Alumna: Steicy Patiño Villanueva
Grupo: 101
Tema: La violencia hacia la mujer
Me gustaría empezar diciendo, que las mujeres no somos un objeto, un
símbolo sexual, una mercancía o el genero débil, pero es mejor justificar la
violencia hacia la mujer, que atenderla.
Tu como mujer, ¿te has preguntado?
¿Cuándo podré caminar sin miedo por la calle?
¿Cuándo poder caminar sin esperar a que alguien me sorprenda en alguna
esquina?
¿vestirme como yo quiera?
Lamentablemente, es más fácil justificar la violencia hacia la mujer, que
atenderla, se justifica, por que te vestiste de tal forma, por que fuiste a la
calle ya de noche, por que vas a lugares no adecuados, por que subes videos
bailando a tus redes sociales, por que luces provocativa. Estas son las
justificantes que culpan a la mujer y justifican las violencia hacia ellas, en
lugar de atenderlas.
Tal es el caso de la joven estudiante Debbany Escobar, de 18 años, agredida
solo por salir de fiesta.
Julissa Yaquelinne, se suicido con un cable tras las burlas que recibió después
de que fotografías íntimas circularan por internet.
Otro caso más cercano, dado en Morelia Michoacán, el de Jessica Gonzales,
joven profesionista que se dirigía a encontrar con su pareja sentimental, sin
embargo, nunca volvió.
Al igual el caso de la joven Olimpia Coral, originaria del pueblo Huauchinango
quien grabó un video con su pareja, después este video circuló por redes
sociales provocando que fuera víctima de ataques, burlas y deseos de
muerte.
Por todo esto, la ciudadanía inició una lucha para tipificar la violencia sexual y
el acoso digital, después de marchas, plantones, rayar monumento y hablar
con legislaturas en diferentes estados, hoy, existe la ley Olimpia, la cual
prohíbe la distribución de contenido sexual no autorizado.
Hoy, a mi corta edad de tan solo 15 años, no estoy aquí solamente para dar
un discurso, sino para recordarte mujer, no es normal decir “él me cela, me
jalo el cabello y me prohíbe amistades, por que me quiere”, no es normal
sentir miedo al sonreír con otra persona, no es normal recibir flores después
de un golpe, no es normal, callar por miedo.
“La mujer, nació para casarse, tener hijos, para cuidar la casa”, estas son
palabras que aún en pleno siglo XXI se siguen escuchando y peor aún, son
solo de los hombres, sino también de las mujeres.
Por eso hoy yo me pregunto:
¿Dónde estas sociedad cuando soy perseguida?
¿Dónde estas autoridad cuando soy violentada?
¿Dónde estas maestro cuando soy acosada?
¿Dónde estas amiga cuando se suponía estábamos juntas?
Hoy me permití solicitar a las autoridades en el ámbito de sus competencias,
cumplir con sus obligaciones, las cuales, se encuentran escritas en el artículo
primero de nuestra constitución de los Estados Unidos Mexicanos, los cuales
indican que tienen como una obligación promover, respetar, proteger y
garantizar los derechos humanos, los cuales han sido violentados
mayormente en contra de las mujeres. Y a ustedes mujeres, a ti amiga, a ti
madre, a ti abuela, luchar, hasta que no sea necesario luchar.
He dicho.