Entendemos por transición al intervalo que se extiende entre un
régimen político y otro […] Las transiciones (a la democracia)
están delimitadas por la disolución del régimen autoritario y por
el establecimiento de alguna forma de democracia (O’Donnell,
Schmitter y Whitehead, 1988: 19-20)
La transición, entonces, es un lapso que comienza cuando un
régimen no democrático de un país empieza a retirarse y termina cuando un régimen
democrático se impone ya sin riesgo de
ser derrocado
en la guerra de Malvinas en 1982. La derrota dejó al gobierno militar sin ningún
apoyo y con el repudio total de los ciudadanos por
lo que se vio obligado a llamar a elecciones democráticas.
El fin de la guerra marcó el inicio de la transición entre ambos regímenes, de no
democrático a democrático.
El período de transición, en sentido amplio, finalizó cuando
el gobierno de Menem –a quien Alfonsín entregó el poder en
1989– derrotó definitivamente a los militares “carapintada” en
diciembre de 1990
Para la transición a un régimen democrático se necesita que el
gobierno autoritario se encuentre debilitado
la élite política comienza a moverse cuando la dictadura ya no es tan fuerte,
con la intención de volver a un sistema democrático donde esta sea
el recambio de los dictadores.
La élite es el grupo más importante dentro de cada sector: políticos,
intelectuales, empresarios, sindicalistas, y poseen un rol
clave en el paso de un régimen a otro
En segundo lugar, la sociedad civil es otro actor clave en una transición (véase el
Capítulo 1 de N. Yanuzzi). Esta, mediante sus acciones, como movilizaciones o
pedidos de apoyo internacional,
suele presionar en favor de la democracia. Los sindicatos, las organizaciones de
derechos humanos y los estudiantes universitarios
son algunos de los actores que quedan incluidos en este grupo.
La participación activa de la sociedad civil es posible porque la
transición comienza cuando la dictadura está débil y su final se
percibe cercano
El aumento de la presión por parte de la sociedad civil tiene dos
funciones importantes. La primera es apoyar a la élite política para
que logre la vuelta a un sistema democrático y, al mismo tiempo,
empujar fuera del sistema a los sectores nostálgicos,
La segunda función es ampliar la agenda pública con temas que,
luego, los partidos políticos deben canalizar, es decir, influir en los
temas que se discuten en una sociedad, tanto en los medios como
en la vida cotidiana de las personas.3
En estas coyunturas de transición la sociedad movilizada tiene
la posibilidad de imponer algunos temas y rechazar otros.
son los sectores blandos del régimen autoritario. Bajo este nombre
se agrupa a dirigentes que apoyaron inicialmente la dictadura y
que, como se está terminando, se inclinan ahora por una salida
democrática.
Los grupos “blandos”, en principio de forma clandestina, participan de esa
conspiración a favor del llamado a elecciones. Comienzan, así, a actuar en forma
conjunta con sectores de la élite política
que quieren volver a un régimen democrático
Los sectores que apoyaron al régimen no democrático suelen
dividirse frente a una transición. Los “blandos” apoyaron inicialmente la
dictadura, pero en ese momento prefieren una salida democrática. Los “duros” son
quienes quieren continuar
la dictadura aun cuando ya no hay legitimidad para que eso
ocurra
existen los que podrían llamarse nostálgicos del
régimen autoritario. Estos son grupos que durante la transición
hasta las elecciones, y también luego de asumido el gobierno democrático, pueden
conspirar contra la consolidación de este. Aunque la dictadura esté llegando a su
fin, los grupos nostálgicos están
dispuestos a hacer todo lo posible para sostener al régimen autoritario donde
tenían poder e influencia, y con el cual coincidían
ideológicamente
Siempre en una transición hay grupos que actúan –sobre todo
una vez que la dictadura se retiró y está iniciando su camino
el nuevo régimen democrático– para volver al régimen anterior. Estos grupos pueden
llegar a generar caos o violencia para
mostrar que la democracia no garantiza el orden
los sectores democráticos no deben competir entre ellos
descarnadamente. La manera en que los políticos pueden bloquear
intentos de retroceder a una dictadura es por medio de pactos y
acuerdos de gobernabilidad.4
Los actores internacionales son el quinto actor a tener en cuenta.
Se trata de una serie de organismos que presionan desde afuera de
las fronteras del país con el objetivo de lograr la efectiva instalación de la
democracia: organizaciones internacionales de partidos
tales como la Internacional Socialista o la Demócrata Cristiana,
que apoyan a los políticos locales afines a sus ideas, con dinero o
logística para las elecciones (Pedrosa, 2012).
También componen este grupo los organismos supranacionales
(eso quiere decir que están “por encima” de la naciones) como la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) o la Organización de
los Estados Americanos (OEA).
La presión internacional es clave para que el régimen democrático se consolide.
La activa acción de los nostálgicos del régimen autoritario anterior
obliga a que los políticos de diversos partidos tengan que acordar
reglas entre sí para controlar la luchar por el poder.
Los pactos entre los dirigentes de la élite de distintos partidos son
importantes por dos motivos. El primero de esos motivos es porque se constituyen en
la garantía de que los sectores nostálgicos
del régimen autoritario no tendrán margen de maniobra para intentar otro golpe de
Estado. El segundo motivo es porque la alianza de
la élite forma una red de contención de las demandas de una sociedad que salen a la
luz, producto de las expectativas que produce el
regreso de la democracia.
Los pactos y la necesidad de moderar las demandas y expectativas de la sociedad, y
a la vez contener posibles golpes de
Estado, son las claves para que una transición sea exitosa y
ordenada.
En la Argentina hubo, a lo largo del siglo XX, cinco golpes de
Estado: 1930, 1943, 1955, 1966 y 1976
Una más corta,
que se extiende desde que se aflojan los controles autoritarios y se
instala el primer gobierno surgido de elecciones; y una segunda
etapa que se alcanza cuando ya no existe miedo a una regresión
autoritaria
TRANSICIONES POLITICAS
-CONFLICTO ARMADO:
se divide en dos ,
conflicto armado institucional /guerra internacional: se recurre al recurso de la
fuerza armada entre estados
conflicto armado no internacional/guerra civil: existe una situacion de violencia
armada prolongada entre autoridades estatales y grupos armados
organizados , o entre dichos grupos dentro de un estado.
derrota militar completa: derrota del regimen culpable de la violacion de derechos
humanos ,
-EVOLUCION POLITICA
-CRISIS INSTITUCIONAL Y ESTADOS FALLIDOS
1ra transicion en sentido estricto: caida de un regimen autoritario , hasta la
instauracion de un regimen democratico
2da transicion en sentido amplio: cun regimen no democratico de un pais empieza a
retirarse y termina cuando un regimen democratico
se impone.
requisitos para la instalacion definitiva de la democracia:
relecciones regulares , libres y limpias y sin peligro de regresion autoritario es
decir golpe de estado-
actores politicos en una transicion a la democracia
elite politica
sociedad civil
sectores blandos del regimen autoritario
nostalgicos del regimen autoritario
actores internacionales