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Escrito Ratificando

Alcis Pereira Marza, apoderada judicial de PROMOTORA CREMODI, C.A., presenta consideraciones respecto a un escrito del abogado Rubén Elías Rodríguez, quien busca desestimar cuestiones previas planteadas por su representación. Se argumenta que la falta de cumplimiento de procedimientos por parte del tribunal ha causado indefensión y que la presentación anticipada de cuestiones previas es válida y no debe considerarse extemporánea. Se solicita al tribunal un pronunciamiento inmediato sobre la falta de cualidad activa de la demandante, Minerva Paola Quintiliani, para evitar un proceso judicial innecesario.

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Escrito Ratificando

Alcis Pereira Marza, apoderada judicial de PROMOTORA CREMODI, C.A., presenta consideraciones respecto a un escrito del abogado Rubén Elías Rodríguez, quien busca desestimar cuestiones previas planteadas por su representación. Se argumenta que la falta de cumplimiento de procedimientos por parte del tribunal ha causado indefensión y que la presentación anticipada de cuestiones previas es válida y no debe considerarse extemporánea. Se solicita al tribunal un pronunciamiento inmediato sobre la falta de cualidad activa de la demandante, Minerva Paola Quintiliani, para evitar un proceso judicial innecesario.

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Ciudadano

Juez Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Agrario, Tránsito y


Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui.
Su Despacho.-

Yo, Alcis Pereira Marza, mayor de edad, titular de la cédula de identidad

número 10.925.851, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el

número 49.633, de este domicilio, actuando con el carácter de apoderada judicial

de la sociedad mercantil PROMOTORA CREMODI, C.A., inscrita ante el Registro

Mercantil Segundo de la Circunscripción Judicial del Distrito Capital en fecha 6 de

mayo de 2019, bajo el N° 18, Tomo 77-A-Sgdo, carácter el mío que se evidencia de

instrumento poder que cursa en autos, acudo a los fines de exponer lo siguiente:

Ciudadano Juez, de manera respetuosa me permito realizar algunas

consideraciones con respecto al escrito presentado por el abogado Rubén Elías

Rodríguez, quien afirmándose como apoderado judicial de la ciudadana Minerva

Paola Quintiliani, presentó una serie de argumentos pretendiendo la desestimación

de las cuestiones previas opuestas oportunamente por esta representación,

obviando así, no solo la inexistencia de una norma que lo impida, sino que la propia

Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, en juicios de tacha de

documento por vía principal, ha ordenado la reposición de la causa por el hecho de

no haberse dado cumplimiento adecuado al procedimiento por cuestiones previas,

así por ejemplo, es pertinente citar lo expuesto en el fallo N° RC.000586 del 18 de

septiembre de 2014, en el que de manera expresa se indicó lo siguiente:

Visto que el Tribunal de Primera instancia subvirtió el trámite de las

cuestiones previas y provocó que la parte actora quedara indefensa al no

poder subsanar las cuestiones previas opuestas, debe esta Sala declarar

procedente la denuncia que se examina, pues esta circunstancia ha debido

ser advertida por el Juzgado Superior de conformidad con lo establecido en

los artículos 15 y 208 del Código de Procedimiento Civil, restableciendo el

equilibrio procesal declarando la nulidad y reposición de la causa al estado

en el cual se abriera el plazo de subsanación a que se refiere el artículo


2

350 del Código de Procedimiento Civil, para que luego el Tribunal de

Primera Instancia se pronunciara sobre la idoneidad o no de la actividad

subsanadora de la parte demandante; aún más cuando la accionante en la

primera oportunidad en que compareció en autos se alzó contra la decisión

de primera instancia. Así se establece.

Por otra parte, resulta pertinente resaltar la obligación y el deber de los

jueces que sustancian las cuestiones previas, de no subvertir los trámites

del procedimiento, puesto que, reposiciones como la que se examina

causan dilaciones indebidas para la resolución del fondo de la controversia

y la realización de la justicia.

En consecuencia, se repone la causa al estado de que el tribunal a

quo abra el plazo a que se refiere el artículo 350 del Código de

Procedimiento Civil, para permitirle a la parte demandante subsanar la

cuestión previa por defecto de forma, de conformidad con lo dispuesto en

el ordinal 6° del artículo 346 del mismo Código.

En segundo lugar, aun en el supuesto negado de que ese órgano

jurisdiccional considere que la promoción de cuestiones previas por parte de mi

representada, fue efectuada de manera inoportuna, es necesario destacar que los

criterios que descansan sobre ese tipo de interpretaciones, hoy día, desde el

prisma constitucional, resultan cerrados y hasta retrógrados, toda vez que no solo

dan la espalda a los postulados de nuestra carta magna, sino que pueden

considerarse como un atentado contra derechos constitucionales.

En efecto, en ese sentido, resulta pertinente citar lo expuesto por la Sala de

Casación Civil, que al ratificar criterios de la Sala Constitucional de nuestro más

alto tribunal, expresó en sentencia N° RC.000586 del 8 de agosto de 2011, lo

siguiente:

Sin embargo, ello no es posible, pues bajo la perspectiva tanto de esta la

Sala de Casación Civil como de la Sala Constitucional de este Alto


3

Tribunal, el adelantamiento de algunos actos procesales, tales como la

contestación de la demanda, la oposición a la intimación o el ejercicio de

un recurso de impugnación como la apelación o el de casación, no impide

que sean considerados válidos, porque al hacerlo no se ha causado ningún

agravio a las partes, en virtud de que al ser una actuación ocurrida en el

proceso, estando las partes a derecho, no resulta sorpresa para nadie la

realización de los mismos, por tanto, deben acogerse y considerarse

válidos.

Esto es lo que ha ocurrido en el caso en estudio, que a pesar de que el

legislador estableció en el artículo 443 del Código de Procedimiento Civil,

que la Tacha contra el documento fundamental de la demanda, debe

interponerse en la contestación de la demanda, si el demandado lo hace

anticipadamente antes de la contestación, dicha actuación procesal no

debe considerarse ineficaz por ser extemporánea, porque su anticipación

no ha causado gravamen a ninguna de las partes.

En este sentido, la Sala Constitucional, en sentencia N° 1904 del 11 de

noviembre de 2006, estableció la validez de la contestación de la demanda

de forma anticipada en un procedimiento breve, y dentro de esa

perspectiva citó la sentencia N° 2973 del 10 de octubre de 2005, caso:

Servicios Halliburton de Venezuela, S.A., en la cual concluyó lo siguiente:

“...estima la Sala que en el presente caso, el adelantamiento en la


contestación de la demanda, no constituyó per se perjuicio alguno a
la parte actora, por cuanto la misma no se efectuó -tal como lo indicó
la accionante- en detrimento, con aventajamiento, o en desmedro de
los derechos de la demandante. En tal sentido, observa la Sala que a
pesar de que el caso sub júdice se trata de un juicio breve, el mismo
efectivamente se desarrolló en formas similares con las del juicio
ordinario, ya que al no haber sido opuestas cuestiones previas por el
demandado, de ninguna manera podría haber resultado afectada la
parte actora; en consecuencia, la contestación de la demanda debió
ser considerada tempestiva; y así se declara…”

Como se evidencia de la anterior transcripción parcial del fallo, conforme a

la doctrina de la Sala Constitucional, en caso de que la contestación de la

demanda sea propuesta anticipadamente, el juez deberá considerarla

tempestiva, en razón de que al hacerlo antes no se han lesionado los

derechos de la parte demandante en el proceso.


4

De la misma manera, esta Sala de Casación Civil, acogiendo el criterio

anterior de la Sala Constitucional, en sentencia Nº 575, de fecha 1 agosto

2006, señaló:

“…En efecto, en sentencia N° 081 de fecha 14 de febrero de 2006,


esta Sala declaró ‘tempestiva la oposición realizada el mismo día en
que la parte se dio por intimada’.
Asimismo, en la sentencia transcrita anteriormente, ajustada a los
principios constitucionales así como a los criterios jurisprudenciales
asentados por este Alto Tribunal, y en resguardo de la uniformidad
jurisprudencial, estableció que es ‘válida la contestación de la
demanda presentada antes de que se inicie el lapso previsto en la ley
para dicho acto procesal. Por consiguiente, la consecuencia jurídica
de la confesión ficta sólo podrá imputársele al demandado cuando
éste no de contestación a la demanda o presente el escrito
correspondiente después de vencido el lapso legal respectivo, o
término legal, como sucede en el procedimiento breve, siempre que
se den los presupuestos contenidos en el artículo 362 del Código de
Procedimiento Civil’. Así, debe considerarse tempestiva la
contestación anticipada a la demanda tanto en el juicio ordinario
como en el juicio breve…”.

De manera que en caso de la contestación de la demanda, cuando ésta es

propuesta de forma anticipada, debe considerarse un acto válido, en

cualquier procedimiento, por lo que el juez no puede, con base en ello,

declarar su extemporaneidad.

Asimismo, la Sala Constitucional de este Supremo Tribunal, al

pronunciarse sobre la eficacia de la apelación ejercida el mismo día de

publicado el fallo, ha sostenido que éste medio de impugnación debe

considerarse válido, pues es una cuestión de mera forma que no causa

perjuicio en la parte contra quien obra el recurso; al contrario, considera

que lejos de menoscabar algún derecho, permite al órgano superior revisar

el fallo y el proceso para su depuración en caso de ser necesario. Ha

explicado la Sala, que de no considerarse válida la apelación ejercida bajo

estas circunstancias, se estaría creando indefensión en el apelante en

virtud de que el juez estaría limitando o privando a una de las partes el

libre ejercicio de los medios o recursos que la Ley le brinda para hacer

valer sus derechos. (Sentencia N° 847-2001 del 29 de mayo de 2001,

reiterada entre otras, en sentencia del 11 de diciembre de 2001, caso:

Distribuidora de Alimentos 7844).


5

No obstante los argumentos anteriores, adminiculados con la jurisprudencia

a través de la cual se fundamenta, no solo la posibilidad de proponer cuestiones

previas en el juicio de tacha, sino la validez de su presentación, es importante

advertir al juzgador sobre el infundado alegato del abogado Rubén Elías Rodríguez,

consistente en que no se insistió en la validez del documento objeto de tacha (sic),

nada más alejado de la verdad, toda vez que en el propio escrito de cuestiones

previas existe una manifestación inequívoca en cuanto a la validez de los

documentos cuya autenticidad se cuestiona en la presente causa, en efecto, del

referido escrito se desprende que: “Dejamos de esta manera, mediante el presente

escrito, opuestas las cuestiones previas en el presente proceso, sin que ello

implique de manera alguna que llegada la oportunidad para dar contestación al

fondo de la demanda, insistiremos en hacer valer los documentos cuestionados con

la presente tacha”, tal afirmación no deja duda alguna en cuanto a que mi

representada se encuentra convencida de la validez de los cuestionados

documentos, de allí que considera esta representación que el alegato del referido

profesional del derecho se aparta de los postulados de lealtad y probidad procesal

que deben ser signo distintivo que caracterice a todos los integrantes del sistema

judicial.

Por otra parte, afirma el docto abogado sedicente apoderado judicial de la

parte demandante, que no conocemos la diferencia entre “la ilegitimida (sic) de la

persona del apoderado del actor de la ilegitimidad de la parte propiamente dicha”

(sic), y señala que la primera solo se da en aquellos casos en los que se pone en

entredicho la “calidad” de quien se afirma apoderado judicial, pues en el presente

caso, precisamente, se encuentra en entredicho la cualidad o condición de

apoderado del mencionado abogado.

En cuanto a la parte propiamente dicha se refiere, el término exacto no es el

de ilegitimidad, sino falta de legitimación, y si, es un tema ligado íntimamente al

fondo de lo debatido y asociado a la cualidad misma con la que se demanda, por

ello se afirmó de manera clara en el escrito de cuestiones previas que:


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“Es necesario señalar que, todo este planteamiento se encuentra

indiscutiblemente ligado a la falta de cualidad, defensa que si bien el legislador

patrio la dispuso como oponible al momento de dar contestación al fondo de la

demanda, tal como lo prevé el artículo 361 del Código de Procedimiento Civil, debe

tomarse en cuenta que la referida norma es de carácter pre-constitucional (1987), y

que en consecuencia, es deber del juez, según la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela (1999), adaptar los textos normativos a los postulados

constitucionales, razón por la cual, al ejercer la función jurisdiccional todo juez debe

tener por norte la aplicación de todos y cada uno de los principios procesales que

se encuentran consagrados y reafirmados en el texto fundamental.

Con base en la anterior argumentación, solicito a ese tribunal que sin

necesidad de esperar el momento de dictar la sentencia definitiva que resuelva el

fondo del asunto debatido, y en aras de garantizar principios rectores como el de la

economía y celeridad procesal, emita un pronunciamiento inmediato sobre la falta

de cualidad activa para proponer la demanda, toda vez que la demandante,

ciudadana Minerva Paola Quintiliani, no ha acreditado la condición de heredera que

dice poseer, y sería un dispendio de actividad judicial totalmente inútil, someter a

las partes y al mismo órgano jurisdiccional a todo el proceso, para al final declarar

la falta de cualidad que de antemano resulta evidente”.

De manera que lo perseguido por el mencionado abogado Rubén Elías

Rodríguez, es ocultar las deficiencias de la demanda interpuesta, así como el

incumplimiento de presupuestos procesales que no se cumplieron para poder

interponer la demanda que encabeza estas actuaciones, y que han sido advertidas

mediante la oportuna presentación de cuestiones previas, y que ahora con

argumentos baladíes pretenden obviar o subsanar, en contra de exigencias claras y

precisas por parte del legislador.

Es justicia que solicito de manera respetuosa, y espero se imparta en

Barcelona, a la fecha cierta de su presentación.


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