Monografia Esquizofrenia
Monografia Esquizofrenia
TITULO:
ESQUIZOFRENIA
ALUMNO:
CARLOS ALBERTO OLIVARES ALCANTARA
FACULTAD:
MEDICINA HUMANA
ESCUELA
PROFESIONAL:
ENFERMERÍA
ASIGNATURA
PSICOLOGÍA EVOLUTIVA
DOCENTE
OVIEDO ALDAVE VICTOR
CICLO
I
HUACHO – PERÚ
2024
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DEDICATORIA
Dedico este trabajo a mi familia por su apoyo en este
proceso y su constante motivación. A Dios por darme la
capacidad y fe para realizar este trabajo y a usted querido
docente por brindarme nuevos conocimientos.
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AGRADECIMIENTOS
INTRODUCCIÓN...........................................................................................................................................................5
ETIMOLOGÍA ..............................................................................................................................................................6
RESUMEN ……………………………………………………………………………………………………………………7
TIPOS.............................................................................................................................................................................8
1. Esquizofrenia paranoide..................................................................................................................................8
2. Esquizofrenia desorganizada...........................................................................................................................8
3. Esquizofrenia catatónica..................................................................................................................................8
4. Esquizofrenia indiferenciada...........................................................................................................................8
CAPÍTULO 1. SINTOMATOLOGÍA..........................................................................................................................14
1. Tratamientos no farmacológicos..................................................................................................................17
CAPÍTULO 6. REFERENCIAS...................................................................................................................................19
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INTRODUCCIÓN
actividades sincronizadas en diversas áreas del cerebro se ven interrumpidas en este tipo de
pacientes2. Esto refleja un estado defectuoso que afecta a varios dominios neurocognitivos. Se
caracteriza por diversos síntomas que se pueden clasificar en: síntomas positivos, que se dan
durante el estado psicótico agudo, y síntomas negativos, que perduran y coexisten con los
episodios de psicosis aguda. Con frecuencia sigue un curso crónico y se asocia con una
enfermedad varían dependiendo de la ubicación, pero se cita que 1 de cada 100 habitantes de una
determinada población padecerá esquizofrenia durante toda su vida. Suele aparecer al final de la
adolescencia o en la edad adulta temprana, en edades comprendidas entre los 16 y los 50 años 3.
Los antipsicóticos son el pilar del tratamiento para la esquizofrenia, por ello la interrupción
episodio de psicosis. La dosis de antipsicóticos para el tratamiento de la fase aguda está bien
controversia. Algunos autores han sugerido el tratamiento con dosis más bajas de antipsicóticos
en ésta fase1.
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ETIMOLOGÍA
RESUMEN
La esquizofrenia es un grave trastorno mental que afecta al pensamiento, las emociones y el
comportamiento; esto provoca importantes déficits de relación y autogestión en las personas
que sufren esta enfermedad. La esquizofrenia es la forma más frecuente de trastorno mental
severo y afecta a una persona de cada 100. Los afectados pueden ser de todas las edades,
aunque se da un mayor número de casos en las edades comprendidas entre los 16 y los 50
años. Este trastorno afecta a diferentes personas de forma diferente. Las personas que padecen
este tipo de enfermedad pueden llevar una vida normal siguiendo un tratamiento
farmacológico. También otro tipo de terapias o actividades pueden ayudar a los afectados a
controlar la enfermedad. El papel de la enfermería en los pacientes con esquizofrenia puede
ser de gran utilidad, sobre todo en el aspecto de ayudar a cohesionar al enfermo y a su núcleo
familiar.
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TIPOS
Tradicionalmente se ha dividido la enfermedad de la esquizofrenia en diferentes grupos para
facilitar su estudio y para organizar a los pacientes que los sufrían. Esto se produjo cuando se
dieron cuenta que los pacientes presentaban mezclas de síntomas positivos y negativos,
siguientes grupos 4:
1. Esquizofrenia paranoide:
En este tipo de esquizofrenia aparecen ideas delirantes de
persecución y de ser observado, alucinaciones auditivas y de
otros tipos, delirios, trastornos del pensamiento e ideas
conspiratorias, sin embargo, no es común el lenguaje y
pensamiento desorganizado 4,5.
2. Esquizofrenia desorganizada:
Presenta un grave trastorno de personalidad y trastorno
cognitivo por lo que los pacientes presentan problemas sociales
extremos. Los síntomas pueden ser discurso desorganizado y
afecto y comportamiento grosero desorganizado y suele ser la
más grave de todos los tipos manifestándose sobre todo en casos
tempranos como en adolescentes1,4.
3. Esquizofrenia catatónica:
En este grupo predominan los problemas motores como pueden ser
problemas al hablar con repetición de palabras o sílabas (como la
ecolalia), así como problemas psicomotrices. Son frecuente
fenómenos como el negativismo o la acinesia, así como
características generales de todos los tipos como las alucinaciones.
Debido a las características tan diferenciadas y tras estudios
recientes, algunos expertos mantienen que debe considerarse un tipo
de enfermedad diferente4,6.
4. Esquizofrenia indiferenciada: “Cajón de sastre”
En este grupo se introduce todo aquello que no ha sido
clasificado en los tres anteriores (o que presentan características
propias de más de un grupo), pero que se considera
esquizofrenia, sirviendo de «cajón de sastre»4.
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Esta clasificación por grupos ya no es efectiva ya que se eliminó en el último Manual diagnóstico
y estadístico de los trastornos mentales, un libro editado por la Asociación Estadounidense de
Psiquiatría y que lista todos los trastornos mentales y sus descripciones, siendo el manual de
mayor relevancia en este campo. Esto se debe al descenso del uso de estos términos anexo 1 y a
diferentes investigaciones como el de la esquizofrenia catatónica antes mencionado 1,3.
Es obvio pensar que no toda la vida hubo esta clasificación, si bien siempre hubo esquizofrenia a
lo largo de la historia de la humanidad; hay que entender que hasta hace pocos siglos se
consideraba en el mundo occidental a los enfermos mentales como poseídos por el mal (cosa que
no ocurría en el mundo árabe, por ejemplo), y no fue hasta el siglo XIX cuando empezó una
investigación seria sobre los trastornos mentales gracias a la psiquiatría. Es en 1879 cuando nace
la psicología de la mano del primer laboratorio de Wundt en Leipzig. Con el desarrollo de las
investigaciones, las distintas corrientes que hubo en psicología a lo largo de la historia, se fue
fraguando una comprensión más clara de lo que son los trastornos mentales, en los que está
incluida la susodicha esquizofrenia.
Como curiosidad, decir que el DSM IV tiene, en el eje de trastornos de personalidad, un tipo de
personalidades más o menos relacionadas con la esquizofrenia. Es lo que se llama grupo A y es en
la que se incluye el trastorno paranoide, esquizotípico y esquizoide. Tienen en común que son un
patrón de trastornos con conductas excéntricas. Resumiendo, a grandes rasgos estos trastornos, sin
perder de vista que lo que nos interesa es realmente la esquizofrenia, puede decirse que el
paranoide es el “eterno desconfiado” ya que piensa que todo el mundo quiere hacerle daño; el
esquizotípico es el clásico “inadaptado social” que quiere estar en el mundo y el esquizoide es el
inadaptado que no está interesado en integrarse.
Existe otra clasificación procedente de la neuropsicología que sintetiza de forma más general los
tipos de esquizofrenia que conocemos. Se trata de una clasificación dual y es la siguiente:
a) Esquizofrenia Tipo I: En este tipo lo que hay es una abundancia de síntomas positivos.
Los síntomas positivos son aquellos en los que hay más actividad del sujeto. Entran aquí, a
nivel de sintomatología, los delirios y las alucinaciones esencialmente. La causa de este
tipo de esquizofrenia se establece en una hiperactividad dopaminérgica en regiones
subcorticales, que son las causantes de dicha sintomatología.
b) Esquizofrenia Tipo II: En este tipo se da lo contrario al anterior. Si en la Tipo I lo que hay
es sintomatología positiva, aquí hay sintomatología negativa. La sintomatología negativa
abarca esencialmente aplanamiento afectivo, poca actividad, anhedonia, etc. En resumen,
son síntomas más “tranquilos”. La causa de este tipo de esquizofrenia se establece por un
descenso de la actividad dopaminérgica en regiones prefrontales. Es necesario recalcar
que, entre otras cosas, la región prefrontal del cerebro es la encargada de la regulación del
sujeto en función del entorno en el que esté. También se menciona que el mayor tamaño
ventricular, el menor tamaño cerebral y el hemisferio izquierdo son partes del encéfalo a
tener en cuenta en este tipo de esquizofrenia3 .
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LOS FÁRMACOS
La esquizofrenia es una enfermedad que produce deterioro, con lo que los psicofármacos contra
ella no curan la enfermedad, sino que atenúan los efectos. Antes de pasar a los fármacos
propiamente dichos, es necesario saber con qué hipótesis juegan; en este caso se juega con la
hipótesis dopaminérgica, que dice que los sujetos esquizofrénicos presentan una actividad
dopaminérgica por encima de lo habitual, lo que se piensa que es la causante de la aparición de la
esquizofrenia.
Los primeros fármacos para tratar este mal (entre otros trastornos psicóticos) son los conocidos
antipsicóticos de primera generación y son, por ejemplo, la clorpromazina. Actúan sobre los
receptores de la dopamina, en unos más que en otros (en concreto, el receptor D2). Son bastante
efectivos para paliar síntomas positivos. No obstante, presentan bastantes efectos secundarios como
sensaciones de sedación y movimientos involuntarios, con lo cual se hizo necesario ampliar la
investigación y desarrollar nuevos fármacos que sean capaces de atacar los síntomas sin que
aparezcan otros secundarios. Es por ello que nacen los antipsicóticos de segunda generación, que
surgen con el objetivo de reducir los efectos extrapiramidales y actuar con más contundencia en los
síntomas positivos. Un ejemplo de antipsicóticos de esta generación es la clozapina. Sin embargo,
todavía se quería seguir progresando con los fármacos antipsicóticos, apareciendo de este modo los
de “tercera generación”, que en líneas generales se centran más en regular la capacidad de los
neurotransmisores y conseguir con ello modular el impacto que éstos tienen en los receptores
neuronales.
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PSICOBIOLOGÍA DE LA ESQUIZOFRENIA
Los mecanismos biológicos que ayudan a que la enfermedad brote son, a día de hoy desconocidos,
a pesar de que se han logrado muchos avances. La psicología es el estudio de la conducta, y uno de
los condicionantes de la conducta de los sujetos es el sistema nervioso, que ayuda a generar las
conductas gracias a la neuroquímica de los diversos neurotransmisores que el organismo posee. En
consecuencia, es necesario tener un estudio lo más multidisciplinar posible que abarque todas las
facetas de la vida del sujeto.
Por un lado, a nivel biológico, está el tema de la genética. Muchos estudios se han realizado para
determinar hasta qué punto los genes son los causantes de la esquizofrenia. Se ha demostrado que
los factores genéticos no tienen un peso significativo, pero se han obtenido también unos datos
curiosos: se ha visto que la mayor posibilidad de tener esquizofrenia se da en parientes de primer
grado. En concreto, los parientes que dan más posibilidades de padecimiento de esquizofrenia son
los gemelos monocigóticos y los padres esquizofrénicos, dando porcentajes de 48% y 46%
respectivamente. Lo que no está establecido, y lleva tiempo siendo investigado, es qué genes son
los que desencadenan la enfermedad. Todo un reto para los investigadores en este campo de
trabajo.
Otro apartado, desde el punto de vista biológico, que se investiga en esquizofrenia es el de los
neurotransmisores. En nuestro sistema neuronal intervienen muchas sustancias neurotransmisoras
que, en función de su naturaleza, desencadenan unas reacciones u otras. Por citar algunos ejemplos:
GABA, serotonina, acetilcolina, etc. Los neurotransmisores estudiados en la esquizofrenia son:
a) Dopamina: La teoría dopaminérgica sostiene que el exceso de este neurotransmisor es el
causante de síntomas de esquizofrenia tales como delirio y alucinaciones. Tiene como
evidencia a favor que los fármacos antagonistas actúan muy bien contra los síntomas
psicóticos y sustancias agonistas favorecen la aparición de sintomatología psicótica. No
obstante, hay que tener en cuenta que la teoría presenta limitaciones, como el hecho de que
no está claro al 100% que el incremento de dopamina sea el causante de la esquizofrenia; la
otra es que no puede explicar toda la variada sintomatología que hay en la esquizofrenia. A
pesar de dichas limitaciones, la teoría sigue ampliándose y ajustándose a los nuevos
resultados.
b) Noradrenalina: Según Stein y Wise (1971), la esquizofrenia es producto de alteraciones de
este neurotransmisor. No hay pruebas concluyentes al respecto.
c) Serotonina: La hipótesis serotoninérgica se basa en que dicho neurotransmisor inhibe la
actividad de la dopamina en ciertas regiones cerebrales. Los fármacos que actúan sobre la
serotonina son para inhibir su actividad y dejar que la dopamina haga su trabajo en dichas
regiones para tratar los síntomas (en este caso, negativos) de la esquizofrenia.
d) GABA: Neurotransmisor inhibidor. Su papel en la esquizofrenia se cree que viene dado por
el hecho de no actuar de forma correcta. Si no trabaja bien, puede dejar al Sistema Nervioso
Central (en adelante SNC) alterado, lo que conduce a la esquizofrenia. Tampoco hay
pruebas concluyentes al respecto.
Por otro lado, en las investigaciones a nivel de SNC se vio que no únicamente intervienen estas
sustancias como neurotransmisores, sino que ciertos neuropéptidos pueden actuar como tales. Las
investigaciones se centran esencialmente en: Colecistoquinina (CCK), Neurotensina (NT),
Somatostanina, Beta-endorfinas y ciertos opiáceos:
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A pesar de ser datos a tener en cuenta, tampoco son decisivos de forma plena. Es necesario que la
investigación con técnicas de neuroimagen, estudios bioquímicos y su uso conjunto avance para
poder establecer con mayor rigor lo que ocurre a nivel estructural en los pacientes. Se espera que
en un futuro próximo la técnica científica esté lo suficientemente avanzada como para poder
determinar los fallos a nivel orgánico de la forma más detallada posible.
A nivel cerebral, se estudia qué regiones están más activas durante la esquizofrenia. Se ayuda de
la técnica conocida como “Técnica de flujo sanguíneo cerebral”, en la que se delimita qué
regiones están activas en un cierto momento y cuáles no. Se sabe cuáles zonas son más activas que
otras, viendo la cantidad de flujo cerebral que requiere (las zonas con actividad tienen más flujo
cerebral que otras). Las zonas delimitadas son:
a) Lóbulo prefrontal: Diversas investigaciones han hallado que en la esquizofrenia hay una
baja actividad del lóbulo prefrontal. Consecuencia de esta baja actividad, el sujeto no puede
hacer un análisis e interpretación de la realidad óptimos y se generan lo que se conocen
como síntomas negativos.
b) Lóbulos temporales: Aquí hay variedad (tanto bajada de actividad como incremento) que
da sintomatología de esquizofrenia. Lo más interesante viene con síntomas positivos,
apareciendo asimetrías (de las cuales la más activa es la del lóbulo izquierdo) que dan
alucinaciones. Sustentan bastante lo dicho anteriormente, el hecho de que anormalidades
como alucinaciones o trastornos del pensamiento, entre otras, se deban al hemisferio
izquierdo.
c) Estructuras subcorticales: No hay nada claro al 100%, aunque se apunta como claros
candidatos a los ganglios basales y sus receptores D2 como partes importantes de la
esquizofrenia. Por último, cabe mencionar alteraciones a nivel electrofisiológico. Las
diferencias entre esquizofrénicos y no esquizofrénicos también se aprecian en los registros
del electroencefalógrafo, gracias a los cuales, vemos cómo funciona el cerebro del sujeto a
nivel de actividad cortical. Las características que se hallaron en las investigaciones son las
siguientes:
• Registros de actividad cortical con claras alteraciones. (Bastante clara)
• Diferencias más sensibles a procedimientos de activación cerebral. (Bastante clara)
• Disminución de la actividad alfa. (Frecuente)
• Incremento de la actividad delta y theta. (Frecuente)
• Actividad epileptiforme y paroxística. (Controversia)
• Localización en el hemisferio izquierdo. (Controversia)
No obstante, localizar registros no es suficiente. Se hace necesario hacer una cartografía cerebral
para ver qué partes están involucradas en la esquizofrenia. Las investigaciones al respecto han
aportado como hallazgos más significativos la actividad de ondas lentas en las regiones frontales
del cerebro, la actividad alfa de baja frecuencia, la actividad beta rápida y la hiporreactividad del
hemisferio izquierdo.
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CAPÍTULO 1. SINTOMATOLOGÍA
Cabe destacar que la esquizofrenia presenta dos tipos de síntomas, los síntomas positivos, que
muestran la presencia de un fenómeno o actitud que normalmente no se manifestaría en personas
sanas como pueden ser las alucinaciones, y los síntomas negativos, que muestran la falta de un
fenómeno o actitud que normalmente se manifestaría en personas sanas como puede ser la
espontaneidad o el entusiasmo4,8,9.
Como hemos dicho en el apartado anterior hay divisiones dentro de la propia enfermedad. Sin
embargo, todos los pacientes que sufren esquizofrenia tienen características comunes como pueden
ser síntomas positivos entre los que destacan alucinaciones, delirios, trastornos del pensamiento
formal, agitación psicomotriz o actitud de grandeza. Y síntomas negativos como poca reactividad
emocional, retraimiento social, pensamiento abstracto o falta de espontaneidad 10,11.
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CAPÍTULO 2. EPIDEMIOLOGÍA
Esta enfermedad se da en todas las sociedades. La prevalencia en la población mundial es del 0,5 al
1% aproximadamente. Normalmente comienza en la adolescencia o en los primeros años de la
adultez. Es similar en ambos sexos, quizá mayor en los hombres, que, tienen un inicio más
temprano12,13.
Parece que los emigrados tienen un riesgo más elevado que los nativos, y los individuos que viven
en ambientes urbanos tienen más riego que los que viven en ambientes rurales4.
La mortalidad aumenta debido a una combinación de estilos de vida poco saludables y los efectos
secundarios de la medicación. Debido a estos factores, la esperanza de vida de estos pacientes es de
10 a 12 años inferior a la de la población sana.
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CAPÍTULO 3. ETIOLOGÍA
La esquizofrenia es un desorden heterogéneo que está asociado con variantes genéticas raras;
aunque es imposible establecer un único patrón de alteraciones genéticas que desencadenan este
trastorno.
La esquizofrenia sin embargo no presenta un genotipo concreto que hace posible la expresión de
este fenotipo, sino que son muchos los genes que interactúan entre sí para la expresión de esta
enfermedad. La mayoría de estos genes son responsables de proteínas que intervienen en la
regulación de los neurotransmisores en las sinapsis neuronales, y pueden darse múltiples
secuencias de genes anómalos, todas ellas que hacen posible, junto con el efecto del ambiente, la
expresión del fenotipo esquizofrenia.
De esta forma, los pacientes que padezcan la esquizofrenia presentaran en su secuencia genética
diferentes combinaciones de mutaciones genéticas que potenciarán el desarrollo de esta
enfermedad, sin existir una única secuencia anómala, detectable, y por tanto que sirva y pueda
utilizarse para diagnosticar esta enfermedad con anterioridad15.
Los genes que tienen un mayor efecto en los pacientes que padecen esquizofrenia son: la
Disbindina localizada en el cromosoma 6, la neuregulina 1 en el cromosoma 8, el gen DAAO
ubicado en el cromosoma 12 y el gen G72 en el cromosoma 13.
A parte de los factores genéticos se han encontrado una serie de factores fenotípicos comunes a los
pacientes que han padecido este trastorno, como puede ser una circunferencia cefálica de menor
tamaño, una altura anormal del paladar, o un menor diámetro binocular. También se han detectado
algunos factores comunes como retardo del desarrollo psicomotor, que implica que los niños
caminaban de manera tardía.
También existen factores de riesgo perinatales que pueden potenciar la aparición de esta
enfermedad, alguno de estos factores de riesgo son la afección de otras enfermedades durante el
embarazo, como virus, herpes, rubéola, los niveles de vitamina D, o las hambrunas; también
durante el embarazo, como la incompatibilidad del factor Rh. Es relevante la edad paterna
avanzada, aunque en menor medida17.
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Además de los factores genéticos y fenotípicos se pueden encontrar otros, los llamados factores
sociales, que son provenientes de un marco externo.
Hay factores que afectan a los recién nacidos, como el lugar de nacimiento urbano o el nacimiento
en invierno, posiblemente vinculado a exposiciones infecciosas. Otros antecedentes incluyen el
traumatismo craneal, la epilepsia y las convulsiones febriles y las deformaciones serias 17.
Otros son más comunes durante la adolescencia y la edad adulta como, por ejemplo, el abuso de
drogas. Entre estas, la más común es la marihuana 18, el riesgo de padecer esquizofrenia entre los
consumidores de cannabis es seis veces mayor que entre los no consumidores 19, pero otras
también pueden inducir la enfermedad, como la cocaína, el alcohol o el tabaco.
Estos factores externos a la etiología biológica de la enfermedad son graves, pero el mayor factor
de riesgo individual dentro del rango social es la historia familiar (tener un hermano, padre,
madre, o los dos con esquizofrenia)21.
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CAPÍTULO 4. TRATAMIENTOS
La persona que sufre un episodio de esquizofrenia puede ser hospitalizada por razones de
seguridad.
El tratamiento más efectivo para esta enfermedad son los medicamentos antipsicóticos. Los
antipsicóticos cambian el equilibrio de químicos en el cerebro y así, ayudan a controlar los
síntomas.
Los dos antipsicóticos más usados son la olanzapina y la risperidona. La olanzapina tiene un 82%
de respuesta y la risperidona un 66%. A los pacientes que no responden a estos antipsicóticos se les
trata con otro tipo de medicamentos22.
El principal desafío para la buena evolución de la enfermedad es la falta del cumplimiento del
tratamiento farmacológico. Esto es debido a la escasa o nula conciencia de enfermedad por parte
del enfermo y los efectos adversos de los antipsicóticos3.
Pueden causar efectos secundarios, aunque muchos de estos efectos pueden tratarse 23. Algunos de
los efectos secundarios más comunes son:
–Vértigos.
–Somnolencia.
–Sensaciones de inquietud o nerviosismo.
–Movimientos lentos.
–Temblores.
– Aumento de peso.
En caso de que no se produzca una mejora con los antipsicóticos, se puede recurrir a otro tipo de
medicación.
Tratamientos no farmacológicos:
Además de los tratamientos farmacológicos también se han estudiado otro tipo de tratamientos para
pacientes con esquizofrenia, que claramente, se puede ver que son beneficiosos para el buen
desarrollo de la enfermedad, algunos de ellos son:
Mediante ejercicio:
El ejercicio físico aeróbico es bueno para estos pacientes porque les
ayuda a mejorar su ánimo y autoestima, además se reducen los
síntomas psicóticos y los síntomas negativos de la enfermedad y
contrarrestan los efectos secundarios de los antipsicóticos.
Además, como he dicho anteriormente, el deporte mejora su ánimo, autoestima y la auto eficacia
haciendo que los síntomas de la enfermedad sean menos, esto es debido a que uno de los efectos de
la realización de deporte es que los individuos se sienten integrados en un grupo, de forma que se
sienten pertenecientes a un grupo de gente, y esto hace que le den un sentido y propósito a su vida.
Esto les proporciona a los pacientes esperanza y motivación para luchar contra su enfermedad 22,24.
El funcionamiento del placebo no se conoce todavía exactamente, pero se piensa que su efecto se
produce por la autosugestión, autoengaño o profecía autocumplida, de forma que los pacientes
crean respuestas inmunológicas y hormonales que ayudan al buen desarrollo de las enfermedades 22.
Por otro lado, la no respuesta de los pacientes ante fármacos antipsicóticos se cree que es debida a
los perjuicios que tienen los pacientes hacia los trastornos psiquiátricos como algo en lo que los
medicamentos no pueden influir. Un 30% de los pacientes tratados con placebo responden bien al
tratamiento22.
CAPÍTULO 6. REFERENCIAS