TALLER HACIENDA PUBLICA
6AN
HARRYSON BRAIAN LINARES TRIANA
NILSON SNEIDER BARRETO RINCON
NANCY CARBAJAL BAUTISTA
MEYER ABADIA MENDEZ CAPERA
KAREN SOFIA MEDINA AMADO
UNIVERSITARIA DE COLOMBIA
FACULTAD DE DERECHO
2025
El enfoque dogmático de la Hacienda Pública estudia esta disciplina desde una perspectiva
normativa, es decir, analiza las normas jurídicas que regulan la obtención, gestión y uso de
los recursos del Estado. Se centra en lo que “debe ser” conforme al ordenamiento jurídico,
más que en cómo se comporta la realidad económica.
Ejemplo:
La Constitución Política de Colombia establece en su artículo 338 que solo el legislador
puede crear tributos. El enfoque dogmático estudia esta norma para determinar cómo deben
ser creados los impuestos y cuál es el procedimiento correcto para que sean válidos.
HARRISON
3. Propósitos de la Hacienda Pública
La hacienda pública tiene como misión principal administrar los recursos económicos del
Estado con el fin de garantizar el bienestar general y el funcionamiento adecuado de los
servicios públicos. Dentro de sus múltiples funciones, destacan dos propósitos
fundamentales:
RECAUDACIÓN DE INGRESOS PUBLICOS
Este propósito consiste en obtener los recursos financieros necesarios para que el Estado
pueda cumplir con sus funciones esenciales. A través de diversos instrumentos fiscales
como impuestos, tasas y contribuciones, el Estado capta ingresos que se destinan a sectores
clave como la educación, la salud, la seguridad pública, la infraestructura y otros servicios
fundamentales para el desarrollo económico y social del país. La recaudación no solo
permite el funcionamiento operativo del Estado, sino que también busca estabilidad
macroeconómica.
REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA
La hacienda pública también cumple una función social al corregir desigualdades en la
distribución del ingreso. Esto se logra mediante políticas fiscales redistributivas, como
impuestos progresivos —donde quienes tienen mayores ingresos pagan proporcionalmente
más y programas de gasto social orientados a apoyar a los sectores más vulnerables. De esta
manera, se promueve una mayor equidad y cohesión social, mitigando las brechas
económicas entre diferentes grupos de la población.
Ejemplo que integra ambos propósitos:
Imaginemos que un gobierno nacional implementa un impuesto progresivo sobre la renta,
en el cual los ciudadanos que ganan más de $100,000 al año pagan un 30% de impuestos,
mientras que aquellos que ganan menos de $20,000 pagan solo un 5%.
Con los recursos recaudados, el Estado lanza un programa de educación gratuita y becas
para estudiantes de bajos recursos en comunidades marginadas. Esto permite que jóvenes
con talento, pero sin medios económicos, puedan acceder a estudios universitarios, mejorar
su calidad de vida y contribuir al desarrollo del país.
NANCY
4. El keynesianismo tuvo una incidencia decisiva en la evolución de la hacienda pública, al
proponer un cambio fundamental en el papel del Estado dentro de la economía. A diferencia
de las teorías clásicas, que promovían un Estado limitado y la autosuficiencia del mercado,
Keynes argumentó que el gasto público debía utilizarse activamente para estimular la
demanda agregada, especialmente en contextos de recesión. Esta visión transformó la
hacienda pública en una herramienta clave de política económica, orientada no solo a la
administración de ingresos y gastos, sino también a la estabilización del ciclo económico.
Se legitimó así el uso del déficit fiscal como un instrumento contracíclico, justificando que
en momentos de crisis el Estado pueda gastar más de lo que recauda para impulsar el
empleo y la producción. Además, el keynesianismo promovió una estructura tributaria más
progresiva, destinada a financiar políticas sociales sin afectar negativamente el consumo.
Esta perspectiva facilitó el surgimiento del Estado de bienestar, con un incremento
sostenido del gasto público en salud, educación, pensiones y programas sociales. En
conjunto, estas ideas redefinieron el rol del Estado y consolidaron una nueva visión de la
hacienda pública como motor del crecimiento y garante de la estabilidad económica y
social.
SOFIA
5. La función del manejo de la hacienda pública tiene un impacto fundamental en que las
políticas públicas puedan consolidarse y realmente funcionar. Cuando hablamos de
hacienda pública, nos referimos a todos los recursos económicos que el Estado administra
para cumplir con sus objetivos y responsabilidades. Pero no es solo tener dinero, sino cómo
se consigue, se organiza y se distribuye ese dinero lo que marca la diferencia.
Si no hay una buena gestión financiera, sin sostenibilidad ni control, las políticas públicas
quedan solo en ideas o promesas. Por ejemplo, para que un programa social o una obra
pública se hagan realidad, primero se necesita un presupuesto que asegure que hay recursos
disponibles y que estos se usarán de manera eficiente. De ahí que la planificación y la
ejecución del presupuesto sean la clave para traducir las decisiones políticas en hechos
concretos que beneficien a la gente.
Un ejemplo: en una política que busca que todos los jóvenes puedan acceder a la educación
superior gratis. Para que eso no se quede en un papel, el Estado debe contar con un flujo
constante y bien administrado de recursos para financiar esa educación. Eso puede
significar que se necesite una reforma tributaria que haga que quienes más ganan aporten
más, eliminar gastos innecesarios y asegurar que cada peso invertido sea usado con
responsabilidad y transparencia. Si la hacienda pública no cumple con estas condiciones
por falta de recursos, mala administración o corrupción la política simplemente no
funcionará, aunque la intención sea la mejor del mundo.
NILSON