo comercial, renacieron las artes y la cultura, y se incrementó el comercio.

Revolución Industrial (1700-1900): Al proceso de cambios económicos y sociales


que se presentaron desde mediados del siglo XVIII a mediados del XIX se le
denomina Revolución Industrial. Dicho movimiento promovió la creación de las
industrias y las empresas.

La revolución Industrial provocó profundos cambios en la sociedad. Las ciudades


crecieron, el comercio se incrementó a gran escala y se establecieron múltiples
empresas. El primer factor que originó la Revolución Industrial fue la innovación
técnica en el campo textil, metalúrgico y minero, y la utilización de la máquina de
vapor inventada por James Watt en 1769, empleada en la manufactura de algodón
y en los altos hornos, y el gato hidráulico que facilitó la producción y la mecanización.
En 1825 se construyó en Inglaterra el primer ferrocarril, y el primer motor para
corriente alterna fue inventado en 1883. El motor sustituyó a la fuerza animal en
todos los procesos productivos, lo que originó la producción en serie y la aparición
de grandes fábricas.

Siglo XX: El avance industrial que provocó el auge de las empresas fue el motor
propulsor del desarrollo económico y social de los países. Se multiplicaron y
diversificaron las empresas y los avances científicos y tecnológicos se aplicaron al
desarrollo de los procesos productivos y de servicios. La administración se
consolidó como disciplina indispensable para obtener la máxima eficiencia en las
organizaciones, y se sustentó en diversas técnicas y escuelas; proliferan y existen
múltiples tipos de empresas.

Siglo XXI: Con la globalización de la economía, los avances tecnológicos, la


competitividad y la creación de grandes bloques financieros, aparecen nuevas
formas de empresas como los globales, automatizados, inteligentes, siempre
orientada hacia el cliente y a la conquista de los mercados mediante la calidad y la
productividad.

Siglo XX: En México la industrialización adquirió mayor fuerza a partir de la década


de 1950, en la cual se expandió la actividad industrial con un sinnúmero de
empresas micro, pequeñas y medianas; las grandes empresas en su mayoría son
extranjeras. A partir de la década de 1980 se inició una apertura económica hacia
el exterior, y con el Tratado de Libre Comercio se intensifica el proceso de expansión
y diversificación en todos los sectores empresariales.

Siglo XXI: En la actualidad, Latinoamérica cuenta con una estructura empresarial


típica de los países en desarrollo, por un lado, existe un gran número de empresas
globalizadas y transnacionales y por otro la industria nacional se afronta de micros,
pequeñas y medianas empresas de todo tipo.

Que es un proyecto

Un proyecto es un conjunto de actividades coordinadas que se realizan para


alcanzar resultados específicos. Todos los proyectos requieren de una planificación
previa y suelen tener limitaciones para su ejecución, como un presupuesto
determinado, una fecha límite o una serie de recursos disponibles.

Los proyectos se suelen planificar por escrito detallando los elementos teóricos,
materiales y humanos que se necesitarán para elaborar un producto o servicio o
conseguir un resultado. Este texto puede ser formal, por ejemplo, si se debe difundir
en una empresa. Sin embargo, en otros casos, puede ser informal, puesto que en
ciertos ámbitos equivale a un bosquejo, un guion previo o un primer borrador.

Las características de un proyecto varían según su naturaleza y el campo en el que


se realizan. Por ejemplo, algunos pueden hacer hincapié en brindar un nuevo
servicio, mientras que otros se orientan a lanzar un producto más competente en el
mercado o realizar un descubrimiento científico. En el caso de un proyecto
académico, algunos podrán hacer énfasis en sus fuentes bibliográficas, mientras
que otros lo harán en su metodología o su impacto una vez terminado.

El éxito de un proyecto depende de que se realicen bien todas las etapas. Para ello,
es necesario que haya una persona que dirija la ejecución del proyecto y que
compruebe que todas las tareas se llevan a cabo en tiempo y forma. De esta
manera, se pueden introducir las modificaciones necesarias para lograr un mejor
resultado y así concretar todos los objetivos.

Tipos de proyectos

Los proyectos pueden clasificarse de acuerdo con su ámbito de acción de la


siguiente manera:

• Proyectos productivos o privados. Son aquellos cuyo fin más importante


es obtener mayores ganancias. Suelen tener objetivos generales, como
mejorar la calidad de un servicio, lanzar un nuevo producto o hacer más
eficiente la fabricación de algo. Son frecuentes en los ámbitos empresarial e
industrial o en emprendimientos privados.

• Proyectos públicos o sociales. Son aquellos que buscan tener un impacto


importante en la sociedad o la población. Pueden producirse a nivel local,
regional, nacional o incluso mundial. Por lo general, están dirigidos
por instituciones estatales, ONG o grandes empresas trasnacionales.

• Proyectos comunitarios. Son aquellos que aspiran a mejorar aspectos


puntuales de una comunidad determinada, por lo general pequeña, ya sea
urbana o rural, a través de la satisfacción de sus necesidades y la resolución
de sus problemas.

• Proyectos de vida. Son aquellos que se centran en las metas que quiere
lograr un individuo a nivel personal, familiar, profesional, laboral, entre otros.
• Proyectos de investigación. Son aquellos cuyo objetivo es realizar
descubrimientos científicos y/o producir nuevos conocimientos. También
hacen referencia a los documentos que se presentan para realizar
investigaciones o trabajos académicos.

Finalidad, objetivo y beneficios de un proyecto

La finalidad de un proyecto es descubrir y definir su propósito y objetivos. Al


emprender cualquier proyecto, ya sea a nivel personal, profesional o empresarial,
es fundamental tener una clara comprensión de lo que se espera lograr y por qué
se está llevando a cabo. La finalidad de un proyecto proporciona una dirección clara
y un enfoque para todas las acciones y decisiones relacionadas con el mismo.

Descubrir la finalidad de un proyecto implica un proceso de reflexión y análisis en el


que se identifican las necesidades y problemas a abordar, así como las metas y
resultados deseados. Esto implica comprender el contexto en el que se desarrollará
el proyecto y determinar cómo contribuirá a resolver una situación o mejorar una
condición existente.

Además de definir la finalidad, es importante establecer objetivos específicos y


medibles que permitan evaluar el progreso y éxito del proyecto. Los objetivos deben
ser realistas y alcanzables, y deben estar alineados con la finalidad del proyecto.
Establecer objetivos claros facilita la planificación y ejecución de las actividades
necesarias para alcanzarlos, y proporciona un marco para la evaluación y
seguimiento del proyecto.

El éxito de cualquier proyecto depende en gran medida de establecer claramente


su finalidad y objetivos.

La finalidad de un proyecto se refiere a la razón por la cual se lleva a cabo. Es


importante tener una comprensión clara de la finalidad, ya que proporciona una
dirección clara y un propósito definido para el proyecto. Sin una finalidad clara, el
proyecto puede perderse en múltiples direcciones y no lograr resultados
significativos.
Los objetivos de un proyecto son los resultados específicos que se pretenden
lograr. Estos objetivos deben ser medibles, alcanzables, realistas y estar limitados
en el tiempo. Conocer los objetivos de un proyecto es esencial para establecer un
plan de acción efectivo y asegurarse de que se están tomando las medidas
adecuadas para alcanzar los resultados deseados.

Al conocer la finalidad y objetivos de un proyecto, se pueden tomar decisiones


informadas sobre los recursos necesarios, el alcance del proyecto y las estrategias
a implementar. Esto ayuda a evitar el desperdicio de recursos y esfuerzos en áreas
que no son relevantes para el logro de los objetivos del proyecto.

Además, comprender la finalidad y objetivos de un proyecto permite establecer


métricas y criterios de éxito claros. Esto facilita la evaluación del progreso del
proyecto y la identificación de posibles desviaciones del camino establecido. Si los
objetivos no se están cumpliendo, se pueden tomar medidas correctivas oportunas
para asegurar que el proyecto se mantenga en el rumbo correcto.

La comunicación efectiva también es una ventaja clave de conocer la finalidad y


objetivos de un proyecto. Al tener una comprensión clara de lo que se quiere lograr,
se puede transmitir de manera efectiva a todos los miembros del equipo y otras
partes interesadas. Esto evita malentendidos y permite un trabajo en equipo más
coordinado y eficiente.

Ventajas y desventajas de un proyecto

Al emprender un proyecto, es fundamental analizar detalladamente las ventajas y


desventajas que este puede presentar. Esto nos permitirá evaluar su viabilidad y
tomar decisiones informadas.

Ventajas

• Generación de ingresos: Uno de los principales beneficios de un proyecto


exitoso es la posibilidad de generar ingresos. Esto puede ser especialmente
atractivo para emprendedores y empresas que buscan aumentar su
rentabilidad.
• Crecimiento y expansión: Un proyecto bien ejecutado puede brindar la
oportunidad de crecer y expandir el negocio. Esto puede implicar la apertura
de nuevas sucursales, la incursión en nuevos mercados o la diversificación
de productos y servicios.

• Innovación y diferenciación: El desarrollo de un proyecto puede impulsar


la innovación en la empresa, permitiendo la creación de productos o servicios
únicos en el mercado. Esto puede ayudar a diferenciarse de la competencia
y atraer a nuevos clientes.

• Desarrollo profesional: Al emprender un proyecto, los miembros del equipo


tienen la oportunidad de desarrollar nuevas habilidades y adquirir experiencia
en áreas específicas. Esto puede mejorar su perfil profesional y abrir nuevas
oportunidades laborales.

• Impacto social y medioambiental: Algunos proyectos tienen el potencial de


generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Esto puede
ser especialmente gratificante tanto a nivel personal como para la imagen de
la empresa.

Desventajas

• Riesgos financieros: Todo proyecto conlleva riesgos financieros, ya que se


requiere una inversión inicial. Existe la posibilidad de no recuperar la
inversión o de enfrentar dificultades económicas a lo largo del desarrollo del
proyecto.

• Competencia: Dependiendo del sector y la naturaleza del proyecto, es


posible que se enfrente a una fuerte competencia. Esto puede dificultar la
penetración en el mercado y la captación de clientes.

• Requerimientos de tiempo y esfuerzo: Los proyectos exitosos requieren


un compromiso significativo de tiempo y esfuerzo. Esto puede generar estrés
y afectar la vida personal de los miembros del equipo.
• Incertidumbre: Aunque se realice un análisis exhaustivo, siempre existe un
grado de incertidumbre en cualquier proyecto. Factores externos imprevistos
pueden afectar su desarrollo y resultados.

• Responsabilidad y presión: Al emprender un proyecto, se asume una gran


responsabilidad y presión. El éxito o fracaso del proyecto recae en los
hombros del equipo, lo que puede generar altos niveles de estrés.

¿Cuáles son las fases de un proyecto?

1. Fase de inicio de un proyecto

Será la base de nuestro proyecto. Los cimientos que lo sustenten. En esta fase
definiremos el alcanza y la descripción del objetivo que perseguimos para transmitir
de manera fácil y directa la información necesaria a todo el equipo para poder
empezar a construir.

2. Fase de diseño de un proyecto o planificación

Sabemos el objetivo del proyecto, su alcance y el equipo de trabajo con el contamos.


Es momento de definir las actividades o acciones con las que podremos llegar a
cumplirlo. En esta fase vamos definiendo los recursos que necesitamos y tenemos
disponibles, así como los plazos.

3. Fase de ejecución o desarrollo

Como venimos diciendo, esta fase se suele solapar con la fase de diseño de un
proyecto, a medida que este avanza.

En la fase de ejecución, se empiezan a desarrollar y validar subtareas y actividades,


cumpliendo así con los diferentes objetivos dentro del proyecto. Por eso, la
responsabilidad de Project Manager en esta fase es triple:

• Controla el cumplimiento de la planificación realista.

• Evalúa y realiza un seguimiento exacto del consumo de los recursos,


tanto económicos, humanos como fechas y plazos, apoyándose de
herramientas como Sinnaps y su gráfica de consumo.
• Realiza los cambios necesarios y recalcula la mejor ruta de trabajo,
guardando simulaciones de planificaciones para prevenir contratiempos
indeseados. Una ventaja que puede usar al trabajar con Sinnaps.

Estas tres responsabilidades forman parte continua dentro de los pasos para el
desarrollo de un proyecto.

4. Fase de análisis de un proyecto

Resaltamos esta fase de análisis y seguimiento de manera individual, pero siempre


concibiéndola como parte clave de la etapa de ejecución de un proyecto. El
seguimiento continuo forma parte del desarrollo del proyecto, y además de la
planificación.

En la actualidad, cada vez más proyectos se gestionan de una manera ágil. Esto
hace que estas tres fases se complementen entre ellas. Partimos de un diseño, de
una planificación inicial, para luego ejecutar esas actividades que a su vez vamos
evaluando y que mientras, vamos detectando los cambios necesarios en la
planificación, para ejecutarlas y seguir evaluando.

Así funcionan muchos proyectos hoy día. Y sólo así se consigue una gestión
adaptada a los requerimientos exactos del proyecto o cliente. Consiguiendo
resultados más acertados y minimizando los riesgos.

5. Fase de evaluación de un proyecto y lecciones aprendidas

¿Cuándo cerramos un proyecto? En el momento que obtengamos el objetivo


principal, definido en la fase de inicio. O bien, durante una de nuestras reuniones de
hito valoramos que no somos capaces de afrontar una desviación tan grande en el
presupuesto o en los plazos de entrega. Esto último se puede deber a varios motivos
concretos:

• Estimación errónea del presupuesto o cambio del mismo

• Modificación de la estrategia o del objetivo principal


• Por falta de recursos tecnológicos, humanos, etc. En este caso el proyecto
suele pausarse.

Conclusión:

A lo largo del tiempo, los proyectos empresariales e industriales han sido fundamentales
para el desarrollo económico y tecnológico de las sociedades. Desde las antiguas
civilizaciones que gestionaban grandes obras de infraestructura hasta la era moderna de la
globalización y la automatización, los proyectos han evolucionado para adaptarse a nuevas
necesidades, metodologías y tecnologías.

Un proyecto se define como un conjunto de actividades planificadas y coordinadas


con un objetivo específico y un tiempo determinado. Existen diversos tipos de
proyectos —empresariales, sociales, tecnológicos, educativos, entre otros— cada
uno con características particulares según su propósito y alcance.

Llevar a cabo un proyecto conlleva múltiples ventajas, como fomentar la innovación,


optimizar recursos y generar crecimiento económico. Sin embargo, también
presenta desafíos como la gestión del riesgo, los costos y la incertidumbre en la
ejecución.

Las fases de un proyecto, que incluyen la formulación, planificación, ejecución,


monitoreo y cierre, permiten estructurar y controlar el desarrollo del mismo para
aumentar su probabilidad de éxito.

Comprender estos elementos es esencial para cualquier emprendedor o profesional


que busque implementar ideas de forma eficaz y sostenible en un entorno
competitivo y cambiante.

Bibliografías:

[Link]

[Link]
empresarial/
[Link]
empresa--B4FGcLopKHcWk2u3Rz7JAQKG

[Link]

[Link]

[Link]
objetivos/?user_comments=1

[Link]
proyecto/

[Link]
una-perspectiva-completa/

[Link]

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