Sistema Digestivo
Sistema Digestivo
Las lesiones bucales son inicialmente asintomáticas, lo que destaca la necesidad de realizar el
cribado bucal. Las lesiones pueden aparecer como áreas de eritroplasia o leucoplasia y pueden
ser exofíticas o ulceradas. Los cánceres suelen ser indurados y firmes con un reborde. A medida
que las lesiones aumentan de tamaño, pueden dar como resultado dolor, disartria y disfagia.
TUMORES BENIGNOS
La mayoría de los tumores benignos y malignos se manifiestan como una masa indolora. Sin
embargo, los tumores malignos pueden invadir nervios y causar dolor localizado o regional,
adormecimiento, parestesias o pérdida de la función motora.
LA ATRESIA ESOFÁGICA es un defecto de nacimiento del esófago. En los bebés que presentan
atresia esofágica, el esófago tiene dos secciones separadas (el esófago superior y el esófago inferior)
que no se conectan. Hay cuatro tipos de atresia esofágica:
Tipo A: La parte superior e inferior del esófago no se conectan y sus extremos están
cerrados. Ninguna parte del esófago se conecta a la tráquea.
Tipo B: La parte superior del esófago está conectada con la tráquea pero la parte
inferior tiene un extremo cerrado. No es muy frecuente.
Tipo C: La parte superior del esófago tiene un extremo cerrado y la parte inferior está
conectada a la tráquea. Es la más común.
Tipo D: La parte superior e la inferior del esófago no están conectadas entre sí, pero
cada una de ellas está conectada a la tráquea de forma separada. Es la más infrecuente y
de mayor gravedad.
LA HERNIA DE HIATO se produce cuando la parte superior del estómago protruye a través del
diafragma, a través de un pequeño orificio (hiato) por el cual pasa el esófago antes de unirse al
estómago. La mayoría de las hernias de hiato no generan signos ni síntomas. No obstante, las más
grandes pueden ocasionar: Acidez estomacal, Regurgitación de alimentos o líquidos a la boca,
Reflujo del ácido estomacal al esófago (reflujo ácido), Dificultad para tragar, Dolor abdominal o
torácico, Disnea, Vómitos con sangre o heces oscuras (sangrado gastrointestinal).
ESÓFAGO DE BARRETT: es el reemplazo (metaplasia) del epitelio del esófago por un tejido
similar al del revestimiento intestinal. El esófago de Barrett se diagnostica con mayor frecuencia en
personas con enfermedad por reflujo gastroesofágico a largo plazo (regurgitación crónica de ácido
estomacal hacia el esófago inferior). Los cambios en el tejido característicos del esófago de Barrett
no causan síntomas. Los estudios moleculares sugieren que el epitelio de Barrett es más parecido al
adenocarcinoma que al epitelio esofágico normal, lo que concuerda con la idea de que el esófago de
Barrett es un proceso premaligno. De acuerdo con esta idea, la displasia epitelial, que se considera
una lesión preinvasiva, se detecta en el 0,2-2% de las personas con esófago de Barrett cada año, se
asocia a síntomas prolongados y aumenta con la edad del paciente. Aunque la inmensa mayoría de
los adenocarcinomas esofágicos se asocian a esófago de Barrett, es importante recordar que la
mayoría de las personas con esófago de Barrett no desarrolla tumores esofágicos.Los signos y
síntomas en general, se deben al reflujo gastroesofágico, comprenden: Ardor estomacal frecuente,
Disfagia y rara vez Dolor torácico.
La gastritis puede ser aguda o crónica. En algunos casos, la gastritis puede producir úlceras y
constituye un mayor factor de riesgo de sufrir cáncer de estómago. Sin embargo, la gastritis
frecuentemente no es grave y mejora rápidamente con el tratamiento. La gastritis puede ser
asintomática, los signos y síntomas que se presentan son:
Malestar, dolor punzante o ardor (indigestión) en la parte superior del abdomen que
puede empeorar o mejorar al comer
Náuseas y Vómitos
Sensación de saciedad en la parte superior del abdomen después de haber comido.
Patogenia: El daño de la mucosa gástrica depende del tiempo de permanencia del factor o factores
injuriantes, jugando un rol importante la capacidad que tiene la mucosa gástrica a través de la
denominada barrera gástrica para resistir a estos factores o a los efectos deletéreos de sus propias
secreciones.
La barrera gástrica está constituida por componentes pre epiteliales, epiteliales y sub epiteliales (4).
En los componentes epiteliales se encuentran la capacidad de restitución del epitelio por las células
existentes a nivel de la región lesionada, la resistencia celular con una gradiente eléctrica que
previene la acidificación celular, los transportadores acidobásicos que transportan el bicarbonato
hacia el moco y a los tejidos subepiteliales y extraen el ácido de estos sitios, los factores de
crecimiento epitelial, las prostaglandinas y el óxido nítrico.
El trastorno de uno o más de estos componentes defensivos por factores etiológicos de la gastritis
originan la lesión de la mucosa permitiendo la acción del ácido, proteasas y ácidos biliares en
mayor o menor grado y que pueden llegar hasta la lámina propia, sitio en el que producen lesión
vascular, estimulan las terminaciones nerviosas y activan la descarga de histamina y de otros
mediadores.
LAS ÚLCERAS PÉPTICAS son lesiones abiertas que se desarrollan en el revestimiento interno
del estómago y el duodeno, por la exposición de la mucosa al ácido y a la pepsina. El síntoma más
frecuente de una úlcera péptica es el dolor gástrico. Las causas más frecuentes son infecciones con
la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori) y el uso prolongado de aspirina o medicamentos
antiinflamatorios no esteroideos (AINE). El estrés y los alimentos picantes pueden empeorar los
síntomas. Según su localización pueden ser:
Los signos y síntomas de las úlceras pépticas incluyes: Principalmente dolor por ardor estomacal (se
exacerba con el ácido estomacal y al tener el estómago vacío), también Sensación de saciedad,
inflamación y gases, Intolerancia a las comidas grasosas, Acidez estomacal y Náuseas. Cerca del
75 % de las personas que tienen úlceras pépticas no presenta síntomas .
Con menor frecuencia, aparecen signos o síntomas graves como: vómitos con sangre, heces negras,
dificultad para respirar, Sensación de desmayo, Pérdida de peso inexplicable, Cambios en el apetito.
La úlcera péptica es el resultado de un desequilibrio entre los factores agresivos y los factores
defensivos de la mucosa gastroduodenal. La lesión puede presentarse a distintos grados:
EL CÁNCER ESOFÁGICO
El cáncer de esófago generalmente comienza en las células que recubren su interior. Puede
presentarse en cualquier parte del esófago. Es más habitual en hombres que en mujeres. Algunos de
los signos y síntomas incluyen: Disfagia, Adelgazamiento, Dolor, presión o ardor en el pecho,
Ardor estomacal, Tos o ronquera. Por lo general, el cáncer de esófago incipiente no causa signos ni
síntomas.
CÁNCER GÁSTRICO:
Es el crecimiento incontrolado de las células del estómago. Los tumores malignos pueden originarse
en cada una de las tres capas: mucosa, muscular y serosa.
Los síntomas suelen ser inespecíficos, los más frecuentes son pérdida de peso, dolor abdominal,
cambios peristálticos, pérdida de apetito y hemorragia (pueden ser de varios tipos – pérdidas
ocultas, hematemesis, melenas – y llegar a causar anemia). También puede notarse náuseas y
vómitos, ascitis, cansancio.
Los agentes que causan más frecuentemente la diarrea del viajero son las bacterias nocivas que
contienen determinados alimentos o bebidas, especialmente la Escherichia coli.
También pueden estar implicados los rotavirus o protozoos como giardia lamblia. El germen más
frecuentemente implicado es Escherichia coli enterotóxica, que coloniza el intestino en unas 24-48
horas, se adhiere a las paredes intestinales y produce las toxinas responsables de la sintomatología.
Según la última definición de la European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and
Nutrition (ESPGHAN) (2), la EC se caracteriza por:
SALMONELOSIS: La infección por salmonela es una enfermedad bacteriana frecuente que afecta
el aparato intestinal. La salmonela generalmente vive en los intestinos de animales y humanos y se
libera mediante las heces. Los humanos se infectan frecuentemente mediante el consumo de agua o
alimentos contaminados; suele ser producto de comer carnes, aves, huevos crudos o poco cocidos.
El período de incubación de la enfermedad oscila entre varias horas y dos días. La salmonelosis
suele clasificarse como gastroenteritis vírica. Los posibles signos y síntomas incluyen: Náuseas,
Vómitos, Calambres abdominales, Diarrea, Fiebre, Escalofríos, Dolor de cabeza, Heces con sangre.
Entre las causas de la diverticulosis se encuentran la contracción anormal y los espasmos en el tubo
digestivo, originando la formación de divertículos en zonas débiles de la pared intestinal. Otra causa
podría estar relacionada con la alimentación con bajo contenido de fibra. La mayoría de pacientes
con diverticulosis no presenta ningún síntoma, Los divertículos se diagnostican mediante un
examen endoscópico o radiográfico. Algunos síntomas son dolor o molestia en la zona del
diverticulo, distensión abdominal y/o cambios en los hábitos intestinales.
PÓLIPO EN EL COLON:
Un pólipo es un crecimiento de tejido anormal en una membrana mucosa. La mayor parte de los
pólipos en el colon son inofensivos. Pero con el tiempo pueden convertirse en cáncer de colon, que
suele ser mortal si se descubre en estadios avanzados.
Existen dos categorías principales de pólipos, los neoplásicos y los no neoplásicos. Los pólipos no
neoplásicos pueden ser pólipos hiperplásicos, pólipos inflamatorios y pólipos hamartomatosos.
Estos tipos de pólipos, en general, no se hacen cancerosos. Los pólipos neoplásicos pueden ser
adenomas o pólipos serrados. Por lo general, cuanto más grande es el pólipo, mayor es el riesgo de
padecer cáncer. Muchas veces, los pólipos en el colon no provocan síntomas. Sin embargo, algunas
personas pueden presentar:
Sangrado rectal. ser un signo de pólipos en el colon, cáncer de colon u otras afecciones,
como hemorroides o desgarros leves del ano.
Cambio en el color de las heces. La sangre puede presentarse como rayas rojas en las
heces o hacer que las heces tengan color negro.
Cambios en los hábitos intestinales. El estreñimiento o la diarrea que perduran por más
de una semana.
Dolor. Un pólipo de gran tamaño en el colon puede obstruir parcialmente los intestinos y
provocar dolor abdominal con cólicos.
Anemia por deficiencia de hierro. El sangrado de los pólipos puede ocurrir lentamente
con el tiempo, sin sangre visible en las heces. El sangrado crónico da como resultado una
anemia por deficiencia de hierro.
El adenocarcinoma es un tipo de cáncer que comienza en las células que forman las glándulas que
producen el moco para lubricar el interior del colon y el recto. Este es el tipo más común de cáncer
de colon y recto. A medida que el cáncer crece y se propaga más allá del revestimiento interno del
colon (mucosa), se llama adenocarcinoma invasivo (infiltrante). Los cánceres invasivos pueden
propagarse a otras partes del cuerpo.
Los cánceres de alto grado o pobremente diferenciados tienden a crecer y a propagarse más
rápidamente. El cáncer de colon generalmente se divide en tres grados:
DIVERTICULO DE MECKEL.
Un divertículo es una excrecencia ciega del tubo digestivo que está recubierta de mucosa, que
comunica con la luz y que contiene tres capas de pared intestinal. El tipo más frecuente es el
divertículo de Meckel, que se presenta en el íleon.
El divertículo de Meckel se produce como consecuencia del fracaso de la involución del conducto
vitelino, que conecta la luz del intestino en desarrollo con el saco vitelino. Este divertículo solitario
es una bolsa pequeña que se origina en el lado antimesentérico del intestino. Es un divertículo
verdadero, con una pared que incluye mucosa, submucosa y muscular propia. Los divertículos de
Meckel se producen en el 2% de la población, se presentan en los 85 cm más cercanos a la válvula
ileocecal, miden unos 5 cm de largo, son dos veces más frecuentes en los varones que en las
mujeres y son a menudo sintomáticos a los 2 años. La mucosa de los divertículos de Meckel se
parece al intestino delgado normal, pero también puede haber tejido pancreático ectópico o
gástrico. Este último puede provocar la aparición de úlceras pépticas en la mucosa del intestino
delgado adyacente y se presenta con hemorragia oculta o dolor abdominal que se parece a una
apendicitis aguda u obstrucción intestinal.
ENFERMEDAD DE HIRSCHSPRUNG
ACALASIA
Con la leucoplasia, se forman parches blancos y espesos en las encías, en la parte interna de los
pómulos, en la parte inferior de la boca y, a veces, en la lengua. Se pueden eliminar los parches
raspándolos.
Los médicos no saben qué causa la leucoplasia, pero consideran que la irritación crónica por tabaco,
ya sea fumado, humedecido o masticado, es la causa principal de su desarrollo. Si bien la mayoría
de los parches de la leucoplasia no son cancerosos (son benignos), algunos presentan signos
iniciales de cáncer.
ERITROPLASIA.
Es una enfermedad considerada premaligna, que originalmente fue descrita en 1911, como una
lesión que se presento en el glande del pene de un paciente sifilítico, aunque ya hoy se sabe que la
sífilis no guarda relación directa con esta enfermedad, y si desde entonces se han descrito lesiones
similares en la vulva y en la mucosa oral, siendo esta última zona de mayor asiento de dicha lesión,
y a su vez de más alta evolución hacia la malignidad en comparación con otras lesiones premalignas
de la cavidad bucal
GLOSITIS.
Es una afección en la cual la lengua se hincha y cambia de color. Las proyecciones digitiformes
sobre la superficie lingual (llamadas papilas) se pierden, haciendo que la lengua tenga una
apariencia lisa.
SIALOADENITIS.
Es una infección bacteriana de una glándula salival, en general debida a la obstrucción por un
cálculo o a la hiposecreción glandular. Los síntomas son hinchazón, dolor, eritema y dolor a la
palpación.
La sialoadenitis suele deberse a una hiposecreción o una obstrucción del conducto, pero también
puede aparecer sin una causa evidente. Las principales glándulas salivales son las parótidas, las
submandibulares y las sublinguales.
La inflamación de la glándula parótida también se puede desarrollar en pacientes que han recibido
radioterapia a la cavidad oral o terapia de yodo radiactivo para el cáncer de tiroides Aunque a veces
se describe como sialoadenitis, esta inflamación rara vez es una infección bacteriana, en particular
en ausencia de fiebre.
SÍNDROME DE SJÖGREN
-Enfermedad autoinmune de las glándulas exocrinas que se puede asociar con otras conectivopatías,
neuropatías y procesos linfoproliferativos 40-60 años. 90% mujeres
- Clínica:
Ojo seco
Sequedad de mucosas: Boca seca
Xerostomía con o sin aumento parotideo o submaxilar
- Diagnóstico:
Biopsia de glándula salival menor (labio inferior): se biopsia esta por ser la más accesible,
ya que no la vamos a hacer del ojo.
Infiltración linfocitaria de las glándulas exocrinas
VARICES ESOFÁGICAS
En lugar de volver directamente al corazón, la sangre venosa del tubo digestivo llega al hígado a
través de la vena porta antes de alcanzar la vena cava inferior. Este patrón circulatorio es
responsable del efecto de primer paso en el que los fármacos y otros materiales absorbidos en el
intestino son procesados por el hígado antes de entrar en la circulación sistémica. Las enfermedades
que impiden este flujo provocan hipertensión portal y conducen al desarrollo de varices esofágicas,
una causa importante de hemorragia esofágica.
Patogenia. La hipertensión portal da lugar al desarrollo de canales colaterales en los lugares en los
que se comunican los sistemas porta y cava. Aunque esas venas colaterales permiten que se
produzca algún drenaje, también provocan la congestión de los plexos venosos subepitelial y
submucoso dentro del esófago distal. Esos vasos, que se denominan varices, se desarrollan en el
90% de los pacientes cirróticos, principalmente en relación con una hepatopatía alcohólica. En todo
el mundo, la esquistosomiasis hepática es la segunda causa más frecuente de estas varices.
La mucosa escamosa estratificada del esófago puede dañarse por varios agentes irritantes como el
alcohol, los ácidos o álcalis corrosivos, líquidos excesivamente calientes y tabaquismo importante.
La mucosa del esófago también puede sufrir lesiones cuando los me medicamentos se quedan
alojados y se disuelven en el esófago en lugar de continuar hacia el estómago intacto, una afección
que se denomina esofagitis por fármacos. La esofagitis debida a agentes químicos sólo provoca un
pequeño dolor autolimitado, en particular, disfagia (dolor con la deglución). En casos graves
aparece hemorragia, estenosis o perforación. La lesión esofágica yatrógena se debe a quimioterapia,
radioterapia o enfermedad injerto contra anfitrión.
Las infecciones pueden presentarse en sujetos sanos, pero son más frecuentes en pacientes
debilitados o inmunodeprimidos como consecuencia de una enfermedad o su tratamiento. En esos
casos es frecuente encontrar una infección esofágica por virus herpes simple, citomegalovirus
(CMV) o microorganismos micóticos. Entre los hongos, la candidiasis es la más frecuente, aunque
también se presentan mucormicosis y aspergilosis . El esófago también se afecta en enfermedades
cutáneas descamativas, como el penfi goide ampolloso y la epidermólisis ampollosa y, más
raramente, en la enfermedad de Crohn.
El epitelio escamoso estratificado del esófago es resistente a la abrasión por alimentos, pero es
sensible al ácido. Las glándulas submucosas, que son más abundantes en el esófago proximal y
distal, contribuyen la protección de la mucosa segregando mucina y bicarbonato. El tono constante
en el esfínter esofágico inferior impide el reflujo del contenido ácido del estómago, que está
sometido a una presión positiva y que, de no existir el esfínter, entraría en el esófago. Los síntomas
clínicos más frecuentes son disfagia, pirosis, y, con menor frecuencia, una regurgitación apreciable
del contenido gástrico de sabor amargo
Patogenia. El reflujo de los jugos gástricos es esencial para el desarrollo de la lesión de la mucosa
de la ERGE. En los casos graves, el reflujo biliar desde el duodeno exacerba el daño. Los trastornos
que disminuyen el tono del esfínter esofágico inferior o que aumentan la presión abdominal
contribuyen a la ERGE, como son el consumo de alcohol y tabaco, la obesidad, los depresores que
actúan en el sistema nervioso central, el embarazo, una hernia de hiato, el retraso del vaciamiento
gástrico y el aumento del volumen gástrico. En muchos casos no se identifica la causa definitiva.
SÍNDROME DE ZOLLINGER-ELLISON
MALABSORCIÓN Y DIARREA
ESPRÚE TROPICAL
Los cambios histológicos que se observan en el esprúe tropical son similares a los de la enfermedad
celíaca, pero la atrofi a vellosa total es infrecuente y el esprúe tropical tiende a afectar a la zona
distal del intestino delgado. Esta última característica explicaría la frecuencia de defi ciencias de
folato o vitamina B 12 con células epiteliales con núcleos aumentados de tamaño (megaloblásticas),
una reminiscencia de los que se ven en la anemia perniciosa. La malabsorción suele ser evidente
días o semanas tras una infección entérica aguda con diarrea en turistas. Aunque no se ha identifi
cado un microorganismo causante, se ha demostrado el sobrecrecimiento de bacterias entéricas
aerobias y el uso de antibióticos de amplio espectro normalmente consigue una rápida recuperación.
Se han propuesto algunas infecciones como Cyclospora o bacterias enterotoxígenas como factores
etiológicos.
ENFERMEDAD DE WHIPPLE
El síndrome del intestino irritable (SII) se caracteriza por dolor abdominal crónico recidivante,
distensión y cambios en los hábitos intestinales. A pesar de unos síntomas claramente manifiestos,
la evaluación macro y microscópica es normal en la mayoría de los pacientes afectados. Por tanto,
el diagnóstico depende de los síntomas clínicos.
Patogenia. La patogenia del SII sigue siendo poco conocida, aunque está clara la interrelación entre
los factores estresantes psicológicos, la dieta y la motilidad digestiva anormal. Los datos que
demuestran trastornos de la motilidad intestinal y la función sensorial entérica indican que el
deterioro de la señalización en el eje cerebro-intestino contribuye a este SII. En un pequeño
subgrupo de pacientes con SII, los sujetos relacionan el inicio con un brote de gastroenteritis
infecciosa, lo que indica una contribución inmunitaria o neuroinmunitaria.
La enfermedad intestinal inflamatoria (EII) es una afección crónica que se presenta como
consecuencia de la activación inmunitaria inadecuada de la mucosa. Los dos trastornos que se
incluyen dentro de las EII son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria ulcerante grave que se limita al colon y recto y
que se extiende sólo hasta la mucosa y submucosa. Por el contrario, la enfermedad de Crohn, que
también se ha denominado enteritis regional (por la frecuente afectación ileal), puede afectar a
cualquier área del tubo digestivo y es típicamente transmural
COLITIS ULCEROSA
ENFERMEDAD DE CROHN
Es un proceso inflamatorio crónico del tracto intestinal. Aunque puede afectar cualquier parte del
tracto digestivo, comúnmente se presenta en la porción más baja del intestino delgado (íleon) o el
intestino grueso (colon y recto). Es una afección que recurre varias veces durante la vida, algunas
personas presentan períodos prolongados de remisión (a veces años) en los que no presentan
síntomas.
Los síntomas pueden ser muy distintos entre un paciente y otro. Los síntomas comunes incluyen
cólicos, dolor abdominal, diarrea, fiebre, pérdida de peso e hinchazón. Otros síntomas incluyen
dolor anal o secreción, lesiones de la piel, abscesos rectales, fisuras y dolor de articulaciones.
La enfermedad de Crohn es u trastorno que puede afectar a personas de cualquier edad, pero la
mayoría de los pacientes son adultos jóvenes entre los 16 y los 40 años. Afecta a hombres y mujeres
por igual. La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa se agrupan con frecuencia como enfermedad
inflamatoria intestinal.
Es una rotura que no penetra en la pared del esófago. El síndrome de Mallory-Weiss es la causa de
alrededor del 5% de los episodios de hemorragia del tubo digestivo alto. Se llama desgarro de
Mallory-Weiss a la laceración de la parte inferior del esófago y la parte superior del estómago
provocado por vómitos, arcadas o hipo violentos. El desgarro se acompaña de hemorragia por rotura
de vasos sanguíneos. El síndrome de Mallory-Weiss fue inicialmente descrito en alcohólicos pero
puede ocurrir en cualquier persona que vomita violentamente.
MEGACOLON
El término megacolon (del griego “colon grande”) hace referencia a la dilatación masiva del
intestino grueso no causada por una obstrucción mecánica; cuando se limita al recto hablamos de
megarrecto.
Este problema se define en función del diámetro observado en la Rx simple de abdomen, de forma
que si el cecal es mayor de 12 cm o el del colon izquierdo de 8 cm, se considera megacolon. Se
habla de megarrecto cuando el diámetro de la región rectosigmoidea es superior a 6,5 cm. La
dilatación rectal puede ser un hallazgo aislado (en particular en niños o ancianos con estreñimiento
crónico), aunque a menudo se asocia a megacolon. Megacolon y megarrecto son términos
descriptivos, sin implicaciones etiológicas ni patogénicas. El concepto de megacolon no incluye la
elongación simple del colon (dolicocolon), que carece de importancia clínica.
Los dos tipos principales etiopatogénicos de megacolon son el congénito o enfermedad de
Hirschsprung, generalmente diagnosticado en la infancia temprana, y el adquirido, que puede
afectar a niños o adultos, pero es más frecuente en ancianos. A su vez, el adquirido puede ser agudo
(incluye el megacolon tóxico y el síndrome de Ogilvie) y crónico (incluye básicamente la
enfermedad de Chagas y el megacolon idiopático). El megacolon es adquirido cuando se verifica
que la dilatación actual del colon no estaba presente anteriormente, y puede aparecer como
complicación del estreñimiento crónico, por lo que se supone que una base común para cualquiera
de sus tipos es la inercia cólica