La reforma universitaria en el Perú y el grito de Córdova
El grito de Córdova fue un proceso revolucionario que derivó en reformas
político-sociales, administrativas y académicas fundamentales en la Universidad de
Córdoba en Argentina y dio origen al movimiento de Reforma Universitaria, del cual,
posteriormente nacería el “Modelo Universitario" que influyó en las universidades de
este país y en la mayoría de los de América Latina y el Caribe. Este importante
suceso se dio el 15 de junio de 1918, los jóvenes buscaban la autonomía como eje
universitario principal para hacerle frente a una autoridad desprestigiada, iletrada,
además de un régimen estudiantil precario.
El grito de Córdova produjo grandes reformas universitarias como: la autonomía
universitaria, modernización científica, asistencia social a los estudiantes,
cogobierno junto al tercio estudiantil, enseñanza gratuita, libre acceso masivo, entre
otros.
Así mismo, entre las principales figuras que promovieron esta revolución tenemos a
Deodoro Roca (redactor del Manifiesto de la reforma universitaria), Julio Gonzáles
(representante de la reforma universitaria), Gabriel del Mazo (presidente de la
Federación Universitaria Argentina) Ernesto Sábato y muchos más grandes
impulsores. En nuestro país, se llevó a cabo en 1919, destacando Víctor Raúl Haya
de La Torre, Raúl Porras Barrenechea, José Carlos Mariátegui, Jorge Basadre,
Magda Portales, Óscar Herrera, entre otros.
En el contexto nacional, nuestro país tenía rezagos de un gobierno aristocrático en
donde el acceso a la universidad era limitado y solo para un grupo privilegiado muy
reducido, donde las vacantes universitarias estaban prácticamente copadas por
jóvenes oligarcas. Es así que la Universidad Nacional Mayor de San Marcos va a
ser pionera en la reforma universitaria, esto debido a que en ella abundaba la
mediocridad y no existía la meritocracia, la única forma de trabajar como docente
era tener vínculos con las familias que dirigían la universidad o ser civilista. A raíz de
esto, el presidente de turno aprobó la Ley 4002, la cual disponía como vacantes las
cátedras que tuvieran una enseñanza deficiente y sería el gobierno quien se
encargaría de elegir a los nuevos catedráticos.
Durante este proceso universitario histórico destacaron muchos lemas que sirvieron
de símbolo en la lucha por el cambio, así tenemos:
● Si sabes, enseña; si no sabes, aprende.
● Siembra un árbol y lee un libro.
● Toleren a todos, menos a los intolerantes.
● La universidad no es una isla.
Actualmente, el panorama universitario en Perú es un poco desalentador, si bien el
grito de Córdova marcó el inicio del cambio, se necesita continuar el legado para
marcar un antes y un después en nuestra propia historia. Nuestras autoridades
parecen no prestar la atención debida a la educación superior, por ejemplo, al
aprobar la Ley 31520. Mediante esta ley las universidades podrán autorregularse,
quedando en duda si la educación que brindarán a sus estudiantes será de calidad,
vulnerando así el derecho a una educación de calidad. Por otro lado, la proliferación
masiva de universidades — las cuales pueden tener una educación de bajo nivel—
representa otra problemática que necesita solución, son más de 92 universidades
distribuidas por todo el país.
Es necesario que tomemos una postura decisiva frente a la realidad educativa
superior en la que vivimos, siguiendo los pasos de los jóvenes revolucionarios (que
ahora son parte de la historia) que no dieron marcha atrás y defendieron sus
ideales, y gracias a ello, hoy podemos contar con grandes beneficios. Así el lema:
“Los dolores que quedan son libertades que todavía nos faltan” nos llama a
reflexionar sobre lo que no hemos ganado todavía y nos compromete a seguir de
pie en la lucha por un sistema universitario democrático, eficiente y autónomo.
Docente: Carlos Navas Rondón
Alumna: Gianella Coripuna Choco
Código: 2022008192