FRUTO DEL ESPIRITU NOS FORJA EL CARÁCTER DE CRISTO
22 pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fidelidad,
23 mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.
Gálatas 5:22-23
1) El fruto del Espíritu describe el carácter de Cristo
Cuando hablamos de las virtudes descritas como parte del fruto del Espíritu, nos
estamos refiriendo a cualidades o atributos que forman parte del carácter de Dios,
exhibidos en la persona de Cristo en Su paso por la tierra
2) El fruto del Espíritu nos lleva a reflejar el carácter de Cristo
Sean, pues, imitadores de Dios como hijos amados
Efesios 5:1
Dios no quiso simplemente dejarnos una guía sobre cómo ser mejores personas. Él
quiere que nos parezcamos más a Su hijo, quien reflejó perfectamente el carácter que se
nos describe en Gálatas 5:22-23
el fruto del Espíritu es un llamado a parecernos a Cristo, quien murió precisamente para
llevarnos de lucir como somos hasta lucir como Él
3) El fruto del Espíritu nos rinde al señorío de Cristo
en el contexto del pasaje sobre el fruto del Espíritu, Pablo describe una guerra constante
que nos tiene en el centro del campo de batalla: la guerra entre el Espíritu Santo que
mora en nosotros y nuestra carne.
¿Una guerra continua? Eso suena agotador. Nos resultará así si creemos que la victoria
depende solo de nosotros, mientras desgastamos todas nuestras fuerzas en aparentar
ciertas características en nuestras vidas.
La vida que Cristo ofreció fue diseñada para ser vivida en el poder del Espíritu, bajo la
sumisión a Su Señorío y guiados por medio de Su Palabra. Pero muchos, quizás la
mayoría, entran en la vida cristiana y continúan caminando hacia adelante haciendo
grandes esfuerzos de voluntad, confiados en su determinación, en lugar de rendir sus
vidas al control del Espíritu
Estas palabras me recuerdan que Jesús nos llama a tomar Su yugo e imitarlo, porque Él
es «manso y humilde» y Su carga es ligera y liviana (Mt 11:29-30). Jesús nos llama a
rendirnos a Él y a descansar en Su poder.
29» Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de
corazón, y hallarán descanso para sus almas.
30» Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera»
Mateo 11:29-30
Comprender correctamente la obra que Dios está haciendo en Sus hijos, desde el día en
que nos llamó de muerte a vida, nos permite descansar aún en medio de esta guerra
espiritual y nos anima a ser fieles en lo que nos corresponde.
Debemos vivir en total dependencia del Espíritu Santo, quien está forjando el carácter de
Jesucristo en nosotros para que vivamos rendidos a Su señorío.