Palabras
Respeto
Diversidad
Emociones
Identidad
Igualdad
Aceptación
Ser uno mismo
Estereotipos
Amor
Amistad
Confusión
Sentimientos
Apoyo
Ser diferente
Ser libre
Ser valiente
Escuchar
Comprensión
Ser tú mismo
Miedo al rechazo
Cuidarnos entre todos
💬 Frases posibles para inspirar:
“No todos sentimos lo mismo, y eso está bien”
“A veces no entiendo lo que siento”
“Me da miedo que me juzguen”
“Quiero que me respeten como soy”
“Cada persona es única”
“Me confunden los comentarios de mis amigos”
“Hay cosas que no me atrevo a decir”
“No quiero que nadie se burle de mí”
“Es difícil ser diferente”
“También tengo derecho a ser feliz”
🧭 Guía para desarrollar la actividad “La mochila de la diversidad”
1. Preparación del espacio
Crea un ambiente acogedor, de respeto y confianza.
Coloca una mochila, caja o bolsa decorada como "mochila de la diversidad".
Ten papelitos y lápices disponibles.
2. Presentación de la actividad (5 min)
Explica con calma y claridad:
“Hoy vamos a hablar sobre la diversidad y cómo cada uno de nosotros siente y se expresa de
diferentes maneras. En esta actividad, escribirán una palabra o frase sobre algo que les haya
llamado la atención o que conozcan sobre la identidad, los sentimientos o las diferencias
entre las personas. Puede ser anónimo. Todo lo que se diga será respetado.”
3. Recolección de papelitos (5-10 min)
Los estudiantes escriben y colocan sus papelitos en la mochila.
Dales tiempo y asegúrate de que nadie se burle o mire lo que otros escriben.
4. Lectura y diálogo guiado (15-20 min)
Saca papelitos al azar y léelos con respeto.
Después de cada palabra/frase, pregunta:
o ¿Qué piensan cuando escuchan esto?
o ¿Alguien quiere compartir lo que entiende o siente?
🙋♀️Cómo manejar comentarios incómodos o burlas
1. Reglas claras desde el inicio:
“Aquí todos somos diferentes y merecemos respeto. No están permitidas las burlas ni los
comentarios ofensivos. Todos debemos sentirnos seguros para hablar.”
2. Si ocurre una burla o comentario inapropiado:
Detén la actividad de forma tranquila pero firme.
Mira al estudiante y di algo como:
“En este espacio no juzgamos ni nos reímos de lo que otros sienten o piensan. Vamos a
reflexionar con respeto.”
3. Refuerza el objetivo de la actividad:
“Estamos aprendiendo a conocernos, a respetar lo que otros sienten y a ser más empáticos.
Eso también es parte de crecer y vivir mejor juntos.
Parte Teórica: Identidad Sexual
N bLa identidad sexual es un proceso fundamental en el desarrollo humano, especialmente
durante la adolescencia, etapa en la que se experimentan cambios biológicos, psicológicos y
sociales significativos. La identidad sexual abarca la autopercepción como hombre o mujer,
pero también incluye la orientación sexual, la expresión de género y los sentimientos sobre
la propia atracción y comportamiento sexual. Durante la adolescencia, los jóvenes inician un
camino de autoconocimiento y reflexión sobre quiénes son y cómo se relacionan con los
demás en torno a la sexualidad
Este proceso está influenciado por múltiples factores, entre ellos los biológicos (como los
cambios hormonales y corporales), los psicológicos (tales como la propia valoración y la
construcción del autoconcepto) y los sociales (entre ellos las normas, valores y expectativas
familiares, escolares y culturales). Es común que surjan dudas, inseguridades y emociones
intensas, ya que la identidad sexual se construye de forma individual y colectiva, desde la
propia experiencia y la interacción con el entorno
Vivir la sexualidad de manera plena y responsable implica reconocer y aceptar las propias
emociones, necesidades y límites. Esto requiere del desarrollo de habilidades personales,
como la autorregulación emocional, la toma de decisiones informadas y el respeto hacia la
diversidad. La identidad sexual no es estática, sino que evoluciona y puede cambiar a lo
largo de la vida, por lo que es fundamental promover el respeto hacia todas las formas de
identidad y orientación sexual
La escuela tiene un rol clave en la promoción de una educación sexual integral y libre de
prejuicios, fomentando valores como la igualdad, la dignidad, la libertad y la
responsabilidad. Desde un enfoque de derechos y de igualdad de género, se debe garantizar
que todos los estudiantes puedan vivir su sexualidad de manera segura, saludable y
respetuosa, reconociendo la importancia de la comunicación abierta y el diálogo reflexivo
sobre el tema
Reto: Un acuerdo grupal puede ser: “Nos comprometemos a escuchar y respetar las
experiencias y expresiones de las demás personas, promoviendo un ambiente en el que todos
puedan sentirse seguros para expresar quiénes son, valorando su dignidad y derechos”.
IDENTIDAD SEXUAL
Los temas relacionados a la sexualidad siempre han sido de gran interés, pues estos van más
allá del acto reproductivo y abarcan la perspectiva psicológica y sociológica, sin embargo,
en muchos casos sigue siendo un tabú hablar sobre las diversas orientaciones sexuales,
géneros e identidades, pues no se conocen realmente las diferencias que existen entre estos
términos y sus aplicaciones.
La identidad sexual puede entenderse tanto como la definición que tiene cada individuo de
su realidad sexual, incluyendo su identificación, género y orientación, como la comodidad
que este posee al pertenecer a algún sexo determinado, sea al que corresponde
biológicamente o no.
En líneas generales, la sexualidad de cada persona se establece mediante el deseo que esta
tenga de poseer determinado sexo, la conducta o rol que desarrolle dentro de la sociedad y la
atracción que sienta hacia otros individuos, todo esto sin seguir un orden previamente
establecido, es decir, que el comportamiento no interfiera con la orientación ni esta con el
reconocimiento del sexo.
En la actualidad se observa cómo cada día la sociedad acepta la inclusión de individuos con
diversas condiciones sexuales, por ello es importante conocer más sobre este tema, saber en
qué consisten las distintas tipificaciones y poder identificarlas.
¿Qué es identidad sexual?
Se conoce como identidad sexual al reconocimiento que un individuo tiene de pertenecer a
un sexo, lo que a su vez indica su conformidad o inconformidad con el mismo y le permite
determinar su identificación. Este término también ha sido empleado para referirse a las
características generales que definen la sexualidad y el género de cada persona, sin embargo
a través del tiempo se han logrado establecer importantes diferencias que separan cada una
de estas categorizaciones, lo que permite estudiarlas por separado.
Debido a la relación existente entre el sexo y la identidad sexual (que es la identificación de
este y su órgano genital) solo existen dos identidades: hombre y mujer, por lo que cada
individuo puede aceptarse con el sexo que posee anatómicamente o rechazarse, deseando
cambiar sus partes íntimas. Esto es lo que define la identidad sexual, la cual se conocía
anteriormente como sexo psicológico.
Si una persona desea cambiar su órgano genital porque no se encuentra conforme con él, su
identidad sexual es opuesta al sexo que le ha otorgado la naturaleza. A este tipo de
individuos se les denomina transexuales.
La transexualidad es una condición psicológica que se enfrenta con una realidad fisiológica,
lo que origina un desorden emocional en la persona que no se siente dueña de su propio
cuerpo o no encuentra concordancia entre sus pensamientos, el contexto social y su
fisonomía, por lo que la única manera de sentirse cómodo es cambiar su aparato reproductor
para que esté acorde con lo que siempre estuvo seguro de ser psicológicamente.
Hasta el momento no existen razones específicas que justifiquen esta condición, algunos
psicólogos señalan que se desarrolla de manera multifactorial, mientras otros aseguran que
se origina desde la formación del feto en el vientre de la madre, debido a una alteración
cromosómica o desviación del correcto orden del desarrollo embrionario.
¿Cuándo se desarrolla la identidad sexual?
La identidad sexual empieza a desarrollarse desde la formación del niño en la placenta,
cuando genéticamente se define el sexo, sin embargo, la verdadera identificación a
conciencia comienza en los primeros años de vida del infante, ya que desde su nacimiento
los padres buscan inculcarle conductas que socialmente van acordes a su sexo.
Antes de desarrollar la capacidad del habla el pequeño puede asociar diversos objetos al
sexo, un ejemplo de esto es cuando un niño juega con una muñeca y su madre se la quita,
poniendo en su lugar un carrito, esto poco a poco va creando la vinculación entre el
comportamiento, los gustos y el sexo, por lo que probablemente en una próxima oportunidad
el niño prefiera el carrito antes que a la muñeca.
Cuando el infante empieza a manifestarse a través del lenguaje generalmente ya puede
diferenciar a los niños de las niñas, en estos momentos ya está capacitado para repartir
juguetes a sus similares en relación con su sexo, y mediante el ensayo y error comienza a
asociar al sujeto con el constructo o ideal que conllevan las palabras que clasifican a ambos
sexos según sus conducta o preferencias, tal es el caso de la vestimenta y los colores.
De esta manera cuando el pequeño entra en la edad escolar forma su grupo de amigos, el
cual en la mayoría de los casos se encuentra integrado por niños del mismo sexo, pues son
quienes se asemejan debido a que comparten gustos, objetos y temas de conversación.
Un aspecto importante durante este período es la proyección que el niño establece con algún
integrante del núcleo familiar, lo que trae consigo un fuerte grado de influencia. Este vínculo
va a ayudar a que el infante se sienta identificado con una caracterización que le va a
permitir forjar un modelo a seguir.
Por lo general las dudas de los jóvenes con relación a su identidad sexual surgen durante
la adolescencia, esto a raíz del desarrollo corporal y de la atracción física hacia otros
individuos, sin embargo, es en esta etapa donde todo lo enseñado por los padres durante la
infancia toma verdadera importancia en la vida del chico, pues es la base sobre la cual se
fundamenta su identificación. Esto por un lado puede resultar bueno para poder sobrellevar
la adolescencia con una noción establecida sobre su identidad, mientras que si el joven
muestra inconformidad con su sexo, género o la orientación sexual que la sociedad le ha
inculcado, es más difícil para él expresar sus pensamientos y emociones al respecto, por
miedo al rechazo.
No existe una edad determinada donde se establezca la identidad sexual, incluso algunos
psicólogos exponen que en realidad esta nunca se termina de forjar. Aun así, no hay duda de
que las tres primeras etapas de la vida son elementales para definir una condición duradera,
con la cual el individuo se presente a la sociedad durante la fase adulta y cree vínculos
amorosos.
Identidades de género
Se entiende por identidad de género al conjunto de comportamientos que se relacionan a
determinado sexo, es decir, las cualidades y roles que adoptan las personas al momento de
desenvolverse en la vida social. El género no necesariamente va acorde al sexo que posee el
individuo, ni a la identidad sexual que este ha definido, pues es un elemento de la sexualidad
que se establece de manera independiente. Una persona transexual puede poseer
indistintamente el género de su sexo natural o el del que ha decidido adoptar.
Existen dos géneros: el masculino y el femenino, debido a que cada sexo posee una manera
de comportarse establecida socialmente, la cual cumple con los parámetros de estabilidad y
complementariedad que debe tener una pareja para poder trabajar en equipo y aportar a la
relación. Dentro de estos géneros se establecen 4 aspectos importantes que conforman el rol,
ellos son: rasgos de personalidad, apariencia física, comportamiento hacia las labores
domésticas y el área laboral.
Sin embargo, dentro de estos géneros se pueden encontrar diferentes adaptaciones que
asumen los individuos para formar su personalidad, ya sea para orientarla con su identidad
sexual o por no considerarse dentro de una identidad definida. Entre ellas se encuentran:
Cisgénero:
Este término incluye a aquellos individuos que poseen un género acorde a su sexo, por
ejemplo, si una mujer posee órgano sexual femenino y se comporta como tal, entonces es
una persona cisgénero. Esta categoría no se aplica a individuos transexuales que manifiesten
un género acorde a su nuevo sexo, pues en este caso sería transgénero.
Transgénero:
Se refiere a aquellas personas que, al contrario de los cisgéneros, poseen un género distinto a
su sexo biológico. Es importante destacar que no todos los transgéneros son transexuales o
viceversa, eso depende de la identidad que defina cada individuo.
Intergénero:
Dentro de esta categoría se encuentran los individuos que no se sienten pertenecientes a
ningún género en específico, ya que a veces pueden identificarse con las cualidades de uno y
otras con el opuesto o con ninguna de las dos. Los individuos intergéneros no se consideran
bigéneros ni agéneros, por lo que se niegan a aceptar que solo haya dos identidades.
Bigénero:
Hace referencia a aquellos individuos que creen pertenecer a los dos géneros por igual,
ninguno sobrepasa al otro y por ende los rotan u adoptan dependiendo de las circunstancias
o siguiendo lo que su estado de ánimo les indique. La temporalidad de la manifestación de
cada género no se encuentra establecida, es algo que varía en cada persona.
Agénero:
Es un término empleado para referirse a las personas que no se sienten pertenecientes a un
género establecido, pues no consideran que se deban adherir a uno; en muchos casos son
personas que busca la autenticidad de un género propio. También se conoce como género
neutro.
Diferencias entre identidad sexual y orientación sexual
Como ya se ha planteado anteriormente, la identidad sexual es la certeza que un individuo
tiene de pertenecer a un sexo específico, independientemente de si este es el biológico o no.
Por su parte, la orientación sexual es la atracción física y emocional que una persona siente
hacia otra.
Desde el punto de vista psicológico la identidad sexual se entiende como el concepto que
cada persona debe tener de sí misma, con la finalidad de reconocerse y aceptarse dentro de
un sexo, mientras que la orientación sexual es la que determina, mediante la afinidad, con
quién se va a compartir la intimidad.
La orientación sexual no se encuentra decretada por la identidad sexual, es posible que a un
individuo transexual le atraigan las personas que pertenecen a su sexo inicial o al que se ha
cambiado, sin importar si estos también son transexuales o no. Así pues, al igual que en el
caso del género, la orientación es un aspecto aislado de la identidad, por lo que la atracción
no siempre va en dirección al sexo opuesto.
A pesar de ello, numerosos estudios han encontrado patrones importantes en relación al
género y la orientación sexual, pues es muy común que estos se complementen tal como en
el caso del hombre y la mujer cisgénero, es decir, probablemente una persona con género
masculino (independientemente de su sexo) se sienta atraído por una persona de género
femenino o viceversa.
Es oportuno mencionar que la orientación sexual se verá enmarcada siempre desde la
perspectiva del sexo del individuo, por lo que si dos personas del mismo sexo se atraen
sexualmente, a pesar de poseer distintos géneros, su orientación se considerará homosexual.
Tipos de orientación sexual
La orientación sexual es uno de los elementos más importantes de la sexualidad, pues ella
determina con qué individuos se establecerán fuertes lazos emocionales y relaciones íntimas.
Los tipos de orientación sexual existentes, son:
Heterosexualidad:
Es el término empleado para referirse a la atracción que siente un individuo hacia otro del
sexo opuesto.
Homosexualidad:
Se refiere a la orientación sexual que tiene una persona hacía otras que pertenecen a su
mismo sexo. También son empleados los términos gay, en el caso de los hombres o lesbiana
en el de las mujeres, para referirse a esta condición, según sea el caso.
Bisexualidad:
Dentro de este tipo de orientación se encuentran los individuos que se sienten atraídos
sexualmente tanto a personas que pertenecen a su mismo sexo, como al contrario.
Asexualidad:
Es una condición en la cual el individuo no siente ningún tipo de atracción erótica hacia
algún sexo, sin embargo, sí es capaz de desarrollar vínculos amorosos, por lo que se
encuentra dentro de los tipos de orientación sexual.
Pansexualidad:
Se emplea para referirse a las personas que sienten afinidad por cualquier otro individuo, sin
tomar en cuenta su sexo, su género o su identidad sexual. Va más allá de la bisexualidad,
pues se puede incluir la atracción por las personas asexuales.
Importancia de definir la sexualidad a temprana edad
La sexualidad de una persona engloba el conjunto de términos que se han estudiado, como
es el caso de la identidad, el género y la orientación sexual, pues en su sentido más amplio
esta es el reconocimiento del individuo como un ser sexual psicológica, fisiológica,
biológica y sociológicamente.
El erotismo, las emociones, los gustos, las actitudes y el placer sexual también se encuentran
dentro de la sexualidad, pues todos estos elementos son los que determinan la condición
sexual de una persona y cómo esta se desenvolverá en las diversas relaciones sociales, ya sea
en la familia, la escuela, con su grupo de iguales, entre otros.
La identidad sexual y la sexualidad son conceptos que suelen confundirse, sin embargo
pueden diferenciarse claramente si se toma en cuenta que la sexualidad es la aceptación que
expresa el individuo de ser un sujeto sexual, con todas sus características, mientras que la
identidad es la definición que tiene la persona de sí misma en torno a la conformidad con
alguno de los dos sexos.
La importancia de definir la sexualidad a temprana edad radica en disminuir las experiencias
desagradables y los efectos psicológicos que este aspecto puede generar en las personas,
debido a que es una de las realidades humanas más significativas, pues determina en gran
medida la autoestima y las emociones que pueden generarse en torno la sociedad.
Explicarle al niño desde los primeros años de vida su condición de ser sexual puede ayudar a
que este capte de manera rápida los tipos de relaciones humanas, logrando diferenciar a lo
largo de su vida los géneros y las orientaciones, sin necesidad de que atraviese episodios
de ansiedad, asombro o confusión, lo que también puede evitar que la curiosidad lo lleve a
experimentar por sus propios medios.
Aunque la sexualidad se puede entender y aceptar desde la niñez, esto no quiere decir que el
infante durante su juventud mantendrá los mismos lineamientos que le fueron inculcados en
el seno familiar, pues en esta etapa comienza la búsqueda por un concepto propio en el cual
el individuo se sienta a gusto consigo mismo, lo que se logra cuando se halla la armonía
entre el pensamiento, el sentimiento y la realidad sexual.
Sin embargo, en muchos casos las personas mantienen el ideal inculcado dentro de la
familia, pues a la edad adolescente ya han absorbido y aceptado de manera consistente
ciertas creencias y aptitudes que la incluyen dentro de una identidad con la cual se siente
conforme. A pesar de que no es igual, el proceso de formación de la identidad sexual y la
personalidad puede asociarse a la aceptación o rechazo que un individuo tiene hacia un
sistema de juicio y valor determinado.