ANÁLISIS DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS Y GRUPOS DE
ATENCIÓN PRIORITARIA
Artículo 35:
Este artículo identifica a varios grupos de población que requieren una protección
especial debido a su vulnerabilidad o necesidades particulares. Incluye:
Personas adultas mayores.
Personas con discapacidad.
Niños, niñas y adolescentes.
Mujeres embarazadas.
Personas privadas de libertad.
Víctimas de violencia o maltrato.
Personas en situación de riesgo (por desastres, violencia, o condiciones
similares).
Personas con enfermedades catastróficas, raras o de alta complejidad.
La Constitución no solo menciona estos grupos, sino que los reconoce como sujetos de
derechos prioritarios, lo que refuerza la obligación del Estado de garantizar su bienestar
de manera integral.
Este artículo refleja una visión del Estado que prioriza la equidad y la justicia social,
buscando reducir desigualdades y proteger a los sectores más vulnerables. Además,
fomenta una corresponsabilidad entre el Estado, la sociedad y las instituciones privadas
para garantizar estos derechos.
Adultas y adultos mayores:
Los siguientes artículos refuerzan el compromiso del Estado ecuatoriano con los
derechos y garantías de las personas adultas mayores, desarrollando principios
específicos de atención y cuidado.
1. Se busca asegurar que las personas mayores tengan una vida plena y digna,
abordando tanto sus necesidades básicas como su integración en la sociedad.
2. Se buscan aliviar la carga económica que enfrentan muchas personas mayores,
reduciendo barreras para acceder a servicios básicos y garantizando su bienestar.
3. Se busca aborda aspectos tanto materiales como sociales y emocionales de las
personas mayores, enfatizando una atención que no se limite a la asistencia
básica, sino que abarque el pleno desarrollo humano.
Jóvenes:
El Estado tiene la obligación de diseñar e implementar políticas públicas y programas
específicos, ya que, los jóvenes son un sector clave en el desarrollo del país, por lo que
promueve un equilibrio entre los derechos y las responsabilidades, reforzando su rol
como ciudadanos activos y comprometidos, es así como garantiza:
La participación activa de los jóvenes en los ámbitos sociales, económicos,
políticos y culturales.
Su inclusión en sectores clave como la educación, el trabajo y la producción.
Superar barreras estructurales como la falta de empleo juvenil, la exclusión
educativa y la marginación en procesos de toma de decisiones.
Mujeres embarazadas:
El Estado protege de manera específica a las mujeres embarazadas y en período de
lactancia, reconociendo su situación de vulnerabilidad durante estas etapas, por lo que,
adopta un enfoque integral que abarca aspectos médicos, laborales, sociales y legales,
asegurando que las mujeres embarazadas y lactantes puedan disfrutar de una protección
completa.
Niñas, niños y adolescentes:
El siguiente capitulo dentro de la constitución esta dedicado a la protección y garantía
de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, abordando principios fundamentales
sobre su desarrollo integral, protección y participación.
Se Incluyen aspectos físicos, emocionales, sociales y educativos necesarios para
garantizar una vida digna y a su vez se reconoce que los derechos de los niños
prevalecen sobre los derechos de otras personas, lo que refuerza su carácter prioritario
en las decisiones públicas y privadas.
Es obligación del Estado, la familia y la sociedad de proteger a los niños contra
cualquier tipo de trato que afecte su integridad o los exponga a riesgos físicos o
emocionales.
Personas con discapacidad:
El Estado es el encargado de implementar programas específicos que promuevan el
desarrollo integral de las personas con discapacidad y garantizar su representación en la
toma de decisiones públicas y privadas, por lo que garantiza:
1. Que las personas con discapacidad tengan las mismas oportunidades que el resto
de la población en todos los ámbitos de la vida.
2. Fomentar la independencia y participación activa de las personas con
discapacidad en la sociedad.
3. Que las personas con discapacidad sean tratadas con respeto y tengan la libertad
de tomar decisiones sobre sus vidas.
Personas con enfermedades catastróficas:
Este capítulo se enfoca en las personas que padecen enfermedades catastróficas como
cáncer, insuficiencia renal o enfermedades raras o huérfanas como, consideradas de alta
complejidad médica y que generan impactos significativos en la salud y calidad de vida
de quienes las padecen.
El Estado garantiza a este grupo de atención prioritaria lo siguiente:
El Estado debe asegurar:
Atención especializada y gratuita:
Oportunidad y preferencia:
Acceso a medicamentos de calidad:
Diagnóstico y tratamiento:
Rehabilitación y cuidados paliativos:
Personas privadas de libertad:
Las personas privadas de libertad conservan todos los derechos constitucionales como
el acceso a la salud, educación, trabajo y comunicación y los cuales deben garantizarse
dentro de las instalaciones penitenciarias, sin embargo, existen aquellos derechos que se
restringen directamente por su condición de privación de libertad, como el derecho a la
movilidad.
El Estado tiene la obligación de proteger a las personas privadas de libertad frente a
abusos, torturas o condiciones de encarcelamiento que atenten contra su dignidad, a su
vez esta en la obligación de garantizar.
1. Acceso a programas educativos que promuevan su reinserción social.
2. Atención médica integral y adecuada.
3. Posibilidad de participar en actividades laborales dentro de los centros de
privación de libertad.
4. Reconocimiento de derechos laborales vinculados al trabajo realizado durante la
reclusión.