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Bestiario

El documento presenta un bestiario mitológico español centrado en criaturas acuáticas de diversas regiones, incluyendo la mitología guanche, asturiana, gallega y cántabra. Se describen deidades, espíritus y seres legendarios como Achuhucanac, el Cuélebre, y las Lavandeiras, cada uno con características y leyendas propias. Además, se exploran las interacciones de estos seres con los humanos y su influencia en la cultura local.
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Bestiario

El documento presenta un bestiario mitológico español centrado en criaturas acuáticas de diversas regiones, incluyendo la mitología guanche, asturiana, gallega y cántabra. Se describen deidades, espíritus y seres legendarios como Achuhucanac, el Cuélebre, y las Lavandeiras, cada uno con características y leyendas propias. Además, se exploran las interacciones de estos seres con los humanos y su influencia en la cultura local.
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Bestiario mitológico español

en el medio acuático
Alberto Abascal Vilariño
A chuhucanac

En la Mitología guanche de Tene-


rife, dios de la lluvia, identificado
con el dios supremo (Achamán). Su
nombre procede de: ašu_hu_kanak
que en idioma guanche significa:
“que está en la lluvia”.

C ariño

Deidad marina adorada en las


costas del Norte de Galicia, lugar
donde actualmente se encuentra el
pueblo de “Cariño”

C uélebre

El cuélebre, culebre o serpe son los nombres dados a una criatura legendaria,
perteneciente a las mitologías asturiana, cántabra y gallega, la cual es descrita
como un ser con forma de dragón, similar a una serpiente alada.

La tradición lo describe de la siguiente forma: Sus ojos son ascuas incandescen-


tes, todo su cuerpo está recubierto de escamas y de su espalda crecen unas alas de
murciélago.

Se cuenta que una de sus principales funciones es la de vigilar tesoros. En la


mitología astur son frecuentes las referencias a estos tesoros ocultos, que por lo
común consisten en piezas de oro de gran valor. Sus escondites suelen ser fuentes
o ríos. El punto débil del Cuélebre sería la garganta, ya que el resto del cuerpo
estaría cubierto por unas duras escamas que lo volverían prácticamente invulnera-
ble. Al hacerse viejos, se cree que se irían al fondo del mar a cuidar sus tesoros y
descansar.
D urbed E nanos de la Vera
Genio lujurioso de ríos y lagos. No aceptó el ascenso al trono de Vael, y Los enanos de la Vera se encuentran
alzó en rebelión a las ninfas y espíritus de las aguas. Endovëliko era uno de en Almería, son pequeños duendes
sus principales generales, aunque en realidad actuaba bajo mandato del dios– quese dedican a molestar y dar mampo-
lobo. Ofreció a Durbed yacer al mismo tiempo con Frouida, recién caída a rros a las malas personas que acuden a
la tierra, y con Lida; el rebelde cayó en la trampa y pudo ser atrapado. Vael beber agua a las fuentes donde habitan.
entonces destrozó su cuerpo, con garras y colmillos, y lo desperdigó en finí-
simos trozos, que fueron transportados por Favonius hasta las alturas. Allí,
gracias al calor de Lug y Baelisto, volvió a caer a la tierra y buscó su hogar
entre las corrientes y los estanques.

E spumerus

Parientes de los ventolinos, los espu-


merus son duendes del mar, extrema-
damente pequeños y visten un traje de
algas, llevan caracolas marinas que les
dan les serenes, y ellos les correspon-
den con sus collares de flores, por lo
que en ocasiones salen a tierra a re-
cogerlas. Existen dos clases de espu-
merus: los morenos, que tienen unos
ojos extremadamente brillantes, por lo
que en ocasiones se ponen delante de
los barcos en días de niebla para lle-
varlos a puerto. Los otros espumerus
son rubios, y salen a tierra firme para
adentrarse en las casas de los marine-
ros, para llevar noticias de estos a sus
familias o viceversa.
F rouida
H ombre pez
Ninfa de torrentes y fuentes termales. Huyendo del deseo de Baelisto, se
arrojó de las esferas celestiales, provocando con su caída el nacimiento Ser legendario de la mitología cántabra llamado Francisco de la Vega y oriundo de
de un gran río. Se la veneraba como protectora de la castidad, además de Liérganes, se fue a nadar el día antes de San Juan, en el año 1674, con unos amigos
como diosa de los jardines y portadora de buena fortuna. Su imagen fue pero llevado por la corriente, éste desapareció y no se volvió a saber más de él. Solo
pervertida en ciertas comunidades, pasando a identificarse con la belleza cinco años después, en 1679, en Cádiz, unos pescadores afirmaron ver un ser acuático
y el deseo sexual. Es en esta faceta en la que más veces ha sido represen- pero con apariencia humana que desapareció rápidamente. Finalmente la atraparon con
tada, generalmente con un vestido ceñido, sentada serenamente y rodeada trozos de pan y unas redes. Una vez capturado pudieron constatar que se trataba de un
de gatos (símbolo de la fertilidad). hombre, con escamas y forma de pez.

Al cabo de un tiempo consiguió tartamudear una palabra: “Liérganes”. A continua-


ción, llegó la noticia al pueblo para averiguar qué podría ocurrir y respondieron que
únicamente se había registrado la desaparición de Francisco de la Vega, cinco años
atrás. Entonces un fraile acompañó a Francisco hasta Liérganes para comprobar si era
cierto que era de allí y, ya cerca, Francisco se adelantó y fue directamente hasta la casa
de su madre, que rápidamente lo reconoció como su hijo.

Allí, Francisco vivió sin mostrar ningún interés por nada. Iba descalzo, a veces des-
nudo y no hablaba o comía apenas. Después de unos años en casa de su madre, desa-
pareció en el mar sin volver a saberse nada sobre él
H ome Marín
Físicamente, podríamos describirlo
como un ser humano horrible, desgre-
ñado, desnudo, que vive en las cuevas L antarón
Ser mitológico mitad hombre, mitad próximas a la mar y, cuando sale de su
pez, con dientes verdosos y cuerpo cu- entorno, roba y ataca a las mozas, hace Es el rey del mar que baña las costas de Cantabria. Su forma es pareci-
bierto de escamas, que se mueve con la fuegos en los pajares de los campesi- da a la humana, pero sus pies son enormes, con los dedos unidos por una
misma soltura en el agua que en la tierra. nos, etc... membrana. Tiene el cuerpo robusto y musculoso, la piel oscura, verdinegra
como las algas y muy brillante, y unas manos fornidas y nudosas. La cabe-
Este mito es propio de zonas costeras En el Occidente, concretamente en za es ovalada, con dos ojos enormes y saltones.
y, como todos los mitos asturianos, es de algunos lugares como Puerto de Vega
clara procedencia indoeuropea, estando (Navia), se le conoce como “Repunto” Lantarón suele acercarse a tierra cuando la marea está baja y se queda in-
especialmente extendido por toda la cor- o “Repunte”, porque es la personifica- móvil en un saliente de las rocas contemplando el vaivén de las olas. Sólo
nisa cantábrica. A pesar de su demostra- ción de la pleamar y se metía miedo a se alimenta de pulpos, a los que arranca del fondo con sus recias manos
da antigüedad, algunos folkloristas han los niños para que no se acercaran a los y se los come lentamente mientras sus ojos contemplan la amplitud de su
querido vincular su procedencia a ciertas acantilados de la Atalaya, donde estaba reino. Lleva en la mano una recia vara de saúco, árbol sagrado de cuyas
leyendas medievales. su morada; curiosamente, solo un kiló- bolitas negras, mezcladas con leche de sirena hace un brebaje que por la
metro más allá, en Vigo, se le conoce noche le hace fluorescente y le otorga sus poderes sobrenaturales.
como “El marín” y así se sigue llaman-
do por la cornisa asturiana hasta Llanes
y Vegadeo, repectivamente.

En Tineo creían que subía uno del


“mare” de Luarca los días de tormenta,
atacando mozas y matando el ganado,
contribuyendo a su verosimilitud en la
ingenuidad popular el suceso real de
haber aparecido en una aldea tinetense
una joven “esfondada” y muerta violen-
tamente.

También se cuenta en El Franco la


historia de un home marín que se de-
dicaba a vigilar a las mozas que iban a
una fuente situada cerca de la playa. En
cuanto alguna se quedaba sola, se hacía
con ella. Pero los vecinos consiguieron
al fin prenderle y llevarle al centro del
pueblo. El home marín se negó a comer
y beber, y murió al poco tiempo.
L avandeiras L a mano negra

Las lavandeiras (en español: lavanderas) son espíritus de la mitología gallega, ve- Ente diabólico con forma de mano que
nidas de la mitología celta, ya que también hay leyendas en Bretaña e Irlanda. Según ataca a las personas cuando están distraí-
la leyenda aparecen en noches de luna llena a orillas de los ríos, donde lavan las das, orinando o dormidas. Si te toca el
sábanas manchadas con sangre que nunca desaparece. hombro, al girar el rostro suele arrancar
los ojos del incauto.
Se dice que se trata de mujeres que murieron en el parto o que dejaron morir a sus
hijos sin bautizarlos. Piden ayuda a los vivos para escurrir sus sábanas, pero éstas Dice la tradición que la “Mano Negra”
deben retorcerse. Si no es así, esta reunión podría traer la mala suerte, e incluso la era un ente femenino y acuático como
muerte. una fea manaza con uñas negras que ha-
bitaba en las oscuras y peligrosas aguas
de las charcas. Siempre estaba al acecho
para arrastrar a los niños a su madri-
guera. Pero no hay acuerdo si la Mano
Negra es la diestra o la siniestra.

M aruga

Según la mitología catalana, la Maruga


es una especie de ser minúsculo, que vi-
vía en el agua dulce de los ríos y lagos.
Entraba dentro de los cuerpos de las
mujeres que tenían la desventura de
beber agua en los lugares dónde estas
habitaban, mordiéndoles, picándoles por
dentro y dejando embarbarazada a la
mujer en cuestión.

En el Alt Empordà aún se canta:

Ai noies que aneu a l’aigua, que aneu a


rentar a la Muga:
mireu que us heu de guardar d’un pessic
de sa Maruga.
N infas
En la mitología catalana, sin embargo,
son llamadas alojas, gojas o simplemente
donas d´aigua. Por amor a un ser humano
Las ninfas suelen considerarse espíritus divinos que animan la natu- pueden atraerle irresistiblemente, hasta el
raleza, y ser representadas en obras de arte como hermosas doncellas, punto de hacerle perder su propia perso-
desnudas o semidesnudas, que aman, cantan y bailan. Son genios que nalidad, seduciéndole hasta causarle la
favorecen los nacimientos y la fertilidad, dadoras de vida y regenera- locura y convirtiéndole, involuntariamente
doras constantes de la naturaleza. Son en general benévolas, aunque para la misma aloja, en un títere bajo su
debe tenerse prudencia si uno se las encuentra. Moran en arroyos, ríos, completo control.
cañadas y lagos.
Abundan los cuentos en los que un
En España reciben distintos nombres dependiendo de la región, así, hombre casado con una mujer de agua
en Asturias son Xanas, y están muy ligadas a las fuentes y saltos de convive con ella felizmente durante años,
agua, en el mito normalmente guardan tesoros bajo las aguas. Se las bajo el compromiso de respetar un cierto
describe como chicas jóvenes y de tremenda belleza, de rasgos más tabú (entrar en cierta habitación, seguirla
bien nórdicos, de cabellos y ojos claros, se peinan a los orillas de una noche de luna llena...). El día en que
lasfuentes o saltos de agua con peines de oro, esperando a los incautos el marido voluntariamente o por descuido
para cautivarlos con sus encantos y promesas de tesoros. Tienen hijos rompe el tabú, la aloja desaparece de su
pequeños y peludos, llamadosxaninos, como no los pueden amamantar vida.
los cambian por algún niño de alguna aldea cercana. Cuando la madre
se da cuenta del horrendo trueque, ruega a la xana que se lo devuelva. En la mitología vasca, las lamias (la-
miak o laminak) son genios mitológicos a
menudo descritos con pies de pato, cola de
pescado o garras de algún tipo de ave. Casi
siempre femeninos, de una extraordinaria
belleza, moran en los ríos y las fuentes. Se
cuenta que han ayudado a los hombres en
la construcción de dólmenes, cromlech y
puentes. Cuenta una leyenda que una vez
una mujer le robó el peine de oro a una
lamia y ésta, enfurecida, trató de malde-
cirla, pero no lo logró, puesto que sonó la
campana de la iglesia y eso la salvó.

Y así encontramos, con diversidad de


nombres, ninfas repartidas por toda la
península que comparten prácticamente las
misma características
N uberos
También se los llama por otros nombres. En Galicia Nubeiros, en Somiedo,
Controlan el tiempo a su voluntad y Cangas del Narcea, Tineo, San Antolín de Ibias y para los vaqueiros de alzada
se divierten provocando tormentas y se le conoce como renubeiru y se lo describe como un hombre chamuscado que
tempestades, lanzando centellas a los frecuenta a las brujas. Los vaqueiros también los conocen como escolares, siendo
animales y arruinando las cosechas un escolar un aprendiz de brujo que aspira a convertirse en nuberu y que es de
de los hombres con el granizo. Estos pequeña estatura.
hacedores y rectores de inclemencias
no dudarán en utilizar los rayos como En Cantabria son llamados ñuberos y la tradición los describe como geniecillos
armas si son atacados o molestados. traviesos y ladinos, de aspecto diminuto, cuerpo orondo y cara pérfida, montados
Se les tiene temor por los destrozos siempre en plomizas nubes
que producen en los pueblos y a ellos
se les atribuyen las temidas noches de
aguaceros y tempestades. Es por ello
que durante las horas de oscuridad los
lugareños encienden cirios y hacen
tañir las campanas para ahuyentarlos.
Los pescadores temen a los nuberos
pues les culpan de las terribles galer-
nas del Cantábrico.

En Asturias es el Nuberu, represen-


tado como un hombre alto de aspecto
envejecido, grisácea barba, ancha
boca, vestimenta oscura y un gran
sombrero picudo de ala ancha. Se le
considera feo, diciéndose de for-
ma popular que se es más feu qu’el
nuberu.

Otro de los nombres que otorga la


tradición al nuberu es el de Xuan
Cabritu. Según se cuenta, vive con su
mujer e hijos en lo alto de una monta-
ña en una ciudad cubierta de nubes, y
cuando sale de allí es para descargar
tormentas y aguaceros sobre la gente.
E l pataricu L a Procesión de Ánimas
Es uno de los personajes mitológicos Es el equivalente extremeño de la Santa Compaña gallega. Se trata de una
asturianos menos conocidos. Son seres procesión de almas en pena similar a otras visiones equivalentes del folclo-
gigantescos con un sólo ojo similares a los re peninsular. Las ánimas desfilan a lo largo del río Malvellido vestidas de
cíclopes. blanco y portando una vela en la mano todos los jueves a la media noche,
en doble sentido. Interceptarlas en medio camino equivaldría al anuncio de
Viven en los acantilados cerca del mar, una muerte cercana inmediata, normalmente la del desafortunado caminante.
y se alimentan de pescado, marisco y Son los llamados Corteju de Genti de Muerti,
moluscos, pero lo que más les gusta son
los naúfragos crudos, los cuales una vez La procesión va encabezada por un mortal portando una cruz y un caldero
detectados no tienen posibilidad de escapar, de agua bendita seguido por las ánimas con velas encendidas, no siempre
debido al gran olfato que tienen. visibles, notándose su presencia en el olor a cera y el viento que se levanta
a su paso. A lo largo de la península ibérica podemos encontrar apariciones
similares que responden al nombre de estadea, la güestia, huéspeda, estanti-
gua, la hueste de ánimas...

P ez Nicolás

El también llamado Peix Nicolau, o


Peje Nicolao, había sido un niño que no
se hartaba de estar en el mar. Debido a la
irritación que ésto le producía a la madre,
lo maldijo. A raíz de esta maldición el
niño se convierte en medio pez y el mar
pasa a ser su hogar, no saliendo de él.

Éste describía el fondo del mar como


un lugar muy rico: con jardines de coral,
arenas cubiertas de piedras preciosas... y
revelaba a los marineros los secretos de la
navegación.
L as sirenas V entolín

Son seres híbridos, mitad mujeres mitad pez, viven en el mar y en los ríos Cuando algún pescador tiene problemas en el
cantando hermosas canciones. Suelen tener un carácter negativo y perverso. mar o está tan agotado que no puede ya remar y
Se las asocia con la seducción de marineros a los que atraen con sus cantos su vida peligra, susurra estas palabras para invo-
a las costas peligrosas para que naufraguen o mueran en ellas. Hay historias car la ayuda de los ventolines:
sobre sirenas por toda la geografía extremeña y peninsular, como son la que
emerge cada noche de San Blas de la fuente de la Luná en Usagre o la que Ventolines, ventolines,
vive en el Charco Joyón. ventolines de la mar:
este viejo está cansado
En la mitología de Cantabria la Sirenuca era una joven y bella mucha- y ya no puede remar.
cha que, desobedeciendo a su madre, solía mariscar en los acantilados más
peligrosos de Castro-Urdiales, para cantar al compás de las olas del mar. La Aparece entonces un enjambre de pequeñas cria-
madre cansada de esta situación, preocupada por lo que a su hija le pudiera turas que son como diminutos angelitos, con unas
suceder, llegó a maldecirla, creciéndole una larga y brillante cola de pez. Se alas grandes y verdes, que comienzan a soplar
dice que aún hoy la joven deja oír su canción a los navegantes perdidos entre con todas sus fuerzas la vela de la barca y acercan
la bruma y de ésta manera les avisa que se acercan a los acantilados. así al pescador en apuros a tierra firme.

V ell de mar

Según la mitología catalana, antes de la in-


dustrialización de Barcelona, por
​​ las playas se
paseaba un hombre mayor, siempre descalzo y
despeinado. A veces compartía su sabiduría del
mar con los pescadores o ayudaba a arrastrar la
barca hacia la arena cuando regresaban de la pes-
ca, demostrando así una fuerza impropia para una
persona de su edad.

Pero lo que pocas personas conocen es que


por la noche, cuando la luna ya estaba arriba del
cielo, el viejo se tiraba al mar. Dentro del agua, el
cuerpo se le cubría de escamas plateadas, el pelo
y la barba de algas verdes y conchas blancas, y de
ésta manera se alejaba nadando hacia el fondo del
mar para no volver hasta el día siguiente otra vez
bajo la forma de un viejo cualquiera.
B ibliografía

-Memorias y mitos del agua en la Península Ibérica


Eloy Martos Núñez, Alberto Martos García

-Gnomos
Jesús Callejos

-Seres Míticos y Personajes Fantásticos Españoles


Manuel Martín Sánchez

-El agua: mitos, ritos y realidades


José Antonio González Alcantud, Antonio Malpica Cuello,
El Houssine Afkir

-Wikipedia

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