El Método Inductivo
El método inductivo no se emplea únicamente para el estudio de las Escrituras; es
también muy usado en la investigación de las ciencias experimentales y se basa
en tres principios de operación:
La Observación - Descubrir lo existente
La interpretación - Determinar su significado
La Aplicación - Apropiar los resultados
Por observación entendemos el acto de considerar con atención el estudio
intenso de algún objeto, asunto o relato; la percepción imparcial de los detalles.
Raras veces aplicamos este principio durante la lectura de la Biblia. Vemos,
leemos y avanzamos, pero sin observar. La práctica de la observación es
indispensable, porque nos permite saturarnos del contenido del pasaje. Por eso
debemos formarnos este hábito de tal manera que nunca leemos una frase o
pasaje bíblico sin observarlo cuidadosamente. Consta de cuatro partes
principales:
a) La observación de palabras o términos. La Biblia contiene miles de palabras
con significado oscuro o desconocido. Otras veces las palabras se usan en un
sentido figurado y no quieren decir en el pasaje lo que significan en el uso común.
Y es necesario también que separemos las palabras por sus categorías
gramaticales, tales como verbos, adjetivos, sustantivos, adverbios, etc.
b) La observación de las relaciones entres las palabras. Cada pasaje está formado
por palabras; éstas a su vez se agrupan en distintas unidades gramaticales como
cláusulas, frases, oraciones, párrafos, segmentos, etc; a ellos se les llama
estructura. Estas son perceptibles o imperceptibles. Las primeras son aquellas en
las cuales las palabras revelan una estructura interior obvia, como en el caso de
las palabras “sino que” (Ro 2:29), las cuales indican que se encuentra en
desarrollo un argumento. Será preciso buscar dónde principio éste y hasta dónde
llega. Las estructuras imperceptibles son como el contraste un tanto escondido
entre las vidas de David y Saúl en 1 S 9:31.
Las estructuras se relacionan entre sí por medio de las palabras que adoptan la
función de “eslabones”. Existen eslabones de tiempo como “entonces”, en Juan
9:25; “cuando” en Mt 26:1; “después” en Lc 5:27, etc. También los hay
geográficos, como “donde”; lógicos, como “porque”, “por”, “ya que”, “por tanto”,
así entonces”, etc.; de contraste como “pero”, “mucho más”; “sin embargo”, “de
otra manera”; de comparación, como “también”, “igual a”; “así también”, etc.;
condicional, como “si”; y de énfasis como “de cierto”, “solamente”, etc.
c) La observación de formas literarias generales. Nos interesa fijarnos en la forma
literaria que posee el pasaje que estudiamos. Puede ser prosa, poesía, drama,
parábola, literatura apocalíptica, etc. La observación de su forma básica para el
proceso de interpretación vendrá después.
d) La observación de la atmósfera. Con esto queremos decir el espíritu o énfasis
que prevalece a través del pasaje. En la mayoría de los casos no se especifican,
pero salta a la vista. Es común que un pasaje posea más de una atmósfera. Puede
ser de compasión, tristeza, dolor, amor, alegría, gratitud, humildad, ternura o
alguna otra.
El segundo principio de este método es la interpretación. El propósito aquí es
determinar el significado de lo que el autor escribió. Pudiéramos decir que es un
acto de re-creación, puesto que pretendemos captar de nuevo las actitudes,
pensamientos, emociones o propósitos del autor cuando primero escribió el
pasaje. En este caso la imaginación se convierte en una valiosa herramienta que
nos ayuda a transportarnos a los tiempos bíblicos y sentir, pensar y actuar, como
lo hicieron los escritores. Como la imaginación es sumamente volátil, conviene
ejercer cautela para no caer en el error de interpretar equivocadamente, como
algunos la han hecho. Existen interpretaciones defectuosas; por ejemplo, la
fragmentaria, la dogmática, la racionalista, la mitológica, alegórica, literalista, etc.
El proceso de la interpretación gira alrededor de tres puntos principales:
1) La formulación de preguntas interpretativas. Estas son las que surgen durante
el proceso anterior de observación, cuando nos preguntamos el significado de las
palabras, la estructura en alguna parte del pasaje, su forma literaria, o la
atmósfera. Por ejemplo:
Salmo 51:6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en secreto me has hecho
comprender sabiduría.
Preguntas interpretativas:
¿Qué tipo de eslabón es he aquí? ¿Quién es tú? ¿en qué tiempo está el verbo
amar? ¿Qué es verdad en lo íntimo? ¿A qué secreto se refería? ¿Qué atmósfera
hay aquí? ¿Qué forma literaria?, Etc.
2) La obtención de las respuestas interpretativas. Es decir, las contestaciones a las
preguntas anteriores. Formular preguntas es realmente fácil, lo difícil es
contestarlas. Para eso el estudiante debe estar dotado de cuando menos tres
cualidades esenciales:
1) Sentido espiritual - de tal manera que sus respuestas concuerden con la
Palabra de Dios.
2) Sentido común para controlar nuestra imaginación y evitar respuestas
exageradas o estrafalarias.
3) Experiencia. EL autor del pasaje escribió de acuerdo con su experiencia de la
vida, y nuestra experiencia nos ayudará para que las respuestas concuerdan con
el propósito original del autor.
3) El resumen de la interpretación. Es el momento de reunir y organizar el
resultado de nuestro trabajo. Esto se puede lograr de varias maneras:
1) Formulando una lista de las enseñanzas descubiertas en el pasaje, las cuales
pueden ir por orden de importancia, o por el orden en que aparecen.
2) Dando a las diferentes estructuras un título que describa su contenido.
3) Formulando un bosquejo de pasaje.
4) Escribiendo una paráfrasis del texto bíblico.
5) Elaborando un diagrama o esquema que incluya divisiones, títulos y otros datos
importantes.
Estamos listos ahora para trabajar en el tercer principio del método inductivo,
que es la aplicación. Consiste de dos pasos esenciales:
La evaluación. Este es el proceso por medio del cual establecemos si las
enseñanzas del pasaje son de valor contemporáneo o si su importancia
corresponde únicamente a la época o al lugar en que fueron escritas. Por
ejemplo, el pacto de la circuncisión que Dios estableció con Abraham (Gn
17:10-14), ha quedado abrogado a partir del Nuevo Testamento y ya no tiene
valor. Las enseñanzas del apóstol Pablo sobre la carne ofrecida a los ídolos (1 Co
8), es dudoso que pudiera ser de valor para nuestra cultura y así sucesivamente.
a) La aplicación. Apoyado en la evaluación anterior, este paso consiste en adaptar
las enseñanzas del pasaje a nuestras circunstancias particulares y en apropiar lo
que sea de utilidad a nuestra vida personal. A manera de ejemplo de este
método, he aquí un resumen del proceso completo, según el pasaje del Salmo 51:
1, 2.
1. Observación:
a. De palabras o términos: Piedad, Dios, conforme, misericordia, multitud,
piedades, borra, rebeliones, lávame, maldad, límpiame, pecado.
b. Relaciones entre las palabras:
Varias frases y oraciones que forman estructuras perceptibles.
Eslabones de modo: conforme; de cantidad: y.
c. De formas literarias:
Poesía.
d. De la atmósfera:
Remordimiento, arrepentimiento, confesión.
2. Interpretación:
a. Preguntas interpretativas:
¿Por qué pide perdón David? ¿Qué concepto tenía David de la misericordia de
Dios? ¿Cuáles eran sus rebeliones, su maldad y su pecado? ¿Cómo pensaría David
que Dios podía lavarlo y limpiarlo?
Respuestas interpretativas:
A través del estudio de 1 y 2 de Samuel , 1 de Crónicas y el libro de los Salmos,
donde se narra la vida de David; Podremos dar contestación a las preguntas
interpretativas.
b. Resumen de interpretación:
Interpretación:
1. Responde a la pregunta “qué quiere decir el texto que estoy leyendo?”
2. Más específicamente, trata de descubrir la intención única del escritor de ese
pasaje, en ese momento histórico, para esa audiencia en particular, y bajo las
circunstancias de ese momento.
3. El enfoque es el pasado, y el contexto del escrito (¿que significó?)
4. Se basa en hacerle preguntas al texto (pero distintas que observación- “Por
qué?”. “Qué quiso decir el autor...?”, “Que entendieron los Corintios?
5. Usas ciertas reglas de “hermenéuticas” aplicadas en orden para lograr la
correcta interpretación del pasaje.
3. Aplicación:
a. La evaluación:
Determinar hasta qué punto las enseñanzas obtenidas durante el proceso de la
interpretación son aplicables a individuos del siglo veinte.
b. La aplicación:
Dar una aplicación práctica y personal a las enseñanzas obtenidas del pasaje. Por
ejemplo, una enseñanza puede ser que David era un pecador, pidió perdón a Dios
y Él le perdonó. Aplicación: Yo soy pecador, si pido perdón a Dios, también me
perdonará.