Extranjerismos
Se llama extranjerismos a los vocablos, frases y demás giros idiomáticos de una lengua que se emplean
corrientemente en otra. Su origen se explica porque no existe lengua alguna que tenga un vocabulario
tan extenso y completo que pueda cubrir todas las necesidades expresivas de sus hablantes.
Principalmente ahora cuando, como consecuencia de los avances alcanzados en todas las esferas de la
actividad cotidiana, esas necesidades expresivas se han multiplicado y constantemente surgen nuevas
situaciones, que obligan a dar nombre a lo que antes no existía.
Cuando aparece la necesidad de incluir una palabra nueva al idioma este puede ser introducida desde
otros idiomas. A este préstamo lingüístico se le conoce como "extranjerismo"
Si bien, el Castellano es una lengua romance, es decir, es derivada del antiguo latín, no puede
considerarse un extranjerismo, sino una raíz lexical, ya que no son vocablos adoptados a partir de cierto
momento, sino que han sido producto de una evolución larga y compleja, que llevó inicialmente a lo que
hoy es nuestro idioma a ser un dialecto (variación) del latín, el cual, al ir evolucionando, cambiando y
enriqueciéndose, se convirtió en el idioma castellano.
Pero sí son extranjerismos, en este caso los vocablos que modernamente se incorporan a nuestro léxico
partiendo de cualquier raíz, cuando ya el Castellano estaba completamente formado como idioma. Es lo
que ocurre sobre todo con palabras del campo de las ciencias y la tecnología, que son adoptadas o
inventadas por la necesidad de dar nombres a ciertos hechos.
Algunos ejemplos de Palabras incorporadas al idioma español provenientes de otros lugares serian:
quimera, utopía, antropófago, aerostático, aeronáutica, cosmopolita, misántropo, filantropía,
espontaneidad, multiplicidad, racionalismo, juridicidad, filial, fraterno, equidad, oculista, oftalmólogo,
equino, terremoto, ecología, cibernética. Y miles más provenientes de muchos idiomas.
Extranjerismos de origen árabe: atalaya, zaga, alfanje, tambor, alférez
Extranjerismos de origen alemán, son: rapar, brotar, hato, abolengo, albergue, espuela
Extranjerismos provenientes del francés antiguo y moderno: elite, chofer, carnet, plató, servilleta,
trinchera.
Extranjerismos del Italiano: corbata, escopeta, arlequín, parapeto, centinela, escolta
Extranjerismos del Portugués: íngrimo, barroco, saudade, mermelada, sarao
Extranjerismo del Ruso: troika, balalaica, samovar, Iván, Vladimir, Sonia, Olga.
Extranjerismo del Chino: sampán, charol.
Como es natural, en los tiempos actuales es del inglés, en particular el de Estados Unidos, de donde nos
viene la mayoría de los extranjerismos, como consecuencia de la poderosa influencia que este país
ejerce sobre todas nuestras actividades. Expresiones que se traducen y adoptan del inglés en forma
literal. Es lo que ocurre con “córner " traducción de "esquina", y con "perro caliente", traducción de "hot
dog", otros ejemplos son:
Banana: plátano, guineo.
Basketball: baloncesto.
Graffiti (adoptada también a causa del movimiento artístico surgido en Estados Unidos, aunque el
origen del vocablo es italiano): pintura sobre la pared
Hardware: parte física de la computadora.
Hamburguer: Hamburguesa
Okay: bien
Heavy: pesado
Nuestra lengua también ha adoptado el contenido semántico de palabras o expresiones extranjeras
traduciendo su significado mediante unidades lingüísticas que nos son propias -procedimiento
denominado calco-; y así, banco de datos es calco del inglés “data bank”; balompié, calco del inglés
football -que, a su vez, origina el préstamo fútbol-; baloncesto, calco del inglés basketball; balonmano,
calco del alemán Handball; y balonvolea, calco del inglés volleyball.
Asimismo, el español ha adoptado significados extranjeros para palabras existentes en nuestra lengua -
casos para los que reservamos la denominación de calco semántico-; y así, por ejemplo, la palabra ratón,
en su acepción -propia de la Informática- “pequeño aparato manual conectado a un ordenador o a un
terminal, cuya función es mover el cursor por la pantalla para dar órdenes”; y planta en su acepción
“fábrica central de energía", del inglés “plant”.