Un emprendedor es una persona que tiene una idea y la pone en marcha para crear un
negocio o un proyecto.
Por ejemplo, si alguien nota que en su barrio no hay una panadería y decide abrir una,
esa persona está siendo emprendedora. Está viendo una oportunidad, asumiendo un
riesgo (porque no sabe si le irá bien o mal) y trabajando para sacar adelante su idea.
En resumen, un emprendedor es alguien que:
Tiene una idea o detecta una necesidad.
Toma la iniciativa para hacer algo nuevo.
Asume riesgos (como invertir dinero o tiempo).
Trabaja para que su proyecto crezca y funcione.
No siempre se trata de inventar algo totalmente nuevo, a veces es hacer algo que ya
existe, pero de forma diferente o mejor.
Existen varios tipos de emprendedores, y se pueden clasificar según diferentes
características, como sus objetivos, su estilo de trabajo o el tipo de negocio que crean.
Aquí te explico los principales tipos de emprendedores de forma clara:
1. Emprendedor tradicional
Crea un negocio propio con el objetivo de obtener ganancias.
Ejemplo: abrir una tienda de ropa o un restaurante.
2. Emprendedor social
Su objetivo principal no es ganar dinero, sino mejorar la sociedad o el medio
ambiente.
Ejemplo: crear una empresa que recicle plástico y dé trabajo a personas sin
empleo.
3. Emprendedor digital o tecnológico
Usa la tecnología o internet para ofrecer productos o servicios.
Ejemplo: crear una app, una tienda online o un software.
4. Emprendedor innovador
Tiene ideas nuevas y diferentes que no existían o que cambian la forma en que
se hacían las cosas.
Ejemplo: alguien que inventa un producto único o mejora uno ya existente.
5. Emprendedor por necesidad
Comienza un negocio porque no tiene otra opción (por ejemplo, no encuentra
trabajo).
Aunque no parte de una pasión, puede terminar siendo exitoso.
6. Emprendedor corporativo (intraemprendedor)
Trabaja dentro de una empresa, pero tiene iniciativa y propone nuevos proyectos
como si fuera su propio negocio.
Ayuda a la empresa a crecer desde adentro.
7. Emprendedor inversor
No crea el negocio directamente, pero invierte dinero en proyectos de otros
emprendedores.
Ejemplo: los "ángeles inversionistas" o personas que financian startups.