ORACIÓN
Imagen:
La imagen nos muestra a un hombre que se
arrepiente, de sus actos que a realizado, nos
muestra el perdón de uno mismo, lo que quiere
Dios que nosotros reconozcamos, saber lo que nos
dice, ¿Antes de empezar con la oración alguien
quiere decirnos cuál es nuestro tema del día de
hoy?.
Oración:
Realizaremos nuestra oración para pedir perdón a Dios por las faltas y pecados que
hemos cometido alrededor de nuestras vidas.
Padre bueno, me dirijo confiadamente a ti en esta hora en la que reconozco que soy
un pobre pecador.
Tu bondad y misericordia son infinitas, y siempre recibes con los brazos abiertos a
quien con humildad y arrepentimiento acude a ti para pedir perdón.
Reconozco que he fallado, y que a través de mi mala conducta me he alejado de ti.
Quiero acudir a ti para obtener tu perdón, y desde tu perdón saber que puedo
enderezar mi camino mejorando mi conducta en este andar del día a día.
Padre bueno, mis faltas tú las conoces, no se te esconde ninguna de mis conductas,
y conoces muy bien lo que hay en mi corazón.
En este momento declaro que aborrezco mi mal proceder, desprecio mi mala
conducta, y rechazo mis pecados porque me alejan de ti.
Hago también el firme propósito de no volver a pecar, y mantenerme atento y
vigilante de mis actos, cuidando en todo momento lo que digo y lo que hago, para
así no ofender ni herir a nadie, y mucho menos ofenderte a ti.
Padre eterno, algunas personas me han hecho daño, ellos también son hijos tuyos y
así como yo, merecen tu perdón.
Todos somos hijos tuyos, Tú nos amas y cuidas a todos, y aunque todos - también
fallamos. Tú siempre cuidas que no nos desviemos de tu amor y bondad infinitos.
Dame fuerzas para perdonar.
Reconozco que perdonar no es cosa fácil, y que sin tu ayuda muy poco podré lograr
en el camino de perdonar a quienes me hieren.
Yo perdono en este acto a todos aquellos que me han lastimado, los entrego a ti,
que eres un Padre amoroso y misericordioso.
Me siento libre y seguro porque he acudido a ti y porque sé que tú me guías y vigilas
mis pasos.
Gracias padre por escucharme y perdonarme.
Amén.
Reflexión de la oración:
Esta oración nos enseña el valor del arrepentimiento sincero, la importancia del
perdón (tanto recibido como otorgado) y el poder transformador del amor y la
misericordia de Dios. Es una invitación a vivir con un corazón limpio, guiado por la
gracia divina.
Evangelio:
Mateo 18, 21-35 – El perdón sin límites y la parábola del siervo despiadado:
21 Entonces se adelantó Pedro y le dijo:
«Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano cuando peque contra
mí? ¿Hasta siete veces?»
22 Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
23 «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas
con sus siervos.
24 Al comenzar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.
25 Como no podía pagar, ordenó su señor que fuese vendido él, su mujer, sus hijos
y todo cuanto tenía, y que se le pagase.
26 Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: “Ten paciencia
conmigo, que todo te lo pagaré.”
27 Movido a compasión el señor de aquel siervo le dejó libre y le perdonó la deuda.
28 Al salir de allí, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le
debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: “Paga lo que debes.”
29 Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: “Ten paciencia conmigo, que
ya te pagaré.”
30 Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel hasta que pagase lo que
debía.
31 Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho y fueron a contar a
su señor todo lo sucedido.
32 Entonces su señor le mandó llamar y le dijo: “Siervo malvado, yo te perdoné
toda aquella deuda porque me lo suplicaste.
33 ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, como yo me compadecí
de ti?”
34 Y encolerizado su señor le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que
le debía.
35 Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón
cada uno a su hermano.»
La enseñanza: Dios nos perdona con generosidad; nosotros también debemos
perdonar sin poner condiciones.
● El perdón de Dios hacia nosotros es inmenso.
● No podemos recibir ese perdón y negárselo a otros.
● El perdón no es un acto puntual, sino un estilo de vida.
🤝 Cómo emplearlo con nuestros compañeros:
· No pongas condiciones para perdonar: si esperas que el otro “cambie
primero”, el perdón se convierte en chantaje.
· Ofrece una segunda oportunidad como tú también la has recibido.
· Pide perdón tú también cuando falles: humildad sana relaciones.
Ejemplos de Evangelios:
La Biblia nos habla de este tipo de perdón. Es el perdón que Dios nos da, uno que
no merecemos y que muchas veces no entendemos.
1. David, el poder de la humildad ante Dios
2. Pablo, una nueva vida para la gloria de Dios
Video:
Ahora pasaremos a ver el video
Reflexión: "SOLTAR" ofrece una poderosa reflexión sobre el perdón y la necesidad
de liberarnos de las cargas emocionales que nos impiden avanzar. A través de una
narrativa íntima y conmovedora, se explora cómo el acto de perdonar no solo
beneficia a quien recibe el perdón, sino también, y especialmente, a quien lo otorga.
nos da a entender que perdonar implica soltar el resentimiento, la ira y el dolor que
nos atan al pasado. Es un proceso de sanación que permite cerrar heridas y abrir
espacio para la paz interior. Al liberarnos de estos sentimientos negativos, podemos
experimentar una transformación personal que nos conduce hacia una vida más
plena y equilibrada.
Dinámica:
La dinámica consiste en que cada uno va a recibir un papel, donde van a tener que
escribir a una persona que creen ustedes que le han hecho sentir mal o le han
hecho un daño, con toda sinceridad háganlo desde el fondo de su corazón.
Conclusión:
Concluimos que la oración del perdón es un camino de sanación y libertad interior.
Nos recuerda que Dios nos perdona siempre, y que estamos llamados a hacer lo
mismo con quienes nos han ofendido. Perdonar no es olvidar el daño, sino
liberarnos del peso del rencor. Al orar por perdón, reconocemos nuestra necesidad
de misericordia y abrimos el corazón al amor de Dios, que transforma y renueva.
Solo quien perdona de corazón puede vivir en verdadera paz.
GRACIAS