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Introduccion A La Filosofia Contemporanea

La filosofía contemporánea abarca corrientes surgidas desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, enfocándose en el ser humano y la razón, y buscando respuestas a inquietudes sociales, políticas y económicas. Se divide principalmente en filosofía analítica, que se centra en el análisis del lenguaje y el conocimiento, y filosofía continental, que es más especulativa y crítica de la ciencia. Temas centrales incluyen pluralismo, interdisciplinariedad, filosofía de la ciencia, ética y crítica a las grandes narrativas.
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Introduccion A La Filosofia Contemporanea

La filosofía contemporánea abarca corrientes surgidas desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, enfocándose en el ser humano y la razón, y buscando respuestas a inquietudes sociales, políticas y económicas. Se divide principalmente en filosofía analítica, que se centra en el análisis del lenguaje y el conocimiento, y filosofía continental, que es más especulativa y crítica de la ciencia. Temas centrales incluyen pluralismo, interdisciplinariedad, filosofía de la ciencia, ética y crítica a las grandes narrativas.
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INTRODUCCION A LA FILOSOFIA CONTEMPORANEA

La filosofía contemporánea es aquella que abarca las corrientes filosóficas surgidas entre finales del siglo
XIX e inicios del siglo XX, hasta la actualidad.

Estas corrientes se caracterizan por la búsqueda de respuestas a una serie de inquietudes sociales, políticas
y económicas.

No se debe confundir la filosofía contemporánea con la filosofía moderna. Pues esta última fue desarrollada
en una etapa previa al siglo XIX, y que la distingue de la filosofía contemporánea, cuyo tema central de
estudio y análisis es el ser humano y la razón.

Las corrientes filosóficas de este periodo han surgido en medio de importantes acontecimientos históricos y
sus consecuencias sociales, entre las que se pueden mencionar las dos guerras mundiales. De allí que la
filosofía contemporánea busque responder, en gran medida, sobre temas sociales y las acciones que debe
llevar a cabo el ser humano en fin de alcanzar el bien común.

De hecho, los filósofos contemporáneos se han encargado de institucionalizar sus corrientes filosóficas, para
que sus estudios estuviesen al alcance de todos a fin de profundizar en su importancia y análisis. Asimismo,
en la filosofía contemporánea se reconocen dos principales abordajes que son la filosofía analítica y la
filosofía continental, de los cuales se desprenden otras ramas filosóficas.

Principales corrientes de la filosofía contemporánea

FILOSOFIA ANALITICA
La filosofía analítica fue desarrollada a inicios del siglo XX tras las obras y análisis que realizaron destacados
filósofos como:

Bertrand Russell, George Edward Moore, Ludwig Wittgenstein, Karl Popper, Gottlob Frege, varios integrantes
del Círculo de Viena, Saul Kripke, Donald Davidson, entre otros. Un gran número de estos filósofos llevó a
cabo sus trabajos desde las universidades, por tanto, contaban con amplios conocimientos académicos. Sin
embargo, anteriormente, en el siglo XVIII y XIX, muchos filósofos establecían sus posturas fuera de la
academia.

La filosofía analítica fue concebida, en buena parte, por los filósofos anglosajones del Reino Unido, Estados
Unidos, Australia y Nueva Zelanda, entre otros países. Esta rama filosófica se caracterizó por enfocarse
especialmente en los análisis del lenguaje y del conocimiento a través del desarrollo lógico y su justificación.
Por tal motivo, la filosofía analítica ha resultado a fin a las investigaciones científicas.

Asimismo, muestra oposición al idealismo, a la dialéctica y diversas posturas de la filosofía continental.


Incluso, resulta escéptica en cuanto a la metafísica. Durante el siglo XX surgieron nuevas corrientes
filosóficas derivadas de la filosofía analítica, como:

 Positivismo lógico: también conocido como empirismo lógico, es una rama de la filosofía que toma las
experiencias humanas como las responsables por la formación de ideas y conocimiento.

 Filosofía del lenguaje: rama de la filosofía que estudia el lenguaje, en especial, qué es el significado, el uso
del lenguaje y su interpretación.

 Filosofía de la mente: rama de la filosofía que estudia la mente y se relaciona con la epistemología.
 Epistemología: rama de la filosofía que estudia los métodos y validez del conocimiento científico.

FILOSOFIA CONTINENTAL
La filosofía continental está compuesta por ramas filosóficas que contrastan a la filosofía analítica, y que
fueron desarrolladas entre el siglo XIX y XX en Europa continental.

La filosofía continental se caracteriza por ser especulativa, rechazar el cientifismo, carecer de análisis y, por
continuar en cierta medida con las postulaciones de Immanuel Kant.

Entre sus principales pensadores destacan:

Edmund Husserl, Jean-Paul Sartre, Martin Heidegger, Michael Foucault, Albert Camus, Jacques Derrida, Gilles
Deleuze, Theodor Adorno, Max Horkheimer, Claude Lévi-Strauss, entre otros.

Algunas de las ramas filosóficas que pertenecen a la filosofía continental son:

 Fenomenología: corriente filosófica idealista que estudia y describe los fenómenos de la conciencia tal cual
como se muestran.

 Existencialismo: corriente filosófica que se preocupa por dar una respuesta a los problemas fundamentales
del ser humano.

 Estructuralismo: enfoque filosófico que se centra en el análisis del lenguaje, la cultura y la sociedad.

 Hermenéutica: rama de la filosofía que se preocupa por entender los hechos humanos considerando el
contexto en el que suceden. También puede ser entendida como la Teoría de la verdad, según el filósofo
Hans-Georg Gadamer.

CARACTERISTICAS DE LA FILOSOFIA CONTEMPORANEA

La filosofía contemporánea ha experimentado una evolución dinámica desde el siglo XIX hasta nuestros
días, dando forma a la reflexión intelectual y abordando cuestiones fundamentales de la existencia, el
conocimiento, la ética y la sociedad. Estas son algunas de las características esenciales que delinean este
período filosófico y definen su relevancia en el mundo actual.

Corrientes de la Filosofía contemporánea

La filosofía contemporánea está marcada por una amplia gama de corrientes y movimientos intelectuales
que han influido en la reflexión filosófica. Aquí te presentamos algunas de las más destacadas:

 1. Existencialismo: Surge en el siglo XX y se centra en la experiencia individual y la libertad humana.


Filósofos como Jean-Paul Sartre, Martin Heidegger y Albert Camus exploraron temas como la
existencia, la responsabilidad, la angustia existencial y la búsqueda de sentido en un mundo absurdo.
 2. Fenomenología: Desarrollada por Edmund Husserl, la fenomenología busca describir y analizar la
estructura de la experiencia consciente y la conciencia misma. Investigaciones posteriores de
fenomenólogos como Maurice Merleau-Ponty han profundizado en la relación entre la percepción,
el cuerpo y la experiencia vivida.
 3. Positivismo lógico: Este movimiento, liderado por filósofos como Ludwig Wittgenstein y Rudolf
Carnap, buscaba clarificar el lenguaje y la lógica para resolver problemas filosóficos. Abogaba por la
idea de que la filosofía debía basarse en el análisis lógico y en la verificación empírica.
 4. Postmodernismo: Cuestiona las ideas de verdad absoluta y progreso continuo, resaltando la
relatividad cultural y la diversidad de perspectivas. Pensadores como Michel Foucault y Jacques
Derrida analizan el poder, el lenguaje, la historia y la naturaleza del conocimiento.
 5. Estructuralismo y Postestructuralismo: El estructuralismo, impulsado por Claude Lévi-Strauss en
antropología y Roland Barthes en semiótica, se centra en las estructuras subyacentes que rigen el
pensamiento y el comportamiento humano. El postestructuralismo, liderado por Michel
Foucault y Jacques Derrida, critica las estructuras establecidas y desafía las nociones tradicionales
de conocimiento y poder.
 6. Pragmatismo: Desarrollado por pensadores como William James y John Dewey, el pragmatismo
enfatiza la importancia de las consecuencias prácticas y la utilidad de las ideas. Se centra en la
aplicación de teorías filosóficas para resolver problemas prácticos.
 7. Filosofía analítica: Se concentra en el análisis lógico del lenguaje y la clarificación de conceptos
filosóficos. Filósofos como Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein enfatizan la importancia del
lenguaje en la resolución de problemas filosóficos.

Estas corrientes representan sólo una parte del paisaje diverso y complejo de la filosofía
contemporánea, donde las ideas, los debates y las influencias se entrelazan para abordar los
interrogantes fundamentales sobre la existencia, el conocimiento, la ética y la sociedad.

¿Cuáles son los temas centrales de la Filosofía contemporánea?

 1. Pluralismo y diversidad de enfoques filosóficos: La filosofía contemporánea se caracteriza por la


coexistencia de una amplia gama de corrientes y enfoques filosóficos. Desde el existencialismo hasta
el materialismo, el pragmatismo, el postestructuralismo y más allá, se han desarrollado múltiples
perspectivas que exploran y cuestionan aspectos fundamentales de la realidad y la experiencia
humana.
 2. Interdisciplinariedad y diálogo con otras disciplinas: Se ha intensificado el diálogo entre la
filosofía y otras áreas del conocimiento, como la ciencia, la psicología, la sociología y la lingüística.
Esta interdisciplinariedad ha enriquecido las reflexiones filosóficas al integrar nuevos
descubrimientos y enfoques metodológicos provenientes de diferentes campos.
 3. Enfoque en la filosofía de la ciencia: La filosofía contemporánea ha dedicado especial atención a
la filosofía de la Ciencia, explorando la naturaleza del conocimiento científico, la metodología de
investigación, las teorías científicas y los límites del saber humano, así como las implicaciones éticas
y sociales de los avances científicos y tecnológicos.
 4. Énfasis en la filosofía moral y política: La reflexión ética y política ha ocupado un lugar central en
la filosofía contemporánea. Temas como la justicia social, los derechos humanos, la democracia, la
libertad individual y la responsabilidad ética han sido objeto de intensos debates y análisis
filosóficos.
 5. Crítica a las grandes narrativas y meta-relatos: Se ha cuestionado y problematizado la validez de
las grandes narrativas y explicaciones metafísicas absolutas sobre la realidad. Movimientos como el
posmodernismo y el pensamiento postestructuralista han desafiado la noción de una verdad
universal y han enfatizado la relatividad cultural y lingüística del conocimiento.
 6. Atención a la hermenéutica y la fenomenología: Enfoques hermenéuticos y fenomenológicos han
ganado relevancia en la filosofía contemporánea al centrarse en la interpretación y comprensión del
sentido de las experiencias humanas. Estos enfoques buscan comprender la estructura y el
significado de la realidad tal como se experimenta.
 7. Impacto de la tecnología y la globalización: La filosofía contemporánea también se ha dedicado a
reflexionar sobre el impacto de la tecnología y la globalización en la sociedad y la condición humana.
Se exploran cuestiones relacionadas con la identidad en la era digital, la inteligencia artificial, la ética
de la información y la interconexión global.
 8. Pensamiento crítico y reflexión sobre la modernidad: La filosofía contemporánea ha desarrollado
un pensamiento crítico hacia los fundamentos de la modernidad, cuestionando sus supuestos, sus
implicaciones sociales y sus promesas no cumplidas, lo que ha llevado a una reevaluación profunda
de las bases de la sociedad actual.

Estas características muestran la riqueza y diversidad del panorama filosófico contemporáneo,


demostrando su relevancia en la comprensión y reflexión sobre los desafíos éticos, sociales, científicos y
culturales de nuestro tiempo.

POSITIVISMO
El positivismo o filosofía positiva es una teoría filosófica que se posiciona como una
alternativa epistemológica tanto al empirismo como al racionalismo, sosteniendo que todo conocimiento
genuino se limita a la interpretación de los hallazgos «positivos», es decir, reales, perceptibles
sensorialmente y verificables. Según esta postura, todo conocimiento genuino es o bien positivo —a
posteriori y derivado exclusivamente de la experiencia de los fenómenos y de sus propiedades y relaciones—
o bien verdadero por definición, es decir, analítico y tautológico. Así, la información derivada de
la experiencia sensorial, interpretada a través de la razón y la lógica, constituye la fuente exclusiva de todo
conocimiento cierto. Los datos verificados (hechos positivos) recibidos de los sentidos son conocidos
como evidencia empírica; así pues, el positivismo es la evolución lógica del empirismo.
Esta línea de pensamiento se encuentra ya en la antigüedad griega. Como un nuevo desarrollo del siglo XIX,
se contrapuso a las visiones escolásticas tradicionalmente imperantes de una filosofía trascendental. Estas
últimas perspectivas afirmaban, en cambio, que el conocimiento se genera por propiedades eternamente
válidas, y, en últimas, creadas por Dios, de la mente o la razón. Esto podría demostrarse sobre la base de
resultados positivos.
En el contexto de los inventos, descubrimientos y la expansión del conocimiento científico durante
el Renacimiento, estos intentos tradicionales de explicación filosófico-religiosa se habían vuelto
cuestionables desde hacía ya un buen tiempo. Esto probablemente condujo a la exigencia del positivismo
respecto a que los hallazgos positivos fueran interpretados sin apelar a explicaciones teológicas o
metafísicas, en contraste con la práctica habitual hasta entonces.
Posteriormente surgieron diferentes aproximaciones positivistas, asociadas, entre otros, a los siguientes
filósofos: Henri de Saint-Simon (1760-1825) Auguste Comte (1798-1857), Hippolyte Taine (1828-1893), Jean-
Marie Guyau (1854-1888), Jeremy Bentham (1748-1832), James Mill (1773-1836), John Stuart Mill (1806-
1873), Charles Darwin (1809-1882), Herbert Spencer (1820-1903), Roberto Ardigò (1828-1920), Ludwig
Feuerbach (1804-1872), Eugen Dühring (1833-1921), Friedrich Nietzsche (1844-1900), Ernst Mach (1838-
1916), Ernst Laas (1837-1885), Richard Avenarius (1843-1896), Hans Vaihinger (1852-1933), Friedrich
Jodl (1849-1914), o Theodor Ziehen (1862-1950).
El término positivismo se remonta a Auguste Comte (1798-1857). Él y sus sucesores elaboraron su
planteamiento hasta convertirlo en un enfoque social-científico-humanista. El positivismo sociológico
sostiene que la sociedad, al igual que el mundo físico, opera de acuerdo con leyes generales. Se rechaza el
conocimiento introspectivo e intuitivo, así como la metafísica y la teología, en tanto las afirmaciones
metafísicas y teológicas no pueden ser verificadas por la experiencia de los sentidos.
Aunque el enfoque positivista ha sido un tema recurrente en la historia del pensamiento occidental, el
enfoque moderno fue formulado por el filósofo Auguste Comte a comienzos del siglo XIX. Comte sostenía
que, al igual que el mundo físico funciona según la gravedad y otras leyes absolutas, lo mismo ocurre con la
sociedad.
Auguste Comte describió por primera vez la perspectiva epistemológica del positivismo en Curso de filosofía
positiva, una serie de textos publicados entre 1830 y 1842. Estos textos fueron seguidos por el trabajo de
1844, Una visión general del positivismo. Los primeros tres volúmenes del Curso trataban principalmente de
las ciencias físicas ya existentes (matemáticas, astronomía, física, química, biología), mientras que los dos
últimos enfatizaban el inevitable advenimiento de las ciencias sociales. Para Comte, las ciencias físicas
necesariamente tenían que llegar primero, antes de que la humanidad pudiera canalizar adecuadamente sus
esfuerzos hacia la "ciencia reina" más desafiante y compleja de la propia sociedad humana. Su Visión del
positivismo, por lo tanto, se propuso definir los objetivos empíricos del método sociológico.
Comte ofreció una explicación de la evolución social, proponiendo que la sociedad pasa por tres fases en su
búsqueda de la verdad de acuerdo con una "ley de los tres estados" general. La idea tiene cierta similitud
con la creencia de Karl Marx de que la sociedad humana progresaría hacia el comunismo, aunque Marx fue
un crítico del positivismo. Esta similitud es debida a que ambos estuvieron influidos por el socialista Henri de
Saint-Simon.
Para Comte, las tres etapas eran:

 Estado teológico: el hombre apela a deidades personificadas. En esta etapa, el ser humano piensa que
los desastres naturales son actos de una divinidad sobrenatural. Comte dividió esta etapa en 3
subetapas:
o Fetichismo: las personas primitivas creen que los objetos inanimados tienen un espíritu vivo en ellos
(ver animismo).
o Politeísmo: el fetichismo generó dudas en las personas, lo que provocó que las personas fueran a
posiciones politeístas donde la explicación de las cosas son referidas a múltiples dioses que
controlan las diversas manifestaciones naturales.
o Monoteísmo: es la última subetapa. En esta subetapa, las personas creen que una sola entidad
teísta es responsable de la existencia del universo.
 Estado metafísico: es una extensión de la etapa teológica. En esta etapa, las personas caracterizan a Dios
como un ser abstracto descartando a un Dios concreto. 9 Las explicaciones de las cosas es dada por
conceptos abstractos impersonales.
 Estado científico o positivo: se dan explicaciones a través del método científico. Para Comte, esta es la
etapa más elevada y evolucionada de la sociedad. 9 En esta etapa la humanidad se gobierna a sí misma,
no existe un poder superior que gobierne las masas.
Según Comte, estas tres reglas rigen el desarrollo de la sociedad. Cada etapa es alcanzada una vez finalizada
la etapa anterior, siendo completadas en escala de progreso.

EL CIRCULO DE VIENA

Recibe el nombre de Círculo de Viena un importante movimiento científico y filosófico que fue fundado en

1921 por Moritz Schlick en la ciudad austríaca que le da nombre a este colectivo. Dicho movimiento surgió

con el propósito de formar un grupo de discusión de temas científicos de manera informal, si bien terminaría

por ser el principal núcleo ideológico del neopositivismo lógico y de la filosofía de la ciencia.

Este movimiento contó con grandes figuras de la ciencia procedentes de muy diversas disciplinas, estando

entre ellos (además del propio Schlik) Herbert Feigl, Freidrich Waisman, Rudolf Carnap, Víctor Kraft, Otto

Neurath, Philipp Frank, Klaus Mahn, Carl Gustav Hempel, Félix Kaufmann o Alfred Ayer. Muchos de ellos
eran físicos, matemáticos o profesionales que estudiaron diferentes ramas de la ciencia pero que

terminarían profundizando en aspectos filosóficos.

Si bien nacería en el 21 no sería hasta 1929 en que realizaría su primer manifiesto oficial, titulado “La visión

científica del mundo”, en el que propondrían la filosofía como principal instrumento para generar un

lenguaje común a las diferentes disciplinas científicas, relegándola únicamente a esta función.

El movimiento se centraba en un empirismo total que pretendía basarse en los avances de la lógica y la

física y que centraban su metodología en el método inductivo . Otro de los principales aspectos por los que

se caracteriza es por su profundo rechazo a la metafísica, derivada de su inductivismo y empirismo, al

considerarla ajena a la realidad de los fenómenos. Sus reuniones, celebradas las noches de los jueves,

terminarían por germinar en el llamado neopositivismo lógico.

Principales aportaciones filosóficas

La visión de la realidad y de la ciencia propia de los integrantes del Círculo de Viena es lo que acabaría por

denominarse neopositivismo lógico. Esta postura filosófico-científica proponía el empirismo y la inducción

como principales elementos para el estudio científico y suponía la búsqueda de una unidad del lenguaje

científico bajo la premisa de que las diferentes disciplinas forman todas ellas parte de un mismo sistema con

posibilidad de unificarse.

El movimiento proponía una readaptación de las ciencias para buscar leyes fundamentales comunes de las

que posteriormente deducir las propias de cada una de sus ramas. Para ello era fundamental la utilización de

un único método, el análisis lógico del lenguaje, con el que a partir del uso de la lógica simbólica y el método

científico buscar evitar enunciados falsos y poder generar un conocimiento unificado del mundo.

Para ellos, los problemas no resueltos eran únicamente porque lo que se intenta solucionar son pseudo-

problemas que antes deben ser transformados en problemas empíricos. Tal y como hemos comentado

anteriormente dicho análisis correspondería a la madre de todas las ciencias, la filosofía, que no debe buscar

sino clarificar los problemas y enunciados científicos.


Con respecto a los enunciados, consideraban que no hay ningún conocimiento válido incondicionalmente
derivado de la razón ni a priori, siendo únicamente verdaderos los enunciados basados en la evidencia
empírica y en la lógica y las matemáticas. En este sentido enunciaron el principio de demarcación, en el cual
un enunciado será científico si puede ser contrastado y verificado por la experiencia objetiva.

Curiosamente, no era considerado inválido ningún método (incluso la intuición era válida), siempre y

cuando lo que resultara de él pudiera ser contrastado empíricamente. El Círculo de Viena tocó una gran
cantidad de disciplinas, pasando por la física (siendo esta posiblemente la más realzada y considerada), las

matemáticas, la geometría, la biología, la psicología o las ciencias sociales. Además de ello, se caracterizó por

su oposición a la metafísica (así como a la teología), por considerar que se basaba en datos no empíricos ni

comprobables.

La disolución del Círculo

El círculo de Viena ofreció interesantes aportaciones y avances tanto en el terreno de la filosofía como en el

de las diversas ramas de la ciencia, tal y como hemos visto anteriormente. Sin embargo, pocos años después

de formarse acabaría disolviéndose debido a los acontecimientos históricos que sucedieron durante la

época. Estamos hablando de la llegada al poder de Hitler y el nazismo.

El inicio del fin del círculo se produjo cuando en junio de 1936 y de camino a dar clases en la Universidad, el

que fuera pionero y fundador del Círculo Moritz Schlick fue asesinado en las escaleras de la misma por un ex-

estudiante suyo, Johann Nelböck, de ideología cercana a la nazi (si bien al parecer el asesinato se produjo

debido a ideas delirantes de tipo celotípico respecto a otra de las alumnas de Schlick, la cual había rechazado

al asesino).

El estudiante sería detenido y encarcelado, pero dos años después sería liberado por los nazis al justificar

sus acciones como un acto para impedir doctrinas y paradigmas dañinas y amenazadoras para la nación,

debido al hecho de que gran parte del Círculo de Viena estaba conformado por científicos de origen judío.

Este asesinato, además del posterior auge del nazismo, la anexión de Austria al régimen alemán y la

persecución de los judíos que siguió provocaría que casi todos los miembros Círculo de Viena decidieran huir

a distintos países, la mayoría a Estados Unidos. En el 38 las publicaciones del Círculo fueron prohibidas en

Alemania. Un año después se publicaría la última obra del Círculo, la Enciclopedia Internacional de la Ciencia

Unificada, siendo este el fin del Círculo de Viena como tal (si bien seguirían trabajando por su cuenta).

Únicamente uno de los miembros del Círculo permanecería en Viena, Víctor Kraft, alrededor del cual

se formaría el que recibiría el nombre de Círculo Kraft y que seguiría discutiendo diversos temas de filosofía

científica.

EXISTENCIALISMO

El existencialismo es una corriente filosófica del siglo XX a la que se inscriben distintos pensadores
contemporáneos como Jean-Paul Sartre, Karl Jaspers, Martin Heidegger y Gabriel Marcel. Todos ellos, a
pesar de sus divergencias, apuntan a entender la existencia como aquello que hace a la esencia del hombre
en su propia singularidad. Esto significa (y es una de las máximas más famosas del existencialismo) que la
existencia precede a la esencia, no al revés.

Las bases del existencialismo se pueden rastrear a los trabajos de Kierkegaard, considerado el padre del
movimiento, sobre la angustia, y también (aunque en menor medida) a la ruptura nietzscheana para con la
metafísica tradicional. Desde su aparición, el existencialismo influenció notablemente a muchas disciplinas.
Esta influencia puede observarse en la literatura, principalmente en autores como Albert Camus, Emil
Cioran, Miguel de Unamuno, Thomas Mann y Franz Kafka, entre otros.
Origen e historia del existencialismo
La mayoría de los filósofos coinciden en poner a Søren Kierkegaard (1813-1855) como punto de partida del
existencialismo. Si bien es cierto que el primero en utilizar el término fue Jean-Paul Sartre, Kierkegaard se
opuso al idealismo hegeliano y profundizó sobre distintos elementos retomados por la corriente
existencialista como la angustia y la soledad. También hay puntos en común con el pesimismo de
Schopenhauer (1788-1860) y algunas novelas de Fiódor Dostoyevski (1821-1881).

Sin embargo, el existencialismo como corriente filosófica nació estrictamente en el siglo XX. Luego de
la Primera Guerra Mundial, y a medio camino a la segunda, Europa se vio atravesada por una profunda crisis
ética y religiosa. La violencia y la muerte observadas a principio de siglo dejaron a la mayoría de la sociedad
en un estado de escepticismo y desconfianza respecto a los valores dominantes hasta entonces. De este
descontento, y como reacción a distintas tradiciones filosóficas vigentes, nació el existencialismo entendido
como un conjunto de trabajos teóricos que buscaba popularizar y desentrañar preguntas orientadas al
sentido de la libertad, la nada, la responsabilidad y el absurdo.

Después de la Segunda Guerra Mundial el existencialismo se volvió un movimiento filosófico y cultural muy
importante. Las obras de Sartre y Albert Camus, como los trabajos de Gabriel Marcel, pasaron a
experimentar un éxito de ventas, así como también se popularizó la lectura de Ser y tiempo, de Martin
Heidegger, por fuera de Alemania. Libros como La náusea, El muro y El ser y la nada, de Sartre, y El
extranjero y La peste, de Camus, circularon por gran parte del mundo occidental. La conferencia de Sartre,
“El existencialismo es un humanismo”, marcó un precedente en la historia filosófica y cultural europea: Jean-
Paul Sartre, padre y cara del movimiento existencialista, definió y defendió las ideas que lo caracterizaban
en una conferencia pública en el club Maintenant.

De la época son importantes los trabajos de Simone de Beauvoir, más allá de Sartre y Camus (quien
rechazaba el mote de “existencialista”). El segundo sexo es una obra monumental que integra cuestiones
existencialistas con inquietudes y problemáticas de otras formas de pensamiento, como, por ejemplo, la
lucha feminista y el rol de la mujer. También amerita mención el trabajo de Maurice Merleau-Ponty,
fenomenólogo y, por un breve periodo de tiempo, amigo de Sartre. Su libro más conocido, y considerado
como fenomenología existencialista, se tituló Fenomenología de la percepción.

Conceptos existencialistas
La existencia precede a la esencia
La idea de que la existencia precede a la esencia es uno de los puntos más importantes del existencialismo.
En su conferencia El existencialismo es un humanismo, Jean-Paul Sartre explica esta idea con la imagen de un
abrecartas. Mientras que un artesano produce un abrecartas ya sabiendo para qué lo va a utilizar, y por ello,
sabiendo que su esencia precede a su existencia, el ser humano se origina de manera distinta.

Sartre sostiene que si hubiera un Dios creador, este contendría en su mente divina la esencia del hombre
incluso antes de que existiera, tal como sucedía con el artesano y el abrecartas. Sin embargo, al declarar que
Dios no existe, necesariamente el ser humano es aquel ser en el que la existencia precede a su esencia, ya
que existe antes de poder ser definido por ningún concepto.

Sartre sostiene que el hombre comienza por existir, surge en el mundo, y después se define. El hombre
empieza por no ser nada y solo siendo, a posteriori, es que se construye como un proyecto cuya esencia
debe definir por sí mismo. Para el existencialismo ateo no hay naturaleza humana porque no hay Dios que la
defina.

En tanto ser libre, cada ser humano es responsable de sus actos. Cuando el existencialismo habla de la
subjetividad, lo hace refiriendo a un sentido profundo de la decisión. Que el ser humano pueda elegirse
implica que al elegirse elige a todos los hombres. Como proyecto que ya es ex-sistiendo (es decir, como
proyecto ya lanzado al mundo), el hombre se define a sí mismo con cada una de sus decisiones. Esto implica
que, en cada decisión, está eligiendo lo que él considera que debe ser el hombre. En ese sentido, cuando se
elige, cuando opta por una forma de conducirse frente a los demás, está eligiendo cómo cree que deberían
comportarse todos los hombres.

Así, la elección es uno de los puntos clave en que se define al pensamiento existencialista. Ser
enteramente libre para elegirse implica ser enteramente responsable para con todos los demás. Cada
decisión conlleva un grado de responsabilidad tan grande que, como explica Sartre, la libertad y la
responsabilidad siguen y son acompañadas por el peso de la angustia. Sin embargo, no debe entenderse a la
angustia en un sentido pesimista, sino como la comprensión de la gravedad y la responsabilidad que implica
tomar una decisión.

Quien opta por una forma de vida similar a la del existencialismo, quien se elige con autenticidad y
responsabilidad, está obligado, cada vez que toma una decisión, a preguntarse ¿qué sucedería si todo el
mundo hiciera lo mismo? No es, entonces, una angustia que conduzca a la inacción, sino una angustia simple
que experimenta todo aquel que se enfrenta al dilema cotidiano de tener que decidir por una u otra forma
de actuar.

Escuelas existencialistas

Resulta difícil definir con precisión qué autores o pensadores pertenecen estrictamente al existencialismo.
Se considera que existieron dos grandes escuelas o corrientes del existencialismo, y su clasificación se da
según la postura que hayan adoptado respecto a la idea de Dios: el existencialismo ateo y el cristiano. Sin
embargo, y en relación a este mismo punto, algunos autores contemporáneos sostienen que hay una tercera
escuela existencialista: el existencialismo agnóstico, representado por Albert Camus.

 El existencialismo ateo. Propone la inexistencia de Dios y utiliza esta afirmación como base para
fundamentar que la existencia precede a la esencia. Jean-Paul Sartre es su máximo representante.
 El existencialismo cristiano. Propone que Dios existe y se apoya en las ideas postuladas por Kierkegaard. Sus
máximos representantes son Gabriel Marcel, Miguel de Unamuno y Karl Jaspers.
 El existencialismo agnóstico. Propone que la existencia o no de Dios es irrelevante para el desarrollo del
existencialismo. Albert Camus es uno de sus representantes más conocidos.
Algunos de los representantes más importantes del existencialismo son:

 Jean-Paul Sartre (1905-1980). Filósofo, escritor y novelista francés. Rechazó el Premio Nobel de Literatura en
1964 oponiéndose a las instituciones que buscaran mediar entre el hombre y la cultura. Sus trabajos más
importantes son El ser y la nada, La náusea y La peste, entre otros.
 Karl Jaspers (1883-1969). Psiquiatra y filósofo alemán. Fue un referente de la reconstrucción alemana.
En Filosofía da cuenta de la historia de la filosofía desde su punto de vista. Su libro que más se acerca a una
filosofía sistemática es De la verdad. También se destaca Filosofía y existencia.
 Martin Heidegger (1889-1976). Filósofo alemán. Es uno de los pensadores más importantes del siglo XX y de
toda la historia de la filosofía occidental. Su obra Ser y tiempo marcó un precedente y punto de quiebre
ineludible para toda la historia de la filosofía que le siguió y sigue hasta el día de hoy.
 Gabriel Marcel (1889-1973). Dramaturgo y filósofo francés. Su pensamiento fue calificado como
existencialismo cristiano o personalismo. Entre sus libros se destacan Ser y tener, Diario metafísico y Del
rechazo a la invocación.
 Simone de Beauvoir (1908-1986). Filósofa, profesora y escritora francesa. Fue una activista feminista que
escribió novelas y ensayos sobre feminismo, existencialismo y distintos problemas políticos, sociales y
filosóficos. Su obra más conocida es El segundo sexo.
 Albert Camus (1913-1960). Novelista, dramaturgo, ensayista, filósofo y periodista francés. Es considerado
como cercano al existencialismo, aunque en realidad su pensamiento se ubica dentro del absurdismo. Esto
se puede ver en muchos de sus libros como El hombre rebelde, El mito de Sisifo, El extranjero, Calígula y La
peste.

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