This Means War KookV
This Means War KookV
Ỽἇἕ ֪
Published: 2021
Source: https://www.wattpad.com
✧This Means War.
N/A: Esta fic lleva atascada en mi cabeza desde hace un par de meses
escasos, y desde que vi Until We Meet Again, el BounPrem se convirtió en
una de mis parejas favoritas en el mundo, por lo que necesitaba hacer una fic
de ellos, o bien, incluirla en alguna. Así que, aquí están, dos de mis parejas
favoritas existentes en una misma fic. Espero que os guste mucho esta nueva
idea, y que le deis bastante apoyo (por favor) xD.
Fic dedicada a Miaonim_ aka mi rata de dos patas ♡♡
Por si no saben, el BounPrem es una pareja tailandesa, de actores que dan
vida a una pareja secundaria (Win y Team) de mi BL favorito Until We Meet
Again, que en 2021 tendrán su propia serie, Between Us.
[...]
A su corta edad, TaeHyung se consideraba a sí mismo una persona
autosuficiente, independiente e imparable. Él no creía ser mejor que el
adolescente promedio, sabia que lo era. Tenía muy claro que no cualquier
persona podía llegarle a las suelas de los zapatos, y que para pelear contra él
se necesitaba mucho más que garras y dientes. No era una persona fácil de
derrotar, por lo que era prácticamente imposible estar a su altura. Era el rey
del instituto, y nadie podía discutirlo, incluso si lo odiaban más personas de
las que lo apreciaban, aún si muchos de sus compañeros pagarían a alguien
para que le partiera las piernas, en el fondo todos eran plenamente
conscientes de que TaeHyung mandaba en los pasillos.
Su belleza inmaculada hacía que el hecho de odiarlo fuera más difícil.
Porque por mucho que su personalidad, su ego y su aires de superioridad, no
cambiaban que era el chico más precioso cualquier persona podría conocer
jamás. Su tez perfecta, ojos expresivos, labios apetecibles y una nariz que
contrastaba a la perfección con medidas faciales. Quién quisiera negar este
hecho, fácilmente podría ser considerado como una persona ciega o un
completo negado.
TaeHyung estaba perfectamente consciente de sus capacidades, de su
estatus social y de su innegable belleza. Siempre se caracterizó por ser un
alma pacífica, calmada y con una seguridad en sí mismo apabullante, a pesar
de que era mucho más que ambicioso. Sus metas eran claras, y sus objetivos
le rozaban la punta de los dedos con la punta de los dedos.
Con una vida aparentemente fácil, prácticamente pactada, y el futuro más
cercano que cualquier otro estudiante promedio, TaeHyung jamás pudo llegar
imaginar que una persona tan simple, vulgar y sin ambición alguna en la vida,
como lo era Jeon Jungkook, quisiera sacarlo fuera de su puesto como
presidente escolar.
Una guerra inminente que está por desatarse. Dos mundos completamente
diferentes, un chico con una vida planeada desde que nació, y otro chico para
el que la vida comenzaba ahora realmente, luchando por un mismo objetivo.
TaeHyung y Jungkook están dispuestos a pelear con dientes y garras si es
necesario. Porque como es bien sabido, en el amor y en la guerra todo vale.
Hasta el más miserable de los actos.
✧c.-001
N/A: ¡Mil gracias por los 30K seguidores! Os amo mucho. La verdad es que
pasar del TaeHyung bebé adorable de NLTOB al TaeHyung cabrón (bebé
igualmente) de esta fic ha sido un gran paso mental para mí, difícil pero está
casi conseguido xD
Cap dedicado a stigmaa ♡♡
Hoy os recomiendo 'Beauty' de Layto. Un gran temazo que lleva
reproduciéndose en mi cabeza desde hace semanas y adoro.
[...]
Luego de que el dichoso «Presidente» —en la cabeza de Jungkook esa
manera de referirse al sujeto sin nombre alguno, sonaba de manera burlesca.
Tal y cómo él había estado llamándolo desde que prácticamente apareció en
el baño y conoció su existencia— saliera del baño con la barbilla en alto y los
hombros relajados, Inho sufrió un ataque involuntario de querer vomitar.
"¿Estás bien?" preguntó Jungkook.
Inho simplemente asintió, dejando escapar una bocanada de aire. "Lo
estoy, es sólo que su simple presencia me da arcadas... No soporto a la gente
que se cree mejor que el resto."
"Oh, ¿él es de esos?" quiso saber, relamiéndose los labios.
"¿Es que no lo has visto?" el ceño de Inho se frunció, como si no pudiera
creer su pregunta. Jungkook se encogió de hombros. "Es imposible que no
hayas presenciado la misma escena que yo cuando estuvo dirigiéndose a ti
todo el tiempo, luego de querer quemarme vivo a mí, Jungkook. ¿O es que
estabas demasiado ocupado intentando no ponerte cachondo con su cara
bonita?"
El azabache rio, negando con la cabeza para evadir su decepción de que
Inho no captase su sarcasmo. "Estaba siendo sarcástico, hombre. Pero te
mentiría muy descaradamente si dijera que no."
"Eres un cerdo." Bufó, al mismo tiempo que se dirigía hacia la puerta.
"Será mejor que nos vayamos, tenemos una charla de presentación a la que
acudir."
Viendo el rostro del chico siendo sumido por el cansancio, Jungkook
cuestionó: "¿Por qué parece como si fuéramos directos a la silla eléctrica, en
lugar de a una simple charla?"
"Ya he tenido suficiente del queridísimo presidente escolar por hoy, y él es
quien da esa charla. Escuchar su voz una segunda vez me producirá migraña,
muy probablemente." Suspiró, saliendo al pasillo junto con Jungkook.
"Hm, ya entiendo..." relamiéndose los labios, escondió sus manos en los
bolsillos del pantalón. "¿Quién es exactamente ese sujeto?"
Inho lo miró por unos segundos antes de responder. "Su nombre es
TaeHyung, Kim TaeHyung, para ser exactos." Comenzó, rodando los ojos
cuando llegaron al salón de actos y lo primero que vio fue al susodicho
hablando con su tía. Jungkook notó aquello, por lo que su mirada no tardó en
enfocarse en él, también. "Es una persona difícil de tratar en muchas
ocasiones —por no decir todas...— y no es como si hubiera un término medio
con él. O lo amas, o luchas contigo mismo para no matarlo."
"Tú pareces ser del segundo, ¿no?" señaló Jungkook, obteniendo un
asentimiento por su parte.
"Como ya te he dicho, no soporto su tipo de personalidad. TaeHyung cree
que no hay nadie mejor que él, se ve a sí mismo como alguien insuperable y
considerablemente superior al resto." Masculló, cruzándose de brazos. Inho
notó como los ojos de Jungkook no se apartaban del castaño en ningún
momento, y no podía negar que aquello lo inquietaba de sobremanera.
"Enfrentarte a él por cualquier cosa es como jugar a la ruleta rusa: No sabes si
saldrás vivo o, tan sólo no saldrás, porque también es una persona
jodidamente competente. Esa es la razón principal por la que lleva siendo el
presidente escolar durante tres años consecutivos."
"Tres años son muchos años para alguien que, si fuera presidente del
gobierno, tendría tres francotiradores apuntándole allá donde fuese."
Inho rio por su ocurrencia tan acertada. "Eso se debe a su amor propio e
incondicional. El imbécil es tan seguro de sí mismo como para resultarle
difícil llevarte a su terreno y dejarte convencer por sus propuestas. Hasta yo,
que lo odio desde mi llegada, he votado por él."
"Eso significa que es bueno" las comisuras de sus labios se elevaron
cuando TaeHyung caminó hasta el escenario.
"Tan bueno que no sólo tendría tres francotiradores apuntándole, sino que,
además, también se las arreglaría para hacerles dispararse los unos a los
otros"
"¿No haría eso cualquiera de nosotros dos, si estuviéramos en su misma
situación?"
"Claro, pero el problema con TaeHyung, es que él vendería a su propia
madre con tal de conseguirlo." Apretando los labios, desvió su mirada
momentáneamente hacia el mencionado, antes de volver a fijarla en
Jungkook. "Lo que intento decir es que a él no le importa nada ni nadie. No
tiene reparos en pasar por encima de cualquier persona para llegar a su
objetivo. Sea quien sea."
Jungkook captó su mensaje. "Es ambicioso, entonces."
"Es un egoísta" le corrigió. "En su cabeza sólo existe él mismo, Jungkook."
La cabeza de Jungkook se ladeó, admirando a TaeHyung sobre el
escenario. "No parece ser tan horrible."
"Ya, con esa cara angelical hasta el peor de los criminales se vería
inocente, pero su belleza no es más que otro de sus métodos para conseguir lo
que quiere. Puedes preguntarle a cualquiera de los antiguos candidatos y te
responderán lo mismo que yo."
"¿Por qué lo dices?"
"Ninguno de ellos consiguió nada, y no únicamente por su buena
estrategia, sino porque hizo hasta lo imposible para hacerles perder." Viendo
como el azabache enarcó una ceja, Inho añadió: "Si te enfrentas a TaeHyung,
sales escaldado. No importa la cuestión."
Moviendo la cabeza a modo de asentimiento, Jungkook no emitió palabra
alguna, dado que TaeHyung comenzó con su discurso. No sabía si la
intención de Inho era que tuviera miedo del famoso presidente, porque si era
así, había conseguido todo lo contrario.
A Jungkook le encantaban los desafíos y molestar a niños mimados.
TaeHyung era un dos de dos, así que tenía delante a su víctima por defecto,
luciendo tan seguro de sí mismo, como para que Jungkook se sintiera
ansioso.
"Voy a buscar a una amiga, te veo luego."
"Adiós, Inho." Despidiéndose del chico, quien se alejó poco después,
suspiró.
"Al fin te encuentro" Boun apareció a su lado. Jungkook apenas podía
recordar la compañía de su gran amigo cuando Inho apareció y ambos se
dirigieron hacia los baños. "¿Dónde te habías metido? De no ser por un grupo
de chicas que me trajeron hasta aquí, aún seguiría dando vueltas por el
edificio. Este sitio es enorme."
Ignorando su mirada fulminante, Jungkook bufó. "Te avisé para que
tuvieras cuidado."
"No puedo hacer nada si me traes aquí y luego me dejas olvidado en un
pasillo, listo."
"Bueno..." se encogió de hombros, porque sabía que era culpable. "Al
menos no podrás decirme que este lugar no es increíble."
"Eso es cierto. He visto dos malditas piscinas climatizadas y las aulas son
más grandes que el comedor de nuestro centro." Dijo, mostrando una
emoción creciente. "Aunque está lleno de ricachones..."
"Ya te acostumbrarás" murmuró Jungkook, haciéndole una señal para que
guardara silencio. Todos a su alrededor parecían muy pendientes del discurso
dado por TaeHyung.
"¿Acostumbrarme?" frunciendo el ceño, Boun apenas susurró. "Ni siquiera
me has dicho por qué estamos aquí, Jungkook."
Jeon le dedicó una sonrisa. "No falta mucho para que te enteres, deja de ser
impaciente."
"No puedo, está en mi naturaleza..." encogiéndose de hombros, escuchó la
risa de Jungkook a su lado, antes de enfocarse en las palabras dichas por el
desconocido del escenario. "Qué bien habla ese chico."
"Es el presidente."
"Tiene sentido."
Una vez TaeHyung terminó su discurso —el cual había sido pura
improvisación—, la directora subió a su lado, dándole su más sincera
enhorabuena con una gran sonrisa. TaeHyung no necesitaba que ella le dijera
que era increíble, pues ya lo sabía. Pero igualmente se agradecían los halagos.
"Bueno, chicos y chicas, luego de esta maravillosa introducción al curso
por nuestro querido presidente, me gustaría presentarles a quienes serán
vuestros nuevos compañeros este año." Dijo, su sonrisa creciendo al instante
cuando miró el papel en el que estaban escritos los nombres de dichos
alumnos, y luego al público. "Noppanut Guntachai y Jeon Jungkook."
Los mencionados se miraron entre sí. Boun estaba perplejo, y Jungkook
simplemente se mostraba orgulloso. "Debemos subir al escenario" le indicó
en un susurro, antes de guiarlo hasta el lugar.
"¿Qué coño es esto, Jungkook?" lo escuchó murmurar a sus espaldas, con
voz baja y titubeante.
Sin llegar a responderle de manera correcta, ambos se subieron al
escenario. Jungkook encontró que Boun no era el único sorprendido entre los
presentes, puesto que el famoso presidente también se encontraba con una
incógnita plasmada en su rostro.
Esto será divertido, fue su primer pensamiento, cuando le sonrió al castaño
y este apartó la mirada rápidamente. Muy divertido.
"Ellos son parte del programa «Mejores Alumnos», por el cual han
conseguido plazas exclusivas en este nuestro instituto." Dijo la señora
directora, dirigiéndose a ellos con su típica sonrisa. De no ser porque
parpadeaba, Jungkook pensaría que tenía delante un robot. "¿Queréis decir
algunas palabras?" ella puso una mano en su espalda, acercándole al
micrófono. Sus ojos seguían fijos en TaeHyung, quien parecía evitar su
mirada por completo.
Demasiado divertido.
"Espero que nos llevemos todos muy bien" fue todo lo que dijo, recibiendo
la tan ansiada mirada del castaño y dándole un guiño sugestivo. Luego,
señaló a su amigo, a sabiendas de que Boun no podría decir nada. "A mi
compañero podéis llamarlo simplemente Boun. Su nombre es tan complicado
que ni siquiera él mismo sabe decirlo."
Algunas personas entre el público rieron, lo que le hizo sonreír. Él sabía
que no se reían porque fuese divertido, si no porque su simple presencia era
encantadora y atrayente. No era egocéntrico, tan sólo realista.
Relamiéndose los labios, aceptó que TaeHyung le fulminase con la mirada,
porque eso sólo le hacía sentir más orgulloso de haberle hecho tragarse sus
palabras.
TaeHyung hizo todo lo posible por no verse afectado mientras devolvía la
mirada al público, sonriendo como si nada hubiera pasado tan sólo unos
minutos antes. Darle el gusto a ese parásito no era algo que tuviera pensado
hacer, incluso si estaba terriblemente ofendido con la situación.
¿Mejores Alumnos? Eso no se lo creía nadie.
Cuando la directora terminó de decir sus típicas palabras que todos se
sabían de memoria —porque su repertorio no cambiaba bajo ningún
concepto, sin importar el año en el que estuviesen—, Kim fue el primero en
girarse para bajar del escenario, topándose con el azabache que ya estaba
mirándolo desde mucho antes. Su ceño se frunció.
Probablemente su cara era lo más bonito que ese tipo estuviera viendo en
toda su vida, y TaeHyung no podía culparle, pero tanta indiscreción por su
parte le causaba repelús.
En el momento en que puso un pie lejos del dichoso escenario, TaeHyung
se vio rodeado por sus compañeros más cercanos, los cuales eran parte de su
campaña presidencial. Sin embargo, él echaba en falta el rostro de Prem entre
todos ellos.
"Has hablado genial, cariño." Isa fue la primera en dirigirse a él,
colgándose de su brazo.
"¿Lo tenías preparado o ha sido improvisación?"
"Improvisación." Respondió, sonriéndole a Dami, quién le guiñó un ojo al
instante. "¿Se ha notado mucho?"
"Para nada. Lo has hecho tan bien como siempre."
"Eso es obvio, pero muchas gracias." se encogió de hombros con una gran
sonrisa. "¿Sabéis donde está Prem?"
"Oh... Él se fue justo después de tu discurso. No dijo a donde se dirigía,
simplemente se marchó."
Un suspiro abandonó sus labios. Algo andaba mal, ni siquiera necesitaba
escucharlo de sus labios para saberlo, sólo el ambiente que había dejado al
irse era suficiente para que TaeHyung lo notase.
Aún así, él asintió, no mostrándose afectado en absoluto. "De acuerdo, no
pasa nada."
"Tenemos que ir a la sala de reuniones para concretar los puntos más
importantes de tu propuesta" le recordó Isa. "Jay dijo que tiene algo
interesante que aportar"
"Eso es genial... ¿Podéis reuniros vosotros antes? Yo iré en seguida, pero
primero debo contactar con el personal en mi casa, he olvidado algo
importante y necesito que me lo traigan..."
"Huh, claro, sin problemas. Le diré a Jay que se vaya directamente para
allá." Dami murmuró, sacando su teléfono para contactar con el susodicho,
quien era el único que aún no había llegado.
Isa se colgó del brazo de Dami. "Nos vemos ahora, TaeHyung."
Él se despidió de ellas con un asentimiento de cabeza, esperando
pacientemente a que se perdieran de vista para poder contactar con Prem lo
más rápido posible.
"Maldita sea, Warut... Dónde demonios te has metido ahora..." masculló
entre dientes, tecleando un mensaje rápido para su amigo.
TaeHyung:
¿Dónde estás? ¿Por qué demonios te has ido sin decir nada, Prem?
Unos toquecitos en su hombro hicieron que se girase con la esperanza de
encontrarse con Prem. Pero no, en su lugar, el rostro de Inho fue lo único que
vio, sonriéndole con burla. TaeHyung casi se queda dormido al ver que
estaba acompañado por el parásito del programa Mejores Alumnos y su
compañero —por supuesto, ya se había olvidado de cualquiera que fuese su
nombre—.
"Ah..." emitió, viéndose tan perezoso como se sentía. Encontrarse con ellos
una vez al día era más que suficiente para él. "¿Qué puedo hacer por ti,
Minho?"
"Inho, me llamo Inho. Sin la M." le corrigió. TaeHyung asintió, sin darle
mucha importancia.
"Como tú digas... ¿Y bien?"
Su sonrisa se agrandó. "Sólo venía a decirte que sería bueno por tu parte
que te disculparas con Jungkook" mencionó, señalando al susodicho.
TaeHyung creía estar soñando.
"¿Qué yo qué?"
"Bueno, dado que lo has juzgado antes de tiempo y él ha hecho que te
tragues tus palabras... Creo que sería lo correcto."
Esta vez, fue TaeHyung quien sonrió. Era demasiado temprano para que
quisieran fastidiasen de esta manera, Jesús.
"¿Acaso eres su representante, Inho?" ladeando la cabeza, Kim cuestionó,
alzando una ceja. Luego, él miró hacia Jungkook. "¿Tan importante eres que
otras personas tienen que hablar por ti, querido?"
Jungkook rio, encogiéndose de hombros con las manos escondidas en sus
bolsillos. "En realidad no, pero es bastante cómodo."
"¿Sabes lo que es bastante cómodo?" relamiéndose los labios, lo miró
profundamente, hallando una incógnita en su rostro. TaeHyung se estaba
haciendo el interesante, que era una de sus mejores cualidades. "Sentarse a
esperar una respuesta que no pienso darte."
La sonrisa del azabache fue brillante ante los ojos de TaeHyung, quien
sintió como se acercaba a él en cuestión de dos pasos. "¿Piensas que quiero
una disculpa por tu parte, presidente?" cuando su ceja se alzó, TaeHyung se
cruzó de brazos, apartando la mirada, porque estaba exhausto de tanto idiota
junto. Entonces, Jungkook agarró su barbilla, obligándole a que sus ojos
conectasen. "No necesito que me pidas perdón por ser un gilipollas, después
de todo ni siquiera he tenido que mover un dedo para que te tragues tus
palabras."
Kim golpeó su mano en un movimiento rápido, pero no volvió a apartar la
mirada. "¿De verdad sientes que has logrado engañar a alguien con esa basura
del programa Mejores Alumnos?"
"¿Por qué no lo haría? Puedo enseñarte mi credencial sin problema alguno,
si es que tanto lo necesitas para no querer admitir que estás equivocado y que,
de nuevo, te vas a tener que tragar tus palabras." Dedicándole una sonrisa
victoriosa, volvió a agarrar su barbilla, moviendo su cabeza de un lado a otro
suavemente. "Querido..." se burló de él.
"Hazlo." Pidió, antes de empujarle para salir de su agarre. Le asqueaba
pensar que esas manos habían estado en otros lugares más repugnantes antes
de tocar su preciado rostro. Sus ojos se desviaron hacia el sobrino de la
directora, quien sonreía como si acabase de ganar la Champions. "Realmente
no sé por qué sonríes tanto, Inho. Después de todo, el que se ha tragado algo
peor que sus palabras con respecto a este parásito de aquí, has sido tú."
Señaló TaeHyung, frunciendo el ceño antes de que el mencionado sintiera
todo su rostro descomponerse. "No creo que es algo por lo que debas sentirte
orgulloso, mi amor."
"Serás..."
TaeHyung resopló. "Si me disculpáis, tengo cosas más importantes que
hacer como para perder mi tiempo con personas tan simples como vosotros."
Dedicándoles una sonrisa lo más falsa posible, dio un paso hacia atrás.
"Bienvenidos a Eldora Collegue, queridos."
Sin más, el castaño se marchó de allí, acaparando la vista de Jungkook
quién lo siguió con la mirada.
"¿Te ha llamado parásito?" Boun le preguntó, admirándolo igualmente.
Jungkook asintió, sin darle importancia.
"Es un hijo de puta..." siseó Inho.
"Tiene un buen culo."
"Lo tiene." Jungkook estuvo de acuerdo, asintiendo mientras veía a
TaeHyung desaparecer de su vista por el pasillo.
✧c.-003
N/A: Estaré poniendo las fotos de los personajes en mi IG, para que puedan
conocer mejor sus caras xD
Cap dedicado a IndraVK ♡♡
Hoy os recomiendo 'PSYCHO' de AViVA. Me ayudó a escribir este
capítulo, especialmente a imaginar el comportamiento de TaeHyung con la
música de fondo jeje.
[...]
Prem:
Estoy en la piscina interior.
Tengo algo que contarte.
Suspirando, TaeHyung se pasó la lengua ansiosamente por los labios. Todo
lo relacionado con Prem y sus acciones tan repentinas le sacaba canas verdes,
pero no había forma en la que pudiese evitarlo. Prem era un alma codiciosa y
libre, por mucho que TaeHyung intentase llevarlo por el buen camino, era
imposible.
¿Para qué tener hijos, cuando ya se estaba encargando de cuidar a un
adolescente que actuaba inconscientemente como uno?
TaeHyung:
¿Qué has hecho ahora?
Esquivando al resto de alumnos que parecían tener una fijación visual en él
con una sonrisa angelical, TaeHyung hizo todo lo posible por que la tensión
en su rostro no pudiera ser predecible.
"Enhorabuena por el discurso, TaeHyung." El mencionado pasó junto a un
grupo de chicos y chicas cuando escuchó esa voz, enfocando su mirada en el
dueño de la dicha. Su cara le resultaba conocida, mas, no lograba adivinar por
qué exactamente. "Lo has hecho genial."
"Oh, muchas gracias... Ha sido complicado improvisar, pero siempre lo
hago lo mejor que puedo." Le dedicó una dulce sonrisa.
"Que hayas improvisado lo hace mucho más admirable, TaeHyung."
Dándole una dulce sonrisa a modo de agradecimiento, TaeHyung se acomodó
el cabello ondulado sobre su frente.
Cuando quiso dar un paso lejos, otra voz sonó. "¿Piensas presentarte a las
elecciones escolares este año, también?" era una chica de cabello castaño
oscura. Tampoco conseguía reconocerla del todo, pero estaba seguro de que
quizás formaba parte de su club de fans.
"Claro que sí." Asintió, relamiéndose los labios y sintiendo el sabor
característico de su bálsamo labial. Tendría que retocárselo más tarde, cuando
supiera a ciencia cierta que Prem estaba bien.
"¿Sabes que otros alumnos también se presentarán?" Quiso saber el primer
chico que le habló, obteniendo un leve encogimiento de hombros por parte
del presidente.
"No tengo idea alguna, la verdad. Yo sólo sé quién ganará..."
El grupo entero soltó una risa, viéndose contentos con la respuesta. La
sospecha de que eran parte de su club de fans se afirmó con sólo ver sus
reacciones, además de la pequeña pulsera que llevaban todos a juego. Era
exclusiva de sus fans.
"Seguro que este año será tuyo."
"Todos lo son." Fue su respuesta, clara y concisa, como sus pensamientos.
Luego, él señaló a una de las chicas que no había hablado todavía. "Me gusta
tu falda."
"Oh, ¿E-En serio?" se trabó con su propia lengua, sonrojándose al instante
en que el castaño se dirigió a ella. TaeHyung asintió. "Muchas gracias... Mi
madre me la regaló por mi cumpleaños... Pensó que me quedaría bien."
"Buena elección." Concluyó, recibiendo una enorme sonrisa por su parte,
TaeHyung no dudó en devolvérsela. Se sentía orgulloso de saber que su club
de fans tenía un buen gusto para vestir.
Su pantalla se iluminó, un mensaje de Prem apareciendo en ella.
Prem:
No he hecho nada. Ni siquiera se trata de mí, TaeHyung.
Tienes que venir cuanto antes, joder. Es importante.
Un escalofrío lo azotó en el momento en que recibió aquellos mensajes por
parte de Prem. Y es que ese 'Es importante' al final de su última frase escrita,
parecía tener un grado insano de poder sobre la situación. Para Prem nada era
de suma importancia, fuera cual fuese el problema, sin importar la gravedad
del asunto.
"Mucha suerte con tu campaña, TaeHyung. No creo que vayas a
necesitarla, pero te deseo lo mejor."
El castaño miró rápidamente hacia la primera chica que se dirigió a él. E
intentando no parecer muy trastocado, le dio una sonrisa lo más confiada
posible.
"No la necesito, aunque te lo agradezco mucho." Asintió, justo antes de
que su teléfono volviera a iluminarse.
Prem:
Deja de leer mis mensajes y simplemente aparece. Voy a entrar en una
maldita crisis.
"Seguro que lo haces genial." Con el corazón latiéndole desbocado,
TaeHyung sonrió al chico.
"Eso siempre." Aseguró, tragando saliva y dando un paso hacia atrás. "Nos
vemos en otra ocasión, chao."
"Adiós, TaeHyung."
"Adiós"
Él continuó escuchando a los chicos y chicas despedirse alegremente
mientras que se alejaba, intentando no ser demasiado obvio cuando apresuró
su caminar. No quería verse desesperado ante los ojos de aquellos que se
quedaban mirándole al pasar por su lado, pero la intranquilidad que sentía en
su interior, era demasiado incontrolable. Incluso para alguien capaz de ocultar
sus emociones tan fácilmente, como él.
Tenía ganas de vomitar, sintiéndose ansioso con cada paso que daba. En
estos momentos detestaba que el instituto fuera tan amplio como para tardar
más de diez minutos en llegar hasta la dichosa piscina de interior.
¿Qué era aquello de suma importancia que Prem tenía que decirle? Porque
en su cabeza no se lograba formular una respuesta para dicha cuestión.
Incluso si su vida se desmoronaba por segundos, Prem era experto en hacer
creer al resto que todo iba bien. Es por eso que siempre congenió bien con
TaeHyung, ambos se admiraban mutuamente. Sólo a ellos.
Finalmente llegó a la piscina, abriendo las puertas con el corazón en la
garganta y mirando a su alrededor antes de adentrarse. Debía de estar seguro
que no hubiese nadie a su alrededor, de lo contrario, estaría aún más
intranquilo.
Él encontró a Prem en una esquina de la piscina más ancha,
encaminándose hacia él con rapidez. Ya no necesitaba ocultar que estaba
ansioso y preocupado, porque eran simplemente ellos dos. Con él no tenía
que fingir.
"Estoy aquí, estoy aquí, Prem." Le dijo, tragando el nudo en su garganta
cuando llegó a su lado y vio la angustia plasmada en el rostro ajeno. No tardó
en acuclillarse junto a él.
"Alguien... ¿Te ha visto alguien entrar?"
"No." Negó rotundamente, relamiéndose los labios una vez más. "Me
aseguré de que nadie estuviera cerca de mí. Dime, ¿qué es lo que ocurre?"
Antes de responderle, Prem tomó una profunda respiración. "Esos tipos...
Los que llegaron nuevos..." mencionó, haciendo que el ceño de TaeHyung se
frunciese. "Ellos son de mi centro, TaeHyung."
TaeHyung sintió un puñetazo emocional en su estómago. "¿Te conocen?"
cuestionó, el temor aferrándose a su organismo. Prem le observó con lentitud,
viéndose tan perdido que TaeHyung se estremeció, antes de que asintiera.
"Sólo el rubio... El más alto de los dos" habló, pausadamente. "Es
tailandés, igual que yo, por lo que teníamos el mismo educador." Sus labios
temblaron, teniendo que mirar hacia el frente para no romper a llorar. "Con el
otro, Jungkook, no creo nunca haber hablado."
Asintiendo, el castaño quiso centrarse y relajarse, haciendo todo lo posible
por ignorar el hecho de que ambos alumnos nuevos estaban en el mismo
centro con Prem. Por lo cual, eso significaba que su tapadera del programa de
Mejores Alumnos, no podía ser más falsa.
"Vale, no pasa nada..." murmuró, queriendo tranquilizar al pelinegro, por
muy dificultosa que fuera esa labor.
"¿Cómo que no pasa nada, TaeHyung?" el pelinegro farfulló, mirándolo
con seriedad. No comprendía como en estas situaciones, alguien como
TaeHyung —que solía tomarse el tema, por lo general, muy severamente—
ahora quisiese restarle importancia. "Si abren la boca y dicen algo sobre mí,
cualquier cosa, estoy perdido."
"Tranquilo, ¿de acuerdo?" Kim le devolvió la mirada. "Yo me encargaré de
que nadie abra la boca. Vamos a salir de esta."
En su lugar, Prem negó. "Tú no tienes que salir de nada, TaeHyung... Este
barco es mi barco, tú no tienes razón alguna estar en él. Tienes una vida
demasiado brillante como para joderla involucrándote en la mía."
"No seas idiota. Este barco es nuestro barco desde que yo mismo me
embarqué en él, y ya te he dicho mil veces que no pienso bajarme si no es
contigo." Señaló, su mandíbula tensa. Los ojos de Prem se suavizaron. "No
me importa tener que involucrarme en tu vida, porque formas parte de la mía
y no voy a dejarte atrás. ¿Te queda claro?"
Cerrando los ojos y apretando los labios, la primera lágrima se deslizó.
Había estado tan solo desde que tenía memoria, tan vacío por dentro, que
cuando TaeHyung llegó fue terrorífico el simple hecho de aferrarse a él. Sin
embargo, incluso conociendo su vida de mierda, TaeHyung no se fue. Se
quedó a su lado, a comparación del resto.
TaeHyung le limpió la lágrima con su dedo pulgar, colocando una mano
sobre su hombro. "Tenemos que irnos, Prem. Jay y las chicas nos están
esperando en la sala de reuniones... Les dije que llamaría al servicio de casa
para que me trajeran algo que olvidé, pero es posible que comiencen a
sospechar si tardo tanto."
"Está bien..." accedió, en voz muy baja. TaeHyung no le hubiera
escuchado de no ser porque estaba junto a él.
Ambos se levantaron del suelo cuidadosamente, planchándose las prendas
con sus manos para evitar pliegues o arrugas que les hicieran verse mal. Lo
primero era la apariencia, lo segundo, también. TaeHyung había sido criado
con esa frase, así que no podía evitar no llevarla a cabo. Aunque para él
siempre sería más importante el cerebro.
Salieron del lugar con máxima cautela, siendo cuidadosos de que nadie
pudiera verlos. TaeHyung notaba el nerviosismo de Prem incluso sin la
necesidad de mirarlo.
"Estate tranquilo, Prem." Murmuró, encaminándose hacia el pasillo
principal nuevamente, asegurándose de que su amigo no recibiera miradas
curiosas por su estado de alerta.
Él siseó, mordiéndose los labios descuidadamente. "Lo intento, pero es
imposible."
"Sólo confía en mí."
Prem resoplo. "Ya hago eso, joder. Pero ellos son los nuevos, es obvio que
estarán en boca de todos y la gente se les querrá acercar."
"Bueno, pero eso no es nuestro problema, mientras no hablen de ti."
"¿Y cómo haremos para que no hablen? Sólo basta con que cualquiera de
los dos mencione que me conoce, para que salga algún chismoso a preguntar
de dónde." preguntó en voz baja, la desesperación notándose en su voz.
"Tú ocúpate de no entrar en crisis, del resto me encargo yo, ¿de acuerdo?"
Prem ni siquiera tuvo tiempo de asentir cuando pasaron por el salón de
actos y los chicos nuevos estaban prácticamente rodeados de alumnos y
alumnas. Era demasiado obvio que eso pasaría.
"Mierda..." masculló el pelinegro, estremeciéndose sólo de pensar en lo
que se le podía venir si alguno de los dos abría la boca. Su vida sería aún más
caótica de lo que de por sí, ya era.
Notando su nerviosismo aumentando, TaeHyung le puso una mano en el
brazo, admirando la misma escena. "Tranquilízate, Prem."
"¿Cómo demonios se supone que voy a hacer eso? Ya son el primer punto
del día, probablemente de la semana y... ¿Quién sabe? Seguro que del
maldito mes."
"Prem..."
"Estoy perdido, TaeHyung... Te dije que serían el punto de mira de
todos..."
"Y yo te he dicho que te tranquilices" replicó, tajante. Sus ojos transmitían
severidad cuando se toparon con los de Prem. "Si sigues murmurando vas a
conseguir llamar la atención que no necesitas en estos momentos. Así que
deja de enloquecer y respira hondo, o harás que yo también me ponga de los
nervios."
Con la mandíbula apretada, Prem respiró hondo. "Está bien. Lo siento."
"No te disculpes, sólo deja de pensar en lo peor. Sé que es difícil, pero
tienes que intentarlo." Le dijo, y su mirada se topó con el más alto de los
nuevos alumnos, aquel del que Prem le había hablado. Luego, Jungkook se
unió a la guerra de miradas, una ceja alzada por su parte. "Tampoco mires
hacia ellos, nos están viendo."
Prem asintió, manteniendo sus labios apretados y la vista fija en el suelo.
Podía sentir dos pares de ojos clavados en un lateral de su cabeza. E incluso
si la batalla parecía ser con TaeHyung, sabía que había llamado la atención
menos deseada.
Cuando su atención pasó del rubio al parásito azabache, TaeHyung ladeó
la cabeza, examinándolo cuidadosamente. Sabía que el otro estaba haciendo
lo mismo.
¿Cuántas cosas ocultaría ese sujeto? Él tenía muy claro que no podría
sujetarse del programa Mejores Alumnos por mucho tiempo, especialmente si
continuaba merodeando cerca de TaeHyung.
Kim era capaz de sacar todos tus secretos a la luz si se lo proponía. Pobre
del que quisiera enfrentarse a él. No saldría vivo.
✧c.-004
N/A: Mi divertida vida se basa en jugar Animal Crossing y escribir esta fic.
¿Me quejo? En absoluto xD
Cap dedicado a Vante_Nochu ♡♡
Hoy os recomiendo 'So Bad' de Brandon Colbein. Me apareció hoy en el
descubrimiento semanal de Spotify y no puedo estar más agradecida por
haberme recomendado semejante obra de arte, es maravillosa, a.
[...]
TaeHyung llegó al instituto ansioso, con la adrenalina haciéndole portar
una sonrisa socarrona que jalaba dócilmente de sus comisuras. Estaba seguro
de que todo saldría tan bien como lo habían planeado, incluso si hubiera una
remota posibilidad de torceduras espontáneas en el plan. Él era Kim
TaeHyung, nada podía salirle mal. Mucho menos a los ojos ajenos. Eso lo
convertiría en un perdedor, y esa palabra no combinaba en absoluto con su
nombre.
A su lado, Prem no podía ser la mejor representación de todo lo contrario.
Jugueteando con sus manos nerviosamente cada cinco segundos,
relamiéndose los labios —ese fatídico hábito lo había conseguido de
TaeHyung, para su mala suerte— y admirando a su alrededor como si alguien
estuviera apuntándole desde un tejado.
"Le deseo un buen día, señor Kim." El mencionado escuchó la voz suave
del conductor decir, nada más pasar junto a su ventana de copiloto.
TaeHyung le sonrió. "Igualmente, Seonghwa. Tome." Tendiéndole un par
de billetes, Kim se despidió de él.
No tenía ningún problema en comprar su silencio a diario, y tampoco veía
que Seonghwa se mostrase ofendido al respecto.
"Joder, joder... Tú... ¿Estás seguro de que esto va a salir bien?" Prem se
atrevió a preguntar, tragando saliva y relamiéndose los labios, conforme se
iban acercando al edificio.
El castaño asintió, sin mirarle. "Absolutamente."
"Dios... Ni siquiera sé cómo lo haces para verte tan tranquilo en una
situación como esta."
"No me 'veo' tranquilo, Prem, lo estoy." Respondió, mirando su reflejo en
el pequeño espejo de mano que llevaba consigo. Esta vez, había usado un
bálsamo labial de un tono rojizo, así que sus labios se veían brillantes y
coloridos. Él tomó una bocanada de aire, antes de añadir: "Eres tú el que se
ahoga en un vaso de agua."
"¿Acaso me crees capaz de actuar de otra manera, TaeHyung? Estoy hecho
un lío de nervios, no he podido dormir en toda la noche pensando en que algo
sobre este plan de mierda se va a torcer, y mi vida perfecta que tanto tiempo
me ha costado construir, se va a ir directa a la mierda."
Antes de responder, TaeHyung observó con el ceño fruncido a su
alrededor, asegurándose de que nadie pudiera estar escuchándolos. "Vas a ser
el culpable de que toda tu tapadera se vaya a pique si no mantienes la boca
cerrada." Resopló, cerrando su espejo de mano y guardándolo, antes de
prestarle completa atención al pelinegro. "Te he dicho mil veces que no hay
nada por lo que debas preocuparte, ¿de acuerdo?"
"¡No es tan fácil!" Prem chilló en un susurro, ahora siendo consciente de
que alguien podía escucharlo. "Ni siquiera sé cómo actuar..."
"Pero es que tú no tienes que actuar bajo ningún concepto. No eres parte
del plan, Warut." Le informó —como por quinta vez desde que el plan se
había dado a conocer—, acomodándose el bolso que llevaba, sobre su
hombro. Odiaba las mochilas de dos asas, sentía que no le quedaban bien a
cualquiera, y a pesar de que él se veía bien con todo, prefería usar bolsos que
conjuntasen con sus looks diarios. "De hecho, la única función que tienes, es
permanecer lo más alejado posible de la escena."
"No... Nada va a salir bien... Todo se va a ir a la mierda y mi vida se va a-"
automáticamente, TaeHyung puso una mano sobre sus labios, antes de que
pudiera seguir hablando.
Incluso si el castaño quería matarlo y enterrarlo allí mismo por ser
demasiado descuidado con sus palabras, simplemente se encontró a sí mismo
sonriéndole a un grupo de alumnas que los observaban con confusión y
empujando a Prem suavemente.
"No entres en crisis por un simple cambio de look, Prem. Ya hemos
confirmado que un aclarado te sentaría muy bien..." masculló, mirando al
susodicho como si quisiera arrancarle la garganta y sin borrar su sonrisa
cuando se colgó de su brazo. "Siempre puedes volver a tu color normal si no
te convence."
El grupo de chicas que se encontraban mirando hacia ellos sonrió, y
aquello hizo a TaeHyung tranquilizarse, porque estaban fuera de peligro.
Una vez logró salir de su campo de audición, TaeHyung tuvo que
contenerse para no lanzarse sobre su amigo y matarlo. "¿Tanto te cuesta
mantener la puta boca cerrada, Warut? No trato de ser minucioso con cada
cosa que digo, para que llegues tú y de un ataque de nervios le cuentes a
todos quién eres realmente."
Ante la dureza de su voz, Prem se sintió cohibido, mirando hacia el suelo.
"No me hables así..." pidió. Los ojos de TaeHyung se suavizaron, antes de
que este suspirase y terminase por jalar de Prem lejos de la muchedumbre que
se encontraban en los pasillos.
Encerrándose en el primer baño que encontró, TaeHyung necesitó
asegurarse de que estaba completamente vacío antes de volver con Prem y
abrazarlo.
"Lo siento..." susurró, apoyando su mentón sobre el hombro ajeno.
Prem correspondió su abrazo, rodeando su cintura con ambos brazos. "Yo
también lo siento... Trato de ser lo más racional posible, pero mi negatividad
en estos momentos es más grande que yo."
"Entiendo, y es normal. Sin embargo, sabes que no voy a dejar que nada
salga mal y tú puedas salir afectado por ello, Prem." Dijo con suavidad,
separándose de él y agarrando su rostro. El pelinegro asintió.
"Lo sé, lo sé... Yo... Simplemente no puedo evitar tener miedo."
"Tener miedo no es malo." Murmuró TaeHyung, en un suspiro. "Dejarle
saber a las personas equivocadas que lo tienes, lo es."
"Lo sé..." Repitió. Prem se mordió el labio. "Confío en ti, TaeHyung, eres
la única persona en que lo hago."
"Entonces estate tranquilo e intenta que esa negatividad que tanto te hace
delirar, siga nublando tus pensamientos. Las chicas y yo sabemos lo que
hacemos, incluso si ellas no conocen la razón detrás de todo esto."
"Está bien..." Asintiendo con la cabeza, Prem se obligó a sí mismo a tomar
una profunda respiración, queriendo tranquilizarse lo máximo posible.
"¿Necesitarás mi ayuda?"
"Después, cuando obtenga lo necesario. Conseguir esas credenciales es lo
primordial ahora mismo." Explicó, notando las vibraciones que su teléfono
emitía al recibir una llamada. No dudó en agarrarlo, admirando el contacto de
Isa en su pantalla. "Es Isa." Murmuró, antes de descolgar la llamada.
"TaeHyung, Jay me acaba de enviar un mensaje diciendo que ha visto a los
nuevos alumnos entrar en el instituto." Fue lo primero que dijo, sin siquiera
darle la oportunidad de hablar.
Él se relamió los labios. "Estupendo. ¿Dami y tú estáis listas?"
"Sí, nos acabamos de encontrar en la sala de reuniones. ¿Dónde estás tú?"
"Estoy con Prem, saliendo del baño, necesitaba retocarme la sombra de
ojos."
Isa rio a través de la línea. "Siempre que sacas ese tema, no puedo evitar
preguntar... ¿Dejarás que algún día te maquille?"
"Muy probablemente." Fue su respuesta, haciéndole una seña a Prem para
que salieran del baño, mientras escuchaba una pequeña risa por parte de Isa.
"Os veo en el pasillo principal, Isa."
"Okay, hasta ahora." Ella dijo, colgando simultáneamente.
Dejando escapar un suspiro, TaeHyung miró a Prem. "Esos dos ya han
llegado, Jay los ha visto entrar hace un rato, e Isa y Dami me están
esperando."
"Vale... ¿Qué se supone que debo hacer yo?"
"Ve directamente a la sala de reuniones, te enviaré la imagen cuando la
tenga y necesito que la pases al ordenador lo antes posible."
"Las clases comienzan en quince minutos..." Prem dijo, admirando su reloj
de muñeca. "¿Vas a tener tiempo?"
"De sobra, tú por eso no te preocupes."
Asintiendo, el pelinegro tragó el nudo en su garganta, evitando pensar en
lo peor. "Está bien..."
"Nos vemos luego."
"Suerte..." dijo, antes de inclinarse para depositar un pequeño beso en la
mejilla de TaeHyung, quien le dio una sonrisa llena de seguridad.
"No la necesitaré, Prem." Fue todo lo que el chico obtuvo por su parte,
viendo como Kim se giraba en sus talones y terminaba perdiéndose entre los
alumnos.
"Eso espero..." Prem suspiró, jugueteando con sus manos. Confiaba en él,
pero si algo salía mal... Toda su tapadera se vería destruida.
TaeHyung mantuvo la barbilla en alto cuando dejó a Prem atrás, pasando
entre los alumnos y dedicándoles su mejor sonrisa a los que se la entregaban
nada más verlo. El poder que sentía cuando pasaba cerca de un grupo de
personas y casi todos los integrantes del susodicho se quedaban prendidos de
él, era abismal. TaeHyung nunca antes creyó que llegaría a poseer tal
cualidad, hasta que llegó al instituto y tuvo un centenar de chicos y chicas a
sus pies.
Algunos simplemente lo fulminaban con la mirada, pero eso sólo
aumentaba la sensación de ser poderoso. Sabía que no podía ser del agrado de
todos, y no era un problema para él. Mucho menos si encontraba la envidia
viva en sus miradas de los que habían intentado seguir sus pasos y habían
sido tragados por su propia bestia. TaeHyung sólo existía uno, incluso si
otros querían hacerse pasar por él.
"TaeHyung, aquí." Él vio a Dami entre la multitud, su brazo elevándose
por encima de su cabeza para llamar su atención, cosa que rápidamente
consiguió, porque TaeHyung se dirigió a ella al instante.
"Hola, precioso." Isa depositó un pequeño beso en sus labios en el
momento en que él llegó a su altura. Kim tan sólo le sonrió. "¿Prem no viene
contigo?"
"Le he dicho que se vaya directamente a la sala de reuniones, para pasar la
imagen al ordenador." Explicó, viendo a ambas asentir. "¿Dónde se supone
que están esos dos parásitos?"
Dami soltó una risa. "Justo detrás de ti." Indicó, señalando con la cabeza a
sus espaldas.
TaeHyung se giró, viéndolos a tan sólo unos metros de él, charlando
mutuamente. Su ceño se frunció, antes de que la voz de Isa le hiciera girarse
hacia ella.
"¿Estás seguro de que sus credenciales son falsas, TaeHyung?" preguntó,
mostrándose un poco inestable al respecto. Él no dudó en asentir.
"No he estado más confiado de nada en toda la semana, Isa. Su farsa tiene
que ser descubierta cuanto antes."
"De acuerdo. En ese caso, vas tú antes."
El castaño asintió, relamiéndose los labios. "Lo sé."
"Suerte" Dami le dijo, e Isa negó.
"Él no necesita suerte."
"Lo sé, lo siento, fue algo involuntario."
TaeHyung le dio una suave sonrisa, alargando el brazo para acariciar su
mejilla. "Descuida, cielo, agradezco el detalle. No tienes que pedir perdón."
Por mucho que Kim no necesitase la suerte —ella le necesitaba a él—, no
podía ser un desagradecido cada vez que se la deseaban. Él apreciaba ese
pequeño detalle, aunque realmente llegase a ofenderle.
Sin más, giró en sus talones, muy decidido cuando se encaminó hacia los
dos parásitos que parecían tener a todo el mundo encantado con su simple
presencia. Una pena que estuvieran engañando a todos y tuvieran que ser
desenmascarados por TaeHyung. Aunque también era una pena que no
pudiese hacerlo público, pero todo se debía a un bien común.
"Eh, tú." Llegó a su altura, ladeando la cabeza cuando el azabache dejó de
visualizar algo en su teléfono móvil para prestarle toda su atención. Una
sonrisa se posó en sus labios, al verlo parado frente a él.
"Oh, pero si es nuestro querido presidente escolar... ¿Qué puedo hacer por
ti, guapo?" enarcó una de sus cejas. TaeHyung vio la diversión a través de su
mirada, y no pudo sentirse más ansioso cuando descubrió que también había
deseo allí.
"La primera es dejar de mirarme como si fuera comida." Murmuró,
viéndose asqueado, aunque realmente no lo estaba. Jungkook, en lugar de
sentirse ofendido, rio. Boun simplemente frunció el ceño, sin entender
absolutamente nada de lo que estaba ocurriendo a su alrededor.
"No puedo evitarlo, presidente." Él se encogió de hombros, mordiéndose el
labio inferior antes de que su mirada se volviese más oscura. ¿Creía que iba a
ponerle nervioso con su actitud socarrona? No podía estar más equivocado.
"Lamento ser yo quien te diga que no estoy a tu altura, parásito." Musitó,
cruzando los brazos en su pecho, apresurándose a hablar antes de que
Jungkook dijera algo y la conversación perdiese el hilo. Debía ser rápido. "Y
la segunda, es tu credencial."
"¿Mi credencial?"
"Así es. Dijiste que no tenías problema alguno en mostrármela, y eso
quiero que hagas."
"¿Qué cojones es una credencial?" cuestionó Boun, frunciendo el ceño.
TaeHyung no pudo hacer otra cosa más que reír. Se desenmascaraban a sí
solos, tan decepcionante que rozaba lo patético. "¿Y por qué tiene que darte a
ti nada?"
"Déjalo, Boun." Mascullaba el azabache, haciéndole una seña a su amigo
para que se mantuviera en silencio, mientras sacaba un papel de su mochila y
se lo entregaba al castaño, sin borrar su sonrisa socarrona. "Aquí lo tienes."
"Vaya, qué servicial. Muchas gracias, querido." Dándole una falsa sonrisa,
TaeHyung agarró el papel con dos dedos cuidadosamente, como si fuera a
contagiarse de una enfermedad con sólo tocarlo.
"No es nada, guapo." Jungkook le guiñó un ojo cuando TaeHyung elevó la
vista del papel y sus ojos se encontraron, viéndole rodar los ojos de
inmediato. Mordiendo su propio labio inferior, Jungkook encontraba difícil
apartar la vista del castaño.
"¡Hey, hola!" una voz femenina sonó repentinamente, haciendo a
Jungkook parpadear y desviar su atención hacia dos chicas que se acababan
de acercar. "¿Sois los chicos nuevos, cierto? Los del programa para Mejores
Alumnos."
Boun fue el primero en tomar la palabra, portando una gran sonrisa.
"Exacto. Este de aquí es Jungkook y yo soy Boun."
"Encantada, chicos. Mi compañera se llama Dami, y mi nombre es Isa."
Sonriendo debido a la intervención de sus amigas, TaeHyung fue
cuidadoso al alejarse tan sólo un par de pasos de ellos.
"Nos dirigimos a vosotros porque queríamos saber si estáis interesados en
uniros a algún club."
Dami asintió, asegurándose de que ninguno de los dos ponía su atención en
TaeHyung, quien se encontraba de espaldas. "Eso es. Isa es la presidenta del
club de natación, y yo me acabo de unir al de artes marciales. Nos hace falta
personal en ambos..."
Kim se apresuró a sacar su teléfono, enfocando la cámara para que el papel
se viera lo suficientemente claro y tomando la foto. Una vez comprobó que
todo se leía sin problema, no dudó en enviárselo a Prem.
"¿Club de natación?" la voz de Boun sonó confundida. ¿Es que lo clubes
existían más allá de las películas?
"Sí. El capitán del equipo es mi hermano. Necesitamos buenos nadadores
para las competiciones de este año."
"Suena bien..." Boun miró a Jungkook. "¿Debería apuntarme?"
"Si te llama la atención..."
"Es gratis, ¿No?"
Isa soltó una pequeña risa, porque el chico era adorable con sus dudas. "Sí,
tranquilo. Los clubes son como las clases extraescolares, entran dentro de la
matricula. No tiene ningún coste."
"En ese caso, me lo pensaré. Siempre me ha gustado la natación, pero
nunca he podido permitírmelo."
"Nuestro club es el tuyo, entonces." Recibiendo una enorme sonrisa por
parte del rubio, Isa asintió. "¿Tú estás interesado en alguno?" quiso saber,
dirigiéndose a Jungkook, quien negó.
"Yo ya he estado en artes marciales antes, así que no me llama mucho la
atención" murmuró Jungkook, encogiéndose de hombros y mirando hacia el
castaño cuando este se giró. "¿Has comprobado todo lo que necesitabas,
presidente?"
TaeHyung asintió, acercándose nuevamente para devolverle su informe.
"Sí, toma."
"Así que... ¿Ya soy libre de tus dudas?"
Sonriéndole con dulzura, TaeHyung negó con la cabeza. "Hm, no... No lo
creo."
"¿No piensas dejar de tocarme los cojones, presidente?"
Los ojos del castaño se mostraron falsamente tristes al respecto. "Oh,
cariño... Eso es justo lo que quieres que haga... Pero sigo sin estar a tu altura."
Su teléfono se iluminó por un mensaje de Prem.
Prem:
Ya la he pasado. ¿Ha ido todo bien?
"¿Seguro que no estoy a tu altura, presidente?" cuando elevó de nuevo su
mirada, se topó con una ceja alzada por parte del azabache. Su rostro estaba
iluminado por la diversión.
Kim se encogió de hombros. "Soy demasiado para ti, lo lamento."
Los ojos de Jungkook se oscurecieron nuevamente. "Eres demasiado
confiado para tu propio bien" Y una ceja por parte del castaño se alzó. ¿Lo
estaba desafiando?
Relamiéndose los labios, TaeHyung se acercó peligrosamente al azabache,
quedando frente a frente, ante las miradas confusas de aquellos que le
rodeaban. Jungkook dio un paso hacia el castaño, sus rostros quedando a
apenas centímetros de distancia.
"Se llama realidad, cariño." Murmuró, elevando las comisuras en una
pequeña sonrisa cuando Jungkook juntó sus frentes mientras mordía su
propio labio inferior. "Esto es lo más cerca que estarás de mí en tu vida."
TaeHyung creía divertido el jugar con fuego, especialmente cuando
apartabas la mano antes de poder quemarte.
Separándose del azabache antes de obtener una acción por su parte, Kim
ladeó la cabeza, luciendo inocente al respecto. ¿El parásito habría estado a
punto de besarlo sin importar que todo el mundo pudiera haberlo visto, si no
se hubiera separado? Muy probablemente, pero si pensaba en ello, TaeHyung
obtendría un ataque severo de risa. Creer que contaba con la mínima
oportunidad de siquiera besarlo, era muy divertido.
"Eso lo veremos, presidente." Musitó el azabache, lamiéndose la comisura
de los labios.
Y TaeHyung le sonrió enormemente cuando la campana que indicaba el
comienzo de clases sonó. "Quizás en tu próxima vida, mi amor."
✧c.-005
N/A: Esto es realmente emocionante para mí, uhuhu. Aviso que tenéis a los
personajes (que han ido saliendo hasta ahora) en mis historias destacadas de
IG, en una carpeta llamada TMW, que sé que había personas queriendo
ponerle cara a Prem y/o Boun xD
Cap dedicado a mygpouts ♡♡
Hoy os recomiendo 'PERFUME' de Yubin. Una diosa a la que le rezo
todos los días.
[...]
"Tus nuevas propuestas suponen una gran mejoría para mi campaña."
TaeHyung le dijo a Dami, examinando los papeles que recientemente ella le
había entregado. La chica sonrió, sus ojos brillando esperanzados. "¿Cómo se
te ha ocurrido?"
"Hablando con los del club de artes marciales." Explicó, relamiéndose los
labios cuando la atención del castaño se posó en ella.
"Oh, es cierto. Te uniste hace un par de días, ¿no?" Dami asintió, dándole
la razón. "Pues me parecen muy buenas opciones. Las comentaré con Isa, a
ver qué le parecen a ella."
"Genial, TaeHyung. Los chicos del club me hablaron sobre la posibilidad
de obtener sus votos si en tu programa electoral había alguna mejora para
nuestro club. Así que puedes contar con ellos si incluyes todo esto."
Kim alzó una ceja, sopesando sus opciones. "Creo que es justo." Expresó,
finalmente. "Luego me pasaré por el club a hablar con el presidente, a ver si
él tiene alguna propuesta directa más que hacerme."
"Está bien." Dami volvió a asentir, sonriéndole enormemente. "Seguro que
se alegra de verte por allí."
"No tengo dudas de eso" dijo con su usual sonrisa orgullosa, escuchando la
pequeña risa que Dami dejó escapar. "Es bueno saber que podemos aliarnos
con más clubes a parte del de natación. Contar con más votos seguros es una
tranquilidad."
"Eso sie-"
Isa entró rápidamente a la sala, interrumpiendo a Dami. "TaeHyung,
cariño." Dijo, dirigiéndose al castaño con ansia viva. Eso sólo podía
significar que tenía algo importante para decir. "Lo siento, Dami, preciosa;
pero traigo noticias."
El castaño no tardó en prestarle toda su atención. "¿Qué ha pasado?"
"He estado inmiscuyéndome por los pasillos, para ver si me enteraba de
quienes tenían pensado presentarse este año al puesto de presidente escolar."
Comenzó. "Y por el momento han llegado a mis oídos los rumores de dos
candidatos."
Dami frunció el ceño, tomando asiento en el sofá, junto a TaeHyung.
"¿Quiénes?"
"Uno de ellos es Seokhwa, lo cual ni siquiera me sorprende, porque
también lo intentó el año pasado."
"Sí, el pobre perdedor de Seonghwa no supone ninguna amenaza."
Murmuró TaeHyung, su ceja enarcada antes de soltar una risa. Le resultaba
divertido como algunos volvían a intentarlo, creyendo que en algún momento
lograrían superarle. Eran tan tiernos ante los ojos de Kim.
"Seokhwa. Seonghwa es tu chófer." Le corrigió Prem, quien se había
mantenido en silencio todo el tiempo, hasta ahora.
"Como sea. Siguiente."
Isa se aclaró la garganta. "Dicen que el otro posiblemente sea Inho, pero no
es nada seguro."
"¿Inho?" TaeHyung soltó una carcajada, casi sorpresiva. "Ese sujeto no
tiene la capacidad de administrarse su propia vida siquiera, ¿y tiene la
intención de representar a todo el alumnado?" bufó, relamiéndose los labios.
"Esto debe de ser una mala broma."
"Sí. Yo estoy igual de sorprendida que tú, pero ese es el rumor más fuerte
que circula por los pasillos." Le explicó Isa, apoyándose sobre una de las
mesas en las que Prem estaba situado. "Quizás no sea más que eso, un simple
rumor."
"Ahora que lo dices..." Dami masculló, su ceño fruncido, logrando que la
atención de TaeHyung fuera a parar a ella nuevamente.
"¿Qué?"
"Inho se pasó hace un par de horas por el club, buscando a Yohan."
"¿Quién es ese?"
"El presidente del club de artes marciales, TaeHyung."
"Ah, sí, sí. Continua."
Ella asintió. "Yohan no había llegado aún, pero él nos pidió que en cuanto
llegase, le dijéramos que lo estaban buscando. No dijo exactamente para qué,
ni mucho menos dio explicaciones."
TaeHyung cruzó los brazos por encima de su pecho, ladeando la cabeza
tras sentirse curioso. "Es prácticamente imposible que Inho quiera ser un
candidato a presidente escolar, no tiene iniciativa propia y es un completo
fracasado."
"Que sea prácticamente imposible no lo convierte en improbable." Dijo
Prem, encogiéndose de hombros cuando la vista de todos fue a parar hasta él.
"Siempre hay una pequeña posibilidad."
"Tiene razón." Isa suspiró, sus hombros relajándose.
"Bueno, si ese pobre muñeco de trapo está dispuesto a ser mi contrincante
este año, puede preparase para convertirse en un trapo viejo." Kim hizo un
sonido de fastidio con sus labios, apretándolos en una mueca falsamente
lastimosa.
En el fondo TaeHyung disfrutaría de ello. Enfrentarse al sobrino de la
directora sonaba como todo un reto en el que TaeHyung estaría encantado de
participar.
"De cualquier modo, si ha ido al club de Dami es porque pretende aliarse
con ellos." Isa dijo, llevando la conversación a un nuevo tema inicial.
"Debemos de ser más rápidos y actuar antes que él."
"Isa está en lo cierto." Corroboró el pelinegro, girándose en la silla.
"Quizás Inho no sea especialmente original, pero eso no le detiene a usar
nuestro mismo método para la obtención de votos."
TaeHyung se relamió los labios, asintiendo conforme Prem iba hablando.
Y una vez el chico terminó, fue su momento de volver a tomar la palabra. "En
ese caso, ¿qué hacemos aquí perdiendo nuestro valioso tiempo? Hablar no
sirve de nada cuando todo lo que tenemos que hacer es actuar."
"¿Y qué hacemos?" cuestionó Dami, viéndose un poco sofocada por la
situación. No le gustaba pensar que su club pudiera ir en contra de
TaeHyung.
"¿Sabes si Yuchan ha llegado ya?" TaeHyung le preguntó.
"¿Quién es Yuchan?"
"El presidente de tu club, ¿No?"
Dami negó. "Yohan, TaeHyung, Yohan."
"Ah, bueno, pues ese. ¿Lo sabes o no?"
La rubia volvió a suspirar, sacando su teléfono móvil. "Cuando vine a
hablar contigo, él aún no había llegado, pero en seguida le pregunto a alguna
de mis compañeras. Seguro que siguen allí."
"¿A qué hora dais por finalizados los horarios del club? Según tengo
entendido, sois el segundo club que cierra más tarde, por debajo del de
natación."
"Dependiendo de las clases, yo sólo doy taekwondo con Yohan los martes
y termino antes de las siete. Pero por lo general en otras prácticas de boxeo,
muay thai o krav magá, pueden estar hasta las nueve perfectamente."
"Los de natación terminan a las diez, y se suele extender en tiempo de
competiciones. Hay veces en las que mi hermano ha llegado a casa a las once
y media."
"Pero eso porque se queda hablando hasta tarde con mi fan número uno."
Rio el castaño, negando con la cabeza cuando Isa le miró, cargada de
confusión. "¿Tienes algo, Dami?"
"Sí. Yohan llegó hace menos de quince minutos."
"Pues vamos. Tenemos otro fantástico club al que aliarnos antes de que esa
alimaña de Minho quiera adelantarnos." Silbó TaeHyung, poniéndose en pie
junto con Dami y dirigiéndose hacia la puerta.
"Inho, cariño, se llama Inho." Isa le corrigió suavemente, aferrándose al
brazo de Prem cuando ambos siguieron a TaeHyung fuera de la sala.
"¿A quién le importa?"
"Supongo que a nadie" encogiéndose de hombros, Isa murmuró. "Por
cierto, ¿qué quieres decir con que mi hermano se queda hablando hasta tarde
con ese fan tuyo?"
"Nada... Nada por lo que tengas que preocuparte."
"¿Cómo es qué sabes algo que yo no?"
Prem rio. "TaeHyung tiene mucho contacto directo con sus fans. Eso es
una fuerte muy extensa de información y chismes, Isa. Parece que eres nueva
en esto."
La chica no podía verse más confundida. "No lo soy, pero..."
TaeHyung se quedó parado en mitad del pasillo abruptamente, a tan sólo
unos metros del club de artes marciales, provocando que sus acompañantes le
mirasen con el ceño fruncido.
"¿Qué hace ese parásito aquí?" murmuró entre dientes, enarcando una ceja
cuando divisó al azabache hablando con otro chico, que parecía formar parte
del club.
"No lo sé, pero está hablando con Yohan."
"Jeon nos dijo que no iba a meterse en ningún club por el momento. Según
él, ninguno le llamaba la atención lo suficiente como para inscribirse en uno."
Isa también frunció el ceño, luego de reconocer al chico que charlaba
animadamente con ese tal 'Yohan'. "Yo tampoco consigo entender muy bien
qué está haciendo aquí."
Kim dejó escapar una bocanada de aire. "Habrá que averiguarlo, entonces"
dijo, poniéndose recto en su lugar, y elevando la barbilla.
No tenía ni idea de qué tramaba ese deshecho humano, pero si había algo
por lo que estaba seguro, era de que lo averiguaría en tan sólo dos segundos.
TaeHyung no dudó en dejar a los chicos atrás repentinamente,
encaminándose hacia el azabache y ese presidente del club de artes marciales
que, hasta ahora, no conseguía recordar —como el setenta por ciento restante
de alumnos, básicamente—.
"Perfecto, pues nos vemos esta tarde, Jungkook. Gracias." Kim escuchó al
otro chico decir, sonriéndole al susodicho antes de que pudiera llegar a su
lado.
"Gracias a ti." Devolviéndole la sonrisa, antes de que Yohan se alejase de
él, Jungkook se giró; topándose con TaeHyung. "Hombre, presidente... Qué
sorpresa verte allá donde voy..."
TaeHyung no tardó en fulminarlo ante ese comentario, cruzándose de
brazos. "No te hagas ilusiones, bicho. ¿Qué haces aquí?"
"¿Tanto te interesa lo que hago o dejo de hacer, guapo?" Jeon elevó una
ceja, observándole atentamente. "¿Y así me pides que no me ilusione?"
"Tu vida me interesa exactamente lo mismo que la de un misionero
evangelista, lo que viene a ser, nada en absoluto. Lo quiero saber es qué
haces aquí, es este club en específico." Indicó, ladeando la cabeza con
curiosidad. "Según le dijiste a mis chicas hace unos días, no estabas muy por
la labor de unirte a ninguno, ¿no?"
Jungkook puso en su rostro una sonrisa burlona. "Vaya, presidente...
¿Dónde quedó eso de que ni siquiera recordarías mi nombre, que tanto decías
el primer día?"
Kim rodó los ojos. "¿Piensas responderme, o pretendes hacerte el
misterioso por mucho más tiempo, has que se me canse y termine
averiguándolo por mí mismo?" observándole, expectante, TaeHyung añadió:
"Sabes que no me causa ningún problema."
"Descuida, presidente. Hoy este parásito se ha levantado muy generoso, así
que estoy disponible para resolver tu duda." Poniendo una mano en su
hombro amistosamente, el azabache se inclinó hacia delante, de modo que
ambos rostros quedaron a apenas centímetros de distancia. "Vine para
apuntarme a clases de boxeo, y también a demostrar interés por las
necesidades de mis compañeros de club."
Entrecerrando los ojos, TaeHyung le miró con desagrado. "¿Por qué te
interesarías por sus necesidades?" y Jungkook se encogió de hombros.
"Para tenerlo en cuenta a la hora de enumerar mis propósitos como nuevo
candidato a la presidencia escolar, precioso. ¿Por qué otra razón sería?"
Ante su respuesta detallada, TaeHyung no tuvo otra opción más que dejar
escapar una carcajada —dejando atrás el momentáneo shock que casi le hizo
quedarse petrificado por menos de un segundo. ¿El parásito, un nuevo
candidato a la presidencia? TaeHyung no había escuchado una mejor broma
desde que Inho le propuso disculparse con este mismo sujeto. Estos pobres
perdedores parecían turnarse felizmente para ser su séquito personal de
payasos.
"¿Tú? ¿Queriendo ser presidente escolar?" señalando despectivamente con
su dedo índice, Kim apenas pudo controlar su risa. "Sí, por supuesto, y tu
amigo Inho va directo a monje tibetano."
Jungkook levantó la barbilla, sin borrar su sonrisa. Aquella reacción por
parte del castaño era justo la que deseaba obtener. No esperaba menos de
alguien tan llamativo y egocéntrico, como él.
"¿Qué pasa? ¿No me crees capaz de ganarte, presidente?"
"Ni en un millón de años." Fue la respuesta de TaeHyung, relamiéndose
los labios. "Estás muy confiado de ti mismo si piensas que eso en algún
momento ocurrirá."
"Bueno," Jungkook se encogió de hombros. "De momento, yo ya he
conseguido que el club de artes marciales me asegure su voto... ¿Qué has
conseguido tú?"
Algo palpitó en la cara de TaeHyung, pero él ni siquiera se permitió
mostrarse afectado. "Ser el presidente durante tres años consecutivos, la
confianza de casi todos los clubs, y un club de fans que me respalda allá
donde vaya..." enumerando todos sus logros, TaeHyung suspiró como si
estuviera cansado. "Echar abajo los sueños ajenos me duele demasiado, Jeon,
pero debo ser yo quien te informe de que un pequeño logro no te convertirá
en el ganador... Tienes que trabajar muy duro si tu intención es ganarme en
estas elecciones..."
El azabache no ocultó su diversión, riendo y sacando la lengua para pasarla
por su labio inferior. Una bola plateada brilló en el centro de su músculo
húmedo, lo que indicaba una perforación.
"¿Ganarte?" susurró, enfocando sus ojos oscuros en el castaño, antes de dar
un paso en su dirección. "Creo que estás siendo demasiado ingenuo,
presidente..." mordiéndose el labio inferior, Jungkook llevó su mano desde el
hombro de TaeHyung hasta su nuca, acercándose a su rostro tanto que ambas
respiraciones se fusionaron. "Yo no voy a ganarte, precioso." aquellas
simples palabras no dudaron causar un estremecimiento en TaeHyung, quien
vio como Jungkook se inclinaba y acercaba los labios a su oreja. "Voy a
destruirte."
Apenas logró parpadear cuando esos dichosos labios presionaron un dulce
beso debajo de su lóbulo, haciéndole tragar saliva mientras veía como el
azabache se separaba de él sin emitir palabra alguna.
Jungkook se alejó de él, como si no acabase de amenazarle directamente, y
TaeHyung no podía creer que algo como eso podía haber ocurrido. ¿Se iba a
ir dejándolo con la palabra en la boca, sin oportunidad de contraatacar?
Jamás permitiría eso.
"¿Destruirme?" su voz actuó con vida propia, elevándose por sí sola y
alzando una ceja cuando giró todo su cuerpo, antes de que Jungkook pudiera
alejarse por completo. El azabache se giró para encararlo, y TaeHyung no
dudó en acercarse nuevamente a él. Esto no había terminado aquí. "¿Quién te
crees que eres?"
"Me llamo Jungkook, presidente. Creo que lo sabes de sobra, después de
todo no has conseguido olvidarlo por mucho que lo hayas intentado."
"Tu nombre me da exactamente igual, parásito. Pregunto que qué
individuo sobre la faz de la tierra crees ser como para tomarte la libertad de
amenazarme." Kim frunció los labios cuando la risa de Jungkook llegó
nuevamente a sus oídos.
"¿Lo tomaste como una amenaza, precioso?" Jungkook se lamentó en un
falso tono dulce. "Me disculpo por eso. No era una amenaza, era un hecho.
Te voy a destruir."
Entonces, ese fue el turno de TaeHyung para reír. "Antes te he expresado
mi dolor por destruir los sueños ajenos... Pero, ¿he llegado a mencionar cuán
halagado me siento cuando esos sueños me conciernen?" sus ojos brillaron
con ese típico toque inocente que TaeHyung siempre lograba transmitir sin
esfuerzo alguno. "El hecho de que tus deseos más fuertes giren en torno a mí,
es realmente adulador..."
"Realmente es sorprendente el giro que intentas darle siempre a todo, para
que parezca que cada cosa sin importancia tenga que ver contigo, presidente."
"Oh no, cariño, yo no... Las personas como tú, que se esfuerzan tanto en
acabar conmigo, sois los que conseguís ese efecto." Kim se encogió de
hombros, luciendo tan pacífico que Jungkook quería besarlo repentinamente.
"Yo sólo me siento al ver el show, me deleito con los fracasos, y vuelvo a mi
vida de siempre."
Jungkook ladeó la cabeza. Su cara angelical no era más que una tapadera
para ocultar el veneno que había en su interior. Por algún motivo, Jungkook
nunca estuvo sorprendido de ello cuando se encontró con él por primera vez.
No le era difícil leer a las personas, y TaeHyung no era una excepción.
"Te crees invencible, ¿verdad?"
El castaño negó muy lentamente. "No me creo, lo soy."
"En ese caso, creo que va siendo hora de bajarte de tu nube, ¿no crees?"
"Oh, ¿te presentas voluntario?" murmuró, una sonrisa traicionera jalando
de sus comisuras. TaeHyung no podía evitar la diversión que todo aquello le
producía. Y es que ese parásito no era el primero que se tomaba las molestias
de querer sobrepasarle.
"Definitivamente." Aseguró, relamiéndose los labios. "Y te prometo por
todo lo que tengo, que voy a acabar contigo."
TaeHyung volvió a reír. "Pero si no tienes nada, parásito..."
"Eso es lo que tú te crees." Escupió Jungkook, antes de girarse en sus
talones y marcharse definitivamente, dejando al castaño con una sonrisa llena
de diversión en su rostro.
✧c.-007
N/A: Mi única neurona funcional para estos casos, necesita unas vacaciones
urgentes de tanta tensión sesuá. Esta fic va a acabar conmigoooo... (Es
broma, estoy súper encantada) xD
Cap dedicado a skjily ♡♡
Hoy os recomiendo 'Forgettable' de Project 46 y Olivia. La conocí hoy por
el maravilloso Descubrimiento semanal de Spotify, y la amé.
[...]
"¿Cómo vamos con los clubes?" Prem cuestionó, agarrando ambas asas de
su mochila cuando salieron del aula. TaeHyung observaba su reflejo en el
espejo de mano que siempre llevaba consigo, asegurándose de que su
maquillaje siguiera intacto después de tantas horas.
"Estupendamente." Kim se encogió de hombros, tocándose las mejilla
izquierda cuando visualizó lo que parecía ser el comienzo de una espinilla y
espantándose de inmediato. Por suerte, cuando sus dedos rozaron la piel,
descubrió que no era más que una simple mancha producida por los labios de
Isa.
"¿Has conseguido aliarte con alguno más?"
"Dos: Ajedrez y Artes Escénicas. Me han pedido que uno de mis
propósitos sea añadir más obras de teatro infravaloradas para que puedan
interpretarlas. Están hartos de ser Romeo y Julieta año tras año."
Prem dejó escapar una pequeña risa. Incluso si no era parte de ese club,
podía ver la amargura en su rostro cada vez que presentaban una obra. Algo
en su interior se quemaba debido a la empatía. "¿Y quién no? Quienes se
encargan de elegir la obra parecen no conocer ninguna más."
"Demuestran tener muy poca cultura, aunque ese no es mi problema,
realmente. Yo sólo me limito a escuchar sus propuestas y apuntarlas, incluso
si no son al pie de la letra."
"¿No vas a hacerles caso?" El ceño del pelinegro se frunció. Esto era algo
totalmente nuevo.
Por un momento, TaeHyung casi pareció ofendido. "Claro que sí, ¿por
quién me tomas, Warut? Siempre me tomo el tiempo de pensar en las
propuestas que me hacen, pero eso no significa que vaya a cumplirlas tan a lo
literal. No he conseguido ser presidente tres años consecutivos siendo un
mentiroso, por muy increíble que suene."
"Ya, bueno... Yo sí." Rio entre dientes, viendo a TaeHyung corresponder a
su risa con un leve movimiento de cabeza a modo de negación. "¿Qué vas a
hacer, entonces?"
"Te responderé a esa pregunta en cuanto estemos dentro de nuestra sala.
Los pasillos tienen más oídos de los que me gustaría, y no puedo arriesgarme
a que me arrebaten más ideas." Kim suspiró. "Ya es suficiente para mí el
hecho de que esas garrapatas hayan decidido copiar literalmente todo, a cerca
de nuestro modus operandi."
"Cierto... No había pensado en eso."
"Intento no ser paranoico al respecto, porque siento que terminaré
volviéndome loco si no paro de pensar así. Pero es mejor prevenir antes que
lamentar una derrota por falta de originalidad en el equipo contrario."
Añadió, buscando las llaves de la sala en sus bolsillos delanteros. "Sería
patético perder contra nuestras propias ideas."
"Ya..." Prem masticó su labio inferior, asintiendo. "¿Y no somos unos
perdedores, verdad que no?"
TaeHyung le dio una mala mirada. "Prem, esa pregunta ofende. Por favor."
"Sólo pregunto..."
"Claro que no." Bufó, abriendo la puerta de dicha sala, antes de señalarse a
sí mismo. "¿Es esta la cara de un perdedor?"
"Hmm... ¿no?"
TaeHyung dio un pisotón en el suelo. "¡Warut!" exclamó, ocasionando que
Prem riera a todo pulmón mientras se adentraba en la sala y dejaba su
mochila sobre uno de los sofás.
"Sabes que bromeo, hombre. Si la gente no te vota como el presidente este
año, serán ellos quienes habrán perdido, no tú."
"Exacto, justo eso. No podrías haberlo dicho mejor." Corroboró con un
leve asentimiento de cabeza, satisfecho con las palabras que había obtenido
por parte del pelinegro. "Lo que había pensado para el club de Artes
Escénicas, es que ellos mismos puedan elegir las obras que interpretan, en
lugar de que esa decisión la tome el consejo escolar."
"¿Crees que el consejo aceptará eso?"
TaeHyung se encogió de hombros, sacando su teléfono de los bolsillos.
"La verdad es que no estoy muy seguro, pero sí pienso que es lo
suficientemente justo para ellos."
"Pues sí..."
"Según Isa, Karmina y en general, todo el club, están bastante
desmotivados con la actuación. No tienen la libertad necesaria como para
elegir una obra con la que sentirse cómodos, y eso hace que se les quiten las
ganas de seguir."
"¿Quién es Karmina?"
TaeHyung frunció el ceño. "La jefa del club de Artes Escénicas... ¿no?"
Prem se dio un golpe en la frente con su propia mano. "TaeHyung, que se
llama Karina. Es que no das una, eh, de verdad..."
"Ay, yo que sé, Prem." Resopló, rodando los ojos y apoyando la espalda
baja contra una de las mesas. "No tengo la cabeza lista para tantos nombres,
agradece que me acuerdo del tuyo, que ya es mucho."
"Sería preocupante que no te acordaras de mi nombre cuando llevamos
siendo amigos más de tres años."
Kim asintió. "Por eso digo que lo agradezcas. Podía ser peor, y seguir
llamándote Peter, después de tantos años."
"Huh, no. No me recuerdes nuestro pasado oscuro de cuando nos
conocimos, porque me entra la vergüenza ajena y de aquí no hay quien me
saque."
"Con más razón insisto en que aprecies mi gran esfuerzo al aprenderme tu
nombre."
"Por supuesto que lo aprecio." Finalmente dijo, apretando los labios
cuando TaeHyung dejó de mirar momentáneamente su teléfono para mirarlo
a él, porque sabía que tendría una expresión que indicaba sarcasmo puro
rebosando de todas y cada una de sus palabras. "Es un detalle inmenso el que
hayas aprendido a llamarme Prem, y no Peter."
"Lo es, sin duda alguna." A pesar de que sabía que Prem estaba usando una
de sus armas letales —el sarcasmo— decidió aceptar su apreciación y
simplemente sonreír satisfecho.
"Bueno, y... ¿tienes alguna idea si el equipo de Jeon va a por algún club
más?"
TaeHyung le dio una sonrisa que le hizo sentir escalofríos. "Literatura... Lo
que esos pobres perdedores no saben, es que su presidente me pertenece
desde el primero momento en que llegué..."
"¿Por qué lo dices?"
"Porque es el fundador de mi club de fans... No hay persona en este mundo
que se esfuerce por agradarme, tanto como él..." Kim echó su pelo hacia
atrás. "Es una total pérdida de tiempo intentar tener su voto si no te trata de
mí."
"Ya. Lo mismo pensamos de Yohan, y mira tú cómo nos fue." Expresó
Prem. "A penas tuvimos tiempo de llegar a un acuerdo con él, cuando Jeon ya
lo tenía comiendo de su mano."
"Por eso no te preocupes, también me encargué de ello." Aseguró,
pasándose la lengua por el labio superior cuando chequeó el último mensaje
recibido. "Jinhyuk me espera en el baño."
Prem frunció el ceño. "¿Vas a reunirte con el fundador de tu club de fans
en un baño?"
"En efectivo."
"Vaya..." emitió, silbando. "Eso no parece muy glamuroso por tu parte,
TaeHyung."
"En situaciones desesperadas debemos emplear medidas desesperadas,
Prem. Soportaré la repulsión y la incomodidad debido a semejante cutrez por
un bien común." Sentenció, portando una sonrisa confiada. "Te veo en un
rato, cariño."
"Está bien, entonces... Su-"
Kim levantó un dedo en su dirección. "Te adoro, Warut, pero como me
desees suerte, terminaré bloqueándote en WhatsApp."
Prem simplemente le guiñó. "Suerte, mi querido amigo." Y todo lo que
TaeHyung hizo, fue fulminarle con la mirada mientras se dirigía hacia la
salida.
"Tú te lo has buscado." Murmuró, mostrándole su dedo corazón y saliendo
del lugar con la frente en alto.
Él no necesitaba la suerte. La suerte lo necesitaba a él. ¿Cuántas veces
tenía que repetirlo hasta ser escuchado? Se quedaría sin saliva y voz.
TaeHyung estaba mentalmente agotado.
El castaño no tardó mucho tiempo en llegar hasta el baño, donde acordó
reunirse con su fanático número uno. No mentía si dijese —con un gran dolor
en su corazón— que esa jamás sería su sitio idílico para reunirse. Pero, como
bien le había comentado a Prem, los pasillos tenían oídos. Ahora que su
mayor enemigo era esa vil garrapata mentirosa de Jeon, tenía que ser
cuidadoso con cada paso que daba, o podría arriesgarse a ser cazado por él.
Así que ahí se encontraba, verificando que nadie pudiera verle entrar a
dicho baño, mirando hacia los lados antes de actuar como todo un ninja
sigiloso y adentrarse en el lugar. Se aguantó las ganas de arrugar el rostro,
porque ese tipo de acciones no eran nada buenas para su cutis, y su madre se
había gastado demasiado dinero en cuidar la dermis de su preciado hijo,
como para terminar derrochándolo todo por la borda.
Por suerte, el servicio de limpieza contratado por el centro, era lo
suficientemente eficaz como para no querer vomitar nada más entrar allí.
TaeHyung lo apreciaba.
"TaeHyung..." la voz de su fanático sonó nada más entrar allí y cerrar la
puerta, topándose con el rostro sorprendido del chico. "No pensé que sería
cierto..."
"¿Qué cosa?" cuestionó, ladeando su cabeza.
"El que aparecieses... Cuando me escribiste ese mensaje, pensé que era
algún tipo intentando burlarse de mí... No que realmente fueras tú." Dijo, una
enorme sonrisa apareciendo en su rostro.
El chico tenía un gran punto a su favor: Era guapo, y olía bien. Quizás para
otra persona, eso serian dos puntos, pero oler bien debía de ser obligatorio.
De manual. Si no olías bien es que eras un cerdo, y TaeHyung no aceptaba
cerdos en su vida.
"¿Cómo es que has venido, entonces?"
"No podía arriesgarme a no aparecer y dejarte plantado si se trataba de ti...
¿Qué podía perder?"
"La vida. Se podría haber tratado de un asesino." Dijo, muy convencido
por sus palabras. La juventud era muy inocente hoy en día, especialmente
para lo que les convenía.
Su acompañante soltó una risita, negando con la cabeza. ¿Se reía porque le
resultaba divertido, o porque era simplemente tonto? TaeHyung no lo
entendía.
"¿En el instituto?"
El castaño se encogió de hombros. "Nunca sabes con quien te puedes
topar..." murmuró. Si el pobre chico supiera que muchos de los que estaban
ahí fuera simulando ser alumnos íntegros y perfectos, eran los mayores
pecadores sobre la faz de la Tierra, se convertiría en una bola temblorosa bajo
las piernas de su mamá.
"Bueno, al menos tuve suerte y sí se trataba de ti... Creo que me puedo
llamar afortunado."
Su buena elección de palabras causó una sonrisa en TaeHyung. "No
podrías haberte expresado mejor, Jinhyuk."
"Te has acordado de mi nombre..."
"Oh, sí... Es lo menos que podía hacer por el fundador de mi club de
fans..."
Jinhyuk asintió. "La última vez que nos encontramos me llamaste
Minhyuk, pero supuse que fue simple confusión."
"¿Nos hemos encontrado antes?"
Su pequeña sonrisa flaqueó. "Eh, sí... En la presentación. Te felicité luego
de que terminaras, me pareció un buen discurso."
Huh, puta mierda. No daba una. "Tienes razón, ya recuerdo." Casi, casi...
"Fallo mío, disculpa... Tengo tantas cosas en la cabeza, que a veces incluso
me confundo conmigo mismo cuando me veo al espejo." Rio entre dientes,
viéndole devolverle la sonrisa.
"No te preocupes, es comprensible. Seguro tienes muchas cosas que llevar
hacia delante."
"Te sorprenderías de la cantidad..." suspiró, dándole toda la razón en su
cabeza. "Pero bueno, no te he citado aquí para que hablemos de mi vida, si no
para llegar a un pequeño acuerdo."
"Qué... ¿Qué clase de acuerdo?"
"Uno recíproco, Jinhyuk. ¿Eres el presidente del club de literatura, cierto?"
Él asintió. "Desde el año pasado, ¿por qué?"
TaeHyung dio un paso hacia delante, más cerca del chico. "Bueno pues,
porque... No sé si te habrás enterado, pero mi contrincante a la presidencia
este año, no es muy original que digamos... Y ha decidido aliarse con muchos
de los clubes para comprar su voto."
"Sí, lo sé. El jefe de campaña habló conmigo hace un par de días. Es el
sobrino de la directora."
Kim quiso vomitar ante la mención del tipo. Pensar que alguien como él
podía llegar a ganarle, le causaba mucho repelús.
"¿Llegaste a un acuerdo con ellos?"
"No, aún no." Respondió, causando un pequeño alivio en TaeHyung. "Me
hicieron una buena propuesta, pero no estaba seguro de aceptarla... No quiero
votar a otra persona que no seas tú."
Sus palabras encandilaron totalmente al castaño, quien, sin poder evitarlo,
notó sus comisuras elevándose por sí solas. Él acortó la distancia entre
ambos, llevando una mano hasta el rostro ajeno.
"Oh, Jinhyuk... Eso es adorable. No sabes lo feliz que me hace saber que
pienses así..."
"No por nada soy tu fan número uno, TaeHyung."
"Tienes razón, tienes razón" murmuró, su voz suave mientras acariciaba las
mejillas contrarias. "Igualmente es muy importante para mí saber que tengo a
alguien tan leal como tú liderando mi club de fans..."
Jinhyuk pareció contento con ese comentario, porque sonrió. "Tú siempre
has sido el presidente perfecto para mí, TaeHyung."
"Me encanta oír eso..." suspiró, relamiéndose los labios al mismo tiempo
que ladeaba la cabeza. "Y, como buen presidente escolar que se vuelve a
presentar al cargo, me gustaría escuchar cada una de las propuestas que tu
club tenga para hacerme. Me comprometo a tomarlas en cuenta, si tú te
comprometes a cederme tu voto, Jinhyuk."
"TaeHyung..." la voz del chico se volvió un poco gruesa. Aquello hizo que
TaeHyung se sintiera orgulloso, mas no sorprendido. Era un efecto que
causaba en las personas, e incluso si a veces no resultaba agradable, en esta
ocasión, no podía hacerle sentir más poderoso. "Mi voto siempre ha sido
tuyo..."
"Es bueno saber que puedo contar contigo..." pasando la lengua por su
labio inferior, TaeHyung lo mordisqueó levemente, viendo como aquel sutil
acción no pasaba desapercibida por los ojos ajenos.
"Siempre... Siempre podrás hacerlo."
"¿Siempre?" Sus pestañas revolotearon en un parpadeo dulce. "¿Y qué
pasa si nadie de tu club decide votarme?"
"No, eso no pasará. Todos van a votarte porque saben que no hay nadie
mejor que tú... Te lo aseguro." Se apresuró a decir, tragando saliva y llevando
sus manos a la cintura del castaño.
TaeHyung evitó sonreír, porque rompería la magia, y no podía permitirse
aquello. "¿Lo prometes?"
Jinhyuk no tardó en asentir. "Lo prometo, TaeHyung."
"Confío en ti, Jinhyuk... Yo haré todo lo posible por tener en cuenta
vuestras propuestas para que estemos todos lo suficientemente satisfechos..."
susurró, deslizando sus manos por la mandíbula del mencionado. "Espero que
no me decepciones."
"Nunca. Eso jamás..."
Entonces, TaeHyung le sonrió. Tan satisfecho que salió prácticamente
solo, inclinándose hacia delante para presionar un pequeño beso en sus
labios, a modo de recompensa.
Sin embargo, ese pequeño toque no pareció ser suficiente para Jinhyuk,
quien se aferró a su cintura con fuerza, apretando la piel tersa del castaño por
encima de la ropa. Kim debió de admitir que estaba sorprendido, pero en
ningún momento se negó.
TaeHyung sintió como los dedos se deslizaban desesperadamente hacia sus
muslos, elevándolo hasta que pudo sentarlo sobre el lavamanos. Jinhyuk no
tardó en internarse entre sus piernas, sin dejar de besarlo y mordiéndole los
labios como si no pudiera tener suficiente de él.
No pasó mucho más tiempo hasta que la puerta se abriese y se cerrase de
nuevo, un carraspeo sonando en el aire.
"Pero bueno..." y aquella voz sonó. TaeHyung ni siquiera tuvo la necesidad
de mirar en su dirección, incluso cuando Jinhyuk se separó rápidamente de él,
para comprobar que se trataba de aquel parásito. "Uno viene a mear y se
encuentra con esta bienvenida... ¿Por qué no me avisaste de que estas cosas sí
se podían hacer en los baños, presidente...?"
Notó el tono de burla en su voz, y Kim no pudo hacer otra cosa más que
sonreír, rodando los ojos. TaeHyung era una persona audaz, ni siquiera era
necesario demostrar aquello. No le importaba saltarse las normas incluso si
incitaba a otros a cumplirlas. Después de todo... Esto era por un bien común.
"Yo... Tengo que irme."
Jungkook asintió, de brazos cruzados y una ceja enarcada. "Eso me temía,
hombre. Ten cuidado por los pasillos, no vayas a sacarle un ojo a alguien con
el picaporte que llevas ahí abajo..." se burló, viendo como las mejillas del
pobre estudiante se volvían de un tono carmesí.
"Adiós, cariño. Cuento con tu voto." Canturreó TaeHyung a modo de
despedida, viendo a Jinhyuk salir por la puerta. Luego, soltó un suspiro.
Conseguir sus propósitos diarios era agotador. Pero sentaba tan bien...
Se bajó del lavabo, encaminándose hacia el gran espejo en una esquina
para retocarse el bálsamo labial. Se había vuelto adicto a usar aquel que
pintaba sus labios de un color rojizo, y ahora era incapaz de usar otro.
Simplemente se veía tan sumamente bien con él.
"¿Esa es tu forma de conseguir votos, presidente?" escuchó la voz de Jeon
volver a decir, produciéndole aún más cansancio.
¿Estaba mentalmente preparado para toparse con él? Por supuesto.
¿Deseaba hacerlo? En lo más mínimo. ¿Se iba a divertir, al final? Demasiado.
TaeHyung parpadeó de manera encantadora, apenas contorneando sus
caderas cuando se acercó al azabache. "¿Por qué? ¿Quieres que consiga tu
voto también, Jeon?"
Ambas cejas de Jungkook se alzaron. "¿Tanto miedo tienes de que pueda
ganarte, como para querer conseguir mi voto...?" le devolvió la jugada,
viéndole reír en voz baja.
Kim se sentó nuevamente en el mueble del lavamanos. Jungkook no tardó
en situarse junto a él, sin acaparar su espacio personal. Pero TaeHyung sabía
que aquello pasaría tarde o temprano, su intuición se lo gritaba. Era como un
imán del que ambos parecían no tener escapatoria, cada vez que coincidían.
"¿Sabes, Jeon...?" comenzó, acomodándose el flequillo correctamente. "En
realidad, admiro tu seguridad..."
"¿En serio, presidente?" mostrándose falsamente halagado, Jungkook lo
miró con atención.
"Sí. Vienes a mi instituto con la esperanza de que nadie descubra que tú y
tu amigo sois un par de farsantes, sin embargo, te encuentras conmigo... Una
lástima, por cierto. Piensas que puedes ganarme e incluso crees que en algún
momento podrás acabar conmigo... Tienes la valentía de enfrentarte a mí
cuando es probable que no llegues a ningún lado... Y todavía te quedan
fuerzas para intentar vacilarme." Suspiró, relajando los hombros al encontrar
un brillo encantador en los ojos del azabache. "Eso es admirable. Y me gusta,
no puedo negarlo."
Las comisuras de Jungkook se elevaron, satisfechas con lo que había
escuchado. Ni siquiera dudó en acercarse aún más a TaeHyung, internándose
en medio de sus piernas, de un momento a otro.
"Así que te gusta, ¿eh...?" puso sus manos a cada lado de las piernas de
TaeHyung, apoyándose en su propio peso al mismo tiempo que se encontraba
con los ojos ajenos, relucientes y ansiosos. TaeHyung asintió, así que hizo un
movimiento extra, acercando el rostro al de TaeHyung y uniendo ambas
frentes. "Y te gusta lo suficiente como para... ¿besarme, presidente?"
Su sonrisa fue prácticamente automática, mordiéndose el labio inferior y
llevando sus manos hasta aquellos cabellos cortos que habían quedado fuera
del pequeño moño desenfadado de Jungkook. Acortó la distancia hasta que
sus labios se rozaron, en un movimiento ínfimo, que sirvió únicamente para
obtener una reacción, antes de que TaeHyung se separase.
"Quizás sí, parásito, pero... No podemos saltarnos las normas." Respondió,
mostrando un fastidio actuado en el momento en que empujó a Jungkook
para poder bajarse del mueble.
"Oh, ¿seguro que no, precioso?" lo siguió con la mirada, no pudiendo
apartarla de él en ningún momento.
Es como si le fuera imposible despegar sus ojos de él. Cuando lo intentaba,
su cabeza bloqueaba dicha acción y le insistía para que continuase con su
vista fija en el castaño. Como si por apartar la mirada un solo segundo, se
fuera a perder algo magnífico.
TaeHyung se planchó la camisa con ambas manos, antes de contestar.
"No sería ético que, ambos, candidatos para la presidencia escolar,
incumpliésemos las normas." Suspiró. "Si no te hubieras presentado, quizás
esto no sería un problema y podrías cumplir tu fantasía de destrozarme. Pero
no es posible." Jungkook entrecerró los ojos, tras oírle decir eso. Porque sabía
al tipo exacto de destrucción que se refería. Un escalofrío casi llegó a
sacudirlo.
"Qué fastidio, ¿no?" Hizo un puchero, que lejos de verse tierno, sólo lo
hizo verse más ardiente ante los ojos del contrario. Jungkook apenas tuvo
tiempo de reaccionar cuando TaeHyung estaba en la puerta, listo para dejarlo
allí solo.
TaeHyung se fue tan rápido, que todo lo que Jungkook pudo sentir, fue la
sensación mínima de sus labios sobre los del castaño por menos de un
segundo.
Ese hijo de puta iba a volverle loco en cualquier momento. Pero no
importaba. Porque Jungkook estaba dispuesto a pagarle con la misma
moneda.
✧c.-008
N/A: Incluso si tenía pensado que este capítulo fuera otro, decidí cambiarlo y
en su lugar añadir el punto de vista de baby Prem. Sé que muchos queréis
conocer su historia, y yo realmente me muero por darla a conocer, así que
pensé que podía ser interesante, ya que esta fic tendrá (o eso tengo pensado,
pues puede variar con el tiempo) varios capítulos desde los puntos de vista de
los demás personajes. Espero que lo disfrutéis mucho xD
Cap dedicado a webtaev ♡♡
Hoy os recomiendo 'Odd Eye' de mis diosas, DREAMCATCHER. Sabéis
que son mi girlgroup favorito desde que las conocí, y es que no puedo
amarlas más. Estoy enamorada de todas y cada una de sus canciones, son
arte.
[...]
"¿Hace cuánto que tienes esa sudadera?" TaeHyung preguntó a través de la
línea.
Prem, por su parte, alzó una ceja. "¿Puesta, o en general?"
"En general."
"Hmm..." pensativo, el pelinegro se quedó en silencio unos segundos. "La
verdad es que no estoy muy seguro, pero creo que, desde hace unos seis años,
más o menos."
"¿No piensas renovar tu fondo de armario?"
"Pues, no... Sinceramente, no." Encogiéndose de hombros, Prem oyó como
TaeHyung bufaba, haciéndole sonreír de inmediato.
Ambos no podían ser más diferentes en el sentido de la moda. A Prem le
daba exactamente igual cómo se veía, mientras que para TaeHyung, su
vestimenta era uno de los puntos más importantes.
"Decidido. Esta tarde nos vamos de compras."
Los labios de Prem se abultaron. "No tengo dinero ni para comprarme el
almuerzo, TaeHyung."
"¿Quién ha dicho que tengas que pagar nada?" fue su respuesta. Y él podía
imaginárselo con las cejas en alto. "Tengo una tarjeta sin estrenar, por algo."
Prem no pudo evitar suspirar. "Ni siquiera tienes por qué hacer esto,
hombre. No eres mi sugar daddy."
"Tampoco es como si quisiera serlo."
"Ya, pero me refiero a que no es necesario comprarme nada. Puedo
sobrevivir con mi fondo de armario viejo y lo que me dejas para ir a clases.
Es más que suficiente."
"Bueno..." resopló. Los dos sabían lo mucho que odiaban tener este tipo de
conversaciones, pero Prem no quería ser mantenido por TaeHyung como si
fuera su hijo. "Al menos, ¿me acompañarás? Quiero comprar un jersey que
he visto por internet, y no lo encuentro en la tienda online."
"Sí, claro, yo te acompaño."
"Perfecto" la voz del castaño dijo, emitiendo un sonido con sus labios poco
después. Prem no necesitaba verlo para deducir que se estaba aplicando
bálsamo, pues se conocía su rutina de maquillaje prácticamente de memoria.
"Tu autobús sale en veinte minutos, ¿no deberías estar listo?"
Su ceño se frunció. ¿Acaso tenía una cámara en su habitación mediante la
que podía verlo? "¿Qué te hace pensar que no lo estoy?"
Aplicándose un poco de protección solar en el rostro, TaeHyung tuvo el
destello de una sonrisa victoriosa en su rostro. "Escucho los resortes de tu
cama." Dijo, y no precisó añadir nada más, para conocer el estado
enfurruñado del chico.
"Joder, TaeHyung..." se quejó él, haciendo al castaño reír.
"¿Qué?" Kim se encogió de hombros, abanicándose con la mano para que
el protector solar se secase más rápido. "Si vas a culpar a alguien, culpa a mi
otorrino."
"Pásame la dirección y voy corriendo."
"Primero tienes que vestirte"
Prem bufó, levantándose finalmente de la cama y yendo a buscar los
pantalones vaqueros que TaeHyung le había prestado la semana pasada.
"Sólo me falta ponerme los zapatos..." masculló, despojándose de la parte
inferior del pijama para comenzar a colocarse la ropa.
"¿A quién intentas engañar? Te estás poniendo los pantalones ahora..."
"¡TaeHyung!" exclamó, oyendo su risa más estridente, esta vez.
"Ni siquiera necesito escucharte para saber lo que estás haciendo con
exactitud, Prem. Eres tan predecible..."
"Y tú un idiota." Masculló, abrochándose dichos pantalones y volviendo a
sentarse en la cama para colocarse sus botines favoritos —que también eran
de TaeHyung, por cierto—.
"Oh" el castaño emitió. "¿Lo soy?"
Unos segundos de silencio, mientras que Prem se ataba los cordones,
pasaron. "No..." dijo en un suave murmullo. "Pero me saca de quicio que
sepas lo que estoy haciendo todo el tiempo."
"No es como si me esforzase en saberlo, Prem." TaeHyung tomó una
profunda respiración. "Ya te he dicho que eres bastante predecible, y,
además, me considero una persona muy observadora. Apenas me resulta
complicado aprenderme las acciones ajenas."
"Sí, eso lo sé. Pero, ¿por qué lo haces?"
"Porque nunca sabes cuando alguien hará un movimiento inesperado en tu
contra."
"¿No sería eso vivir a la defensiva?"
Kim se encogió de hombros. "Es algo involuntario, supongo... Me pasa
desde los quince, a raíz de estar en defensa personal."
"Oh, sí..." susurró él, apretando los labios. No quería tocar ese tema.
"Tiene mucho sentido, la verdad..."
TaeHyung emitió un sonido de afirmación, mas no dijo nada. "Es mejor
que te des prisa si no quieres perder el bus, Prem."
"Tranquilo, ya estoy listo." Respondió, agarrando su mochila y
colgándosela en el hombro, para luego dirigirse hacia la puerta. "Estoy por
salir de mi habitación."
"Perfecto. Te he enviado dos imágenes de los jerseys para que elijas el que
más te guste, y así te lo llevo. Míralo ahora cuando puedas."
Saliendo al pasillo del centro, Prem asintió con la cabeza, a pesar de que
TaeHyung no pudiera verlo. Cerró su puerta con algo de dificultad,
manteniendo el teléfono entre su oreja y hombro para que no le entorpeciese
más la acción. Una vez su habitación estuvo totalmente protegida, volvió a
agarrar el teléfono.
"Vale, ahora lo miro y te digo, no te preocupes."
"De acuerdo. Nos encontramos en el mismo sitio de siempre, ¿no?"
El pelinegro oyó la pregunta de TaeHyung, al mismo tiempo que una
puerta de su mismo pasillo se abría —conforme avanzaba en él para llegar
hasta la salida—. Las palabras se quedaron atascadas en su garganta cuando
Boun salió de aquella habitación, ambas miradas topándose en un silencio
arrullador.
"¿Prem?" TaeHyung hizo que reaccionase de nuevo, tratando de ser lo más
discreto posible cuando apartó los ojos de dicho sujeto. Por alguna extraña
razón, la presencia de Boun le hacía sentir completamente vulnerable fuera
del instituto.
Y es que no podía negarlo. Su vida falsa era el mayor escudo que Prem
podía tener consigo, a parte de TaeHyung. Pero cuando bajaba del bus, y
volvía a su centro, el Prem que todos creían conocer, se quitaba la máscara
para comenzar con su vida normal.
Ese Prem no era nada seguro de sí mismo. Vivía estresado, lleno de miedo.
Ese Prem al que no podía mirar en un espejo porque le horrorizaba, podría
haberle consumido por completo, si nunca hubiera conocido a TaeHyung.
"Eh, sí." Logró responder mientras se apresuraba a desaparecer de su
campo visual lo más pronto posible. Tenía un maldito nudo en la garganta.
"Te espero en la misma cafetería de siempre."
"Estupendo, pues te veo ahora."
"Genial. Hasta luego." Apenas logró decir, sintiendo repentinamente como
el rubio le seguía. ¿En qué momento había comenzado a caminar detrás de
él?
"No te olvides de las fotos"
"¿Huh?" Por un momento, la simple presencia de Boun caminando detrás
de él le había hecho olvidar todo lo demás, obligándole a sacudirse de manera
involuntaria por un terrible escalofrío.
TaeHyung tenía el ceño fruncido al otro lado de la línea. "Los jerseys,
Prem, que los revises y me digas cuál te gusta más... ¿Te pasa algo?"
Él tragó saliva. Correcto. Jerseys. "No, tranquilo. En seguida les hecho un
vistazo y te digo, no te preocupes."
"¿Seguro?"
"Claro. Hoy no llevo gorra."
Kim necesitó dos segundos exactos para captar el mensaje secreto de Prem
en aquella frase. Y es que el uso de su 'palabra segura' se había vuelto de uso
muy irregular en los últimos meses. Por lo que, escucharle decir aquello, le
puso los nervios de punta.
"Está bien, háblame si necesitas algo, ¿vale?"
"Por supuesto" volvió a asentir, apretando los labios conforme se
despegaba el teléfono de la oreja y colgaba.
Automáticamente vio las dos notificaciones que tenía por parte del castaño,
ambas fotos que le había mandado hacían tan sólo cinco minutos. Prem se
apresuró a revisarlas, dando con dos jerseys que tenían casi el mismo corte,
pero eran de colores diferentes.
Ni siquiera caviló cuando tecleó una respuesta de vuelta, puesto que su
cabeza no estaba en condiciones de pensar sobre algo que no fuera el chico a
sus espaldas.
Prem:
Me gusta el jersey negro.
La respuesta de TaeHyung fue automática.
TaeHyung:
Vale.
¿Todo bien por ahí?
El pelinegro giró mínimamente la cabeza para verificar que Boun
continuase detrás de él. Un nuevo escalofrío le hizo girarse de inmediato al
toparse con sus ojos.
Prem:
Boun me está siguiendo.
TaeHyung:
Quién cojones es Boun.
Prem:
El amigo de Jeon. El rubio.
TaeHyung:
Comprendo...
Pero, ¿estás seguro de que te sigue?
Sus labios se torcieron. Quizás estaba siendo un poco paranoico.
Prem:
En realidad, no. Nuestras habitaciones están en el mismo pasillo, así que es
normal que para salir del edificio vayamos por el mismo lado...
Aunque no me quita la vista de encima, puedo sentir como me está
mirando todo el tiempo.
TaeHyung:
De acuerdo, no entres en pánico. Respira hondo e intenta salir de ahí lo
más rápido posible...
Prem:
Compartimos el mismo bus, TaeHyung.
TaeHyung:
Deja de escribir y anda más rápido, Warut.
Si escribes, caminas con lentitud. Si no lo haces, puedes incluso correr.
Toma nota y aligera esas piernecitas que tus padres desconocidos te han
dado.
Prem frunció los labios, haciéndole caso a TaeHyung —por una vez en su
vida— y bloqueando su teléfono móvil, para así poder apresurarse hasta la
salida.
Realmente no era un centro tan, tan grande, y su habitación quedaba
bastante cerca de la salida que tomaba para ir a la parada de autobús. Por lo
que, escabullirse de aquel tipo no parecía ser una misión difícil.
No parecía. Pero lo era.
Prem no tuvo tiempo de poner ambos pies fuera del centro, despidiéndose
del guardia de seguridad con un movimiento rápido de cabeza, cuando ya
tenía a Boun a su lado. Como si los metros que avanzó lejos de él, no
hubieran sido nada.
"¿En la calle también tengo que actuar como si fueras una persona
diferente, Warut?" le escuchó decir. El rubio caminaba junto a él, mirándolo
atentamente.
"Quién... ¿Quién es Warut?" se atrevió a contestarle, frunciendo el ceño.
"Mi nombre es Prem."
"Oh, pero, ¿estoy autorizado a llamarte Prem?" cuestionó, en un tono tan
cargado de burla que encrespó sus nervios.
"No estás autorizado a llamarme de ningún modo. Déjame en paz."
Refunfuñó, aferrándose a las asas de su mochila.
Había salido del centro. Ya no era Prem Warut, el pobre niño al que todos
tendrían lástima si conociesen su historia. Ahora era simplemente Prem, un
alumno ideal, con una vida de ensueño y tan lujosa como falsa.
"¿Y por qué no, Warut?" Boun habló de nuevo, la burla rebosaba en sus
palabras. Prem quería enviarlo de vuelta a Bangkok de una patada en el culo.
"¿Tienes miedo de que alguien se entere que en realidad vives en un
orfanato?"
Aquello le hizo explotar en un montón de partículas furiosas. Habían
llegado a un maldito acuerdo. TaeHyung no había vuelto a mencionar nada
relacionado con sus falsas credenciales, para que este imbécil llegase a
ponerle de los nervios.
Prem se paró repentinamente, girándose para encararlo. "Escúchame bien,
pedazo de inútil. Tú no me conoces, no sabes absolutamente nada de mí,
¿entiendes? Y sobre todo, no cuentas con el derecho de criticarme, dado que
tu vida es probablemente igual de falsa que la mía, sólo que mi credencial sí
me la gané con esfuerzo."
Las comisuras del rubio se elevaron. "Vaya... Pero si eres toda una réplica
del presidente escolar... Tu amigo debe de estar muy orgulloso al haber
creado su mejor versión..."
Ante la mención de TaeHyung, Prem también sonrió. "No puedo decir lo
mismo de Jeon... Él ha creado, tristemente, la versión más patética de sí
mismo."
"¿Y tú no eres patético?" su ceja se alzó.
Prem negó. "En absoluto."
"Eso suena difícil de creer cuando pareces vivir a la sombra de tu amigo, el
presidente."
"Oye, pues para verme como alguien patético, luces muy interesado en mi
vida..."
"No es necesario prestarte demasiada atención para darse cuenta de eso,
hombre. Es muy obvio."
"¿Ah sí?" Boun asintió. "¿Qué es lo obvio, según tú?"
"Que tienes el miedo suficiente de que alguien descubra quien eres
realmente, de ser rechazado por no formar parte de la 'clase alta' a la que
pertenecen todos esos niños mimados, como para inventarte toda una nueva
vida, que jamás llegarás a vivir."
Prem se pasó la lengua por los labios. "Bueno, acabo de descubrir un dato
muy peculiar sobre ti."
"¿Cuál?"
"Pues que leer a las personas se te da igual de bien que peinarte."
Respondió, señalando su pequeña coleta alta prácticamente despeinada. "Si
vas a hacer suposiciones sobre alguien, amigo, primero trata de no hacerte el
listo. Las personas como tú no consiguen adivinar nada, porque tenéis la
capacidad intelectual de una albóndiga."
"La diferencia entre tú y yo, Warut..." Boun dio un paso hacia delante,
agarrando su barbilla con dos dedos y obligándole a devolverle la mirada. "Es
que yo no necesito esconder mi realidad."
"No, la diferencia entre nosotros, Boun, es que tú intentas hacerles creer a
todos que posees una inteligencia inexistente. Cuando en realidad, has
llegado al mismo sitio que yo, por pura suerte, o quizás incluso por lástima."
Golpeó su mano, alejándola de sí. "Y por última vez, te repito, me llamo
Prem."
El pelinegro se giró de manera automática, prácticamente corriendo por la
calle hasta estar todo lo lejos posible del otro sujeto. Pegando su espalda
contra un muro, respiró hondo, notando como las lágrimas se deslizaban.
Prem sabía que su falso 'yo', era una versión patética de TaeHyung que
actuaba a la defensiva, atacando y destripando a su paso. Pero no podía hacer
otra cosa. Tenía que espantar a todo aquel que se acercase a su realidad
minimamente.
✧c.-009
N/A: ¿Me vais a matar? Es probable. ¿Me lo merezco? No :(... (O igual sí)
xD
Cap dedicado a softlyoung ♡♡
Hoy os recomiendo 'Do Or Die' de AleXa. Honestamente, tiene algunas
canciones que me encantan, aunque tampoco la escuche demasiado, pero esta
me gusta bastante.
[...]
"No entiendo por qué has tenido que hacer eso..." murmuró la suave voz de
Jungkook, caminando junto a Inho y Boun por el pasillo.
Jungkook acababa de salir del club de artes marciales, se había encontrado
con Inho que salía de su clase de inglés avanzado y posteriormente con Boun,
el cual se dirigía hacia el club de natación.
Inho le miró, la confusión plasmada en su rostro. "¿Hacer el qué?"
"Decirle a todos que ese imbécil del presidente se acuesta con los demás
estudiantes, para conseguir su voto. No fue lo que te dije."
"Bueno, tampoco es para tanto." Se encogió de hombros, dándole una sutil
e inocente sonrisa. Al otro lado de Jungkook, Boun entrecerró los ojos, mas
no dijo nada. "Además, conociendo a TaeHyung seguramente hubiera pasado
justo eso, de no ser porque interrumpiste."
El azabache negó. "Sin apenas conocerlo podría apostar que no sería capaz
de eso. Es un hijo de puta, pero la gente lo admira demasiado... No creo que
le haga falta hacer nada parecido."
"Con tu llegada a la candidatura, la presidencia de TaeHyung pende de un
hilo, Jungkook." Cuando Jeon miró hacia los ojos del chico, pudo ver un
destello ansioso en ellos. "Eres un claro rival para él, así que todo aquello con
lo que ha estado contando estos años, ahora está más reñido."
"Eso sigue sin ser una excusa para difundir un rumor falso de tal calibre
por ahí como si nada." Habló Boun finalmente, sin siquiera devolverle la
mirada a Inho, quien apretó los labios, antes de responderle.
"Digamos... Digamos que no es tan falso, sólo un poquito alejado de la
realidad."
"Cuando maquillas la verdad, estás mintiendo. Tu punto no tiene sentido
alguno, y ni siquiera me cae bien ese chico."
Inho terminó acercándose cautelosamente a él, poniendo una mano en su
brazo. "Boun, cariño... ¿Quién es el jefe de campaña de Jungkook?"
"Tú."
Él sonrió. "Entonces, yo soy el que sabe cómo funciona todo esto, porque
le conozco como la palma de mi mano." Murmuró, mirando hacia los
costados para verificar que nadie a su alrededor pudiera escuchar su
conversación. "Así que, dejadme actuar a mí, ¿de acuerdo?"
"De acuerdo." Aceptó el rubio, sin poner muchos obstáculos. "Pero, ¿tú
haces esto por ayudar a Jungkook a ganar, o simplemente para tocarle las
narices al presidente? Porque eso aún no me ha quedado claro del todo..."
Jeon suspiró, relamiéndose los labios. Era un hecho que Boun no soportaba
el tipo de personalidad de Inho, por mucho que se esforzase en ignorarlo.
"Está claro que para ayudar a Jungkook, hombre. Pero la única forma de
quitarnos del medio a Kim, es esa."
"¿Acusándolo de algo que no ha hecho?" cuestionó Jungkook, enarcando
una ceja.
Inho gruñó, dejando escapar una bocanada de aire. "Escúchame, Jungkook,
las cosas funcionan así. El único modo de ganar a TaeHyung es entrando en
su juego sucio, no hay más." Explicó, cruzándose de brazos y relamiéndose el
labio inferior. "Si no lo atacas tú, tarde o temprano lo hará él. Y créeme
cuando te digo que no quieres que TaeHyung actúe primero."
"Pero-"
"Tú-simplemente recuerda..." puso una mano delante de su rostro,
frenándolo. "Recuerda como ha jugado con tu mente hace tan sólo unas
horas. Como te ha humillado... Ahí, delante de todo el mundo. Es un
manipulador, Jungkook, y si no acabas con él, acabará él contigo."
Pensativo, Jungkook se mordió el labio. Inho tenía razón.
Tenía que dejar de ser tan pasivo-agresivo, y pasar a ser totalmente
agresivo cuando se trataba de TaeHyung.
Si su objetivo era acabar con ese niñato, no podía esperar a que Kim diera
el primer paso. Debía que ser él quien lo hiciese. Llegar hasta su núcleo y
hacerle perder el control, hasta que poco a poco, TaeHyung llegase a su
límite. Y entonces Jungkook conseguiría su objetivo. Lo destruiría.
"De acuerdo, está bien." El azabache aceptó finalmente. "Lo haremos a su
manera, entonces."
Cuando Inho divisó el despacho de la directora al final del pasillo, le
dedicó una brillante sonrisa cargada de satisfacción. "Perfecto. No te vas a
arrepentir."
"Eso espero..." asintiendo con la cabeza, Jungkook ni siquiera sabía en qué
pensar.
"Nos vemos en un rato, tengo algo que hablar con mi tía."
"Sí, vale. Yo voy a ducharme, me avisas cuando termines."
"Claro, adiós."
Inho se alejó por el pasillo, manteniendo esa enorme sonrisa en su rostro.
Una vez desapareció de la vista de ambos, Boun resopló.
"Sigo sin saber por qué ese pedazo de imbécil es el jefe de tu maldita
campaña." Murmuró, frunciendo el ceño cuando Jungkook le observó.
"Se ofreció a serlo... Además, conoce lo suficiente al presidente como para
ser de ayuda." Jungkook se encogió de hombros. "Creo que es recomendable
tenerlo a nuestro lado."
"¿Sólo porque odia al muñequito de porcelana ese?" bufó el rubio.
"Nop. Porque quiere acabar con él, igual que yo."
Boun negó con la cabeza. "Que quieras joder al presidente me parece
estupendo, hombre. Pero no te alíes con su copia barata y mala."
Una de sus perfectas cejas se alzó. "Pensé que su copia era el chico de
nuestro centro, al que no podemos ni dirigirnos, porque si no, su creador se
nos echa encima."
"Lo es, pero él es simplemente patético. Jinho, además de patético, también
es un gilipollas incapaz de admitir que sólo hace esto por obtener tu
aprobación y de paso, joder un poco al presidente."
El azabache soltó una risa, negando con la cabeza mientras se aferraba a la
correa de su mochila. "¿Qué dices? Eso no es cierto, joder."
"Claro que es cierto, y muy obvio, además. No hay más que verle actuar
cerca de ti para darse cuenta de que quiere acostarse contigo."
"Nah, estás pensando demasiado. Entiendo que Inho no sea de tu agrado,
pero tampoco seas tan obvio... Recuerda que es el sobrino de la directora."
Boun miró a Jungkook con los entrecerrados. "¿Y eso que tiene que ver?"
"Pues que no nos conviene tenerlo en nuestra contra, Boun..." le hizo una
señal con la cabeza, como si fuera un mensaje secreto entre ellos. "Si nos
ponemos en su punto de mira, estamos acabados."
El rubio bufó. "Mira tío, yo te aprecio mucho. Pero no puedes pretender
que entienda lo que me estás intentando decir, sin darme ni una simple
explicación. Mis neuronas funcionan durante un rato, luego están en modo
spa."
"Eso ya lo sé..." se encogió de hombros, suspirando antes de ser fulminado
por Boun. "A lo que me refiero es que hemos llegado a un acuerdo con el
señor Lee para no abrir la boca con respecto a su infidelidad hacia la
directora. Si nos ponemos en su punto de mira y remueve hilos, no le será
difícil el saber que venimos del centro de su marido." Explicó en voz baja,
relamiéndose los labios. "Y que nuestras credenciales son falsas."
"Huh, comprendo. Pero lo que yo sigo sin entender es cómo has llegado a
un maldito acuerdo con el director Lee. Ese hijo de puta es reacio como un
jodido político."
Jungkook volvió a encogerse de hombros. "Tengo mis armas de chantajista
emocional nato, qué puedo decir... Y si además le añadimos un poco de
manipulación, tienes el trabajo hecho." Separó los labios con un sonido de
'pop', haciéndose ver más brillante de lo que de por sí era. "Todo funciona
mejor si nunca olvidas de dónde vienes y mantienes en mente lo que la vida
te ha enseñado, Boun."
"Qué filosófico..." emitió el rubio, asintiendo. "Me largo a nadar. Adiós,
rey del chantaje."
"Adiós, sirenito."
"Tu puta madre..." resoplaba Boun, girando en sus talones.
Jungkook rio entre dientes. "Cuando sepa quién es le mando saludos de tu
parte." Dijo, negando con la cabeza mientras se dirigía a los baños.
Quizás si viera a su madre por primera vez en la vida, no le mandaría
saludos de Boun. Tal vez le preguntaría por qué lo abandonó o simplemente
qué hizo mal para que no lo quisiera en su vida. Pero eso era sólo un 'tal vez'
de muchos. Una de las miles incógnitas de su pasado que nunca podría
resolver.
Suspirando, se adentró a los vestuarios. No había necesidad alguna de
pensar en ello, no le aportaba absolutamente nada.
Cuando cerró la puerta a sus espaldas, Jungkook se acercó a la ducha más
alejada de todas. Era la que tenía el agua más fría, cosa que le ayudaba a
despejarse de sobremanera. Estaba tan acostumbrado a ducharse con agua
fría, congelada, helada; que al momento de templarse, se volvía incómodo.
Despojándose de sus prendas poco a poco, Jungkook apretó la mandíbula.
Odiaba estar solo con sus pensamientos, a pesar de que en ocasiones no
soportaba la compañía y se acababa de ir a vivir solo luego de haber salido
del centro, tras cumplir la mayoría de edad.
No se entendía ni a sí mismo.
Cuando sus pantalones deportivos cayeron al suelo, un portazo sonó a tan
sólo unos metros.
"Dios, qué asco de lugar." Alguien se estaba quejando en voz baja,
posiblemente sin saber que no estaba solo. "Seguro que estos inútiles hasta se
mean en el suelo. Qué asco, qué asco..."
Dicho sujeto salió de las duchas, usando un albornoz blanco que
contrastaba a la perfección con su piel. Jungkook rio sin emitir sonido alguno
en el momento exacto en que reconoció al susodicho, viéndole trastabillar
con el cinturón desesperadamente.
"Pero, presidente, ¿qué manera es esa de referirte a tus compañeros?" dijo
finalmente, enarcando una ceja, demasiado entretenido con sus acciones.
Incluso estando en un baño lujoso lleno de duchas —que prácticamente
costaban siete veces más que las que Jungkook solía tener en su centro—,
TaeHyung parecía tan fuera de lugar con su albornoz pulcramente blanco, esa
mueca de desagrado y la incomodidad tan notable que desprendía...
"¡¿Y tú qué haces aquí?!" exclamó, levantando la vista de su cinturón para
fijarla en él.
"He venido a hacerme la manicura, que con el boxeo se me joden las
cutículas." Ironizó, viendo al castaño rodar los ojos. "¿A ti qué te parece que
hago, presidente? Vengo a ducharme, como todo el mundo."
"Ya, pues que te vaya genial." Musitó, abrazándose a sí mismo conforme
se dirigía a su bolsa. Jungkook apenas la había notado cuando entró, siempre
solía estar solo en los vestuarios.
Su ceño se frunció automáticamente. "¿Por qué tanta prisa, hombre? ¿Te
da miedo estar a solas conmigo?"
Kim bufó antes de girarse y encararlo una segunda vez. "¿Miedo de
quedarme a solas contigo?" aquella típica risa que dejaba escapar en cada
ocasión que escuchaba algo ridículo sonó. "Lo único por lo que podría llegar
a temer estar cerca de ti, sería quedarme tanto tiempo aquí como para
terminar vomitando, deshidratándome y desmayándome en el acto. Porque
eso es todo lo que puedes llegar a causarme."
"¿Eso es todo lo que puedo ocasionar en ti?" jaló de su propio labio
inferior cuando habló.
TaeHyung se encogió de hombros. "Es más de lo que muchos consiguen,
así que siéntete orgulloso." Dijo.
Jungkook no pudo evitar sonreír. Incluso si la personalidad tan excéntrica,
ególatra y soberbia del castaño le resultaba sumamente desagradable en otras
personas que anteriormente pudo haber conocido, en TaeHyung se volvía
algo tan atrayente que conseguía ponerle en un debate mental consigo mismo.
No podía creer las dos caras de la moneda que existían en su
comportamiento con TaeHyung. Quería acabar con él de un modo tan literal,
como sexual. Y no sabía cuál de los dos iba en cabeza actualmente.
"¿En ese caso, debería de enorgullecerme?"
"Has conseguido besarme sin recibir un puñetazo, luego de hacerle creer a
todo el instituto que me prostituyo a cambio de votos. Es un gran avance para
alguien tan repugnante como tú."
Jungkook se cruzó de brazos, dando un paso en dirección a TaeHyung.
Estaban a tan sólo unos metros de distancia, luego de que las palabras de
Jungkook no le permitieran avanzar hasta los bancos, donde se encontraba su
bolsa de aseo.
"Bueno... Tú has jugado con mi mente delante de todos, ¿no es eso un
claro empate?"
Nuevamente, su risa sonó. "¿Jugar con tu mente? Huh, querido, pero qué
básico eres..." negó con la cabeza, echándola hacia atrás de modo que su
cuello quedase a la vista por unos segundos. Luego, se relamió los labios.
"Yo no he jugado con nadie, simplemente... Te he dado lo que querías en el
momento en el que yo lo quise oportuno."
"Hmm... Y, ¿qué es lo que quería, según tú?"
"Pues a mí, ¿no es obvio? La forma en la que me miras como si fuera tu
comida favorita, incluso cuando crees que no te veo. Se te oscurecen los ojos
cuando me acerco y ni siquiera te esfuerzas por esconderlo..."
Las comisuras de Jungkook se elevaron en el momento en que estuvo más
cerca de TaeHyung. "¿No te había dicho ya que se trataba todo de un simple
juego, presidente?"
"Sí, recuerdo que lo dijiste... Pero a los segundos estabas metiéndome la
lengua en la garganta, así que lo dejé pasar." Dijo, encogiéndose de hombros.
"Yo también soy capaz de recordar que tu lengua igualmente estaba en mi
boca, precioso. No trates de dejarme como un desesperado aquí."
"Por supuesto que te correspondí el beso, cielo." Su voz suave susurró,
causando estragos en Jungkook cuando elevó la mano para colocarla bajo su
barbilla y aquel albornoz se deslizó grácilmente por su hombro,
descubriéndolo. "De lo contrario te hubiera humillado delante de todos al no
hacerlo, y tampoco me considero tan cruel..."
Sus cejas se alzaron tan pronto como TaeHyung dejó de hablar. "En
realidad, creo que yo podría haber sido más cruel contigo, TaeHyung... Pero
en su lugar preferí contenerme, porque lo que fueron lágrimas de cocodrilo,
se hubieran transformado en un largo llanto de bebé."
"Oh, ¿sí?" mirando a los ojos expresivos del azabache, Kim lo vio asentir.
"¿Qué te hace pensar eso?"
"Pues que tu arma letal es la manipulación y meterte en la cabeza del resto
hasta joderles la existencia. Pero la mía es hacerles creer que lo han
conseguido, cuando en realidad, ni siquiera me han rozado." Una sonrisa
encantadora brilló en sus labios. "Lastimosamente tú, presidente, has caído en
mi trampa..."
"¿Sabes, Jeon?" TaeHyung comenzó, viéndose pensativo, antes de
continuar. "Cuando dije que me gustaba tu perseverancia, no mentía. En
realidad, la admiro... Admiro como intentas hacerme creer que no causo nada
en ti cuando todos tus sentidos se activan cada vez que estoy cerca."
"Yo admiro la forma en la cual quieres hacer parecer que soy yo quien a
tus pies, cuando ni siquiera necesito esforzarme para que termines babeando
por mí..." las palabras tan seguras del azabache hicieron que TaeHyung
tragase saliva, no mostrándose afectado en absoluto. "Tal vez a tu orgullo le
duela demasiado el hecho de que estás derritiéndote por un simple parásito de
clase baja como yo, y por eso no quieres admitirlo." Jungkook puso su mano
en el hombro descubierto del castaño, notando la piel tersa y caliente bajo sus
dedos.
"Quizás hayas conseguido que otras personas caigan en tu juego sucio,
Jeon, pero no te olvides de que yo no soy tan básico como tú. Y, sobre todo,
de que este es mi juego."
Una sonrisa socarrona jaló de los labios del azabache, mientras deslizaba
sus dedos hasta la nuca de Kim y acortaba la distancia entre ambos.
"Presidente..." susurró, su aliento mentolado chocando con el rostro de
TaeHyung. "Este juego dejó de ser tuyo en el momento en que me uní."
Mordiéndose el labio, Jungkook disfrutó del silencio antes de unir sus
labios con los del susodicho en un movimiento rápido.
TaeHyung jadeó luego de tal acción inesperada, sintiendo la presión que
ejercían los labios húmedos del azabache sobre los propios, haciéndole
prácticamente perder la cabeza. Kim ni siquiera tuvo tiempo de llevar el
control de esto que estaba sucediendo, cuando Jungkook ya había introducido
su lengua en la boca de TaeHyung, hallando la suya y lamiéndola
suavemente.
No entendía qué estaba pasando, cómo había llegado hasta ese punto en el
que ni siquiera era dueño de sus propias acciones. Pero, inexplicablemente,
tampoco quería que se detuviese. Ni siquiera cuando Jungkook lo empujó al
interior de las duchas con él.
✧c.-011
N/A: Este cap no es el más intenso del mundo, pero sí que servirá para
conocer otras facetas de TaeHyung un poco más xD
Cap dedicado a Kim_Taeofficial ♡♡
Hoy os recomiendo 'This Mess' de Five North. No tengo mucho que decir,
llegó a mí por obra del maravilloso Descubrimiento semanal de Spotify,
como siempre, y la amé demasiado.
[...]
"¡¿Qué?!"
"Eso..." murmuró TaeHyung, muy concentrado en buscar la ropa correcta.
Junto a él, Prem ni siquiera era capaz de creer lo que estaba escuchando.
"Imposible."
"No..."
"Sí, imposible."
TaeHyung volvió a negar, girando una mini camiseta entre sus manos. Le
gustaban los colores. "No es imposible, Prem..."
"Lo es."
"Que no..."
El susodicho le arrebató la camiseta para que le prestase atención.
"¡¿Cómo va a ser posible que te hayas acostado con Jeon, TaeHyung?!"
exclamó, consiguiendo que sus ojos se abrieran todo lo posible, al tener
varias miradas curiosas sobre él.
Kim siseó algo que resultó inaudible para los oídos de su amigo, antes de
responder: "Warut, estamos en una tienda de ropa para niños. Si vas a
escandalizarte, hazlo fuera, donde personas mayores de cinco años puedan
escucharte." Murmuró entre dientes, dándole una mirada severa, tras notar
como una señora le tapaba las orejas a su criatura. "Ala, ya has espantado a
una cliente. A este paso nos echan."
"Pero, ¿cómo diantres puedes estar tan tranquilo? Que te has acostado con
Jungkook, con el famoso parásito al que tanto desprecias." Insistía, usando un
tono más bajo esta vez.
El castaño tomó una respiración profunda. "Sí, eso lo sé. Yo tampoco
tengo muy claro cómo narices pasó, pero así fue y ya está." Se encogió de
hombros, quitándole la pequeña camiseta que anteriormente estaba viendo, de
las manos, a Prem.
"Dios... Es que no me entra en la cabeza..." siguió diciendo Prem,
siguiendo al castaño por la tienda. Tampoco comprendía qué hacían en una
tienda para niños pequeños, si TaeHyung era el menor en toda su familia.
Pero el hecho de que hubiera tenido sexo con Jeon en las duchas, era aún más
confuso.
"Pues que te entre." Fue su respuesta, yendo a por un par de pantalones.
"Sólo te lo he contado para que no estuvieras preocupado por no haber
podido responder a tus llamadas, nada más."
"No si... Ese ya es otro tema."
El pelinegro hizo un sobreesfuerzo para dejar de pensar en ello. No es
como si la vida sexual de TaeHyung le importase, siempre y cuando su amigo
estuviera feliz y satisfecho con ello. Sin embargo, negar que su reciente
encuentro con Jeon, le había tomado por sorpresa, sería mentir. Y con llevar
una doble vida era más que suficiente.
"Por cierto, ¿qué era eso que ibas a decirme?"
"¿Eh?" Saliendo de su shock, Prem le observó con una expresión
traumatizada. TaeHyung suspiró, dejando el pantalón en su lugar.
"Para lo que tanto me llamaste, ¿de qué se trataba?"
"Bueno... Comprenderás que ahora me resulte difícil decirlo. No puedo
pensar en otra cosa..."
TaeHyung frunció el ceño. "¿Te estás imaginando...?"
Y Prem no tardó en negar, viéndose aún más tocado por el asunto. "¡No!"
exclamó. "Dios, no, no... No..."
"¿Entonces?"
"Es que... Se trata de Jungkook." Suspiró, relamiéndose los labios. "Hablar
contigo de él, sabiendo que vosotros habéis... Ya sabes... Me hace sentir
incómodo."
Dejando escapar una bocanada de aire, TaeHyung se giró completamente,
poniendo sus manos en los hombros de Prem. "Mi querido Warut, lo que
haya pasado entre ese sujeto y yo, no cambia absolutamente nada. Nuestra
pequeña guerra sigue en pie, y ahora más que nunca."
De repente, Prem lucía preocupado. "¿Él te hizo algo?"
"¿A qué te refieres?"
"Mientras estabais..." TaeHyung bufó.
"No, Prem, joder. Deja de pensar en eso, por la virgen..."
"¡Perdón! Pero es que es muy chocante..."
"Créeme que eso ya lo sé..." dijo, ignorando las miradas curiosas de
algunas señoras que seguían observándole, creyendo que no podía notarlas.
"Lo que quiero decir con 'nuestra pequeña guerra sigue en pie', es que nada
ha cambiado después de lo sucedido. Sigue siendo mi rival, especialmente
ahora que su perrito faldero ha comenzado a esparcir rumores."
"Con «perrito faldero», ¿te estás refiriendo a Inho?"
Kim asintió. "¿Qué otra persona conoces lo suficientemente rastrera como
para hacer eso, a parte de él?"
"Honestamente... A nadie más."
"Pues ahí lo tienes. Minho está obsesionado conmigo y se esfuerza por
hacerme creer que le doy igual, cuando en realidad está atento a cada paso
que hago." Le dijo, sacando otros pantalones a la vista y mostrándoselos a
Prem. "¿Qué te parecen estos?"
"Muy... muy bonitos. ¿Para quién son?"
"Ya te lo explicaré." Respondió, recibiendo un asentimiento por parte de
Prem. "A lo que iba: Minho siempre está diciendo que juego sucio, que soy
un tramposo y bla, bla, bla. Chorradas, como todo lo que sale por su boca."
"Correcto..."
"El caso es, que quejarse de mis actos no sirve de nada, cuando lo que él
hace sí es jugar sucio de verdad."
"Eso lo sé, pero, ¿cómo estás seguro de que el rumor lo difundió Inho, y no
Jeon? Él fue quién os vio al presidente del club de Literatura y a ti en el baño,
¿no?"
"Sí, es cierto. Pero estoy seguro de que ese parásito es mucho más
inteligente como para rebajarse a ese nivel tan infantil. Si me equivoco,
entonces es una pena, pero realmente no creo que sea así."
Prem frunció el ceño. "¿Lo crees así de verdad?"
"Pues... Sí." Asintió, relamiéndose los labios. "Mi perspectiva con respecto
a ese sujeto no ha cambiado en absoluto desde que llegó, pero sí tengo muy
claro que somos tan distintos como iguales. Yo jamás haría algo así para
librarme de un contrincante, y creo que él tampoco. Simplemente está bajo
las garras de ese buitre carroñero, manteniendo su propia visión de todo."
El pelinegro resopló. "¿Cómo cojones te das cuenta de todo? Apenas y
logras decir bien el nombre del sobrino de la directora. Que se llama Inho,
por cierto."
TaeHyung le sonrió. "Ya te he dicho que los nombres no son lo mío, pero
observar sí lo es. Si en lugar de quedarme analizando los actos ajenos, me
dedico a aprenderme sus nombres, al fin y al cabo, no llego a ningún punto
concreto."
"Creo que te entiendo... Creo."
"Básicamente, el tiempo que empleo en aprenderme algo tan insignificante
como un nombre, prefiero usarlo en admirar a esa persona y conocer sus
movimientos previos. Esa información es mucho más valiosa que un
nombre."
"Me parece perfecto, siempre y cuando no vuelvas a llamarme Peter ni
ningún derivado de ese nombre."
Dejando escapar una risa, TaeHyung se encaminó hacia el lugar de pago.
"Tranquilo, eso sólo ocurre con las personas que me resultan insignificantes.
Tu nombre me lo aprendí en el momento en que nos conocimos, pero me
causaba risa verte enfadado cada vez que lo decía mal."
"También te has aprendido el nombre de tu chofer."
"Tú mismo lo has dicho, es mi chofer. Alguien a quien veo diariamente, y
que, además, nos guarda el secreto. Creo que se merece un mínimo de respeto
por mi parte."
"Qué considerado..." silbó Prem.
"Lo sé. Para que luego digan que no conozco el significado de humildad...
Básicos." Bufó, colocando las prendas que había decidido llevar sobre el
mostrador.
Una vez salieron de la tienda, Prem volvió a expresar sus mayores dudas.
"Bueno, ¿y para quién es esa ropa que has comprado? Porque no tienes
familiares menores que tú, no te puedes quedar embarazado, y hace mucho
tiempo que dejaste atrás la época de querer vestir a Yeontan como si fuera un
humano."
"Para tu información, Yeontan sigue usando toda esa ropa que le compré.
Y no, esta ropa no es para mí, es para..." siendo interrumpido por el sonido de
su teléfono, TaeHyung se disculpó silenciosamente con Prem, sin siquiera
mirar a quién pertenecía la llamada entrante. "¿Si?"
"TaeHyung, soy yo." La voz masculina hizo al castaño sorprenderse, antes
de encontrar la forma de responder.
"¿Qué? ¿Por qué me llamas?" cuestionó, hablando en voz baja. Podía notar
la mirada confusa de Prem sobre él, todo el tiempo. "Acordamos que
mientras mamá estuviera en casa, no nos mantendríamos en contacto."
"Lo sé, pero es urgente. Dos de mis hombres dimitieron el sábado, he
estado intentando conseguir más personal que trabaje por un sueldo
aceptable, pero ninguno de mis conocidos quiere dedicarse a esto..."
Los ojos del castaño se suavizaron al notar el tono decaído en su voz.
"¿Quieres que vaya a ayudarte?"
"Por favor... He conseguido personal nuevo por recomendación de un
antiguo compañero de la universidad, pero sigue llegando gente todos los
días y no doy abasto."
Él suspiró. "Está bien... ¿Cuándo necesitas que vaya?"
"¿Estás libre este fin de semana?"
"Claro..."
"¿Mamá estará en casa?"
"No, tiene un caso en Jongno-gu. Estará allí toda la semana, supongo."
"Bien, ¿te importaría pasarte por aquí el viernes luego de clases? Puedo ir a
recogerte si quieres..."
Kim cerró los ojos momentáneamente, manteniendo sus labios apretados
antes de volver a hablar. "No te preocupes, puedo pedirle a Seonghwa que me
lleve."
"Genial. Gracias, cariño. Te recompensaré." Prometió, y TaeHyung sólo
fue capaz de soltar una bocanada de aire que no sabía que estaba
conteniendo.
"Ya lo haces..."
Poco después, el hombre colgó. TaeHyung se encontró con la mirada
confundida y preocupada de Prem.
"¿Todo bien?"
"Sí, huh... Era... Era mi padre."
El ceño de Prem se frunció de manera instantánea. "¿Tu padre? ¿Vuelves a
mantener contacto con él?"
Kim se aclaró la garganta. "Bueno, sí... Hace un tiempo me llamó para
reunirnos en nuestra cafetería favorita. Accedí y nos encontramos allí. La
verdad es que ha cambiado muchísimo, cosa que me pone muy contento..."
TaeHyung suspiró, sus ojos brillantes escondiéndose de Prem. "Lo echaba de
menos, honestamente... Y ver que está cumpliendo con lo que nos prometió,
me hace feliz."
Prem apretó suavemente su hombro, sonriéndole cuando halló la pequeña
sonrisa de TaeHyung. "Me alegra mucho saber que las cosas están mejorando
entre vosotros."
"A mí también..." inhaló, antes de continuar. "Pero, por el momento, no
quiero que mi madre se entere de esto."
"¿Crees que se va a enfadar si sabe que vuelves a hablar con él?"
"En realidad no lo sé muy bien, así que prefiero ser preventivo al
respecto." Respondió, lamiéndose los labios. "Si bien mi padre se está
haciendo cargo de sus errores, y está tratando de reconstruirse, ella aún le
guarda rencor por lo que pasó..."
"Entiendo, es normal." Murmuraba, apartando la mano del hombro de
TaeHyung. "¿Qué está haciendo tu padre ahora?"
"Hace unos meses abrió un albergue para personas sin recursos, en
Itaewon..." explicó, sus comisuras no pudiendo dejar de elevarse en una
pequeña sonrisa. TaeHyung no hablaba mucho del tema, pero estaba muy
orgulloso de su padre. "Fui a ayudarlo hace un par de semanas, porque está
buscando personal de trabajo."
"¿Esta ropa es para alguien del albergue?"
TaeHyung asintió, su sonrisa agrandándose. "Allí siempre va una mujer
con su hijo pequeño. Cuando me vio, dijo que le encantaba mi estilo de
vestir. Supo de dónde era cada prenda que llevaba puesta, sin error alguno.
Fue increíble."
"Oh, ¿has encontrado a tu alma gemela fashionista?" bromeó Prem,
haciéndole reír.
"Creo que sí, realmente conoce mucho sobre moda. Me explicó que ella
solía trabajar en una boutique muy conocida aquí en Seúl, pero se quedó
embarazada y terminaron despidiéndola."
"¿Esa ropa es para su hijo?"
"Sí, se llama Yoongi. Cumplió años hace dos días, así que decidí hacerle
un pequeño regalo a él, ya que su madre no quiso aceptar la ropa que les di
porque no quería aprovecharse de mí."
Prem se atragantó con su saliva. "¡¿Has donado tu ropa?!"
TaeHyung chistó. "He donado una pequeña parte de ella, sólo la que está
sin estrenar aún." Murmuró, vigilando que nadie estuviera viendo. "No podía
dar todo mi armario en desuso, porque mi madre se daría cuenta al instante.
Así que tengo que ir poco a poco."
"Pensé que tu ropa era sagrada..."
Asintió. "Lo era antes de conocerte." Fue su respuesta.
✧c.-012
N/A: Casi subo un capítulo que no era, y eso me pasa por no haber dormido
absolutamente nada hoy xD
Cap dedicado a koopinks ♡♡
Hoy os recomiendo 'SLIDE' de Chase Atlantics. Mi playlist para esta fic
está llena de ellos, así que os voy a hartar con sus recomendaciones, jiji.
[...]
TaeHyung se paseó por el pasillo lentamente, siendo acompañado por
Prem e Isa. Admiraba cada pequeño rincón del instituto, buscando hasta los
mínimos fallos para cambiarlos en su propuesta.
La directora Lee seguramente debería de estar encantada con él. ¿Quién
necesitaba a un perito de desperfectos, cuando se le tenía a él, quien era
minucioso hasta la médula? Absolutamente nadie, exacto.
"Pienso que deberíamos añadir nuevas máquinas expendedoras, que no
contengan tanta comida chatarra." Propuso, analizando la más cercana a él,
con su ojo crítico.
Isa levantó la vista de su tablet, donde apuntaba cada cosa que se le
ocurriera al castaño. "¿No crees que es un gasto innecesario? Estas máquinas
no tienen más de tres años..."
Kim negó. "Tú misma lo has dicho: tres años. En tres años han podido
salir, al menos, más de veinte modelos nuevos al mercado. Seguramente más
actualizados."
"Pero... Están nuevas, TaeHyung."
"Eso no tiene nada que ver, Isa." Insistió, acercándose aún más a dicha
máquina expendedora, para poder inspeccionarla mejor. "La gente quiere
estudiar aquí, no sólo por las salidas que esta institución tiene hacia un futuro,
si no, también por la cantidad de lujos con los que contamos."
"Huh. No te sigo..."
"Vale..." él suspiró, girándose hacia su amiga. "Siendo más concretos:
Nuestros padres pagan un pastizal por matricularnos aquí, ¿no?"
"Así es."
"Pues no sólo pagan un pastizal por nuestros estudios, también por las
instalaciones del instituto. Clubes, clases extraescolares, materiales, etcétera.
Ya que pagan tantísimo dinero por darnos lo mejor, tendremos que tener
exactamente eso."
Con el lápiz táctil, Isa señaló la máquina. "¿Máquinas expendedoras?"
"No. Las mejores máquinas expendedoras."
"Hm, creo que ya te sigo. Te refieres a mejorar todas las cosas que tenemos
en el instituto, ¿no? Aires acondicionados, ordenadores, pizarras eléctricas,
estas máquinas..."
TaeHyung sonrió al ver que finalmente le entendía. "Exacto, justo eso."
"A mí me parece bien" Prem murmuró, adentrándose sutilmente en la
conversación. "Quiero decir, si el instituto cuenta con los fondos suficientes
para realizar todas esas mejorías, por mí es una gran propuesta."
"Lo sé." TaeHyung asintió, sus comillas estirándose con puro orgullo.
Sabía que sus ideas eran inmejorables, por mucho que la mosca cojonera de
Jeon y sus ejército de sanguijuelas, estuvieran rondándole detrás de la oreja.
"La directora quería hacer cambios en algunas instalaciones, pero no estaba
segura de cuales exactamente. Supongo que aquellos que vengan de parte del
alumnado, serán una muy buena opción."
"Ay, muy bien pensado, TaeHyung." Isa lo halagó de inmediato, viéndose
contenta por sus palabras. "Seguro que la señora Lee, encuentra tu propuesta
como una buenísima idea."
Kim tomó una bocanada de aire, apretando los labios. "Pues esperemos que
sí."
Prem frunció el ceño. "¿Esperemos? ¿Qué es eso de «esperemos»? Se dice
«por supuesto», TaeHyung. ¿Dónde ha quedado tu seguridad por todo lo que
haces?" elevando la barbilla, Warut pareció estar dándole una reprimenda al
castaño.
"¿Me estás regañando?" quiso saber él, ladeando la cabeza. Cualquiera en
su situación, le hubiera tenido miedo —debido a la mirada que TaeHyung le
lanzó al pelinegro—, pero, tratándose de Prem, quien conocía a TaeHyung a
la perfección; sabía que no podía ser más inofensivo.
"Pues sí, te estoy regañando. No quiero volverte a escuchar decir algo que
no sea una afirmación, o un comentario positivo, sobre tus ideas."
"Yo tampoco." Corroboró Isa, frunciendo los labios.
"Oh, de acuerdo, papá y mamá."
"Papá no. Yo soy el hijo." Le corrigió Prem. La morena rio.
"Creo que lo de papá, iba por mí, Prem..." murmuró ella, colocando una
mano amistosa en su antebrazo.
TaeHyung señaló a Isa, chasqueando la lengua. "Ella... Ella me conoce."
"Hijo de puta."
"Te has insultado a ti mismo, Prem. Retíralo."
"No."
Encogiéndose de hombros, TaeHyung murmuró: "Bueno... Tú mismo..."
fueron sus únicas palabras, volviendo a girarse para continuar con su
inspección por todo el pasillo. "¿Has apuntado lo de las máquinas
expendedoras, Isa?"
"Sí, pero no he especificado marca alguna. Supongo que eso ya lo hablarás
con la directora."
"Por las marcas no te preocupes, miraré opciones por mi cuenta, antes de
tener que reunirme con ella para presentarle mis propuestas."
Prem bufó. "Es una mierda que ella no pueda elegir al presidente
directamente. Sería obvio que tú ganarías, siempre has sido su favorito."
"Ya, bueno. Pero así es como funciona la democracia, además de que me
generaría muchos más contras, que pros." Murmuró, fijándose en los
extremos inferiores de las taquillas. "Lo tacharían de favoritismo y sólo
terminaría ganándome más enemigos aún."
"Hmm... Supongo que tienes razón. Tampoco sería justo para el resto de
candidatos."
"En realidad, no." Dijo, inclinándose para ver mejor las pequeñas
abolladuras que eran prácticamente imperceptibles. "Creo que va siendo hora
de renovar las taquillas."
"¿Están en mal estado?" Isa se fijó también, poniendo su cabeza junto a la
de TaeHyung. Sin embargo, ella no pudo notar nada.
"Tienen abolladuras, y la pintura está agrietada en algunas esquinas."
Murmuró, señalando con su dedo índice cada desperfecto que mencionaba,
sin llegara a tocarlas. "He visto unos modelos en internet que se desbloquean
con pines, como las alarmas. Así no tendríamos que estar preocupándonos
por perder las dichosas llaves... Eso se ha quedado muy anticuado ya."
"Sí, además que la seguridad sería aún mayor. Hace poco, a una compañera
de clase, Stephanie, le robaron las llaves y sacaron todo el contenido de su
taquilla. Fue un caos."
TaeHyung frunció el ceño. "La gente debe de estar muy aburrida para
hacer ese tipo de cosas."
"Dicen que fue por besar al novio de su mejor amiga..."
Prem soltó una risa nasal. "Para que luego digan que los niños ricos no
hacéis el ridículo..." dijo. Había sido un comentario para sí mismo,
prácticamente mental. Sin embargo, su voz sonó clara y concisa.
Isa lo miró, con el ceño fruncido. "Pero si tú eres otro, Prem..." ella le
recordó, viéndose confundida por sus palabras.
TaeHyung no tardó en hacerle señas con la cabeza, para que rectificara
inmediatamente. Sólo entonces, Prem pareció ser consciente de su casi
revelación involuntaria. Él negó, relamiéndose los labios.
Mierda, mierda... "Oh, ya lo sé." Masculló, rascándose la nuca. "Es más
bien una auto crítica hecha desde a fuera. Yo también hago el ridículo
muchas veces."
"Ah, sí, ya..." Isa asintió, comprendiendo. "Es normal hacer el ridículo, y
formar parte de la clase alta, no nos vuelve inmune a eso. Tristemente..."
"Y que lo digas..." corroboró Prem, de inmediato. Sabía que tenía que
cambiar de tema lo antes posible. Una idea le golpeó la cabeza. "¿Sabes qué
otra idea he pensado para tu propuesta?" le dijo a TaeHyung, con los ojos
abiertos como platos.
"¿Cuál?"
"Escuché a las cocineras decir que el almacén donde guardaban los
alimentos, necesitaba una pequeña reforma. Así que pensé en que, tal vez,
podríamos añadir arcones de esos para refrigerar la comida."
Pensativo, el castaño estudió su idea. "Oye, pues no me parece nada mal.
También sería una forma de conservar alimentos frescos por más tiempo.
Incluso si los almuerzos que tenemos son de muy buena calidad, deberíamos
tener una alimentación más variada."
"Creo que es una muy buena propuesta, Prem." Le dijo la morena,
sonriéndole. "Los clubes de atletismo y natación, entre otros, necesitan tener
una dieta más equilibrada cuando se acerca la temporada de competiciones.
Esta idea podía ser de mucha utilidad para ellos. ¿Debería anotarla?"
"Por supuesto." TaeHyung dijo, dirigiéndose a Prem, con el orgullo
pintado en su rostro. "Mi niño, qué listo es y qué cerebro más maravilloso
tienes. Dame un beso." Fue rápido en decir, agarrándole el rostro para
besuquearle las mejillas como toda una abuela. Isa los observó, riéndose.
"TaeHyung, me vas a hacer una bichectomia si sigues apretándome así la
cara." Se quejó el pelinegro, entrecerrando los ojos cuando TaeHyung
comenzó a besarle más rápido y lloriqueando. "¡TaeHyung!"
"Es que tu carita es adorable, Prem. Yo también querría morderte las
mejillas." Isa dijo en defensa de Kim, sin borrar su sonrisa.
"¡Pero no le des ideas, mujer!" se quejó más fuerte. De manera accidental,
sus ojos se toparon con dos pares más, los cuales parecían haberse dirigido
casualmente hacia ellos, en un momento concreto. Prem se encontró con
Boun y Jeon a tan sólo unos metros, quienes dejaron de mirarlos, en el
momento en que Jay pareció captar su atención. Aquello, le causó una
confusión inmediata. "¿Qué hace tu hermano con Jeon y su amigo el de la
coleta?"
TaeHyung lo soltó el menos de cinco segundos, girándose con el ceño
fruncido hacia la dirección en la que Prem miraba. "Eso digo yo... ¿Desde
cuando tu hermano se acerca a tales parásitos?"
Isa se encogió de hombros, como si no fuera algo nuevo. "Boun está en
nuestro club, así que Jay y él entrenan juntos. Además, de que se ha
convertido en uno de nuestros mejores miembros."
"¿Boun es el de la coleta?" cuestionó TaeHyung, recibiendo un
asentimiento por parte de la morena.
"Exacto. Hasta donde sé, con Jeon no ha hablado mucho, pero sí se lleva
bastante bien con Boun."
"Bueno, mientras que esos dos no le contagien su estupidez a tu hermano,
no veo que haya ningún problema." Dijo, haciendo un rápido movimiento de
hombros. Isa rio.
"Tranquilo, Boun no es un mal tipo. Él es bastante divertido."
TaeHyung miró el ceño fruncido en desagrado de Prem, antes de
responder. "Si tú lo dices..."
"Claro que sí-" su propio teléfono la interrumpió al sonar. Ella se movió
rápidamente para buscarlo. "Qué raro, a estas horas no me suele llamar
nadie..." murmuró, encontrándolo y viendo la llamada entrante. Su cara se
volvió seria de repente, no tardando en rechazarla.
"¿Todo bien?" cuestionó el castaño, viéndose extrañado por su forma de
actuar. Isa asintió.
"Sí... No era nadie importante..."
"Por tu cara, parece ser todo lo contrario..." comentó Prem.
Desbloqueando su teléfono nuevamente, Isa suspiró. "Bueno, es que...
Sandee está volviendo a ponerse en contacto conmigo..."
"¿Sandee?" El ceño de TaeHyung se frunció. Ese era uno de los pocos
nombres que conseguía recordar, relacionado con un severo imbécil. Y eso se
debía, a que era el peor de todos. "Pensé que terminaste con él este verano."
"¿Es tu ex?"
"Es mi ex, sí... Este verano decidí finalmente poner fin a nuestra relación,
después de meses teniendo que soportar sus constantes ataques de ira... Le
prometí a mis padres y a Jay que no volvería a permitir que ese imbécil me
pusiera la mano encima." Con la cabeza gacha ante tal explicación, Isa soltó
un suspiro lastimero. "Pero parece que él no está muy contento con mi
decisión."
Kim bufó. "Pues que se joda." No dudó en decir, viéndose tan molesto
como realmente se sentía. "Y que agradezca, sobre todo, el no haberte tocado
un pelo delante de mí, porque entonces es cuando no va a estar contento de
verdad." Expresó, cruzándose de brazos. Isa trató de darle una tenue sonrisa,
que más bien resultó siendo una pequeña mueca.
"¿Cuánto tiempo lleva tratando de ponerse en contacto contigo, Isa?"
Ella pensó su respuesta, antes de decirla. "Pues... No mucho más de un
mes... Empezó hablándome por Instagram desde su otra cuenta, pero terminé
bloqueándolo en esa también. Luego, usó el teléfono de su primo para
hablarme por WhatsApp, e igualmente le bloqueé... Aún así, encuentra la
forma de llamarme." Explicó, dando un leve encogimiento de hombros. Prem
negó con la cabeza, mostrándose muy asqueado con la situación.
"Te está acosando, Isa. Deberías de denunciarlo a la policía."
Ella negó también. "No me creerían, Prem... Nunca lo hacen." Musitó,
rápidamente sintiendo la mano de TaeHyung en su antebrazo.
"Si vuelve a llamarte, dímelo. ¿De acuerdo?" dijo, esperando hasta que ella
asintiera con la cabeza. "Se le van a quitar las ganas de volver a tocar un
puñetero teléfono."
"Tranquilo... No quiero que te metas en ningún lio por mi culpa, cariño.
Sandee no merece la pena."
"Sandee lo único que se merece es una patada supersónica en los huevos.
Y si tengo que ser yo quien se la dé, entonces lo seré. Pero ese desgraciado
no vuelve a ponerte una mano encima."
Isa le sonrió, acariciando suavemente su mejilla. El único pensamiento que
le venía a la cabeza cuando miraba a TaeHyung, era que ojalá todo el mundo
pudiera tener un amigo como él.
"Enfadarte y maldecir tanto sólo hará que tus arrugas se presenten antes...
No quiero que tu madre me regañe por hacerte envejecer a los treinta años."
Intentó que el ambiente dejase de ser tan tenso, usando su encanto natural.
TaeHyung le sonrió dulcemente. "No tienes que hacer nada, sólo... Por favor
no mencionéis nada de esto cerca de Jay..."
"Por eso no te preocupes. Ninguno de nosotros abrirá la boca." Aseguró
Prem, obteniendo un asentimiento por parte del castaño.
Unas horas después, cuando las clases llegaron a su fin, TaeHyung
prácticamente corrió fuera del aula. Le dolía la cabeza horrores por culpa de
todos los apuntes que tuvo que tomar de diferentes materias, y los dos
exámenes a los que se había presentado.
La vida del estudiante era absolutamente agotadora, y quien le dijese lo
contrario, podría besarle los tobillos. Aunque más que una amenaza, soñaba
como un sueño hecho realidad, para muchos...
Suspirando, TaeHyung escuchó pisadas a sus espaldas cuando salió al
pasillo, cosa que le hizo ponerse alerta de inmediato. Mirando por el rabillo
del ojo, quiso visualizar al individuo que estuviera siguiéndolo, sin embargo,
no se encontró con nadie más que con su propia sombra. Aquello era
sumamente espeluznante, pero prefirió dejarlo pasar; su cabeza estaba lo
suficientemente llena de cosas, como para añadir más a la lista.
Apresurándose hacia los baños, Kim no veía la hora de irse a casa. Su
última clase extraescolar de viernes eran de las más tardías en terminar, así
que no quedaban muchos alumnos en el centro, sólo aquellos que iban a
clubes. Los pasillos vacíos le llenaban de intranquilidad, quizás porque estaba
acostumbrado a las multitudes.
Conforme se dirigía a los baños más cercanos, volvió a escuchar nuevas
pisadas, esta vez más cercanas a las anteriores. Un escalofrío lo recorrió de
pies a cabeza.
TaeHyung no creía en fantasmas, entonces, ¿por qué sentía que tenía uno
en la espalda?
Él negó rápidamente con la cabeza. Tal vez estaba siendo paranoico, pues
no había dormido demasiado en la última semana, y lo que más parecía
necesitar, eran unas buenas horas de sueño rejuvenecedor. Porque si su madre
se llegaba a enterar de que había estado durmiendo menos de tres horas
diarias... Era capaz de encerrarlo en su habitación hasta que fuera el 2032.
Llegando al final del pasillo, la inquietud lo envolvió de inmediato, cuando
escuchó algo parecido a un silbido, no muy lejos de donde él estaba,
acompañado de algunos pasos más. Tragando saliva, TaeHyung estuvo
decidido a girarse, antes de que un par de manos se situaran sobre sus
hombros, girando y empujándolo bruscamente hasta chocar contra la pared.
Kim no tuvo tiempo a ver el inicio del pasillo, ya que, al momento de
parpadear, lo primero que sus ojos vieron, fue el rostro de Jeon a tan sólo
unos centímetros del suyo.
"Bú." El azabache sopló directamente contra su cara. TaeHyung, con el
corazón en la garganta, trató de empujarlo.
"¡¿Qué haces, pedazo de imbécil?!" Exclamó, haciendo todo lo posible por
no morir del susto. Jungkook rio, orgulloso de su pequeña broma.
"¿Te he asustado, precioso?" falsamente, Jeon se lamentó. TaeHyung no
tardó en fulminarlo.
"Pues claro que me has asustado, maldito neandertal, si cada vez que te
veo, parece que estoy en una puta pesadilla."
Jungkook ladeó la cabeza, viéndose bastante ofendido por sus continuas
maldiciones, así que decidió tomarse la justicia por su propia mano,
sosteniendo el rostro del castaño por sus mejillas, apretando suavemente.
"¿Qué es ese vocabulario, presidente? ¿No se supone que los señoritos como
tú, no dicen malas palabras...?"
TaeHyung golpeó su mano. "O me sueltas ahora mismo, o te prometo que
creo un diccionario de insultos, exclusivamente para ti, parásito." Dijo,
queriendo librarse del agarre contrario. "Que no me toques, bicho."
"Presidente... Mis manos han hecho más que tocarte, ¿y te atreves a
quejarte ahora?"
"Me quejo cuando me da la gana, que para eso puedo." Respondió, con sus
cejas alzadas. Jungkook se rio.
"Tanto que puedes defenderte, y ni siquiera te esfuerzas en conseguir que
te deje libre, precioso... ¿En realidad quieres que te suelte, o sólo lo haces
para aparentar?"
"¿Aparentar? ¿De qué narices estás hablando?" resopló, apartando el brazo
ajeno de su rostro con brusquedad.
"Te avergüenzas de lo que pasó, presidente... Pero en el fondo sabes que
fue lo mejor de tu año."
Kim bufó. "Tienes mucha fe en ti mismo para decir eso, parásito. Además,
¿quién dice que me avergüenzo? Porque yo nunca he dicho algo parecido..."
lo miró expectante, esperando una respuesta por su parte. Cuando no obtuvo
más que una pequeña sonrisa juguetona, continuó hablando. "Si me
avergonzase de ello, nunca lo hubiera hecho, cariño. No tengo lugar para la
vergüenza."
"Ya veo..."
"Sin embargo, no cometo el mismo error dos veces." Habló suavemente,
portando una sonrisa confiada. "Así que, si no tienes nada más interesante
que decirme, será mejor que te apartes de mi camino."
"No, aún no he acabado." Respondió, irguiéndose al colocar una de sus
manos junto a la cabeza castaña, en la pared. "¿Cómo te has enterado de mi
secreto?"
Kim ladeó la cabeza, como si no entendiera a lo que se refería, aunque sí
que lo hacía. Totalmente. "¿Tu secreto? ¿Puedes ser más específico, cariño?
No te sigo."
"Sabes de lo que hablo, cariño" se burló de él, en un intento por imitarlo.
"Oh... ¿Te refieres a las infidelidades de tu director hacia nuestra
directora?" habló, pura inocencia brillando en sus ojos. "¿Y que... esa es la
razón por la que os conviene tener al buitre carroñero de Minho de vuestro
lado...?"
Jungkook apretó la mandíbula, llevando su mano hasta el cuello de
TaeHyung, donde presionó suavemente. Iba a acabar con su maldita
paciencia. "Presidente... ¿Nunca te han dicho que escuchar conversaciones
ajenas, es de mala educación?"
TaeHyung sonrió, satisfecho con la reacción obtenida. "¿Y a ti no te han
dicho, que hay que ser un poco tonto para hablar en un sitio, donde cualquier
persona te puede escuchar, mi niño?"
Ejerciendo un poco de presión sobre la garganta del castaño, los ojos de
Jungkook se oscurecieron. "Si piensas que con esa información puedes hacer
lo que quieras, déjame decirte que estás muy equivocado. A nosotros nos
conviene tener a Inho cerca, pero si hay algo que no te recomiendo es
tenerme de enemigo. No sabes con quién te estás metiendo."
Lentamente, el castaño se acercó hasta el rostro ajeno, su cuello siendo
liberado por instinto. TaeHyung tocó la barbilla de Jungkook con su dedo
índice, en un pequeño toquecito.
"Escúchame bien, sanguijuela... Yo puedo hacer con esa información lo
que se me plazca, y contigo aún más, ¿entendido?" su ceja se enarcó, dándole
un nuevo golpecito. "No sé si recuerdas el numerito frente a todos de esta
mañana, pero dejaste muy claro que eres de mi propiedad."
TaeHyung sonrió, viéndose tan confiado de sí mismo que Jungkook deseó
por un momento golpearlo de nuevo contra la pared. "Así que, si quiero
hundirte la vida, puedo hacerlo sin problema alguno, y no podrás quejarte."
Susurró, inclinándose hasta que atrapó el labio inferior de Jungkook entre sus
dientes, jalando de él con suavidad. "Me perteneces, no lo olvides."
✧c.-016
N/A: Casi se me pasa por alto que hoy tenía que actualizar xD
Cap dedicado a Mevy05 ♡♡
Hoy os recomiendo 'STFD' de TeZATalks, una canción bastante buena
para mi gusto.
[...]
"Recuérdame otra vez por qué llevo esto puesto." Pidió Prem, una vez
dejaron atrás el coche de TaeHyung.
"Porque te queda bien." Fue la respuesta del castaño, aplicándose brillo
labial mientras caminaban hacia el enorme portón del instituto.
"No, no me queda bien. Parezco una puta tortuga sin cuello."
Kim bufó. "¿Siempre tienes que encontrar una razón para quejarte?"
El pelinegro se encogió de hombros. "Es mi día a día." Dijo, viendo como
TaeHyung rodaba los ojos y comenzaba a rebuscar algo en su bolso. "Tan
imprescindible como beber agua... Si no me quejo, no soy feliz."
"No tiene sentido que protestes por algo que tú has elegido."
"Nunca he dicho que tenga que tener sentido. A veces hasta me reclamo a
mí mismo por mis propias decisiones. Soy así."
Resoplando, TaeHyung sacó un jersey rojo de su mochila, tendiéndoselo.
"Pues si tan incómodo estás, usa esto."
"¿De dónde ha salido?"
"Hace unos años de los almacenes de Ralph Lauren, ahora mismo de mi
bolso." Explicó, observando a Prem rodar los ojos. "Siempre que uso camisas
de este color lo llevo, por si hace mucho frío. Siento que es lo único que
combina."
"¿Y qué vas a hacer si tienes frío?"
"Pues me pego a ti como una lapa y listo, Prem. ¿Quieres cogerlo ya? Que
se me cansa la mano."
"Bueno, vale, vale..." aceptó a regañadientes, agarrando la prenda y
observándola con su ojo crítico y fielmente ignorante. "Me gusta el tejido, es
calentito." Comentó, portando una dulce sonrisa.
TaeHyung le sonrió de vuelta, asintiendo. "Si entendieras algo más de
moda, Ralph Lauren sería tu marca favorita. Casi todos los jerséis míos que
usas, son de ahí."
"Es probable, pero no tengo ni idea de lo que llevo puesto, el setenta por
ciento del tiempo. De no ser por ti, seguramente llevaría puesto la malla de
una bolsa de patatas y pensaría que me veo fabuloso."
"Es que te verías fabuloso, desgraciado." Resopló, soltando una pequeña
risita cuando Prem se sonrojó. Incluso cuando TaeHyung se encargaba de
halagarlo todo el tiempo que pasaban juntos, desde que se conocieron; Prem
era incapaz de acostumbrarse a ellos. "Anda, aprovecha que aún no hay
mucha gente y corre al baño a cambiarte."
"Sí, voy." Asintió rápidamente.
"Te espero en nuestra sala, mientras tanto." Le dijo, viéndole apresurarse
por el pasillo estrecho, en dirección a los baños.
TaeHyung suspiró, acomodándose el bolso en uno de sus hombros,
mientras se dirigía calmadamente hacia la sala de reuniones. Probablemente
Isa ya habría llegado, ella siempre solía ser la primera en llegar, porque venía
con Jay, y él tenía que encargarse de organizar todo para los entrenamientos
de ese día, en el club.
Después de ella, TaeHyung y Prem eran los segundos en llegar —a no ser
que Prem perdiera su autobús hasta el instituto, y entonces Kim debía de
pasar por él al centro. Convirtiéndose, así, en los terceros en llegar, por detrás
de Dami—, siempre juntos. Y, por último, Dami, quien siempre solía
quedarse en su club dejando sus pertenencias relacionadas, en la taquilla.
Llegando hasta su famosa sala de reuniones —TaeHyung no podía creer
que la tenían desde su primer año como presidente, hacia ya tres largos años
—, el castaño fue rodeado por una extraña sensación alertadora, que le hizo
sentirse extrañamente incómodo. Era como un presentimiento, que le avisaba
de que algo iba mal.
Su ceño se frunció, mirando a su alrededor, como si de esa forma, fuera a
encontrar algo que resolviera sus dudas. Al no visualizar nada sospechoso, se
encogió de hombros.
Quizás estaba siendo un poco paranoico. La noche anterior no había
dormido muy bien, por estar pendiente de sus próximos exámenes, y tal vez
eso, era lo que le pasaba factura actualmente.
Negando con la cabeza para sí mismo, TaeHyung tuvo la intención de
agarrar el picaporte para abrir la puerta, antes de ser interrumpido por un
estruendoso golpe en el interior de la sala, seguido de un grito.
"¡Suéltame!" la voz de Isa gritó, alertándolo inmediatamente, una segunda
vez.
Se precipitó a abrirla, hallando el impedimento de que se encontraba
asegurada. Su inquietud aumentó, trastabillando con aquel dichoso picaporte
que parecía resistírsele a toda costa.
"¡¿Isa?!" exclamó, sobresaltándose por otro grito que ella emitió.
"¡Me estás haciendo daño!" un nuevo golpe sonó. TaeHyung se
estremeció. "¡Por favor, déjame!"
Entonces, aporreó la puerta. "¡Abrid de una maldita vez!" su tono de voz se
alzó por sí solo, empujando el picaporte con la esperanza de poder vencerle.
Sin embargo, era obvio que eso no iba a ocurrir: Estaba cerrado desde dentro.
"¡Isa!"
"¡Por favor!" La voz rota de Isa, hizo que el corazón le latiera
dolorosamente, encogiéndose en su lugar. "¡Por favor, suéltame, Sandee!"
TaeHyung podía escuchar su propia voz en su cabeza, logrando hacerle
sentir lo suficientemente pequeño, como para verse desesperado.
"¡Para, Sandee, te lo pido por favor! ¡Detente!" más golpes sonaron desde
el interior. "¡Duele, por favor! ¡Por favor!"
Con las manos temblorosas ante el llanto de su amiga, TaeHyung supo que
no había otra opción, mas que buscar ayuda, así que optó por sacar su
teléfono de los bolsillos, buscando de manera dificultosa, el número de Jay.
Llamó de inmediato, haciendo todo lo posible por mantenerse en pie, cada
vez que un recuerdo iba y venía de su mente.
"¿Si?" La voz de Jay no tardó en llegar, por suerte. Aunque se podían
escuchar algunas otras voces de fondo, TaeHyung sintió alivio. "TaeHyung,
dime."
"Jay, necesito... Necesito tu ayuda."
"Estoy por entrar al club ahora mismo, ¿es importante?"
El grito de Isa hizo que TaeHyung volviera a empujar la puerta,
temblando. "Es muy importante, Jay, necesito que vengas a nuestra sala."
"¿Qué ha pasado? ¿Estás llorando?"
"Se trata de Isa, no de mí. Por favor, ven-"
"¡Suéltame!" La morena volvió a gritar, en un llanto tan desgarrador como
doloroso. "¡Ayuda!"
Kim escuchó a Jay tragando saliva sonoramente, a través del teléfono.
"¿Esa es...?"
"Ven cuanto antes, por favor." Fue todo lo que dijo, antes de colgar y
seguir aporreando la puerta, como si su vida dependiera de ello. "¡Abre de
una puta vez, Sandee!"
"¡TaeHyung!" Isa exclamó. "¡TaeHyung, estoy aquí!"
El corazón le latía demasiado rápido como para poder tomar aire entre
golpe y golpe, prácticamente ahogándose en su propia desesperación.
"Tranquila-" tuvo que apoyarse sobre la madera cuando su propia voz lo
traicionó, tragando saliva antes de volver a hablar. "Tranquila, cariño, ya voy
a sacarte, ¿de acuerdo?"
Más ruidos de cosas cayendo sonaron. Probablemente ese hijo de puta
estuviera destruyendo la sala, pero eso no podía importarle menos. Isa era lo
único que le preocupaba.
"¡No, no, para! ¡Te lo suplico, suéltame!"
"¡TaeHyung!" La voz de Jay llegó a sus oídos, mirando en aquella
dirección tan pronto como pudo reaccionar. Vio al rubio correr hacia él,
acompañado por dos personas más, cuyos rostros se difuminaron para
TaeHyung, en el momento en que el sonido de un cristal rompiéndose, hizo
que su corazón se estrujase.
"Jay, la puerta está cerrada desde dentro." Habló de manera atropellada,
una vez Jay llegó a su lado. "Isa está encerrada con-" el chillido de la morena
hizo que TaeHyung temblase, encogiendo todos los músculos del rostro.
"Con Sandee..."
Jay no necesitó escuchar nada más para actuar, haciendo exactamente lo
idéntico que TaeHyung al intentar golpear la puerta con todas sus fuerzas.
"¡Sandee, abre ahora mismo o te prometo que vas a arrepentirte de esto toda
tu vida!" exclamó.
"¡No, Jay, vete de aquí!" la voz de Isa suplicó en mitad del llanto.
"¡TaeHyung, llévatelo!"
"¡Abre ya!"
Kim notó una mano en su hombro, que le sobresaltó de inmediato. Él
rápidamente miró hacia su izquierda, encontrándose con los ojos de Jeon.
"Dame tu chaqueta, presidente." Pidió.
"¿Mi-mi chaqueta?" Jungkook asintió. TaeHyung ni siquiera preguntó,
debido a que su cerebro no podía procesar ninguna información más allá de
sacar a Isa de la sala. Por lo que no dudó en hacerle caso, despojándose de
aquella preciada bomber Gucci y entregándosela rápidamente al azabache.
"Toma..."
Jungkook asintió, cubriéndose el brazo con dicha prenda e indicándole a
Jay que se apartase, antes de acercarse a la puerta y golpearla con su codo por
encima del picaporte, repetidas veces, hasta que logró hacer una pequeña
abolladura que terminó agradando unos cuantos golpes más, convirtiéndose
finalmente en un agujero del tamaño de un puño.
Cubrió su mano nuevamente con la chaqueta de TaeHyung, partiendo la
madera con los nudillos hasta que pudo adentrarla y hallar el famoso seguro,
jalándolo hacia un lado. Finalmente, la puerta se abrió, siendo empujada por
Jungkook.
Kim no tardó en abalanzarse al interior de la sala cuando vio la espalda de
Sandee frente a sus ojos y a Isa tirada en el suelo, luchando por no recibir
más golpes. Le hirvió la sangre en cuestión de segundos, apresurándose hacia
el susodicho y agarrándolo por detrás para alejarlo de Isa, sin siquiera medir
la fuerza de sus actos cuando terminó estampándole el rostro contra una de
las mesas.
"TaeHyung..." escuchó a la morena decir, temblando en su lugar, conforme
Kim dejaba olvidado a Sandee y acudía rápidamente hacia ella. TaeHyung no
tardó en rodearla con sus brazos tan rápido como pudo. "TaeHyung, lo
siento..."
Él ni siquiera podía mirar el rostro de su amiga sin querer vomitar. Todos
esos golpes, la sangre... Ese puto desgraciado. Los ojos se le llenaron de
lágrimas. "No, mi amor, tú no tienes que disculparte por nada..." susurró,
acariciándole el suave cabello, mientras sentía sus temblores debido al llanto.
"No es tu culpa, cariño."
"¡Tú no te metas donde no te llaman, puto marica de mierda!" la voz
áspera de Sandee sonó a sus espaldas, poniéndole los vellos de punta.
TaeHyung le sintió moverse detrás de él, con la posible intención de
golpearlo, sin embargo, Sandee cayó al suelo cuando Jeon jaló de su pelo
hacia atrás.
"Hijo de puta" Jay escupió, dándole una patada en el costado, seguida de
otra, y luego otra. "No te atrevas a poner un solo dedo sobre mi hermana de
nuevo, si no quieres que te arranque los ojos como si fueras una puta mosca."
Su mandíbula estaba apretada conforme golpeaba sin cesar las costillas
ajenas.
"¡Jay, para, déjalo!" Isa suplicaba, temblando entre los brazos de
TaeHyung. "¡Jay, por favor!"
"¡¿Qué es todo esto?!" Prem llegó tan rápido como una bala, luego de ver
el barullo desde fuera. Había varios estudiantes frente a la sala, atentos a cada
cosa que pasaba. "¡Isa!"
"¡Prem, llama a seguridad!" pidió el castaño, apretando a la chica cuando
su llanto fue más desconsolado. "Vosotros dos, parad a Jay antes de que lo
mate."
Warut ni siquiera dijo algo más, cuando corrió fuera de la sala nuevamente
hasta el pasillo. Por parte del resto, Boun sostuvo a Jay con todas sus fuerzas,
alejándolo de Sandee, mientras que Jungkook se encargaba de presionarle el
cuerpo contra el suelo, para evitar que hiciera algún movimiento brusco.
"¡Suéltame! ¡Suéltame, gilipollas!" bramó Jay, luchando contra los brazos
del chico. TaeHyung temía que el pobre de la coletita se partiera un brazo al
hacer tanta fuerza, pero ni siquiera se veía afectado por los bruscos
movimientos de Jay. "¡Quiero matar a este puto desgraciado!"
"Lo siento... L-lo siento mucho TaeHyung..." repitió Isa, sollozando
desconsoladamente.
TaeHyung sostuvo su rostro con sumo cuidado, chistándole apenas. Vio las
heridas que el desgraciado le había causado, y sus nauseas no tardaron en
aparecer. "Deja de pedir perdón, mi vida. Nada de esto es tu culpa, ¿vale?"
"¡¿Cómo te atreves a tocarla?!" siguió diciendo Jay. "¡¿Quién te crees que
eres para ponerle un dedo encima a mí hermana, hijo de puta?!"
"Ella se lo busca." Dijo Sandee desde el suelo, su voz sonando áspera.
"Te voy a-"
"¡Jay, cállate de una maldita vez!" exclamó TaeHyung, tapándole los oídos
a Isa. "Y tú, escoria humana, vuelve a hablar y te comes otra mesa, con patas
incluidas."
Sandee rio con dificultad. "¿Me estás amenazando? ¿Tú? Los maricas no
sabéis pegar."
"Este sí." TaeHyung le dijo, su mandíbula apretada. "Y no creo que quieras
averiguarlo."
"Lo que tú digas... Pero dile a la perra esa que deje de llorar. Todo esto no
hubiera ocurrido si me hiciera caso."
Kim hizo un enorme esfuerzo por mantener la calma, tratando de canalizar
sus ganas de pisotearle la cara como si fuera una colilla apenas consumida.
"Escúchame bien, vertedero de neuronas: o cierras tu vomitiva y apestosa
boca ahora mismo, o te prometo por mi alma que como vuelva a oír tu puta
voz, te voy a arruinar la vida. A ti, a tus ancestros, y a todo aquel que te siga
en el árbol genealógico." Sus ojos, clavándose en los del tipo, demostraban
como de rabioso es que estaba. "Así que, si no quieres acabar putrefacto y
comido por la mierda debajo de un puente, con los zoquetes que te dieron la
vida, cierra el pico. Y no vuelvas a hablar hasta que me haya olvidado de tu
existencia."
Jungkook inhaló pesadamente, mirando a Boun, quien irradiaba sorpresa.
Sería libre de pensar que TaeHyung era inhumano debido a sus fuertes
amenazas, de no ser porque vio a ese hijo de puta golpear a su amiga.
Un muy alterado Prem, entró en la sala de nuevo, acompañado por uno de
los agentes de seguridad. "Aquí, es aquí. Ese chico que está en el suelo. Es
él."
Dicho agente se acercó hasta el individuo, una vez Jungkook lo liberó de
su agarre. Sandee estuvo a punto de golpearle, pero fue rápidamente detenido
cuando el agente lo levantó del suelo sin apenas esfuerzo, sacándolo a rastras
de la sala.
"¡Te vas a enterar cuando te vea, zorra!" gritó, pataleando el suelo
conforme se marchaba.
Isa se estremeció, escondiéndose en el cuello de TaeHyung, quién acarició
suavemente su espalda. "Tranquila, tranquila... Ese imbécil no te va a hacer
daño de nuevo..." le susurró, notando la presencia de Prem cuando llegó a su
lado.
"¡Suéltame, joder!" Jay exclamó, aún en las manos de Boun. "Quiero ver a
mi hermana, no voy a hacer nada."
"Primero tienes que calmarte." Le dijo Jungkook, mirándolo seriamente.
"No me voy a calmar hasta que vea que está bien." Escupió. "¡Que me
sueltes!"
"Jay, tranquilízate." Le pidió TaeHyung, calmadamente. Prem le tendió un
pañuelo, para que le quitara la sangre que manchaba sus mejillas.
"¡¿Cómo me voy a tranquilizar, TaeHyung?! ¡Ese hijo de-"
"¡Por eso mismo tienes que calmarte! Acaba de estar en manos de un
desquiciado. Tu ira y nerviosismo, sólo la van a asustar más. Si quieres que
Isa esté mejor, primero tienes que apaciguar tus emociones. Hazme caso,
¿vale? Sé de lo que hablo."
"El presidente tiene razón." Habló Jungkook de nuevo, cruzándose de
brazos. "Es mejor que salgas un rato a fuera para tomar el aire, y vuelvas
cuando estés más sereno. Por ella."
Con la mandíbula apretada, Jay asintió. "Está bien. Volveré en un rato, no
os mováis de aquí ni la dejéis sola."
"Hay que llevarla a la enfermería para que le curen las heridas, Jay." Dijo
Prem, en apenas un susurro.
"Pues me avisáis." Fue su respuesta, acercándose a la puerta cuando Boun
lo empujó suavemente. "Cuidad de ella."
"Eso no tienes ni que pedirlo." TaeHyung musitó, en un intentó por
tranquilizar al rubio, mientras le veía salir del lugar. Jungkook fue el último
en salir, sus movimientos siendo captados por TaeHyung. "Jeon" lo llamó,
antes de que pudiera marcharse. Él se giró, expectante. "Gracias."
Apretando los labios en una suave sonrisa, Jungkook asintió. "No hay
problema." Esas fueron sus únicas palabras, cerrando la puerta —que no se
podía cerrar, porque estaba rota—, a sus espaldas.
Yendo detrás de Boun y el otro chico, Jungkook suspiró. Acababa de
descubrir que cuando más hijo de puta era TaeHyung, no era cuando tocaban
su propio punto fuerte, si no cuando tocaban a cualquiera que le importase.
✧c.-018
N/A: Este capítulo me toca el corazón... Estoy muy orgullosa de mi bebé aquí
xD
Cap dedicado a littleskootae ♡♡
Hoy os recomiendo 'Life Of The Party' de Shawn Mendes, una de mis
canciones favoritas, y el nombre de esa playlist que muchos me soléis pedir.
Es maravillosa.
[...]
"Ese hijo de puta..." siguió diciendo Jay, incluso cuando Boun y Jungkook
lo habían sacado fuera del instituto hacía ya un buen rato, para que lograra
tranquilizarse. "Quiero reventarle la cabeza contra el suelo."
"Ya, respira hondo y tranquilízate, hombre." Boun le dijo, palmeando
suavemente su hombro.
"No, no puedo tranquilizarme. Ese desgraciado lleva jodiéndole la vida a
mi hermana desde que prácticamente se conocieron. Y ahora que por fin ha
logrado dejarle atrás, no voy a permitir que se crea con el derecho de volver."
Aseguró, manteniendo la mandíbula apretada.
"Entiendo que estés afectado y especialmente molesto por lo que le ha
ocurrido a tu hermana hoy." Comenzó Jungkook, ladeando la cabeza al
intentar buscar una forma correcta de expresarse. No podía entender su
situación, porque no tenía hermanos —hasta donde él sabía, claro—, pero sí
podía sentir su rabia. "Pero si quieres comprobar su situación y hablar con
ella, debes de calmarte primero, de lo contrario, sólo lograrás que se sienta
más nerviosa y culpable."
"Lo sé, lo sé. Pero es muy complicado intentar mantener la calma cuando
he visto a un malnacido golpear a mi hermana por quinta vez. No puedo estar
tranquilo, como TaeHyung, por ejemplo. Que, aunque tenga las mismas
ganas de matarlo que yo, logra mostrarse sereno."
"Eso es sorprendente, honestamente. Nunca pensé que el presidente
pudiera ponerse furioso por defender a cualquiera que no fuera él mismo."
Suspirando, Jay negó. "No... TaeHyung adora a mi hermana, al igual que
Isa lo adora a él. Se conocen desde niños, y aunque parezca increíble,
TaeHyung la ha ayudado más que cualquier otra persona."
"Vaya... Quien diría algo como eso." Murmuró Boun, encogiéndose de
hombros. "El presidente no parece ser de ese tipo de personas."
"Pues lo es... De no ser porque este verano, TaeHyung se hubiera llevado a
Isa a su casa de la cabaña y así poder mantenerla alejada del gilipollas de
Sandee, probablemente ella aún no estaría preparada para dejarle. El
desgraciado consiguió crearle una terrible dependencia emocional."
"Tu hermana debería denunciarlo." Le dijo Jungkook, apretando los labios.
"Lamento ser yo quien te diga algo así, pero no creo que ese tipo pare hasta
que no toméis medidas drásticas."
"¿Crees que no lo hemos intentado?" la voz de Jay sonó pesada, cansada.
"Mis padres llevan meses tratando de denunciar la situación, pero hasta ahora
no hemos conseguido una mierda. Siempre nos dicen que faltan pruebas y
que las que tenemos son confusas. Isa está cansada de pasar por lo mismo,
una y otra vez."
"Sigo sin poder creer que, verdaderamente, después del siglo en el que
estamos, y con todo lo que deberíamos de haber avanzado, las cosas sean
así." Jungkook bufó, moviendo la cabeza a modo de negación.
"No eres el único... Lo peor de todo, es que el padre de Sandee es uno de
los mejores abogados de Seul, conocido por ser amigo de todos y cada uno de
los jueces. Así que estaremos peleando contra un muro de cemento. Va a
ganar todos los malditos casos."
"Menudo hijos de puta. Eso ni siquiera es justo." Boun comentó para sí
mismo, entre dientes.
"¿Qué es la justicia en casos como este?" con una sonrisa devastada, Jay se
encogió de hombros, antes de que su teléfono comenzase a sonar.
"Disculpad." Le dijo a ambos chicos, agarrando su móvil y mirando el
contacto que lo llamaba, no tardando ni dos segundos en atender la llamada,
al ver que se trataba de TaeHyung. "Dime."
"Jay, ¿estás mejor?"
Él suspiró. Ya no estaba tan colérico como hace unos minutos. "Sí, un
poco. ¿Y mi hermana?"
"Salió de la enfermería hace un rato. Tiene las heridas curadas, y no parece
tener nada fracturado, afortunadamente. Aunque la enfermera le ha
recomendado que tenga una cita con un doctor y así poder revisar su estado,
mucho mejor. Estamos en el club ahora, por si quieres venir a verla."
Jay rápidamente asintió, incluso si el castaño no podía verle a través del
teléfono. "Claro que sí, ahora mismo voy para allá."
"Vale, pero por favor, recuerda estar tranquilo. Isa aún está muy asustada."
"Lo estaré, descuida. Nos vemos ahora."
"Adiós, Jay."
Colgando el teléfono, Jay miró a ambos chicos, quienes parecían atento a
cada cosa que hiciera. "Era TaeHyung, ya puedo ir a ver a mi hermana."
"Eso es genial. ¿Ha ido todo bien?"
"De momento no le han hecho un gran daño físico, imagino que es porque
llegamos antes de que sucediera una tragedia... Pero aún así tiene la
recomendación de ir a revisarse más a fondo en el hospital."
"¿Tu hermana está más calmada?"
"TaeHyung dice que aún sigue un poco asustada..." murmuró. Jungkook
asintió.
"Es normal... Posiblemente le cueste un poco asimilar lo que ha pasado,
incluso si no parece ser la primera vez. No hay forma de acostumbrarse a
eso."
Los labios de Jay estaban apretados, aguantando las ganas de llorar. "No
quiero que se acostumbre..."
Boun le dio dos palmaditas en su hombro. "Ya verás como todo se arregla,
y tu hermana consigue la justicia que merece." Él le sonrió suavemente.
"Ahora mismo, lo importante es saber que está bien."
Asintiendo, Jay tomó una profunda respiración, frotándose el rostro con
ambas manos. Estaba harto de la misma situación, de no poder hacer nada por
ayudar a Isa. Deseaba que todo cambiase y que su hermana no tuviera que
vivir ese horrible infierno.
"Tienes razón..." dijo en apenas un susurro. "Tengo que ir a verla..."
"Adelante, vamos." Jungkook le condujo de nuevo hacia el interior del
instituto. "Intenta estar lo más calmado posible, así ella no se sentirá tan
nerviosa."
"Parece que compartes neuronas con TaeHyung..." se burló Jay, dejando
escapar una minúscula risita.
"¿Por qué dices eso?"
"Él me ha dicho exactamente lo mismo hace unos minutos." Respondió,
escuchando al azabache reír suavemente. "Estáis compenetrados
mentalmente."
"Y no tan mentalmente..." Boun habló en un susurro casi inaudible,
carraspeando instantáneamente. Jungkook le dio una mirada de advertencia,
tras oírle, por lo que Boun apretó los labios, apartando la mirada.
Tan sólo unos minutos después, los tres chicos llegaron a la sala
adjudicada a TaeHyung y su equipo para reunirse, cuya puerta permanecía
abierta.
Jungkook pudo ver a TaeHyung y a la chica sentados en el suelo, frente a
frente. El castaño pasándole una brocha suavemente por el rostro, en lo que
parecía ser un maquillaje para tapar sus moratones y heridas.
Kim ni siquiera se veía como un completo hijo de puta en esa situación,
sonriéndole con dulzura a la que era su gran amiga, tratándola con un
inmenso cuidado al aplicarle productos que Jungkook ni siquiera lograba
reconocer.
Era alguien totalmente diferente al que Jungkook estaba acostumbrado a
enfrentarse.
"Voy a ir con ellos ahora." La voz de Jay dijo, sacándolo de sus propios
pensamientos, pero no logrando que apartara su vista del castaño. "Gracias
por todo."
"No es nada, hombre." Aseguró Boun con un asentimiento de cabeza.
"A partir de ahora podéis contar conmigo para cualquier cosa, que lo
sepáis." Jay les sonrió, apretando los labios poco después. "Que no tenga que
ver con fastidiar a TaeHyung, claro..."
Boun se rio, negando con la cabeza. "Descuida, eso no es necesario.
Jungkook se las arregla." Dijo, mirando al azabache y descubriendo su
mirada en el presidente. Su ceño se frunció.
"Genial, pues nos vemos pronto. Muchas gracias por haberme ayudado."
"Para lo que necesites" nuevamente dijo, dándole un pequeño codazo al
azabache cuando Jay se marchó hacia la sala. Jungkook lo observó con una
ceja enarcada. "¿Qué miras?"
"¿Yo?" Jeon se señaló. "Nada."
"Ya, nada..." bufaba el rubio, negando con la cabeza.
Cuando Jay llegó hasta su hermana, no tardó en abrazarla. Ella comenzó a
llorar, diciéndole algo a TaeHyung, que Jungkook no pudo descifrar. Kim
negó con la cabeza, apartándole delicadamente el cabello del rostro y
secándole las lágrimas con un pañuelo.
"¡Al fin te encuentro, Jungkook!" El grito de Inho, definitivamente sí le
hizo salir de sus pensamientos —por segunda vez, junto con el codazo de
Boun—, mirando en dirección al chico que se les acercaba. "Te he estado
buscando desde que llegué, ¿dónde te habías metido?"
"¿Y a ti que te importa?" bufó Boun, viéndose tan desagradado por su
presencia, como se sentía.
Inho le dio una falsa y dulce sonrisa. "Hola a ti también, Boun. Es un
placer verte desde tan temprano..."
"No puedo decir lo mismo." Expresó, recibiendo un golpe disimulado por
parte de Jungkook.
"¿Qué hacéis aquí parados, en mitad del pasillo?"
"Nada, vinimos a acompañar a un compañero."
"Huh, ya veo." Asintió, mirando hacia el interior de la sala de reuniones,
una vez que vio a Jungkook hacer lo mismo. Cuando vio a TaeHyung, su
labio superior se alzó, repudiándolo con la mirada. "¿Otra vez el come
cerebros actuando como buen samaritano?" bufó. "Pobre chica, no tiene
suficiente con un novio abusivo, que encima tener que soportar al
chupasangre de Kim."
"Cuidado con lo que dices." Advirtió Boun, sin siquiera observarle.
"Yo no digo nada, es la realidad. TaeHyung aprovecha cada pequeño
momento para lucirse, incluso cuando su querida amiga está pasando por una
situación tan delicada."
Jungkook observó a Inho, encontrándose con una expresión fruncida. "No
creo que esté aprovechándose de nada, Inho. Sólo se preocupa por su amiga,
como cualquier persona normal."
"¿Preocuparse? Jungkook, cariño, él no sabe lo que es eso..."
"Lamento sacarte de tu cuento de hadas, Jinho. Pero el presidente no es tan
malo como tú quieres verlo... Al menos, no con las personas de su entorno."
El mencionado miró hacia Boun, quien luego de decir aquello, suspiró.
"Eres realmente encantador, dejándote engañar por su faceta más inofensiva,
Noppanut."
Jeon frunció el ceño. "¿Cómo le has llamado?" inquirió. Inho simplemente
rodó los ojos.
"No me dejo engañar por nada, hombre. Es que tampoco es muy difícil
darse cuenta de que el presidente sí se preocupa por alguien." Fue todo lo que
Boun dijo, mirando hacia el frente y señalando al susodicho con la cabeza.
Kim no parecía haberse dado cuenta de las presencias extras en el pasillo,
demasiado ocupado tratando de que Isa se sintiera mejor. Él estaba besando
su frente y cubriéndole las ojeras con corrector, cuando los tres chicos
pusieron su interés en él.
"Te repito que TaeHyung no sabe lo que es preocuparse por alguien,
querido. Sólo se preocupa por él mismo, y ni siquiera eso."
"¿Qué quieres decir?"
"Nada... Simplemente que hay un sinfín de rumores sobre él circulando por
los pasillos desde hace años."
"¿Qué tipo de rumores?" insistió Jungkook, cruzándose de brazos.
"Muchos coinciden con el tuyo de haberlo por las noches en sitios muy
poco adecuados para alguien como él..."
Boun masculló algo en voz baja. "Deja de hacerte el interesante y ve al
grano, cojones. Eres peor que una película mala de domingo."
Inho lo fulminó con la mirada. "Básicamente, se dice que su ex novio le
dejó luego de que ciertos alumnos, le vieran irse de madrugada a un
descampado, con su querido amigo Prem."
"¿Qué es lo que estás insinuando, exactamente?"
"Yo no insinúo nada, Jungkook, son las fuentes. Yo lo único que digo es
que, si es capaz de comprar votos de cierta manera... ¿Qué no será capaz de
hacer en su vida cotidiana, para conseguir otro tipo de cosas...?"
El rubio le miró, horrorizado. "¿Insinúas que el presidente y su amigo se
venden?"
"Hm... Algo así."
"Dios. Tú te metes los ansiolíticos de tu abuela en vena, o algo, Jinho. No
estás bien de la cabeza."
Inho gruñó, apretando la mandíbula antes de responderle. "Por última vez,
te lo repito, Boun, no soy yo el que ha visto a TaeHyung en sitios extraños
como descampados, bares, pubs, con su querido amiguito. Son muchos
estudiantes, e incluso su propio ex novio, cuando salían juntos."
"Ya, claro..."
"No tienes que creerme, querido, con preguntarle a cualquiera basta.
Jungkook también lo vio en un bar, ¿o no?"
Jeon se aclaró la garganta. "Ni siquiera estoy seguro de que fuera él o no,
Inho. No le vi la cara."
"Bueno... Si tú lo dices..." se encogió de hombros. Él no le creía, y eso era
demasiado obvio.
Tal vez porque Inho quería desesperadamente que el rumor de TaeHyung
vendiéndose a sí mismo, fuera verdad, y cualquier pequeño dato a su favor le
servía. O porque Jungkook no fuera demasiado bueno mintiendo.
"Os dejo, tengo que entregar un trabajo en menos de media hora." Les dijo
Inho, viéndose bastante fastidiado, mientras se despedía de ambos. Ni
siquiera esperó a que le dijeran adiós de vuelta, cuando ya se estaba
marchando por el pasillo.
Boun resopló. "No le soporto, te lo juro. Y mira que los tipos como el
presidente, y especialmente su amiguito el gilipollas, no son de mi agrado."
Dijo, entre dientes, viendo a Jungkook mordisqueándose el labio, pensativo.
"¿Qué pasa?"
"Nada, es que... Yo sí vi a Kim en el bar de Eric." Suspiró, mirando a los
alrededores para verificar que nadie estuviera escuchando. Luego, sus ojos se
desviaron hacia el frente nuevamente.
"¿Seguro que era él?"
"Era él, Boun. Lo más jodido es que no vino por casualidad, si no porque
su amigo, el de nuestro centro, estaba metido en un lío de narices."
"¿Te refieres a Warut?"
"No lo conozco igual que tú, Boun, apenas supe que estaba en nuestro
centro, hasta que me lo dijiste."
"Warut es Prem, el amigo del presidente. Aquel del que no podemos
hablar."
"Entonces sí, es él."
Boun entrecerró los ojos. "¿En qué lío se había metido?"
"Le robó el reloj a uno de los motoristas, pero le pillaron. El tipo quería
arrancarle la cabeza, pero Kim llegó y... digamos que lo solucionó."
"¿Lo solucionó?"
"Noqueó al motorista de una patada, sí."
La mirada del rubio denotaba sorpresa, para cuando Jungkook le miró de
nuevo. "Qué cojones..."
"Yo reaccioné igual..." suspiró Jungkook. Prem apareció en escena,
saliendo de una parte de la sala que no era visible, desde donde ellos estaban,
y acercándose a TaeHyung. "El chico, Prem, sedujo al motorista para robarle
el reloj."
"¿Estás seguro?" quiso saber Boun, suspirando cuando Jungkook asintió.
"Lo vi todo desde la barra. Ni siquiera supe que él estaba en el bar, hasta
que Eric mencionó que su compañero de habitación había ido a verlo.
Entonces le vi sentado en la misma mesa que el tipo."
"Joder... ¿Entonces puede ser verdad ese rumor del que Jinho habla?"
"Inho... Y la verdad, es que no lo sé." Jungkook se encogió de hombros.
Alrededor de unas seis horas más tarde, Jeon salió de su club,
prácticamente agotado por el entrenamiento de boxeo que había tenido ese
día. Era realmente desestresante realizar ese tipo de deportes, pero también le
dejaba muerto en vida. Lo que más necesitaba era una ducha, y su maldita
cama nueva.
Suspiró, echándose el cabello hacia atrás mientras caminaba por los
pasillos. Estaba todo vacío, al igual que siempre que salía de los
entrenamientos.
Aún no terminaba de acostumbrarse a nada de esto. Estar en un instituto
para personas prácticamente millonarias, tener su propio apartamento, algo
que se podía catalogar como un trabajo —que, además, le llenaba
profundamente y también le ayudaba a costearse sus necesidades básicas,
ahora que ya no pertenecía al centro—.
Era todo muy distinto a lo que pensó que sería su futuro como adolescente
entrando en la vida adulta. Pero le gustaba no tener que depender de otras
personas para sobrevivir y seguir adelante.
"Sé que estás muy ocupada ahora mismo, pero te prometo que es
importante." Una voz terriblemente conocida sonó en el interior de los
vestuarios, antes siquiera de que pudiera poner la mano sobre el picaporte, y
así poder abrirla. Jungkook reconocería esa voz incluso estando borracho,
pues era la del presidente. "No es ninguna tontería, mamá."
El castaño parecía estar hablando por teléfono, la inseguridad plasmada en
su voz. Para Jungkook era extraño escucharle así.
"Necesito que hagas esto por mí, por favor... Nunca te pido nada, pero esto
es realmente importante para mí." Pareció suplicar a la persona con la que
hablaba, suspirando poco después. "Es mi amiga, mamá... Eres la única
persona que puede ayudarla en esto, por favor."
Hubo un leve temblor en su voz. Jungkook frunció el ceño.
"Lo sé, lo sé... De verdad que estoy al tanto de lo apretada que es tu
agenda. Pero..." Kim tragó el enorme nudo en su garganta. "No pudimos
hacer nada cuando... cuando eso pasó, mamá... Isa es mi amiga, y no quiero
que siga viviendo con el miedo de que algo mucho peor le pudiera pasar, si
nadie hace nada para evitarlo." Sorbió por la nariz, consiguiendo que
Jungkook se sintiera aún más fuera de lugar. ¿Él estaba llorando? "Vale,
gracias. Muchas gracias, mamá. Adiós, adiós."
Jungkook reaccionó rápido cuando le escuchó despedirse, corriendo hacia
una de las columnas gruesas más cercanas, y escondiéndose allí, antes de que
TaeHyung saliera de los vestuarios.
El castaño miró hacia los lados, secándose las lágrimas y desapareciendo
por el pasillo, sin ser consciente de que la mirada de Jungkook estaba sobre
él.
✧c.-019
N/A: Creo que queda claro una vez más, que el bounprem son los portavoces
del taekook xD
Cap dedicado a Dannamrt ♡♡
Hoy os recomiendo 'Honey Drop' de mis preciosos PENTAGON, los amo
tanto que me duele el pecho sólo de pensar en Hwitaek y Jinho :(. Aparte, sus
canciones nunca decepcionan, son arte.
[...]
Mientras que volvía al centro, en el coche de Jungkook, Boun no podía
pensar en otra cosa que no fuera en el pollito extraviado. ¿Qué era aquello
que lo tenía tan mal?
Él, sin duda alguna, había visto a Warut infinidad de veces, incluso cuando
nunca antes tuvo la oportunidad de hablar o tan siquiera acercarse a él, pero sí
lo observaba de vez en cuando. Su comportamiento era muy extraño, siempre
supo que el chico escondía algo.
Sin embargo... Presenciar aquella escena, del muchacho completamente
destrozado en brazos del presidente... Jamás.
Habían seguido al par de chicos en busca de una respuesta, ya fuese
afirmativa o negativa, sobre el dichoso rumor del que Inho les había hablado.
Incluso si no era asunto suyo en absoluto, Jungkook también se sentía en la
necesidad y obligación de informarse un poco más acerca del castaño.
TaeHyung podía acceder a sus secretos con mucha facilidad, así que
Jungkook debía de seguirle el ritmo, para tener claro qué pasos dar, cómo y
sobre todo, cuándo.
"¿Tienes idea de quién puede ser ese tal Boom?" cuestionó Jungkook,
arrancando el coche cuando el semáforo indicó que podía continuar.
Boun negó, viéndose pensativo. "Nunca he escuchado hablar de él... Pero
debe de ser alguien importante, para tener a Warut así..."
"¿Para tenerlo así?" Jungkook cuestionó, con la ceja alzada. "¿Desde
cuándo conoces los diferentes aspectos de su personalidad? No sabía que eras
cercano al chico."
"Y no lo soy, pero sí lo llevo observando desde que llegamos al instituto."
Explicó, relamiéndose los labios. "Me conoces, y sabes lo mucho que detesto
el hecho de que me den órdenes. Cuando el dichoso presidente nos dijo que
no podíamos mencionar absolutamente nada acerca de su amigo... Me entró
la curiosidad."
Jeon resopló. "¿Lo has estado molestando?"
"Nah..."
"Boun..."
"Sólo un poco. Pero es porque me jode la gente con doble cara."
Ante su asentimiento, el azabache rodó los ojos. "¿Sabes que, si no dejas al
niño en paz, el presidente nos manda de vuelta a casa? Nos tiene cogidos por
los huevos. A ti, y a mí."
"Pensé que tenías ventaja sobre el presidente."
"Estamos empatados, por así decirlo. Pero mi guerra es con él, y
exclusivamente con él. Su amigo se queda al margen."
"En ese caso, puedes estar tranquilo, que ya lo dejé en paz desde el último
enfrentamiento que tuvimos." Musitó, mirando por la ventana.
Dejando escapar una pequeña risa, Jungkook se lamió los dientes
superiores. No le creía en absoluto. "Entonces, ¿Qué hacíamos siguiéndoles
como dos depravados?"
"Asegurarnos de que ese rumor no era cierto, hombre."
"Ya, claro... Tú lo que querías era curiosear sobre la vida del chico."
Boun cruzó sus brazos sobre su estómago. "Y tú saber si el presidente se
vende o no, no me tomes por tonto."
"Sí, por supuesto... Como si a mí me importase mucho su vida." Chistó,
negando con la cabeza, mientras aparcaba a las puertas del centro.
El rubio se bajó del coche, apoyándose en la puerta, antes de cerrarla. "Si
no te importase ni un poquito, no hubieras conducido desde Itaewon hasta el
coño de la Bernarda, sólo para acompañarme, Jungkookcito..."
"Jungkookcito..." repitió, con desagrado. "Es lo más horrible que me han
llamado en la vida..."
"Kim te llama parásito, sanguijuela y bicho a cada rato, y no te veo tan
asqueado, Jungkookcito." Se burló, con sus cejas alzadas. Al momento en que
el azabache lo miró, cerró la puerta. "Vuelve a casa con cuidado, anda. Y
avísame cuando llegues."
Resoplando, Jungkook vio a Boun adentrándose al centro. Si pudiera lo
atropellaba ahí mismo. Pero no podía. Porque era ilegal y encima, su único
amigo. Triste vida.
Boun se adentró en el centro, andando cuidadosamente, para que ningún
guardia de seguridad pudiera verlo. Su horario de entrada y salida había
terminado hacia bastante, así que no podían pillarlo en mitad del pasillo.
Por suerte, su habitación no estaba demasiado lejos de la puerta de entrada,
así que suspiró aliviado, cuando llegó. Inevitablemente, sus ojos se desviaron
hasta la continua. ¿Habría llegado ya, el pollito extraviado? Mordiéndose el
labio, Boun negó.
Abrió la puerta sin querer hacer mucho ruido, para no despertar a su
compañero de habitación. Yuto tenía un sueño especialmente profundo, pero
si alguien lograba despertarlo accidentalmente, se convertía de inmediato en
su enemigo.
Encendiendo la luz con sumo cuidado, a Boun se le paró el corazón cuando
vio una figura sentada en la que era su cama.
"¡¿Pero qué coño?!" exclamó, sus ojos bien abiertos.
Warut estaba sentado en su colchón, los brazos cruzados sobre su propio
pecho. Y por la mueca en su rostro, Boun podía asegurarse un riñón a que no
estaba de buen humor, eso estaba claro. "Buenas noches, hombre."
"¿Cómo cojones has entrado aquí?" quiso saber, tragando saliva y cerrando
la puerta. El chico se encogió de hombros.
"Le dije a tu compañero que éramos pareja y quería intimidad. Él está en
mi habitación durmiendo. ¿Y bien?" Prem dijo aquello sin siquiera titubear,
viéndose tan seguro que el rubio ni siquiera era capaz de reconocer a aquel
chico, al que hace tan sólo una hora, había visto destrozado.
Boun le observó, mucho más sorprendido. "¿Y bien qué?"
"¿Te ha sentado bien el paseíto hasta Jongno-gu?"
Sus labios formaron una fina línea, encontrándose a sí mismo en mitad de
un túnel sin salida. ¿En qué momento se había dado cuenta?
"¿Disculpa?"
"Os vi a Jeon y a ti, yéndoos de dónde TaeHyung y yo estábamos. ¿Se te
ha perdido algo justamente allí, o es que me estabas siguiendo?"
Él bufó, negando con la cabeza, mientras se dirigía a su cómoda. Actual
deliberadamente, era su mayor facultad. "No sé de qué me hablas,
compañero. Llevo en el centro toda la noche."
"He llegado hace veinte minutos, casualmente un poco más del tiempo que
le tomaría a Jeon en traerte desde Jongno-gu, hasta aquí, en coche. ¿Te crees
que soy imbécil o me hago pasar por ti?" expresó, enarcando una ceja.
"Eres todo un controlador, Warut..."
"Y tú un especialista en llevar la conversación exactamente a donde
quieres, pero estoy acostumbrado a que TaeHyung haga lo mismo, así que
soy inmune." Le dijo, ladeando la cabeza, expectante. "¿Vas a decirme qué
hacías siguiéndome, o quieres que lo averigüe por mí mismo? Tenéis bastante
suerte de que TaeHyung no os haya visto. De lo contrario, vuestras horas en
el instituto estarían contadas."
Boun tomó una profunda respiración, girándose para encarar al pelinegro.
"Jinho nos dijo que existe un rumor vuestro rondando por los pasillos."
"¿Sólo uno?"
"Es uno bastante grave. Básicamente la gente asegura que tu amigo se
vende a cambio de cosas que desconozco, quizás dinero, caprichos, lo que
sea. También te incluyen a ti, claramente."
Prem rodó los ojos. No estaba sorprendido siquiera. Él ya había oído sobre
esos rumores, y ni siquiera le quitaban el sueño. Sabía que la gente haría
cualquier cosa para molestar a TaeHyung, para intentar boicotearle hasta el
punto de ensuciar su reputación, hasta el punto de meterle a él por medio.
"Lamento joderle los sueños a todas esas pobres personas... Pero ni
TaeHyung ni yo estamos a la venta. Y en caso de que lo estuviésemos...
¿Sigue siendo una razón convincente para seguirnos? Porque sigues sin
convencerme, compañero."
Un bufido por parte del rubio hizo que Prem enarcara una de sus cejas.
"¿Tengo que recordarte que tu amiguito nos estuvo espiando hasta el punto
de grabar mi conversación con Jungkook? Al igual que se tomó la molestia
de rebuscar y rebuscar para dar con nuestras credenciales falsas."
Negando con la cabeza, Prem era incapaz de ocultar su risa y diversión por
el asunto, incluso si verdaderamente no tenía las fuerzas necesarias como
para apenas sonreír.
"Ay, mi querida coletita andante... Hay tantas cosas mal en tus
acusaciones..."
Su ceño se frunció. "¿Cómo me has llamado?"
"Coletita andante. Tú te ves en el derecho de llamarme pato extraviado, así
que yo también he decidido dirigirme a ti de una forma poco común." El
pelinegro se encogió de hombros. "Aquí recibes lo que das, hombre."
"Cómo tú digas."
"El punto aquí es que nada de lo que dices es cierto. TaeHyung no grabó a
nadie, fui yo. Estabais en mitad del pasillo hablando, ¿a quién se le ocurre
detallar un plan como ese en un pasillo de instituto, de todos modos? Hasta
un novato sabe que es lo más estúpido del mundo."
"Bueno... Lamento que no todos seamos tan capaces de mentir como tú.
Deberías de darnos unos cuantos consejos, ¿no te parece?" cuando Boun alzó
una ceja, Prem rodó los ojos.
"Honestamente, no..." negó rotundamente con la cabeza, una de sus
comillas elevándose en una mueca de desagrado. "Ah, y si no queréis que
nadie sepa de vuestras credenciales falsas, dile a nuestro querido director, que
la próxima vez no use como guía mi credencial. Sé identificarla desde lejos."
"Ya, bueno, como sea." Boun negó con la cabeza. Se habían desviado tanto
del tema principal, que Prem se marcharía y aún seguiría dudando. "Yo no
estoy seguro de cuán verídico sean los testimonios de esos alumnos que dicen
haberos visto hacer ese tipo de cosas, pero muchos hasta dicen que el propio
ex novio de TaeHyung lo dejó por esa razón." Añadió, viendo como en el
rostro de Prem se formaba una mueca de desagrado.
"A TaeHyung no lo dejó nadie, ese imbécil simplemente decidió meter el
dedo en la llaga para que nadie supiera que es un-" dándose cuenta de que
estaba hablando en voz alta, Prem se calló abruptamente.
El ceño de Boun se frunció, esperando a que finalizara su frase. "¿Que es
un qué?"
"No, nada... Un gilipollas." Asintió para sí mismo. "De todas formas, es un
no asegurado. TaeHyung no vende su cuerpo, ni nada parecido. Él no es
capaz de eso, y en caso de que lo fuese, a nadie debería importarle. Nuestras
vidas académicas mueren cuando salimos del instituto... Si ellos no son
capaces de separar todo eso, es problema ajeno."
"No te voy a quitar la razón, Warut. Pero mi amigo y el tuyo están en una
guerra continua por llegar a un pódium." Quiso recordarle, como si el chico
hubiera perdido la noción. "Debes entender que si él encuentra una manera de
atacar, al igual que Kim... La usará."
"¿Vuestra manera de atacar es alimentando rumores falsos?" Warut bufó.
"Cómo se nota que tenéis a Inho en vuestro equipo..."
"No, pollito, rumores falsos no. Si os hemos seguido, es para asegurarnos
de que no fuese falso."
"En ese caso, tendréis que buscar otra forma de joder a TaeHyung. Y ya
que él no la necesita, os deseo mucha suerte. Porque, hazme caso, vais a
necesitar toneladas y toneladas de suerte para ganarle."
"Qué amable, pollito." Boun le dedicó su mayor sonrisa falsa. "Aunque
también me veo en la obligación de advertirte que conoces mucho a tu
querido amigo, pero desconoces por completo a Jungkook. Y eso es toda una
desventaja."
"Parece ser que aún no te ha quedado claro que la guerra es entre ellos."
Señaló él, cruzándose de brazos una vez más. "Por mucho que tú estés en el
bando de Jungkook, al igual que Inho, TaeHyung no te va a atacar, porque su
problema es con él."
Boun río entre dientes. "¿Estás seguro de eso?"
"¿Qué si estoy seguro, coletita? TaeHyung pudo haber usado tu credencial
para desmentiros, que es considerablemente mil veces más falsa que la de
Jeon. En su lugar, usó simplemente la de él." se encogió de hombros,
mostrándose falsamente apenado por lo que estaba diciendo. El hecho de que
la gente tuviera el pensamiento de reconocer que, en el fondo, TaeHyung no
era tan hijo de puta como todos querían creer, le llenaba de adrenalina.
"Tenéis al imbécil de Inho a vuestro favor, pero eso ni siquiera es una buena
noticia... Él sólo quiere arrasar con TaeHyung como si no fuera complicado
en absoluto. Lamentablemente, os llevará por delante."
"Creo que estás equivocado, amigo. Jungkook sabe las intenciones de
Jinho, y sólo toma ventaja de ellas cuando le interesa. La rabia contenida que
ese pobre chico tenga contra TaeHyung, no es problema de él."
"Es bueno saberlo." Admitió, relamiéndose los labios. "En fin, con nuestra
conversación por zanjada, te digo: No vuelvas a seguirme nunca más, ¿te
queda claro?" Le dijo, señalándolo con un dedo, advirtiéndole. "Ya te he
dicho que me dejaras en paz."
"Okay, okay." El rubio puso sus manos en alto, como si le estuviera
apuntando con una pistola.
Prem se levantó de la cama para dirigirse hacia la puerta. "Espero que tu
curiosidad se haya quedado más saciada, ahora."
Antes de que Warut pudiera abrirla, la voz de Boun sonó,
interrumpiéndole. "Un momento." Pidió. Prem se giró, con una ceja alzada.
"¿Qué quieres ahora?"
"Quién... ¿Quién es Boom?"
Los labios del pelinegro se apretaron, sintiéndose adolorido de sólo pensar
en tener que decir su nombre. "Boom es mi hermano."
✧c.-021
N/A: Queríais un capítulo narrador por Jungkook, así que aquí lo tenéis. Es
uno de mis capítulos favoritos, porque considero que el trasfondo de este
personaje es muy significativo. Espero que os guste mucho xD
Cap dedicado a romcnce ♡♡
Hoy os recomiendo 'Bloody Hell' de LUMiN. Como siempre, obra de mi
maravilloso DS, que siempre logra sorprenderme y maravillarme.
[...]
El sábado por la mañana, Jungkook se levantó debido al ruido insoportable
que su móvil emitía, justamente a su lado. Tenía el móvil en la almohada,
pegado a su oreja para que, en el momento de sonar, le despertase de
inmediato, porque no hallaba otra forma de no llegar tarde a cualquier evento.
Su sueño era muy profundo, a pesar de que la decisión de tener como
compañero de cama un teléfono chillón, no parecía ser demasiado agradable
para su núcleo vital.
Bufando, se frotó el rostro con una sola mano, haciendo un esfuerzo casi
sobrehumano por no volver a caer dormido. Apenas había descansado lo
suficiente como para poner un pie en el suelo, pero tenía que hacerlo. Ahora
contaba con obligaciones y planes extra. Tenía trabajo, estudios y un
apartamento que costearse.
A veces olvidaba que ya no era mantenido por el centro, si no que ahora
vivía por su cuenta. Aunque casi todo lo que tenía, era por el director Lee,
seguía siendo Jungkook quien cubría sus propios gastos.
Dirigiéndose hacia el baño con pies de plomo, Jungkook se lavó los
dientes, manteniendo un único pensamiento en la cabeza: Pillar a su director
con su propia secretaria, había sido lo mejor que le pudo pasar en la vida.
Él jamás había sido una persona que se moviera por pura conveniencia,
hasta ese momento. Nunca antes actuó tan frío, codicioso y egoísta, sin
embargo, fue lo más inteligente posible. Jungkook simplemente vio una
oportunidad y la tomó. Por supuesto, no pensó dos veces en tomar ventaja del
asunto, llevándose a Boun consigo, como prioridad y contando con todas y
cada una de las comunidades.
Aquello, sólo le hacía pensar... ¿Había sido una mala persona por
aprovecharse de eso?
Mirándose en el espejo, Jungkook negó. En su lugar, cualquier otra
persona que viviese en ese centro, hubiera hecho exactamente lo mismo, e
incluso actuando aún más frívolo si es que se podía. Pero Jungkook sólo
pidió lo básico para subsistir una vez su estadía en el centro terminase: hogar,
estudiar en el mejor sitio de todo Seúl, transporte básico y un trabajo con el
que costearse su futuro.
Jungkook se despojó a sí mismo de sus pantalones, haciendo todo lo
posible para evadir los pensamientos de culpabilidad. No podía sentirse una
mala persona, cuando ese mismo lugar le enseñó que para sobrevivir, debías
de ser frío y calculador a más no poder. Incluso cuando Jungkook llegó allí
siendo un niño inocente, asustadizo y desconcertado.
No quería ser un monstruo. Se negaba a creer que consiguieron eliminar
cualquier rastro de empatía de su persona, que ya no era ese niño curioso y
lleno de bondad. Por suerte, cuando apareció Boun en su vida, supo que ese
niño, aún seguía allí. Pero de algún modo, estaba en el fondo de su propio
mar emocional.
Su cuerpo sufrió un escalofrío en el momento de adentrarse a la ducha,
temblando cuando las gotas templadas le golpearon la piel desnuda. Cerrando
los ojos para conseguir despejarse del pánico que le invadía, al estar en
contacto con el agua, Jungkook se arrepintió instantáneamente, su mente
siendo azotada por un sinfín de recuerdos en blanco, que le hicieron abrir los
ojos de inmediato, respirando con dificultad.
Lo odiaba. Odiaba con todas sus fuerzas cuando eso pasaba, cuando sufría
flashbacks borrosos de algo que desconocía por completo. Era como si su
propia mente intentase recordar algo que para él nunca pasó.
Por eso, el agua le aterrorizaba tanto, que ni siquiera encontraba una
manera de explicarlo sin sentirse ridículo. Siempre tenía que esperar a que
todos en los vestuarios se fueran, quedándose el último en las duchas para
sufrir los escalofríos y el desconcierto a solas.
Hasta hacía un par de meses, Jungkook era incapaz de recordar un mísero
instante en el que poder tomar un baño sin que aquellas imágenes
difuminadas le jodieran la cabeza. Ahora, Jungkook estaba seguro de que la
única vez que eso no ocurrió, fue cuando TaeHyung y él tuvieron relaciones
en los vestuarios. Y no sabía qué era peor.
Alrededor de unos cuarenta y cinco minutos después, Jungkook aparcó su
camioneta —regalo del amable director Lee, por supuesto. Era una camioneta
algo vieja, probablemente de segunda mano, pero a Jungkook le apasionaban
los coches viejos, así que se sintió muy gratificado cuando el director le
entregó las llaves de su nuevo bebé— en la parte trasera del inmenso
almacén.
Era su tercera semana trabajando allí. Y, ciertamente, no podía negar que
era un trabajo idóneo para él.
Adentrándose en la nave, Jungkook buscó con la mirada a su jefe,
saludando a algunos de sus compañeros, que siempre solían llegar antes que
él.
"¡Jungkook, muchacho, aquí!" La voz de Jaejoong llegó a él, consiguiendo
que mirase en su dirección.
El hombre estaba a tan sólo unos metros de Jungkook, en la salida,
descargando el primer camión de comida, cerca de las mesas externas, donde
había algunas personas tomando el aire mientras desayunaban. Jeon se acercó
a él de inmediato, cruzando todo el almacén hasta llegar a él.
"Déjame ayudarte." Pidió, con una pequeña sonrisa, quitándole dos cajas
de verdura fresca y llevándolas consigo. "Pensé que la comida vendría más
tarde."
"Yo también, pero mi amigo me llamó esta madrugada para decirme que se
adelantaría, ya que le han salido otros tres pedidos nuevos en el centro. Por
suerte hemos sido la primera entrega, así que tenemos más cantidad de
alimentos frescos."
Comprendiendo, Jungkook asintió con la cabeza, adentrándose
nuevamente en la nave, junto a Jaejoong. "¿Llevo esto a la cocina?"
"Sí. Lia va a hacer una crema de verduras para el frío, así que necesitará
ambas cajas."
"En seguida se las llevo."
"Gracias, muchacho." Le dijo, sin borrar aquella enorme sonrisa que
portaba desde que Jeon llegó.
El azabache se dirigió hacia la enorme cocina descubierta, situada en un
extremo del almacén. Normalmente, solían tener más de cinco profesionales,
pero Lia solía ser la primera en llegar.
Llegando hasta dicha cocina, Jungkook vio a la chica atándose el delantal a
la cintura, de espaldas a él. "Hola, Lia."
"Jungkook, hola, buenos días."
"Buenos días." Le devolvió la sonrisa. "Te traigo estas cajas de verdura
fresca, recién sacadas del camión. El jefe me ha dicho que harás crema de
verduras."
"Sí, creo que es lo mejor para el frío que hace. Además, para una vez que
Jaejoong me deja llevar a cabo mi propio menú... Quiero lucirme con mi
especialidad." Ella le guiñó un ojo, a modo de broma. Jungkook rio en
respuesta.
"Es cierto que el jefe parece estar de muy buen humor... Normalmente
siempre está contento, pero hoy su felicidad me contagia hasta a mí, y eso
que no he dormido." Lia soltó una pequeña risa, asintiendo.
"Joong está muy contento hoy, lleva esperando este día por semanas."
El ceño fruncido de Jungkook se hizo presente, mientras sacaba las
verduras del cesto y las colocaba en un expositor gigante, para que a Lia le
fuera más fácil tomarlas.
"¿Y eso?"
"Hoy viene su hijo." Explicó, agarrando una zanahoria y lavándola.
Jungkook ladeó la cabeza. "No tenía ni idea de que el jefe tuviera hijos..."
"Tiene uno. La primera y última vez que vino, fue el mes pasado, una
semana antes de que tú te incorporases. Pero llevaban sin verse por lo menos
un par de años..."
"Oh... Interesante."
"Es raro que nunca lo haya mencionado en tu presencia, siempre está
hablando de él y de lo emocionado que está. Le enseña sus fotos a todo el
mundo que llega nuevo." Comentó ella, riendo mientras cortaba más verduras
y las echaba en un bowl tamaño globo terráqueo. "Jaejoong es adorable
cuando habla de su hijo, la verdad que resulta un alivio saber que se han
reconciliado."
Jungkook asintió, escuchando atentamente. No sabía mucho de su jefe, su
única información era lo poco que había oído decir al resto de compañeros
que llevaban con él desde que se abrió el albergue.
"He escuchado por ahí que tuvo problemas, pero nada más."
"Huh, sí, pero eso fue hace muchos años." Silbó, alargando la 'u' del
'muchos', al mismo tiempo que afirmaba con la cabeza. "Casi nadie tiene idea
de qué es lo que pasó, pero quienes estamos aquí desde el principio, sabemos
que Jaejoong era alguien completamente diferente al inicio, y ahora."
Él la observó. "¿Ha cambiado mucho?"
"Antes era un hombre mucho más apagado, triste... Casi no se le veía
entusiasmado por nada. Pero todo eso cambió hace un par de meses, imagino
que por el acercamiento con su hijo."
"Entiendo... Supongo que sí estuvieron distanciados por mucho tiempo,
debió ser difícil para el jefe."
"Demasiado, y yo lo comprendo mucho. No puedo imaginarme estar lejos
de mi madre una semana entera, mucho menos dos años... Joong debió de
pasarlo fatal."
Apretando los labios, Jungkook asintió. Él no podía entender su situación,
pero empatizaba con su jefe. No compartía un vínculo de consanguinidad con
nadie, su única familia era Boun e incluso si deseaba matar a ese rubito
desgraciado un sinfín de veces, no le gustaba nada la idea de estar lejos de su
hermano.
"Jungkook." La voz de uno de sus compañeros lo trajo de vuelta al mundo
real, girándose para toparse con él. "El camión de la carne ha llegado, ¿me
ayudas a sacarla? Jaejoong está recibiendo a su hijo, que acaba de llegar."
"Claro, sí." Asintió, caminando hacia el chico, cuyo nombre creía recordar
que era Ren. Él se giró para darle una última mirada a Lia. "Lia, te he dejado
toda la verdura en el expositor para que te sea más fácil."
"Gracias, cariño." Ella le dijo, sonriéndole.
Cariño... Esa palabra iba a volverle loco un día de estos.
"Vamos" Ren le dio una palmada en el hombro, antes de caminar fuera de
la cocina. "Aquí nadie parece estar en condiciones de poder sacar cosas
pesadas de los camiones, hombre, estamos rodeados de enclenques."
El azabache soltó una risa. Ahora parecía haber llegado mucha más gente
que cuando él llegó, lo cual significaba que tenían trabajo extra, porque
muchos de sus compañeros no venían hoy.
"Parece ser que sólo estamos nosotros dos."
"Sí, Mingi está enfermo y Hoshi se tomó el día libre por el cumpleaños de
su madre. Menos mal que los de la cocina vienen todos, porque hoy han
llegado más sin techo."
"Supongo que eso es una buena señal..."
"Lo es, pero también significa mucho más trabajo. Especialmente hoy, que
el jefe tiene visita."
"Pensé que su hijo venía a ayudar."
Ren dejó escapar una risa. "Oh, y él lo hace, pero nuestros queridos
compañeros parecen ser depósitos de hormonas andantes, porque se quedan
babeando sin hacer nada, hasta que el chico se va. Y eso que sólo ha venido
una vez... Llega a estar aquí diariamente, y tenemos que contratar un servicio
de limpieza extra para que nadie se resbale con los charcos de baba.
Lamentable." Negando con la cabeza, él bufó.
"Joder... ¿En serio es para tanto ese chico?"
"Pues míralo tú mismo, está justo ahí." Dijo, señalando con su cabeza la
entrada principal al sitio, donde Jaejoong se adentraba con su hijo.
Jungkook alzó ambas de sus cejas, viendo el rostro del chico y sintiendo
que estaba dentro de una cámara oculta, cuando reconoció a su queridísimo
presidente.
✧c.-023