La Autodisciplina
"La autodisciplina es cuando tú mismo decides hacer lo correcto, aunque
no tengas ganas, porque sabes que te hará bien. Es como tener un
entrenador dentro de ti que te ayuda a seguir adelante, aunque cueste."
Ejemplos sobre la Sinceridad
1. Imagina que tienes tarea, pero lo que más quieres es ver dibujos animados. La autodisciplina es
cuando tú decides hacer la tarea primero, aunque no tengas muchas ganas, porque sabes que es
importante y te ayudará a aprender. Después, cuando termines, puedes ver tus dibujos más
tranquilos.
2. Estás jugando con tus amigos y alguien te dice una grosería. Tú quieres responder igual.
→ ¿Qué haría alguien con autodisciplina?
3. Te toca leer un libro por 15 minutos, pero preferirías estar en el celular o viendo
televisión.
→ ¿Qué haría alguien con autodisciplina?
4. Tu profesora te pide que trabajes en silencio, pero tus compañeros están hablando y te
dan ganas de unirte.
→ ¿Qué haría alguien con autodisciplina?
5. Ves a un compañero caerse o equivocarse, y quieres reírte, pero sabes que no está bien.
→ ¿Qué haría alguien con autodisciplina?
El Monstruo Come-Galletas y el Plan de Pepito
Había una vez un niño llamado Pepito que vivía con su abuelita en una casa llena de galletas.
¡Sí, galletas por todas partes! Había de chocolate, vainilla, chispas, colores y hasta de formas
raras como dinosaurios bailando.
Un día, la abuela le dijo:
—Pepito, voy al mercado. No comas más de dos galletas, ¿eh?
Pepito hizo una promesa solemne con la mano en el corazón.
—¡Lo juro por la barba de Santa Claus!
Pero en cuanto la abuela cerró la puerta… ¡apareció el Monstruo Come-Galletas!
Era peludo, azul, con ojos saltarines y un olor dulce como canela. Solo Pepito podía verlo.
—¡Pepiiiiiitooo! —rugió el monstruo— ¡Vamos a comeeeer! ¡Galletas para el desayuno, la
merienda y el recreo eterno!
—¡No puedo! —dijo Pepito— Prometí comer solo dos.
—¡Bah! ¡Qué aburrido! Mira esta de forma de pato en patineta. ¿A que no puedes resistirte?
Pepito tragó saliva. ¡Era tentador! El monstruo bailaba con galletas en la cabeza mientras
cantaba:
"¡Galleta aquí, galleta allá, Pepito no se podrá controlar!"
Justo cuando iba a agarrar la tercera galleta, Pepito se miró en el espejo. Se imaginó con
dolor de panza, sin postre después de la cena y la cara triste de su abuelita.
Respiró hondo…
Contó hasta cinco…
Y dijo: —¡No, Monstruo! ¡Hoy gana Pepito! ¡Soy el capitán de mi voluntad!
El Monstruo Come-Galletas se quedó tieso. Lo miró fijamente…
Y ¡PUM!
Se convirtió en un peluche azul con cara de sorpresa.
En ese momento, volvió la abuelita.
—¿Cómo te portaste, Pepito?
—Comí solo dos, como prometí —respondió con una sonrisa orgullosa.
La abuela lo abrazó y le dijo: —Eso es tener autodisciplina, mi niño. ¡Muy bien!
Esa noche, mientras dormía, Pepito oyó un susurro del peluche monstruo:
—Está bien, capitán… mañana jugamos al ajedrez.
Y desde ese día, Pepito aprendió que la autodisciplina no es decir “no” porque alguien te
obliga,
¿Cómo era la casa de Pepito? sino decir
“sí” a lo
que te
hace
Reflexió
crecer.
¿Galletas de qué , había?
n sobre
el
¿Quiéncuento:
se quería comer muchas galletas?
¿Cómo termina el cuento?
Para
pintar