MADERA
La madera es un material natural de origen vegetal con una gran importancia en la historia de la
humanidad. Su versatilidad y resistencia la han convertido en un recurso esencial en sectores
como la construcción, la carpintería, la fabricación de muebles, la producción de papel y el
transporte.
Está compuesta principalmente por celulosa, lignina y hemicelulosa. Su estructura se divide en
varias capas:
• Corteza externa: Protege contra agentes externos.
• Cámbium: Responsable del crecimiento del árbol.
• Albura: Madera joven que transporta savia.
• Duramen: Madera interna más densa y resistente.
• Médula vegetal: Núcleo del tronco sin valor industrial.
Las propiedades de la madera varían según la especie, pero en general destacan:
• Resistencia mecánica: Soporta cargas y esfuerzos.
• Flexibilidad: Puede curvarse y moldearse.
• Aislamiento térmico y acústico: Regula la temperatura y absorbe sonido.
• Higroscopicidad: Absorbe y libera humedad del ambiente.
Según su origen y características, la madera se clasifica en:
• Maderas blandas: Ligeras y fáciles de trabajar (pino, álamo).
• Maderas duras: Más densas y resistentes (roble, nogal).
• Maderas resinosas: Alta resistencia a la humedad (cedro, ciprés).
• Maderas finas: Usadas en arte e instrumentos musicales (ébano, abeto).
• Maderas prefabricadas: Elaboradas con residuos de madera (aglomerado,
contrachapado).
La madera tiene múltiples usos en diversas industrias:
• Construcción: Viviendas, escaleras, pisos y ventanas.
• Carpintería y muebles: Mesas, sillas, armarios y herramientas.
• Transporte: Construcción de barcos y partes de trenes.
• Papel y derivados: Materia prima para la celulosa.
• Combustible: Uso como leña para calefacción y cocción.
La madera es un recurso natural indispensable debido a sus propiedades y aplicaciones en la
vida cotidiana. Su correcto manejo y aprovechamiento sustentable son fundamentales para
garantizar su disponibilidad a largo plazo.