SAYANI BAR
PRESENTADO POR:
• Joseph Alvarez Santa cruz
• Ángel Armando Acosta Cortez
• Hector Cesar Alejos Morales
• Facundo Arcela Aguirre
PROFESOR:
Jorge Sánchez Bravo
CURSO:
Experiencias formativas II: Historia de la coctelería
CARRERA:
Bar y coctelería
INSTITUTO:
Le cordeon bleu
INDICE
1. Introducción
1.1. Objetivo del documento
1.2. ¿Por qué Sayani Bar?
2. El origen de Sayani
2.1. Significado del nombre
2.2. Ubicación
2.3. Mucho más que un bar
3. Frank Alvarado: El visionario
3.1. Trayectoria profesional
3.2. Filosofía detrás del bar
3.3. Reconocimientos y premios
4. La experiencia Sayani
4.1. El diseño de la carta “Raíces”
4.2. Ecosistemas y cócteles representativos
4.3. Ambientación y espacios temáticos
5. Conociendo un nuevo mundo
5.1. El camino hacia Sayani
5.2. Entrevista
6. Conclusiones finales
6.1. Sayani como embajador de la identidad peruana
6.2. Retos y perspectivas a futuro
1. Introducción
1.1. Objetivo del documento
Este documento tiene como finalidad presentar una visión integral sobre Sayani Bar, destacando
su origen, propuesta conceptual, impacto cultural y el recorrido de su creador. A través de este
recorrido, se busca comprender cómo Sayani ha logrado posicionarse como una experiencia
sensorial y cultural que trasciende la coctelería convencional en el Perú.
1.2. ¿Por qué Sayani Bar?
Sayani Bar no es solo un establecimiento de bebidas, sino una propuesta que fusiona raíces
culturales, sostenibilidad, creatividad y orgullo identitario. Este apartado explora las razones por
las cuales Sayani merece ser documentado: su apuesta por reinterpretar el Perú desde sus sabores,
paisajes y costumbres, convirtiéndose en un embajador de la riqueza biocultural del país.
2. El origen de Sayani
2.1. Significado del nombre
Sayani es una palabra quechua que significa “estar de pie” o “mantenerse firme”. Este nombre
refleja la esencia del bar: resistir, honrar nuestras raíces y celebrar lo propio. No es un nombre
elegido al azar, sino una declaración de identidad. Sayani representa la fuerza de lo ancestral y la
voluntad de visibilizar nuestra riqueza cultural en un mundo cada vez más globalizado.
2.2. Ubicación
Sayani Bar está ubicado en el corazón de Miraflores, en la Calle Alcanfores 680, Lima, Perú,
dentro de una casa de más de 85 años de antigüedad. Este espacio patrimonial ha sido
cuidadosamente restaurado para conservar su carácter original, integrándolo con una propuesta
contemporánea. El lugar en sí ya cuenta una historia: es un puente entre el pasado y el presente,
entre la tradición arquitectónica limeña y una experiencia sensorial moderna.
2.3. Mucho más que un bar
Desde su fundación (enero 2024) Sayani fue concebido como un acto de resistencia cultural. No
busca imitar bares internacionales, sino expresar lo más auténtico del Perú a través de la coctelería.
Cada cóctel cuenta una historia, rescata ingredientes nativos y conecta al visitante con la diversidad
del país. Sayani no solo invita a beber, sino a sentir, reflexionar y reconectarse con nuestras raíces.
3. Frank Alvarado: El visionario
3.1. Trayectoria profesional
Frank Alvarado ha construido una sólida carrera dentro de la coctelería peruana, siendo parte de
algunos de los restaurantes más influyentes del país como Maido, Astrid & Gastón y El Mercado.
En cada uno de estos espacios, profundizó en la relación entre técnica, insumos y experiencia
sensorial. Posteriormente, fue parte fundamental de Santería Bar, donde desarrolló una propuesta
mística que integraba ritualidad e ingredientes ancestrales. Actualmente, lidera Sayani Bar, un
proyecto propio que marca una evolución en su visión, combinando sostenibilidad, territorio y arte
líquido.
3.2. Filosofía detrás del bar
Para Frank, un bar no es solo un lugar donde se sirven bebidas, sino un punto de encuentro entre
memoria, identidad y emoción. La filosofía de Sayani se basa en honrar los ecosistemas del Perú,
visibilizando los ingredientes, saberes y costumbres de comunidades que han sido históricamente
invisibilizadas. Cada cóctel es una historia; cada insumo, una conexión con la tierra. Alvarado
prioriza el uso ético de los recursos, el trabajo colaborativo con productores locales y una mirada
integral del bar como espacio educativo, artístico y cultural.
3.3. Reconocimientos y premios
• Ganador del World Class Perú 2017, representando al país en la final mundial en Ciudad
de México, donde quedó entre los 15 mejores del mundo.
• Finalista en el World Class Perú 2024, consolidando su permanencia como referente
nacional en coctelería.
• Finalista en el Barceló Rumtenders Perú 2023, representando a Santería Bar.
• Invitado a ferias y congresos gastronómicos, donde ha compartido su visión sobre
sostenibilidad, innovación e identidad en la barra.
4. La experiencia Sayani
4.1. El diseño de la carta “Raíces”
La carta “Raíces” es el corazón conceptual de Sayani. Diseñada como un viaje sensorial por
los diversos ecosistemas del Perú, esta propuesta rinde homenaje a la riqueza biocultural del
país. Más que una lista de cócteles, es una narrativa líquida, donde cada bebida está
cuidadosamente pensada para evocar territorios, paisajes, sabores y memorias. El diseño
integra ingredientes endémicos, técnicas contemporáneas y referencias históricas y culturales,
invitando al comensal a reconectar con sus orígenes a través del paladar.
4.2. Ecosistemas y cócteles representativos
Sayani estructura su carta en torno a ecosistemas que definen no solo la geografía del Perú,
sino también su identidad. Cada cóctel está inspirado en un paisaje real, reinterpretado desde
una mirada artística y sensorial. Entre los cocteles más emblemáticos de la carta se encuentran:
• Altura
• Cosecha
• Valles rojos
• Montañas
• Sargento Lituma
• Sayani Punch
• Bosques
4.3. Ambientación y espacios temáticos
Sayani ha sido concebido como un recorrido inmersivo por el Perú. El bar está dividido en
espacios temáticos que representan diferentes paisajes naturales del país. A través de la
iluminación, texturas, sonidos ambientales y materiales nativos, el espacio envuelve al
visitante en una experiencia que trasciende el gusto y activa todos los sentidos. Desde zonas
inspiradas en la sierra con piedra y madera andina, hasta espacios amazónicos con luz cálida y
vegetación viva, Sayani logra que cada rincón cuente una historia. La ambientación no es
decorativa, sino parte esencial de la narrativa del lugar.
5. Conociendo un nuevo mundo
5.1 El camino hacia Sayani
Cuando el profesor nos comunicó que trabajaríamos con Sayani Bar, no sabíamos
exactamente lo que nos esperaba. La palabra “bar” evocaba algo mucho más simple de lo
que en realidad es este lugar. Fue solo al empezar a investigar que comprendimos que
Sayani no era un espacio común, y que detrás de su barra había una filosofía tan profunda
como los ecosistemas que inspira.
A medida que íbamos conociendo más sobre Frank Alvarado, la entrevista dejó de ser una
“simple tarea”.
El día de la entrevista, los nervios eran inevitables. Nos preguntábamos cómo sería el
ambiente, cómo nos recibiría alguien con tanta trayectoria, y si lograríamos entablar una
conversación significativa. Al llegar a Sayani, lo primero que nos sorprendió fue el espacio:
lleno de texturas que parecían hablarnos sin palabras. Todo en el lugar nos hacía sentir que
estábamos por vivir algo distinto.
Cuando Frank se unió a la conversación, su trato fue cercano y honesto. Nos hizo sentir
cómodos desde el primer momento. Habló de sus inicios, de los desafíos, pero sobre todo
de lo que significa crear algo con propósito. Fue una conversación donde no solo
aprendimos sobre coctelería, sino sobre cómo se puede transmitir identidad, historia y
emoción a través de lo que uno hace.
5.2. Entrevista
Entrevistador: Ángel Acosta
Entrevistado: Frank Alvarado
– Me gustaría saber su nombre y el lugar donde nació.
Mi nombre es Frank Alvarado y nací en Trujillo.
– ¿Qué parte de Trujillo?
Otuzco.
– ¿Cómo decidiste estar en este ambiente?, quiero decir, ¿cómo decidiste ser
bartender y cuánto tiempo llevas siéndolo?
Voy a tener en este rubro casi 15 años. Empecé súper joven, desde los 17 años, que me
involucré mucho en el área de alimentos y bebidas, empezando por el servicio. De ahí fui
viendo poco a poco lo que es entrar a una barra, hasta que me llamó mucho el interés y
empecé a estudiar, y empecé a involucrarme un poquito más con el tema de las bebidas.
– ¿Qué estilo y coctelería tiene este bar?
Sayani es un bar peruano, un lugar donde buscamos mostrar mucho más que unos
destilados del producto. A mí me gusta mostrar productos que crecen en distintas partes del
Perú, sean cortezas, raíces, hierbas, tubérculos, flores en general, pero lo mostramos de una
manera más moderna mediante técnicas que aplicamos para que la bebida sea distinta y
puedan apreciar el producto.
– ¿Quieres decir modernizar las culturas?
Sí, o sea, todo parte desde las culturas, de los productos antiguos, las conexiones que ha
habido, el tema ancestral, pero acá lo aplicamos mediante técnicas modernas. Partimos de
la esencia, que mediante técnicas que hoy por hoy son vanguardistas, contemporáneas, lo
mostramos en esta época actual.
– ¿Cuál es tu cóctel favorito?
Es muy gracioso, o sea, si tú le preguntas a un bartender cuál es su cóctel favorito te va a
decir un Negroni, un Martini, un Manhattan y sobre coctelería aperitiva. No soy muy fan
de esos estilos de cócteles, o sea, los sé apreciar, pero si me preguntas cuál es el cóctel que
me tomaría y lo disfrutaría tranquilamente, una Piña Colada me parece un cóctel muy rico,
muy bueno para cualquier momento del año, para poder disfrutarlo, ¿no? Sea verano, sea
invierno, en general.
– ¿Cuál ha sido tu primer cóctel creativo?
Hay dos particularmente que me marcaron mucho. Uno fue en Maido, cuando estuve, un
cóctel que se llamaba “Sakura”. Era una fusión media Nikkei. Eran de esos productos
asiáticos. Ahí mezclé pisco, porque era muy importante, con camu camu, el aishi y un
jarabe que no recuerdo mucho. Pensemos también que hace más de 10 años no había mucha
cultura de bares. Los bares a veces teníamos muchas limitaciones por nuestros licores, y
en general, y los bares de restaurante ya eran un poquito limitados, no se podían hacer
muchas cosas creativas. De ahí el segundo cóctel que recuerdo mucho fue en Astrid y
Gastón, donde trabajé con Aarón en Carnaval, que digamos que tenía un poquito más de
producto. Era chicha de jora, recuerdo que hicimos un fermento de frutos rojos al estilo de
pastelería, le agregué un poco de cocona, gin y una soda donde tomabas y era un regalo de
los incas. Utilizábamos este producto, la bebida ancestral de los incas, dado mediante una
fermentación continua, pero a la misma vez súper agradable. Si me preguntas mis dos
primeros cócteles creativos, creo que esos dos.
– ¿Y cócteles simples?
O sea, igual seguía la coctelería clásica: un Manhattan, Pisco Sour.
– ¿Cuál es tu especialidad dentro de la coctelería?
Pues si me preguntas de qué estilo me ha gustado y que me ha marcado mucho, ha sido la
producción de la coctelería tiki. Siempre desde que comencé me llamaba mucho la atención
la mezcla tropical, los jarabes artesanales. El ron es uno de mis destilados favoritos, me
encanta el ron, y la parte más artesanal: no comprar directamente un licor, un jarabe, sino
tú mismo poder hacerlo. Porque hoy por hoy este estilo de coctelería, la gente recreaba sus
propios destilados, licores, su propio jarabe de mezclas y las fusiones que utilizaban. Eso
me gustó mucho y siempre lo he practicado, o sea, de lo más artesanal y lo más orgánico
que se pueda, ¿no?
– ¿Bartender que admiras?
Si hablamos de bartender de afuera, admiro mucho a Daniele Dalla Pola, que es un master
tiki, es un gurú de la coctelería tiki. Admiro bastante. Si vamos por lo más moderno y
vanguardista, me gusta mucho Simone Caporale, es un “crack”. Si vamos por las técnicas,
cómo se desenvuelve, siempre he admirado a Luca Cinalli, un crack en la performance. Y
hay muchísimos que te podría mencionar, pero son tres que me marcaron y creo que cracks
son, y cada uno en su mundo. Y si hablamos de Perú, bueno, admiro bastante a Aarón. Ha
sido como mi mentor, que siempre se lo digo, que converso con él, es un crack.
– Dentro de los mencionados, ¿cuál se podría decir que admiras más?
Sí, o sea, son totalmente distintos. Cada uno tiene su mundo, que no compite con el otro.
O sea, Daniele es full tiki, Simone no es que lo aplique tanto, Luca es más performance y
sabores, pero si das como que a uno que admiro, pongamos entre los tres de afuera, a mí
me gusta Simone.
– ¿Anécdota que quisieras compartir?
Recuerdo mucho con un chef, cuando estaba en Astrid y Gastón, vino Rafael Osterling.
Vino “nice”. Yo recién estaba comenzando, prácticamente tenía 20–21 años, pero sí
conocía al chef, y recién estaba entrando a la barra. Y vino, se sentó en la barra, me pidió
un cóctel y nada, "recomiéndame algo" me dijo, y yo le recomendé un “Zombie”, que creo
que era su estilo. Rafa no es tanto de tiki, pero sabe apreciar sabores, y le gustó, tomó, pidió
uno más, sin saber que dos años después yo iba a trabajar con él. Y en la entrevista,
conversando con él, le dije que en un momento yo le atendí en el bar, y como que su onda
fue a tomar un cóctel, no veía a quién más, pero le conversaba, yo le atendí, le traje esto y
esto. Pero es como que le comentaba y se reía. Nunca sabes qué te espera en el futuro. En
mi mente: trabajar con él, en mi mente hablar más con él. Y de ahí es como que fue una
conversación por lo que tuve el tiempo trabajando. Es una persona muy cercana, muy
“brother”. Lo cuento y es muy divertido.
– Y ya para culminar con esto, ¿qué aconsejarías a los futuros bartenders?
Lo que siempre menciono mucho, particularmente, y yo como lo veo: creo que ser un
bartender y estar en general en este rubro es más que un hobby. Es una carrera que te abre
las puertas a mil cosas, sea viaje, sea cargo. Porque no solo eres un bartender, porque al
seguir capacitándote puedes ser un gerente de bar. Puedes tener tu propio bar, o sea, eso
depende de uno. La responsabilidad es fundamental, el tener las ganas, la actitud. He
pensado mucho que la actitud puede mucho más que la experiencia. Uno cuando tiene la
actitud, absorbe las cosas, hace las cosas. Una persona que tenga mucha experiencia a veces
se limita a trabajar de una manera tal. Responsabilidad, puntualidad y creérsela bastante:
cuánto tú puedes lograr. Y nada, esto es una carrera, no lo veo como un hobby. Ya 15 años
y esta carrera me ha permitido viajar, ganar competencias, hoy por hoy abrir mi propio bar.
Los límites los ponen ustedes. Yo creo que, si la tienen clara, y ustedes que están
comenzando, no limiten su trabajo y a dónde ustedes quieren llegar.
6. Conclusiones Finales
6.1. Sayani como embajador de la identidad peruana
Sayani Bar no es simplemente un espacio donde se sirven cócteles; es una experiencia
inmersiva que revaloriza la diversidad cultural, geográfica y botánica del Perú. A través de
sus creaciones, Sayani rescata ingredientes ancestrales, técnicas tradicionales y
ecosistemas peruanos, integrándolos en una propuesta moderna y vanguardista. La carta
“Raíces” no solo presenta bebidas, sino relatos líquidos que conectan al cliente con la
historia, la tierra y las culturas originarias del país. Sayani se posiciona, así como un
auténtico embajador de la identidad peruana, elevando los productos locales al nivel de alta
coctelería y proyectando al Perú en la escena internacional del bar.
6.2. Retos y perspectivas a futuro
Si bien Sayani ha logrado consolidarse como una propuesta innovadora y representativa,
enfrenta varios retos hacia el futuro. Uno de ellos es mantener el equilibrio entre la
creatividad contemporánea y el respeto por las raíces culturales y naturales que inspiran su
carta. También se plantea el desafío de seguir educando a sus clientes sobre la riqueza del
territorio peruano, sin perder la esencia lúdica y sensorial de la experiencia. A nivel
operativo, expandir el concepto sin perder autenticidad será clave. Las perspectivas, sin
embargo, son prometedoras: el creciente interés por la coctelería de autor, la revalorización
de lo local y el reconocimiento obtenido por su fundador Frank Alvarado, colocan a Sayani
como un referente con potencial de trascender fronteras.