TEMA 7.
PSICOPATOLOGÍA DE LA AFECTIVIDAD
• Alegría patológica o hipertimia. Estado de ánimo expansivo, euforia, alegría
extrema, optimismo, vivacidad, hiperactividad, autoestima elevada. Asociado a
atención fugaz, fuga de ideas, verborrea, comportamiento desinhibido, disminución de
la necesidad de sueño, irritabilidad.
• Tristeza patológica o hipotimia. Estado de ánimo apagado y afligido, pérdida de
interés, escasa reactividad emocional, tendencia al llanto, pobre atención al ambiente,
dificultades de concentración, discurso breve, inhibición psicomotora, baja autoestima,
aislamiento, posibles ideas de suicidio.
• Angustia o ansiedad patológica. Estado de tensión, alarma, angustia, miedo, temor,
sensación de inseguridad y de que algo va a ocurrir, inquietud psicomotora,
pensamiento atropellado, reacciones somáticas o fisiológicas desagradables, posible
despersonalización, desrealización y ataques de pánico.
• Disforia. Malestar emocional general y difuso. Humor displacentero que engloba
tristeza, ansiedad, angustia, malhumor, irritabilidad.
• Anhedonia. Incapacidad o capacidad disminuida para experimentar placer o agrado
ante acontecimientos que previamente eran placenteros. Falta de disfrute y de
satisfacción.
• Paratimia, afecto discordante o inadecuación afectiva. Reacción afectiva
incongruente o inadecuada al contenido de las vivencias o al contexto. Falta de
sintonía y de irradiación afectiva.
• Ambivalencia afectiva o ambitimia. Coexistencia de sentimientos positivos y
negativos respecto a una misma vivencia o persona, sin que se anulen mutuamente.
• Inversión de los afectos. La persona odia a quienes debería querer, y/o siente afecto
por quienes debería odiar.
• Labilidad afectiva o emocional. Oscilaciones bruscas o cambios súbitos del estado de
ánimo, generalmente independientes de estímulos externos.
• Incontinencia afectiva. Falta de control afectivo. Estados de ánimo o emociones que
surgen de modo exageradamente rápido, excesivamente intensos, y que no pueden ser
dominados.
• Rigidez afectiva. Pérdida de la capacidad de modulación afectiva. La persona tiene
emociones fijas y persistentes que no se modulan ni varían según las circunstancias
externas.
• Indiferencia, frialdad o embotamiento afectivo. Pérdida de la capacidad de
presentar respuestas afectivas. Indiferencia emocional. La persona apenas experimenta
ni expresa reacciones afectivas en sus relaciones con el mundo exterior,
acontecimientos o vivencias.
• Alexitimia. “Falta de palabras para los afectos”. Escasa conciencia de los estados de
ánimo, confusión respecto a ellos y dificultad para expresar emociones. Incapacidad
para identificar los sentimientos, así como para expresarlos y comunicarlos.
• Abulia. Trastorno de la voluntad. Incapacidad de iniciar, comunicar o regular
conductas dirigidas a un propósito.