Los prejuicios contra la
vejez
La vejez es una etapa que todos vamos a vivir
inexorablemente y para la cual no estamos
preparados. Es un tema conflictivo. El grado de
conflicto que representa para cada uno y las
conductas de defensa están determinados por las
historias personales que se fueron "haciendo
carne" en sucesivas experiencias, fantasías y
represiones en una ideología general sobre lo que es
la vejez que permanece inconsciente en nosotros.
• A fines del ´50 aparece la teoría del desapego que
postula que a medida que los seres humanos
envejecen van reduciendo su interés vital por las
actividades y objetos que lo rodean, lo que lo van
haciendo apartar de toda clase de interacción
social, sumergiéndose en sí mismos, en sus propios
problemas.
Los estudiosos sobre el tema afirman que esto es normal
ya que al ir declinando sus capacidades sensoriomotrices,
guardan sus reservas para menos objetos pero más
significativos. Esto les permite evitar dificultades y
situaciones que le generan angustia.
…política de segregación o indiferencia hacia
los viejos, pensando que la vejez no tiene valor.
Otros estudios contradicen la teoría del desapego:
Carp en 1966 «en un entorno positivo la gente vieja generalmente
prefiere la actividad y los contactos sociales informales más que el
desapego, éste es el resultado de conductas adversas del entorno,
más que elementos constitutivos propios de la edad.»
Maddox en 1973 «los viejos deben permanecer activos la mayor
cantidad de tiempo. La personalidad previa del viejo permite
entender cómo es y se comporta con la mayoría de edad.»
Simone de Beauvoir en 1970 dice :"... y es seguir persiguiendo
fines que den un sentido a nuestra vida; dedicación a individuos,
colectividades, causas, trabajo social o político, intelectual,
creador. Contrariamente a lo que aconsejan los moralistas, lo
deseable es conservar a una edad avanzada pasiones lo bastante
fuertes como para que nos eviten volvernos sobre nosotros
mismos. La vida conserva valor mientras se acuerda valor a la de
los otros a través del amor, la amistad, la indignación, la
compasión."
Universal - Inevitable - Intrínseco
• La teoría del desapego está muy
arraigada y extendida consciente o
inconscientemente, en todos los
estratos de nuestra sociedad y produce
un fenómeno que podríamos llamar de
desapego hacia los viejos.
• La mayoría de la población de todas las culturas
tienen un cúmulo de conductas negativas hacia
los viejos, a veces inconscientes, pero otras,
conscientes y activas: el viejismo.
• Se entiende por viejismo al conjunto de
prejuicios, estereotipos y discriminaciones que se
aplican a los viejos en función de su edad. Sus
consecuencias son comparables a los prejuicios
que se sustentan contra las mujeres, la raza o la
religión. La diferencia con ellos está en que los
adultos mayores no poseen ese estado de vejez
en razón de su nacimiento en un mundo
determinado, sino que lo adquieren en razón de
la acumulación de cierto número de cumpleaños.
En la vejez, si tenemos el tiempo suficiente, todos llegaremos
a ser viejos y pasaremos a convertirnos, en víctimas de
nuestro propio prejuicio. Las personas víctimas del viejismo
se consideran desde el punto de vista social como enfermas,
seniles, deprimidas, rígidas, asexuadas, pasadas de moda y
una multitud de rótulos descalificatorios más.
Sus problemas físicos y mentales tienden a ser fácilmente
ignorados y con frecuencia no se tienen en cuenta sus
necesidades económicas y sociales. El viejismo lleva a las
generaciones jóvenes a ver a los viejos como diferentes, a no
considerarlos como seres humanos con iguales derechos y, lo
que es peor, no les permite a esos jóvenes a identificarse con
los viejos. Es así que se tiende a ver a la vejez como algo que
no nos pertenece y por lo tanto, al no sentir que nos
concierne, no nos permite prepararnos para enfrentar
nuestro propio envejecimiento.
• Dice Leopoldo Salvarezza: "El temor es la base
de la hostilidad y la ignorancia la prolonga". El
temor de que esto me pueda pasar a mi, por lo
tanto o debo escaparme o debo luchar
activamente en contra. Todos vamos a ser viejos;
no hay escapatoria.
• Un viejo frente a nosotros es como una especie
de espejo del tiempo y todos sabemos que el
destino que la sociedad impone a la vejez
(desconsideración, rechazo, aislamiento,
explotación y depósito en horrendos lugares a la
espera de la muerte), nos provoca angustia frente
a este futuro posible y nos impulsa a escaparnos
de ello.
• El Dr. Salvarezza plantea que la vejez no es algo
abstracto que está en un futuro. Nuestros
órganos comienzan a envejecer a los 7 años y
muchas de nuestras capacidades físicas alcanzan
su punto máximo de desarrollo a los 25 años y a
partir de allí comienza su declinación.
• La vejez no es algo que está allí fuera de nosotros,
en el futuro, sino que es presente, actual y la
llevamos adentro activamente. Debemos
reubicarnos dentro de la totalidad de los seres
humanos que viven y que , al vivir, también
envejecen. Tomar conciencia de esta realidad
personal hará que podamos salir de una nebulosa
visión prejuiciosa hacia la vejez.