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Prohibido. Kookmin

El documento presenta una historia de ficción centrada en los personajes Jeon JungKook y Park JiMin, con contenido adulto y temáticas de deseo y relaciones complejas. La narrativa explora la atracción entre JungKook y JiMin, quien está comprometido con la hermana de JungKook, lo que añade tensión a su relación. Se enfatiza la separación entre la ficción y la realidad, y se advierte sobre el contenido sensible del texto.

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El documento presenta una historia de ficción centrada en los personajes Jeon JungKook y Park JiMin, con contenido adulto y temáticas de deseo y relaciones complejas. La narrativa explora la atracción entre JungKook y JiMin, quien está comprometido con la hermana de JungKook, lo que añade tensión a su relación. Se enfatiza la separación entre la ficción y la realidad, y se advierte sobre el contenido sensible del texto.

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Querido lector, me tomo el atrevimiento de dejarte esta pequeña


nota como introducción para aclarar ciertos puntos:
La trama no es algo muy espectacular, en realidad es bastante
cliché. Puede ser que no sea más que una excusa para escribir
marranadas que salen de mi cabeza, ojo.
Cómo anteriormente di a entender tendrá contenido adulto, leer
bajo responsabilidad.

Me daré el lujo de utilizar la mención de ropa femenina, no mucho,


pero hay algo.

Y por último aclaro: los personajes son con uso ficticio, aquí no
apoyamos el hate a los artistas. Ayúdenme a separar la ficción de la
realidad, por favor. No está demás decir que comentario mal
intencionado será borrado. ♥️

Sin más espero disfruten de la lectura.

Protagonistas:

Jeon JungKook.
Park JiMin
Parte única.

— ¡Ah! —JiMin se esforzó por no dejar salir otro gemido.

JungKook sostuvo su cintura con fuerza y embistió chocando su


pelvis contra las nalgas del castaño con rudeza. La espalda del chico
hizo una pequeña curva excitando a Jeon

— Hazlo. —Ordeno JungKook lamiéndose los labios y sonriendo


victorioso—. Conmigo no te escondas. Déjate llevar.

JiMin quiso soltarse del agarre del chico, salir de la cama, tomar su
ropa y no volverlo a ver, pero su cuerpo estaba rendido al placer, al
cúmulo de emociones, al deseo y lujuria al que era sometido.

Jadeo cuando sus cabellos fueron jalados con fuerza, alzando su


pecho de las sábanas, su cuello expuesto ante los dientes, lengua y
labios de Jeon. La risa burda de JungKook en su oído fue el
detonante para varios escalofríos en su vientre.

— No dejas de apretarme la polla. —La voz gruesa y masculina de


Jeon lo hicieron cerrar los ojos—. Te encanta como te follo, ¿no es
así, Minnie?

— JungKook...

— JiMin... —JungKook subió su mano derecha desde el costado del


castaño a su garganta. La tomo y apretó sacándole un grito de
sorpresa y placer a Park—, ella jamás te dará lo que yo.

JiMin sintió su pene temblar ante el inminente orgasmo que


amenazaba con atacarlo.
— No ¡Ah! JungKook, no está... bien...

— ¿A quién le importa si está bien? —JungKook tomo con su mano


izquierda el pene rojo y punzante del chico—. Quédate conmigo.

JiMin se perdió en el toque de Jeon, en sus embistes rudos y


desordenados, en lo bien que se sentía su caliente mano
obstruyendo su respiración, en su voz entrecortada.

JungKook tiro de los cabellos del chico dejándolo con medio cuerpo
acostado en la cama, con el culo en lo alto, siendo follado por él.

— ¡JungKook! —JiMin mordió la sabana tratando de callar los gritos


que querían salir de sus labios al sentir los azotes en su trasero.

La piel le ardía, le quemaba y lo excitaba.

— Eres mío, JiMin. —JungKook aumento el ritmo de sus embistes,


golpeando sin piedad al chico—. Desde el momento en que me
sonreíste, eres mío. No de ella, no de nadie, solo mío.

JiMin se corrió en las blancas sábanas, dejando escapar un grito


ahogado, sintiendo el semen de JungKook en su interior para
después resbalar por sus muslos rojos y sudados.

— Ahora me perteneces.

◾◾◾
Todo había iniciado una noche el fin de semana.

— Olvídalo, idiota. —Jackson barrio con la mirada a JungKook—. A


este tipo no le hace falta el dinero.

JungKook le regaló media sonrisa mientras se encogía de hombros.

— Ese no es tu problema. —TaeHyung se puso frente a Jeon y alzó


la barbilla desafiante—. Apostaste y perdiste, así que paga.
Jackson chasqueo la lengua para después sacar el fajo de billetes.
Los chicos detrás de él hicieron lo mismo con gestos molestos.

JungKook después de contar el efectivo salió de ahí.

— No deberías volver a competir contra ese tipo. —TaeHyung llego


con las manos en los bolsillos—. Es un mal perdedor.

— Es un estúpido. —JungKook dijo sin importancia.

Las carreras clandestinas de motocicletas eran divertidas para


JungKook. Siempre encontraba un idiota que creía podía ganarle.

— Ten. —JungKook le extendió el dinero a su amigo—. No me hace


falta.

TaeHyung miro el fajo de billetes y negó repetidas veces.

— Es tu dinero. —Aclaro Kim.

— Ahora es tuyo. —JungKook se subió a la moto y alistó su casco.

— Oye, ¿a dónde vas? —Pregunto el chico viendo a su alrededor—.


Aún hay otra carrera.

— Tengo asuntos que atender. —JungKook encendió la moto—. Si


corro con suerte, no dormiré solo.

— ¡Ugh! —Kim negó con asco—. Anda, ve, largo.

Jeon rio antes de desaparecer de la vista de TaeHyung.

◾◾◾
Saco el casco de su cabeza y soltó un largo suspiro. Se debatió entre
entrar o no a la casa; cerro los ojos cansado. Terminaría con esta
tontería de la familia feliz y se iría al bar más cercano, y si no
lograba conseguir nada, bien podía llamar a Jennie, esa chica
siempre estaba disponible.

— Serán solo unos minutos. —Se dijo mientras abría la puerta y la


servidumbre lo saludaba con el debido respeto.

— ¿Con esas fachas te presentarás ante la familia del prometido de


tu hermana? —La irritante voz de Jeon SooHyuk terminó con la poca
paciencia que tenia—. Te dije que era un evento importante.

— Y yo te dije que no hacia falta mi presencia. —JungKook apretó la


mandíbula—. No es como que JiSoo no vaya a casarse por mi falta
de interés en su compromiso.

SooHyuk lo ignoro y simplemente camino al salón principal.


JungKook entendió la orden; cállate y ven.

Siguiendo a su padre, encontró a varias personas riendo.

— Perdonen la tardanza. —Ahí estaba la sonrisa falsa de su padre—.


Estamos todos, finalmente.

JiSoo, YoonGi y JungKook. Su padre se mostró orgulloso ante la


buena apariencia de sus hijos; aún cuando el menor parecía
delincuente –según su opinión– nadie podía negar la poderosa
genética Jeon.

— JiSoo, cariño, por favor. —SooHyuk tomo asiento.

JungKook estaba por imitar la acción de no ser por un par de ojos


coquetos que tenían completamente su atención. Cuando sus
miradas se encontraron, JungKook podía jurar que hubo una
conexión inexplicable; era lo más hermoso que había visto en su
vida. Su sonrisa lo había cautivado.

Y no era consciente a qué grado.


— Bien, su atención por favor. —JiSoo, una chica hermosa y de
fuerte presencia, se levantó en medio del salón y llamo la atención
de los presentes—. Mi prometido y yo queremos darles las gracias
por venir a esta pequeña reunión.

Ante los incrédulos ojos de JungKook, el tipo de hermosa sonrisa y


ojos de cordero se levantó de su lugar y se posicionó a un lado de
su hermana.

Oh no.

— JiMin y yo nos casaremos al finalizar el año. —JiSoo se aferró al


brazo del chico y sonrió grande y brillante.

JungKook mantuvo su mirada en el hombre; el castaño no dijo


ninguna palabra, dejó que JiSoo manejara el evento y él solo se
mostraba como un bonito muñeco siendo llevado de aquí para allá.

En medio de sus observaciones, JiMin –como lo había presentado su


hermana– lo notó. Una sonrisa genuina y hermosa se dibujo en los
labios del prometido de su hermana.

Le había sonreído a JungKook. Y JungKook supo que ese chico


estaba perdido.

Momentos después lo vio desaparecer por la casa. Esa fue su


oportunidad para levantarse en silencio.

— Para ser el prometido de mi hermana... —JungKook entro a la


cocina acechando a su cuñado—, te he visto muy poco. Realmente
nada.

El chico volteo con rostro de espanto y un pan en la boca. Jeon


quiso reír ante lo adorable que se veía.

— No le digas a JiSoo. —Fue lo primero que dijo el castaño


quitándose el pan de la boca—. Odia que coma fuera de la mesa.
JungKook alzó una ceja ante lo ridículo que sonaba; A JiSoo podría
importarle una mierda esos pequeños detalles que no hacían daño a
nadie, pero su hermana era una maldita controladora de mierda.

— ¿No es algo exagerado? —Jeon sonrió dándole confianza al chico.

JiMin rio y cautivo el inquieto corazón de JungKook. Su voz era


preciosa, como todo él.

— Tal vez. —El chico hizo una pequeña reverencia en respeto a su


cuñado—. Me hubiera gustado conocerlos desde mucho antes, pero
las circunstancias no me lo permitieron.

JungKook no tuvo que preguntar la razón; JiSoo. Simplemente ella.

— Bien, debo admitirlo —Jeon se acercó hasta acorralarlo entre su


cuerpo y la barra— JiSoo y yo tenemos gustos similares.

Extrañado, el castaño arrugó el entrecejo. Segundos después


JungKook tomo un pedazo del pan que JiMin comía, se lo llevó a la
boca y le sonrió antes de despedirse.

Era sumamente precioso.

◾◾◾
Sorprendentemente JungKook se había quedado toda la velada.
Admirar y coquetear con su cuñado parecía ser mucho más
entretenido que un bar lleno de culos.

— Ni siquiera lo pienses. —YoonGi, su hermano mayor, se paró a su


lado—. JiSoo te matará si sigues con esas miraditas y cumplidos.

— Solo quiero llevarme bien con JiMin.

— Ambos sabemos que mientes. —Su hermano lo miro con una ceja
arriba—. JK, por favor, para.
JungKook sonrió antes de soltar un suspirar cansado. Asintió hacía
YoonGi antes de darle un apretado abrazo. Era graciosa la manera
en que JungKook sobrepasaba a sus hermanos mayores y estaba
lleno de músculos.

Decidió parar por esa noche a petición de su hermano, sin embargo,


nunca apartó su mirada de JiMin. Era fascinante observarlo, cada
pequeño detalle parecía atrapar a Jeon.

Miro a su hermana pegarse al cuerpo de Park y una extraña


sensación en su estómago apareció. De un momento a otro estaba
irritado. Así, entre miles de sensaciones desconocidas termino la
noche.

— Fue un gusto conocerlos. —JiMin hizo otra reverencia junto a sus


padres.

— El gusto fue nuestro, muchacho. —SooHyuk le sonrió amable—.


Pronto seremos familia, así que no necesitas tantas formalidades.

Ugh. JungKook empujó su lengua en la mejilla derecha.

◾◾◾
La familia de JiMin resultó ser una muy influyente en el mundo del
espectáculo. Su madre era una reconocida reportera y su padre era
el dueño de varias empresas dedicadas al entretenimiento.
Definitivamente JiSoo no era tonta. Siempre tan avariciosa.

JungKook dejo su celular con molestia. Ahora todo cuadraba en su


cabeza. Su familia era lo bastante retorcida para pensar en lo peor,
al menos cuando se trataba de su padre y su hermana; eran tal para
cual. Para Jeon SooHyuk su querida hija era su princesa y más
grande orgullo, ambos eran avariciosos, calculadores e insufribles,
YoonGi por otro lado era el único familiar que valía la pena en esa
porquería de familia. JungKook admiraba la inteligencia y
perseverancia de YoonGi; dejar la casa tras imponerte ante los
deseos de SooHyuk era digno de aplaudir.

— ¿Qué te tiene tan distraído? —Jennie, una mujer de excepcional


belleza le sonrió con coquetería— ¿Es más entretenido que yo?

Sí. Pero JungKook no podía contestar eso, ¿o si?

TaeHyung a su lado no dejaba de platicar con las amigas de Jennie:


Lisa y Rosé.

El ambiente en el bar era divertido, lleno de música, humo y parejas


bailando o teniendo sexo seguramente en algún rincón. Todo era
descontrol y hormonas. JungKook había decidido salir esa noche
para olvidarse de su bonito cuñado, pero no lo había logrado. Ahora
todo le parecía tan simple. Incluso Jennie, quien era su chica favorita
para pasar el rato, parecía tan poca cosa comparada con JiMin.

JiMin, JiMin, JiMin. Dios, estaba por volverse loco.

Kim se colgó de cuello e hizo el intento de besarlo, pero Jeon


retrocedió, quitó sus brazos de él y pidió otro trago.

— ¿No te gustaría un lugar más privado? —Pero la mujer parecía no


entender de indirectas—. Compré nueva lencería.

— ¿De verdad? —JungKook alzó una ceja burdo—. Entonces puedes


mostrársela a Jackson.

— Oye, ¿qué demonios te sucede? —Jennie se cruzó de brazos


molesta—. Llevas más de una semana sin llamarme. ¿Ya tienes
novia?

JungKook no le dio explicaciones, recibió su trago y lo tomo de un


sorbo para después salir de ahí e ignorar los gritos de la chica Kim.
Había olvidado lo pesada que era.
Camino hasta su moto, se recargo en ella y comenzó a fumar un
cigarrillo. A los minutos TaeHyung salió con rostro curioso.

— ¿Acabas de rechazar un buen polvo con tu querida Jennie?

— Tampoco es tan especial, ¿Sabes? No es a la única chica que me


he follado. —JungKook alzó una ceja.

— Hombre, ¿te atraparon? —Kim rio para recargarse con él en la


moto— ¿Es linda?

— Es precioso. —Contesto sin pena alguna.

TaeHyung tardo algunos segundos en procesar la información. Claro,


era impactante lo dicho por JungKook por dos simples motivos. Uno:
En lo que llevaba de conocer a JungKook –es decir toda la vida–
jamás lo vio enamorado, incluso se negaba un poco a creer esto
primero, por Dios, Jeon JungKook era todo menos compromiso, y
dos: era un él. Silbo impresionado.

— Bueno, era cuestión de tiempo que te cogieras a un chico. Pero


amigo, ¿vale rechazar a Jennie por él?

— Si tanto te gusta Jennie, puedes quedártela, a mí no me interesa.


—El chico de la perforación en el labio rodó los ojos—. Y no estás
entendiendo porque no lo has visto. No sé trata de cualquier chico,
es él. Si tan solo lo vieras... Te partiría la cara. Así que no lo hagas,
es mío... —JungKook gruño ante la sarta de estupideces que decía
—. Olvida eso último, no es mío, pero aún así no puedes verlo.

— Hey, JK, no estoy entendiéndote ni un carajo. —TaeHyung lo miro


como si JungKook fuera el más idiota. Lo era, pero era extraño verlo
actuar así.

— Mi hermana se casara.
— Cada vez entiendo menos. —Kim se cruzó de brazos— ¿Qué tiene
que ver eso con lo que estamos hablando? Y lo que es más raro
¿quién mierda se casaría con tu hermana?

Jeon soltó un largo suspiro.

— Mi chico se casara con mi hermana. —Porque en la cabeza de


JungKook, JiMin ya era suyo. Maldita mierda, claro que JiMin era
suyo, le había sonreído de una manera especial, como si Park
supiera que con un solo gesto de ese calibre tendría a JungKook
besando el piso por donde pisara. ¿Exagerado? Tal vez.

TaeHyung se levanto y lo miro con grandes ojos.

— Estás jodido, amigo, muy, muy jodido. —Kim lo miro con lástima
—. Como buen consejo que puedo darte te recomiendo que regreses
adentro y consigas una buena cogida. Olvídalo, no es para ti.

JungKook gruño antes de levantarse de la moto.

— ¿Irás a dentro?

— No, me iré a casa y voy a stalkear sus redes sociales. —JungKook


se puso el casco y se marcho dejando a TaeHyung con la palabra en
la boca. Nada del otro mundo.

◾◾◾
JungKook se había propuesto ignorar a su bonito cuñado; tal vez si
fingía que no existía podría arrancarse el maldito capricho que
comenzaba a convertirse en obsesión. Los días continuos se esforzó
por no parecer interesado en lo que JiMin y su hermana hacían pero
fue imposible. Cada que JiMin reía, cada que hablaba o simplemente
cuando sonreía parecía atraparlo más y más.

Ardía en celos al verlo abrazado a su hermana, planeando lo que


sería a palabras de JiSoo "la boda del año", riendo con ella y siendo
todo cariñoso y atento. JungKook sin saberlo había buscado brechas,
algo que lo incentivara a entrometerse y ganarse la atención de
JiMin, tener un justificante, pero no parecía haber nada; JiSoo por su
parte, parecía ser otra mujer cuando estaba con el castaño, tan
cariñosa, tan sonriente, tan falsa.

— Jamás te había visto tanto tiempo en casa de SooHyuk. —YoonGi,


quien estaba de visita, se sentó a su lado y lo miro con una ceja
arriba— ¿Qué es lo que planeas, JK?

JungKook desvío la mirada. Sabía que YoonGi era quien más lo


conocía, quien técnicamente lo había educado desde pequeño
tomando el rol que su padre no supo hacer debido a su trabajo. Si
había alguien en ese lugar capaz de leerlo a la perfección era
YoonGi.

— Solo paso tiempo en familia como tanto lo pedías.

— No, no me vengas con ese cuento. —El pálido sonrió divertido—.


Me ofende que creas que con eso me engañaras.

— No lo creía. —JungKook hizo un puchero cruzándose de brazos.

— Es por JiMin, ¿cierto? —El chico miro a su hermano menor evitar


su mirada—. JungKook...

— No lo entiendo —Admitió Jeon— las personas, todas, siempre


parecían tan iguales, tan aburridas, pero JiMin desde el primer
instante me tuvo entre sus manos. —JungKook le dirigió una mirada
llena de frustración—. Cuando estoy con él no puedo controlarme.
Es como si todas mis defensas se convirtieran en nada debido a él.
YoonGi, estoy volviéndome loco.

Su hermano mayor asintió mientras pensaba en seguramente


algunas sabias palabras que dejarían a JungKook meditando.
— Te soy sincero, no creo que JiSoo sea la mejor opción para JiMin.
El chico es todo sonrisas y dulzura por dónde sea que lo vea.

JungKook lo miro con una ceja arriba, interrogante y molesto; ¿Qué


tanto lo había observado para llegar a esa descripción?

YoonGi rio más que entretenido con el actuar de su hermano.

— Mírate, ya lo celas y todo. —El chico negó—. Piensa bien las cosas
JungKook. No por JiSoo, sino por el chico. Qué tanto lo lastimaran
tus decisiones, qué tanto lo beneficiarán.

Y sin más, dejo a JungKook en el sofá pensando en lo dicho.

Llegando a una resolución se dijo que lo dejaría. No buscaría huecos


en la relación de JiSoo, no porque tuviera consideración de su
hermana, más bien era como rescatarse a él mismo. Si se aferraba a
JiMin sabía perfectamente que no lo soltaría.

◾◾◾
JungKook tomaba su cuarta cerveza mientras escuchaba como sus
amigos cantaban. Jin, HoSeok y TaeHyung gritaban a todo pulmón la
dolorosa letra mientras se mecían de un lado a otro disfrutando del
ambiente. Jennie vino con sus amigas como era costumbre y por
supuesto no dejaba de coquetear con él en busca de llegar a su
cama. Jeon estaba harto, lo que antes encontraba encantador en
Jennie ahora lo irritaba de sobremanera.

— La última vez me dejaste sola. —La chica traía un bonito vestido


con un seductor escote. Lucia fantástica esa noche, pero no para
JungKook.

— Jennie, creo que no he dejado las cosas lo bastante claro. —Jeon


lo miro irritado—. Ya no estoy interesado en lo que sea que
teníamos. Consíguete otro amiguito, yo que sé, y a mí déjame en
paz.
— Tienes novia, ¿cierto? —Jennie se cruzó de brazos molesta—
¿Quién es la zorra?

JungKook rodó los ojos. Esa mujer parecía no entender un no. Sin
más, se levantó del lugar dispuesto a salir como la última vez, pero
algo, o más bien alguien en el lugar lo paro en seco.

JiSoo se encontraba en el bar siento besada como sino hubiera un


mañana. Y antes de que JungKook entrara en una pequeña crisis
imaginando que era JiMin quien casi se cogía a su hermana en ese
rincón, se dio cuenta de que era alguien más.

Más alto, más fornido y para nada bonito. JiSoo se besaba (por no
decir que casi fornicaba) con otro tipo que no era JiMin. Santa
mierda.

— ¿Ya te vas? —TaeHyung llego hasta él pero al ver que JungKook


no contestaba dirigió su mirada hacia donde JK observaba. Abrió los
ojos al ver la escena—. Oh... ¿Ese es tu chico? Tienes un gusto muy
peculiar.

— Él no es mi chico. —JungKook apretó los puños molesto.

JiSoo, esa hija de puta, estaba engañando a JiMin, su perfecto JiMin.

Rio ante la situación. JiSoo estaba por casarse, en tan solo unos
meses sería la señora Park y sin embargo eso parecía importarle una
jodida mierda mientras se comía la boca de ese tipo. Quiso ir hasta
su hermana y dejarla como la maldita infiel que era pero TaeHyung
lo detuvo.

— ¿Ese no es tu cuñado? —Kim pareció comprender segundos


después—. No me jodas...

— Me va a escuchar. —JungKook quiso quitarse el agarre de


TaeHyung de encima, pero este no lo dejo.
— ¿Qué se supone que harás? —Kim negó—. Hombre, piensa con la
cabeza fría, si armas un escándalo solo saldrás expulsado del bar. —
Kim saco su celular y tomo varias fotos y firmo un vídeo. Nadie se
percató de ello pues cada uno estaba muy metido en lo suyo.
JungKook después sintió su celular vibrar—. Listo. Enséñaselo a tu
chico y a la mierda todo.

— ¿Qué?

— Está es tu oportunidad, JK. —Kim se encogió de hombros—. Ya


sabes, jodes a tu hermana y tú te quedas con el chico.

JungKook miro el video y las fotos. ¿De verdad era tan fácil?

◾◾◾
JungKook se encontraba echado en la cama sin camisa y en
pantalones holgados. Estaba recién bañado mirando su celular,
específicamente el contacto de JiMin. Desde que el chico le había
pasado su contacto en una de las pocas platicas que tuvieron, no
tuvo el valor de mandarle mensaje, tampoco tenía una excusa.
Pensó en las imágenes y el vídeo, era tan sencillo mandárselas y
dejar que todo colisionara sin más, pero no tenía el valor. Sabía que
JiMin no se tomaría la noticia de la mejor manera y lo que menos
quería era dañarlo.

Dejo el celular a un lado y soltó un largo suspiro.

— ¿Qué se supone que haga? —Se pregunto volviendo a tomar el


celular.

Y es que, aún cuando JiSoo le fuera infiel a JiMin, nadie le aseguraba


que JiMin bateara del otro lado. Para JungKook su sexualidad no era
una incógnita que se esforzará por responder. Si a él le gustaba
alguien normalmente se lo fallaría. No tenía prejuicios ni vergüenza
alguna, tampoco le importaba lo que los demás pensaran. Pero ¿Y
JiMin?
— Ya, lo que sea. —Jungkook busco el contacto.

JungKook

Hola, JiMin.

JungKook se pregunto si fue demasiado seco. Iba a dejar el celular


para esperar la respuesta de JiMin, pero la notificación llegó al
instante.

JiMin

¡Hola, JungKook!

Me sorprendió tu mensaje, jeje.

Jeon sonrió divertido. Era tan tierno, joder.

JungKook

Lo lamento, ¿Fue muy inesperado?

JiMin

Lo fue pero me alegra saber que por fin me mandaste mensaje. Creí
que te caía mal.

JungKook

¿Tú caerme mal? Por favor, eres una ternura andante, jamás podría
odiarte, de ninguna manera.

¿Caerle mal? Por favor, JungKook quería cogérselo por toda la vida.
Romántico, sí.
JiMin

¿Yo tierno? Jeje, si lo soy.

JungKook tenía la sonrisa inmensa. Hablar con JiMin parecía ser la


solución a todos sus problemas.

JiMin

Aunque, a veces me gustaría lucir como tú, ya sabes, tener esa aura
dominante y atractiva. Ser tierno apesta 😔

Jeon se sorprendió. ¿JiMin pensaba que era atractivo?

JungKook

¿Te parezco guapo? Y no, no apesta para nada que seas tierno. Me
encanta 🤫

¿Se había pasado?

JiMin

Extremadamente. ¿Debería sentir celos? Seguramente tienes


mujeres por todos lados 😠

Gracias, JungKook, ahora seré más tierno para ti jaja 😊

JungKook

Solo tengo ojos para ti, no te sientas celoso 😛


😏🛐
JiMin

Ten cuidado con lo que dices porque suelo ser muy posesivo.

JungKook entendía que bromeaban entre ellos, pero que bien se


sentía imaginar que JiMin lo reclamara como suyo y que sintiera
celos de esa manera.

JungKook

Jaja, ¿Por qué tarde tanto en mandarte mensaje? Ahora no dejaré


de molestarte, lo siento.

JiMin

Oh, por favor, mi vida suele ser muy solitaria. Tener un mensaje tuyo
alegrara mis mañanas.

JungKook

Sobre advertencia no hay engaño 😈


JiMin.

Jajaja, espero no rompas tu palabra ♥️

JungKook salto de su cama. ¿Eso era un corazón? Le sorprendía lo


poco que necesitaba JiMin para alterarlo.

— Me vas a volver loco. —Jeon sonrió. ¿Las fotos y videos? Tal vez
les daría un mejor uso después.

JungKook.
Jamás, JiMin, soy tu devoto esclavo ahora ♥️.

Y así fue su primera interacción.

◾◾◾
JiMin sabía que sus padres esperaban muchas cosas de él; el
casarse y tener hijos era una de ellas. Pero, ¿Qué tanto de eso
quería JiMin?

Siendo sinceros, JiMin no estaba interesado en el compromiso,


específicamente con una mujer, le gustaban, claro, pero le
fascinaban los hombres. En su adolescencia se dio cuenta que los
hombres le parecían más interesantes que las chicas, que ver a sus
compañeros en la cancha o en el gimnasio le resultaba más
emocionante que besar a una mujer.

Cuando tocó el tema con sus padres estos parecían apoyarlo; hasta
que JiMin se dio cuenta que su madre evitaba el tema y su padre
buscaba la manera de presentarle a las hijas de sus socios. De
alguna manera, sus padres siempre lo hacían sentir un bicho raro.

Varias veces se dijo que no le daría importancia, que era su vida y


no la de ellos. Pero era mas fácil decirlo que aguantar sus miradas
indiferentes. Pronto se vio rechazando a posibles parejas para
buscar mujeres que complacieran las exigencias de sus padres.

A JiSoo la conoció en un pequeño bar que era bastante concurrido y


famoso. Para JiMin en ese entonces JiSoo fue como su milagro caído
del cielo; la chica era hermosa, educada, simpática e inteligente.
Park y ella comenzaron a salir y de alguna manera lograron encajar,
sus padres estaban contentos con ella, JiSoo parecía feliz de estar
con él y JiMin finalmente podía sentir que las miradas de sus padres
no lo asfixiaban.

JiMin no estaba enamorado de Jeon JiSoo pero aprendió a quererla


con el tiempo, lo suficiente como para sacar el tema de la boda a
colación, lo siguiente lo manejo JiSoo aceptando una propuesta que
JiMin no había echo pero que tampoco negaría. Era lo mejor; JiSoo y
él se casarían y en algún futuro asociarían las empresas que sus
padres manejaban. Por donde lo viera, JiMin sentía que era un
ganar–ganar. Decidió ignorar sus propios deseos y se centro en no
echar a perder esto.

Pero, ¿cómo hacerlo si JungKook apareció en el momento menos


indicado? JiMin tenía una fuerte debilidad por los hombres
musculosos, tatuados y con esa aura dominante y rebelde. ¿Cuál fue
su sorpresa? Su cuñado era todo lo que había deseado en una
pareja. En el momento en que su mirada se enlazo con la de Jeon
no pudo evitar regalarle una sonrisa con coquetería disfrazada.

Había olvidado lo mucho que le gustaban los hombres.

Se regaño los siguientes días después de conocer a la familia de su


prometida. Tenía que mantener distancia, centrarse en JiSoo y la
boda que cada día se acercaba más, tenía que poner los pies en el
suelo y obligarse a despertar. Jeon JungKook no era para él, era solo
y simplemente su cuñado. Por muy caliente que fuera.

¿Entonces como fue que no pudo parar las conversaciones y los


coqueteos que se filtraban por cada mensaje? JiMin era débil y
estaba cansado de cumplir con las exigencias de sus padres, sin
embargo, las cosas habían escalado lo suficiente como para no dar
marcha atrás. Además, si lo pensaba, tenía mucho que perder a un
lado de JungKook.

JungKook quien seguramente era el hombre más heterosexual de la


galaxia.

◾◾◾
JiMin se encontraba con JiSoo en la sala viendo los salones que eran
opción a rentar. Todos era elegantes, bonitos y espaciosos. JiSoo no
había reparado en gastos ni en invitados, JiMin por supuesto no se
opuso, así que tenían que encontrar un lugar pronto para comenzar
con la comida y los arreglos.

JiMin miro a JiSoo mensajearse con alguien; tenía una gran sonrisa y
cada tanto, mordía su labio. Park nunca fue celoso, le daba su
espacio y nunca se metía en los asuntos de la chica, aunque
últimamente la atmosfera se sentía distinta. Negó ante la idea de un
posible engaño, estando tan cerca a la boda era imposible, además,
JiSoo le había demostrado que era una mujer intachable.

— ¿Cuál te gusta más? —Pregunto interrumpiendo la interesante


plática que tenía con quien sabe quién.

JiSoo lo miro confundida para después ver la laptop. Sonrió


tontamente antes de ver los salones. Para JiMin no paso
desapercibido como la mujer escondió el celular.

— Todos son bonitos, será imposible que me decida. —JiSoo rio


tratando de quitar la tensión.

— ¿Con quién hablas? —JiMin decidió ser directo—. Podemos


escoger los salones después si estás ocupada.

— Solo son las chicas, ya sabes, dándome consejos para la luna de


miel. —JiSoo lo abrazo y beso su cuello. Park se aparto despacio—.
¿Ahora te molesta que mensajee con mis amigas?

— Jamás dije eso. —JiMin decidió dejarlo pasar—. Mejor sigamos


viendo los salones.

Jisoo apagó el celular. En realidad, si le estaban dando muy buenos


consejos de cómo complacer a su futuro esposo. WonHo, el chico
con el que tenía encuentros sin importancia, le decía lo bien que se
veía en lencería rosa y lo buena que era montando. Pero, eran
pequeños detalles que JiMin no tenía que saber.
◾◾◾
JungKook

Pensaba en salir esta noche, pero no logro escoger que me queda


mejor. ¿Será que me puedes dar una opinión?

JiMin sonrió al ver el mensaje de su cuñado. Estaba en casa a punto


de bañarse.

JiMin

Hoy debe ser mi día de suerte 🥺 Modélame entonces.

El castaño rio ante las locuras que se mandaban, porque eran


bromas y así.

JungKook
JungKook

Oh, lo siento, está no era 🤯


JungKook
JungKook
El negro me sienta bien, ¿cierto?

JiMin trago con dificultad. Sus ojos no podían despegarse de la


primera foto. ¿Dónde escondió todos esos músculos? Contrólate
JiMin, tampoco es como si te hubiera mandado algo tan
íntimo. Se dijo mientras trataba de controlar su ritmo cardíaco.
Volvió a mirar la foto, ¿no iba a borrarla?

JungKook

¿JiMin?

JiMin

¿Haces ejercicio? Creí que tu hobbie era solo salir a emborracharte


en las fiestas jaja.

El negro te sienta perfecto ♥️

Pero recuerda, soy celoso 🫤

JungKook

¿Piensas que solo me emborracho? Eso es cruel.

Gracias, JiMin.

Soy solo tuyo, te lo juro por la garrita 😘


JiMin no podía dejar de sonreír. JungKook tenía esa facilidad de
ponerlo de buen humor.

JiMin

JiSoo siempre me platicaba las veces que te ibas de fiesta. Decía que
no tenías control con la bebida, lo siento si pensé mal 🙇🏻

No es nada, diviértete, te ves genial.


¡Lo juraste por la garrita! Entonces te creeré :3

JungKook

Ahora todo tiene sentido. 🙄. Sea lo que sea que te haya dicho
JiSoo seguramente no es cierto.

Desearía salir contigo. Ya sabes, pasar el rato 🥺


Soy tu fiel esclavo, Park JiMin, ya te lo había dicho ♥️

JiMin

Te creo 100% a ti ♥️

¡Deberíamos planear una salida, hace mucho que no salgo con


amigos!

Oh, Kookie, me lo tomaré en serio 🫶

Los siguientes mensajes fueron un poco de lo mismo. JiMin le deseo


una buena noche, aunque si guardo las fotos en su galería como
favoritos y le carcomía saber dónde iba, no iba a decirlo.

◾◾◾
¿Qué si había mandado la foto intencional? Claro, y estaba contento
con los resultados. JungKook sonrió grande antes de guardar el
celular.

— JiSoo se puede ir a la mierda. —Se dijo molesto.

◾◾◾
JungKook llego a la casa después del trabajo. Había terminado la
carrera de administración con la mejor de las notas, pero se había
negado a trabajar en la empresa familiar así convirtiéndose en la
oveja negra para Jeon SooHyuk. Le daba igual, con las carreras
clandestinas, la herencia que le dejo su abuelo (que a diferencia de
su padre no fue un hijo de puta) y las veces que iba al bar a trabajar
de vez en cuando como barman, JungKook vivía cómodamente.

Era de mañana y el turno no había estado pesado, así que tenía la


suficiente energía como para ver una película y tal vez, quien sabe,
seguir viendo las fotos que JiMin subía a sus redes sociales. Si corría
con suerte y la valentía no lo abandonaba lo comenzaría a seguir y
reaccionaría a todo.

Se vio en la libertad de quitarse la camisa mientras caminaba a la


cocina y metía una bolsa de palomitas al horno.

El timbre interrumpió sus grandiosos planes. Rezo porque no fuera


una visita inoportuna.

— ¡Hola! —JiMin le regaló una hermosa sonrisa que decayó al ver el


torso desnudo de JungKook. Desvío la mirada de la manera más
disimulada—. Perdón, no quise venir de imprevisto.

— Puedes pasar, bonito. No me molesta la visita. —JungKook le


regaló una sonrisa victoriosa.

La vida misma estaba de su lado.

JiMin paso con torpeza. No debería afectarle tanto, pero ahí se


encontraba temblando nervioso y sintiéndose intimidado por la
magnífica figura de su cuñado.

— Traje pastel. —JiMin entro a la cocina con confianza y le mostró el


postre—. Es delicioso, el mejor que he encontrado por aquí y quería
que lo probaran.

— JiSoo no está y YoonGi no creo que vaya a venir. —JungKook se


cruzó de brazos resaltando sus grandes bíceps y hombros
ejercitados—. Así que seremos solo tú y yo.
JiMin fingió calma aunque por dentro sentía su corazón salirse del
pecho.

— ¿JiSoo salió? Creí que estaría en casa, me dijo que estaría en el


despacho del señor Jeon revisando documentos de la empresa y que
no quería que la estresara. —JiMin se encogió de hombros—. Quise
traerle algo dulce.

JungKook se mordió la lengua. JiSoo había salido muy arreglada, y si


a Jeon le preguntaban, no creía que fuera para la empresa de su
padre.

— JiSoo no suele decirme nada, lo siento. —JungKook se acercó


felinamente al chico y lo encerró entre la isla y su cuerpo—. Ahora,
algo más importante. —Tomo la mano derecha de JiMin y la puso en
su pectoral—. Por si te quedaban dudas, este es el resultado de una
rigurosa dieta y horas de entrenamiento.

JungKook sabía que estaba de más ese acercamiento, pero quería


saber cuál era el límite, hasta donde lo dejaría llegar JiMin. El
castaño no despegó sus ojos de los pectorales; no supo si lo hizo por
inercia o por simple capricho olvidando que no era correcto, deslizó
su mano a los abdominales y admiro la cintura que se remarcaba.
JungKook tenía una espalda ancha y hombros grandes, sus brazos
estaban llenos de músculos agregando que en el derecho tenía una
manga de tatuajes. JiMin se obligó a callar el suspiro soñador que
amenazaba con salir de sus labios.

— Tú sin embargo… —JungKook lo jalo hacia su cuerpo tomándolo


de la cintura. El gritito sorprendido de JiMin lo hizo sonreír—, estás
muy delgado.

— Ah, yo, um, ejerzo danza contemporánea y —JiMin alzó los ojos
viéndose de los más lindo— me puse a dieta, suelo ganar peso con
facilidad y a JiSoo no le gusta.

Ante la mención de JiSoo, JungKook rodó los ojos fastidiado.


— JiSoo la mitad del tiempo es una niña caprichosa y la otra una
niña tonta. —Jeon acaricio la mejilla de Park—, no hagas caso de lo
que te dice.

— No es correcto que hables mal de mi prometida. —JiMin hizo un


tierno puchero.

— No está bien que ella hable mal de mi chico.

JiMin lo miro sorprendido para después alejarse al otro extremo de


la cocina y regalarle una sonrisa apenada.

— Mejor comamos pastel.

Bien, hasta ahí llegaba el límite por ahora.

◾◾◾
La película seguramente era interesante y divertida por las pequeñas
risas que JiMin escondía entre sus pequeñas manos. Lo vio llevarse
varias cucharas de pastel a la boca y por supuesto JungKook se
sentía hechizado viéndolo comer.

Sus labios eran gruesos, pomposos y jodidamente sensuales.


JungKook estuvo tentando a tomarlo del cuello y apoderarse de
ellos, morderlos hasta verlos rojos y chuparlos hasta quedar saciado
de ellos.

— ¿No te gusta la película? —JiMin lo miro con preocupación—. Creía


que sería divertida.

— Lo es, es solo que… No dejo de pensar en ti. —JungKook sonrió al


verlo sonrojado. Llevo su dedo pulgar derecho a los labios de JiMin y
le quitó de la crema que tenía embarrada. Lamió su pulgar viendo
como los ojos de Park seguían cada movimiento—. En la salida que
me prometiste. —Aclaro ante de hacer entrar a JiMin en una crisis.
— Oh, ¿Tienes algún plan? —Decidió preguntar el castaño ignorando
lo que JungKook había hecho hace segundos.

— ¿Qué tal si me vas a ver correr? —Jeon se encogió de hombros—.


Participo en carrera de motos.

— ¿En serio? ¡Suena genial! —JiMin lo miro con emoción— ¿Son


legales?

JungKook desvío la mirada.

— ¿Kookie? —JiMin abrió sus ojos asustado—. Jeon JungKook, eso


está mal.

— No me ha pasado nada y me pagan bien. —JungKook le sonrió


pícaro—. Vamos, JiMin, portarse mal de vez en cuando es divertido.

— No lo sé, JungKook, yo jamás…

— No pasará nada. —JungKook tomo su mano y la acaricio con


cariño—. Estarás conmigo toda la noche, yo te cuidare, además, me
muero de ganas porque me veas correr.

El suspiro de JiMin le hizo saber que había ganado la batalla.

◾◾◾
Estaba ansioso, no iba a mentir. JiMin y él habían quedado en verse
esa noche y asistir a una de las carreras que NamJoon organizaba.

Se puso la mejor de sus ropas y salió corriendo de la casa no sin


antes encontrarse a su hermana cruzada de brazos en la entrada.

— Hazte a un lado, voy a pasar.

Pero JiSoo no se movió.


— ¿No sé te ocurrió decirme que JiMin vino en la tarde? —La mujer
no estaba nada contenta— ¿Qué fue lo que le dijiste?

— ¿Yo? Nada. —JungKook se cruzó de brazos—. ¿Por qué? ¿Acaso


tenía que decirle que fuiste a la empresa de SooHyuk?

— Fui a la empresa de papá.

— Claro, te voy a decir algo JiSoo —JungKook se acercó a su


hermana intimidante—, a mí no me vengas con tus mierdas, ¿crees
que soy idiota?

Y sin más salió del lugar disfrutando del rostro de circunstancias de


su hermana.

◾◾◾
Precioso era quedarse corto. JiMin era un ángel caído del cielo que
JungKook se moría por corromper.

JiMin traía un tierno overol encima de un suéter negro y con una


gorra cubriendo sus cabellos castaños. JungKook estaba seguro que
sonreía como idiota.

— Oh, ¿voy a cambiarme? —JiMin llegó y lo recorrió con la mirada;


Jeon vestía vaqueros negros, camisa blanca y una chaqueta de
cuero que le quedaba fenomenal—. Pensé en ir cómodo, pero…

— Estás perfecto, JiMin, te ves tan angelical. —JungKook le pasó un


casco—. Vamos, será genial.

El chico dudo por algunos segundos antes de tomar valor, ponerse el


casco con ayuda de JungKook y subir a la motocicleta. Jeon, además
de sentir el aire golpear su cara y la adrenalina corriendo por sus
venas, pudo disfrutar de los brazos de JiMin alrededor suyo. La
sonrisa en sus labios era magia para JungKook. Se veía feliz, libre y
eufórico mientras recorrían las calles a gran velocidad.
— ¡Esto es fantástico! —La risa de Park fue música para sus oídos—.
¡¿Cómo fue que no hice esto antes?!

JungKook sonrió con JiMin. Esa noche tenía un buen presentimiento.

◾◾◾
El lugar era oscuro pero iluminado estratégicamente para que los
competidores pudieran correr sin problemas. JiMin estaba
impresionado y JungKook no hacía más que suspirar por cada gesto
que Park hacía.

— ¿Te gusta? —Pregunto tomando su mano.

JiMin estaba tan sorprendido y maravillado con él lugar que no le dio


importancia al gesto.

— Es… Impresionante. —JiMin lo miro con una gran sonrisa—


¿Corres todas las noches aquí?

— No todas las noches, tengo que dejar algo para los demás. —
JungKook le guiño el ojo sacándole una sonrisa a JiMin.

— Jeon JungKook, creí que está noche no vendrías. —Un hombre


alto, guapo y de hoyuelos en sus mejillas lo recibió con los brazos
abiertos— ¿Piensas dejarlos en ceros?

— Está noche vengo por todo. —JungKook miro a JiMin—. Tengo


que impresionar a alguien.

— Oh… —NamJoon miro al pequeño chico y las manos unidas de


ambos. De inmediato lo entendió y la sorpresa en su rostro no se
hizo esperar—, eres bienvenido chico, las veces que gustes, te
trataremos como un rey.

— Oye, ten cuidado con lo que dices. —Jeon lo miro con una ceja
arriba.
— Claro, claro, no te preocupes JK, Jin me mataría si le hecho el ojo
a tu novio.

— ¿Novio? —JiMin miro a JungKook para después mirar a NamJoon


— nosotros no somos…

— ¡JungKook! —Jennie salió de entre la gente y se lanzó a los brazos


del chico— ¡Sabía que vendrías para ganarles a todos estos idiotas!

JungKook la separó de su cuerpo con un rostro fastidiado.

— Jennie, creo que deje las cosas claras.

— Aún no me doy por vencida. —La mujer enredo uno de sus dedos
en un mechón de su larga melena—. No puedes negar lo bien que la
pasábamos.

— De acuerdo, supongo que yo no tengo cabida aquí. —JiMin se dio


la media vuelta siendo detenido por un asustado JungKook.

— JiMin, no es lo que crees, bueno… —Jeon balbuceo—, nosotros


tuvimos algo casual, pero ya no, ella y yo no somos nada, se lo he
dejado claro.

Park se cruzó de brazos bajando la cara, ¿Por qué carajos


reclamaba?

— No tienes que darme explicaciones. —JiMin le regaló una sonrisa


falsa—. Solo somos cuñados y buenos amigos.

JungKook no sonrió.

◾◾◾
JungKook se posicionó con los demás participantes; desde el
pequeño incidente con Jennie, Jeon se había encargado de aligerar
el ambiente con JiMin, presentándole a sus amigos y contándole
anécdotas de cada una de sus carreras, cuando llegó la hora de
ponerse en la línea le pidió a JiMin que esperara con TaeHyung. Este
le deseo suerte y le regaló una hermosa sonrisa. Motivado, se subió
a la motocicleta y espero la bandera de salida.

— Cuando me dijo que era lindo, no creí que tanto. —TaeHyung le


susurro a HoSeok—. ¿No te sorprende que un ángel como él quiera
casarse con JiSoo?

— ¿Es cuñado de JK? —HoSeok lo miro con sorpresa—. Espera, ¿no


era su novio?

TaeHyung rio—. Eso quisiera JungKook.

HoSeok asintió mientras miraba a JiMin. El chico estaba ansioso y no


dejaba de ver a JungKook.

El sonido de la trompeta y la bandera siendo bajada dieron inicio a la


carrera. JungKook solo escuchaba el aire chocar contra su casco,
miraba las curvas y se concentraba en bajar la velocidad cuando era
necesario. El circuito era nuevo, pero nada que él no pudiera domar.

La tensión en el aire se sentía, todos estaban a la espera del


ganador apoyando en las gradas a sus amigos.

JungKook rebaso al primero en la línea y se mantuvo en la primera


posición hasta que cruzó la meta de llegada. HoSeok y TaeHyung
brindaron junto con JiMin celebrando la victoria de JK.

— ¡SABIA QUE GANARÍA! —TaeHyung chiflo emocionado.

— ¡YO LE ENSEÑE TODO LO QUE SABE! —HoSeok vitoreo junto con


Kim provocando la risa de JiMin.

JungKook bajo de la moto aún sintiendo la adrenalina dentro de su


cuerpo. Al quitarse el casco busco a JiMin en las gradas
encontrándolo con una gran sonrisa. Sin pensarlo, se dirigió a él.
Jennie que estaba sentado enfrente de JiMin miro emocionada como
JungKook se acercaba con una seguridad arrasadora, se levantó de
su lugar y lo espero con los brazos abiertos, pero Jeon paso de ella.

— ¿Qué..? —La chica vio a JungKook caminar hasta el castaño.

— JungKook, eso fue increíble, eres… —JiMin fue callado por los
labios hambrientos de su cuñado.

JungKook beso a JiMin sin pensar en las consecuencias; quería


probar los labios de Park a como diera lugar. La adrenalina y el
inesperado sentimiento de posesión lo hicieron actuar
impulsivamente. Y joder que no se arrepentía. La boca de JiMin era
el paraíso, jamás sintió algo igual. Sus bocas parecían encajar,
parecían estar hechas para estar juntas y besarse toda la vida. Se
aferró a la cintura de JiMin, y cuando lo sintió corresponder,
JungKook sintió una explosión en todo su cuerpo.

JiMin por su parte dejo de pensar en si era lo correcto o no, se dejó


llevar por la innegable atracción que había entre ellos dos. Los labios
de JungKook parecían devorarle el alma y la capacidad de razonar.
Enredo sus brazos en el cuello de JungKook y dejo que este
invadiera su cavidad bucal con su lengua caliente y hábil.

Los demás empezaron a chiflar emocionados por la escena. Jennie


salió de ahí en un gesto molesto.

JungKook jadeo cuando JiMin mordió sus labios en una caricia


sensual y atrevida; JiMin lo volvía loco a niveles inimaginables. JiMin
era su perdición.

No quería soltarlo, quería seguir besándolo y sentir como JiMin se


derretía en sus brazos pero el maldito oxígeno le exigía entrar a sus
pulmones. Se separó del castaño, junto ambas frentes y le robo
besos castos aún perdido en el hechizo en el que se habían
envuelto.
— JiMin, no sabes lo mucho que me encantas. —Confeso abriendo
los ojos.

Park los abrió al mismo tiempo, sonrió ante la inesperada revelación


pero al felicidad no duró mucho. JiMin borro la sonrisa y sus ojos
revelaron el terror que sintió en su interior de un momento a otro.

— Perdón, esto no… No está bien. —JiMin de zafo del abrazo en que
JungKook lo tenía apresado y salió del lugar a paso apresurado.

◾◾◾
JiMin caminaba por las solitarias calles, recordando una y otra vez el
beso. Cuando se separó de JungKook el pánico lo invadió; jamás se
había sentido tan libre y poderoso con un beso. JungKook había
penetrado en su corazón lo suficientemente rápido como para
asustarlo. Se sintió perdido cuando supo que JungKook era lo que
quería todo este tiempo, se sintió perdido cuando recordó la boda
con JiSoo, se sintió perdido cuando supo que en su vida se sentiría
así con alguien más.

¿Qué tenia JungKook que los demás no? ¿Por qué tenia que
aparecer ahora que sentía que su vida tomaba el curso que sus
padres siempre desearon?

El viento corrió fuerte, por inercia se llevó las manos a la cabeza


para sostener la gorra pero está no estaba; cuando JungKook lo
beso y lo pego a su cuerpo seguramente la prenda cayó.

— Dios, soy un desastre. —JiMin se recriminó mientras seguía


caminando resignado y sin gorra.

El motor de una moto lo hizo voltear. Vio a JungKook llegar a toda


velocidad donde estaba para estacionarse en un movimiento brusco
y bajar de la motocicleta de un solo movimiento.

— JungKook, ¿Por qué..?


— No pienso perder el tiempo, ya no. — Jeon lo miro alterado—. No
puedo fingir que el beso que nos dimos no existió.

— JungKook…

— JiMin, me gustas, carajo, creo que gustarme es poco. No sé que


tienes que me vuelve loco, que no puedo dejar de pensar en ti, que
el simple hecho de verte me hace tan jodidamente feliz. — JungKook
se tocó el pecho—. Si tan solo lo escucharás, JiMin, si tan solo lo
tocarás te darías cuenta de lo alterado que está por solo verte.

— ¡Me voy a casar con tu hermana! —JiMin cerro los ojos derrotado
—. JungKook, eres mi cuñado. Lo que pasó no puede volver a
suceder, pensemos que fue la adrenalina del momento, ¿Sí?

JungKook lo miro por largos segundos. JiMin estaba seguro que Jeon
aceptaría a regañadientes, que seguramente lo odiaría por ignorar
su confesión, que lo aborrecería y pronto buscaría alguien mejor.
Pero no fue así.

— Estoy enamorado de ti. —Confeso una vez más sin titubear—. Y


sé que tú lo estás de mí.

— JungKook, por favor…

— Y ahora que sé que sientes lo mismo, que se que me ves de la


misma manera en que yo te veo, no pienso darme por vencido. —
JungKook se acercó al castaño y quedó a centímetros de él—. Una
cosa si te juro: no voy a dejar que te cases con JiSoo. Eres mío.

JiMin no tuvo fuerzas para seguir discutiendo contra su cuñado,


tampoco podía contradecirlo, no cuando todo su cuerpo le gritaba
que le pertenecía a Jeon JungKook.

◾◾◾
JiMin despertó por la notificación de un mensaje.
JungKook

Buenos días, bonito. Me muero por verte hoy. ♥️

La sonrisa en sus labios delató su buen humor. Negó con la cabeza


recordando cuál era su realidad. Él se casaría con JiSoo, los
preparativos estaban casi listos y la fecha se acercaba con rapidez.
No podía retroceder ahora.

No podía hacerle esto a JiSoo.

— Es lo mejor para todos. —JiMin dejo el celular en la mesa de


noche y se acostó boca arriba convenciéndose que mantener la
distancia era lo mejor. Entre más lejos estuviera de Jeon JungKook
más fácil sería volver a su perfecta vida.

◾◾◾
Los días pasaban y JungKook no lograba que JiMin contestara sus
mensajes. Estuvo tentado a marcarle o buscarlo en su casa, sin
embargo, decidió ser prudente y darle su espacio, al menos lo poco
que podía. Cada mañana y cada noche le mandaba un mensaje
diciéndole lo mucho que lo extrañaba, lo mucho que deseaba
besarlo y lo perdido que se sentía sin él.

Fueron días duros que pusieron a prueba su paciencia.

— Escuché que JiMin quiere adelantar la boda. —Comento casual su


padre en la cena. JungKook se quedó estático—. Nos deja menos
tiempo pero podemos solucionarlo.

— Minnie está ansioso por casarnos. — JiSoo le sonrió a su padre—.


Estoy muy feliz con la idea, así que le dije que sí sin dudarlo.

Su padre asintió ignorando el rostro serio de JungKook. YoonGi fue


el único en darse cuenta.
— ¿Estás bien? —Le susurro su hermano tocando su hombro de
manera sutil.

JungKook se levantó de la mesa sin terminar de comer. Las miradas


extrañadas de su padre y de su hermana no lo detuvieron, subió por
una sudadera y salió de la casa sin dar explicaciones.

Bien, supuso que ya había sido demasiado considerado. Hasta ahí


llegaba su paciencia.

◾◾◾
Cuando JiMin llego a su casa después de las clases de danza jamás
espero ver a JungKook estacionado en la entrada de su hogar y
recargado en la moto. Llevaba días evitándolo y ahora que lo veía de
nuevo supo que lo había echado tanto de menos. Se veía tan guapo,
tan masculino y molesto.

— ¿JungKook? —Park se plantó enfrente del chico y lo miro


extrañado.

— ¿Adelantar la boda? —Jeon lo miro con una sonrisa dolida y fue lo


primero que dijo— ¿Por eso me has estado evitando?

JiMin se sintió culpable al instante. Quería adelantar los preparativos


para no tener oportunidad de dudar. No podía hacerlo, no ahora que
estaba cerca de ser el hijo perfecto.

— JungKook, creí que habíamos hablado sobre esto…

— Sí, lo hicimos, y recuerdo haber dicho que no te casarías con


JiSoo.

Park se cruzó de brazos molestó.

— Esa no es tu decisión. —JiMin avanzo hasta su hogar y paso del


enojado chico—. Buenas noches, Jeon.
Una mano en su brazo lo hizo voltear con rapidez. Choco contra el
pecho de JungKook y sin saber en qué momento los labios de su
cuñado se apoderaron de los suyos. JiMin no pudo resistirse a los
besos feroces de Jeon; había algo en JungKook que lo hacía actuar
con imprudencia y rendirse sin más a lo que el más alto ordenará.
Su conciencia se nublaba y perdía el razonamiento. En ese momento
se dejó besar por el chico de la moto y olvidó lo que había a su
alrededor.

— Tienes dos opciones, Park: —JungKook lo tomo de la barbilla y lo


miro con una seguridad aterradora— entramos a tu departamento o
te follo aquí mismo.

Las piernas de JiMin temblaron de anticipación.

◾◾◾
Bien, la problemática había iniciado desde este punto; el castaño
estaba perdido en el placer. Tener a JungKook jodiéndolo como un
maldito maníaco derritió todas sus defensas. Aunque, ¿Cuándo fue
que realmente las tuvo?

—Eres mío, JiMin. —JungKook aumento el ritmo de sus embistes,


golpeando sin piedad al chico—. Desde el momento en que me
sonreíste, eres mío. No de ella, no de nadie, solo mío.

JiMin se corrió en las blancas sábanas, dejando escapar un grito


ahogado, sintiendo el semen de JungKook en su interior para
después resbalar por sus muslos rojos y sudados.

— Ahora me perteneces.

Park estaba mareado y a lo lejos solo escuchaba a JungKook


reclamándolo como suyo. Se sentía tan bien, tan correcto.

— JiMin… —Los besos en su espalda parecían relajar sus músculos


adoloridos y tensos. JungKook mordía de vez en cuando riendo ante
los pequeños escalofríos que sufría su cuerpo. De pronto el ambiente
salvaje y apasionado se volvió uno calmo y lleno de mimos.

— ¡Ah! — JiMin sintió a JungKook salir de él. La espesa esencia de


Jeon seguía saliendo de su agujero irritado y usado.

Ambos se quedaron en silencio, recuperando la respiración, entrando


en razón. JiMin estaba cansado pero la culpa comenzaba a pesarle.
Pensó en JiSoo y lo que acababa de hacer, ¿ahora como la vería a la
cara? ¿cómo se supone que seguiría con los planes de boda?

— JiMin. —Los brazos de JungKook lo rodearon consolándolo. No sé


había dado cuenta cuando fue que empezó a sollozar—. Todo estará
bien, amor. Te prometo que todo estará bien.

◾◾◾
JiMin se había encontrado solo en la cama al amanecer, y aunque
una pequeña parte de él quería recurrir a la desilusión, se dijo que
en ese momento lo que menos quería era ver a Jeon. La conciencia
le pesaba y sabía que molesto podría decir una sarta de tonterías
que solo complicarían las cosas.

Su celular sonó.

JungKook

No quería que me arrojaras la lámpara al despertar.

No me arrepiento de lo que pasó ayer, fue la mejor puta noche de


mi vida, JiMin. Te quiero. ♥️

El castaño suspiro. Aún cuando sentía el innegable peso de la


mentira en sus hombros, también la había pasado jodidamente bien.
No recuerda cuando fue la última vez que se sintió así de poderoso.
Las miradas de JungKook, sus caricias y besos lo hacían sentir como
el ser más deseado del maldito planeta y era una sensación
increíble.

Su celular sonó de nuevo.

JiSoo 🥰
Minnie, iré a tu casa, recuerda que tenemos que escoger el pastel.
Te amo 😘🫰

Park se dejo caer en la cama. ¿Qué se supone que tenía que hacer?

◾◾◾
Cuando escucho que en la guerra y el amor todo era válido,
JungKook jamás se vio dándoles la razón.

— ¿Quieres que lo mandé? —TaeHyung lo miro con asombro—. Oye,


se supone que tú le mostrarías las fotos.

— Las cosas se salieron de control. —Jeon se dejó caer en la cama


de su mejor amigo—. Si se las muestro ahora, estoy seguro que me
odiara.

— ¿Qué fue lo que hiciste? —Preguntó Kim temiendo la respuesta.


La mirada irritada de JungKook le dio una idea— ¿Por qué mierdas
no fui mejor amigo de NamJoon?

Sin más, tomo su celular y apunto el número que JungKook le dictó


para después entrar al chat. Miro una vez más a Jeon y este asintió.

Envío las fotos y el vídeo.

— Ahora solo falta que las vea. —Kim suspiró—. Sabes que JiMin la
pasará mal, ¿no es así?
— No si estoy con él. —JungKook se levantó y se encamino a la
salida—. Te debo una.

— Me debes miles.

◾◾◾
JiMin evitaba a toda costa mirar los ojos a JiSoo. Sabía que si lo
hacía tal vez le diría todo lo que había hecho en la noche con su
hermano.

— Me gusta este de aquí. —JiSoo apunto un pastel de 5 pisos con


detalles rosas— ¿Te parece demasiado?

— No, está bien. —JiMin le mostró una falsa sonrisa antes de seguir
viendo los demás pasteles.

La chica seguía opinando sobre los demás diseños, abrazada a su


brazo izquierdo y sonriendo emocionada.

— Disculpa, tengo que ir al baño. —Se excuso cuando sintió su


celular vibrar.

— Claro, cariño. —JiSoo beso su mejilla antes de dejarlo ir.

JiMin subió deprisa sintiendo su pecho pesar. De alguna manera, le


incomodaba lo cariñosa que JiSoo se estaba comportando. Era como
si supiera que había hecho algo mal y quisiera castigarlo con el
cargo de conciencia.

Se sentía una mierda.

Ya encerrado en el baño saco su celular pensando que eran más


mensajes de JungKook, pero no era él.

Un número desconocido le había mandado varias fotos y al parecer


un video. Dudo en abrir el chat pero la curiosidad fue mayor.
— ¿Qué..? —JiMin abrió los ojos sorprendido cuando las imágenes
de JiSoo besando a otro chico aparecieron en la pantalla. Había
varias tomas, y cada una de ellas era de la chica Jeon siéndole infiel.
Vio el video y conforme iba avanzando su estómago se retorció del
asco y la ira.

Grandes y gruesas lágrimas bajaban por sus bonitas mejillas; supone


que además del sentimiento de traición, la tristeza en su pecho era
el peso de la culpa culminando. Ese día las cosas no marchaban
bien.

Le había sido infiel a JiSoo y se había enterado de una manera poco


ortodoxa que ella también le había sido infiel. En medio del llanto
rio con amargura. Lloro por rabia; muchas cosas en su cabeza
comenzaban a cuadrar, como las salidas espontáneas de su
prometida hasta los momentos incómodos y fríos que últimamente
tenían. Y rio por la ironía de la situación; no estaba orgulloso de lo
que había hecho, al fin y al cabo, JiMin se había acostado con
JungKook aún estando comprometido con JiSoo y la situación de
ahora no quitaba peso en sus acciones, pero vaya que lo hacia sentir
menos miserable.

Jamás fue participe del ojo por ojo, sin embargo, de no ser por las
fotos y vídeo, ¿JiSoo se lo hubiera dicho? Cuando pidió adelantar la
boda la chica no dudo en decir que sí sin ninguna pizca de
remordimiento. La molestia comenzó a crecer en Park.

— Jodido matrimonio, jodida relación, a la mierda todo. —Se limpio


las lágrimas que seguían bajando sin permiso alguno, se arregló lo
mejor que pudo y salió de ahí dispuesto a terminar con la chica.

— ¡JiMin! —Su madre estaba con JiSoo. La sonrisa de su madre


detuvo sus planes—. Pensé que no estabas en casa.

— No te escuché llegar, mamá. —JiMin no podía sonreír—. Tampoco


me avisaste que vendrías.
— No tuve tiempo, ya sabes, entre el salón, las invitaciones, tu traje
y demás olvide mandarte un mensaje. —La señora Park le sonrió a
JiSoo— ¿Hoy irás por el vestido?

— ¡Sí! —Jeon salto emocionada— ¡Es precioso! ¡Seré toda una


princesa!

— Ya sabes, sin reparar en gastos, querida.

Su madre y JiSoo reían mientras continuaba hablando sobre los


preparativos.

JiMin sintió su cabeza punzar.

◾◾◾
Toda la tarde JiMin permaneció en silencio, contestando con
monosílabos cortantes. Su madre lo miro extrañada para después
decirle con la mirada que lo que sea que tuviera parara con ello.

— Te acompañaré por el vestido. —Su madre tomo a JiSoo de los


hombros y la encamino a la salida— ¡Quiero ser una de las primeras
personas en verte!

JiSoo y su madre salieron parloteando como venían haciendo en


esas últimas horas. JiMin dejo caer sus hombros tensos para
después soltar un largo suspiro. Quería llorar de nuevo.

Se dio la vuelta dispuesto a tomar un baño y pensar en lo que haría


a continuación, pero el celular de su prometida en la mesa lo
detuvo. Su cuerpo tembló ansioso; jamás había invadido su
privacidad y hasta la fecha le parecía horrible pero algo en su
cabeza lo alentó hacerlo, le reto a comprobar si las fotos y los vídeos
eran ciertos.

Tomo el celular con miedo y lo prendió. Rápidamente JiMin introdujo


el cumpleaños de su prometida y el celular cedió; había sido tan
espantosamente fácil.

— Por favor, por favor, por favor… —JiMin no siquiera sabía porque
rogaba. ¿Qué JiSoo no tuviera nada en el celular? ¿Qué las fotos
fueran mentiras? ¿Qué le confirmara el engaño para finalmente
terminar el compromiso?

Jadeo cuando encontró las conversaciones con el tipo. El último


mensaje había sido esa tarde citándose en la casa del chico para
“verificar” la calidad del vestido. JiMin leyó conversaciones pasadas
sintiéndose un idiota por no sospecharlo antes. El engaño de JiSoo
había empezado casi al mismo tiempo que su compromiso.

Se pregunto cómo es que la chica tuvo el cinismo para continuar con


todo esto de la boda sin sentir remordimiento alguno. ¿Qué es lo
que planeaba ganar?

— Dios, esto es asqueroso. —JiMin salió de la conversión cuando


imágenes de ellos iban y venían con mensajes subidos de tono.

Apagó el celular y se dejó caer en el sofá. Entre el cargo de


conciencia suyo y la decepción sobre JiSoo estaba por volverse loco,
y lo peor, cometer una locura.

— ¡JiMin! —JiSoo entro alterada al departamento del castaño. Park


olvidó que la chica tenía llaves— ¿Has visto mi celular?

— ¿Este? —JiMin alzó el aparato que tenía en la mano. Vio el pánico


en los ojos de su prometida y quiso reír—. Iba a alcanzarlas para
entregártelo.

La mujer sonrió nerviosa.

— Minnie…

— Ten, estoy algo cansado así que fue buena suerte que regresaras
por él. —JiMin se levantó del sofá, camino hasta JiSoo y le tendió el
celular con una sonrisa— ¿Sucede algo, cariño?

— No, es solo que… — JiSoo lo miro por largos segundos tratando


de descifrarlo.

JiMin le regaló otra sonrisa, una más falsa, antes de darle un frío
beso en la mejilla y despedirla con la excusa de darse una ducha.

◾◾◾
JiMin

Cancelaré la boda.

Fue todo lo que necesito JungKook para dirigirse a la casa del


castaño. Todo el día estuvo ansioso, esperando alguna señal para
poder intervenir, para poder correr a los brazos de su chico y ver el
estado en el que se encontraba.

JungKook

Estoy fuera.

Basto menos de un minuto para ver a JiMin salir apresurado de la


casa. JungKook lo espero en la motocicleta; lo escaneo de pies a
cabeza y de inmediato se preocupo.

— Amor, pero que… —JungKook no siquiera tuvo la oportunidad de


preguntar cuando JiMin ya lo estaba abrazando y llorando en su
pecho. Jeon lo apreso en sus brazos con fuerza, no pregunto
absolutamente nada, dejo que su chico se desahogará.

— JiSoo ella… Ella me engaña… —JiMin continuo llorando— y yo


también lo hice, JungKook, ambos somos terribles, nosotros…

— No, JiMin, eso no es verdad. —Jeon lo tomo del rostro y le mostró


una sonrisa cariñosa—. No eres terrible, cariño. En todo caso yo soy
el hijo de puta aquí.

— No, JungKook…

— Eres un ángel, amor. —JungKook beso su frente y volvió a


abrazarlo—. Y no te mereces nada de esto, nosotros no te
merecemos.

JiMin lloro por un largo rato, aferrándose al chico, aspirando su


colonia y relajándose en sus brazos. En medio de susurros tiernos,
JungKook lo convenció de entrar a la casa pues el frío comenzaba a
calarles en los huesos. Ya ambos en el sofá, JiMin le relato lo que
pasó en la tarde, las fotos y videos que le llegaron de un número
desconocido y después lo que vio en el celular de JiSoo.

— Espera… —JungKook lo miro con seriedad— ¿Desde que se


comprometieron?

JiMin asintió. Vio a JungKook empujar su mejilla derecha con su


lengua. No era el momento, pero encontró el gesto sumamente
seductor.

— Jamás le había revisado el celular y me sentí mal cuando lo hice


pero… —Park se despeinó sus cabellos—, si no lo hubiera hecho
estoy seguro de que hubiera desacreditado las fotos y demás.

Jeon tomo la mano del chico y la beso con ternura.

— ¿De verdad cancelaras la boda?

— Hablaré mañana con mis padres para que paren los preparativos.
—Dijo seguro JiMin.

— Entonces me quedaré a tu lado. —JungKook se acercó al castaño.

JiMin no retrocedió. Dejo que Jeon acariciara su mejilla mientras la


distancia cada vez iba acortándose más.
— JungKook, lo que paso… —Pero el chico no lo dejo terminar. Sus
labios estaban sobre los suyos exigiéndole un beso hambriento y
posesivo.

JiMin se dejó dominar por JungKook. Esa noche, no quería pensar,


no quería seguir culpándose por lo que hizo y por lo que pasó. JiSoo
y él tenían una relación de mentira; al final, Park no podía
engañarse. En toda la relación jamás sintió con ella lo que siente con
JungKook. Le gustaba su manera ruda y salvaje de ser, le gustaba lo
varonil que Jeon desprendía por cada poro, le fascinaba como lo
besaba, la química que había entre ellos y la manera en que sus
cuerpos parecían acoplarse al otro.

JiMin pensaba que fue hecho para estar en los brazos de JungKook.

— Te haré olvidar todo. —Jeon bajo los besos a su cuello—. Te


prometo tomarte las veces que sean necesarias para que olvides
quien es JiSoo.

JiMin paso sus brazos por los hombros de JungKook. Algo en su


mente, esa voz retorcida que lo acompañaba en cada mala decisión,
le decía que era lo justo. JiSoo había quien sabe cuantas veces
follado con ese tipo, no tendría nada de malo que él se dejara coger
por JungKook las veces que este quisiera.

— JungKook… —Park busco los labios del hombre para comenzar un


beso vulgar y deseoso. JungKook perdió el aliento— más vale que
cumplas tu palabra.

La sonrisa sucia y expectante de Jeon fueron el incentivo que JiMin


necesitaba.

◾◾◾
JiMin jadeo cuando su espalda choco contra la puerta de su
habitación. JungKook no dejaba de besar sus labios y su cuello con
gula, disfrutando de su calor y sabor. Gimió cuando sus entrepiernas
se restregaron sin vergüenza alguna; JungKook era grande.

— Mierda, me muero por cogerte duro. —JungKook le quitó las


prendas en jalones desesperados. Cuando tuvo a JiMin desnudo, lo
cargo desde los muslos poniéndose en medio de sus piernas y
haciendo que este lo rodeará por la cintura—. Debería ser un pecado
tenerte de esta manera.

JiMin rio ante la palabras de Jeon.

— Tú aún tienes demasiada ropa. —Se quejo el castaño mirando


como JungKook seguía con la chaqueta de cuero, la camisa negra y
los vaqueros rasgados—. Te quiero desnudo, Jeon.

JungKook los dirigió a la cama y lo aventó en ella para después


deshacerse de la chaqueta y sacarse la camisa por encima de la
cabeza. JiMin detallo los músculos definidos y en su lugar. Se mordió
el labio imaginando como sería besar cada rincón.

— Espera. —Lo detuvo cuando lo vio desabotonar el pantalón—.


Déjame ayudarte.

JiMin se movió como si de un felino se tratara, lento y seductor para


arrodillarse enfrente de JungKook.

— Vas a matarme. —Jeon no perdió de vista a Park. Lo vio abrir su


pantalón y sacar su polla pesada y caliente de los bóxer negros que
tenía puestos— ¡JiMin, joder!

La boca de JiMin se dirigió al pene palpitante, besando la punta para


después lamer todo el largo, bajando y subiendo. Le regaló una
sonrisa seductora antes de tragarse la polla de un solo bocado.
Escucho el ronco gemido de JungKook y se felicito por ello.

Succionó y aflojó la garganta para meter lo más que cupiera la polla


de JungKook. Aguanto las náuseas y saco el pene lleno de saliva, lo
masturbo un poco antes de volver a repetir el acto.

— ¡Ah! —JungKook lo tomo de los cabellos y comenzó a joderle la


boca— ¡Eso es bebé! ¡Ah!

JiMin se agarró de los muslos y dejo que el hombre lo utilizará a su


antojo. Gimió cuando sus cabellos fueron jalados y la polla salió de
sus labios en un morboso “pop”.

— JiMin, por cristo. —JungKook lo miro sonrojado y con una gran


sonrisa—. Contigo me siento un maldito mocoso hormonal.

Park sonrió; tenía los ojos llorosos, las mejillas sonrojadas y los
labios rojos e hinchados. Se veía tan destrozado. JungKook se sintió
correr ante la imagen.

Entre ambos quitaron los pantalones de JungKook dejándolo


completamente desnudo. JiMin agradecía a todas las entidades
divinas por haber creado a un espécimen tan perfecto.

Jeon jaló a JiMin hasta tener de nuevo sus labios devorando lo


suyos. Se dejaron caer en la cama y restregaron sus cuerpos
ansiosos por sentir más de aquellas corrientes eléctricas que los
atravesaban cada que estaban juntos.

— Te regresaré el favor. —JungKook volteo al castaño dejándolo con


las nalgas arriba y su pecho recargado en el colchón.

— JungKook, ¿qué..? —JiMin soltó un jadeo de sorpresa cuando la


boca desesperada de Jeon comenzó a comerse su culo. Apretó las
sabanas y mordió sus labios evitando que gemidos vergonzosos
salieran por su boca— ¡No, JungKook..!

Pero Jeon no hacía caso. Su lengua delineó la entrada de JiMin una y


otra vez, colando mordidas en los glúteos redondos y bien formados,
soltando gemidos roncos al sentir como la entrada anal palpitaba.
— Déjame escucharte —JungKook le soltó una nalgada. JiMin gimió
extasiado— buen chico.

Park perdió la fuerza en su cuerpo cuando sintió a JungKook meter


la lengua en su culo. Gimió sin importarle como se escuchará, sin
darle importancia si las personas que vivían a un lado suyo se
enteraban de lo que sucedía en esas cuatro paredes.

— ¡Ah! ¡JungKook! —JiMin recuperando algo de fuerza y en un gesto


obsceno dirigió sus manos a sus nalgas y las abrió exponiendo más
su entrada— ¡Ah, me gusta! ¡JungKook, se siente tan bien!

Un segundo azote lo hizo temblar.

JungKook penetro con su lengua y beso sus glúteos antes de darle la


vuelta y posicionarse a su lado. Se metió dos dedos a la boca,
llenándolos de saliva y busco de nuevo la entrada de JiMin para
meter sus dígitos y aflojar el agujero del castaño. Beso su cuello, su
oreja y finalmente la boca de JiMin mientras lo penetraban ahora
con tres dedos. Sonrió al ver como JiMin tenía las piernas bien
abiertas además del bonito pene que descansaba duro en su vientre.

— ¡JungKook! —JiMin lo tomo del rostro y lo beso desordenado y


perverso— lo quiero dentro ¡Ah! ¡JungKook te quiero dentro!

El chico se posicionó encima del castaño, tomo las piernas del


reverso de las rodillas y las abrió exponiendo el agujero abierto.

— Ya puedes tragarte mi polla, bebé. — Jeon alineó la punta de su


pene—. Provecho.

Sin más se empujó y entro de una sola estocada. JiMin grito ante la
sorpresa; quiso cerrar las piernas pero las manos grandes y fuertes
de JungKook no se lo permitieron.

— ¡Mierda, es el puto paraíso! —JungKook dejo caer su frente con la


de JiMin—. Está tan caliente… Se siente tan bien dentro de ti, mi
amor… Siento que mi pene se va a derretir…

— ¡Ah! —JiMin se abrazo al cuello de JungKook y cerro los ojos


cuando comenzó a embestir con fuerza, metiendo todo su pene
dentro y haciéndose paso para después salir con rapidez y volverlo a
introducir— ¡Dios, JungKook! ¡Es… Demasiado! ¡Ah!

— Eres increíble. —JungKook beso su cuello con una gran sonrisa—


¡Joder, eres un ángel!

Los bonitos gemidos de JiMin aumentaban la excitación en


JungKook; eran suaves, tiernos y agudos.

— ¡Mgh! —JiMin curveo la espalda cuando sintió el pene de


JungKook rozar ese punto— ¡Ahí! ¡Dios, no te detengas, JungKookie!

JK aumento la fuerza en sus embestidas, tomo el bonito pene de


JiMin con la mano derecha y su boca fue a parar en los pezones
erectos.

JiMin no pensaba en nada más que en las placenteras sensaciones


de las que era preso. Su cabeza estaba en blanco, su cuerpo solo
sentía; todo se acumulaba en un calambre en su vientre que quería
explotar en cualquier momento.

— ¿Vas a terminar? —La sonrisa en el rostro sonrojado de JungKook


derritió sus pensamientos— ¿Te gusta como te follo?

— ¡Sí, JungKook! —JiMin tomo su rostro y beso al chico culminando


sin verlo venir. Soltó un largo gemido con JungKook ahora besando
su cuello. Eyaculo en la mano de este y las fuerzas en su cuerpo
disminuyeron, solo sentía como pequeños temblores le atravesaban
junto con una sensación de liberación—. Joder, fue el mejor orgasmo
de mi vida.

La sonrisa en su labio hizo reír a JungKook. Ambos se encontraban


demasiado felices en ese momento, demasiado despreocupados por
su alrededor y lo que pasaba en el mundo.

JiMin se removió al sentir a JungKook en su interior. Aún estaba


duro.

— Supongo que ahora me toca regresarte el favor.

Ante la mirada sorprendida de JungKook, JiMin lo empujó para


quedar arriba de él.

— ¿Qué vas a hacer? —Pregunto Jeon cuando lo vio sacar el pene


de su interior.

— Te voy a dar el mejor orgasmo de la maldita vida. —JiMin se dio la


vuelta dándole una grandiosa vista de sus nalgas a JK. Tomo el pene
entre sus dedos y lo fue introduciendo poco a poco.

— ¡Mgh, JiMin! —JungKook lo sostuvo de la cintura hasta sentir


como su polla era tragada por completo— ¡Mierda!

JiMin se agarró de los muslos de JungKook y antes de comenzar a


moverse, por su hombro miro a JungKook sonrojado y con la
mandíbula tensa.

— Disfruta la vista, cariño. —JiMin le guiño un ojo coqueto y se


lamió los labios en un gesto sugestivo.

Las caderas de JiMin comenzaron a tomar vida propia. Se movió en


círculos para después dar pequeños saltos sobre la polla de
JungKook, metiéndola y sacándola, sintiendo está rozar su interior
ya estimulado.

— ¡Ah, JiMin! —JungKook miraba hipnotizado como el culo del


castaño golpeaba con su vientre, tragándose su polla una y otra vez,
como su agujero se estiraba para acoplarse a su tamaño— ¡No dejes
de moverte, bebé! ¡Ah!
JungKook abrió sus piernas dejando que JiMin prácticamente se
sentarse sobre él, disfrutando de lo caliente y apretado que estaba
en su interior, deleitándose con los movimientos de cadera y cintura.
Sus manos amasaron los glúteos grandes y carnosos, soltando
nalgadas ante lo excitado que se encontraba. JiMin estaba acabando
con su autocontrol.

— ¡JungKook! —JiMin dejo de sostenerse de sus piernas para


recargar sus palmas en el colchón e inclinar su espalda dándole una
vista más sucia de su agujero comiéndose el pene— ¡Carajo! ¡Eres
mío Jeon JungKook!

— ¡JiMin!

— ¡Me gusta como me jodes! ¡Ah! —JiMin dejo caer su trasero de un


sentón— ¡Se siente tan bien, amor!

— ¡Por Dios JiMin! —JungKook sostuvo con fuerza las caderas del
castaño— ¡Eres perfecto!

— ¡Me perteneces, JungKook! —JiMin de nuevo saco el pene para


volver a dar un sentón. Su cuerpo rebotó ante el impacto— ¡Ah, eres
mío, mío, mío!

— ¡Sí, mierda, lo soy! —JungKook sintió su vientre contraerse—


¡JiMin! ¡Dios, JiMin!

— JungKook —JiMin lo miro por sobre el hombre con una sonrisa


perversa. No movió sus caderas dejando el pene dentro,
removiéndose en círculos sin sacarlo— jodidamente me encantas.

JungKook gruño al sentir como se corría de manera intensa. Sus


músculos se tensaron y dejo caer la cabeza hacia atrás; trato de
sacar su polla pero JiMin tenía planes diferentes. Aún en medio del
orgasmo, Park se movió con rudeza, alzando sus caderas y
dejándolas caer, aferrándose a las piernas de JK y evitando que este
escapara de su agarre.
— ¡Ah, no, JiMin! —JungKook se sentó de un brinco y trató de quitar
a JiMin de encima— ¡Se siente raro… Yo..!

JiMin se aferró a los brazos de JungKook quien trato de arrojarlo a la


cama y siguió moviendo sus caderas, escuchando los gruñidos
roncos de Jeon.

— ¡Ah, JungKookie! —JiMin vio el rostro contraído de su amante.

JungKook logro sacar su pene cuando esté expulsó un liquido


transparente y abundante. Su cuerpo sufrió varios espasmos
mientras su fuerza disminuía rápidamente. Se dejó caer en la cama.

Miro el techo buscando en su mente una explicación para lo que


sucedió recién.

— Te ves satisfecho. —JiMin a su lado sonría grande y feliz— ¿Lo


habías experimentado?

JungKook miro la cama y estaba hecha un desastre. Su respiración


aún estaba alterada y sentía ligeros residuos del orgasmo que
experimento.

— ¿Qué demonios fue eso?

JiMin rio para besar los maltratados labios de JungKook.

◾◾◾
JungKook jamás en su jodida vida había experimentado algo igual.
Miro a JiMin recargado en su pecho luciendo tan inocente e
inofensivo que le costó creer que ese chico le había hecho
experimentar un squirt.

— Joder, ¿ahora como se supone que viviré sin ti? —JungKook beso
a JiMin tomándolo por sorpresa—. Estoy en tus manos, soy tuyo, me
tienes a tus pies.
JiMin reía ante los besos que JungKook esparcía por su rostro.

— JungKook, basta —Pero JiMin seguía riendo—, oye, estoy


cansado.

— Cuando canceles la boda, empecemos a salir oficialmente. —


Propuso JungKook recargando su cabeza en la palma de su mano—.
No quiero que esto quedé en encuentros casuales.

— ¿Tanto te gusto lo que hice? —JiMin bromeó aparentando que no


se encontraba nervioso.

— JiMin. —JungKook está vez lo miro serio—. Hablo muy en serio


cuando digo que quiero estar contigo, como pareja, y llámame loco,
pero la idea de envejecer contigo es tan tentadora como maravillosa.

El castaño lo miro esperando encontrar duda en sus ojos, pero no,


JungKook hablaba con la mano en el corazón.

— ¿Me estás pidiendo matrimonio acaso?

— Te estoy diciendo que te amo. —JungKook no dejaba de mirarlo.

Park no pudo evitar la sorpresa en su rostro. Se levantó hasta


quedar sentado porque sentía que el aire no llegaba a sus pulmones.

— ¿Hablas en serio? —Pregunto JiMin aún sin creerlo.

— Desde el momento en que te vi supe que serías mi perdición. —


Jeon acercó su cuerpo al de JiMin, mirando sus labios y tomándolo
de la cintura—. Amor, jamás en mi vida me sentí tan seguro de algo
como lo que ahora siento por ti.

Park recibió con gusto los labios amorosos de JungKook. A diferencia


de los otros besos, este era mucho más tierno y sentimental. Solo
buscaban sentirse y transmitir el cumulo de emociones que les
invadía en el interior.
— JungKook…

— No necesitas contestarme ahora. Entiendo la situación y sé que


tal vez tú no sientes lo mismo por mí. No me importa. —Jeon beso
su mejilla—. Haré que te enamores de mí.

◾◾◾
JiMin comía sin realmente sentir el sabor de la comida. Miro una vez
más a sus padres y se pregunto qué era eso que le causaba tanto
miedo, por qué no podía terminar el compromiso, por qué no pudo
darle una respuesta a la confesión de JungKook.

— El vestido era precioso, JiSoo parecía toda una princesa. —Su


madre le sonrió—. Eres tan afortunado, hijo.

— Sí, muy afortunado. —JiMin pico la comida y no pudo evitar el


sarcasmo bañando sus palabras.

Su padre y madre lo miraron extrañados.

— ¿Sucedió algo, hijo? —El señor Park no despegó su mirada del


castaño.

JiMin levanto la mirada llenándose de valentía.

— Voy a cancelar la boda. —Dijo ante la mirada incrédula de sus


padres—. No voy a casarme con JiSoo.

Su padre desvío la mirada y sonrió antes de negar con la cabeza.

— Para ser una broma es muy mala, JiMin.

— No es ninguna broma. —Park miro a su padre molesto—. No me


voy a casar con JiSoo, así que se cancelan todos los preparativos.

— ¡No puedes hacer eso! —Su madre se levantó exaltada— ¿Piensas


que esto es un juego? ¿Acaso te eduque así, Park JiMin?
— ¡Tengo motivos para cancelar la boda! —JiMin se levantó de la
mesa también exaltado.

— ¿Y según tú cuáles son esos motivos? —Su padre lo miro irritado


—. Dame una excusa lo suficientemente buena para cancelar el
compromiso.

— ¿Con el simple hecho de que es mi vida no te basta? — El castaño


apretó los puños—. Las razones son entre ella y yo, además, solo
estoy dándoles aviso, no estoy pidiéndoles ningún permiso.

— No vas a cancelar esa boda. —Su madre lo miro con decepción—.


No pienses que te dejare echar a perder tu futuro, JiSoo es lo mejor
que pudo pasarle a tu vida y no vas a arruinarlo.

— ¿Lo mejor? Por favor. —JiMin la miro con incredulidad—. Sabes


bien que si empecé a salir con ella fue para tenerlos contentos.

— ¡Tú la quieres! —Recordó su madre.

— ¡La quería pero no lo suficiente como para pasar toda mi vida con
ella! —JiMin se desacomodo el cabello—. Ustedes jamás me
aceptaron, jamás les cupo en la cabeza que las mujeres no eran lo
mío. Cada vez que traía un chico a la casa me veían como si fuera
un maldito enfermo, me ignoraban y me hacían sentir como un error.

— ¡JiMin! —Su padre finalmente se levantó.

— ¡No, es hora de poner las cartas sobre la mesa! —Park les


reclamo—. Deje que se metieran en mi vida, me convencí de que
esto era lo correcto, que lo único que ustedes querían para mí era lo
mejor, pero no es así, jamás fue así.

— JiSoo es lo mejor para tu vida y no está a discusión. —Sentencio


su padre—. Te vas a casar JiMin y vas a olvidar está tontería de
querer joder todo.
— No voy a casarme. —Reto JiMin.

— ¡Por el amor de Dios, entra en razón! —Su madre llegó hasta


JiMin y lo zarandeo por los hombros— ¡JiSoo siempre fue demasiado
para ti, deberías estar agradecido de que una chica como ella
aceptará casarse contigo!

JiMin comenzó a llorar. Así que eso es lo que sus padres pensaban
de él. Rio en medio del llanto, saco su celular y lo arrojo a la mesa
mostrando las fotos de JiSoo engañándolo con quien sabe quien.

— Sí eso es lo que merezco entonces solo me confirman que esto es


más por ustedes que por mí.

Su madre tomo el celular con duda. Cuando vio las fotos se cubrió la
boca con la mano y negó viéndolo ahora a él. Su padre le arrebato el
teléfono a su mujer y lo vio cerrar los ojos molesto. El lugar se lleno
de silencio hasta que el señor Park tiro el celular al suelo y lo piso
con fuerza rompiéndolo.

— ¡¿Qué carajos estás haciendo?! —JiMin fue detenido por su


madre.

— No vas a cancelar el compromiso y te recomiendo que el día de tu


boda te presentes con una gran sonrisa. —Su padre lo miro con
indiferencia—. Vas a superar esto, y si es necesario hablaras con
JiSoo y aclararan las cosas.

— No puedes estar hablando en serio. —JiMin retrocedió siendo


presa de sollozos dolorosos.

— Cancelas la boda y te olvidas de nosotros, JiMin, y es mi última


palabra. —Sentencio su padre.

JiMin busco la mirada de su madre pero está lo evito.

◾◾◾
Cuando llego a su casa lo primero que vio fue a JungKook
esperándolo en la entrada.

— JiMin. —Jeon lo abrazo en cuanto lo tuvo cerca. Lo vio separarse


para escanearlo— ¿Estás bien? Te mandé varios mensajes y te
marque cientos de veces pero no contestabas.

— Papá rompió mi celular. —JiMin rio— ¿No es eso tonto?

— ¿Qué?

— Les dije que cancelaría la boda y terminaron por darme la


espalda. —JiMin todavía tenía una sonrisa en su rostro pero las
lágrimas resbalaban por sus mejillas—. Les enseñe las fotos de JiSoo
pero mi papá rompió el celular.

JungKook envolvió en sus brazos al castaño. Su corazón se rompía


en cachos pequeños y dolorosos cada que escuchaba los sollozos de
su chico.

— No estás solo, amor, estoy contigo. —Beso la cabeza de JiMin y


sintió como este se aferró a él—. Todo estará bien, te lo prometo.

JiMin por primera vez en ese día no se sintió solo.

◾◾◾
Ya dentro de la casa, JungKook no se separó de JiMin. Ambos
estuvieron abrazados hasta que Park finalmente se calmo.

— Antes de conocer a JiSoo tuve algunas parejas. —JiMin aún


estaba en brazos de JungKook—. Solo fue una chica, pero los demás
eran hombres. Mis padres siempre me evitaban cuando estaba en
una relación con un hombre.

— ¿Ellos lo sabían?
— Se los conté pensando que me aceptarían. Siempre habían sido
personas de mente abierta, además hacían campañas donde
apoyaban a las comunidades LGBT+, ¿qué me hacía diferente a las
demás personas? Cuando se los dije todo estuvo bien, parecían
tomar la noticia de la manera más normal posible hasta que les lleve
a mi primer novio.

JungKook empujó su mejilla con la lengua. Era un celoso sin


remedio, ahora se daba cuenta.

— ¿Qué pasó?

— A penas y le dirigieron la mirada, ¿y sabes que fue lo peor? Que


mi papá comenzó a presentarme a hijas de socios importantes.
Jamás me lo dijeron, pero no estaban de acuerdo con mi sexualidad,
nunca me tomaron en serio y me hacían sentir mal con quién era
realmente. Poco a poco les di la libertad de opinar en mi vida
porque…

_ ¿Por qué..? —JungKook tomo de la barbilla al castaño y lo hizo


mirarlo a los ojos.

— Porque tenía miedo a quedarme solo. —JiMin trago saliva con


dificultad—. Pensé que… Mis padres siempre serían las personas que
más me amarían en la vida. Y no podía permitirme quedar solo. No
tenía a nadie a mi lado. Mis supuestas parejas solo me veían como
una moneda de cambio. Jamás se molestaron en conocerme.

JungKook le sonrió lleno de ternura.

— ¿Ahora? —Jeon acaricio los cabellos de JiMin— ¿Te sientes solo?

JiMin negó con un puchero. JungKook estaba ahí, siendo fiel a sus
palabras, viendo y preocupándose por él.

— Pero son mis padres. Siempre me esforcé por ser el hijo perfecto
para ellos.
— ¿Y de que sirvió? —JungKook acunó la mejilla de JiMin—. Tus
padres dejarán que vivas un infierno a un lado de una mujer que no
te ama, que no te guarda ningún poco de respeto, que jamás estará
en las malas contigo. ¿Ser el hijo perfecto fue suficiente? JiMin, ellos
siempre van a exigirte más y más, jamás estarán satisfechos con lo
que hagas. Tomarán el control de tu vida y no podrás vivir con
plenitud.

— ¿Qué debo hacer? —JiMin lo miro lleno de tristeza.

— Jamás bajes la mirada, enfrenta tus temores, aprende a


aceptarte, no tienes que gustarle a nadie ni llenar las expectativas
de otros. Vive feliz y aprende a soltar. —Jeon lo beso—. No tengas
miedo.

Park asintió con una sonrisa. Abrazo a JungKook y se dejó envolver


en su calor.

◾◾◾
Tomo un sorbo de su café antes de escuchar la campana del lugar
sonar.

— Minnie. —JiSoo le sonrió emocionada antes de acercarse al


castaño—. Te mandé varios mensajes, pero nunca contestaste.

Cuando estaba por besarlo JiMin la detuvo.

— Tenemos que hablar, JiSoo.

La mujer se quedó paralizada en su lugar. Con torpeza tomo asiento


y lo miro expectante.

— ¿Por qué estás tan serio?

— Primero que nada, te debo una disculpa. —JiMin comenzó


viéndola fijamente—. Te doy la cara ahora y te lo digo de frente: le
falta al respeto a nuestro compromiso y acepto la parte de mi culpa.

— ¿De qué estás hablando? —JiSoo apretó los puños en su falda.

— Me acosté con alguien más. —Admitió Park.

La mujer se quedó callada. Guardo silencio repitiendo lo dicho por


JiMin en su cabeza, tardo en procesarlo pero cuando lo hizo soltó
una risa dolorosa.

— ¿Y me lo dices así nada más? —La chica Jeon lo recorrió de pies a


cabeza con asco— ¿Qué te orillo a hacerlo? ¿No fui suficiente?

— Eso mismo me preguntó. —JiMin le sonrió sin gracia— ¿Podrías


contestarme?

— ¿De qué hablas, JiMin?

— ¿Quién es WonHo?

JiSoo calló de inmediato. Se puso nerviosa mirando a todos lados.

— No sé de quién me hablas. —Contesto en medio de balbuceos.

— Es curioso porque parecen tener algo de tiempo en conocerse. —


JiMin se cruzó de brazos—. Tenían mensajes bastante
comprometedores. Y las fotos, vaya, eran demasiadas gráficas.

— Mi celular…

— Sí, lo revise, no estoy orgulloso de haberlo hecho, pero tampoco


me arrepiento. Supongo que no pensabas decírmelo.

— ¿Entonces te lo cobraste? —JiSoo le sonrió burda— ¿Por eso te


revolcaste con alguien más? ¿Para vengarte?

— No, no fue por eso, me acosté con alguien más porque, siendo
sinceros, no te quiero para ser mi esposa. —Park se encogió de
hombros.

— ¿Qué demonios te sucede? — JiSoo se levantó molesta— ¿Y


tienes cara para reclamarme?

— Yo no empecé con los reclamos y tampoco con los encuentros


casuales fuera del compromiso. —El castaño también se levanto—.
Vine aquí para admitir mi error y terminar con toda esta farsa de la
boda. Pudiste tener un poco de decencia y no empezar con el
número de víctima como si yo fuera el único culpable.

— Park…

— Lo pensé bastante; no me interesa que hagas con tu vida, tu me


fuiste infiel, yo te fui infiel y esto no iba a funcionar. Era tan fácil
como sumar dos más dos para saber que esto solo sería un
matrimonio destinado al fracaso.

— ¿Hablas en serio? ¿Cancelar la boda?

La gente en el lugar los miraba con curiosidad ante los reclamos de


JiSoo.

— No pensarás en casarnos cuando te dije que no te amo, ¿cierto?


—JiMin alzó una ceja.

— Estás molesto y lo entiendo, yo sé que hice mal, tú hiciste mal, así


que te perdono. —La mujer lo tomo de la mano—. Dejemos todo
atrás, empecemos de nuevo.

— No estás entendiendo. —JiMin se soltó—. Lo mío no fue un simple


encuentro casual. Amo a esa persona.

JiSoo comenzó a llorar. Desesperada tomo la mano de JiMin y se


hinco en medio de todas las miradas sorprendidas.
— Te amo, JiMin, no puedes hacerme esto. Dejaré pasar todo esto,
¿sí? Tú no puedes hablar en serio.

— Tú no me amas JiSoo, por favor, me engañaste todo el tiempo


que estuvimos comprometidos, nadie me asegura que no lo hicieras
en nuestro tiempo saliendo. — JiMin paro a la mujer.

— ¿Crees que con ella no será igual? En cuanto te aburras la


engañarás como a mí.

— Yo no te amo, si lo hubiera hecho no te hubiera engañado. —JiMin


dejo el dinero de lo consumido y miro por última vez a JiSoo—. Y
solo para aclarar, no es un ella, es un él.

JiSoo fue dejada en ese lugar, sola y humillada, sintiendo la rabia


subir por la garganta. Salió del lugar dispuesta a seguir la discusión
con JiMin pero cuando lo vio ya estaba dentro de un taxi.

Pataleo y grito iracunda.

— Me las vas a pagar, maldito Park JiMin.

◾◾◾
Azotando la puerta llegó a su hogar dispuesta a hablar con su padre
y contarle todo lo que JiMin le había hecho. Movería algunas cosas
para su beneficio y haría que su papá obligará a Park a casarse con
ella.

— ¿A dónde vas con esa cara? SooHyuk no está, fue a un viaje de


negocios. —JungKook se cruzó en su camino con una sonrisa
divertida— ¿Tan mal te fue en tu cita?

— ¿Cuándo vas a largarte? —JiSoo no estaba de humor para


soportar a su hermano—. Por lo menos YoonGi entendió que era un
bueno para nada y decidió dejar la casa de papá para no vivir como
un parásito, ¿Pero tú? ¿No te cansas de permanecer en un lugar
donde no te quieren?

— Veo que no fue una buena noche. —JungKook rio ignorando todo
lo que le dijo—. No te desquites conmigo por un mal polvo, yo no
tengo la culpa.

— Jodete, JungKook, tú y todos los malditos hombres del jodido


planeta tierra. —JiSoo estaba por pasar de su hermano pero Jeon de
nuevo la paro.

— ¿Ya te termino JiMin? —JungKook no dudo en preguntar.

— … ¿Cómo lo sabes?

— Entonces ya no hay compromiso. —La sonrisa de JK la hizo


enfurecer—. Vaya, eso fue más rápido de lo que pensé.

— ¿Él te lo dijo? —Su hermana se paró enfrente de JungKook.

— Después de coger él me prometió terminar contigo. —Declaro


JungKook con una sonrisa triunfante.

Una cachetada le volteo el rostro.

— ¡MALDITO MARICA! —JiSoo iba a golpearlo de nuevo pero


JungKook la tomo de las muñecas— ¡TÚ FUISTE EL HIJO DE PUTA
QUE SE METIO CON MI JIMIN!

— No, no, no, no es tuyo. —JungKook la empujó, su sonrisa se había


borrado y ahora se mostraba serio—. JiMin es mío, y si, me acosté
con él, y no una, fueron dos veces: antes de que se enterara de que
lo engañabas y otra cuando ya lo supo.

— ¡Jamás lo engañe!

La risa de JungKook callo sus mentiras. Lo vio sacar su celular,


segundos después sonaron sus notificaciones. Saco el celular y vio lo
que su hermano le había mandado.

— ¡Oh Dios! —JiSoo se miro a sí misma siendo besada por WonHo


en el bar.

— Y no te preocupes, JiMin ya las vio. —JungKook de nuevo sonreía


divertido—. Debo agradecerte JiSoo, de no ser por ti hubiera tardado
más en tener a JiMin.

— No puede ser… —La chica veía las fotos con lágrimas en los ojos
—, ¿de dónde las sacaste?

— Yo te vi esa noche en el bar. —Declaro JungKook—. No puedo


creer que te atrevieras a engañarlo ¡A JiMin por el amor de Dios! En
serio debes de estar loca.

— Tú no sabes nada… JiMin… Yo amo a JiMin.

— No, tú no lo amas, yo sí. —JungKook avanzo hasta quedar de


nuevo enfrente de su hermana—. Así que no te acerques más a él.

— Lo obligare a casarse conmigo. —JiSoo amenazó—. Aún no pienso


darme por vencida, JiMin será mío.

— Me parece perfecto. Quieres guerra, guerra vas a tener, pero una


cosa si te digo, no te conviene tenerme como tú enemigo. —
JungKook paso de JiSoo—. No digas que no te lo advertí.

◾◾◾
Días después, JiSoo se hizo una prueba de embarazo y está salió
positiva. La quiso utilizar a su favor, hablar con SooHyk y que este
obligará a JiMin a contraer nupcias para hacerse cargo del bebé, sin
embargo, cuando JungKook la amenazó, JiSoo debió tomárselo en
serio.
Resulta ser que NamJoon era buen amigo de WonHo, el mismo tipo
que había tenido sus encuentros casuales con JiSoo, y contrario a lo
que JungKook creía, no era tan hijo de puta como pensaba. Sí, Lee
HoSeok, como en realidad se llamaba, sabía que JiSoo estaba
apunto de casarse y no le importo en lo más mínimo, pero cuando
JungKook le llegó con la grandiosa noticia de que sería papá este no
dudo en ir a reclamar lo que por derecho le pertenecía.

Podría no interesarle la relación de JiSoo pero no dejaría a un hijo


varado ni mucho menos que alguien más se hiciera cargo. Bueno,
eso le servía a JungKook.

Después de un gran escándalo y una escena verdaderamente


dramática, la hermana de JungKook termino confesando todo,
además de que las fotos de JiSoo con WonHo fueron vendidas a
periodistas sedientos por una nota jugosa y de interés nacional, así
dejando en ridículo a Jeon SooHyuk, el gran empresario intachable y
de buena moral.

Los padres de JiMin trataron de no darle importancia al asunto y aun


así casar a JiMin con JiSoo, pero JungKook por supuesto que
intervino.

No tuvo más opción que presentarse ante sus amigables suegros y


dejar en claro que sería él con quién JiMin se casaría. Como era de
esperarse, los padres de JiMin se distanciaron de su novio, sin
embargo, con el tiempo Park se dio cuenta que vivía mucho mejor
de esa manera. No tenía que probarle nada a nadie y eso estaba
bien.

Claro que no todo fue color de rosas, JiMin se enteró de que él tuvo
las fotos de JiSoo desde mucho antes y de que él le pidió a
TaeHyung mandárselas; fue la primera pelea que tuvieron y como
consecuencia JungKook tuvo que dormir fuera de la puerta de JiMin
por dos noches seguidas en busca de poder explicarse y obtener su
perdón.
El sexo de reconciliación fue estupendo cabe aclarar.

— Joder, no entiendo cómo es que todo salió tan bien. —TaeHyung


se cruzó de brazos. La música en el bar y el olor a tabaco se
mezclaban con el ambiente animado—. Mínimo esperaba una
castración de su parte.

JungKook rio.

— ¿Y así dices ser mi mejor amigo? —JK lo empujo—. Esos dos días
sin JiMin fueron todo un infierno, que dices.

— Ay por favor, Jeon, eres un dramático.

— Yo sin JiMin no puedo vivir, no hay nada de dramático en ello.

— Ajá, sí, ¿cómo vas con la mudanza? —TaeHyung bebió de su


trago.

— Estupendo, dentro de poco JiMin y yo viviremos juntos. —


JungKook se recargo en la barra—. Igual pienso invertir algo del
dinero que me dejó el abuelo en el estudio de grabación de YoonGi.
Cuando de frutos, le compraré una casa más grande.

— ¿Tan bien le va?

— Sabes que YoonGi es un genio para la música, no hay artista que


no quiera su mano milagrosa en sus canciones.

— ¿Y sigue soltero? —TaeHyung lo miro con su tan típica sonrisa


cuadrada—. Los chaparros con cara de pocos amigos son mi
especialidad.

— Te acercas a mi hermano y no vivirás para contarlo. —JungKook lo


amenazó con golpearlo pero la voz de Jennie lo paro en el acto. Jeon
rodó los ojos fastidiado—. Ay no.
— ¿Me dejan tomar algo con ustedes? — La chica se interpuso entre
ambos—. JK, ¿ya te aburriste del chico aquel?

— Jennie, por favor, ya me cansé de repetir lo mismo.

— Y yo no creo que cambies de la noche a la mañana. — La mujer


acaricio con su dedo índice el pectoral derecho de JungKook—. No es
la primera vez que tengo que esperar mi turno.

JungKook tomo su muñeca y aparto el dedo de su pectoral pero no


logro hacer que Jennie se fuera.

— Jennie…

— ¿Qué tengo que hacer para llevarte a mi cama?

— Pasar por mi maldito cadáver.

Jennie volteo junto con JungKook y TaeHyung encontrándose a un


bonito rubio de cabellos ondulados. El chico a pesar de su apariencia
angelical lucia molesto.

— ¡JiMin! —A JungKook se le iluminó la mirada en cuanto vio a su


pareja.

— ¿Tú quien eres? —Jennie lo barrio con la mirada.

— El esposo de Jeon JungKook, así que apártate, no lo diré dos


veces. —JiMin se cruzó de brazos esperando a que Jennie se
moviera.

Jennie no se movió pero JungKook sí. Empujó a la chica llegando


hasta el ahora rubio.

— ¿Te pintaste el cabello? —JungKook lo miro con ojos enamorados


—. Te ves tan caliente, cariño.
— ¿Te gusta? —JiMin le sonrió olvidándose de la chica que no hacía
más que verlos con incredulidad— ¿No se ve mal?

— Dudo que algo se te vea mal. —JungKook lo tomo de la cintura y


le sonrió seductor—. Incluso desnudo eres perfecto.

— Vaya, parece que está vez es definitivo. —TaeHyun miro a la chica


— ¿No te parece?

Jennie solo rodó los ojos antes de salir de ahí. Kim rio antes de pedir
otra bebida e ignorar a la pareja que no dejaba de coquetear entre
ellos.

◾◾◾
Llegaron al departamento del rubio en medio de besos y
movimientos torpes. JungKook estaba seguro que habían tirado un
florero en su intento por llegar a la habitación de su pareja.

— Te amo tanto, tanto, tanto… —Jeon lo arrojo a la cama y comenzó


a quitarse la chaqueta de cuero y la playera negra ante la
hambrienta mirada de JiMin— ¿Te he dicho lo mucho que me
calienta verte celoso?

— Todo lo que hago te parece caliente. —Respondió risueño JiMin.

JungKook le correspondió la sonrisa —. Cierto.

Con únicamente los pantalones JungKook se subió a la cama y


atrapó el cuerpo de JiMin entre él suyo y el colchón. Empezó a
desvestir a su pareja, disfrutando de sus labios paseándose por la
piel blanca y cuidada de JiMin.

— ¿Qué es..? —JungKook se separó de JiMin lo suficiente para ver lo


que tenía puesto— ¿Cómo se supone que guarde el control?
El rubio tenía puesto un bonito cachetero. Era de un color negro,
nada despampanante, más bien sutil y elegante. Resaltaba sus
bonitas curvas.

— No suelo usar este tipo de ropa —JiMin lo miro avergonzado— ¿Se


ve bien?

— Joder, JiMin, lo que quieres es volverme loco para jamás dejarte ir,
¿cierto? —JungKook delineó con un dedo el elástico que pasaba por
su cadera—. Eres tan descarado, mi amor.

JiMin abrió sus piernas en una clara invitación a la que JungKook por
supuesto no pudo negarse ni quería.

Se besaron por minutos, restregándose y tentándose, buscando


acabar con el autocontrol del contrario. JungKook volteo el cuerpo
de JiMin; soltó un jadeo ronco y profundo.

— Debo de estar soñando. —La mano tatuada de JungKook se


paseo por las bonitas y redondas nalgas de su pareja—, voy a
cogerte tan duro, toda la vida.

La risa cantarina de JiMin lo hizo suspirar enamorado. JiMin lo tenía


en la palma de su mano.

— Siempre me propones matrimonio de maneras tan originales,


Jungkookie. —JiMin en un acto de seducción levantó las nalgas y las
meneo de aquí para allá en un movimiento de cintura hipnótico—.
Acepto, por cierto.

JungKook como ya era costumbre, hizo a un lado la tira de tela


exponiendo su entrada, y comenzó a comerse el pomposo culo.
JiMin gemía sin pudor, haciéndole saber a JungKook que le gustaba
lo que le hacía, que estaba derritiéndose en sus brazos.

— ¡Ah, Jungkookie! —El rubio se mordió el labio cuando una nalgada


azotó en su glúteo izquierdo y el ardor combinado con el placer lo
quisieron hacer gritar— ¡Mierda!

JungKook soltó una risa grave; saco su pene del pantalón y lo alineó
a la entrada dilatada de JiMin. Se enterró de una sola estocada
sacándole un ruidoso jadeo a su pareja.

— Lo siento pero estoy perdiendo la cabeza. —JungKook lo tomo de


las caderas y comenzó a penetrar sin contemplación, estrellando su
pelvis con las nalgas de JiMin, causando un sonido morboso al
chocar sus pieles. Gimió al ver su pene desaparecer y aparecer
simultáneamente— Eres un goloso, JiMin, tu culo no deja que mi
polla salga con facilidad.

— ¡Ah! ¡No… Ah… No digas eso!

JungKook saco su celular del bolsillo trasero de su pantalón, abrió la


cámara y comenzó a grabar. Lo cierto era que JungKook y JiMin
tenían varios videos donde eran los protagonistas de sucias
fantasías. Park se lo había sugerido en un arranque de calentura y
JungKook por supuesto no se negó. Al final, tanto Jeon como Park
los guardaban recelosos como parte de su intimidad.

— Te ves espectacular cariño. —JungKook tenía una sonrisa enorme


mientras grababa como su polla se hacía espacio en el interior de
JiMin, como la entrada de su pareja succionaba su pene. JungKook
se sentía maravillado—. Tan sexy…

— ¡Mgh! —JiMin se aferró a las sábanas cuando JungKook rozo su


próstata— ¡JungKook, carajo, ahí!

Jeon grabó la espalda perlada en sudor y con las marcas que no


hace mucho él había pintado ahí. Volvió su enfoque al trasero de
JiMin y se mordió el labio. ¿Cuántas veces había hecho esto?
Infinidades de veces y cada una de ellas siempre le parecían tan
excitante.
— ¡Ah! ¡Eso es bebé, te mueves tan bien! —JiMin comenzó a
mecerse estrellando su culo con la pelvis de JungKook así metiendo
toda la polla en su interior— ¡Oh JiMin!

— ¡Más rápido, Kook! —JiMin lo miro por sobre el hombro con la


cara sonrojada y los ojos llorosos— ¡Ah, ya no puedo… Yo..!

JungKook con una mano tomo los elásticos de la ropa interior y la


jaló hacia él al mismo tiempo que empujaba. Su vientre vibró
cuando sintió las paredes anales aprisionar con más fuerza su polla
al mismo tiempo que está se arrastraba hacia afuera para volver a
introducirse de una embestida dura y rápida. Los balbuceos y
gemidos de JiMin no hacían más que subir su libido. Grabó la
manera tan bestial en que lo tomaba, capturó los mejores ángulos y
guardo los gemidos que eran únicamente por y para él.

— ¡Mierda, bebé! —JungKook no saco su pene y se corrió en el


interior de JiMin. Soltó un sonoro gemido al mismo tiempo que JiMin
se corría en las sábanas.

Tomo un respiro antes de sacar su polla llena de fluidos. Grabó la


manera tan sucia en que su semen salía de la entrada maltratada y
usada de su pareja. JungKook era el tipo más afortunado de todo el
jodido mundo.

— Te amo. —JungKook tiro el celular a un lado y se encargo de


llenar la espalda de JiMin con besos y mordida—. Te amo tanto,
JiMin.

— También te amo, JungKook. —JiMin le regaló una hermosa sonrisa


—. De aquí hasta que estemos viejitos y arrugados.

— Hasta que estemos viejitos y arrugados.— Prometió Jeon antes de


abrazarlo con fuerza.

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