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Sondaje Vesical

El sondaje vesical es una técnica para introducir una sonda en la vejiga a través de la uretra, utilizada con fines diagnósticos y terapéuticos. Existen diferentes tipos de sondajes según la duración (intermitente, temporal, permanente) y se utilizan diversos materiales y catéteres según las necesidades del paciente. El procedimiento incluye la preparación del paciente, la desinfección, la inserción de la sonda y la conexión a un sistema colector, asegurando la higiene y el confort del paciente.
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Sondaje Vesical

El sondaje vesical es una técnica para introducir una sonda en la vejiga a través de la uretra, utilizada con fines diagnósticos y terapéuticos. Existen diferentes tipos de sondajes según la duración (intermitente, temporal, permanente) y se utilizan diversos materiales y catéteres según las necesidades del paciente. El procedimiento incluye la preparación del paciente, la desinfección, la inserción de la sonda y la conexión a un sistema colector, asegurando la higiene y el confort del paciente.
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SONDAJE VESICAL:

El cateterismo o sondaje vesical es una técnica que consiste en la introducción


de una sonda por la uretra hasta la vejiga urinaria. Según el tiempo de
permanencia del catéter se puede hablar de:
ƒ Sondaje intermitente (ya sea único o repetido en el tiempo). Después de
realizar el sondaje, se retira el catéter.
ƒ Sondaje temporal. Después de realizar el sondaje, el paciente permanece un
tiempo definido con el catéter.
ƒ Sondaje permanente. Después de realizar el sondaje, el paciente ha de
permanecer indefinidamente con el catéter (con los recambios
correspondientes).

OBJETIVOS:

Los fines del cateterismo vesical pueden ser tanto diagnósticos como
terapéuticos:

ƒ Fines diagnósticos:
o Exploración uretral o vesical.
o Obtención de muestras de orina.
o Medición del residuo postmiccional.
o Control de la diuresis.

ƒ Fines terapéuticos:
o Alivio de la retención urinaria (aguda o crónica).
o Tratamiento crónico de pacientes con fracaso en el vaciado vesical
espontáneo (obstrucción infravesical o atonía vesical) cuando no haya tenido éxito
o no sean candidatos a ningún otro procedimiento alternativo.
o Tratamiento de algunos pacientes con vejiga neurógena.
o Administración de terapias endovesicales.
o Postoperatorio de algunas cirugías (uretra, próstata, vejiga).
o Fístulas vesicales y rotura vesical extraperitoneal.
o Hematuria de origen vesicoprostático en pacientes que requieran
lavados vesicales continuos.
o Tratamiento intraoperatorio y postoperatorio de intervenciones
quirúrgicas prolongadas o en pacientes de riesgo previsible de
retención de orina.
o Para posibilitar la curación más rápida de escaras de decúbito (UPP) en
pacientes incontinentes.
o Cicatrización de las vías urinarias tras la cirugía.
o Prevención de la tensión en heridas pélvicas y/o abdominales a causa
de la distensión de la vejiga.
MATERIAL:

ƒ Guantes estériles.
ƒ Guantes no estériles.
ƒ Agua y jabón.
ƒ Solución antiséptica según el protocolo de desinfección del centro.
ƒ Gasas no estériles.
ƒ Gasas estériles.
ƒ Paño estéril.
ƒ Sonda vesical a insertar, la cual se adecuará a la prescripción facultativa del
sondaje y a las características del paciente al que se le va a realizar la técnica.
(mínimo 2).
ƒ Lubricante urológico.
ƒ Agua destilada estéril.
ƒ Jeringa de 10cc ó 20 cc. según sonda.
ƒ Bolsa colectora de circuito cerrado con grifo y soporte para la bolsa. Se
considera sistema de circuito cerrado cuando consta de:
- Cámara graduada para medir la cantidad de orina.
- Válvula antirreflujo.
- Sistema de vaciado en la parte inferior.

LA SONDA URINARIA:

Las sondas urinarias son unos dispositivos que constan básicamente de tres
partes: la punta (es la porción por la que la sonda se introduce en la uretra), el
cuerpo y el embudo colector o pabellón (es la porción por la que sale la orina).
La oferta posible de catéteres vesicales es muy amplia y se puede clasificar
desde diferentes puntos de vista:

Según la duración del sondaje (intermitente, temporal, permanente).


-El catéter para el sondaje intermitente se caracteriza por ser semirrígido y
por poseer una sola luz. Los tipos más frecuentes son:

Sonda de Nelaton. Tiene la punta recta.


Se usa tanto en hombres (más larga)
como en mujeres (más corta).

Sonda de Tiemann. Tiene la punta


acodada y más fina, lo cual facilita el
avance en el caso de los varones con la
uretra estrecha.
El catéter que se usa para los sondajes tanto temporales como permanentes
es un dispositivo flexible con las siguientes particularidades:

-Sonda de Foley. En la zona próxima a


la punta posee un balón autorretención
que se infla desde una válvula externa
que se encuentra cercana al pabellón. La
capacidad del balón aparece impresa en
el embudo colector, así como en el
envoltorio de la sonda (generalmente
entre 5 y 20 cm3). En el embudo colector
se conecta el sistema de drenaje que se
haya elegido (también se puede colocar
un tapón). Pueden ser de dos vías (una
para evacuar la orina y otra para inflar el
balón desde el exterior) o de tres (se
añade una tercera vía para poder
introducir o sacar líquido de la vejiga).

Según el material del catéter:

El material con el que ha sido elaborado el catéter va a determinar sus


características, que son elasticidad, coeficiente de fricción (preferiblemente bajo),
biodurabilidad (tiempo máximo de permanencia sin deteriorarse),
biocompatibilidad (capacidad de inducir reacciones o toxicidad), tendencia a la
incrustación (precipitación de mucoides y cristaloides) y tendencia a la adherencia
bacteriana.

Los catéteres están hechos con biomateriales poliméricos que pueden ser
naturales (látex) o sintéticos (cloruro de polivinilo, teflón, silicona u otros plásticos
más modernos).

-El látex ha sido el material de uso estándar, ya que es blando y maleable. Sin
embargo, puede presentar incrustación rápida y toxicidad local con inducción de
estenosis uretral. Su duración es de hasta 45 días.

-La silicona es más adecuada para el sondaje permanente, al ser más


biocompatible (induce estenosis uretral con menor frecuencia) y muy resistente a
la incrustación. Sin embargo, su excesiva flexibilidad obliga a fabricar catéteres de
paredes gruesas y con orificios de drenaje pequeños, mientras que su
permeabilidad permite el desinflado progresivo del balón de retención (lo que
conduce a la pérdida de la sonda o al recambio precoz). Como los catéteres de
silicona pura son más caros, la mayoría están fabricados con látex que se recubre
con silicona o teflón para mejorar su tolerancia y facilitar su inserción. Pueden
durar hasta 90 días.
-El cloruro de polivinilo (PVC) es un material más rígido y permite proporciones
diámetro externo/interno óptimas para un drenaje adecuado. Es mejor tolerado
que el látex y más barato que la silicona, aunque no es apto para el uso a largo
plazo por la rápida incrustación que presenta.
-Los materiales más modernos de superficie hidrofílica, por su mayor
biocompatibilidad y su menor coeficiente de fricción, reducen la irritación de la
mucosa y la incrustación.
El grado de adherencia bacteriana a la superficie del catéter es mayor con el
látex y la silicona, variable con el teflón y escasa con los catéteres con superficie
hidrofílica.

-Según el calibre y la longitud de la sonda:

El calibre de la sonda se expresa según la escala francesa de Charrière (Ch),


siendo un Ch equivalente a 0.33 mm. Son sinónimos de Ch las unidades French
(FR) y French Gauge (FG). Los calibres disponibles se escalonan de dos en dos.
La longitud varía dependiendo del tamaño de la uretra (varón, mujer o niños) y del
propósito del cateterismo y se expresa en centímetros o en pulgadas (una pulgada
equivale a 25 mm). Tanto en el pabellón de la sonda como en su envoltorio
parecen impresos el calibre y la longitud del catéter. La válvula a veces presenta
un código de color para facilitar su identificación rápida.
En la elección del calibre de la sonda se tendrá en cuenta que la uretra del
varón tiene un diámetro que oscila entre 20 a 30 Ch y la de la mujer entre 24 a 30
Ch.

Una recomendación práctica es comenzar con una sonda de 18 Ch y, si hay


dificultad, intentarlo con sondas más delgadas. Las medidas más habitualmente
empleadas son los siguientes:

-Calibre: 8 Ch para los niños, entre 14 y 18 Ch para los hombres y entre 16 y 20Ch
para las mujeres.

-Longitud estándar: 41 cm. (aunque en las mujeres y los niños la sonda puede ser
más corta).

En la práctica habitual se actúa de la siguiente manera:


-Para cateterismos únicos o intermitentes se utilizan los de PVC, simples, sin
balón, de punta recta (Nelaton) o angulada (Tiemann).
-Para los sondajes temporales y permanentes se prefieren los de látex
recubiertos de silicona o de silicona pura, tipo Foley, con dos o tres vías según
cada caso o las Tiemann de 3 vías para lavado continuo.
EL SISTEMA COLECTOR:

Los sistemas colectores se pueden clasificar desde


diferentes puntos de vista:
-Según la facilidad con la que se pueden contaminar:
cerrados o abiertos (menos y más proclives a la
contaminación respectivamente).
-Según el tipo de paciente: encamado (sistema
colector para cama) o ambulante
(sistema colector para pierna).

Sistema colector cerrado: Es el más completo y seguro, ya que presenta varios


mecanismos que dificultan la contaminación bacteriana. Consta de las siguientes
partes:

-Tubo de drenaje. Es un tubo flexible que se


encuentra en la parte superior de la bolsa y que
está unido herméticamente a ella. Puede disponer
de una o dos válvulas unidireccionales (una en la
porción del tubo que conecta con la sonda
urinaria y la otra en la zona de conexión con la
bolsa de drenaje) que dificultan el reflujo de la
orina.
-Tubo de drenaje de la bolsa. Se halla situado en
la parte inferior de la bolsa y también está unido
herméticamente a ella. Posee una llave de paso
que, al abrirla, permite el vaciado de la bolsa, así
como la posibilidad de tomar muestras (sistema
cerrado).
-Respiradero de la bolsa. Es un pequeño orificio
por el que entra aire, con el fin de facilitar el
vaciado de la bolsa.
-Filtro para bacterias. El orificio del respiradero
posee un filtro que impide que las bacterias del
medio externo penetren en el sistema.
-Dispositivo para colgar la bolsa. Se encuentra en su parte superior. Posee dos
ganchos a modo de percha que permiten colgar la bolsa del lateral de la cama.
-Escala graduada. Permite conocer la cantidad de orina existente en la bolsa en
un momento dado.
Sistema colector abierto: La bolsa posee
únicamente la escala graduada y el tubo de
drenaje, lo cual presenta una serie de
inconvenientes.
No se puede vaciar cuando está llena de
orina. Por ello, cada vez que se precisa el
recambio de la bolsa, hay que desconectar
el tubo de drenaje de la bolsa llena y
conectar a la sonda una bolsa vacía
(sistema abierto). Todo ello favorece la
contaminación bacteriana. No permite la
toma de muestras.

Medidores de diuresis horaria: Sistema


cerrado estéril para recolección de la diuresis
horaria con capacidad de medición total de
500 ml. Incorpora cámara de tipo Pasteur y
válvula antirreflujo que evitan el riesgo de
contaminación retrograda, y bolsa de
recolección, con válvula antirreflujo con tubo
de drenaje.

PROCEDIMIENTO:

Explicaremos al paciente, de manera adecuada a su edad, la técnica que le


vamos a realizar y dispondremos las medidas necesarias para asegurar su
intimidad.

Lo colocamos en decúbito supino: en el hombre el enfermo se colocará en


decúbito supino con las piernas rectas, poniendo la cama completamente
horizontal, y el paño estéril sobre sus piernas e inmediatamente debajo del pene;
en la mujer la paciente se colocará en decúbito supino con las piernas abiertas y
flexionadas y las rodillas recogidas apoyando la planta de los pies en el colchón,
poniendo la cama completamente horizontal, y el paño estéril inmediatamente
debajo de los genitales y sobre la cama; en ambos casos en la medida que el
paciente nos lo permita le retiraremos la almohada de la cabeza con el fin de
conseguir que el paciente permanezca en una posición completamente horizontal.

Después de realizar un lavado higiénico de manos y con los guantes no


estériles, la auxiliar lava los genitales con agua y jabón y los desinfecta con una
gasa estéril impregnada en solución antiséptica.
La enfermera realiza un lavado quirúrgico de manos y se coloca los guantes
estériles.

Con la ayuda de la auxiliar, que le va entregando el material, prepara un campo


estéril, colocando todo el material sobre el paño estéril (gasas, guantes, jeringa,
sonda, lubricante y sistema de bolsa colectora) y procede a su preparación que
consiste en:

-Montar el sistema de la bolsa colectora.


-Cargar la jeringa con la cantidad de agua adecuada para el balón de la sonda
que utilicemos.
-Comprobar el buen funcionamiento del balón inyectando la cantidad
recomendada de agua destilada y esperando unos segundos tras los que se
retirará el agua.
-Aplicar el lubricante a la sonda en las mujeres y directamente en el pene en
los hombres.

Procedimiento en la mujer: Explicar a la paciente el procedimiento y colocarla en


la posición antes señalada. Realizamos la desinfección de la zona genital.
Separando la vulva con el pulgar y el índice de la mano no dominante,
identificamos el meato urinario y lo limpiamos con una torunda impregnada de
desinfectante, siempre con un movimiento descendente. Introducimos la sonda,
previamente lubricada, lentamente y sin forzar hasta que comience a fluir la orina,
entonces introducimos la sonda 2-3 cm. más e inflamos el balón con el agua
destilada. Si por error introdujésemos la sonda en vagina, desecharemos el
catéter, pero antes de ello dejaremos ese catéter como referencia y con una nueva
sonda procederemos a reintentar (tras cambiarnos de guantes estériles) un nuevo
sondaje. Tiramos con suavidad de la sonda para comprobar que queda fijada.
Procedimiento en el hombre: Colocamos al
paciente en decúbito supino con
las piernas estiradas. Sujetamos el pene en
posición vertical con la mano no
dominante, retraemos el prepucio y
desinfectamos el meato urinario, ejecutando
un movimiento circular de dentro hacia afuera
con una torunda impregnada de
desinfectante. Aplicamos el lubricante con
anestésico si procede en el pene e
introducimos la sonda lentamente y sin forzar
hasta que encontramos un tope,
inclinamos el pene 45° aproximadamente
(esta posición favorece el paso por la uretra prostática) y continuamos
introduciendo la sonda hasta que comience a fluir la orina. Introducimos la sonda
2-3 cm. más e inflamos el balón con el agua destilada. Tiramos con suavidad de la
sonda para comprobar que queda fijada.

Una vez introducida la sonda procederemos de la siguiente manera en ambos


casos:

-Conectar la sonda a la bolsa colectora (si no se


hubiera conectado anteriormente).
-Colocar la parte externa de la sonda de forma
que se mantenga sin angulaciones, fijándola con
esparadrapo en la cara interna del muslo de manera
que impida tracciones de la uretra y a la vez permita
la movilidad del paciente.
-Desechar los residuos y material sobrante en los
contenedores indicados.
-Anotar en el registro de enfermería la fecha y
hora del sondaje, tipo y nº de sonda, mililitros de agua
que se han utilizado para inflar el balón, características
de la orina y las observaciones que se crean necesarias.
-En el caso de realizar el sondaje para un vaciado
vesical por retención urinaria aguda procederemos a la
descompresión progresiva de la vejiga con pinzamientos
intermitentes, eliminando 250 cc de orina cada 10 minutos.

RETIRADA DE LA SONDA
Material:
Guantes desechables.
Gasas estériles.
Cuña.
Povidona yodada.
Jeringa de 10 ó 20 ml. (según tipo de sonda)
PROCEDIMIENTO:

Informar al paciente del procedimiento que se le va a realizar y comentarle que es


bastante más sencillo que el del sondaje. Realice el lavado y la desinfección de los
genitales. Conecte la jeringa en la válvula de la sonda. Aspire y saque toda el
agua destilada (así se consigue desinflar el globo). Dígale al paciente que respire
lenta y profundamente. (Con esta medida se favorece la relajación del esfínter
interno de la uretra). Extraiga con suavidad la sonda hasta retirarla
completamente. Retire la cuña y, si es necesario, proceda a la higiene y secado de
la zona perineal. Quítese los guantes y lávese las manos.

RECOMENDACIONES:

Se debe de instruir al paciente y/o a los familiares sobre los siguientes


aspectos:
-Asegurar una hidratación correcta (al menos 1,5 litros de líquido al día).
-Lavarse las manos antes y después de manipular la sonda y/o la bolsa
colectora.
-Lavar de manera diaria la zona de inserción de la sonda con agua y jabón y
secarla posteriormente (no olvidar la recolocación del prepucio). Se debe evitar la
limpieza frecuente del meato uretral o la aplicación periuretral de cualquier tipo de
crema que no haya sido previamente prescrita.
-Cada día mover suavemente la sonda en sentido rotatorio, con el fin de evitar
adherencias.
-No se deben de tocar los extremos de las conexiones: el pabellón de la sonda
y la parte del tubo de drenaje que conecta con el pabellón en los sistemas abiertos
y, además de estos elementos, el tubo de drenaje de la bolsa en los sistemas
cerrados.
-Evitar tirones que puedan provocar traumatismos o desconexiones
accidentales del sistema.
-Evitar que se formen acodaduras.
-Ante el roce de la sonda con cualquier superficie no estéril, debemos
cambiarla por una sonda nueva.
-Para inflar el balón debe utilizarse agua destilada y no suero fisiológico, puesto
que el sodio puede provocar la rotura del balón.
-Inflar el balón con los mililitros de agua destilada que recomienda el fabricante.
-Esta maniobra no debe molestar al paciente.
-Mantener la bolsa colectora siempre por debajo del nivel de la vejiga para
evitar reflujos. Si hay que trasladar al paciente y se coloca la bolsa sobre la cama,
se debe pinzar el tubo.
-El sistema de sondaje permanente es un sistema cerrado, por lo que no debe
desconectarse para limitar el riesgo de infección.
SONDAS NASOGASTRICAS:

Una sonda nasogástrica se utiliza para la alimentación, eliminación de contenido


gástrico o administración de fármacos tales como el carbón activado. Las
sustancias son administradas a través de una jeringa en el tubo, usualmente se
utiliza la gravedad para la alimentación o administración de líquidos, si el líquido
fuera muy espeso y necesitara ayuda lo inyectaríamos a una velocidad de 20cc
por minuto. Durante todo el proceso es necesaria la supervisión del profesional de
enfermería o de una persona formada para este fin, por ejemplo un nutricionista
(pudiendo ser un familiar). También se pude alimentar a través de un sistema de
bombeo que puede controlar y medir la ingesta del paciente y cualquier
interrupción en la alimentación.

La aspiración nasogástrica (succión) es el proceso de drenar el contenido del


estómago mediante el tubo. La aspiración nasogástrica se utiliza principalmente
para eliminar las secreciones gástricas y aire tragado en pacientes con
obstrucción gastrointestinal. La aspiración nasogástrica también puede utilizarse
en situaciones de intoxicación cuando se ingiere un líquido potencialmente tóxico,
para preparación antes de la cirugía bajo anestesia y para extraer muestras de
líquido gástrico para análisis.

Si el tubo es para ser utilizado para el drenaje continuo, generalmente se anexa a


una bolsa colectora situada por debajo del nivel del estómago del paciente; la
gravedad vacía el contenido del estómago. También puede ser añadido a un
sistema de aspiración, sin embargo, este método se limita a menudo a situaciones
de emergencia, ya que la succión constante fácilmente puede dañar el
revestimiento del estómago. En situaciones no emergentes, se puede aplicar la
aspiración intermitente dando los beneficios de la aspiración sin los efectos
adversos del daño a la mucosa del estómago.

El drenaje por succión se utiliza para los pacientes que han experimentado
una neumonectomía para prevenir vómitos relacionados con la anestesia y la
posible aspiración de cualquier contenido de estómago. Tal aspiración
representaría un grave riesgo de complicaciones a los pacientes que están
recuperándose de la cirugía.

PROCEDIMIENTO:

La intubación nasogástrica es un
procedimiento en el que se inserta
un tubo delgado de plástico en la
nariz, hacia el esófago y hasta el estómago.
Una vez que la sonda nasogástrica está correctamente asegurada, un profesional
de la salud, tales como enfermeras a domicilio, pueden entregar alimentos y
medicamentos directamente en el estómago.
La técnica se utiliza a menudo para entregar alimentos y medicinas a un paciente
cuando no son capaces de comer o tragar.
Los tubos nasogástricos son generalmente cortos y se utilizan sobre todo para la
aspiración de contenido gástrico y secreciones.

TIPOS DE SONDAS O TUBOS NASOGÁSTRICOS

Los tubos que pasan de los orificios de la nariz en el duodeno o yeyuno son
llamados tubos nasoentéricos o nasoenterales. La longitud de estos tubos bien
puede ser media (usado para la alimentación) o larga (utilizado para la
descompresión, por aspiración).
Hay varios tipos de tubos nasogástricos utilizados en la intubación gastrointestinal,
pero los dos siguientes son los más comunes:

Tubo de Levine: Es una sonda nasogástrica de pequeño diámetro de un lumen.


Es más apropiado para la administración de medicamentos o de nutrición es un
tubo de plástico de usos múltiples de un solo lumen que se utiliza comúnmente en
una intubación nasogástrica.

Sonda gástrica Salem Sump: es un tubo de doble lumen con una «cola de
cerdo» que se utiliza para la succión intermitente o continua. Este tubo
nasogástrico de gran diámetro con doble lumen. Sirve para la aspiración en un
lumen y ventilación en el otro para reducir presión negativa e impedir que la
mucosa gástrica sea atraída hacia el catéter.

Tubo de Dubhoff, que es una sonda nasogástrica de pequeño diámetro con un


peso al final a fin de que se estire durante la inserción debido a la gravedad.

TECNICAS:

Antes de que una sonda nasogástrica sea insertada, ésta se debe medir desde la
punta de la nariz del paciente, enlazarla alrededor de su oreja y luego hasta
aproximadamente 5 cm por debajo de la apófisis xifoides, el tubo es entonces
marcado a este nivel para asegurar que ha sido insertado lo suficiente en el
estómago del paciente. Muchas sondas estomacales y duodenales disponibles
comercialmente tienen varias marcas de profundidad estándar, por ejemplo 18"
(46 cm), 22" (56 cm), 26"(66 cm) y 30" (76 cm) del extremo distal; tubos de
alimentación infantiles a menudo vienen con marcas de 1 cm de profundidad. El
extremo de un tubo de plástico debe ser lubricado, el gel lubricante puede ser con
o sin anestésico ( con anestésico local puede disminuir las molestias del paciente:
gel de xilocaína al 2%, además puede usarse un aerosol anestésico y/o
vasoconstrictor nasal puede aplicarse antes de la inserción) y se introduce en una
de las fosas nasales del paciente. El tubo debe orientarse hacia la parte posterior
del paciente mientras éste se mueve a través de la cavidad nasal y por abajo de la
garganta. Cuando el tubo entra en la orofaringe y se desliza hacia abajo en la
pared faríngea posterior, el paciente puede tratar de vomitar; en esta situación al
paciente, si está despierto y alerta, se le pide que imite tragar o se le da un poco
de agua y al momento de llegar a la orofaringe se le pide que trague mientras el
tubo sigue insertándose mientras el paciente traga. Una vez que el tubo está más
allá de la faringe y entra en el esófago, se inserta fácilmente hacia abajo en el
estómago, una vez que hemos introducido la sonda hasta la marca deberemos
comprobar si ha llegado al estómago, esto se puede comprobar de varias
maneras.
Se debe tener mucho cuidado para asegurar que el tubo no ha pasado a través de
la laringe hacia la tráquea y hasta los bronquios. Para asegurar la colocación
correcta es recomendado (aunque no inequívocamente confirmado) inyectar aire
en el tubo, si se escucha el aire en el estómago con un estetoscopio, entonces el
tubo está en la posición correcta. Otro método más fiable es aspirar el líquido del
tubo con una jeringa. Este líquido se prueba entonces con papel pH (no papel
de tornasol) para determinar la acidez del fluido. Si el pH es 5.5 o inferior el tubo
está en la posición correcta. Si esto no es posible la verificación correcta de la
posición del tubo se obtiene con un rayo X del tórax/abdomen. Este es el medio
más confiable de asegurar la correcta colocación de la sonda nasogástrica.

Futuras técnicas pueden incluir medir la concentración de enzimas como


la tripsina, pepsina y bilirrubina para confirmar la correcta colocación de la sonda
nasogástrica. Conforme la prueba de enzimas se vuelve más práctica, permitiendo
que las medidas se tomen en forma rápida y barata en la cabecera de la cama,
esta técnica puede utilizarse en combinación con la prueba de pH como un
reemplazo efectivo y menos dañino de la confirmación por rayos X. Si el tubo
debe permanecer en el lugar entonces una revisión de la posición del tubo se
recomienda antes de cada alimento y al menos una vez al día. Una vez
comprobado que la sonda se encuentra en el lugar correcto procederemos a su
fijación para evitar que se mueva, la fijación se realizara con un apósito
de esparadrapo, este se cambiara cada 24 horas o cuando se ensucie.
Sólo un diámetro más pequeño (12 Fr o menos en adultos) de tubos nasogástricos
son apropiados para la alimentación a largo plazo, para evitar la irritación y la
erosión de la mucosa nasal. A me nudo, estos tubos tienen guías para facilitar la
inserción. Si la alimentación es necesaria por un largo periodo de tiempo, se
deben considerar otras opciones, como la gastrostomía endoscópica percutánea.
La alimentación por sonda enteral puede ser una fuente de malestar y renuencia
por parte de los pacientes. La auto inserción de una sonda nasogástrica para
nutrición enteral casera puede ser eficaz y bien tolerada en pacientes que reciben
nutrición enteral para condiciones crónicas.

CONTRAINDICACIONES:

El uso de la sonda nasogástrica está contraindicado en pacientes con fracturas de


cráneo, fracturas faciales graves especialmente con la nariz y el esófago
obstruido, varices esofágicas, y/o obstrucción de las vías aéreas, así como
trastornos de la coagulación.

COMPLICACIONES:

Complicaciones menores pueden incluir sangrado nasal, sinusitis y dolor de


garganta.
A veces se producen complicaciones más significativas incluyendo erosión de la
nariz donde está anclado el tubo, perforación del esófago, aspiración pulmonar,
colapso pulmonar o colocación intracraneal del tubo.
Si la salida de la sonda nasogástrica parece ser excesiva, considere la posibilidad
de que haya sido colocada en el duodeno

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