Mi historia
Mi nombre es Luz María Hernández Jiménez. Nací el 30 de abril de
2011 en el estado de Veracruz y tengo cuatro hermanos. Cuando tenía
tres años, mi familia y yo nos mudamos a la Ciudad de México.
A los cuatro años ingresé al kínder “Ángela Peralta” y, a los seis,
comencé la primaria en la escuela General Anaya. Durante primer
grado nos llevaron de paseo a unas pirámides, y en segundo visitamos
las Granjas de las Américas. En tercer grado hice a mi primera amiga,
Romina, ya que aún teníamos clases presenciales. Sin embargo, en
cuarto grado comenzó la pandemia, lo que nos obligó a tomar clases a
distancia. Regresamos a clases presenciales en quinto grado, aunque
todavía era obligatorio el uso del cubrebocas. En sexto grado
realizamos una actividad especial: grafiteamos las paredes de la
escuela, algo exclusivo para los alumnos de ese grado. El último día de
clases, los demás grupos nos organizaron una despedida y nos
entregaron nuestros diplomas por haber concluido la primaria.
En la secundaria, el primer día que asignaron los grupos llegué tarde.
Gracias a eso, conocí a mi primera amiga en esta etapa, Naomi. A las
dos nos tocó en el grupo 1°C, y como no conocíamos a nadie más,
decidimos sentarnos juntas en el salón.
Al principio, me asignaron al taller de robótica, pero luego me cambié
a informática, donde conocí a Ramsés. Con el tiempo nos hicimos
amigos. Días después conocí a Santiago, con quien compartía el gusto
por el dibujo, lo que nos llevó a convertirnos en grandes amigos.
Pasábamos mucho tiempo juntos, ya fuera jugando o discutiendo.
Tanto Santiago como Ramsés fueron de mis mejores amigos.
El 6 de octubre de 2023 comencé mi catecismo en Valle de Chalco,
junto a mis primos, para prepararnos para la Primera Comunión y
la Confirmación. Durante diez meses asistimos a misa todos los
domingos. El 8 de agosto de 2024 recibí ambos sacramentos. Fue un
día muy bonito, ya que todos nuestros familiares estuvieron
reunidos para celebrarlo con nosotros.
En segundo de secundaria, Ramsés se cambió de escuela, y a
Santiago no le tocó en mi mismo grupo, por lo que dejamos de
hablar. En ese nuevo ciclo escolar, conocí a Zoe, quien era de mi
salón. Con el paso de los días empecé a hablar también con Ivette,
ya que compartíamos el mismo taller. Luego conocimos a
Sebastián, quien un día se acercó a jugar con nosotras.
Después de las vacaciones, regresamos a la escuela y formamos un
pequeño grupo de amistad entre Zoe, Sebastián y yo. Siempre nos
la pasábamos jugando juntos. Para el Día de San Valentín les di un
regalo. Sin embargo, el 8 de abril de 2025 dejamos de hablarnos, ya
que en un trabajo en equipo ellos no participaron y decidí no
incluirlos. Desde ese día no hemos vuelto a hablar. A partir de
entonces, comencé a acercarme más a Ivette y a Casandra.
El 30 de abril, día de mi cumpleaños, celebré un convivio en la
escuela en compañía de Santiago e Ivette. Al llegar a casa, mi
mamá y mi hermano José me sorprendieron con una pulsera y unos
aretes de plata como regalo. También me llevaron un pastel y me
prepararon mi comida favorita. Fue un día muy especial y feliz para
mí.
Autobio
i graf
ía
M