¿PROTECCIÓN EFECTIVA O PROMESAS VACÍAS?
El Funcionamiento de las Leyes Promulgadas por el Estado para Defender a la Mujer
ante la Violencia
Las leyes promulgadas por el Estado peruano para defender a la mujer ante cualquier
tipo de violencia tienen como principal función ofrecer protección mediante medidas
preventivas y sanciones. A pesar de la existencia de marcos legales sólidos, estas
leyes a menudo fallan en su implementación y efectividad debido a diversos factores.
La ineficacia de las leyes, influenciada por limitaciones estructurales y estereotipos de
género, ha contribuido al aumento de los casos de violencia. Es crucial analizar estos
aspectos para comprender mejor el problema y buscar soluciones efectivas.
Es preocupante observar cómo, a pesar de contar con un marco legal, las mujeres en
Perú siguen enfrentando altos niveles de violencia y desigualdad. Esto sugiere que no
basta con tener leyes bien escritas; es esencial asegurar que sean implementadas
eficazmente y respaldadas por un cambio cultural que promueva la igualdad y el
respeto hacia las mujeres. La existencia de leyes sin la adecuada ejecución y sin una
transformación profunda en la sociedad parece ser insuficiente para proteger
verdaderamente a las mujeres y garantizar su seguridad y bienestar.
Ley N° 30364: Ley para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las
Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar
Promulgada el 22 de noviembre de 2015, la Ley N° 30364 fue diseñada con el
propósito de sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres y
los miembros del grupo familiar. Aunque inicialmente se tenían grandes expectativas
con esta ley, la realidad ha demostrado que los avances han sido limitados. Desde su
implementación, no solo no se ha logrado el objetivo propuesto, sino que los casos de
violencia y feminicidios han aumentado considerablemente.
En el año 2021, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) reportó 141
casos de feminicidio, y entre 2015 y 2021, la cifra total ascendió a 897 casos. Esto
evidencia que las medidas implementadas por esta ley han sido ineficaces y poco
efectivas desde su promulgación. Una de las causas más significativas de este fracaso
es la falta de mecanismos adecuados para realizar seguimientos y evaluaciones, lo que
conlleva al abandono de los casos y, en consecuencia, al aumento de los feminicidios.
Ley N° 28983: Ley de Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres
La Ley N° 28983, promulgada el 16 de marzo de 2007, tiene como objetivo garantizar
el ejercicio de los derechos al libre desarrollo, igualdad, bienestar y autonomía para
hombres y mujeres por igual. A pesar de los esfuerzos legislativos, esta ley no ha
logrado el éxito esperado en todos los aspectos debido a la persistente discriminación
de género en la sociedad.
La discriminación de género se manifiesta de diversas formas, incluyendo la
minimización de las mujeres tanto en el hogar como en el lugar de trabajo, lo que limita
significativamente sus oportunidades y derechos. Por ejemplo, en el ámbito salarial, las
mujeres en Perú ganan en promedio un 30% menos que los hombres por realizar el
mismo trabajo, según datos del INEI. Este problema refleja una desigualdad estructural
que requiere esfuerzos continuos para ser superada, promoviendo una sociedad más
equitativa y justa, libre de los estereotipos de género.
Ley N° 27942: Ley de Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual
La Ley N° 27942, publicada el 27 de febrero de 2003, tiene como objetivo prevenir y
sancionar el hostigamiento sexual en relaciones de autoridad o dependencia. A pesar
de su existencia, los casos de hostigamiento sexual continúan siendo comunes, y en
muchos casos no se abordan de manera adecuada.
El año pasado, un familiar reportó que su jefe la había obligado a tener relaciones
sexuales, una experiencia aterradora que la llevó a renunciar y dejar todo atrás. Sin
embargo, el caso fue ignorado y quedó sin resolver. Este y muchos otros casos se
repiten en todo el país. Según el reporte de Espacios Laborales sin Acoso (ELSA), en
Perú, un 34% de los trabajadores ha enfrentado alguna forma de hostigamiento, pero
solo el 10% decide denunciar, y de estos casos, el 91% de las víctimas son mujeres.
En conclusión, las leyes en Perú diseñadas para proteger a las mujeres contra la
violencia y el hostigamiento han demostrado ser limitadamente efectivas debido a la
falta de recursos adecuados, el desinterés en su aplicación y los estereotipos de
género profundamente arraigados. Para lograr un cambio real, es esencial no solo
fortalecer las leyes e instituciones, sino también fomentar una transformación cultural
que promueva el respeto y la igualdad de género en todos los ámbitos de la sociedad.
Solo así se podrá garantizar un entorno seguro y equitativo para todas las mujeres en
Perú.