INTRODUCCION.
La sexualidad ha sido un tema de gran curiosidad en todas las épocas y
en el momento actual constituye uno de los temas más comentados en
el mundo; la respuesta a éste es muy variado en cada nación, en
dependencia de las tradiciones, la cultura, el grado de desarrollo, la
ideología y otros muchos factores.
Un factor importante acerca de la sexualidad lo representa la edad
idónea para el inicio de las relaciones sexuales, ocupa una de las
preocupaciones más importante de los sistemas de salud de los países
en desarrollo, agudizado por las condiciones socio económicas de los
mismos y los fenómenos culturales en los que se desarrollan sus
habitantes.
La Organización Mundial de la Salud, OMS, define la adolescencia como
un período de transición entre la infancia y la juventud que se ubica
entre los 10 y 19 años de edad.
Esta etapa del desarrollo humano comprende una serie de cambios
biológicos y corporales que implican, inicialmente, el desarrollo de los
caracteres sexuales secundarios (pubertad) y el pleno desarrollo de la
capacidad reproductiva; así como, el inicio de las relaciones sexuales y
un proyecto de vida propios que preparan para la juventud y la vida
adulta.
En la adolescencia el desarrollo emocional es todavía incompleto, y
existe un limitado campo de las habilidades de comunicación
interpersonal, lo que dificulta, en cierta forma, el negociar con la pareja
situaciones vinculadas con las relaciones sexuales y el uso de métodos
anticonceptivos.
Los adolescentes por su propia naturaleza desarrollan conductas
riesgosas, que lo pueden llevar tanto al embarazo NO deseado, o a
padecer una enfermedad de transmisión sexual.
La anticoncepción se ha hecho una verdadera necesidad de salud en los
adolescentes, y los médicos que se encargan de atender a este grupo
deben estar familiarizados con las diversas medidas contraceptivas, así
como los eventos que se producen alrededor de la pareja Adolescente.
A nivel mundial los conocimientos acerca de la sexualidad y
anticoncepción de los y las adolescentes manifiestan que carecen de
información suficiente acerca de la reproducción, de la sexualidad, la
planificación familiar y la salud; todo esto conlleva al incremento de los
riesgos de salud y embarazos precoces.
Estudios realizados por la organización mundial de la salud (OMS) en
distintas partes del mundo ha demostrado que la apropiación de una
información dirigida de forma objetiva y real a los adolescentes,
desarrolla en el grupo una mejor y consciente responsabilidad en la
toma de decisiones.
Por lo tanto es muy importante que el adolescente conozca todo lo
relacionado al sexo y los roles, porque es necesario para que éste se
pueda adaptar a su ambiente y a los individuos que lo rodean, y que
comprenda las responsabilidades y deberes que va a consolidar en su
presente y futuro.
La fecundidad en la adolescencia, planteada en sus aspectos más
generales, constituye un problema de salud importante, sobre el cual
debe actuarse. Una adecuada educación sexual de forma sistemática,
tanto desde lo social, como que individualmente actúe como elemento
regulador de la personalidad, resulta fundamental para lograr una
juventud que pueda disfrutar de una sexualidad sana y responsable.
La anticoncepción representa el derecho de toda persona a decidir de
manera libre, responsable e informada si quiere tener hijos, su número y
espaciamiento, y el derecho a obtener la información específica y los
servicios de salud idóneos. El ejercicio de estos derechos es
independiente del género, la orientación sexual, la edad y el estado
social o legal de las personas.
La OMS indica que: “en general, los y las adolescentes son elegibles
para usar cualquier método de anticoncepción y deben tener acceso a
una variedad de opciones anticonceptivas. La edad por sí misma no
constituye razón médica para negar cualquier método a adolescentes
ANTECEDENTES.
La sexualidad adolescente es un tema que ha ido aumentando en
interés. En los estudios de población, se han abordado diversos aspectos
dentro de la salud sexual y reproductiva de los adolescentes tales como:
embarazo adolescente, uso de métodos anticonceptivos, riesgo de
contagio de ITS y VIH-SIDA e implicaciones del género entre otros.
En la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo realizada en
El Cairo en 1994, se asienta en el capítulo VII. Derechos Reproductivos y
Salud Reproductiva, que a la letra dice: “La salud reproductiva es un
estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera
ausencia de enfermedades o dolencias…entraña la capacidad de
disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear y la
libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuando y con qué frecuencia.
Éste ha sido un marco para la acción que ha orientado las políticas
públicas de los gobiernos y la investigación de grupos académicos para
afrontar los problemas relativos a la salud sexual y reproductiva de
jóvenes y adolescentes. En el mismo documento se reconoce que los
servicios de salud reproductiva han descuidado a los adolescentes y que
debe facilitarse a éstos, información y servicios que les ayuden a
comprender su sexualidad.
Se proponen dos objetivos: “Abordar las cuestiones relativas a la salud
sexual y reproductiva en la adolescencia, en particular los embarazos no
deseados, el aborto en malas condiciones y las enfermedades de
transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, mediante el fomento de una
conducta reproductiva y sexual responsable y sana; reducir
sustancialmente todos los embarazos adolescentes.”
Sin embargo datos provenientes de diversas investigaciones nos dan
cuenta de la complejidad de esta problemática y lo difícil que resulta
alcanzar estos objetivos. En este sentido, podríamos decir que en
general la población adolescente unida y no unida muestra un
porcentaje muy reducido de uso de métodos anticonceptivos.
Entre los adolescentes únicamente una quinta parte de las mujeres y la
mitad de los varones usaron algún método anticonceptivo en la primera
relación sexual. Además, actualmente, ha habido un aumento de la
prevalencia de SIDA en el grupo de adultos jóvenes, lo que significa que
el contagio del virus probablemente ocurrió durante la adolescencia.
El embarazo adolescente puede representar un riesgo biopsicosocial
para la madre y el recién nacido, como una mayor mortalidad materno
infantil. También puede conducir a menores posibilidades de educación
formal y menores oportunidades para mejorar la calidad de vida de los
adolescentes.
La adolescencia presenta problemas de salud propios a esta etapa,
aunque la morbilidad y la mortalidad en los adolescentes son bajas; sin
embargo, están expuestos a riesgos para la salud tales como el
sobrepeso, el tabaquismo, el alcoholismo, los accidentes, los homicidios
y los suicidios.
Además deben enfrentarse a su sexualidad, y se encuentran ante la
disyuntiva de ejercerla de manera segura y responsable o vivir las
complicaciones de embarazos no deseados y el probable riesgo de
contraer infecciones de transmisión sexual.
La adolescencia es una etapa donde se experimentan cambios físicos,
emocionales y mentales. Adolescencia y embarazos son términos que se
asocian a esperanza, futuro y alegría; pero si ambos coinciden son
motivos de preocupación, por lo general la alegría se transforma en un
problema.
En el mundo más del 10% de los nacimientos que se registran se
producen en madres adolescentes. Cada año nacen 15 millones de niños
y niñas de madres adolescentes. En América Latina los países con mayor
tasa de maternidad en adolescentes se encuentran en las regiones de:
Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y Venezuela,
representando entre un 15 - 25% de las adolescentes. Las estadísticas
demuestran que en Nicaragua el 85% de los embarazos ocurren en
mujeres menores de 20 años de edad, incluyendo que un 13% se da en
adolescentes menores de 15 años.
En una monografía sobre embarazos en la adolescencia, se encontró
que en los departamentos de Jinotega, Masaya, Chontales y RAAS, las
mujeres están más expuestas a un embarazo a temprana edad que en
los otros departamentos, ya que el 90% de los embarazos ocurrieron en
las menores de 20 años.
En Nicaragua los embarazos en la adolescencia se presentan más en las
zonas rurales de los departamentos lejanos de la capital. Los embarazos
a temprana edad han aumentado de forma alarmante en el
departamento de Madriz, principalmente en los municipios de: San
Lucas, Totogalpa, Río San Juan, La Sabanas, Palacagûina, Somoto y
Telpaneca.
Según el INIDE, existen adolescentes con las edades comprendidas
entre 10-19 años. Solo Lo más preocupante es que la mayoría de estas
adolescentes, no han aprobado sexto grado de primaria, no saben cómo
criar a sus bebés, porque nunca recibieron charlas para estar
preparadas como madres, tampoco orientación sexual de sus padres y
madres.
Los embarazos a temprana edad limitan las expectativas de vida de las
y los adolescentes, la mayoría tiene que abandonar los estudios,
obligándolas a buscar un trabajo sin una remuneración digna y
predisponiéndolas a que vuelvan a salir embarazadas, convirtiéndose en
un círculo vicioso conllevándolas a la pobreza.
Tiene que ver con la falta de educación sexual y reproductiva en el
sistema educativo. Así por ignorancia de sus derechos, su falta de
conocimiento sobre la sexualidad o por la fe religiosa, de esta manera la
problemática se ha venido agravando.
JUSTIFICACION
Los adolescentes representan el 24.3% de la población de Nicaragua,
datos suministrados por el Fondo de Población de las Naciones Unidas
(FNUAP), indica que de cada 100 mujeres embarazadas un 28% de ellas
son Adolescentes.
Siendo responsables además de un tercio de las muertes materna. La
epidemia mundial de VIH –SIDA está atacando a la población joven con
más frecuencia que a los adultos. Nicaragua no está fuera de esa
realidad, 3 de cada 10 nuevos casos se están reportando en jóvenes y
ahora la proporción es 1 a 1, por cada hombre joven afectado existe una
mujer joven afectada. Proporcionar servicios de salud sexual y
reproductiva a los niños y niñas que están en los primeros años de la
adolescencia e impartirles conocimientos sobre este tema, es
imprescindible por varios motivos.
El primero es que muchos están empezando a tener relaciones sexuales
en la adolescencia temprana. El otro factor está representado por las
fuentes de información y el nivel de la calidad de los datos que los
adolescentes manejan, ya que en su mayoría carecen de una base
científica, basándose en muchos casos únicamente en “experiencias
personales”, provocando presencia de embarazos precoces, aumento en
la morbi-mortalidad materna y perinatal, así como un alto índice de
enfermedades de transmisión sexual, además del impacto en sus
condiciones socioeconómicas.
Los estudios reportados por UNICEF, OMS Y FNUAP, han señalado la
importancia que tiene la educación sexual en la Adolescencia y el buen
uso y manejo de los métodos anticonceptivos. Contando para ello con
sistemas de salud, Organizaciones Juveniles participación del estado y
familiar de una forma activa.
Tomando en cuenta lo anteriormente expresado se plantea la necesidad
de realizar un estudio para tener una visión de los conocimientos,
actitudes y prácticas de los adolescentes acerca de la anticoncepción
para desarrollar estrategias de información, educación, promoción sobre
anticoncepción segura, lo cual permitirá que no solo haya un buen
conocimiento de métodos anticonceptivos sino también lograr el
adecuado uso de estos, logrando disminuir y controlar el embarazo y la
presencia de ITS en los adolescentes.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Los embarazos en la adolescencia es un problema bien sentido en el
municipio de Somoto, a pesar que se han venido haciendo esfuerzos
entre el MINSA, Organismos no Gubernamentales y los(as) los
adolescentes, aún el inconveniente persiste, por ésta razón se
cuestiona:
¿Cuáles son las características socio demográficas de las/los
adolescentes incluidos en la investigación?
¿Cuáles son los conocimientos de las y los adolescentes en
relación a la prevención de los embarazos en la adolescencia?
¿Cuáles son las prácticas de las y los adolescentes en relación a la
prevención de los embarazos en la adolescencia?
Cuál es la participación que tienen las y los adolescentes para la
prevención de los embarazos?
¿Existe algún nivel organizativo y de movilización de las y los
adolescentes para realizar actividades de prevención de los
embarazos?
Concluyendo con la siguiente pregunta:
¿La participación de las y los adolescentes está contribuyendo en la
prevención de los embarazos?
I. Qué es el Embarazo Precoz:
A. Definición
El embarazo precoz es aquel embarazo que se produce en la pubertad
o en la adolescencia de una mujer. Por lo general, la pubertad se
origina a partir de los 9 años en niñas y 11 años en niños finalizando
entre los 14 y 15 años de edad. No obstante, la Organización Mundial de
la Salud (OMS) contempló la adolescencia entre los 10 y 19 años de edad.
La mayor parte de estos embarazos no son planeados ni deseados,
originando situaciones complicadas a nivel biológico, económico,
psicológico y social.
El embarazo precoz involucra una serie de riesgos y consecuencias que
ponen en riesgo la salud de la madre y la del bebé. Durante el
embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios y
requiere de mayores cuidados, así como de una mejor alimentación.
Por ello, es recomendable planificar un embarazo responsable entre los
20 y 30 años, que es en donde el cuerpo ha logrado desarrollarse por
completo.
Lamentablemente, los embarazos precoces se están dando con mayor
frecuencia. Según las estadísticas, 1 de cada 5 mujeres queda
embarazada antes de cumplir los 18 años.
En zonas de extrema pobreza, la cifra es mucho más alarmante, ya que 1
de cada 3 mujeres adolescentes se convierte en madre.
Por ello, es importante tomar los cuidados necesarios para evitar un
embarazo no deseado. El embarazo es un tema bastante serio y debe ser
manejado con responsabilidad.
Es recomendable planificarlo y contar con la opinión de un experto, así
como asistir a todas las citas ginecológicas necesarias para un cuidado
oportuno durante el embarazo.
B. Causas de un embarazo precoz
La problemática del embarazo en la adolescencia no es patrimonio de los
países en desarrollo. Es una situación universal, el embarazo en
adolescentes es un fenómeno causado por múltiples factores que ocurren
en todos los estratos sociales es decir los factores que a diario magnifican
esta situación son:
Maduración sexual más temprana.
La pubertad, inicio de los mecanismos endocrinos, permiten la capacidad
reproductiva, suelen presentarse hoy en día a edades más tempranas que
en generaciones previas. Condiciones tal vez de índole evolutiva de la
especie o relacionada con aportes nutricionales han sido esbozados. No
hay una respuesta totalmente valedera que explique el porqué de la
iniciación de la pubertad y la reducción en la edad de su aparición.
El establecimiento del funcionamiento hormonal a estas edades lleva
implícito el despertar sexual, está indudablemente relacionado con
secreciones hormonales gonadales. La maduración sexual se manifiesta
más claramente en el sexo femenino con la aparición de la menarquía
ocurre en promedio a los 12 años, y se regulariza con la ovulación en el
año siguiente. Eso quiere decir que a los 13 años las niñas están en
capacidad 13 OMS, Embarazo en adolescentes: un problema
culturalmente complejo. Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.
UNAN-León Embarazo en adolescentes de 14-19 años en el municipio de
San Lucas municipio de Somoto, Departamento de Madriz. 19
endocrinológica de concebir, aunque estén muy lejos desde el punto de
vista psicológico y social para tener una maduración adecuada y poder
adelantar la maternidad.
Experiencia coital
Más temprana Se ha presentado una reducción marcada entre la
población, de la edad a la cual se inician los coitos. Evento que puede
guardar relación con la más temprana maduración sexual, pero sin duda
también influenciada por el medio ambiente, rico en estímulos eróticos de
toda Índole pueden marcar e impulsar fuertemente al coito, si el individuo
no posee una educación sexual bien fundamentada y permitiendo una
correcta y adecuada toma de decisiones, para poderle decir no al coito
prematuro, considerando una situación y decisión dolorosa. Tener coitos a
edades tempranas no hace más grande, ni más fuerte ni más poderoso.
Ignorancia en reproducción
El embarazo en las adolescentes se asocia a ignorancia y falsas
creencias sobre el proceso de reproducción y la sexualidad.
Definitivamente, la ignorancia o los conocimientos parcelares,
asistemáticos o adquiridos en la práctica en reproducción y sexualidad,
no protegen del inicio precoz de la actividad sexual y del embarazo a
edad temprana. Por el contrario, la mayor ignorancia en sexualidad y
reproducción humana se asocia a conceptos menos integrales y
responsables de la sexualidad y a separar la sexualidad como un
componente normal integrante de nuestra personalidad.
La ignorancia genera una disociación de la sexualidad normal del
individuo. Negarla subrepticiamente y en forma sistemática de los
conocimientos, obliga a éstos a adquirirlos por las vías menos adecuadas,
pues los medios de comunicación de masas estimulan sus naturales
inquietudes, las cuales se resuelven por medios a sistémicos.
Desconocimiento en planificación familiar
Las adolescentes carecen notablemente del conocimiento bien
fundamentado de los diferentes métodos de planificación familiar. Si bien
muchos pueden recitarlos de memoria, carecen del adiestramiento
necesario para su correcto uso en caso de tener coitos. Los adolescentes
pueden carecer de información y conocimientos suficientes sobre los
métodos anticonceptivos o también no tener un fácil acceso a su
adquisición.
También pueden sentirse avergonzados tanto para preguntar como para
comprar anticonceptivos. Las mujeres adolescentes sexualmente activas
que desean evitar el embarazo tienen menos posibilidades que las de
otras edades para el uso de anticonceptivos.
Así, un 18% de las adolescentes entre 15 y 19 años no utilizan métodos
anticonceptivos, frente a 10,7% de mujeres de 15 a 44 años. En las
adolescentes más en su mayoría los embarazos no son deseados y más
de la mitad de los embarazos no deseados se producen en mujeres que
no usan anticonceptivos y la mayor parte del resto de embarazos no
deseados se deben al uso incorrecto de los anticonceptivos. En muchos
casos se usan métodos anticonceptivos pero de modo inadecuado.
Muchos adolescentes sin experiencia puede usar el condón
incorrectamente y las adolescentes se olvidan tomar con cierta
frecuencia los anticonceptivos orales. Las tasas de fracaso anticonceptivo
son mayores en las adolescentes, especialmente en las pobres, que para
las usuarias de más edad.
Genitalización de la sexualidad
La incorrecta educación sexual ha llevado a que el coito sea interpretado
como la única forma de dar y recibir placer. Se ha tomado el coito, tanto
por el sexo masculino como femenino, como un indicio de madurez. Se
tiene el concepto errado que el pene y la vagina son el centro de la
sexualidad, siendo el concepto de sexualidad, una vivencia amplia. Si las
adolescentes reciben información clara y oportuna sobre sexualidad,
incluyendo métodos contraceptivos, profundizando sobre su
disponibilidad, formas de uso y criterios para su utilización, sumado a la
capacitación y educación en paternidad responsable, toma de decisiones
y autoestima, estos suelen optar por retrasar el inicio de sus coitos,
recuperando una visión integral de la sexualidad.
Falta de comunicación con su madre y padre
La pérdida del poder de la familia como elemento manejador o
controlador de los hijos. La mayor y más temprana libertad al adolescente
para disponer de su tiempo libre, sin compartir con sus progenitores sus
vivencias o ansiedades. El distanciamiento - intencionado o no, hasta
perderse la relación padres- hijos, dando al hijo una falsa capacidad para
tomar decisiones, que en ocasiones puede crearle problemas, como la
gestación en la adolescencia , la fármaco dependencia o las
enfermedades de transmisión sexual.
Necesidad de dependencia y protección
El coito y el establecimiento de una unión y dependencia de pareja como
solución a conflictos dentro del núcleo familiar, debido a condiciones
adversas sociales o económicas, puede presentarse frecuentemente
entre adolescentes de zonas muy deprimidas o de áreas rurales. Esta
circunstancia puede suceder entre adolescentes que desde temprana
edad emigran a la ciudad en búsqueda de mejoría en las condiciones de
vida o desplazadas por la violencia. El establecimiento de una unión
puede ser buscada como una tabla de salvación, condición que
generalmente termina con un embarazo en edades todavía tempranas.
Otro factor de riesgo es el egocentrismo adolescente, “a ella no le
pasará”, es el periodo del pensamiento mágico, omnipotente, la
adolescente tiene la información, pero actúa como si no la necesitase,
como si para ella no existiese relación coito-embarazo. El inicio en las
relaciones sexuales tiende a ser más precoz en aquellas familias en las
que falta el padre o la madre.
Las separaciones de los padres pueden actuar como determinantes en
este inicio, en especial entre las más jóvenes, por la búsqueda de
atención y afecto. El embarazo en la adolescencia lleva consigo unas
situaciones de riesgo para la salud de la adolescente muy importantes
(embarazo no previsto, interrupción voluntaria del embarazo,
complicaciones debidas al acudir tarde a la consulta, etc.), de ahí que se
diseñen y apliquen programas específicos.
En los últimos años, se ha difundido entre los profesionales sanitarios la
magnitud del problema y creado una nueva cultura sanitaria,
favoreciendo la prestación de algunos de estos servicios de la red
normalizada de salud.
Los profesionales de atención primaria son fundamentales para la
detección, atención y prevención de los problemas de salud de las
adolescentes. A partir de experiencias de otros profesionales y
reflexiones propias, éstos elaboran nuevas actividades, modifican estilos
de trabajo, adecuan circuitos asistenciales y cuentan con la colaboración
de otros profesionales en contacto con los jóvenes (educadores,
psicólogos, trabajadores sociales, etc.).
La prevención y el tratamiento del embarazo en la adolescencia como
generador de problemas de salud para la adolescente y para el niño, así
como de problemas sociales, requieren del conocimiento de todas las
causas y consecuencias, con un abordaje profesional positivo y no
fatalista, colaborador y multidisciplinar.
Abusos sexuales
Diversos estudios han encontrado que entre el 11 y el 20 por ciento de
los embarazos en adolescentes son un resultado directo de la violación,
mientras que un 60 por ciento de las madres adolescentes tenían
experiencias sexuales no deseadas anteriores a su embarazo. Antes de
los 15 años, la mayoría de las experiencias de la primera relación sexual
en mujeres son de carácter no voluntario, algunas muchachas que han
tenido relaciones sexuales antes de los 15 años son obligadas por
hombres que en promedio fueron seis años mayores que ellas.
Uno de cada cinco padres de hijos de madres adolescentes admite que
ha forzado a las chicas adolescentes a tener relaciones sexuales con
ellos. En la mayoría de países, las relaciones sexuales entre un menor y
un adulto no están toleradas por ley, así un menor de edad se cree que
carece de la madurez y la competencia para tomar una decisión
informada para tener relaciones sexuales totalmente consentidas con un
adulto. En esos países, las relaciones sexuales con un menor de edad se
consideran abuso sexual a menores.
Una vez el adolescente ha llegado a la edad de consentimiento sexual, él
o ella puede legalmente tener relaciones sexuales con adultos, porque se
sostiene que en general (a pesar de ciertas limitaciones), una vez
alcanzada la edad de consentimiento sexual se entiende que puede
mantener relaciones sexuales con cualquier pareja que como mínimo
tiene la edad de consentimiento y voluntariamente. Por tanto, la
definición de violación de menores se limita a las relaciones sexuales con
una persona con edad inferior a la edad mínima de consentimiento, Lo
que constituye violación de menores en última instancia, difiere según la
jurisdicción de cada país.
Entre otras causas del embarazo en adolescentes se encuentran
también los factores predisponentes:
Familia disfuncional:
Uniparentales o con conductas promiscuas, que ponen de manifiesto la
necesidad de protección de una familia continente, con buen diálogo
padres – hijos. Su ausencia genera carencias afectivas que la adolescente
no sabe resolver, impulsándola a relaciones sexuales que tiene mucho
más de sometimiento para recibir afecto, que por genuino vínculo de
amor. Mayor tolerancia del medio a la maternidad adolescente y / o sola
bajo nivel educativo:
Cuando en la adolescencia hay un proyecto de vida bien formulado con
metas claras que se prioriza alcanza esto hace que al llegar a la etapa de
la madurez, tengan una mejor forma de vida dentro de la sociedad y la
familia, así como un determinado nivel educativo y posponer la
maternidad para la edad adulta, siendo esta una probabilidad que la
adolescente, aun teniendo relaciones sexuales, adopte una prevención
efectiva del embarazo y esta sea a largo plazo. Migraciones recientes:
con pérdida del vínculo familiar. Ocurre con el traslado de las
adolescentes a las ciudades en busca de trabajo y aún con motivo de
estudios superiores.
Pensamientos mágicos:
Propios de esta etapa de la vida, que las lleva a creer que no se
embarazarán porque no lo desean. Fantasías de esterilidad: comienzan
sus relaciones sexuales sin cuidados y como no se embarazan por
casualidad, piensan que son estériles. Falta o distorsión de la información:
es común que entre adolescentes circulen "mitos" como: sólo se
embaraza si tiene orgasmo, o cuando se es más grande, o cuando lo hace
con la menstruación, o cuando no hay penetración completa, etc.
Controversias entre su sistema de valores y el de sus padres:
cuando en la familia hay una severa censura hacia las relaciones sexuales
entre adolescentes, muchas veces las tienen por rebeldía y a la vez,
como una forma de negarse a sí mismos que tiene relaciones y no
implementan medidas anticonceptivas.
Aumento en número de adolescentes: alcanzando el 50% de la
población femenina.
Otros factores de riesgo de embarazo pueden ser:
Las salidas tempranas
El consumo de alcohol u otras drogas incluyendo el tabaco
Abandono escolar
Pocas amistades
Ser hija de una madre que tuvo su 1er parto a la edad de 19 años o
siendo aún más joven
II. Consecuencias
1.1Negación del Padre.
La maternidad y paternidad son roles de la vida adulta. Cuando
sobreviene un embarazo en una pareja adolescente, impone a los jóvenes
una sobre adaptación a esta situación para la cual no están emocional ni
socialmente preparados.
Si la adolescente no está preparada para ser madre, menos lo estará el
varón para ser padre especialmente porque, en la cultura en que se da la
maternidad adolescente es muy común que el varón se desligue de su
papel las descendencias pasan a ser criadas y orientadas por mujeres.
Esta exclusión del varón provoca el sentimiento de aislamiento agravado
por juicios desvaloriza dores por parte de su familia o amistades (“con
que lo vas a mantener”, “seguro no es tuyo” etc.) que precipitaran su
aislamiento si es que habían dudas.
Al recibir la noticia de su paternidad, el varón se enfrenta a todos sus
mandatos personales, sociales y a sus carencias, exacerbándose todo ello
por altruismo, lealtad etc. Como también por su dependencia económica
y afectiva.
Abandona sus estudios para absorber la mantención de su familia.
También es común que tengan peores trabajos y de menor remuneración
que sus padres, sometidos a un stress inadecuado a su edad. En general
todo ello condiciona trastornos emocionales que dificultan el ejercicio de
una paternidad feliz
1.2Rechazo familiar
Cuando una joven se ha embarazado, la noticia es recibida con evidente
disgusto por su compañero, su familia y su entorno social (escuela,
trabajo). No hay datos acerca de que la maternidad en la adolescencia
sea bien recibida en ningún grupo de la mayoría de las sociedades
actuales.
Cuando se produce un embarazo en la adolescencia, toda la familia a
menudo tiene que reunirse para decidir si los padres deben mantener al
bebé, poner fin al embarazo o dar al bebé en adopción. Los padres
pueden estar para ayudar a guiar a los adolescentes a tomar esa
decisión, y toda la familia tendrá que enfrentar las consecuencias. El
embarazo en la adolescencia puede ser un golpe arrollador para la vida
familiar y reclamar una drástica variación y cambios en su
funcionamiento habitual.
La actitud de la familia ante este acontecimiento, resulta decisiva para
mantener la salud, el bienestar y la calidad de vida de la misma,
tratándose de un proceso en que no sólo es importante tomar en
consideración los aspectos biológicos sino también hay que considerar
importantes factores psicosociales.
El problema que se presenta para las embarazadas adolescentes es que
están transitando por el difícil camino de transformarse en una mujer
adulta y, a la crisis de la adolescencia desencadenada por los cambios
biológicos, psicológicos, sociales e interpersonales, se le suma la crisis del
embarazo que es una crisis secundaria provocada por la presencia de una
vida en el vientre, que compromete a estas jóvenes con una
responsabilidad y madurez para las que no se han desarrollado
totalmente.
Es importante reconocer el cambio de roles que enfrentan los padres
adolescentes en el entorno social, porque comienza el miedo a la
discriminación social, a no saber cómo se desempeñarán en su nuevo
papel de padres en el que se considera, en muchas culturas, que el varón
debe sostener la manutención de la “familia” (aunque en general, cada
vez más mujeres son las que se constituyen como jefas de familia),
además de no poder evadir una responsabilidad que atemoriza y que los
colocó frente a la necesidad de abandonar sus estudios.
La mayoría de estas mujeres no llegan a establecer una relación más
formal después del parto, es decir, continúan solteras o, si cohabitan,
continúan cohabitando o rompen con sus parejas. La mayoría de las
madres (sin que esto sea una regla), reportan tener conflictos con el
padre del bebé antes del año después del parto y ambos no son felices.
Los embarazos no planeados no son un camino confiable para lograr una
perdurable unión de la pareja, de hecho la mayoría de ellos ni siquiera
llega a formar pareja y más bien se separan.
1.3 Discriminación social
A muchas adolescentes embarazadas les pone nerviosas salir en público
porque recibirá algunos fruncimientos de cejas y expresiones de
desaprobación. Algunas personas tampoco temen ridiculizar a las
adolescentes embarazadas, lo cual hace que se sientan mal sobre sí
mismas. Aunque el embarazo sea una situación difícil tampoco se les
debe decir a las adolescentes que no valen nada o que han arruinado su
vida. Pueden empezar un ciclo de baja estima y depresión que no es
bueno para los adolescentes embarazadas ni para su bebe que todavía no
nace.
La sociedad en general condena los embarazos precoces más por falta de
previsión en la anticoncepción, que por respeto a la vida humana por las
consecuencias acarreadas. Pero esta sociedad no facilita para nada a los
jóvenes el llegar a soluciones maduras para enfrentar las actuales.
Muchas adolescentes al sufrir burlas y provocaciones de sus compañeros
llegan al punto de sentir pena ir a la escuela por miedo a que se burlen de
ella. Es así como el embarazo de adolescentes viene con un cierto grado
de estigmatización, puede ser el objeto de comentarios despectivos y de
burlas groseras de sus compañeros.
Según la organización Mundial de la Salud (2013) citado por Ipatenco
(2013) muchas de las niñas que se embarazan se enfrentan con burlas de
gentes a quienes consideraban sus amigos y sufren provocaciones dentro
de su propio círculo.
Las adolescentes en estado de embarazo experimentan un
distanciamiento de algunos de sus amigos a quienes se conocían de
tiempo atrás y con quienes habían compartido momentos relevantes de
tiempo atrás.
Además de la sensación de soledad, las jóvenes traen a colación otras
razones por las cuales han limitado las interacciones sociales. Como
consecuencia las adolescentes embarazadas pierden su círculo de amigas
y se encuentran sin relaciones comprensivas o amistades fuertes. Para
las adolescentes que no tienen apoyo del padre del bebe, puede ser aún
más difícil enfrentar a la sociedad en general.
Cuando ocurre en el periodo en que la mujer no puede desempeñar
adecuadamente ese rol, el proceso se perturba en diferente grado. Las
madres adolescentes pertenecen a sectores sociales más desprotegidos
y, en las circunstancias en que ellas crecen, su adolescencia tiene
características particulares.
III. Riesgos
1.1 Abortos espontáneos o inducidos
La posibilidad de que un embarazo finalice en un aborto espontáneo o
provocado, existen diversos riesgos para el fruto de la gestación. La tasa
de mortalidad neonatal se estima en 2,4 veces mayor en los hijos nacidos
en menores de 15 años, que en los nacidos de madres mayores de 20
años.
El aborto espontáneo, por definición, es la muerte del feto; el riesgo
de aborto espontáneo puede aumentar en embarazos subsiguientes La
muerte fetal y el parto prematuro se clasifican como sigue
Aborto: muerte del embrión o el feto o salida de los productos de la
concepción (feto y placenta) antes de las 20 semanas de la gestación
Muerte fetal: defunción fetal después de las 20 semanas
Parto pre término: salida de un feto vivo entre las 20 y las 36 semanas/6
días
El aborto puede clasificarse de la siguiente manera:
Temprano o tarde
Terminación del embarazo espontánea o inducida por razones médicas o
electivas
Amenazado o inevitable
Incompleto o completo
Recurrente (también denominada pérdida recurrente del embarazo )
Retenido
Séptico
Entre el 20 y el 30% de las mujeres con embarazos confirmados sangran
durante las primeras 20 semanas del embarazo; la mitad de ellas
presenta un aborto espontáneo. Por lo tanto, la incidencia de aborto
espontáneo es de hasta alrededor de 20% en los embarazos
confirmados. La incidencia en todos los embarazos es probablemente
más alta porque algunos abortos muy tempranos pasan desapercibidos.
Los abortos espontáneos aislados puede producirse por ciertas virosis
(citomegalovirus, herpes virus, parvovirus y rubéola) o por trastornos
que pueden causar abortos esporádicos o pérdidas recurrentes (p. ej.,
anomalías cromosómicas o mendelianas, defectos de la fase lútea).
Otras causas incluyen anormalidades inmunológicas, traumatismos
mayores y anomalías uterinas (p. ej., fibromas, adherencias). Con mayor
frecuencia, se desconoce la causa.
Los factores de riesgo para aborto espontáneo incluyen
Edad > 35, embarazo precoz
Antecedentes de aborto espontáneo
Tabaquismo
Uso de ciertos fármacos (p. ej., cocaína , alcohol , altas dosis de
cafeína )
Un trastorno crónico mal controlado (p.
ej., diabetes , hipertensión , trastornos evidentes de la tiroides ) en la
madre No se ha demostrado que los trastornos tiroideos subclínicos, el
útero en retroversión y los traumatismos menores sean causa de aborto
espontáneo.
Los síntomas del aborto espontáneo incluyen dolor pelviano tipo
cólico, sangrado y, finalmente, expulsión vaginal de tejidos. El aborto
espontáneo tardío puede comenzar con un chorro de líquido cuando se
rompen las membranas. La hemorragia rara vez es masiva. Un cuello
uterino dilatado indica que el aborto es inevitable.
Si los productos de la concepción permanecen en el útero después del
aborto espontáneo, puede haber un sangrado vaginal, a veces después
de algunas horas o días. También puede desarrollarse una infección, que
provoca fiebre, dolor y a veces, sepsis (llamada aborto séptico ).
Criterios clínicos
En general, ecografía y subunidad beta de la gonadotropina coriónica
humana (beta-hCG) cuantitativa
El diagnóstico de la amenaza de aborto y los abortos inevitables,
incompletos o completos a menudo son posibles basándose en criterios.
La ecografía y la medición cuantitativa de la beta-hCG en suero en
general se realizan para excluir un embarazo ectópico y para determinar
si los productos de la concepción siguen en el útero (lo que sugiere que
el aborto es incompleto más que completo). Pero los resultados pueden
no ser concluyentes, especialmente durante la primera parte del
embarazo.
El aborto retenido se sospecha cuando el útero no ha aumentado
progresivamente de tamaño o cuando hay una beta-hCG cuantitativa
baja para la edad gestacional o no se duplica en 48 o 72 h. El aborto
retenido se confirma si la ecografía muestra:
Desaparición de la actividad cardíaca embrionaria previamente
detectado
Ausencia de tal actividad cuando la longitud vértice-nalga fetal es > 7
mm
Ausencia de polo fetal (determinado por ecografía transvaginal) cuando
el diámetro promedio del saco (promedio de los diámetros medidos en 3
planos ortogonales) es > 25 mm.
1.2 deformación del bebe
El embarazo precoz es considerado de alto riesgo cuando la mamá es
menor de 14 años ya que la maduración de su sistema reproductivo y el que
haya alcanzado una talla adulta no es signo de que su canal de parto tenga
las dimensiones normales. La pelvis en la mujer no crece con la misma
rapidez que la estatura y alcanza la madurez total mucho tiempo después de
que la niña se haya desarrollado.
El canal de parto en una adolescente muy joven es mucho menor de lo que
es en edad adulta, además de ello existe un mayor riesgo de padecer
toxemia, parto prematuro, anemia, desproporción feto pélvica, mortalidad
perinatal y materna, ruptura prematura de membranas, presentación
podálica e hipertensión arterial.
Pero esto no es todo, también el bebé sufre las consecuencias del embarazo
prematuro, las cuales están relacionadas con la incapacidad del cuerpo de la
mamá para alojar vida y a su vez a los cuidados y nutrición prenatal
inadecuados.
Esto es debido a que la madre, al no haber alcanzado su madurez sexual, no
pude darle al niño todo lo que necesita para formarse completamente. En otros
casos, el niño muere al nacer o no llega al año de vida.
El bebé de una adolescente enfrenta, además, el riesgo de prematuridad. El
nacer antes de completar las 37 semanas de gestación trae consigo diversas
complicaciones médicas como retraso del crecimiento, trastornos en los
pulmones, retinopatía y ceguera.
La atención obstétrica adecuada durante el embarazo es tan importante para
la salud y el bienestar tanto de la madre como del bebé. Aliméntate bien,
realiza ejercicios y confía en amigos y familiares para recibir apoyo.
1.3 mala alimentación
Durante la adolescencia, las jóvenes aún no cuentan con todos los
nutrientes necesarios para contribuir con el buen desarrollo del bebé.
Además, sus cuerpos no están totalmente preparados para llevar un
embarazo saludable.
Bajo peso al nacer y nacimiento prematuro del bebé.
Anemia (niveles bajos de hierro).
Una mayor tasa de mortalidad infantil (muerte).
Posible mayor riesgo de desproporción cefalopélvica (la cabeza
del bebé es más ancha que la abertura pélvica).
Si la mujer gestante es una niña menor de 15 años, el bebé puede
nacer con malformaciones.
La madre adolescente tiene un alto riesgo de sufrir de pre
eclampsia y eclampsia.
Las probabilidades de mortalidad materna son mucho
mayores.
Se presenta un mayor riesgo de abortos naturales.
Los nacimientos prematuros son bastante comunes.
Las complicaciones durante el parto son bastante frecuentes.
Detención en el crecimiento de la adolescente, ya que todos los
nutrientes y proteínas destinadas a la madre, ahora deben ser
compartidas con el bebé.
El riesgo de bajo peso se duplica en las menores de 15 años, es 1,5 veces
mayor en las menores de 17 años y 1,3 veces en las adolescentes de 18 a
19 años. En gran medida este bajo peso al nacer se debe a la
prematuridad. Los niños que sobreviven al periodo neonatal, crecen al
mismo ritmo que los lactantes nacidos de madres mayores.
Parece que en este aspecto influyen los factores ambientales como:
pobreza, hacinamiento, malos hábitos de salud, falta de conocimiento
adecuado sobre el desarrollo del niño e inapropiadas prácticas de crianza
y supervisión infantil, más que el bajo peso al momento del nacimiento,
son los responsables de la mayor incidencia de problemas médicos
postnatales en lactantes de madres adolescentes.
IV. Prevenciones
1.1 métodos anticonceptivos
La única forma de asegurarse de no quedar embarazada es no tener
relaciones sexuales. Sin embargo, hay muchos métodos para reducir las
posibilidades de quedar embarazada si eres sexualmente activa, como
las píldoras anticonceptivas. Asimismo, el uso del condón no solo te
protegerá de un embarazo indeseado, sino también de las
enfermedades de transmisión sexual.
En muchos casos el uso de métodos anticonceptivos es inadecuado.
Muchos adolescentes sin experiencia puede usar
el condón incorrectamente y las adolescentes se olvidan con frecuencia
de tomar los anticonceptivos orales. La tasa de fracaso
anticonceptivo es mayor en las mujeres adolescentes, especialmente en
las pobres, que en mujeres de más edad.
Los métodos reversibles a largo plazo como el dispositivo intrauterino,
el anticonceptivo su dérmico, el parche anticonceptivo, el anillo
vaginal o inyecciones de anticonceptivos inyectables combinados (Depo
Provera), requieren la intervención del usuario con menos frecuencia –
una vez al mes a cada varios años–, y puede prevenir el embarazo con
mayor eficacia en mujeres que tienen problemas para seguir las rutinas,
incluidas las jóvenes. El uso simultáneo de más de un método
anticonceptivo disminuye el riesgo de embarazos no deseados, y si uno
de los métodos es de barrera (condón), también se reduce la
transmisión de enfermedades de transmisión sexual.
La aprobación, por las autoridades sanitarias de numerosos países,
de anticonceptivos de emergencia como Píldora del día
después o píldora del día siguiente incide de manera específica en la
reducción de las tasas de embarazos en adolescentes. Además de la
denominada píldora del día después también ha aparecido en el
mercado la denominada píldora de los cinco días después estás píldoras
anticonceptivas de uso de emergencia, que pueden requerir o no receta
médica –dependiendo de los países–, no deben confundirse con la
denominada píldora abortiva RU-486 o mifepristona, para la que se
requiere prescripción y receta médica y solamente puede usarse dentro
de los 49 días siguientes a la concepción.
Los padres deben hablar de sexualidad a sus hijos ya que es la mejor
manera de prevenir conductas inadecuadas y en última
instancia embarazos no deseados. La educación sexual también está
incluida, en numerosos países, en el currículum escolar. Puede llevarse a
cabo por profesores u otros profesionales de la sanidad. También los
adolescentes se informan por otros medios, compañeros, libros
e internet.
1.2 Abstinencia
La clave está, no en evitar las relaciones sexuales entre adolescentes, sino en prevenir y
educar para que los jóvenes tengan un comportamiento más responsable a la hora de
mantener relaciones sexuales y dejar muy en claro el hecho de que siempre que se
mantengan relaciones sexuales se tienen que utilizar métodos anticonceptivos, no sólo
para protegerse de un embarazo no deseado sino también del contagio de infecciones de
transmisión sexual.
1.3 charlas
Puedes asistir a distintas clínicas de planificación familiar; allí
encontrarás programas de asesoramiento y apoyo que ayudan a
prevenir el embarazo en la adolescencia. Estos grupos pueden
proporcionar información sobre el control de la natalidad y ayudar a los
adolescentes a entender sus propios límites sexuales.
Las escuelas deben asumir el reto de prevenir y concientizar a los
adolescentes para reconocer si en sus vidas existe violencia sexual,
Impartir educación sexual sin tabúes ni prejuicios como parte de la
educación integral.
1.4 informarse mejor
Si sufres de abuso sexual o conoces alguien que pase por ello, no
tengas miedo y dirígete a cualquier estación policial para realizar la
denuncia debida. Puedes hacerlo sola o con cualquier familiar,
profesor o persona que conozca de los hechos. Además, puedes
informárselo a cualquier centro de salud o educación, así como al
Ministerio Público para que también te brinden ayuda
Conclusiones.
El embarazo adolescente alto riesgo al darse en la adolescencia; La
curiosidad de tener relaciones sexuales es una de las principales causas
por las que ocurren embarazo precoz seguidos de la falta de acceso a la
educación sexual.
Las pacientes inician su vida sexual entre los 14 a 16 años de edad, su
primera menstruación entre los 10 a 12 años, refirieren de 1 a 2
compañeros sexuales, con parto vaginal, el primer embarazo se da en
las edades de 14 a 16 años. Con antecedentes no patológicos, sin
embargo el uso frecuente de PPMS es notable.
Las principales complicaciones durante un embarazo adolescente según
orden de frecuencia: Muerte fetal, Anemia, Amenaza de abortos,
Amenazas de parto pre término entre otras.
Respecto las complicaciones durante el parto las embarazadas
adolescentes, los estudiantes: Muerte Materna, Incremento de Cesáreas,
Síndrome Hipertensivo Gestacional, Parto Prolongado, Sufrimiento fetal.
El embarazo en la adolescencia, constituye un problema vigente y en
ascenso, con serias afectaciones sobre la salud y calidad de vida de este
grupo poblacional.
El impacto del embarazo en la adolescencia es psicosocial y se traduce
en deserción escolar, mayor número de hijos, desempleo, fracaso en la
relación con la pareja, carencia de madurez para atender y educar
adecuadamente al hijo, imposibilidad de proporcionarle un hogar seguro,
estable, emocional y económicamente. Para su atención se necesita un
abordaje integral por un equipo interdisciplinario capacitado en la
atención de adolescentes y, en específico, de la maternidad-paternidad
responsable.
Con respecto a los factores psicológicos la mayoría tenía una disfunción
moderada según el apego familiar que valora la funcionalidad de la
familia y una baja autoestima según la escala de evaluación de la
misma.
Aunque en la actualidad la mayoría de ellas saben de la existencia de
métodos anticonceptivos modernos, algunas de ellas no los conocían
antes de salir embarazadas, y muestran un deficiente conocimiento
sobre la forma de usarlos correctamente. Estas debilidades en los
conocimientos de las adolescentes explican parte de los embarazos
observados.
Existe problema de accesibilidad cultural al uso de métodos
anticonceptivos modernos, pues algunas de las adolescentes no los
solicitaron por vergüenza, mientras otras mencionaron restricciones por
parte de sus maridos o compañeros. Encontramos que la mayoría de las
adolescentes no deseaban su embarazo actual, aceptándolo
inconscientemente al no poder tomar una decisión propia.
RECOMENDACIÓN
Promover a las y los adolescentes reciba adecuadamente información
sobre sexualidad y, particularmente, sobre los métodos de planificación
familiar. Hay que lograr que tengan una visión más completa de las
opciones disponibles y, de manera muy importante, que conozcan la
forma de usar correctamente los métodos.
Es necesario encontrar la forma de que los padres estén más
capacitados y motivados para establecer comunicación con sus hijas e
hijos, en relación a estos temas. En general, debe de haber un esfuerzo
de toda la sociedad, incluyendo de manera muy especial al sistema
educativo.
Otro gran reto es encontrar procedimientos para facilitar el acceso de
las y los adolescentes a los métodos anticonceptivos, de manera de
solapar la vergüenza que frena a las muchachas para solicitarlos. Al
respecto, hay que revisar el papel que puede jugar la Clínica de
Adolescentes.
Es preciso seguir luchando por eliminar el atraso social y económico en
que se desenvuelve la población, en el entendido de que existe un
círculo vicioso entre fecundidad de las adolescentes y pobreza.
Al Ministerio de Salud:
Coordinación con el MINED para brindar capacitaciones a los
maestros de secundaria, respecto al tema de Métodos
Anticonceptivos en la Adolescencia, haciendo énfasis en la
prevención, actitudes favorables y prácticas adecuadas.
Desarrollo y Fortalecimiento de clubes de adolescentes en las
unidades de salud, donde se brinden charlas que favorezcan los
Conocimientos, Actitudes y Practicas respecto al Buen Uso y
Manejo de Métodos Anticonceptivos en los adolescentes,
procediendo a darles un seguimiento continuo para la
sistematización y la evaluación de la información.
Mensajes educativos sobre el buen uso y responsabilidad en el
manejo de los Métodos Anticonceptivos en la Adolescencia, a
través de medios de comunicación más frecuentemente utilizados
por los adolescentes.
Al Ministerio de Educación:
Desarrollar en el pensum educativo de secundaria una Materia en
Salud Sexual y Reproductiva haciendo énfasis en prácticas
responsables, y el buen manejo acerca del uso de Métodos
Anticonceptivos.
Divulgar mensajes sistemáticos en los medios de Educación
Social sobre Educación Sexual Integral con énfasis en el Uso
Responsable de Métodos Anticonceptivos, en los Adolescentes.
Brindar educación más activa en los colegios e Institutos de
Secundaria, sobre Sexualidad sin dejarse influenciar por los
tabúes y prejuicios sociales que existen alrededor del tema de la
sexualidad en los adolescentes con énfasis en la temática del Uso
y Manejo responsable de los Métodos Anticonceptivos.
Al Personal de Salud del Centro de Salud:
Que estén anuentes a las capacitaciones sobre Sexualidad
Adolescente, y dispuestos a brindar las charlas respecto al tema a
los adolescentes.
Asumir la responsabilidad que juegan como educadores de los
adolescentes respecto a temas de sexualidad.
A los padres de familia de los adolescentes:
Que sean conscientes de la problemática que enfrentan los
Adolescentes sobre temas de Sexualidad y comprender su
rol fundamental en la consolidación de un buen
conocimiento sobre la temática de los Métodos
Anticonceptivos, en nuestro país y su impacto
principalmente en la adolescencia.
Que apoyen la iniciativa del MINSA, MINED, y ONGs, y de
esta manera permitan que sus hijos reciban una educación
sexual de calidad, con énfasis en prevención en el
conocimiento del buen uso y manejo de Métodos
Anticonceptivos.