El Carácter
Por Ricardo A. Ibáñez
Fuentemávida
¿Qué es el Carácter?
Es un conjunto de rasgos y cualidades que indican la naturaleza propia
de una persona al momento de pensar y actuar por lo que se distingue
de las demás. El carácter no es algo que se traiga desde el seno
materno, en su totalidad, sino que se ve afectado rotundamente por el
medio ambiente, la cultura y el entorno social donde cada persona se
forma.
Nuestros Padres Nuestros Padres Jesucristo, nuestro Salvador y
Celestiales Terrenales Padre Espiritual
Tenemos padres terrenales Jesucristo es quien nos da la inmortalidad más
Nacimos de un Padres Celestiales
que nos dieron la vida allá de la tumba por medio de la Resurrección.
eternos.
mortal según la carne. Dado que ésta es una verdad que se aplica a todos
Adquirimos cualidades y los hombres, El es, por lo tanto, el Padre de toda
características espirituales de ellos. Hemos adquirido las la familia de Dios.
cualidades y las
características terrenales de Podemos nacer espiritualmente de nuevo por
Somos todos hijos espirituales de nuestros padres terrenales. medio de la influencia santificadora de la
Dios y en nosotros tenemos parte de Expiación; de esa manera, Cristo se convierte en
Su naturaleza divina. Llevamos su nombre y el Padre de todos los que se arrepienten, se
tenemos parte de su bautizan y permanecen fieles hasta el fin,
naturaleza. siguiendo al Espíritu.
Podemos llegar a ser como Dios y
progresar aquí y en el más allá por Al nacer de nuevo, adquirimos cualidades
Considere la verdad lógica
causa de nuestra herencia divina. semejantes a las de Cristo, participamos de Su
de que posee muchas de sus
características y que puede naturaleza divina y llegamos a ser Sus hijos.
llegar a ser como ellos. Tomamos sobre nosotros un nuevo nombre, el de
Jesucristo y nos esforzamos en adquirir sus
Nuestra herencia cualidades, atributos y el poder de llegar a ser
como Él.
Un carácter similar al de Cristo
… el desarrollo de un carácter similar al de Cristo
es un proceso continuo y cotidiano, por el cual cada
uno de nosotros debe asumir la responsabilidad…
“La responsabilidad es de ustedes… Los padres
podrán guiarlos y los maestros podrán hacer
sugerencias útiles, pero todo joven, hombre o mujer,
tiene la responsabilidad de tallar su propio carácter”
(“Cómo cultivar un carácter similar al de Cristo”, Enseñanzas de los
Presidentes de la Iglesia: David O. McKay, 2011, énfasis agregado).
Algunas de las virtudes que debemos desarrollar para tener un carácter
similar al de Jesucristo
La verdad
El autodominio
La justicia
Si deseamos saber cuál es la vida ideal para llevar entre
nuestros semejantes, encontraremos el ejemplo perfecto en la
La sabiduría vida de Jesús. Sean cuales sean nuestros deseos nobles, nuestras
elevadas aspiraciones, nuestros ideales en cualquier fase de la
vida, podemos contemplar la de Cristo y hallar la perfección…
las virtudes… se combinan para formar ese carácter (“Cómo cultivar un
La benevolencia carácter similar al de Cristo”, Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: David O. McKay, 2011, énfasis
agregado).
Buen carácter Carácter débil
Calmo y tolerante Explosivo y arrogante
Paciente y misericordioso Irritable y descortés
Cortez, dócil y enseñable Contencioso y egoísta
Una persona de un carácter fuerte o un buen Una persona de un débil carácter; abusa,
carácter tiene una firme determinación de no impone su voluntad por medio de la violencia
dejarse vencer por sus pasiones y hacer la aun cuando esta sea nociva, inmoral o
voluntad de Dios en su vida. inapropiada.
Uno de los propósitos principales de aplicar la Sangre Expiatoria de Cristo es
nuestras vidas es la de tener y desarrollar paz, y esto significa vivir EN DIOS, y
cuando una persona tiene paz tiene un Buen Carácter (Adaptado de un discurso pronunciado por el
Élder W. López, Setenta de Área, Linares 23 de Junio del 2004).
Desarrollar un buen carácter tiene que ver con la capacidad de,
tener, conservar y retener la influencia del Espíritu Santo, día a
día en nuestras vidas.
Tener la compañía del Espíritu Santo: Al participar semanalmente de la Santa
cena... para que siempre puedan tener su Espíritu consigo (véase Moroni 4:3).
Conservar la compañía del Espíritu Santo: Al no pecar conservamos la influencia
del Espíritu Santo, porque el Espíritu no mora en templos impuros (véase Mosíah
2:36-37).
Retener la compañía del Espíritu Santo: Cuando obtenemos el perdón de nuestros
pecados y mantenemos ese perdón con nosotros y, además servimos a Dios y ha
nuestros semejantes, retenemos la compañía del Espíritu Santo (véase Mosíah
4:26).
“„Diga a los hermanos que sean humildes y fieles y se aseguren de mantener consigo el
Espíritu del Señor, el cual los conducirá por el camino recto. Tengan cuidado y no rechacen
la voz suave y apacible, ya que ella les enseñará lo que deben hacer y qué camino seguir…
les susurrará paz y gozo a su alma; alejará la malicia, el odio, la contienda y toda la maldad
de sus corazones, y su único deseo será hacer el bien, llevar a cabo la rectitud y edificar el
reino de Dios‟” (Manuscript History of Brigham Young, 1846–1847, compilado por Elden J. Watson, 1971, pág. 529,
énfasis agregado).
“[Su influencia] habilita todas las facultades intelectuales; aumenta,
expande, amplía y purifica todas las pasiones y afectos naturales; y los
adapta, por medio del don de la sabiduría, para su legítimo uso. Él
inspira, desarrolla, cultiva y sazona todas las más refinadas afinidades,
gustos, alegría, buenos sentimientos y afectos de nuestra naturaleza. Él
inspira la virtud, la bondad, benevolencia, sensibilidad, mansedumbre y
caridad. Desenvuelve la belleza de la persona, sus formas y facciones.
Tiende a dar salud, vigor, ánimo y sentimiento de amistad. Vigoriza
todas las facultades físicas e intelectuales del hombre. Fortalece y
templa los nervios. En resumen, es, así como fue, médula a los huesos,
regocijo al corazón, luz a los ojos, música a los oídos y vida para todo
el ser” (Élder Parley P. Pratt, Key to the Science of Theology, 9th ed. [Salt Lake City:
Deseret Book Co., 1965], p. 101. Véase Noches de Hogar para la Familia, 1979–80, pág. 133,
énfasis agregado).
“Cuida tus pensamientos porque se
volverán actos. Cuida tus actos
porque se harán costumbre. Cuida tus
costumbres porque formaran tu
carácter. Cuida tu carácter porque será
tu destino. Y tu destino, será tu vida”
(Gandhi, énfasis agregado).
¿Cuál es el núcleo del cambio?
“La disposición”
Mosíah 5:2
El desarrollo de nuestro carácter tiene directa relación con nuestro potencial
divino, lo que significa que, en nuestras manos por nuestra herencia celestial,
esta la posibilidad de obtener una Naturaleza Divina, es decir adquirir los
atributos, perfecciones y características de Cristo y el Padre y llegar a ser como
ellos son.
¿Cuál es nuestro mayor
desafío aquí en la
Tierra?
“Volvernos Santos a través del influjo del Santo Espíritu por medio
de la Expiación de Jesucristo y despojarnos del hombre natural”
(Mosíah 3:19, enfasis agregado).