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2do Cartilla 2 - 25

El documento proporciona una guía sobre la estructura de un texto expositivo, que incluye título, introducción, desarrollo y conclusión, además de elementos complementarios opcionales. Se presentan actividades para analizar textos específicos y se discuten estrategias para realizar búsquedas eficientes de información en internet, enfatizando la importancia de definir objetivos claros y utilizar fuentes confiables. También se aborda la evolución de la participación de la mujer en el mercado laboral, destacando logros y desafíos en la búsqueda de igualdad.

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2do Cartilla 2 - 25

El documento proporciona una guía sobre la estructura de un texto expositivo, que incluye título, introducción, desarrollo y conclusión, además de elementos complementarios opcionales. Se presentan actividades para analizar textos específicos y se discuten estrategias para realizar búsquedas eficientes de información en internet, enfatizando la importancia de definir objetivos claros y utilizar fuentes confiables. También se aborda la evolución de la participación de la mujer en el mercado laboral, destacando logros y desafíos en la búsqueda de igualdad.

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Lengua y Literatura

2do año (2025)


Cartilla 2: Texto expositivo - Estructura

1 Título

Es breve y directo. Indica el tema central del texto. "El ciclo del agua" "La evolución
de los derechos laborales de la mujer".

2. Introducción

Presenta el tema y contextualiza al lector. Suele incluir la definición del concepto o


fenómeno, el propósito del texto (ej: explicar un proceso, responder una pregunta).
Hipótesis o idea central (ej. el reciclaje es un proceso clave para reducir la
contaminación ambiental (ej: en este texto, explicaremos cómo se clasifican los
materiales y su impacto en el planeta.

3. Desarrollo

Es la parte más extensa. Aquí se despliega la información de manera organizada,


usando subtemas o secciones. Puede estructurarse de varias formas, según el tipo de
explicación:
3.1 Tipos de organización del desarrollo:
Cronológica: Explica eventos en orden temporal
Causa-efecto: Relaciona antecedentes y consecuencias.
Procedimental: Describe pasos o fases de un proceso.
Enumerativa: Presenta características, ejemplos o datos.
Comparativa: Contrasta ideas o fenómenos.

4. Conclusión

Cierra el texto resumiendo las ideas principales o reflexionando sobre el tema.


También puede incluir: síntesis de lo explicado, importancia del tema, llamado a la
acción

5. Elementos complementarios (opcionales)


Subtítulos: Dividen el desarrollo en partes temáticas.
Imágenes, gráficos o esquemas. Apoyan la explicación (ej: un diagrama del sistema
solar).

Actividad 1

a) Leer el texto. “Cómo realizar una búsqueda eficiente de información en


internet”
b) Analizar el texto respecto a su estructura
c) Analizar el desarrollo y señalar qué tipo de organización tiene el texto:
¿cronológica, causa efecto, procedimental, enumerativa, comparativa?

Cómo realizar una búsqueda eficiente de información en internet

En la era digital, acceder a información en internet es una tarea cotidiana, pero


la enorme cantidad de datos disponibles puede convertir una simple consulta
en un desafío. Realizar una búsqueda eficiente implica aplicar estrategias que
permitan filtrar contenido relevante, veraz y útil, evitando la saturación de
resultados irrelevantes o poco confiables. Este proceso, aunque requiere
práctica, se simplifica siguiendo un método organizado y crítico.

El primer paso consiste en definir con claridad el objetivo de la búsqueda. Saber


qué se necesita encontrar —ya sea un dato concreto, un estudio científico, una
noticia reciente o una definición— ayuda a enfocar esfuerzos. Por ejemplo, si el
tema es "causas del cambio climático", un objetivo específico podría
ser "encontrar artículos científicos recientes sobre el impacto de los gases de
efecto invernadero". Esta precisión evita divagar en resultados genéricos.

Una vez establecido el propósito, es crucial seleccionar palabras clave precisas.


Los términos demasiado amplios, como "cómo cuidar plantas", generan miles
de páginas irrelevantes. En su lugar, conviene usar frases específicas
como "cuidados para suculentas en clima seco". Además, incluir sinónimos
("calentamiento global" y "crisis climática") o combinar conceptos con comillas
para buscar frases exactas —por ejemplo, "efecto invernadero" + "industria
ganadera"— mejora la calidad de los resultados.

Para refinar aún más la búsqueda, los operadores avanzados de los motores de
búsqueda son herramientas poderosas. El signo - permite excluir términos no
deseados ("inteligencia artificial -robots"), mientras que el
comando site: restringe los resultados a un dominio específico, como "vacunas
COVID site:.gov" para acceder solo a sitios oficiales. Si se busca un tipo de
archivo en particular, el operador filetype: resulta útil ("energías renovables
filetype:pdf"). Estos recursos ahorran tiempo y acercan al usuario a fuentes
especializadas.

La actualidad y la credibilidad de las fuentes son dos pilares fundamentales.


Filtros de fecha —disponibles en herramientas como Google— permiten
seleccionar información actualizada, esencial para temas científicos o noticias.
Asimismo, priorizar sitios con dominios .gov (gubernamentales), .edu
(educativos) o .org (organizaciones sin fines de lucro) aumenta la confiabilidad.
Medios reconocidos, como BBC o National Geographic, y autores con
trayectoria en el tema son también referencias seguras.

Sin embargo, incluso con estos filtros, es necesario evaluar críticamente la


información. Comparar datos con al menos tres fuentes confiables, verificar la
objetividad del sitio (evitando aquellos con publicidad invasiva o tono
sensacionalista) y organizar los hallazgos con herramientas como marcadores
temáticos o gestores de referencias (Zotero, Mendeley) son prácticas que
garantizan rigor.

Para temas especializados, motores de búsqueda académicos o


temáticos marcan la diferencia. Plataformas como Google Académico o
repositorios como JSTOR ofrecen acceso a estudios revisados por pares,
mientras que buscadores de noticias como Google Noticias agrupan reportes
actualizados. Estos recursos son ideales para trabajos de investigación o
consultas técnicas.

Un desafío persistente es la lucha contra la desinformación. Detectar fake


news implica revisar la fecha de publicación (una noticia antigua puede estar
desactualizada), contrastar titulares en sitios de verificación como [Link] y
desconfiar de mensajes alarmistas o con errores gramaticales. La prudencia evita
compartir información falsa o sesgada.

En conclusión, una búsqueda eficiente en internet no depende solo de


tecnología, sino de un enfoque metódico y crítico. Definir objetivos claros, usar
operadores avanzados, priorizar fuentes confiables y organizar los resultados
son pasos que transforman la abrumadora cantidad de datos en conocimiento
útil. En un mundo donde la información es poder, dominar estas habilidades no
solo optimiza tareas académicas o laborales, sino que fortalece la capacidad de
tomar decisiones informadas en la vida cotidiana.

Actividad 2

a) Leer el texto “La incorporación de la mujer al mercado laboral: un camino


hacia la igualdad”
b) Analizar la estructura y señalar: título, introducción, desarrollo y
desarrollo.
c) Analizar el desarrollo y señalar qué tipo de organización tiene el texto:
¿cronológica, causa efecto, procedimental, enumerativa, comparativa?
d) Producir un texto expositivo sobre un tema que domine. La
elaboración puede ser grupal y debe incluir todas las partes que
conforman la estructura y una organización clara.

La incorporación de la mujer al mercado laboral: un camino hacia la


igualdad

La participación de las mujeres en el trabajo remunerado ha sido un proceso


lento y lleno de obstáculos. Durante la Edad Media (siglos XIII-XV), las mujeres
comenzaron a trabajar en oficios como hilanderas y tejedoras, aunque solo se
aceptaba a jóvenes solteras en roles no calificados, como limpieza, costura o
servicio doméstico. Estos trabajos eran mal pagados y se consideraban una
extensión de sus "tareas naturales", reforzando la idea de que su papel principal
era el cuidado del hogar.

En el siglo XIX, en países como Argentina, unas 140.000 mujeres se empleaban


en trabajos como costureras, lavanderas o cigarreras. En esa época, la sociedad
creía que los hombres debían ganar lo suficiente para mantener a toda la
familia, mientras que el salario femenino solo debía cubrir sus gastos
personales. Las leyes laborales de entonces prohibían a las mujeres trabajar de
noche en ciertos sectores (excepto en agricultura o talleres familiares) y las
trataban como personas "dependientes", limitándolas a empleos considerados
"femeninos", como la enseñanza o el cuidado de niños.

A lo largo del siglo XX, surgieron cambios significativos. En 1907, Argentina


aprobó leyes que prohibían el trabajo nocturno para mujeres y menores de 16
años, y establecían un mes de licencia sin pago tras el parto. Además, las
mujeres comenzaron a acceder a la educación superior: aparecieron las
primeras médicas, ingenieras y farmacéuticas. Sin embargo, en 1914, solo el
21% de las mujeres formaba parte de la fuerza laboral, principalmente en
servicio doméstico o agricultura. El movimiento feminista de la época exigió
derechos básicos, como igualdad salarial, acceso a la educación y el voto.

A mediados del siglo XX, nuevas leyes ampliaron los derechos laborales
femeninos. Se establecieron licencias pagas por maternidad, se prohibió
despedir a mujeres embarazadas y se obligó a las empresas a contar con
guarderías. También se reconoció que las mujeres solteras, divorciadas o viudas
tenían los mismos derechos civiles que los hombres, como administrar
propiedades o firmar contratos.
En las últimas décadas, las mujeres han avanzado en sectores como educación,
salud y servicios, pero persisten desigualdades. Por ejemplo, en 2020, la brecha
salarial entre hombres y mujeres era del 16.4%. Además, el 40% de las
trabajadoras se concentra en empleos como servicio doméstico o comercio,
mientras que los puestos directivos siguen dominados por hombres. Otro
desafío es la "doble jornada": muchas mujeres combinan su trabajo remunerado
con tareas domésticas no pagas, lo que afecta su salud y oportunidades
profesionales.

Entre los logros recientes destacan leyes como la paridad de género en


elecciones (que garantiza al menos un 30% de mujeres en listas políticas), el
Convenio 190 de la OIT (contra el acoso laboral) y licencias por maternidad más
extensas. Sin embargo, los estereotipos de género y la falta de políticas públicas
para apoyar el cuidado de niños o ancianos siguen frenando la equidad real.

Aunque hoy existe mayor igualdad legal, la lucha continúa para eliminar el
"techo de cristal" (barreras invisibles que impiden a las mujeres ascender a
puestos altos) y cerrar la brecha salarial. La verdadera igualdad laboral solo se
logrará cuando se reconozca que el trabajo doméstico y de cuidado es
responsabilidad de toda la sociedad, no solo de las mujeres.

Fin de la cartilla

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