DIOS TE HA LLAMADO CON UNA MISION
ISAIAS 61:1-4
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a
predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar
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libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena
voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;
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a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en
lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de
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justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán
los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas
generaciones.
¿Qué hacías cuando el Señor te llamó?
1. Actitud de Gedeón. Derribando el argumento del temor
Jueces 6:11-18
Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de
Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo
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de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo,
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varón esforzado y valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con
nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que
nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová
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nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. Y mirándole Jehová,
le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te
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envío yo? Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí
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que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jehová le
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dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.
Y él respondió: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has
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hablado conmigo. Te ruego que no te vayas de aquí hasta que vuelva a ti, y saque mi
ofrenda y la ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas
2. Actitud de Jeremías ante su llamado. Derribando el argumento de la inexperiencia
Jeremías 1:4-10
4 Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: 5 Antes que te formase en el vientre te
conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. 6 Y yo dije: ¡Ah!
¡Ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. 7 Y me dijo Jehová: No digas:
Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. 8 No temas
delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. 9 Y extendió Jehová su
mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. 10
Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para
destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.
3. Actitud de Pedro al recibir el llamado del Señor. Derribando el argumento de la
experiencia
Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para
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oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los
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pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de
aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y
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sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a
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Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le
dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en
tu palabra echaré la red. 6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red
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se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para
que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.
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Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí,
Señor, porque soy hombre pecador. 9 Porque por la pesca que habían hecho, el temor se
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había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan,
hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas;
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desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas,
dejándolo todo, le siguieron.
IV. La actitud de Mateo. Derribando el argumento de tu pasado
Llamado de Mateo
9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los
tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. 10 Y aconteció que estando él
sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían
venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11 Cuando vieron esto
los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos
y pecadores? 12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino
los enfermos. 13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio.
Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
V. Derribando el argumento del fracaso
Juan 21:1-8
Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se
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manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo,
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Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. Simón
Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y
entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.
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Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían
que era Jesús. 5 Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No. 6 Él les dijo:
Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían
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sacar, por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a
Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se
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había despojado de ella), y se echó al mar. Y los otros discípulos vinieron con la barca,
arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos.
DENLE UDS DE COMER
Lucas 9:12-18
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El día comenzaba a declinar, y acercándose los doce, le dijeron: «Despide a la multitud,
para que vayan a las aldeas y campos de los alrededores, y hallen alojamiento y consigan
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alimentos[c]; porque aquí estamos en un lugar desierto». «Denles ustedes de comer», les
dijo Jesús. Y ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que
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vayamos y compremos alimentos para toda esta gente». Porque había como 5,000
hombres. Y Jesús dijo a Sus discípulos: «Hagan que se recuesten en grupos como de
cincuenta cada uno».
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Así lo hicieron, haciendo recostar a todos. Tomando Él los cinco panes y los dos peces,
levantó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y los iba dando a los discípulos para que los
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sirvieran a[d] la gente. Todos comieron y se saciaron; y se recogieron de lo que les sobró
de los pedazos: doce cestas llenas.
El Respaldo de Dios a tu llamado
Isaías 43:1-7
Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas,
porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré
contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la
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llama arderá en ti. Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a
Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti. 4 Porque a mis ojos fuiste de gran
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estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.
No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te
recogeré. 6 Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas
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de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he
creado, los formé y los hice.