Derecho de las victimas
Los derechos de las víctimas son los derechos que tienen las personas
que han sido afectadas por un delito.
La protección de las víctimas posee rango constitucional y su desarrollo se encuentra en el Código
Orgánico Procesal Penal y en la Ley de Protección de Víctimas, Testigos y demás Sujetos
Procesales.
El artículo 23 del Código Orgánico Procesal Penal contempla el principio general que enmarca el
derecho de las víctimas de acceder a la justicia de forma gratuita, rápida y expedita y enuncia la
responsabilidad de los funcionarios que no procesen de manera oportuna y diligente las denuncias
o afecten el derecho de acceso a la justicia de las víctimas. Este artículo va de la mano con el
articulo 26 constitucional que nos habla de la tutela judicial efectiva.
Artículo 26 constitucional, tutela judicial efectiva
Artículo 26 Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración de
justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos; a la
tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión correspondiente.
Articulo 121 código orgánico procesal penal Denominación de victima
El Artículo 121 define quién se considera víctima en el contexto legal. Incluye a la persona
directamente afectada por el delito, ciertos familiares en casos de incapacidad o muerte,
familiares de víctimas incapaces o menores de edad, socios o miembros afectados por delitos
cometidos por quienes dirigen entidades jurídicas, y asociaciones o entes que defiendan intereses
colectivos o difusos afectados por delitos. Finalmente, establece que, si hay múltiples víctimas,
deben actuar a través de un único representante.
Articulo 122 COPP Derechos de las victimas
Artículo 122. Quien de acuerdo con las disposiciones de este Código sea considerado víctima,
aunque no se haya constituido como querellante, podrá ejercer en el proceso penal los siguientes
derechos:
1. Presentar querella e intervenir en el proceso conforme a lo establecido en este Código.
2. Solicitar las diligencias de investigación necesarias para el esclarecimiento de los hechos. El
fiscal deberá pronunciarse sobre dicha solicitud en el lapso de tres días. En caso de falta de
pronunciamiento del fiscal dentro de este lapso o en caso de negativa, la víctima podrá acudir ante
el tribunal competente, para que se pronuncie sobre la pertinencia y necesidad de las diligencias
solicitadas y las acuerde de ser procedentes.
3. Ser informada de los avances y resultados del proceso cuando lo solicite y tener acceso al
expediente aun cuando no se haya querellado.
4. Delegar de manera expresa su representación en abogado de confianza mediante poder
especial, en el Ministerio Público o en asociaciones, fundaciones y otros entes de asistencia
jurídica, y ser representada por estos en todos los actos procesales, incluyendo el juicio, conforme
a lo establecido en este Código.
5. Solicitar medidas de protección frente a probables atentados en contra suya o de su familia.
6. Adherirse a la acusación de él o de la Fiscal o formular una acusación particular propia contra el
imputado o imputada en los delitos de acción pública; o una acusación privada en los delitos
dependientes de instancia de parte.
7. Ejercer las acciones civiles con el objeto de reclamar la responsabilidad civil proveniente del
hecho punible.
8. Ser notificada de la resolución de él o la Fiscal que ordena el archivo de los recaudos.
9. Impugnar el sobreseimiento o la sentencia absolutoria.
10. Requerir el cambio de Representante Fiscal, en los casos en los cuales el Fiscal no presente el
acto conclusivo en el tiempo de ley.
11. En los casos de víctimas de presuntas violaciones de derechos humanos que se encuentren
fuera del territorio nacional, podrán interponer la denuncia, rendir entrevista ante el Ministerio
Público o testimonio ante el Juez desde las representaciones diplomáticas de la República,
haciendo uso de tecnología de la información y comunicación.
Ley especial: Ley de Protección de Víctimas, Testigos y Demás Sujetos
Procesales
Una ley que plasma medidas (medidas de protección) y mecanismos para garantizar
la seguridad e integridad de las personas que participan en un proceso penal (víctimas,
testigos, expertos, funcionarios, etc.) y que, debido a su intervención, se encuentran en
situación de riesgo o vulnerabilidad.
En esencia, busca proteger a estas personas de posibles represalias, intimidaciones o
cualquier forma de violencia que pueda obstaculizar la administración de justicia y
garantizar su colaboración efectiva en la investigación y juzgamiento de delitos.
Derechos del imputado
Es de gran importancia señalar que la constitución, esta conformada por un conjunto de
principios jurídicos básicos que otorgan tutelas o garantías supralegales, como verbigracia,
el debido proceso, que garantiza el derecho de defensa en juicio, principio de inocencia, el
cual sostiene que hasta que no exista condena judicial, toda persona es inocente. Carcajo
(1997).
Artículo 44: La libertad personal es inviolable
Artículo 46: establece que toda persona tiene derecho a que respete su integridad física,
psíquica, y moral.
49 constitucional: Tutela Judicial efectiva, principio de inocencia en
el numeral 2
126 COPP denominación imputado
Se considera imputado a toda persona señalada como autor o partícipe de un delito por las
autoridades de persecución penal mediante un acto de procedimiento. También se denomina
imputado a la persona a quien el fiscal del Ministerio Público atribuye formalmente la comisión de
un delito en un acto de imputación. Al ser admitida la acusación, el imputado pasa a ser acusado.
La denominación de imputado puede usarse indistintamente en cualquier etapa del proceso.
127 COPP Derechos del imputado
Artículo 127. El imputado o imputada tendrá los siguientes derechos:
1. Que se le informe de manera específica y clara acerca de los hechos que se le imputan.
2. Comunicarse con sus familiares, abogado o abogada de su confianza, para informar sobre su
detención.
3. Ser asistido o asistida, desde los actos iniciales de la investigación, por un defensor o defensora
que designe el o ella, o sus parientes y, en su defecto, por un defensor público o defensora
pública.
4. Ser asistido o asistida gratuitamente por un traductor o traductora o intérprete si no comprende
o no habla el idioma castellano.
5. Pedir al Ministerio Público la práctica de diligencias de investigación destinadas a desvirtuar las
imputaciones que se le formulen.
6. Presentarse directamente ante el Juez o Jueza con el fin de prestar declaración.
7. Solicitar que se active la investigación y a conocer su contenido, salvo en los casos en que
alguna parte de ella haya sido declarada reservada y sólo por el tiempo que esa declaración se
prolongue.
8. Ser impuesto o impuesta del precepto constitucional que lo o la exime de declarar y, aun en
caso de consentir a prestar declaración, a no hacerlo bajo juramento.
9. No ser sometido o sometida a tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes de su
dignidad personal.
10. No ser objeto de técnicas o métodos que alteren su libre voluntad, incluso con su
consentimiento.
11. Solicitar ante el tribunal de la causa el sobreseimiento, conforme a lo establecido en este
Código.
12. Ser oído u oída en el transcurso del proceso, cuando así lo solicite.
DEFENSA FORMAL
La Defensa Formal o Técnica, caracterizada según Uzcátegui (2002), refiere a la asistencia
técnica del ser humano en cualquier grado del proceso de allí que:
Involucra la representación del procesado de manera que todos los actos personalísimos
en que se requiere la intervención del imputado y en los cuales el Defensor sólo puede
asistir al imputado o acusado como es el caso de los acuerdos reparatorios, suspensión
condicional del proceso y admisión de los hechos.
En este sentido, la defensa técnica se refiere a la que realiza el abogado defensor,
concretada mediante el nombramiento del mismo que efectúa el imputado o en su caso el
tribunal cuando éste no disponga de medios económicos para designar un defensor
privado.
DEFENSA MATERIAL
En una misma perspectiva se establece la Defensa Material o Autopatrocineo delimitada
por Matheus (1983) "se distingue la Defensa Material o genérica cuando se trata de la
actividad que despliega el propio procesado, es decir la autodefensa"
Esta clase de Defensa implica con relación al imputado su intervención efectiva en el
proceso y comprende la actividad que este pueda desenvolver personalmente, frente a los
órganos de administración de justicia, a través de su declaración ya sea en descargo o en
aclaración a los hechos que se le atribuyen, así como solicitando que se realicen
diligencias de investigación a fin de fundamentar sus afirmaciones.
Sobre la base de estas consideraciones, se puede decir que la defensa material es la que
realiza el propio imputado dentro del proceso penal, al declarar la forma en que
ocurrieron los hechos entre las partes, siempre y cuando se cumpla el contenido de las
normas constitucionales, en garantía del proceso.