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Servicio A Dios

El documento explora la importancia del servicio en la Biblia, destacando que el mayor en el reino es aquel que sirve. Se enfatiza que aprender a ser siervo es fundamental para convertirse en un líder eficaz y que el servicio a Dios debe ser sincero y total. Además, se presentan razones para servir a Dios, incluyendo la dotación de dones espirituales y la necesidad de obreros en la iglesia.
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Servicio A Dios

El documento explora la importancia del servicio en la Biblia, destacando que el mayor en el reino es aquel que sirve. Se enfatiza que aprender a ser siervo es fundamental para convertirse en un líder eficaz y que el servicio a Dios debe ser sincero y total. Además, se presentan razones para servir a Dios, incluyendo la dotación de dones espirituales y la necesidad de obreros en la iglesia.
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Tabla de contenido

1. LA GRANDEZA DEL SERVICIO EN LA BIBLIA (ESTUDIO SOBRE EL


SERVICIO)

1.1. La grandeza en el servicio, estudio sobre el servicio, reflexión (Tema


servir a Dios). El mayor en el reino es el que sirve.

1.2. Significado de la palabra siervo o el que sirve dentro del idioma


griego y hebreo

1.3. Dios da el nombre de ministros o servidores a aquellos que lo


adoran.

2. CUANDO SE APRENDE A SER SIERVO SE PUEDE APRENDER A SER


LÍDER

2.1. La grandeza en el servicio, aprendiendo a ser líder, porque el mayor


en el reino es el que sirve

2.2. El líder debe ser un testigo de Cristo

2.3. El servicio a Dios debe ser de todo corazón

3. RAZONES PARA SERVIR A DIOS

3.1. He sido dotado para servir.

3.2. Los obreros son pocos y la mies es mucha.

3.3. Somos salvos para servir

3.4. Servimos al más grande

3.5. Conclusión de estudio sobre el servicio a Dios


1. LA GRANDEZA DEL SERVICIO EN LA BIBLIA (ESTUDIO SOBRE EL
SERVICIO)

1.1. La grandeza en el servicio, estudio sobre el servicio,


reflexión (Tema servir a Dios). El mayor en el reino es el que
sirve.

Lucas 22:24-30: «Tuvieron además un altercado sobre cuál de ellos sería


el más importante. Jesús les dijo: Los reyes de las naciones oprimen a
sus súbditos, y los que ejercen autoridad sobre ellos se llaman a sí
mismos benefactores. No sea así entre ustedes. Al contrario, el mayor
debe comportarse como el menor, y el que manda como el que sirve.

El mayor en el reino es el que sirve

Porque, ¿Quién es más importante, el que está a la mesa o el que sirve?


¿No lo es el que está sentado a la mesa? Sin embargo, yo estoy entre
ustedes como uno que sirve. Ahora bien, ustedes son los que han estado
siempre a mi lado en mis pruebas. Por eso, yo mismo les concedo un
reino, así como mi Padre me lo concedió a mí para que coman y beban a
mi mesa en mi reino, y se sienten en tronos para juzgar a las doce tribus
de Israel».

1.2. Significado de la palabra siervo o el que sirve dentro del


idioma griego y hebreo

En hebreo el que sirve es denominado con el término «ebed», que


implica: Un servicio voluntario u obligatorio, y designa a todos aquellos
que tienen que servir; por ejemplo: El prisionero de guerra, el esclavo
comprado, el funcionario privilegiado de un soberano, y también el
adorador de Jehová.

Por esto los orientales se consideran servidores de un superior o de Dios.


En hebreo se aplica asimismo el término de servidor a un pueblo vencido
y sometido a tributo. Ejemplo: Los filisteos y moabitas fueron hechos
siervos de David, esto es sometidos como esclavos a su servicio.

Después de esto, aconteció que David derrotó a los filisteos y los


sometió, y tomó David a Meteg-ama de mano de los filisteos. Derrotó
también a los de Moab, y los midió con cordel, haciéndolos tender por
tierra; y midió dos cordeles para hacerlos morir, y un cordel entero para
preservarles la vida; y fueron los moabitas siervos de David, y pagaron
tributo (2 Samuel 8:2)
1.3. Dios da el nombre de ministros o servidores a aquellos que
lo adoran.

José fue esclavo, servía a su dueño, el cual le había confiado la


administración de sus bienes. «Así halló José gracia en sus ojos, y le
servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo
que tenía (Génesis 39:4)
2. CUANDO SE APRENDE A SER SIERVO SE PUEDE APRENDER A
SER LÍDER

2.1. La grandeza en el servicio, aprendiendo a ser líder, porque


el mayor en el reino es el que sirve

En las sagradas escrituras tenemos varios ejemplos de hombres que,


con su fidelidad y compromiso a sus amos, nos dejan un claro ejemplo
de lo que es el servicio abnegado y voluntario al Señor.

Josué acompañó a Moisés, asumiendo el cuidado del primer tabernáculo,


sucediéndole después en el caudillaje de Israel. «Y se levantó Moisés con
Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios» (Éxodo 24:13)

«Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su


compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun,
su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo» (Éxodo
33:11)

El líder debe ser uno que haya aprendido disciplina, sujeción y que
pueda demostrar compromiso por lo que se le encomienda, Josué tardo
tiempo aprendiendo al lado de Moisés, pero valió la pena, fue quien
finalmente tomo el liderazgo

Eliseo era el ayudante de Elías vertiendo agua en sus manos, y vino a


ser profeta a su vez. «Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y
con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que
comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía» (1 Reyes
19:21)

Hay que entender que no somos perpetuos, algún día tendremos que
dejar la capa de los honores, así como Elías la dejo, pero que bueno
saber a quién se la dejamos, y solo quienes se dejan moldear son los
aptos para recibirla, Dios necesita hombres y mujeres que le sirvan, que
reconozcan al líder que Dios les ha puesto y se sujeten, que le rodeen,
que puedan verter agua en sus manos cuando este cansado y sediento.
El tipo de personas que Dios usará son las que aprenden a tener amor y
respecto por quienes sirven.

«Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre


vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis
en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre
vosotros» (1 Tesalonicenses 5:12.13)
«Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan
por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan
con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso»
(Hebreos 13:17)

2.2. El líder debe ser un testigo de Cristo

Los discípulos recibían las instrucciones de Cristo y vinieron a ser los


ministros (servidores) del Evangelio.

«Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las


cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron
los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la
palabra» (Lucas 1:1.2)

«Hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado


mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido;
a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con
muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y
hablándoles acerca del reino de Dios» (Hechos 1:2.3)

El líder debe ser un testigo de Cristo, haber tenido un contacto con él,
saber en quien ha creído y a quien sirve, es buen momento para repetir
unas palabras de un gran líder de Dios. DIOS AL QUE LLAMA CAPACITA,
él no nos deja a la deriva.

Llamó a los doce e invirtió tiempo en ellos, así hay que invertir tiempo
en la gente para capacitarles en todas las áreas que necesita la iglesia.

2.3. El servicio a Dios debe ser de todo corazón

El servicio que Dios esperaba y requería de Israel era para que le


agradara a él: «Ahora, pues, Israel, ¿Qué pide de ti Jehová tu Dios?, que
andes en todos sus caminos, que ames y sirvas a Jehová, tu Dios con
todo tu corazón y con toda tu alma» (Deuteronomio 10:12)

Dios demanda este servicio de nosotros como una entrega total. Porque
no podemos servirle a medias, el servicio a Dios es completo o no le
servimos, pues si su palabra dice claramente que le debemos servir con
todo el corazón y con toda el alma, es porque él no acepta ningún
servicio a medias.

Además su palabra dice más adelante explícitamente que no podemos


servir a dos señores a la misma vez: «Ninguno puede servir a dos
señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y
menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas» (Mateo
6:24)

Nuestro servicio debe estar centrado en el Señor. A quién debemos


servir cuando lo hacemos por medio de un ministerio o don, es a Dios,
es el único que debe ser exaltado con lo que hacemos, aunque no se
puede obviar que si lo haces mal, no faltará quien te pueda juzgar.

Dios es al único que debemos de servir no existe nadie más en este


mundo que merezca de nuestro servicio porque solo Dios es verdadero,
el Dios único y soberano que está por todo y para todo.
3. RAZONES PARA SERVIR A DIOS

Glorificar a Dios, A veces, en nuestro fervor bíblico para enfatizar que la


salvación no es por obras, no somos capaces de apreciar plenamente
que hemos sido salvos para hacer buenas obras. NO SOMOS SALVOS
POR OBRAS PERO SI PARA BUENAS OBRAS.

«Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas


obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en
ellas» (Efesios 2:10)

3.1. He sido dotado para servir.

Varios pasajes bíblicos nos ayudan a entender el concepto de los dones


espirituales. Entre ellos se encuentran Romanos 12:4- 1 Corintios 12:4- y
Efesios 4. En estos capítulos aprendemos cómo Dios en su gracia y
sobrenaturalmente favorece cada creyente con su propio don distinto.
¡Qué gran privilegio!

3.2 Los obreros son pocos y la mies es mucha.

Hoy por hoy encontramos gran apatía en muchos miembros de la iglesia


para servir a Dios, no se quieren comprometer con algo que tenga que
restarles tiempo en sus vidas, y lo sorprendente es que uno descubre
que detrás de esta apatía está el miedo “a tener que consagrar sus
vidas a Dios” porque dicen algunos es que si busco de Dios, me vendrán
más pruebas a mi vida

«Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los


obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su
mies» (Mateo 9:37.38)

«No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino
como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios»
(Efesios 6:6)

3.3. Somos salvos para servir

«Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros


también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que
su Señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas
cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis» (Juan 13:15-17)

3.4. Servimos al más grande

Los siervos de Cristo seguimos las pisadas de un cordero no de una fiera,


Como cordero fue manso, humilde, sujeto a la voluntad divina,

Como Dios nos amó y se entregó por nosotros

Como hombre vino a servir y dar su vida en rescate de todos nosotros.

¿Cuál será entonces la forma en que hoy debemos servirle?, No hay


forma de cómo pagarle, estamos llamados al servicio, no hemos recibido
su Espíritu Santo, junto con sus dones, para esconderlos, como en la
parábola de los talentos, cual pasa hoy en día, muchos reciben el
Espíritu Santo, y piensan estar ya completos para pedir a gritos, que el
Señor venga por ellos.

3.5. Conclusión de estudio sobre el servicio a Dios

Pero la voz del Señor hoy es: ¿A quién enviaré y quién ira por nosotros?.
Todo lo que Dios nos dad acá, es para adminístralo acá, sirvamos con las
herramientas que él nos ha dado y cuando aparezca el príncipe de los
pastores, el gran pastor de las ovejas, recibiremos la corona de gloria, y
alabanza por haber hecho el trabajo de buenos siervos.

«Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará


mi servidor.Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará» (Juan 12:26)

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