La dermitis estreptocócica, también conocida como erisipela, es una infección cutánea
bacteriana aguda que afecta la dermis y la epidermis. A continuación, se presenta un
resumen completo de la información proporcionada:
Sinonimia:
Erisipela
Definición:
Infección dermoepidérmica de rápido avance, producida por estreptococo β-
hemolítico del grupo A, que penetra por una solución de continuidad y origina
una placa eritematoedematosa, caliente, roja, brillante y dolorosa, de evolución
aguda, acompañada de fiebre y síntomas generales.
Datos epidemi
ológicos:
Se observa a cualquier edad y en cualquier sexo.
Es más frecuente en mujeres adultas.
Predomina en adultos con otras enfermedades intercurrentes, como hipertensión,
insuficiencia vascular periférica, diabetes y obesidad.
Hay complicaciones en 28% y la mortalidad es de 2.5% relacionada con
bacteriemia.
En México, entre 1990 y 2002 se informaron 317 858 casos en la población
general; los grupos más afectados son los de 45 a 64 (30,4%), 25 a 44 (27,6%) y
65 o más años de edad (18%).
Los estados con índices por arriba del nacional son: Tamaulipas, Nuevo León,
Quintana Roo, Campeche y Yucatán.
Etiopatogenia:
Es causada por estreptococo β-hemolítico del grupo A, o más rara vez de los
grupos C o G, y en recién nacidos, del grupo B.
Algunos la atribuyen también a Staphylococcus aureus.
El agente causal penetra con rapidez en la dermis por una solución de
continuidad, como una pequeña herida o un traumatismo mínimo como los que
producen el rasurado, o por una grieta o fisura causada por la tiña de los pies.
Los factores de riesgo son linfedema, mastectomía con disección ganglionar,
insuficiencia venosa y obesidad.
También puede ocurrir por diseminación linfática o hematógena a partir de un
foco infeccioso en otro sitio.
Los factores predisponentes son los trastornos circulatorios, focos infecciosos,
traumatismos, eccema, tiña de los pies, mala higiene, diabetes, desnutrición u
otras enfermedades que producen inmunodeficiencia.
En el 33% hay antecedente de enfermedad respiratoria, o puede sobrevenir
después de la intervención quirúrgica; en recién nacidos puede ser consecutivo a
onfalitis.
Cuadro clínico:
Se localiza en cualquier parte del cuerpo; predomina en cara (17%), piernas o
dorso de los pies (76%).
Está constituida por una placa eritematoedematosa, con piel roja, caliente,
brillante y dolorosa, de varios centímetros de diámetro, aspecto de piel de
naranja, y con límites más o menos precisos, pero bien demarcados.
Puede cubrirse de vesículas y ampollas, que al abrirse dejan ulceraciones y
costras melicéricas; cuando desaparece queda descamación importante, sin
cicatrización.
Se observa linfangitis y adenopatía regional dolorosa.
La evolución es aguda y progresiva; hay síntomas generales, como fiebre de
hasta 40 °C, escalofríos, malestar general, astenia, adinamia y cefalea, además
de náuseas y vómito.
Puede aparecer una sola vez o mostrar recidivas y dar lugar a edema por
linfostasis, que después persiste y es desfigurante (elefantiasis nostra); con el
tiempo las lesiones se hacen verrugosas, son irreversibles y predominan en las
extremidades inferiores.
Datos de laboratorio:
leucocitosis; puede aislarse el estreptococo a partir de un exudado faríngeo.
Se observa aumento de la sedimentación globular y de la proteína C reactiva.
Es importante destacar que, ante la sospecha de esta afección, se debe buscar atención
médica profesional para un diagnóstico y tratamiento adecuado.
Claro, aquí tienes un resumen del diagnóstico diferencial, datos histopatológicos y
complicaciones de la dermitis estreptocócica:
Diagnóstico diferencial:
Es crucial diferenciar la dermitis estreptocócica de otras afecciones cutáneas que
presentan síntomas similares. Las siguientes condiciones deben considerarse en el
diagnóstico diferencial:
Dermatitis por contacto por irritante primario:
o Reacción inflamatoria de la piel causada por el contacto directo con
sustancias irritantes.
Erisipeloide:
o Infección bacteriana de la piel causada por Erysipelothrix rhusiopathiae,
que suele ocurrir después de la manipulación de carne o pescado.
Eritema multiforme:
o Reacción cutánea que se caracteriza por lesiones en forma de diana, a
menudo desencadenada por infecciones o medicamentos.
Eritema nudoso:
o Inflamación del tejido graso subcutáneo que produce nódulos dolorosos,
generalmente en las piernas.
Herpes zóster:
o Infección viral que causa una erupción dolorosa en forma de ampollas,
siguiendo el trayecto de un nervio.
Edema angioneurótico:
o Hinchazón repentina de la piel y las mucosas, a menudo causada por
alergias.
Celulitis:
o Infección bacteriana de la piel y los tejidos subcutáneos, que se presenta
como enrojecimiento, hinchazón y dolor.
Fascitis necrosante:
o Infección bacteriana grave que destruye rápidamente los tejidos blandos.
Datos histopatológicos:
Generalmente, no se requiere una biopsia para el diagnóstico.
Los hallazgos histopatológicos incluyen edema intenso, vasodilatación,
infiltrado de neutrófilos y células mononucleares.
En algunos casos, se pueden observar cocos grampositivos en el infiltrado
linfocitario.
Complicaciones:
La dermitis estreptocócica puede llevar a complicaciones graves si no se trata
adecuadamente:
Abscesos:
o Acumulación de pus en el tejido infectado.
Glomerulonefritis:
o Inflamación de los riñones, que puede ocurrir como complicación de una
infección estreptocócica.
Gangrena:
o Muerte del tejido debido a la falta de flujo sanguíneo.
Miocarditis:
o Inflamación del musculo cardiaco.
Trombosis del seno cavernoso:
o Formación de un coágulo de sangre en el seno cavernoso, una vena
grande en la base del cerebro (especialmente cuando la infección afecta
la cara).
Bacteriemia:
o Presencia de bacterias en el torrente sanguíneo, que puede llevar a sepsis.
Es importante buscar atención médica inmediata si se sospecha de dermitis
estreptocócica para prevenir estas complicaciones.
Reposo: Descansa lo suficiente para permitir que tu cuerpo se recupere. Evita
actividades extenuantes.
Elevación de la zona afectada: Si la erisipela está en una pierna o un brazo, eleva
la extremidad afectada tanto como sea posible. Esto ayuda a reducir la hinchazón y el
dolor. Puedes usar almohadas para mantener la extremidad elevada cuando estés
sentado o acostado.
Analgésicos para el dolor y la fiebre: Si tienes dolor o fiebre, puedes tomar
analgésicos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno, siempre siguiendo las
indicaciones del prospecto o las recomendaciones de tu médico o farmacéutico.
Compresas frías: Aplicar compresas frías y húmedas sobre la zona afectada puede
ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. Puedes usar un paño limpio humedecido con
agua fría y aplicarlo durante 15-20 minutos varias veces al día.
Hidratación: Bebe muchos líquidos, como agua, infusiones o caldos claros, para
mantenerte bien hidratado y ayudar a tu cuerpo a combatir la infección.
Higiene suave de la piel: Mantén la zona afectada limpia, pero evita frotar o irritar
la piel. Puedes lavar suavemente la zona con agua y jabón neutro, y secar con cuidado
dando toques suaves. Evita el uso de productos irritantes como perfumes o lociones en
la zona afectada.
Vigilar la progresión: Observa cuidadosamente la zona infectada para detectar
cualquier signo de empeoramiento o complicaciones, com
Claro, aquí tienes un resumen detallado sobre la celulitis y la fascitis necrosante tipo II,
junto con su tratamiento:
Celulitis:
Definición:
o Inflamación aguda del tejido celular subcutáneo, generalmente causada
por estreptococos del grupo A o Staphylococcus aureus, aunque otras
bacterias también pueden ser responsables.
o Es más común en personas con diabetes, sistemas inmunitarios
debilitados o después de una liposucción.
Cuadro clínico:
o Suele haber una ulceración previa.
o Se presenta como una zona edematosa e infiltrada, profunda y firme, sin
márgenes bien definidos.
o Puede haber crepitación al tacto.
o Puede acompañarse de linfadenopatía y linfangitis.
o Posible formación de ampollas, abscesos y necrosis.
o En la zona periorbitaria, puede haber afectación oftalmológica y
neurológica.
o Síntomas generales y posibles complicaciones como tromboflebitis,
endocarditis y choque tóxico.
Tratamiento:
o Es una urgencia dermatológica.
o Reposo en cama, inmovilización y elevación de la zona afectada.
o Compresas húmedas con solución salina o de Burow.
o Fomentos sulfatados al 1 por 1000 si hay costras.
o Evitar traumatismos y mantener una higiene adecuada.
o Antibióticos:
Penicilina G procaínica IM durante 10 días, seguida de penicilina
benzatínica IM.
Dicloxacilina, cefalosporinas, macrólidos o clindamicina.
Eritromicina, tetraciclina o trimetoprim-sulfametoxazol.
En casos de resistencia a meticilina, linezolida.
Quinolonas o carbapenemas.
o Antiinflamatorios no esteroideos.
o En algunos paises se usa diosmina y cicloferón.
Fascitis necrosante tipo II (gangrena estreptocócica):
Definición:
o Infección estreptocócica grave de tejidos blandos, desde celulitis hasta
miositis.
o Causada por estreptococos del grupo A, y raramente C o G.
o La fascitis tipo I es polimicrobiana.
o Ocurre en el sitio de heridas o cirugías.
o Predomina en diabeticos y pacientes inmunosuprimidos.
Cuadro clínico:
o Edema y dolor intenso, posible claudicación y choque.
o Enrojecimiento, edema, dolor, seguido de coloración azulada o violácea,
vesículas y ampollas.
o Necrosis similar a quemaduras de tercer grado.
o Posible tromboflebitis secundaria.
o Fiebre y síntomas generales.
o Bacteriemia con lesiones metastásicas similares a púrpura fulminante.
o La fascitis tipo I es similar, pero polimicrobiana. La gangrena de
Fournier (tipo III) afecta escroto y pene.
Datos de laboratorio:
o Cultivo de líquido de lesiones y sangre para aislar bacterias.
o Cultivo de material necrótico para aislar microorganismos mixtos.
o Histopatología: gangrena de tejido celular, necrosis cutánea, angitis
intensa, trombos de fibrina e infiltrados de polimorfonucleares y
monocitos con cocos grampositivos.
Tratamiento:
o Desbridamiento quirúrgico.
o Antibióticos de amplio espectro, especialmente contra estreptococos y
anaerobios (penicilina cristalina o clindamicina).
o Oxigenación hiperbárica.
o Hospitalización si hay lesiones necróticas o síntomas de toxemia.
Puntos clave:
Ambas afecciones requieren atención médica inmediata.
El diagnóstico y tratamiento oportunos son cruciales para prevenir
complicaciones graves.
La fascitis necrosante es una enfermedad de extrema gravedad, que necesita
atención hospitalaria urgente.