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Investigación

El sistema estomatognático es un conjunto de estructuras interrelacionadas que incluyen huesos, músculos, dientes y tejidos blandos, esenciales para funciones como la masticación, deglución, habla y expresión facial. Su salud es crucial para el bienestar general, ya que problemas en este sistema pueden afectar la calidad de vida y la estética facial. La fisioterapia juega un papel importante en el tratamiento de disfunciones del aparato estomatognático, utilizando técnicas como la terapia miofascial para restaurar su función adecuada.
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Investigación

El sistema estomatognático es un conjunto de estructuras interrelacionadas que incluyen huesos, músculos, dientes y tejidos blandos, esenciales para funciones como la masticación, deglución, habla y expresión facial. Su salud es crucial para el bienestar general, ya que problemas en este sistema pueden afectar la calidad de vida y la estética facial. La fisioterapia juega un papel importante en el tratamiento de disfunciones del aparato estomatognático, utilizando técnicas como la terapia miofascial para restaurar su función adecuada.
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Cuál es la anatomía del sistema estomatognático?

El sistema estomatognático está formado por las articulaciones


temporomandibulares, los huesos que forman la cavidad oral, el tejido blando
(encías, mucosa, lengua, mejillas, labios y glándulas), los músculos implicados en la
masticación y la deglución, y los dientes .
1- Definición
El sistema estomatognático es un conjunto de estructuras interrelacionadas que
desempeñan un papel fundamental en diversas funciones, como la masticación, la
deglución, el habla y la expresión facial.

2- Composición del Sistema Estomatognático


El sistema estomatognático se compone de varias estructuras que trabajan en
conjunto para realizar sus funciones. Estas estructuras incluyen:
●​ Maxilares y Mandíbula: los maxilares superior e inferior, junto con la
mandíbula, son los huesos que albergan los dientes y forman el soporte
principal del sistema estomatognático
●​ Articulación Temporomandibular (ATM): esta articulación conecta la
mandíbula con el cráneo y permite los movimientos de apertura y cierre de la
boca, así como los movimientos de lateralidad y protrusión
●​ Músculos Masticatorios: los músculos temporales, maseteros y
pterigoideos son responsables de los movimientos de la mandíbula durante la
masticación. Estos músculos trabajan en conjunto para proporcionar la fuerza
necesaria para triturar los alimentos
●​ Dientes: los dientes son estructuras duras en la cavidad oral que
desempeñan un papel crucial en la masticación y la fonética. Permiten la
trituración y la fragmentación de los alimentos, así como la correcta
articulación de los sonidos del habla
●​ Mucosa Oral: la mucosa oral recubre el interior de la cavidad oral y juega un
papel importante en la protección de los tejidos subyacentes. Además, ayuda
en la producción de la saliva, que es esencial para la lubricación y la
digestión adecuada de los alimentos
3- Importancia del Sistema Estomatognático
El sistema estomatognático desempeña un papel fundamental en la función y la
salud general del organismo. Estas son algunas de sus principales importancias:
●​ Masticación y Deglución: El sistema estomatognático permite la
masticación adecuada de los alimentos, lo que facilita la digestión y la
absorción de nutrientes. Además, desempeña un papel esencial en la
deglución, asegurando que los alimentos pasen de manera segura desde la
boca hacia el esófago
●​ Habla y Comunicación: El correcto funcionamiento del sistema
estomatognático es esencial para una articulación adecuada de los sonidos
del habla. Las estructuras involucradas en la producción del lenguaje, como
la lengua, los labios y los dientes, dependen del sistema estomatognático
para una pronunciación clara y precisa
●​ Estética Facial: El sistema estomatognático también contribuye a la estética
facial. Un equilibrio y una armonía adecuados entre las diferentes estructuras,
como los dientes y los labios, influyen en la apariencia facial y la sonrisa
●​ Un sistema estomatognático saludable y en equilibrio contribuye a una
estética facial agradable, lo que tiene un impacto positivo en la autoestima y
la confianza de una persona
●​ Salud General: El estado de salud del sistema estomatognático está
relacionado con la salud general del individuo. Problemas en el sistema
estomatognático, como maloclusiones dentales o trastornos de la articulación
temporomandibular, pueden tener repercusiones en la calidad de vida, como
dificultad para comer, dolor facial y trastornos del sueño
4- Cuál es la función del sistema estomatognático?
Interviene en la masticación, deglución, habla, mantenimiento de la postura de la
cabeza, mandíbula, de la lengua, hueso hioides, a la vez que es una vía alternativa
de la respiración” (Thompson, 1954).
El sistema estomatognático (del griego "stoma" = "boca") es el conjunto de
estructuras, órganos y tejidos que se relacionan entre sí para cumplir determinadas
funciones fisiológicas comunes, que permiten las funciones fisiológicas de: masticar,
deglutir, hablar, respirar, sonreír, incluyendo algunas expresiones .
El sistema estomatognático es el conjunto de estructuras destinado a cumplir las
funciones de masticación, succión, deglución y fonación. Es una región corporal en
cuyo estudio e investigación confluyen distintos especialistas, y cuyo abordaje
clínico correcto exige la participación multidisciplinar.

Campo de la aplicación en la fisioterapia


Dentro de la Fisioterapia Orofacial, el Sistema Estomatognático es la unidad
morfofuncional integrada y coordinada, constituida por el conjunto de estructuras
esqueléticas, musculares, angiológicas (vascular), nerviosas, glandulares y
dentales, organizadas alrededor de las articulaciones occipitoatloidea (cráneo con
primera vértebra cervical), atloaxoidea (primera y segunda vértebras cervicales),
vértebro – vertebrales cervicales, temporomandibulares(ATM), dento – dentales
en oclusión y dento – alveolares, que se ligan orgánica y funcionalmente con los
sistemas digestivo, respiratorio, fonológico y de expresión estético – facial, y
con los sentidos del gusto, del tacto, del equilibrio y de la orientación para
desarrollar las funciones de succión, digestión oral (que comprende la
masticación, la salivación, la degustación y la degradación inicial de los hidratos
de carbono); deglución, comunicación verbal (que se integra, entre otras
acciones, por la modulación fonológica, la articulación de los sonidos, el habla, el
silbido y el deseo); sexualidad oral (que incluye la sonrisa, la risa, la gesticulación
bucofacial, el beso, entre otras manifestaciones estético – afectivas); respiración
alterna y defensa vital, integrada por la tos, la expectoración, el estornudo, el
bostezo, el suspiro, la exhalación y el vómito, esenciales para la supervivencia
del individuo.
El Sistema Estomatognáticoestá ubicado en la región cráneo – facial, en una
zona limitada aproximadamente por un plano frontal que pasa por las apófisis
mastoides y dos líneas horizontales que pasan, la superior por los rebordes
infraorbitarios y la inferior por el hueso hioides.
Dentro de esta definición debemos comprender que el concepto de unidad implica
que si alguno de sus elementos se encuentra seriamente afectado, ello redundara
en los demás componentes del Sistema Estomatognático.
Fundamentalmente, la fisioterapia desarrolla un papel de trabajo educativo,
preventivo y terapéutico de las alteraciones funcionales del aparato masticatorio,
ayudando a conseguir un correcto equilibrio postural del cuerpo y de la articulación
de la mandíbula, también conocida como articulación temporo-mandibular o ATM ..

El objetivo de este trabajo es conocer cómo la fisioterapia aplicada a la disfunción


del aparato estomatognático puede sernos de ayuda en nuestro campo, y qué
ventajas nos ofrece, siempre como coadyuvante a nuestro tratamiento oclusal; es un
intento de dar a conocer las nuevas y no tan recientes técnicas fisioterápicas
actuales, como la terapia miofascial, que está consiguiendo muy buenos resultados
a la hora de restablecer la función de los diferentes aparatos del organismo,
mediante técnicas de manipulación basadas en un sistema de fascias del que se
compone el organismo.

Fisioterapia en la disfunción del aparato estomatognático

La fisioterapia aplicada a la disfunción del aparato estomatognático puede sernos de


ayuda en nuestro campo, y qué ventajas nos ofrece, siempre como coadyuvante a
nuestro tratamiento oclusal; es un intento de dar a conocer las nuevas y no tan
recientes técnicas fisioterápicas actuales, como la terapia miofascial, que está
consiguiendo muy buenos resultados a la hora de restablecer la función de los
diferentes aparatos del organismo, mediante técnicas de manipulación basadas en
un sistema de fascias del que se compone el organismo.


Introducción​
No es nuestra intención enseñar cómo se deben hacer las técnicas que vamos a
describir en este artículo, puesto que eso corresponde a los fisioterapeutas, sino
obtener una visión amplia de ellas, y entender en qué ocasiones pueden ayudarnos,
así como comprender el porqué y el cómo podemos obtener beneficios de este tipo
de técnicas y su base científica. La mandíbula no está dirigida sólo por contactos
oclusales y por la anatomía de las ATM, sino que también está bajo la guía del
funcionamiento neuromuscular. Estos tres parámetros son los que componen el
síndrome de disfunción del aparato estomatognático: si existe una prematuridad, los
propioceptores envían impulsos al núcleo mesoencefálico; los impulsos sensoriales
son transmitidos al nervio motor del nervio trigémino; los impulsos viajan,
periféricamente, a lo largo de los nervios motores eferentes; el extremo motor
provoca la contracción muscular y los músculos guía a la mandíbula para evitar el
contacto prematuro alcanzando una posición de máxima oclusión que no coincide
con relación céntrica. Así pues, el mecanismo protector de los dientes se realiza a
expensas de los daños que pueden se causados a músculos y articulaciones,
provocando así desviaciones mandibulares, desequilibrios musculares y dolor (1).
Es importante tener claro qué músculos participan en los movimientos
mandibulares, para entender así cuáles de ellos pueden estar afectados en el
síndrome de disfunción y cómo aplicar las técnicas de fisioterapia adecuadas en
función del daño muscular provocado. Así, repasaremos un tema ya conocido pero
que nos servirá para entender el resto del trabajo (1).​
• En apertura participan los músculos pterigoideos laterales, y al final del movimiento
intervienen también las fibras anteriores de los músculos digástricos. Cuando la
apertura se combina con un movimiento de protrusión mandibular, entran en acción
los músculos maseteros de ambos lados.​
• En el movimiento de cierre mandibular intervienen los músculos maseteros,
pterigoideos internos y temporales. Cuando el cierre se combina con propulsión,
interviene también el pterigoideo lateral.​
• En los movimientos de lateralidad se produce la contracción ipsolateral de las
fibras medias y posteriores de los músculos temporales, y la contracción
contralateral de los músculos pterigoideos laterales e internos, así como las fibras
anteriores del temporal.​
• En protrusión mandibular intervienen los músculos pterigoideos laterales e internos
de forma simultánea.​
• Y en retrusión, ocurre la contracción de las fibras medias y posteriores de los
músculos temporales.

La causa del dolor que experimentan los pacientes puede deberse a la compresión
nerviosa por contracción del músculo de forma patológica. El atrapamiento del
nervio consiste en que un nervio periférico es pinzado o sometido a una irritación
mecánica de larga duración mediante compresión, roce, tracción o fricción. La
etiología del atrapamiento nervioso ha sido atribuida no sólo a la movilidad o
deformidades del hueso, sino también a la inflamación de las estructuras vasculares
o musculares, que alteran su contorno normal o que reducen el tamaño de los
trayectos nerviosos. Además del dolor referido, puede llegar a provocar
adormecimientos, parestesias y disestesias. Profundizaremos en la inervación
nerviosa del aparato estomatognático, centrándonos en la articulación
temporomandibular, para así entender cómo las técnicas de fisioterapia pueden ser
una ayuda para la solución de ese dolor, consiguiendo la relajación del músculo que
puede estar provocando esa compresión (2).

Los nervios responsables de la inervación de las ATM son el nervio


auriculotemporal, el nervio masetero y los nervios temporales profundos posteriores.
Otros nervios que también pueden verse afectados por la contracción de la
musculatura de la ATM son los siguientes: nervio lingual, nervio alveolar inferior y el
nervio milohioideo, que derivan del nervio mandibular después de su paso por el
foramen oval. Los veremos uno a uno (2).

El nervio auriculotemporal es un nervio sensitivo, que sale del nervio mandibular, y


se dirige hacia abajo y atrás por la superficie medial del músculo pterigoideo lateral.
Luego se dirige lateralmente y cruza el reborde posterior de la mandíbula, donde se
divide en varias ramas. Se han descrito varios síntomas, posiblemente causados por
la irritación del nervio auriculotemporal en asociación con la disfunción de la ATM.
Como inerva la cápsula de la ATM, la membrana timpánica, el conducto auditivo
externo y la piel el trago con fibras nerviosas sensitivas, así como la glándula
parótida con fibras nerviosas postganglionares, la lesión de este nervio puede
causar la siguiente: dolor referido al oído y la sien; sensación de trastorno en estas
zonas; dolor local severo y punzante en el área cutánea por encima del cóndilo, que
se irradia hacia la parte superior de la cabeza a lo largo del arco cigomático, en
general junto con una sensación de quemazón en la mitad anterior del oído externo;
y cambios en la salivación que se han visto que ocurren en pacientes con disfunción
del aparato estomatognático (por mioespasmo del músculo pterigoideo externo).
Otros síntomas son otalgia irradiada a la oreja (donde se apoyan las gafas) o a la
sien, hacia la mejilla o a lo largo de la rama de la mandíbula. La disfunción sensitiva
del ángulo de la mandíbula y la parte posterior de la cara puede ser explicada por el
hecho de que el nervio auriculotemporal se interconecta mediante ramificaciones
con el nervio auricular mayor (1) (Figura 1).

El nervio masetérico y nervios temporales profundos posteriores son principalmente


nervios motores, pero con fibras sensitivas distribuidas en la parte anterior de la
cápsula. Estos nervios abandonan el nervio mandibular aproximadamente al mismo
nivel que el auriculotemporal. El nervio masetérico transcurre lateralmente, pasa
cerca del borde medial del músculo pterigoideo lateral, y aparece a través del
conducto mandibular, tras el tendón del músculo temporal, con el fin de inervar el
músculo masetero. Las ramas del nervio temporal profundo posterior siguen,
ramificadas, el curso del nervio masetérico, alrededor de la cresta infratemporal para
inervar el músculo temporal. Las terminaciones que inervan la cápsula de la ATM
continúan por el tejido conectivo laxo de las uniones anterior y posterior del disco.
Las fibras del nervio siguen principalmente los vasos sanguíneos. La principal
inervación sensitiva de la ATM sana proviene de las zonas lateral y posterior de la
cápsula (el disco carece de inervación). La ATM contiene tres tipos de receptores
nerviosos (Figura A):​
1. Las terminaciones no encapsuladas tipo spray, llamadas “receptores de Ruffinni”
si están ubicadas en la cápsula de la articulación, y “órganos del tendón de Golgi”
cuando están localizadas en los ligamentos.

2. Corpúsculos encapsulados de Vater-Pacini.

3. Terminaciones libres nerviosas. El papel de todos los receptores es percibir


dolor, la posición mandibular y los objetos entre los dientes. Las terminaciones libres
son las conductoras del dolor, y se encuentran en gran número en las regiones
inervadas de los ligamentos y en la cápsula de la ATM, en la unión posterior del
disco, en la sinovial y el periostio adyacente y en la cortical ósea. El dolor no
aparece en articulaciones intactas, porque los tejidos sometidos a carga (superficies
auriculares, hueso y tejido compacto) no poseen inervación. En articulaciones con
discos desplazados puede haber dolor por presión de las terminaciones nerviosas
debida a la interposición de la unión discal inervada entre el cóndilo y la eminencia
articular. La distancia entre el techo de la articulación y el nervio masetérico varia,
pero puede ser tan pequeña como de 2 mm. En el caso de los nervios temporales
profundos posteriores, la distancia puede ser de 5 mm; por lo tanto, en
hipermovilidad condilar, puede existir irritación mecánica, provocándose la
compresión de alguno de los nervios entre el cóndilo-cápsula y el tendón del
temporal. En la Figura 2 se ve cómo el nervio masetérico se encuentra comprimido
entre la cápsula, el cóndilo y el tendón del temporal (3).

Los síntomas derivados de la compresión de estos nervios son, en el caso del


nervio masetérico, dolor en la región anterior de la articulación, que disminuye
durante la máxima apertura, y actividad paroxística en el músculo masetero también
durante la apertura de boca; si la compresión afecta a los nervios temporales
profundos posteriores, se originará un dolor en la sien al abrir (3).

Los nervios lingual y alveolar anterior también pueden verse afectados por la
compresión derivada de la disfunción del aparato estomatognático. Ambos pasan a
través del agujero oval, localizado a medial de la eminencia articular. Existen
variaciones individuales en la forma de la eminencia y en la localización del agujero
oval, por lo que si la relación entre estas dos estructuras anatómicas es muy
estrecha, puede ser que ambos nervios pasen a pocos milímetros mediales al
cóndilo mandibular, por lo que un disco desplazado anteromedialmente puede
interferir con esos nervios durante los movimientos mandibulares. Como variante
anatómica se han encontrado, con una frecuencia del 6%, que los nervios lingual,
alveolar inferior y auriculotemporal pueden ser atrapados por el vientre inferior del
músculo pterigoideo lateral. Los nervios lingual y alveolar inferior descienden por
detrás del músculo pterigoideo lateral, y transcurre hacia abajo y hacia delante,
entre las ramas de la mandíbula y el músculo pterigoideo medial; aunque también
pueden pasar por el vientre inferior del músculo pterigoideo lateral. El espasmo de
este músculo, con el nervio lingual pasando por el mismo, puede causar la
compresión del nervio y subsiguiente pérdida de sensibilidad su área de distribución:
dolor en lengua, sensación de gusto alterado, quemazón y hormigueo en la lengua.
El adormecimiento de la mitad de la lengua del mismo lado que la patología de la
ATM puede originar disartria, que consiste en la afectación de la articulación del
habla de las consonantes de la punta de la lengua (/t/, /d/, /s/ y /l/). La característica
más importante es la distorsión parecida al ceceo de la /s/ (3-5).

La irritación mecánica del nervio alveolar inferior puede provocar dolor en los
dientes y mucosa mandibular, y adormecimiento del labio inferior y de la piel del
mentón, ambas regiones inervadas por el nervio mentoniano (3-5).

Y por último, el nervio milohiodeo es principalmente motor, aunque la compresión


durante el atrapamiento puede causar un dolor profundo, pobremente localizado en
los músculos que este inerva, pudiendo estar sensibles a la palpación (3-5).

Profundizaremos ahora en los distintos métodos con los que contamos dentro de la
fisioterapia que nos sirven como coadyuvante de nuestro tratamiento oclusal del
síndrome de disfunción del aparato estomatognático.

Como primer escalón es fundamental la aceptación por parte del paciente de que
existen una serie de factores que potencian los signos y síntomas derivados de la
disfunción, como puede ser el estrés, tan habitual en nuestra vida diaria. Por lo
tanto, comenzaremos educando al paciente en TÉCNICAS DE RELAJACIÓN, que
deben ser sencillas y eficaces. Existen multitud de técnicas de fácil compresión por
el paciente; recomendamos, como técnica de elección, el entrenamiento autógeno
de Schultz. Otra alternativa podría ser la técnica de Jacobson (“a mayor contracción,
mayor relajación”) (6).
La TERAPIA MIOFASCIAL es hoy en día un método cada vez más usado dentro de
las diferentes técnicas fisioterápicas, y la que mejores resultados da en el
tratamiento de la disfunción del aparato estomatognático. Busca un equilibrio
funcional mediante la manipulación de las fascias musculares por parte del
fisioterapeuta. Veremos cada músculo en profundidad y las distintas partes del
tratamiento del mismo. Todas las técnicas se realizan con el paciente en decúbito
supino (7, 8).

Músculo temporal​
La inducción profunda de la fascia del temporal se aplica en restricciones que se
extienden desde la región temporal hasta la zona pectoral. A veces, esta restricción
implica también a la fascia del músculo cutáneo del cuello. Se coloca al paciente
con la cabeza ligeramente rotada. El fisioterapeuta coloca su mano craneal sobre la
masa del músculo temporal y la mano caudal sobre el arco cigomático (Figura 3). Se
debe esperar a obtener la liberación, que puede tardar entre 60 segundos y 3
minutos. A continuación, la mano caudal se desliza hacia abajo, sobre la masa del
músculo cutáneo del cuello, hasta llegar a la región pectoral superior (Figura 4). El
terapeuta debe sentir una profunda relajación antes de iniciar el deslizamiento con la
mano caudal. Si durante este deslizamiento empieza a notar alguna resistencia, se
debe detener el movimiento y esperar hasta obtener relajación. No se debe forzar
nunca la rotación del cuello, ni el paciente puede en ningún momento oponer
resistencia. En situaciones en que el problema viene derivado de la región
tendinosa, se realizará la técnica de inducción miofascial en la inserción del músculo
temporal, actuando sobre ese punto específico.

El terapeuta coloca su dedo índice sobre el punto de restricción del tendón. Se le


pide al paciente que abra totalmente la boca para facilitar el acceso a la inserción en
la apófisis coronoides. El dedo se coloca anteriormente al recorrido de las fibras del
masetero, teniendo en cuenta que este punto es muy sensible y se aplicará una
presión muy suave.

Manteniendo al paciente en máxima apertura, y en lateralidad hacia el lado a tratar,


se introduce el dedo índice en el tendón (se confunde con la coronoides, puesto que
es muy duro). Al encontrar el punto de máxima resistencia, se espera, aplicando
presión ligera, a la liberación de la fascia. Durante toda la técnica, la otra mano
estabiliza la posición de la cabeza (Figura 5).Y por último, se realiza la
descompresión de los músculos temporales, para lograr la simetría funcional en
ambos temporales. El fisioterapeuta sujeta entre los dedos índice y pulgar los
lóbulos de las orejas, y realiza una tracción en ángulo de 45º, con una fuerza de
tracción mínima. Aplicar esta técnica de tres a cinco minutos (7, 8) (Figura 6).

Músculo masetero​
La inducción profunda de la fascia del músculo masetero se puede realizar de dos
maneras diferentes. La aplicación de esta técnica permite mejorar, de manera
considerable, el funcionamiento de la ATM, así como eliminar los dolores de esta
región. En la primera de las técnicas o inducción longitudinal, el fisioterapeuta
coloca los dedos de la mano caudal sobre el arco cigomático, punto de inserción del
masetero. Con la mano caudal se ubica la masa del músculo justo por debajo de los
dedos de la otra mano, traccionando con ésta hacia arriba y con la caudal hacia
abajo. Se produce la liberación o relajación y se desliza la mano craneal hacia el
ángulo de la mandíbula (Figura 7).

En la segunda técnica o inducción transversa, el terapeuta coloca la punta de dos o


tres dedos en el arco cigomático de ambos lados. Realiza una presión sostenida,
con dirección hacia la línea media de la cara y espera hasta obtener la liberación
(Figura 8).

Para liberar las restricciones más difícilmente identificables durante la inducción


profunda, se realiza la inducción postisométrica del masetero. El fisioterapeuta
coloca sus dos pulgares sobre las caras oclusales de los molares inferiores. En la
primera fase o fase de contracción, el paciente realiza una contracción isométrica
durante unos segundos con ambos maseteros, contra la resistencia aplicada por el
terapeuta. En la segunda fase o fase de relajación, el movimiento de la mandíbula
será controlado por el terapeuta, hacia abajo y hacia fuera (Figura 9).

Por último, y para recuperar la coordinación muscular del masetero, se hace la


inducción intrabucal del masetero, colocando el índice por dentro de la boca, justo
debajo del arco cigomático, y se le pide al paciente que intente cerrar la boca, para
ubicar correctamente el músculo. A continuación, el fisioterapeuta comprime el
masetero entre el índice y pulgar, que apoya por fuera, esperándole tiempo
suficiente para que se relaje (7, 8) (Figura 10)

Músculo pterigoideo externo​


Comenzamos con la inducción profunda del pterigoideo externo, técnica que
persigue la liberación de las restricciones miofasciales y recuperar la coordinación
funcional del músculo. Con una ligera rotación de la cabeza del paciente,
contralateralmente al lado tratado, el terapeuta coloca la yema del dedo índice por
encima del tercer molar, en la fosa pterigoidea (esta zona es especialmente
sensible). Se ejerce presión suave en todas las direcciones, de una manera
consecutiva y hasta obtener la completa relajación. Los dedos índice y medio de la
otra mano controlan la articulación. Se ejerce presión en todas las direcciones y de
manera consecutiva hasta obtener la completa relajación del músculo. Se hará
siempre de forma bilateral, para un correcto funcionamiento del aparato
estomatognático (7, 8) (Figura 11).

Posteriormente se realiza la inducción intrabucal del pterigoideo externo. El


terapeuta palpa la articulación con el dedo índice o medio de una mano. Con el
índice de la otra mano, contacta con el pterigoideo externo por intraoralmente y
mantiene la presión hasta que se relaja (7, 8) (Figura 12).

Músculo pterigoideo interno​


En la inducción intrabucal del pterigoideo interno, el fisioterapeuta palpa la
articulación con el dedo índice o medio de una mano. Con el índice de la otra mano,
toca el pterigoideo dentro de la boca y sostiene la presión hasta que el músculo se
libera. Lo realizaremos tres veces consecutivas (7, 8) (Figura 13).
Existen otras técnicas de fisioterapia que a nuestro criterio tienen menor tasa de
éxito como tratamiento coadyuvante único que la terapia miofascial, pero que
pueden ser usadas por parte del fisioterapeuta, o incluso el odontólogo
directamente, como apoyo a las técnicas fisioterápicas de manipulación manual
como la que hemos mencionado anteriormente.

De uso muy extendido dentro de la fisioterapia general y también aplicado a la


musculatura relativa a la ATM es la TERMOTERAPIA (9), pues parece que actúa
sobre las inervaciones periféricas y sobre las terminaciones libres, aunque tanto su
efectividad como la base fisiológica para el alivio de los espasmos musculares no ha
sido explicada aún. Parece que la hiperemia produce un aumento del metabolismo
celular, que conlleva una disminución del tono y consecuente alivio del dolor, por
ejemplo en fibrositis o miofibrositis. Veremos primero la parte de la termoterapia que
se basa en el uso de calor, en distintos métodos. La aplicación de calor superficial
puede hacerse mediante calor húmedo en compresas o toallas, durante
aproximadamente 20 minutos, tres veces al día.

La penetración del calor en la zona dolorosa es discutible, aunque de cara al


paciente tiene unos resultados subjetivos buenos. O calor seco, mediante las
conocidas lámparas de calor. Ambos procedimientos son de fácil aplicación
domiciliaria. El calor profundo obtiene mejores resultados que el calor superficial, y
es aplicado por varios métodos (9,10):​
• Ondas cortas: Consiste en la aplicación de una corriente electromagnética de alta
frecuencia (27,12 MHz). Se aplican unilateralmente y a intensidades bajas,
abarcando la ATM y región supraescapular del mismo lado. No se recomienda la
aplicación bilateral porque puede aumentar la secreción de líquido cefalorraquídeo
incrementando así, de forma momentánea, la presión intracraneal.​
• Microondas: Radiación electromagnética en una frecuencia de 915 a 2456 MHz.​
• Ultrasonido: Vibración acústica de alta frecuencia producida por ondas de 0,8 a 1
MHz. Para la fisioterapia de ATM se utilizan preferentemente cabezales pequeños y
con intensidad baja, durante aproximadamente 3-5 minutos, mientras abre y cierra,
aplicándolo sobre todo en el movimiento de apertura, aprovechando la traslación
condilar; la aplicación es más profunda. Para tratar el pterigoideo interno y externo
con esta técnica, el paciente llena la boca de agua tibia, haciendo un buche y se
aplica en ultrasonidos a través de la mejilla, de tal modo que las ondas son
transmitidas a dichos músculos.

La termoterapia también incluye el tratamiento con frío, aunque no se usa mucho


porque no tienen efecto duradero. Se puede aplicar en forma de compresas
congeladas, que se aplican directamente sobre la zona afectada (bolsas de
crioterapia o bolsas de hielo), o mediante sprays refrigerantes como el cloruro de
etilo o el fluoruro de metano (más usado, porque tiene menos riesgos) (9, 10).

Otra técnica, menos utilizada que las anteriores pero que también puede ser usada
en el tratamiento de la disfunción del aparato estomatognático es el
MIO-FEED-BACK, cuyo objetivo es que el paciente aprenda a reconocer la
diferencia entre un tono muscular en reposo normal y otro aumentado, mediante una
señal acústica o visual, a través de la cual recibe información continua sobre su
actividad muscular. Las sesiones son de 20 minutos aproximadamente (si aparece
fatiga o dolor se acorta la sesión), y por regla general, se necesitan de 4 a 6
sesiones para darse cuenta de los hábitos perjudiciales (11).

El T. E. N. S. (11, 12) es otro método frecuentemente utilizado en la fisioterapia de la


ATM. Consiste en la electroestimulación transcutánea de alta frecuencia, con
impulsos de 2 milisegundos de duración a intervalos de 1-1,5 segundos. Se suele
aplicar en tiempos más prolongados, entre 15 minutos a 1 hora y media. Los
electrodos se colocan en diferentes posiciones, según lo que deseemos estimular,
tal y como vemos en la Figura 14. Las localizaciones dirigidas a la patología de ATM
son las que han sido marcadas:​
• A4: Rama auriculotemporal del nervio trigémino y nervios occipitales mayores.​
• A5: nervios infracoclear e infraorbital y una rama de la porción temporal del nervio
facial.​
• A6: Nervios auricular mayor y auriculotemporal.​
• A7: Nervio auricular mayor y ramas sensitivas y motores de los nervios facial y
trigémino respectivamente.

Por último, pueden ser útiles algunos EJERCICIOS TERAPÉUTICOS (13) para la
relajación muscular que se le enseñan al paciente, en los que él es el principal
agente de su propio tratamiento.

Adosamiento lingual​
Su objetivo es llevar la mandíbula a la posición de reposo fisiológico mandibular. Se
observa perfectamente en la Figura 15 cómo se adosa la lengua al paladar,
succionándola y manteniéndola en esa posición, consiguiéndose una relación
inhibitoria recíproca entre los músculos linguales y elevadores.

Adosamiento lingual con apertura y cierre mandibular​


Este ejercicio se realizará en casos de hipermovilidad asociada a propulsión
mandibular. Se realiza el adosamiento lingual tal y como se explica en el ejercicio
anterior, en hiperextensión del cuello, que resulta más sencillo. Como el frenillo
lingual só­­lo permite apertura de 2 a 3 centímetros, al abrir y cerrar la boca se hará
sólo el movimiento de rotación puro. Para facilitar la comprensión por parte del
paciente de la posición condilar anormal y la correcta, es útil la palpación bicondilar
por su parte (Figura 16).

Retropulsión mandibular​
Se aplica para fortalecer las fibras posteriores del músculo temporal y relajar el
músculo pterigoideo externo. Las fibras horizontales del temporal evitan la
propulsión mandibular. Existen dos formas de hacerlo: poner el dedo índice o medio
en la cara lingual de incisivos inferiores, haciendo palanca en superiores, mientras el
paciente intenta retruir la mandíbula (resistencia al movimiento); o coger la
mándíbula entre el índice y el pulgar, mientras el paciente retruye la mandíbula
(Figuras 17 y 18).
Apertura contra resistencia​
Consigue el fortalecimiento del músculo digástrico. Se realiza de nuevo
manteniendo el adosamiento lingual. El paciente coloca su puño debajo del mentón,
y dirige la mandíbula hacia abajo y atrás, impidiendo la propulsión (Figura 19).

Técnica bidigital​
Se aplica tras el ejercicio de apertura con resistencia, para relajar los músculos
elevadores y para aumentar la apertura en casos de hipomovilidad del cóndilo. Se
puede hacer de forma unimanual, en la que el dedo índice se coloca en el borde
incisal anterior y el pulgar en el superior; el paciente, a medida que abre la boca,
realiza presiones con sus dedos, ayudando a aumentar la amplitud de movimiento
(Figura 20). También se puede practicar con las dos manos, colocando los dedos en
las regiones dentarias posteriores, con el fin de descender levemente el cóndilo
(Figura 21).

Lateralidad contra resistencia​


Este ejercicio tiene acción sobre pterigoideo interno y externo y las fibras anteriores
del músculo temporal del mismo lado. El paciente apoya el puño sobre el cuerpo
mandibular sobre el lado hacia el cual se realiza el movimiento, con adosamiento
lingual y apertura bucal mínima (5 cm), lo suficiente como para evitar la
intercuspidación dentaria sobre el movimiento (Figura 22).

3- Anatomía macroscopica
Compuesto por 22 huesos: hueso
Cráneo frontal, huesos parietales (2), hueso
occipital, huesos temporales (2),
hueso esfenoides, hueso etmoides,
maxilares (2), cornetes nasales
inferiores (2), huesos lagrimales (2),
huesos nasales (2), huesos palatinos
(2), vómer, huesos cigomáticos (2),
mandíbula

Compuesta por cartílagos nasales y


Nariz
huesos nasales, localizada anterior a
la cavidad nasal

Arterias: facial, esfenopalatina,


palatina mayor y oftálmica

Nervios: nervio olfatorio (I par


craneal), nervio oftálmico (V1 par
craneal), nervio maxilar (V2 par
craneal)
Compuesto por el globo ocular y
Ojo
músculos extraoculares asociados,
localizados en las órbitas

Arteria principal: oftálmica

Nervios principales: nervio óptico (II


par craneal), nervio oculomotor (III
par craneal), nervio troclear (IV par
craneal), nervio trigémino (V par
craneal) y nervio abducens (VI par
craneal)

Compuesto por los oídos externo,


Oído
medio e interno

Arterias principales: carótida externa,


maxilar y basilar

Nervios principales: nervio facial (VII


par craneal) y nervio vestibulococlear
(VIII par craneal)

Compuesta por los dientes, lengua,


Boca
paladares duro y blando, úvula
palatina y tonsilas, orofaringe

Arterias principales: palatina


descendente, facial, lingual y maxilar

Nervios principales: nervio maxilar


(V2 par craneal), nervio mandibular
(V3 par craneal), nervio vago (X par
craneal), nervio hipogloso (XII par
craneal) y nervio facial (VII par
craneal)

Contiene al hueso hioides, glándula


Cuello
tiroides, glándulas paratiroides,
faringe y laringe. Se divide
externamente en triángulos e
internamente en compartimentos.

Arterias principales: carótida común,


carótida externa, carótida interna y
arterias faciales
Nervios principales: plexo cervical

Cabeza y cuello
Cráneo

Introducción a los huesos que componen el cráneo.

Proteger el encéfalo y dar soporte a


Función las estructuras de la cara

Craneales (8): occipital, dos


Huesos
temporales, dos parietales,
esfenoides, etmoides, frontal

Faciales (14): vómer, dos cornetes


nasales, dos huesos nasales, dos
huesos maxilares, mandíbula, dos
huesos palatinos, dos huesos
cigomáticos, dos huesos lagrimales

Contenido: lóbulos frontales de la


Fosa craneal anterior
corteza cerebral, bulbos olfatorios,
tractos olfatorios, nervios ópticos,
giros orbitarios

Forámenes: foramen etmoidal


anterior, conducto óptico, forámenes
de la lámina cribosa

Contenido: nervios troclear,


Fosa craneal media
abducens, oculomotor, oftálmico,
maxilar y mandibular, hipófisis
(glándula pituitaria) arteria carótida
interna, lóbulos temporales de la
corteza cerebral

Forámenes: fisura orbitaria superior,


foramen redondo, foramen oval,
conducto carotídeo, foramen lacerum,
foramen espinoso

Contenido: tronco del encéfalo,


Fosa craneal posterior
nervios facial, vestibulococlear,
glosofaríngeo, vago, accesorio e
hipogloso, vena yugular interna

Forámenes: foramen magno,


conducto auditivo interno, foramen
yugular, conducto del hipogloso

Componentes y características
El neurocráneo consiste de la bóveda craneal (o calvaria) y de la base del cráneo.
La bóveda craneal se compone de los dos huesos parietales y partes del frontal y
occipital. Las suturas más importantes son:

●​ La sutura coronal (entre el hueso frontal y parietal)


●​ La sutura sagital (divide ambos huesos parietales)
●​ La sutura lambdoidea (cursa horizontalmente entre el hueso occipital y
ambos parietales)

De un total de 33 suturas en el cráneo, estas son las tres fundamentales.

La base del cráneo es la porción inferior del neurocráneo. Viéndola desde el interior,
puede subdividirse en las fosas craneales anterior, media y posterior. La base del
cráneo se compone de partes del hueso frontal, etmoides, esfenoides, occipital y de
los temporales.

¿Buscas una manera de aprender anatomía de forma más eficaz? Prueba nuestros
cuadernos de anatomía para colorear gratuitos.

A todos los huesos anteroinferiores de la cavidad craneal se los conoce como el


esqueleto facial. Algunos representantes son el hueso maxilar y mandibular. La
órbita y la fosa (cavidad) nasal están formadas por los huesos cigomáticos, nasales,
palatinos, lagrimales, el vómer y el cornete nasal inferior.

Aprende todo acerca de los huesos del cráneo con nuestros artículos, tutoriales,
diagramas rotulados y cuestionarios.

Forámenes y sus contenidos

Los forámenes, o agujeros, por donde cruzan los nervios y vasos sanguíneos más
relevantes se encuentran en la base del cráneo. A continuación, discutiremos las
estructuras más importantes de acuerdo a su ubicación en las tres fosas craneales.

Fosa craneal anterior


Fosa craneal posterior
Cráneo


Introducción a los huesos que componen el cráneo.
El cráneo humano consta de 22 huesos (o 29, si incluyes los huesos del oído interno
y al hueso hioides) que en su mayoría están conectados por articulaciones
osificadas, llamadas suturas. Este se divide en el neurocráneo y en el
viscerocráneo. Su trabajo más importante es proteger el órgano principal del ser
humano: el encéfalo.

El encéfalo está protegido casi por completo por el neurocráneo, exceptuando al


foramen magno y otros forámenes en la base del cráneo que sirven como puntos de
entrada y salida para los vasos sanguíneos y pares craneales. Además, este le da
soporte a todas las estructuras faciales.

Proteger el encéfalo y dar soporte a


Función las estructuras de la cara
Craneales (8): occipital, dos
Huesos
temporales, dos parietales,
esfenoides, etmoides, frontal

Faciales (14): vómer, dos cornetes


nasales, dos huesos nasales, dos
huesos maxilares, mandíbula, dos
huesos palatinos, dos huesos
cigomáticos, dos huesos lagrimales

Contenido: lóbulos frontales de la


Fosa craneal anterior
corteza cerebral, bulbos olfatorios,
tractos olfatorios, nervios ópticos,
giros orbitarios

Forámenes: foramen etmoidal


anterior, conducto óptico, forámenes
de la lámina cribosa

Contenido: nervios troclear,


Fosa craneal media
abducens, oculomotor, oftálmico,
maxilar y mandibular, hipófisis
(glándula pituitaria) arteria carótida
interna, lóbulos temporales de la
corteza cerebral

Forámenes: fisura orbitaria superior,


foramen redondo, foramen oval,
conducto carotídeo, foramen lacerum,
foramen espinoso
Contenido: tronco del encéfalo,
Fosa craneal posterior
nervios facial, vestibulococlear,
glosofaríngeo, vago, accesorio e
hipogloso, vena yugular interna

Forámenes: foramen magno,


conducto auditivo interno, foramen
yugular, conducto del hipogloso

Componentes y características
El neurocráneo consiste de la bóveda craneal (o calvaria) y de la base del cráneo.
La bóveda craneal se compone de los dos huesos parietales y partes del frontal y
occipital. Las suturas más importantes son:

●​ La sutura coronal (entre el hueso frontal y parietal)


●​ La sutura sagital (divide ambos huesos parietales)
●​ La sutura lambdoidea (cursa horizontalmente entre el hueso occipital y
ambos parietales)

De un total de 33 suturas en el cráneo, estas son las tres fundamentales.

La base del cráneo es la porción inferior del neurocráneo. Viéndola desde el interior,
puede subdividirse en las fosas craneales anterior, media y posterior. La base del
cráneo se compone de partes del hueso frontal, etmoides, esfenoides, occipital y de
los temporales.A todos los huesos anteroinferiores de la cavidad craneal se los
conoce como el esqueleto facial. Algunos representantes son el hueso maxilar y
mandibular. La órbita y la fosa (cavidad) nasal están formadas por los huesos
cigomáticos, nasales, palatinos, lagrimales, el vómer y el cornete nasal inferior.
Forámenes y sus contenidos Los forámenes, o agujeros, por donde cruzan los
nervios y vasos sanguíneos más relevantes se encuentran en la base del cráneo. A
continuación, discutiremos las estructuras más importantes de acuerdo a su
ubicación en las tres fosas craneales.

Fosa craneal anterior


La fosa craneal anterior consta de una lámina perforada en su centro, la famosa
lámina cribosa. Los forámenes de la lámina cribosa (cerca de 20) sirven como
conductos para que los nervios olfatorios alcancen la mucosa olfatoria en la cavidad
nasal. Tanto el nervio óptico como la arteria oftálmica atraviesan el conducto óptico,
el cual se encuentra en el centro del hueso esfenoides. El ala menor del hueso
esfenoides crea el límite dorsal de la fosa craneal anterior.
Fosa craneal media : La fosa craneal media se encuentra un poco más profunda
que la fosa craneal anterior.La fisura orbitaria superior, delimitada por el ala mayor y
menor del hueso esfenoides, contiene a los pares craneales troclear, abducens,
oculomotor y oftálmico. La silla turca es una depresión en el hueso esfenoides, la
cual en el centro de la fosa craneal media, forma la fosa pituitaria donde se
encuentra la hipófisis (glándula pituitaria). Otros forámenes importantes son:

●​ Foramen redondo (nervio maxilar)


●​ Foramen oval (nervio mandibular)
●​ Conducto carotídeo (arteria carótida interna)

Fosa craneal posterior: El foramen más grande del cráneo es el foramen magno. Es
a través de este que sale el tronco del encéfalo y se convierte en médula espinal. El
foramen magno se sitúa en el centro de la fosa craneal posterior. Se separa de la
fosa craneal media por el dorso de la silla del hueso esfenoides y por el borde
superior del hueso petroso. Otras estructuras importantes son:

●​ Conducto auditivo interno (nervio facial, nervio vestibulococlear)


●​ Foramen yugular (vena yugular interna, nervio glosofaríngeo, nervio vago,
nervio accesorio)
●​ Conducto del hipogloso (nervio hipogloso)
El cráneo es un tema complejo de aprender, y también uno de los que más
frecuentemente aparecen en los exámenes. Ponte a prueba con nuestros
cuestionarios y diagramas sobre los huesos del cráneo, o utilízalos para aprender el
tema desde cero.

En la siguiente galería podemos observar el cráneo desde diferentes perspectivas y


en la siguiente sección detallamos cada una de ellas:
Podemos ver al hueso frontal ubicado superiormente mientras que la mandíbula se
encuentra inferior, dándole al cráneo una forma ovoide desde la vista anterior. El
hueso frontal se encuentra subyacente a la frente; encima de las cavidades
orbitarias, del puente nasal (formado por la unión de ambos huesos nasales), y el
proceso frontal del hueso cigomático.

El hueso maxilar ocupa la mayoría del espacio central del esqueleto facial. Junto a
los huesos nasales, forma los límites del orificio nasal anterior. Inferiormente, la
mandíbula y el proceso alveolar del maxilar forman la porción inferior del cráneo
anterior.
Aprende sobre los reparos óseos en la superficie anterior del cráneo con nuestros
materiales de estudio.

Vista lateral

El aspecto lateral del cráneo se puede dividir en tres regiones:

1.​ La región facial


2.​ La región temporal, la cual mencionaremos en detalle en esta sección
3.​ La región occipital

La región temporal está subdividida por el arco cigomático en la fosa temporal y en


la fosa infratemporal. El hueso frontal, el parietal, el ala mayor del esfenoides y la
porción escamosa del hueso temporal se encuentran en el pterion (o sutura
esfenoparietal), formando el piso de la fosa temporal.

El aspecto posterior del cráneo se forma por el hueso parietal superolateralmente, el


hueso temporal inferolateralmente y el hueso occipital centralmente. Algunas veces
se le refiere a esta perspectiva como vista occipital.

Vista superior

Desde arriba, podemos ver la porción elipsoide del cráneo conocida como la bóveda
craneal. Está formada por cuatro huesos: el frontal, los dos parietales y el hueso
occipital. Estos huesos se articulan por medio de tres suturas:

1.​ La sutura coronal: entre el hueso frontal y ambos parietales


2.​ La sutura lambdoidea: entre el hueso occipital y ambos parietales
3.​ La sutura sagital: entre los dos huesos parietales
Para entender mejor la anatomía de esta región, no olvides mirar sus videos
correspondientes, leer nuestros artículos y fortalecer tu conocimiento con nuestros
cuestionarios especialmente diseñados que cubren todo lo necesario para
convertirte en un experto en la anatomía del cráneo.

Anatomía del cráneo

Base del cráneo (vista inferior)

La base del cráneo se extiende posteriormente desde las líneas nucales superiores
de los huesos occipitales, hasta los incisivos superiores anteriormente. Este aspecto
del cráneo contiene muchas estructuras importantes, incluyendo el foramen más
grande del cráneo, el foramen magno. Esta parte la podemos dividir en cinco
porciones para facilitar tu estudio:

1.​ Porción anterior: el paladar duro y el hueso maxilar


2.​ Porción media: el hueso esfenoides, el proceso petroso del hueso temporal y
la porción basilar del hueso occipital
3.​ Porciones laterales: los arcos cigomáticos, la fosa mandibular, las porciones
timpánicas del hueso temporal y los procesos estiloides y mastoides del
hueso temporal
4.​ Porción posterior: el hueso occipital

Oído
Cabeza y cuello (anatomía)
Regiones anatómicas de la cabeza y el cuell

La cabeza y el cuello son dos ejemplos de la pareja perfecta en anatomía en cuanto


a forma, función y complejidad. El cuello es lo suficientemente resiliente como para
sostener los 5 kilogramos de peso de la cabeza las 24 horas del día, pero al mismo
tiempo es lo suficientemente móvil como para permitir el movimiento de la misma en
muchas direcciones distintas. Por otro lado, la cabeza es bastante durable y esto le
permite proteger la frágil estructura del cerebro, mientras que su intrincado diseño
permite el paso de una compleja red de nervios y vasos sanguíneos.

Compuesto por 22 huesos: hueso


Cráneo frontal, huesos parietales (2), hueso
occipital, huesos temporales (2),
hueso esfenoides, hueso etmoides,
maxilares (2), cornetes nasales
inferiores (2), huesos lagrimales (2),
huesos nasales (2), huesos palatinos
(2), vómer, huesos cigomáticos (2),
mandíbula

Compuesta por cartílagos nasales y


Nariz
huesos nasales, localizada anterior a
la cavidad nasal
Arterias: facial, esfenopalatina,
palatina mayor y oftálmica

Nervios: nervio olfatorio (I par


craneal), nervio oftálmico (V1 par
craneal), nervio maxilar (V2 par
craneal)

Compuesto por el globo ocular y


Ojo
músculos extraoculares asociados,
localizados en las órbitas

Arteria principal: oftálmica

Nervios principales: nervio óptico (II


par craneal), nervio oculomotor (III
par craneal), nervio troclear (IV par
craneal), nervio trigémino (V par
craneal) y nervio abducens (VI par
craneal)

Compuesto por los oídos externo,


Oído
medio e interno

Arterias principales: carótida externa,


maxilar y basilar
Nervios principales: nervio facial (VII
par craneal) y nervio vestibulococlear
(VIII par craneal)

Compuesta por los dientes, lengua,


Boca
paladares duro y blando, úvula
palatina y tonsilas, orofaringe

Arterias principales: palatina


descendente, facial, lingual y maxilar

Nervios principales: nervio maxilar


(V2 par craneal), nervio mandibular
(V3 par craneal), nervio vago (X par
craneal), nervio hipogloso (XII par
craneal) y nervio facial (VII par
craneal)

Contiene al hueso hioides, glándula


Cuello
tiroides, glándulas paratiroides,
faringe y laringe. Se divide
externamente en triángulos e
internamente en compartimentos.

Arterias principales: carótida común,


carótida externa, carótida interna y
arterias faciales
Nervios principales: plexo cervical

Cráneo: El cráneo es una fuerte estructura ósea en forma de cápsula que descansa
sobre el cuello y envuelve al cerebro. Consta de dos partes principales: el
neurocráneo (cavidad craneal) y el viscerocráneo (esqueleto facial). El neurocráneo
es la parte que protege al cerebro y está compuesta por dos partes: la base del
cráneo, que soporta al cerebro; y la calvaria (bóveda craneal), que se asienta sobre
la base del cráneo y cubre al cerebro. El viscerocráneo sostiene principalmente a los
músculos faciales y a una gran variedad de estructuras anatómicas.
Huesos del cráneo

Como puedes ver en este diagrama, hay numerosos huesos del cráneo que
debemos estudiar. De hecho, el cráneo tiene veintidós huesos en total, algunos de
los cuales vienen en pares:
●​ Hueso etmoides
●​ Hueso frontal
●​ Cornete nasal inferior (2)
●​ Hueso lagrimal (2)
●​ Mandíbula
●​ Hueso maxilar (2)
●​ Hueso nasal (2)
●​ Hueso occipital
●​ Hueso palatino (2)
●​ Hueso parietal (2)
●​ Hueso esfenoides
●​ Hueso temporal (2)
●​ Vómer
●​ Hueso cigomático (2)

Anatomía del cráneo

Introducción a los huesos que componen el cráneo.

Para hacer del cráneo una estructura cerrada y resiliente, los huesos que lo
conforman están unidos mediante un tipo especial de articulaciones llamadas
suturas. Hay varias suturas craneales en total, cada una denominada de acuerdo a
los huesos que la forman. Las más importantes son las suturas coronal, sagital,
escamosa, lambdoidea y palatina, además de los puntos de referencia anatómicos
lambda, bregma y pterion.

Aprende un poco más sobre los huesos del cráneo en la siguiente unidad de est
Nariz y fosa nasal

Sobresaliendo de la mitad de tu cara está tu nariz, una estructura que te permite oler
y respirar. Está compuesta por los huesos y los cartílagos nasales que poseen dos
aperturas conocidas como narinas u orificios nasales. Detrás de la nariz se
encuentra la fosa, o cavidad nasal. Hay dos cavidades nasales, separadas por el
tabique nasal. Cada cavidad contiene tres estructuras en forma de concha de mar
denominadas cornetes nasales, debajo de los cuales están los meatos nasales, en
los que podemos encontrar las aberturas de drenaje de los numerosos senos
paranasales que posee tu cráneo.

Las principales arterias que irrigan a la nariz y cavidad nasal son las arterias facial,
esfenopalatina, palatina mayor y oftálmica, mientras que sus principales nervios son
el olfatorio (I par craneal), oftálmico (V1 par craneal) y maxilar (V2 par craneal),
siendo estos dos últimos divisiones del nervio trigémino (V par craneal).

Ojo: A ambos lados de la nariz podemos encontrar las estructuras anatómicas que
todos conocemos como los ojos. Cada ojo consiste en un globo ocular suspendido
en una cuenca ósea dentro del cráneo: la órbita. El globo ocular por sí mismo posee
una anatomía extremadamente intrincada y compleja que permite tu sentido de la
vista. Hablando en sentido general, el ojo está formado por tres capas que
envuelven a dos compartimentos llenos de una sustancia viscosa en la cual se
encuentra suspendido el lente o cristalino. La luz ingresa al ojo a través de la pupila,
que es el agujero central del ojo y cuya abertura está controlada por el iris. La luz
luego llega a la retina, lo que finalmente te permite ver.

El ojo también cuenta con numerosos anexos que son esenciales para proteger al
globo ocular, además de ayudarlo a moverse y llevar a cabo sus funciones. Estos
son los párpados, conjuntiva, aparato lagrimal y siete músculos extraoculares.

La principal arteria que irriga al ojo es la arteria oftálmica, mientras que los
principales nervios son el óptico (II par craneal), oculomotor (III par craneal), troclear
(IV par craneal) y abducens (VI par craneal). Estas arterias y nervios llegan al ojo a
través de tres aberturas localizadas en la pared posterior de la órbita.
Oído : A cada lado de la cabeza están tus oídos. En realidad, las únicas estructuras
visibles del oído son tus orejas (pabellón auricular) y la apertura del conducto
auditivo externo, ya que la parte más compleja del oído se encuentra escondida
dentro de tu cráneo. El oído consta de tres regiones principales:

●​ Oído externo - capta el sonido.


●​ Oído medio - transmite el sonido hacia el oído medio a través del tímpano y
los tres huesecillos del oído (martillo, yunque y estribo).
●​ Oído interno - transforma el sonido en impulsos nerviosos mediante la cóclea
y ayuda a mantener el equilibrio postural del cuerpo mediante los conductos
semicirculares.

La anatomía del oído no termina aquí. Además de las ya mencionadas, existen otras
estructuras que rodean al oído y le ayudan en su función. Estas son la trompa
auditiva, el techo del tímpano y el laberinto. Esta última estructura también permite
mantener el equilibrio postural general del cuerpo.

Las principales arterias que irrigan al oído son la carótida externa, maxilar y basilar,
mientras que los principales nervios son el facial (VII par craneal) y vestibulococlear
(VIII par craneal).

Boca
Otra de las estructuras faciales más importantes que
se encuentran en la cabeza es la boca. Anatómicamente se denomina cavidad oral
y es el primer componente del sistema digestivo, ya que tiene un rol importante en la
digestión mecánica e incorporación de los alimentos. Está formada mayormente por
dos partes: el vestíbulo, localizado entre los dientes y los labios, y la cavidad oral
propiamente dicha, que se localiza posteriormente y es en lo que todo el mundo
pensamos cuando escuchamos la palabra “boca”. Está última contiene numerosas
estructuras importantes:

●​ Dientes
●​ Lengua
●​ Techo de la boca (paladar duro y blando)
●​ Úvula palatina
●​ Tonsilas
●​ Istmo de las fauces y los arcos que la rodean

Como puedes adivinar, la estructura más compleja y voluminosa que se encuentra


dentro de la cavidad oral es la lengua. La lengua forma parte de casi todas las
funciones de la lengua, desde la masticación hasta la incorporación y deglución de
la comida. Además, consta de dos grupos musculares que le permiten moverse en
cualquier dirección dentro de la boca y ajustar su forma de acuerdo a la función que
necesite realizar.

Las principales arterias que irrigan a la cavidad oral son la palatina descendente,
facial, lingual y maxilar. Por su parte, los principales nervios son el maxilar (V2 par
craneal), mandibular (V3 par craneal), vago (X par craneal), hipogloso (XII par
craneal) y facial (VII par craneal). Revisa los siguientes materiales de estudio para
aprender más acerca de la cavidad oral y sus estructuras.
Dientes

A pesar de que los dientes son parte de la cavidad oral, su complicada anatomía
nos obliga a otorgarles un apartado específico. A lo largo de la vida del ser humano,
hay dos grupos de dientes que crecen en la boca: los dientes deciduos (“dientes de
leche” o temporales) que se cambian alrededor de los seis años de edad; y los
permanentes, que son los que se quedan contigo por el resto de tu vida. La cavidad
oral del humano adulto contiene treinta y dos dientes organizados en dos arcos,
cada uno de los cuales tiene dieciséis dientes.

Dentro de sus funciones podemos mencionar: la masticación, la fonación, la estética


y la comunicación no verbal. Hay cuatro tipos de dientes:

●​ Incisivos
●​ Caninos
●​ Premolares
●​ Molares

Si abres tu boca frente a un espejo, la parte visible de cada diente es la corona, la


cual está formada por un material resistente y calcificado que les brinda la fuerza. La
corona está cubierta por un tejido llamado esmalte y por dentro contiene a la pulpa.
Cada diente está anclado a la encía mediante su raíz, la cual puede variar en
número dependiendo del tipo de diente.

Los dientes reciben su irrigación a través de la arteria maxilar, mientras que su


inervación está dada por los ramos del nervio trigémino (V par craneal) maxilar (V2
par craneal) y mandibular (V3 par craneal). Consulta los siguientes recursos de
aprendizaje para estudiar todo sobre la anatomía de los dientes.

Cuello: Si creíste que las estructuras anteriores eran complejas, espera que veas el
cuello. Esta estructura es lo suficientemente fuerte como para sostener la cabeza,
pero también es lo suficientemente móvil para moverla en varias direcciones.
Externamente, el cuello está dividido en triángulos, cada uno de los cuales contiene
músculos del cuello, vasos sanguíneos y nervios específicos. Sin embargo, el cuello
también tiene una división interna en forma de compartimentos, que están
delimitados por las numerosas capas de la fascia cervical.

Echa un vistazo a los siguientes recursos para que aprendas todo lo que necesitas
saber acerca de los triángulos y compartimentos del cuello, y para poner a prueba
tus conocimientos del tema.

El punto de anclaje del cuello es el hueso hioides, que está situado ligeramente
sobre la “manzana de Adán” (prominencia laríngea) en los hombres. La mayoría de
los músculos del cuello se insertan en el hueso hioides, lo que los separa en dos
grupos: los músculos suprahioideos y los músculos infrahioideos. No obstante, hay
otros músculos que también forman al cuello.

El cuello también alberga cuatro importantes estructuras por dentro; dos órganos y
dos conductos o pasajes. Estos son:

●​ Glándula tiroides
●​ Glándulas paratiroides
●​ Faringe
●​ Laringe

Las glándulas son las responsables de la homeostasis endocrina normal del cuerpo.
La faringe es un pasaje muscular para la comida y el aire, conectando las cavidades
nasal y oral con el esófago y la laringe. Esta última contiene a las cuerdas vocales y
consta de varios cartílagos, membranas, ligamentos y músculos. Es la responsable
del habla.

Las cuatro principales arterias que pasan a través del cuello y que además lo irrigan
son la carótida común, carótida externa, carótida interna y arterias faciales junto con
el tronco tirocervical. El plexo cervical es la principal estructura nerviosa que inerva y
atraviesa el cuello.

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