Narrativa
Des c r i p t i v a
Educación artística
Indira Ashanti Mejía Meléndez
4° “B”
En la escuela primaria "Rafael Platón Sánchez", ubicada en Platón Sánchez, Veracruz, la
educación artística aún no está completamente implementada de manera formal, pero
hay un gran potencial para introducirla y aprovecharla como una herramienta para la
formación integral de los niños, en especial en un grupo como el 1° “A”. A pesar de las
limitaciones en recursos y la falta de infraestructura específica para la enseñanza de las
artes, la posibilidad de integrar el arte en el currículo escolar es una oportunidad valiosa
para enriquecer el desarrollo cognitivo, emocional y social de los estudiantes.
1. Contextualización del arte en el entorno escolar
Al introducir la educación artística en la escuela, es fundamental partir del contexto local y
de las características propias de la comunidad. Platón Sánchez es una comunidad rural con
una rica tradición cultural, y ese contexto debe ser aprovechado para conectar a los niños
con el arte de una manera significativa. Aunque no exista una asignatura exclusiva de arte,
las actividades artísticas pueden ser introducidas de manera transversal, integrándose con
las demás asignaturas, como español, ciencias naturales, matemáticas o incluso historia, de
manera que los niños puedan aprender no solo a través de la teoría, sino también de la
práctica artística.
Por ejemplo, el arte puede utilizarse para ilustrar temas de la naturaleza o del medio
ambiente, reflejando el entorno cercano al que los niños están tan familiarizados, como los
animales, las plantas o las tradiciones locales. Los niños de este grupo 1°2a tienen acceso a
un mundo rico en experiencias visuales, auditivas y táctiles, lo que permite incorporar las
artes en su aprendizaje cotidiano, aunque no haya una estructura formal para ello.
2. Aprovechando los espacios escolares disponibles
Aunque los espacios de la escuela son limitados, pueden adaptarse para fomentar la
creatividad de los niños. Las aulas no siempre cuentan con materiales especializados, pero
eso no debe ser un obstáculo. Los recursos locales, como el papel reciclado, madera,
cartón o incluso elementos naturales como hojas, piedras y tierra, pueden transformarse en
herramientas para crear arte. Los salones de clase, por ejemplo, pueden convertirse en
pequeños talleres donde los niños, con la guía del docente, experimenten con estas
materias primas.
Los pasillos y las paredes de la escuela pueden ser usados para exhibir sus trabajos,
creando un ambiente visualmente estimulante que fomente el respeto y aprecio por el
trabajo de cada uno. Además, aunque los recursos materiales son limitados, el espacio
para la creatividad está siempre presente: un rincón con materiales reciclados puede
convertirse en un taller de manualidades, mientras que un pequeño espacio en el patio
puede ser utilizado para realizar actividades de expresión corporal o danza.
3. Incorporando el arte como medio de expresión emocional
La educación artística en este contexto debe ir más allá de las técnicas tradicionales y
convertirse en una vía para que los niños puedan expresar sus pensamientos y emociones.
En una comunidad rural como Platón Sánchez, las experiencias diarias de los niños pueden
estar marcadas por el trabajo en el campo, la interacción con la naturaleza o las vivencias
familiares. Estos elementos pueden ser explorados a través del arte, ayudando a los niños a
procesar y expresar lo que sienten de manera segura.
Por ejemplo, se pueden realizar actividades como el dibujo de sus vivencias en el campo, la
creación de figuras o máscaras usando materiales reciclados o la interpretación de historias
a través del teatro. A través de estas actividades, los niños no solo aprenden sobre arte, sino
que también se sienten más conectados con sus propios sentimientos y con los de sus
compañeros.
4. Conectando el arte con la identidad local
El arte tiene un fuerte componente cultural, y en Platón Sánchez, donde las tradiciones
locales son tan ricas, es fundamental que los niños se conecten con su identidad a través
del arte. Se pueden introducir en el aula elementos culturales como los alebrijes, la música
tradicional de la región, o los bailes folklóricos. Aunque no existan recursos tecnológicos
avanzados, se pueden organizar actividades en las que los niños creen sus propios
instrumentos musicales con materiales reciclados, o incluso organice pequeñas
presentaciones de danza o teatro con temáticas locales.
Esta conexión con la cultura local no solo enriquece el aprendizaje artístico, sino que
también fortalece el sentido de pertenencia de los niños a su comunidad, enseñándoles a
valorar su patrimonio cultural y a sentirse orgullosos de su identidad.
5. Integrando la tecnología de manera sencilla
Aunque el acceso a la tecnología es limitado en esta escuela rural, la tecnología puede ser
utilizada de forma simple y efectiva. Si se cuenta con una computadora o proyector, se
puede mostrar videos educativos sobre arte, tanto de artistas famosos como de los propios
procesos creativos, lo que motivaría a los niños a explorar diferentes formas de expresión
artística.
Además, se pueden buscar recursos gratuitos en línea que ayuden a ilustrar conceptos
artísticos básicos, como técnicas de pintura, escultura o danza. Esta introducción, aunque
modesta, abre nuevas posibilidades para los niños, inspirándolos a explorar el mundo del
arte de maneras nuevas y emocionantes.
6. Evaluación a través del proceso creativo
La evaluación del arte no debe centrarse únicamente en el resultado final, sino en el
proceso creativo. En este contexto, los niños de 1° “A” deben ser alentados a reflexionar
sobre sus propios trabajos, a reconocer el esfuerzo que implica crear algo, y a entender
que cada intento artístico es valioso. La retroalimentación debe enfocarse en el desarrollo
de la creatividad y en el esfuerzo puesto en cada actividad, más que en lograr un resultado
perfecto.
Los niños también deben ser motivados a reflexionar sobre el trabajo de sus compañeros,
compartiendo sus opiniones de manera respetuosa y aprendiendo a valorar las distintas
formas de expresión artística que existen en su grupo.
7. El rol de la comunidad
La comunidad juega un papel crucial en el proceso de aprendizaje artístico. Los padres y
otros miembros de la comunidad pueden ser invitados a participar en actividades artísticas
con los niños, como talleres de manualidades, o a compartir su propio conocimiento
artístico. Esto no solo fortalece la relación escuela-comunidad, sino que también enriquece
la experiencia de aprendizaje de los niños al incorporar las experiencias y saberes locales
en el proceso educativo.
Conclusión
A pesar de las limitaciones de recursos en la escuela primaria "Rafael Platón Sánchez", la
educación artística es un campo que puede ser implementado de manera exitosa, no solo
como una asignatura académica, sino como un medio para la formación integral de los
niños. A través del arte, los niños no solo adquieren nuevas habilidades, sino que también
aprenden a expresarse, a valorar su cultura y a reflexionar sobre sus emociones. En un
contexto tan enriquecido por la tradición y la naturaleza como el de Platón Sánchez, el arte
tiene un gran poder para transformar la experiencia educativa de los niños, contribuyendo
a su desarrollo de manera creativa, inclusiva y profundamente significativa.