¿Qué es el control de impulsos?
El control de impulsos es la capacidad de resistir deseos, emociones o reacciones
inmediatas que podrían ser inapropiadas, dañinas o poco útiles. Es una parte esencial del
autocontrol y de la inteligencia emocional.
¿Por qué es importante controlar los
impulsos?
Evitar conflictos con otras personas nos ayuda con las siguientes
situaciones.
1. Nos ayuda a pensar antes de actuar.
2. Mejora el rendimiento en la escuela, el trabajo o el hogar.
3. Protege nuestra salud física y emocional.
4. Nos permite tomar decisiones más inteligentes y responsables.
Ejemplos de impulsos comunes que debemos controlar
1. Gritar o insultar cuando algo nos molesta.
2. Comer en exceso por ansiedad.
3. Gastar dinero sin pensar.
4. Interrumpir a otros cuando hablan.
5. Publicar cosas en redes sociales sin pensarlo bien.
6. Hacer alguna acción inapropiada frente a alguien que pueda ser dañino para todos.
Consecuencias de no controlar los impulsos
1. Puede generar problemas en nuestro círculo social.
2. Puede afectar nuestro rendimiento académico o laboral.
3. Puede llevarnos a conductas de riesgosas y hasta poco saludables (como la
violencia, adicciones que van desde las drogas hasta la pornografía y demás,
afectar nuestra reputación, etc.).
4. Arrepentimientos por decisiones tomadas “en caliente”.
Estrategias para mejorar el control de impulsos
1. Respirar profundamente antes de reaccionar.
2. Contar hasta 10 antes de hablar o actuar.
3. Pensar en las consecuencias de lo que vamos a hacer.
4. Buscar distracciones sanas (salir a caminar, escribir, hablar con alguien). Tener
rutinas y horarios que ayuden a mantener el control.
5. Hablar con un psicólogo si el problema es frecuente.
6. Hacer una pequeña meditación si es posible
Frase para concluir
"El hombre conquista el mundo al conquistarse a sí mismo."