POLÍMEROS
Los polímeros son sustancias compuestas por largas cadenas de monómeros, esenciales en la
tecnología y la industria moderna. Se encuentran tanto en la naturaleza como en materiales
sintéticos desarrollados por la industria. Su clasificación incluye:
• Naturales: como la celulosa, el caucho y la seda, presentes en organismos vivos y usados
desde la antigüedad.
• Semisintéticos: derivados de polímeros naturales que han sido modificados
químicamente, como la nitrocelulosa.
• Sintéticos: producidos industrialmente mediante procesos químicos, como el nailon, el
polietileno (PE) y el cloruro de polivinilo (PVC).
Los polímeros pueden formarse a través de la polimerización, que se clasifica en:
• Polimerización por adición: los monómeros se enlazan sin generar subproductos.
• Polimerización por condensación: implica la eliminación de pequeñas moléculas, como
agua o metanol, durante la reacción.
Las propiedades de los polímeros varían según su composición y estructura, destacando:
• Mecánicas: resistencia, elasticidad, rigidez y dureza, adaptables según su uso.
• Térmicas: estabilidad a diferentes temperaturas y puntos de fusión variables.
• Ópticas: pueden ser transparentes, translúcidos o completamente opacos.
• Eléctricas: algunos presentan propiedades dieléctricas, mientras que otros pueden ser
conductores.
• Químicas: resistencia a la corrosión y capacidad de repeler ciertas sustancias.
Algunos de los materiales poliméricos más utilizados son el polipropileno (PP), poliestireno (PS),
tereftalato de polietileno (PET) y policarbonato (PC), con aplicaciones clave en distintas
industrias:
• Plástico y empaque: fabricación de envases flexibles y contenedores resistentes.
• Automotriz: uso en paneles, parachoques y partes interiores por su ligereza.
• Textil: producción de fibras sintéticas como el poliéster, el nailon y la lycra.
• Médica: aplicación en prótesis, suturas y envases esterilizados.
Los polímeros han revolucionado la manufactura moderna debido a su versatilidad, ligereza y
resistencia. Su amplio uso en tecnología, construcción y productos cotidianos demuestra su
importancia en la vida diaria y su contribución al avance industrial. La investigación en nuevos
polímeros busca mejorar su biodegradabilidad y sostenibilidad para reducir su impacto
ambiental.