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UBE
UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DEL ECUADOR
Carrera:
Licenciatura en enfermería – Internado rotativo
Cátedra:
Enfermería Clínico Quirúrgico del Adulto Mayor y Adulto Menor
Tema:
Dehiscencia de la Herida
Grupo #2:
Cazar Choez Marcia Victoria
Cedeño Merchán Cinthya Thalía
Delgado Mota Geraldine Stefania
De la Rosa Amores Jessica Lissette
Flores Morales Angie Gianella
Gómez Ronquillo Claudia Celina
González Figueroa Lady Jamilex
Indacochea Mendoza Melissa Gabriela
Lastra Lara Norely Livia
Lindao Mateo Hellen Suggei
Mayorga Guerrero Sara Elisabeth
Mendoza León Thalía Tatiana
Mendoza López Narcisa Isabel
Viejo Aguirre Soraida Elizabeth
Docente tutor: Lcda. Arandi Quinto Ana Belén
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Introducción
La dehiscencia de la herida quirúrgica abdominal se define como una fractura
homeostática entre la tensión de la pared abdominal sobre la fuerza de los tejidos
abdominales, la calidad de los mismos y la fuerza tensil de la sutura utilizada, así como
la seguridad de los nudos y la técnica quirúrgica utilizada.
A pesar de los mejores cuidados perioperatorios (antioticoterapia profiláctica,
nutrición adecuada, niveles de hemoglobina), la mejor calidad en los materiales de
sutura y los nuevos sistemas para el manejo de la dehiscencia, tanto la mortalidad
como la morbilidad no han cambiado en las últimas décadas. La incidencia de la
dehiscencia quirúrgica a nivel mundial en promedio va de 0.4-3.5% dependiendo de la
cirugía realizada y el tipo de clasificación de herida dada.(Van Ramshorst, 2010)
Pacientes quienes desarrollan evisceración súbita pueden presentar estado de
shock e incrementar la mortalidad, sin embargo, estos casos son raros. La mortalidad
asociada a dehiscencia de herida quirúrgica ha sido atribuida a las complicaciones
vistas en estos pacientes quienes pueden desarrollar abscesos intraabdominales con
posterior evolución a sepsis o fístula intestinal. La dehiscencia puede resultar en
evisceración, requiriendo tratamiento quirúrgico urgente. La estancia prolongada, la
alta incidencia de hernias incisionales y reintervenciones subsecuentes representan un
costo significativo para los institutos de salud. (OLDFIELD, 2009)
Es importante mencionar que, aunque la piel se muestre intacta puede haber
riesgo de eventración y evisceración, por lo que deberá diagnosticarse oportunamente
y tratarse. La evisceración es el grado más complejo de la dehiscencia y se cataloga
como una urgencia quirúrgica que requiere resolución inmediata dentro de la primera
hora. La evisceración por si misma constituye, aunque sea reparada, un aumento en la
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incidencia de complicaciones como abscesos, sepsis abdominal y nueva evisceración.
Es mandatorio cuando se sospecha una disrupción de la continuidad de la herida
quirúrgica realizar una exploración digital en la cama del paciente y esto tiene una
sensibilidad del 90% para establecer el diagnostico de dehiscencia. Asimismo, si se
identifica una dehiscencia de herida quirúrgica completa, ésta por si misma, tiene una
mortalidad asociada del 10% y constituye una verdadera urgencia quirúrgica. Se ha
considerado que una gran parte de las situaciones de dehiscencias de heridas
quirúrgicas pueden ser prevenibles, con protocolos ya establecidos para el cierre
aponeurótico.
Por lo tanto, es necesario contar con una guía que aborde la dehiscencia de
herida quirúrgica abdominal, siendo del interés de este grupo desarrollador abordar la
dehiscencia completa de herida quirúrgica, ya que esta impacta en la morbi mortalidad
de la población a diferencia de la dehiscencia parcial de herida, sin embargo, ambas
son condiciones prevenibles, en la que muchos factores de riesgo juegan un papel
fundamental para dar lugar a complicaciones potencialmente mortales. La detección y
control de los factores de riesgo, el diagnóstico oportuno a través del desarrollo de
guías de práctica médica y la estandarización del tratamiento deben ser establecidos en
estos casos para prevenir la mortalidad (Sánchez-F, 2000)
Marco teórico
La dehiscencia de la herida quirúrgica abdominal se define como una fractura
homeostática entre la tensión de la pared abdominal sobre la fuerza de los tejidos
abdominales, la calidad de los mismos y la fuerza tensil de la sutura utilizada, así como
la seguridad de los nudos quirúrgicos y la técnica quirúrgica utilizada. (DIENER,
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2010)
Complicación postoperatoria que consiste en la solución de continuidad de
todas las capas de pared abdominal después del cierre primario de una incisión por
laparotomía, también se conoce como abdomen reventado, evisceración, disrupción de
la herida y dehiscencia facial (Lopez, 2013)
Tipos
• Dehiscencia parcial. Cuando solo se separan las capas
superficiales del tejido.
• Dehiscencia total. Cuando todas las capas del tejido se separan
(posiblemente se vean los tejidos subyacentes y los órganos, en peor de los
casos y raramente pueden salir los órganos por la herida).
Etiología de la dehiscencia de la herida.
La etiología de la dehiscencia de la herida quirúrgica es multifactorial y puede
agruparse en tres causas principales:
Problemas técnicos: Fallas en la técnica quirúrgica o en los materiales de
cierre, como suturas que se deshacen o rompen, o una mala elección de la técnica de
cierre, pueden provocar que la herida se abra nuevamente.
Tensión mecánica o estrés mecánico: La tensión excesiva en la herida, ya sea
por movimientos repetitivos, presión sobre los puntos de sutura, tos fuerte, vómitos, o
esfuerzos físicos, puede romper las suturas o los tejidos cicatrizantes, favoreciendo la
dehiscencia.
Alteración en el proceso de cicatrización: Factores que retrasan o dificultan
la cicatrización, como infecciones en el sitio quirúrgico, insuficiente vascularización,
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enfermedades crónicas (diabetes, insuficiencia renal, enfermedades
inmunosupresoras), edad avanzada, tabaquismo, mala nutrición (déficit de vitaminas C
y A, zinc, magnesio), tratamientos como corticoesteroides o quimioterapia, y presencia
de cicatrices previas o radioterapia, aumentan el riesgo de dehiscencia. (Coloplast, s.f.)
Otros factores adicionales incluyen obesidad, presencia de material extraño
contaminado, y condiciones genéticas como el Síndrome de Ehlers-Danlos, que
afectan la producción y calidad del colágeno, esencial para la reparación tisular.
(Navarra, 2023)
Por lo tanto, la dehiscencia de la herida quirúrgica ocurre por una combinación
de factores técnicos, mecánicos y biológicos que alteran la integridad y cicatrización
de la herida, requiriendo un manejo cuidadoso para evitar complicaciones graves
Manifestaciones Clínicas De La Dehiscencia De La Herida
La dehiscencia de una herida quirúrgica es una complicación quirúrgica, que
aparece cuando las capas de la superficie se separan o se abren por completo, suele
ocurrir más frecuentemente en cirugías abdominales. Puede ocurrir tanto cuando aún
se mantiene el material de sutura o inmediatamente después de retirarlo.
Esto puede aparecer cuando el esfuerzo o la tensión sobrepasan la resistencia
de los puntos/grapas usadas para cerrar el corte. Puede ocurrir al toser, al levantar algo
pesado, realizar ejercicios/movimientos que precisan esfuerzo, o simplemente cuando
la cicatrización no es correcta.
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Fases de cicatrización
Es importante conocer que la cicatrización de una herida es un proceso natural
de nuestro cuerpo que se inicia automáticamente cuando la piel se lesiona (también
conocido como “cascada de cicatrización”) para unir los tejidos dañados. Este proceso
de curación se diferencia en varias fases:
• Coagulación (homeostasis). Esta comienza inmediatamente en
el momento de realizar el corte y tiene como objetivo parar la hemorragia.
• Inflamación. Justo después de conseguir la coagulación inicia
esta fase inflamatoria o defensiva, su objetivo es eliminar bacterias y material
extraño (aparecen glóbulos blancos denominados neutrófilos), de esta forma se
prepara el lecho de la herida para el tejido nuevo. Esta fase puede durar entre
cuatro a seis días. Después de la intervención la herida puede presentar edema,
enrojecimiento de la piel, calor o ser dolorosa al tacto.
• Proliferación. Esta fase comienza una vez que la herida está
limpia, el objetivo es regenerar el tejido y cubrir la herida. Aproximadamente
dura de cuatro a 24 días.
• Maduración (o remodela miento). La última fase inicia entre
una a dos semanas después de la intervención quirúrgica y puede durar hasta
dos años. Tiene como objetivo conseguir un tejido optimo. Durante esta fase el
nuevo tejido se fortalece y gana en flexibilidad poco a poco. (Santiso, 2023)
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Tipos de cicatrización
También hay que mencionar los tres tipos de cicatrización:
• Cicatrización de Primera intención. Es cuando se aproximan los bordes
de la herida con suturas o adhesivos. Típico en heridas quirúrgicas, donde los bordes son
limpios. Tiene como objetivo minimizar la apertura de la herida con el fin de facilitar la
epitelización total.
• Cicatrización de Segunda intención. También se le llama cierre por
granulación, se emplea cuando una herida es grande o sus bordes son amplios o hay
riesgo de infección. Es por cierre espontaneo, sin ayuda de métodos de acercamiento
como suturas. La fase de proliferación es más larga y la cicatrización total tarda más
tiempo.
• Cicatrización de Tercera intención. Es la combinación de los dos tipos
anteriores, en heridas en las que no se puede realizar un cierre primario debido por
ejemplo a una alta probabilidad de infección, entonces primero se deja la granulación del
tejido y una vez que el lecho de la herida ha mejorado se procede a cerrar la herida con
sutura. (Vascusalud, s.f.)
Factores de riesgo
Factores de riesgo/causas que influyen en la cicatrización de una herida quirúrgica
Según localización
Dependiendo la localización y el tipo de cirugía, existen varias causas generalizadas para
la aparición de una dehiscencia en la herida quirúrgica:
• Infección de la herida.
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• Una vascularización insuficiente. El proceso de cicatrización precisa de
glucosa y oxígeno.
• Si existe una presión sobre los puntos de sutura.
• Cuando el tejido o el músculo esta debilitado en la zona de la incisión.
• La edad del paciente. Los cambios fisiológicos del envejecimiento pueden
retrasar el proceso de cicatrización.
• El tabaco influye en la cicatrización por la vasoconstricción, la
disminución de la respuesta inflamatoria y al alterar el metabolismo del colágeno.
• Esta enfermedad influye en la microvascularización, en la
macrovascularización, en la producción de los factores de crecimiento, y altera la
proliferación y la migración de los fibroblastos.
• Nutrición deficiente. Por ejemplo, niveles muy bajos de vitaminas (en
especial de C y A), zinc o magnesio.
• La incisión quirúrgica se encuentra en una cicatriz anterior, o en una zona
de la piel tratada con radioterapia.
• No seguir las instrucciones postoperatorias (por ejemplo, levantar objetos
pesados).
• Error quirúrgico. Una mala elección de la técnica de cerrado o el uso
incorrecto del material de sutura elegido.
• Hay medicamentos que interfieren en el proceso de cicatrización (como los
corticoesteroides, los agentes antineoplásicos y los antiinflamatorios).
• En heridas quirúrgicas abdominales el aumento de presión por
acumulación de líquido, intestinos inflamados, tos fuerte, esfuerzos o vómitos.
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• Otras enfermedades como enfermedad renal, cáncer, enfermedades
inmunes, quimioterapia, etc.
Síntomas en una dehiscencia de herida quirúrgica
A continuación, posibles síntomas que podrían darse en estos casos:
• Los puntos de sutura o grapas se rompen.
• Una parte o la totalidad de la herida quirúrgica se abre.
• Una sensación de tirantez o desgarro.
• Signos de infección como fiebre, enrojecimiento, hinchazón, exudado con
mal olor o escalofríos.
• Supuración o sangrado de la herida, por norma general suele ser un líquido
de transparente a rosado.
También hay que comentar posibles complicaciones de la dehiscencia de una herida
quirúrgica:
• Infección. Toda herida abierta corre riesgo de infectarse.
• Evisceración de la herida, es decir, cuando los órganos internos salen del
plano de la herida.
Diagnóstico
Existen varias pruebas que se pueden realizar:
• Cultivos de la herida y del tejido para saber si hay una infección y así
decidir su médico sobre el mejor tratamiento.
• Análisis de sangre también para determinar si existe una infección.
• Radiografías para determinar la extensión de la separación de la herida.
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• Ultrasonido o tomografía computarizada para detectar posibles seromas
(acumulación de líquido).
Complicaciones
Infección del sitio quirúrgico: Evidenciada por enrojecimiento, calor local, exudado y
fiebre (38°C).
Esta complicación puede retrasar la cicatrización y facilitar una mayor apertura de la
herida.
Retraso en la cicatrización:
➢ Factores de riesgo presentes: diabetes mellitus tipo 2, obesidad e
infección local.
➢ Estos factores dificultan el proceso de regeneración tisular.
• Sepsis: Si la infección local progresa a una infección sistémica sin control,
la paciente corre riesgo de sepsis, especialmente por su diabetes.
• Formación de hernia incisional futura: Si hay un cierre defectuoso o
débil de la fascia, podría desarrollarse una hernia en el sitio quirúrgico con el tiempo.
Tratamiento
• Medicamentos orales o vía intravenosa como antibioterapia (antibióticos si existe
una infección) o analgésicos (para calmar el dolor).
• Intervención quirúrgica para retirar el tejido contaminado/muerto (desbridamiento
quirúrgico), realizar una resuturación o colocar una pieza temporal/permanente de malla (para
realizar un puente en el espacio de la herida).
• Realizar curas en ambiente húmedo por personal cualificado para cerrar la herida
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desde adentro hacia afuera.
• Epitelización de la herida por terapia de presión negativa. El uso controlado de
una presión subatmosférica y succión acelera la cicatrización de una herida al favorecer la
vascularización y el desbridamiento de esta.
Tratamientos efectivos y basados en evidencia
Desbridamiento combinado y apósitos específicos: Un abordaje multidisciplinar que
combina desbridamiento mecánico, cortante y autolítico junto con apósitos bactericidas y el uso
de cloruro de dialquilcarbamilo (DACC) ha demostrado reducir significativamente el tamaño de
la dehiscencia en plazos cortos (por ejemplo, reducción del 50% en 15 días) y favorecer la
epitelización, acelerando la cicatrización. (Paula de Souza Silva Freitas 1, 2024)
Terapia de presión negativa (VAC): Esta técnica utiliza presión subatmosférica
controlada para acelerar la cicatrización al mejorar la vascularización y facilitar el
desbridamiento natural de la herida. Ha mostrado eficacia especialmente en dehiscencias
complejas y heridas infectadas. (García-Montero, 2018)
Antibióticos y manejo de infección: Aunque no hay evidencia científica que avale el uso
profiláctico de antibióticos para prevenir la dehiscencia, sí se recomienda su uso en pacientes con
factores de riesgo o infecciones establecidas para controlar la infección y mejorar la
cicatrización.
Nuevas terapias complementarias: La ozonoterapia ha sido investigada como tratamiento
adyuvante en heridas quirúrgicas complicadas, mostrando efectos inmunomoduladores,
cicatrizantes y antimicrobianos que pueden favorecer la recuperación.
Sistemas innovadores para heridas infectadas: El sistema SIACRE ha demostrado mayor
efectividad que métodos convencionales en heridas abdominales infectadas complicadas,
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logrando reducir el tiempo de hospitalización y mejorar la evolución clínica. (Sevilla-Monllor,
2022)
Prevención
La prevención ya empieza en el propio quirófano, el cirujano responsable conoce técnicas
quirúrgicas sencillas (por ejemplo, el desbridamiento del tejido desvitalizado, el lavado de las
heridas, evitar que los tejidos alcancen temperaturas elevadas) que disminuyen la inflamación
postoperatoria y favorecen una adecuada cicatrización.
La elección de las saturas también es importante, se selecciona la técnica de sutura más
adecuada para realizar el cierre por primera intención.
El cirujano decidirá si es adecuado la administración de antibióticos antes y después de la
cirugía.
La zona de la herida quirúrgica debe mantenerse siempre limpia.
Cumplir con las instrucciones posoperatorias del personal cualificado y que se le entregan
al alta (como por ejemplo no levantar objetos pesados, no realizar esfuerzos, etc.).
No se debe mojar una herida en proceso de cicatrización en piscinas o en el mar, debido a
que esto aumenta el riesgo de infección, lo que retrasaría la cicatrización y favorecería la
aparición de complicaciones.
Retirar la sutura en el tiempo adecuado si son irreabsorbibles (no necesario si son
reabsorbibles pues en este caso el cuerpo las disolverá) según instrucciones del cirujano.
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¿Cómo cuidar una cicatriz?
No todas las pieles son iguales y no todas las personas tienen el proceso de cicatrización
igual (ya sea por genética, mala alimentación, mala circulación o por enfermedades
autoinmunes/crónicas).
Para acabar el artículo de esta semana y que esperamos os haya gustado, os dejamos
algunas recomendaciones para mejorar los cuidados de la cicatriz durante los siguientes dos
años:
• Hidratar la cicatriz. Esto favorece a la elasticidad de la piel, consigue un
color uniforme y un mejor resultado estético. Hidratar bien la cicatriz y la piel alrededor
con aceites ozonizados, crema hidratante, aceite de rosa mosqueta, aloe vero, etc.
• Un masaje de la cicatriz y de la piel circundante que puedes realizar al
hidratarla. Esto ayuda a evitar que se formen adherencias entre diferentes planos y mejora
el drenaje linfático interrumpido por la incisión quirúrgica (provoca la inflamación de los
tejidos de alrededor). Por otro lado, ayuda a ablandarla y así evitar una reacción fibrosa
excesiva.
• Protección solar. Proteger la herida de los rayos solares. Las cicatrices
recientes son muy vulnerables y pueden quemarse más fácilmente. También puede
provocar una hiperpigmentación postinflamatoria (la cicatriz y el resto de la piel
alrededor se oscurece).
• Secar bien la cicatriz. Las cicatrices pueden reblandecer con el contacto
continuo con el agua (en especial si está caliente).
• Seguir una alimentación equilibrada. Esta va a favorecer una correcta
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cicatrización y evitara posibles infecciones.
• Dejar de fumar. Como hemos explicado anteriormente está demostrado
que altera los mecanismos de la cicatrización (afectando la microcirculación,
favoreciendo infecciones y la dehiscencia de las heridas).
• Importante que en caso de aparecer alguna complicación acudir a tu
médico.
Presentación del paciente
Datos del paciente: María Lucia Rodríguez Cuello
Cedula de identidad: 092xxxxx58
Fecha de nacimiento: 1960/04/15
Lugar de nacimiento: Guayaquil
Nacionalidad: Ecuatoriana
Edad: 65 años
Genero: Femenino
Raza: Mestiza
Hábitos: Consumo de alcohol / No
drogas
Antecedentes patológicos familiares. DESCONOCIDO
Antecedentes patológicos • Diabetes mellitus tipo
personales. Obesidad (IMC 32)
• hipertensión arterial
Antecedentes quirúrgicos SI
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Evolución Clínica
Paciente femenina, de 65 años con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2, obesidad (IMC
32) e hipertensión arterial, fue sometida a una histerectomía abdominal total por miomatosis
uterina. Cinco días después de la cirugía, acudió a urgencias por dolor intenso en la zona de la
herida quirúrgica, sensación de “tirón” y salida de contenido sanguinolento. Al examen físico, se
observó dehiscencia parcial de la herida con bordes separados, exposición parcial de tejido
subcutáneo y signos de infección local (enrojecimiento, calor, exudado), sin evisceración. La
temperatura era de 38°C y la tensión arterial 140/85 mmHg. El diagnóstico fue dehiscencia parcial
de herida quirúrgica infectada.
Manejo inicial al ingreso
• Hospitalización inmediata para manejo adecuado.
• Realización de cultivo del exudado para identificar el agente infeccioso.
• Inicio de antibioticoterapia empírica con ampicilina/sulbactam para cubrir la
infección.
• Revisión quirúrgica de la herida bajo anestesia local, con limpieza quirúrgica y
desbridamiento del tejido necrótico para preparar el lecho de la herida.
• Cierre secundario retardado de la herida para evitar complicaciones.
• Control metabólico estricto de la glucemia, dado que la diabetes es un factor de
riesgo para mala cicatrización e infección.
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Evolución
La paciente mostró buena respuesta al tratamiento antibiótico y cuidados locales de la
herida. Se logró el cierre completo de la herida a los 21 días posteriores a la dehiscencia. Se
planificó seguimiento conjunto con cirugía y endocrinología para control de factores de riesgo y
prevención de recurrencias.
Aplicación del proceso de enfermería
Valoración: Patrones funcionales de Marjorie Gordon
1 percepción-Manejo de la Salud: La paciente experimenta dolor intenso en la zona de la herida,
sensación de “tirón” y signos de infección (enrojecimiento, calor, exudado), lo que indica una
percepción alterada de bienestar y posible ansiedad o preocupación por su estado postoperatorio.
3 eliminación: Aunque no se menciona explícitamente, la infección y la inflamación local pueden
afectar la eliminación adecuada de secreciones y exudados de la herida, lo que puede favorecer la
acumulación de material infectado y retrasar la cicatrización
4 actividad-Ejercicio: La presencia de dolor intenso y la dehiscencia limitan la movilidad y la
actividad física, lo que puede afectar la recuperación general y favorecer complicaciones como la
hipostasis o trombosis venosa.
6 cognitivo-Perceptual: La paciente puede tener dificultades para entender el manejo de su herida y la
importancia de los cuidados postoperatorios, especialmente si no ha recibido información adecuada,
lo que puede influir en la adherencia al tratamiento y prevención de complicaciones.
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FASE DIAGNOSTICO- UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DEL ECUADOR
TAX0NOMÍA NANDA
PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA
Dominio: 11 – Seguridad
INTERNADO ROTATIVO
/protección
FASE PLANEACIÓN -TAXONOMÍA NOC
Clase: 1
ESCALAS PUNTUA
Código de Diagnóstico: 00361
RESULTADOS/ DE CION
INDICADOR
Etiqueta Diagnostica: OBJETIVOS MEDICIÓ
ES
Deterioro de la respuesta NOC N Inic Me
inmunitaria. (LIKERT) io ta
(Definición): Capacidad 4 5
debilitada para defenderse de
microorganismo extraños o del 2 4
Grave (1)
efecto tóxico de sustancias Resultado: 3 4
antigénicas. Sustancia
Gravedad de los • Fiebre
(2) 3 4
Formulación de Diagnóstico: signos y síntomas • Dolor
R.C: Diabetes Mellitus tipo II, de la infección. • Malestar Moderado 2 4
Obesidad, intervención general (3)
Dominio: 2 Salud • Secreción
quirúrgica mayor reciente. Fisiológica • Dolor a la Leve (4)
E.P: Por infección Clase: 2 palpación Ninguno
postoperatoria, fiebre, exudado (5)
y dehiscencia de la herida.
FASE EJECUCION- TAXONOMÍA NIC
Dominio: 2 Fisiológico complejo
Clase: 2
Intervención: Manejo de la medicación
Actividades:
• Monitorizar la eficacia de la modalidad de la administración de la medicación
• Monitorizar el efecto de la medicación
• Monitorizar los signos y síntomas de toxicidad o efectos adversos de la medicación
• Vigilar las interacciones no terapéuticas de la medicación
• Monitorear las respuestas de los cambios en el régimen de la medicación según
corresponda
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• Determinar los factores que impida a la persona tomar los fármacos tal como se han
prescrito
FASE EVALUACION
Paciente femenina de 65 años de edad con antecedentes de diabetes mellitus tipo II, obesidad,
hipertensión arterial y dehiscencia de la herida, respondió favorable mente las intervenciones de
enfermería y al tratamiento médico. Se logró el cierre completo de la herida quirúrgica sin
complicaciones adicionales, se controló la infección y se mantuvieron niveles aceptables de
glucosa, a pesar de los factores de riesgos (diabetes, obesidad), el resultado fue satisfactorio.
Recomendaciones y seguimiento:
• Control estricto de glicemia con equipo de endocrinología
• Educación continua sobre dieta, control de peso y auto cuidado de heridas
• Revisión quirúrgica ambulatoria para prevenir nuevas complicaciones
• Evaluar capacidad funcional y adaptación del patrón actividad – ejercicio en casa
Elaborado por: Grupo # 2 Bibliografía: NANDA-NIC-NOC
PATRONES FUNCIONALES ALTERADOS
1. Patrón Nutricional-Metabólico
2. Patrón de Eliminación
3. Patrón de Actividad y Ejercicio
4. Patrón Percepción/Manejo de la Salud
5. Patrón de Rol y Relaciones
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Conclusión
Se puede concluir que la dehiscencia de la herida quirúrgica abdominal es la separación
total o parcial de los bordes de una incisión postoperatoria, constituyendo una complicación
grave en el ámbito quirúrgico. Este fenómeno implica la pérdida de continuidad de las capas de
la pared abdominal, lo que puede exponer estructuras internas y vísceras. La dehiscencia
aumenta de manera significativa la morbilidad y puede incrementar la mortalidad asociada al
procedimiento, ya que suele derivar en hospitalizaciones prolongadas y la necesidad de
intervenciones adicionales. La dehiscencia puede manifestarse de forma parcial, afectando sólo
algunas capas, o completa, cuando compromete todos los tejidos hasta permitir la protrusión de
vísceras. Cuando ocurre, a menudo requiere reintervenciones quirúrgicas para restablecer la
integridad de la herida y cuidados clínicos intensivos, prolongando la estancia hospitalaria y
complejizando el posoperatorio. En esencia, se trata de un problema clínico serio que debe ser
reconocido y tratado con prontitud para evitar consecuencias aún más severas.
Entre las principales complicaciones que acompañan a la dehiscencia destaca la
evisceración, caracterizada por la salida de vísceras a través de la herida abierta. Este evento
crítico eleva el riesgo de infecciones profundas, sepsis y disfunción multiorgánica, factores que
agravan el estado general del paciente. Por ello, el diagnóstico oportuno de la dehiscencia es
esencial; la detección temprana de signos como supuración excesiva, dolor intenso o separación
de la sutura permite intervenir de inmediato. Una vigilancia cuidadosa en el postoperatorio
facilita la identificación de estos signos y hace posible la actuación precoz antes de que se
desarrollen complicaciones graves.
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Finalmente, se subraya la importancia de la prevención de la dehiscencia mediante
protocolos adecuados y técnicas quirúrgicas óptimas. El cumplimiento estricto de guías y buenas
prácticas incluyendo el cuidado meticuloso de la herida, el cierre adecuado de planos y el control
de factores de riesgo (como la nutrición deficiente o la infección previa), constituye la estrategia
más eficaz para reducir su incidencia. Un abordaje multidisciplinario y proactivo, sumado a la
educación al paciente sobre signos de alarma, fortalece la integridad de la herida quirúrgica.
Referencias
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[Link]
agudas/dehiscencia-de-herida/
DIENER, M. (Mayo de 2010). Elective midline laparotomy closure: the INLINE systematic review and
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[Link]
Navarra, U. (2023). Dehiscencia de sutura. Obtenido de [Link]
medico/terminos/dehiscencia-sutura
OLDFIELD, A. (2009). why do they dehisce? Obtenido de PCDO SOCIETY:
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Santiso, E. (23 de 03 de 2023). Dehiscencia de la herida quirúrgica. Obtenido de
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Van Ramshorst, G. (enero de 2010). Abdominal wound dehiscence in adults: development and validation
of a risk model. Obtenido de pudmed: [Link]
Vascusalud. (s.f.). ¿Sabías que hay 3 fases para la cicatrización de heridas? Obtenido de
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